Un espacio virtual de informaciones, opiniones e intercambio de criterios sobre un amplio universo de temas de interés humano de Matanzas, Cuba y el mundo.
domingo, 17 de octubre de 2021
miércoles, 13 de octubre de 2021
Editorial: La razón es nuestro escudo
Tras
duros meses de pandemia, de impactante crisis económica mundial, de
recrudecido y sostenido bloqueo -que han golpeado ostensiblemente a
nuestro pueblo-, Cuba comienza a reanimar su vida social, los
espacios y servicios públicos, las escuelas, el turismo y otros sectores
de la economía.
Somos ya el país de las Américas con el más alto porcentaje de la población con al menos una dosis administrada de las vacunas contra la COVID-19, el de mayor velocidad de vacunación diaria en el mundo y el único que ha podido desarrollar una campaña masiva en los niños desde los dos años de edad; todo ello ha sido posible por la capacidad del país de producir sus propias vacunas, como fruto de la política científica trazada e impulsada por Fidel y el talento de hombres y mujeres forjados por la Revolución.
Nos vamos levantando con nuestras propias fuerzas, con el espíritu indoblegable, la dignidad y la capacidad de resistencia de nuestro pueblo, con la serena y firme conducción de la dirección del país, con el espíritu de victoria y la creatividad que se ha cultivado en medio de tantos años de duras batallas.
Quienes han apostado al fracaso del Socialismo en Cuba y vieron en el 11 de julio el golpe definitivo a la Revolución, andan frustrados y apurados en sus planes. Pretenden impedir toda posibilidad de bienestar, desarrollo individual y colectivo, tranquilidad ciudadana y paz en nuestra Patria.
Promueven por ello diversas acciones desestabilizadoras en el país, para provocar el incidente que desemboque en el estallido social que propicie la anhelada intervención militar, la cual piden vociferantes en Miami y hasta frente a la misma Casa Blanca.
Ni 62 años de bloqueo ni sus 243 medidas adicionales han podido ni podrán derribarnos, por eso el intento reiterado de “golpe suave”. Es parte de la guerra no convencional que nos aplican con intensidad. Golpear sobre el golpe.
En el Informe Central al 8vo. Congreso del Partido, el General de Ejército Raúl Castro Ruz alertaba:
“Se ha redoblado el programa de subversión e influencia ideológica y cultural dirigido a desprestigiar el modelo socialista de desarrollo y presentándonos como única alternativa la restauración capitalista.
“El componente subversivo de la política estadounidense hacia Cuba se enfoca en el resquebrajamiento de la unidad nacional. En ese sentido, se da prioridad a las acciones dirigidas a los jóvenes, mujeres y académicos, al sector artístico e intelectual, los periodistas, deportistas, personas de la diversidad sexual y las religiones. Se manipulan asuntos de interés para grupos específicos vinculados con la protección de animales, el medio ambiente, o manifestaciones artísticas y culturales, todo ello dirigido a desconocer a las instituciones existentes.
“No han dejado de financiarse las acciones de agresión con el uso de las estaciones de radio y televisión asentadas en los Estados Unidos, al tiempo que crece el respaldo monetario para el desarrollo de plataformas de generación de contenidos ideológicos que llaman abiertamente a derrotar la Revolución, lanzan convocatorias para la realización de manifestaciones en espacios públicos, se incita a la ejecución de sabotajes y actos terroristas, incluyendo el asesinato de agentes del orden público y representantes del poder revolucionario. Sin el más mínimo pudor declaran las tarifas que se pagan desde los Estados Unidos a los ejecutores de estas acciones criminales.
“No olvidemos que el gobierno de los Estados Unidos creó el “Grupo de Trabajo de Internet para Cuba” que aspira a que las redes sociales se conviertan en canales de subversión, creación de redes inalámbricas fuera del control estatal y la realización de ataques cibernéticos a infraestructuras críticas.
[…]
“La mentira, la manipulación y la propagación de noticias falsas ya no conocen límite alguno. Mediante ellas se conforma y se divulga a los cuatro vientos una imagen virtual de Cuba como una sociedad moribunda y sin futuro, a punto de colapsar y dar paso al tan anhelado estallido social.”
Sectores de la contrarrevolución tradicional y nuevos personajes, educados en los cursos de liderazgo que financian fundaciones norteamericanas o el presupuesto federal de Estados Unidos, se han concertado para intentar cumplir tales propósitos. Carecen de base social en el país, pero sí están debidamente instruidos, financiados y apoyados desde el exterior.
El imperio pone dinero y expectativas en los anexionistas formados por ellos, quienes bajo la falsa bandera del pacifismo buscan provocar nuevos disturbios, generar caos e inducir la desestabilización del país.
En las últimas semanas, hicieron públicas sus intenciones de realizar en noviembre una marcha, supuestamente pacífica, concebida para ocurrir simultáneamente en varias ciudades del país. Sus propósitos declarados y su esquema organizativo develan una provocación articulada como parte de la estrategia de “cambio de régimen” para Cuba, ensayada antes en otros países.
Escogen fechas con determinado simbolismo... Pero esta vez parece que también quisieron exhibir su talla de anexionistas. ¿Querían celebrarle el cumpleaños al presidente Biden con un ataque a la Revolución que tanto ha molestado a las administraciones imperiales desde hace 62 años? Se quedaron con las ganas.
Uno de sus promotores ha sido formado en cursos auspiciados por la fundación derechista argentina CADAL, universidades estadounidenses y tanques pensantes como el Fondo Carniege para la Paz Internacional (dirigido hasta hace poco por el actual director de la CIA, William J. Burns). Entre los temas de su adoctrinamiento han estado la formación de líderes, confrontación contra las estructuras de gobierno, las dinámicas de movilización, y el papel de las Fuerzas Armadas en la “transición democrática”.
El pasado 11 de julio fue el organizador de un intento de toma del ICRT, cumpliendo la instrucción 167 del Taller de Acción no Violenta que indica: “Ataques” no violentos: invasiones: se comienza con una marcha y se toma posesión pacífica de un lugar o un inmueble.
Más recientemente se ha sumado a un proyecto subversivo con ropaje académico, en el que comparte asiento en su Consejo Deliberativo con el terrorista Orlando Gutiérrez Boronat.
Le acompañan entre los convocantes a la manifestación de noviembre, cabecillas contrarrevolucionarios del llamado Consejo para la Transición Democrática de Cuba, una plataforma que se articula en función del golpe anticonstitucional en el país, y quienes han reconocido abiertamente recibir financiamiento de la National Endowment for Democracy (NED), una tapadera del gobierno estadounidense.
Apenas se anunció por sus organizadores, la marcha recibió apoyo público y notorio de legisladores estadounidenses, operadores políticos de la mafia anticubana y medios de comunicación que alientan acciones contra la Revolución.
Tuits, declaraciones, Asambleas de la Resistencia y otras frenéticas acciones llenan estos días de Miami, como si la manifestación fuera a desarrollarse en esa ciudad. Cambio de régimen, derrocamiento del gobierno e intervención militar vuelve a ser la narrativa imperante en el sur de la Florida.
Entre los más fervientes partidarios de la provocación están los congresistas Marco Rubio, Mario Díaz-Balart y María Elvira Salazar; el terrorista reconvertido Gutiérrez Boronat (quien ha declarado su apoyo a esta acción “para derrocar al régimen”), la Fundación Nacional Cubano Americana y la recua mercenaria de la Brigada 2506, cuyo presidente de turno declaró en Miami que “Con estos pasos se fomentará una explosión dentro de Cuba para que de nuevo nuestros hermanos tomen las calles y esto nos lleve al derrumbe de un régimen...”
Como denunció el medio estadounidense MintPressNews, muchos de los operadores de la campaña en redes sociales digitales en apoyo a la manifestación son residentes en la Florida y otros estados norteamericanos. “La participación de ciudadanos extranjeros en los asuntos internos de Cuba está en un nivel que difícilmente se pueda concebir en los Estados Unidos”, dice la publicación.
El involucramiento directo del gobierno de los Estados Unidos en la farsa contrarrevolucionaria es también explícito y provocador. No se ha tomado el cuidado de ocultarlo y nadie puede hacerlo con honestidad. Altos funcionarios gubernamentales participan directamente en su promoción y, con el apoyo de los servicios especiales, en su organización. Instrumento importante, aunque no el único, es la embajada estadounidense en Cuba, cuyas declaraciones públicas suelen incluir intromisiones flagrantes en los asuntos internos de la nación.
Esa oficina, fruto de los acuerdos bilaterales suscritos en 2015 para formalizar relaciones diplomáticas entre los dos países, no cumple desde hace años oficio diplomático alguno. Ni siquiera sirve para la prestación de servicios migratorios y consulares que reclaman y de los que dependen los ciudadanos de ambos países.
Sus funcionarios, incluyendo el Encargado de Negocios, se ven obligados al indigno papel de niñeros de los exponentes contrarrevolucionarios y provocadores en nuestro país, con la tarea ingrata de caerles atrás, proveerles respaldo logístico y material, así como consejos y orientaciones. Todo es conocido y está documentado. La propia actividad en las redes digitales de la embajada facilita evidencias de lo que va ocurriendo y a qué se dedica la contrarrevolución.
Ese comportamiento está en total contravención del Derecho Internacional y en particular de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas.
Con tales patrocinadores y declarados propósitos, es muy difícil presumir de civismo y pacifismo en la acción convocada para noviembre. Mucho menos de intenciones legítimas y soberanas.
Lo que está en juego aquí, y a nadie debe caberle dudas, es el derecho de Cuba a defenderse de la agresión extranjera, con independencia del disfraz que esta tome.
Los organizadores intentan arroparse en la Constitución para legitimar la provocación. Usan preceptos constitucionales para defender estrategias anticonstitucionales. Aducen el derecho a la manifestación expresado en la Carta Magna, pero olvidan aviesamente que esa propia Constitución, en su Artículo 45, señala que los derechos de las personas están limitados, entre otros, por el respeto a esta norma suprema: “El ejercicio de los derechos de las personas solo está limitado por los derechos de los demás, la seguridad colectiva, el bienestar general, el respeto al orden público, a la Constitución y a las leyes”.
Esa Carta Magna, aprobada en referendo hace apenas tres años por el 86.85 % de los votantes, define claramente en su Artículo 4 que: “El sistema socialista que refrenda esta Constitución, es irrevocable”. Y en su artículo 229 también establece que “En ningún caso resultan reformables los pronunciamientos sobre la irrevocabilidad del sistema socialista establecido en el Artículo 4, y la prohibición de negociar bajo las circunstancias previstas en el inciso a) del Artículo 16”.
Está claro que ni ahora ni en el futuro el derecho a la manifestación puede utilizarse para subvertir el sistema político, para derrocar el proyecto socialista cubano o para establecer alianzas con grupos y organizaciones que reciben financiamiento exterior con el objetivo de promover los intereses del gobierno de los Estados Unidos y otras potencias extranjeras.
No existe en nuestro país el derecho a obrar a favor de los intereses de una potencia extranjera y a poner en riesgo la estabilidad ciudadana. Es anticonstitucional, ilegítimo, inmoral, adscribirse a un proyecto anexionista. Lo dicen nuestras leyes y lo dice nuestra historia.
Así lo advirtió nuestro Héroe Nacional José Martí: “Sobre nuestra tierra hay otro plan más tenebroso que lo que hasta ahora conocemos, y es el inicuo de forzar a la Isla, de precipitarla a la guerra para tener pretexto de intervenir en ella, y con el crédito de mediador y de garantizador, quedarse con ella. (…) ¿Morir, para dar pie en qué levantarse a estas gentes que nos empujan a la muerte para su beneficio? Valen más nuestras vidas, y es necesario que la Isla sepa a tiempo esto. ¡Y hay cubanos, cubanos, que sirven, con alardes disimulados de patriotismo, estos intereses!”
Basta de mentiras y manipulaciones groseras de los hechos. Nadie va a ser aplastado por tanques en las calles como han difundido los voceros de la próxima provocación. El ejercicio Moncada es parte de los entrenamientos que hacemos constantemente en la preparación para la defensa. Ante provocaciones como esta, nos asiste el más legítimo acto en defensa del pueblo y de sus conquistas.
La dignidad, la resistencia y la unidad son nuestras fuerzas más poderosas frente a la deshonrosa y canalla acción anexionista que sirve al enemigo histórico de la nación cubana en su plan de fracturarnos y dividirnos para vencernos.
No han podido y no podrán. La razón es nuestro escudo.
(Tomado de Granma)
jueves, 7 de octubre de 2021
Destaca Homero Acosta logros y retos de los órganos del Poder Popular en su aniversario 45
La Habana, 5 oct (ACN) Es un momento de reflexión y juicio crítico, de análisis del perfeccionamiento en esta nueva etapa, señaló hoy Homero Acosta Álvarez, secretario de la Asamblea Nacional, al referirse al aniversario 45 de los órganos del Poder Popular.
En conferencia de prensa desde el Capitolio Nacional explicó que se rememora el inicio de la instauración en Cuba del sistema del Poder Popular, a partir de un grupo de fechas trascendentales como las primeras elecciones de delegados a las Asambleas Municipales del Poder Popular, que tuvieron lugar el 10 de octubre de 1976.
Subrayó que ese mismo año se constituyeron las Asambleas Municipales, Provinciales y Nacionales del Poder Popular y catalogó a ese sistema como la pieza angular de la democracia socialista cubana, clave para entender el modelo democrático en la nación, que parte desde el pueblo, el cual nomina directamente a sus delegados.
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El funcionario puntualizó que la acción democrática no culmina con el ejercicio del voto, sino que la relación entre el elector y los elegidos se mantiene de forma permanente, donde la población tiene la capacidad de revocar a sus representantes.
Se trata de un sistema en constante construcción y es perfectible, pero debe tomarse en cuenta que se desarrolla en un ambiente complejo en lo económico y social, acotó.
Acosta Álvarez explicó que por la pandemia de la COVID-19 se ha dificultado el pleno despliegue de las instituciones del Poder Popular, pues aunque se aprobó y ratificó la Carta Magna en el 2019, así como todo un sistema de leyes orgánicas en esa instancia, ha estado limitada su implementación en la práctica.
El Parlamento se ha estado reuniendo y ha sido preciso ajustar el cumplimiento del programa legislativo, el Consejo de Estado también ha desarrollado su labor en estas circunstancias con un amplio trabajo normativo y con importantes decretos leyes, continuó.
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Por su parte, señaló que los Consejos Populares se han puesto fundamentalmente en función del enfrentamiento a la pandemia, y destacó el quehacer de los delegados en esa tarea así como en el proceso de transformación de las comunidades más vulnerables.
Ya las circunstancias están cambiando y se evidencian avances en la situación epidemiológica en el territorio gracias a la vacunación y las medidas sanitarias, por lo que se retomará el próximo mes el ejercicio de rendición de cuentas a los electores, y en estos días se convocará al Período Ordinario de Sesiones de la Asamblea.
Este último encuentro no se pudo realizar en julio debido al complejo escenario epidemiológico, y para esta ocasión se analizarán de manera virtual temas de gran trascendencia desde el punto de vista legislativo, problemáticas sociales y económicas, detalló.
Finalmente, el Secretario destacó las buenas relaciones de la Asamblea cubana con otros Parlamentos y en espacios parlamentarios internacionales, y mencionó como retos lograr una mayor participación de los jóvenes en el Poder Popular y continuar en la búsqueda de mecanismos para solucionar las diversas problemáticas que afectan a la población.
domingo, 3 de octubre de 2021
Investigación del Minint demuestra falta de evidencias criminalísticas acerca de ataques sónicos a diplomáticos en La Habana
Investigación del Minint demuestra falta de evidencias criminalísticas acerca de ataques sónicos a diplomáticos en La Habana
Tras
una rigurosa investigación, el Minint demuestra que no hay evidencias
criminalísticas ni científicas que sostengan la ocurrencia de un hecho
criminal contra diplomáticos en La Habana, ni que asocien los
padecimientos referidos con un ataque sónico o con microondas.
En marzo de 2016, Barack Obama viajó a Cuba. Fue el segundo presidente de Estados Unidos que aterrizaba en La Habana en ejercicio del cargo, luego de Calvin Coolidge, en 1928. Caminó por sus calles, cenó en un restaurante privado. Dialogó con los dirigentes del país. Hasta disfrutó de un juego de béisbol, el deporte nacional de ambos países. En 2015 se habían reabierto las embajadas en ambas capitales.
Poco a poco se iban tendiendo puentes sobre un viejo muro de odio levantado por Washington cuando la Revolución triunfó. A un lado y otro, la opinión pública daba su visto bueno al entendimiento, sobre la base del respeto y la coexistencia pacífica.
Quienes seguían atrincherados en su política de hostilidad contra Cuba, vieron en el candidato Donald Trump al hombre ideal para poner fin al acercamiento. Desde su campaña electoral, el magnate dejó claro que una vez en la Casa Blanca volvería a poner negra la relación con la Isla vecina.
En enero de 2017 Trump se sentó en la oficina oval y el 17 de febrero «explotó el Maine del siglo XXI». Ese día fueron notificados los primeros casos de un supuesto «ataque sónico» contra diplomáticos estadounidenses en la capital cubana. «Hablaron de hostigamiento, que estaban siendo agredidos», recuerda el teniente coronel Roberto Hernández Caballero, de la Dirección General de Investigación Criminal del Ministerio del Interior (Minint), quien desde un inicio estuvo en el grupo designado para esclarecer los hechos.
Según la nota presentada, referían sentir náuseas, mareos, falta de equilibrio, dolor facial, abdominal, de cabeza; vista borrosa, problemas de memoria y zumbidos, entre otras dolencias. Y los ruidos se describían como semejantes a los de los insectos, fricciones entre metales, muy fuertes, incluso, en uno de los casos alegaron que provocó la vibración de una puerta.
«Ante la denuncia, la dirección del Estado cubano indicó iniciar una investigación exhaustiva con todos los recursos científicos necesarios; el Minint designó a un grupo de trabajo permanente, y fue abierto el expediente investigativo 10/2017 por un posible delito de Actos contra los Jefes y Representantes Diplomáticos de Estados Extranjeros», explica Hernández Caballero en exclusiva a JR.
«Históricamente, Cuba ha sido un país que garantiza la seguridad de los diplomáticos extranjeros, esa ha sido una conducta invariable de la Revolución, y ni en los momentos más tensos de los nexos entre Washington y La Habana se ha agredido su sede ni a sus funcionarios.
«Las autoridades cubanas fueron muy rigurosas en la investigación. Se le otorgó la máxima prioridad, con recursos y personal especializado para ir al fondo de los hechos, y ya hemos cerrado el caso formalmente, aunque las medidas adoptadas por las autoridades para la investigación se mantienen activas», enfatiza.
—¿Y a qué conclusiones llegaron?
—No hay evidencias criminalísticas ni científicas que sostengan la ocurrencia de un hecho criminal, ni que asocien los padecimientos referidos con un ataque sónico o con microondas, u otra acción deliberada contra los diplomáticos.
«Tampoco se encontraron ningún elemento que apunte a un supuesto autor o sospechoso ni a personas con motivos, intenciones o medios para ejecutar ese tipo de acciones.
«Las investigaciones desarrolladas por las autoridades policiales y científicas de Estados Unidos y Canadá tampoco han logrado hallar explicaciones concluyentes a los síntomas descritos por sus funcionarios, que, según el Comité de Expertos de la Academia de Ciencias de Cuba conformado también para investigar este asunto, pueden tener su origen en múltiples causas: enfermedades preexistentes, profesionales o espontáneas».
—Vayamos a 2017. Desde un inicio parecía una historia mal contada, ¿por qué se puede afirmar eso?
—Llama la atención que las primeras denuncias fueron hechas en febrero de 2017, y luego dijeron que desde noviembre y diciembre del año anterior estaban siendo víctimas de esos supuestos ataques.
«Además, a pesar de que las autoridades cubanas propusieron desde un inicio desarrollar esta investigación en el marco de la cooperación, no fue hasta junio de 2017 (cuatro meses después) que una delegación del Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) viajó a Cuba para realizar acciones investigativas en el territorio nacional.
«No se nos permitió entrevistar directamente a los funcionarios que habían reportado incidentes anómalos, ni ir a los lugares donde supuestamente habían ocurrido. Los reportes de las autoridades estadounidenses se referían a hechos que habían ocurrido días, semanas y meses atrás, y la información que se trasladaba era imprecisa.
«La investigación tuvo que organizarse sobre la base de supuestos, con informaciones parciales entregadas de manera indirecta por la parte estadounidense y sin poder contrastarlas mediante la entrevista directa con las presuntas víctimas y testigos.
«Nuestros criminalistas, peritos y expertos científicos tuvieron que investigar sin contar con información primaria, fiable y contrastable».
—¿Hay más ejemplos que desmonten la acusación de la supuesta agresión?
—Unos días después de la primera notificación, el jefe del Departamento de Seguridad Diplomática del Minint se entrevistó con el funcionario estadounidense a cargo de la seguridad de la embajada de Estados Unidos y su adjunto —ambas partes mantienen intercambios periódicos justamente para tratar temas de seguridad—, y ninguno de los dos sabía lo que estaba pasando. Estaban ajenos a los reportes. Había que verles la cara de asombro e incredulidad.
«¿Cómo se puede explicar que los responsables de la seguridad de los diplomáticos estadounidenses no supieran que había funcionarios de esa legación que estaban reportando incidentes anómalos? ¿Acaso no son ellos los primeros que deben estar al tanto de un hecho así? Luego resulta que uno de esos funcionarios aparece en la lista de los afectados.
«Otro diplomático manifestó haber tenido un incidente en su residencia. Nadie más refirió haber sentido nada, ni su familia ni los empleados. Entre los síntomas, el hombre dice que padecía de falta de equilibrio y mareos, y por esos mismos días se le veía conduciendo una moto moderna a altas velocidades por calles de La Habana.
«Una funcionaria dijo que el sonido provenía de una camioneta que después se había escondido en una edificación cercana. Acudimos rápidamente y se comprobó que el vehículo era de un vecino que lo parqueaba siempre allí para aprovechar la sombra de un almendro».
—Además de en las residencias, hubo reportes desde instalaciones hoteleras.
—Se reportaron casos en los hoteles Capri y Nacional, que tal vez son los más concurridos y populares de la ciudad y por esos días estaban a plena capacidad.
«Se investigó a fondo, hicimos mediciones de conjunto con un equipo del FBI, buscamos huellas y no apareció nada. Se identificaron los huéspedes alojados en las habitaciones colindantes en esos días. Ningún otro cliente o empleado sintió ruidos o síntomas semejantes. No hubo registro de actividad anómala.
«Los estudios en el Hotel Nacional demostraron que el único ruido por ese día fuera de lo habitual era la música de los carnavales que se celebraban en el malecón.
«No se encontraron evidencias de exposición a fuentes de energía en ningún caso, ni en los hoteles ni en las residencias ni entre los vecinos».
—¿Algún otro elemento que deje en entredicho la teoría de los ataques?
—Durante el período de los supuestos ataques fue cuando más amigos y familiares recibieron los diplomáticos estadounidenses en Cuba. ¿Acaso es lógico que bajo agresión usted invite a seres queridos a visitar al escenario del hostigamiento? Además, en ese mismo tiempo, iban a playas, piscinas.
—¿Además de ellos, solo diplomáticos canadienses han informado hechos similares?
—Algunos diplomáticos canadienses reportaron afectaciones de salud cuatro meses después de los estadounidenses. La parte cubana realizó múltiples acciones investigativas. Se incrementaron los intercambios operacionales y se facilitó la entrada al país de investigadores y técnicos de la Real Policía Montada de Canadá con este fin.
«Nuestros científicos también realizaron discusiones de trabajo con el personal médico de la Cancillería canadiense, y con un equipo del Centro de Reparación Cerebral (Brain Repair Centre) de la Universidad de Dalhousie, al que el Gobierno de Canadá comisionó para investigar los padecimientos de salud reportados por sus diplomáticos.
«Recuerdo una funcionaria de la Embajada de ese país que informó de un supuesto incidente, fue al médico y le detectaron un estrechamiento del oído; sus síntomas podían estar asociados a un padecimiento llamado Barotrauma, posiblemente producido por el buceo que practica.
«Ella misma hizo un segundo reporte, y coincidió que estaba en La Habana la Real Policía Montada de Canadá haciendo investigaciones al respecto, fuimos ambos equipos juntos y se determinó que el ruido era emitido por un aire acondicionado.
«Otra funcionaria llegó cerca de las dos de la madrugada a su residencia luego de una actividad festiva y dijo sentir un ruido. Le preguntó al custodio si no escuchaba nada. Él respondió que no, pero rápidamente informó al jefe de protección, quien le indicó que grabara el sonido ambiente con su móvil. Analizamos el audio y solo hay ruidos ambientales, propios de la madrugada en La Habana.
«En 2018, a partir de un protocolo de trabajo conjunto, los canadienses instalaron sensores para registrar eventos diversos, y todavía no ha aparecido el primer reporte de un hecho que afecte la salud».
—A pesar de la gravedad de las acusaciones y la intención de implicar a Cuba, ¿el Minint trabajó de conjunto con las contrapartes, el FBI y la Real Policía Montada de Canadá?
—Desde 2015, el Minint venía incrementando los intercambios con autoridades de aplicación y cumplimiento de la ley de Estados Unidos, en interés de cooperar en el enfrentamiento a delitos transnacionales, una relación profesional de beneficio mutuo, para garantizar la seguridad nacional de ambos países. Con la llegada de Trump al poder y al comenzar los supuestos incidentes sónicos los contactos se fueron limitando solo a investigar estos hechos.
«A partir de los mecanismos de cooperación existentes, se autorizó que participaran en las investigaciones, fueron a las habitaciones de los hoteles, trajeron equipamiento especial para hacer sus estudios; incluso, en el último reporte, en junio de 2018, estaban los agentes del FBI aquí y acudimos juntos al lugar del hecho y se comprobó que el ruido provenía del compresor de un calentador.
«Nosotros sistemáticamente compartimos con la contraparte estadounidense los resultados parciales de la investigación.
«En agosto de 2017, el FBI nos entregó 14 muestras de grabaciones de ruidos realizadas en lugares donde supuestamente habían ocurrido incidentes. Nuestros peritos encontraron que estaban manipuladas, habían borrado datos necesarios para precisar tiempo y espacio, y los sonidos audibles eran del claxon de un auto, un almendrón, aves, grillos; pero nada que afecte la salud humana.
«El FBI nos notificó por escrito el 4 de junio de 2018 que tampoco habían encontrado evidencias de que el infrasonido, el ultrasonido o el sonido audible hayan sido utilizados para dañar a los funcionarios de su sede diplomática en La Habana, que los síntomas podían ser causados por otra cosa, pero nunca por una agresión de ese tipo.
«Luego conocimos a través de artículos de prensa estadounidense que como parte de la investigación sobre los incidentes en Cuba, la Unidad de Análisis Conductual del FBI realizó una evaluación sicológica de las supuestas víctimas y concluyó que estaban sufriendo una especie de enfermedad sicogénica, lo cual informaron al Departamento de Estado, que, sin embargo, ha guardado silencio respecto a lo planteado por el FBI».
—Llama la atención que cuando no pudieron sostener el pretexto de ataque sónico, dijeron que la agresión era con microondas...
—Otra falsedad fácil de rebatir. Además, esa teoría surge de unos científicos estadounidenses, quienes se quejaron de que tampoco tuvieron acceso a toda la información necesaria para estudiar el caso. O sea, ni a sus propios expertos les facilitaron los datos.
«¿Cuál es la sensación elemental cuando uno se expone a microondas? El calor, se siente la piel ardiendo, y ninguno de los supuestos atacados refirió quemazón ni nada parecido.
«Además, sucede igual que con las armas sónicas, son equipos visibles, grandes, y en las investigaciones no hay ni una huella ni nada que se pueda asociar al empleo de esas tecnologías, que Cuba no posee ni permite su importación.
«Para confirmarlo, se verificó con la Aduana que nadie hubiera tratado de ingresar al territorio nacional siquiera componentes o algo parecido de esas armas.
«El equipo investigativo del Ministerio del Interior hizo un levantamiento en un perímetro de 200 metros alrededor de las viviendas ocupadas por los funcionarios, que están ubicadas en el reparto Siboney, un área residencial, sin industrias, sin sobrepoblación, de mucha tranquilidad, y comprobó que no había vestigios de contaminación ambiental, sonora, ni de ningún otro tipo.
«Más de cuatro años después no hay ni una evidencia de agresión a diplomáticos en La Habana, basta con las pruebas reveladas, que no son las únicas disponibles, para confirmarlo; pero las medidas aplicadas a partir de entonces por Trump sí se mantienen vigentes todas.
«El Gobierno estadounidense ha designado en los últimos años varias comisiones investigadoras de distintas agencias federales, pero ninguna ha llegado a una conclusión distinta a la de los investigadores y científicos cubanos. La embajadora Pamela Spratlen, principal funcionaria del Departamento de Estado designada para supervisar la respuesta de esa entidad a los reportes de padecimientos de salud, acaba de abandonar el cargo tras enfrentar críticas por insinuar en una reunión que compartía la conclusión de la investigación del FBI, que atribuye el origen de algunos casos a factores sicogénicos.
«Las autoridades cubanas no han rechazado que pudieran existir personas enfermas o con síntomas similares a los descritos, y siempre han propuesto investigar de conjunto por la vía de la ciencia y la medicina, pero consideran infundado e irresponsable aseverar y repetir a toda voz, como lo han hecho funcionarios y políticos estadounidenses, que sus diplomáticos están siendo objeto de algún tipo de agresión. Ni una sola evidencia sustenta esa insinuación».
Luego del 17 de febrero de 2017 volvieron los muros, la agresividad contra Cuba, el ensañamiento en la aplicación del bloqueo económico, comercial y financiero como nunca antes; hechos que inducen a pensar que todo fue una operación política para acompañar la reversión de la política de acercamiento y diálogo promovida por Barack Obama.
(Tomado de Juventud Rebelde)
Reveses de Biden impulsan caída en su aprobación
Reveses de Biden impulsan caída en su aprobación
Washington,
3 oct (Prensa Latina) Aunque prometió unir al país y un gobierno
competente, los continuos reveses del presidente Joe Biden colocaron en
campo minado sus índices de aprobación en Estados Unidos, destacan hoy
medios locales.
Por su parte, un sondeo de The Associated Press-NORC Center for Public Affairs Research arrojó la víspera que un 50 por ciento de los entrevistados avala la gestión de Biden contra el 54 por ciento en agosto y el 59 por ciento en julio.
Los factores que influyeron en el cambio de opinión fueron, entre otros, la forma caótica de la evacuación de Afganistán, la represión de la Patrulla Fronteriza contra los migrantes haitianos en el borde limítrofe con México, el rebrote de la Covid-19 y la batalla legislativa en un Congreso dividido que pone freno a la agenda doméstica del presidente.
De acuerdo con el tanteo, desde julio la tasa de aprobación de Biden cayó de 92 a 85 por ciento entre los demócratas con un bajón notable entre los independientes: 62 a 38 por ciento, mientras los republicanos mantienen en alrededor de 11 por ciento su aprobación, similar criterio al de hace poco más de 60 días.
El estudio determinó que el respaldo al gobernante descendió entre los estadounidenses blancos de 49 al 42 por ciento, pero los más preocupante es que entre los negros –que constituyeron la base más activa para el triunfo de Biden en noviembre de 2020- disminuyó de 86 a 64 por ciento.
En cuanto al rumbo que lleva el país, solo el 34 por ciento de los encuestados considera que Estados Unidos va por el camino correcto, comparado con el 50 por ciento durante la luna de miel de Biden, en sus primeros 100 días en el cargo.
Aunque falta más de un año para las elecciones de mitad de mandato, las grietas que comienzan a aparecer en las paredes de la popularidad del jefe de la Casa Blanca alimentan preocupaciones para los demócratas, que pelearán por retener en 2022 su estrecha mayoría en el Congreso.
jha/dfm/gdc
viernes, 1 de octubre de 2021
Desclasifican un informe que revela la causa del misterioso 'síndrome de La Habana'

domingo, 26 de septiembre de 2021
PIDAMOSLE AL MUNDO QUE DESTRUYA EL BLOQUEO DE ESTADOS UNIDOS A CUBA.
