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domingo, 31 de diciembre de 2017

Hay que decirlo todo.



Por Iroel Sánchez



Leyendo la web por estos días vuelvo a recordar a John Kerry, cuando en la inauguración de la embajada estadounidense en La Habana, nos puso de ejemplo a Vietnam, “un país dinámico, con una economía creciente”, pero no nos dijo que en esa tierra hermana, con la fortaleza cultural que suponen miles de años como nación antes de que existiera EEUU y una lengua propia, con ocho veces la población de Cuba y a miles de kilómetros del territorio estadounidense, todos los medios de comunicación son de propiedad pública, y las regulaciones sobre la difusión de información por privados a través Internet son mucho más restrictivas que aquí. Es muy interesante cuando precisamente desde fuentes que en Vietnam nunca existirían se coincide en decir y callar lo mismo que Kerry sobre Vietnam.

Reitero que para nada estoy diciendo que debemos copiar ninguna regulación de Vietnam pero sí es bueno saber qué nos ocultan los mismos que destinan cincuenta millones de dólares anuales -varias veces el presupuesto de todos los medios de comunicación cubanos juntos- a comunicarnos cómo debemos organizarnos en esta Isla. En el “país dinámico” la gestión eficiente de la economía y la amplia participación del sector privado en el socialismo no suponen propiedad privada sobre los medios de comunicación.

Admiro como el que más al pueblo vietnamita pero tampoco estaría de más incluir en esas opiniones coincidentes qué pasaría aquí si, como en Vietnam, que quedó arrasado por la guerra pero que a diferencia de Cuba tiene petróleo hasta para exportar por más 7000 millones de dólares al año (cifras de 2014) después de satisfacer sus necesidades internas y está ubicado en la región del mundo donde más crecieron las inversiones y el comercio en las últimas décadas, el 25% de los cubanos no tuviera asegurada la atención médica, el 10% no supiera leer y escribir, murieran cuatro veces más niños menores de un año de los que fallecen hoy en esta Isla y la esperanza de vida promedio fuera seis años menor ¿Guardaría eso relación con los recursos que el estado cubano destina a presupuestos de salud, educación y seguridad social? Si se recortaran esos recursos, con indiscutible repercusión negativa en los indicadores antes citados, tal vez se podrían alcanzar los niveles de crecimiento económico del 7% anual que se señalan como necesarios para la economía cubana pero… de ser así, ¿percibirían los cubanos como socialismo y prosperidad vivir menos años y que sus familiares enfermen y mueran más aunque una parte de ellos tenga mayor acceso a bienes de consumo?¿Un gobierno que hiciera eso se sostendría en el poder en Cuba? 

Hay mucho por cambiar en Cuba, las respuestas no son sencillas y aunque hasta en The Guardian nos sugieren “buscar desde dentro soluciones para el desarrollo”, no está mal aprender de otros referentes y de las cosas que allí se hacen bien o muy bien pero siempre mirando todos los datos, no vaya a ser que pase como con la elecciones en Estados Unidos, que por seguir solo lo que la prensa aliada a Kerry quiso que supiéramos, nos enteramos de todos los exabruptos de Donald Trump pero no de que fue el Citibank quien nombró el gobierno con el que llevamos negociando públicamente hace dos años y luego nos creamos las explicaciones de los mismos medios que no dijeron la verdad: “fueron el activismo sin intermediarios de las personas en las redes sociales y las mentiras en esos espacios frente a la información responsable de los grandes medios los que determinaron el resultado”; como si los grandes medios no mintieran y no se hubieran invertido millones y millones en operadores en las redes sociales y medios digitales por el candidato vencedor. Tiene razón José Stenisleger cuando parafrasea a Groucho Marx: “el tupé de tergiversar los hechos con enfoques presuntamente objetivos que se cambian por otros cuando la realidad los desmiente”.

martes, 20 de agosto de 2013

Tesoros de Matanzas: LA BAHÍA Y EL PUERTO DE MATANZAS. PARTE 3


Dr. Mario Valdés Navia *

Con el siglo XX se fue conformando el área actual del puerto, al norte de la bahía,aledaña al Castillo de San Severino, conocida como Dubrocq,que sustituyó al Muelle Real al tener mejores condiciones para las embarcaciones de mayor calado de la época.

Luego del traslado, las instalaciones que  conformaron el antiguo puerto se destinaron a otras funciones.

 A partir de entonces fue que las características naturales de la bahía de Matanzas pudieron ser explotadas en toda su plenitud, sobre todo su largo litoral occidental, con una extensiónde 14 Km y la profundidad de sus aguas que alcanza los 100 m.

A pesar de haber perdido su esplendor económico de antaño, durante la vigésima centuria el puerto de Matanzas logró mantener un intenso tráfico comercial mediante un complejo sistema de fondeaderos.

En la actualidad, sus instalaciones admiten hasta4embarcaciones, al mismo tiempo, en cada uno de ellos, donde pueden atracar buques de 177 ms de eslora, con un calado medio de 12 ms y una eslora máxima de 245 ms. La longitud total de atraques es de 1107 ms, repartidos en  2 muelles, 3 espigones y 1 amarradero.

Durante el siglo pasado, sobresalientes acontecimientos dieron lustre mundial a la bahía matancera, así, en MIL 930, fue escenario de una hazaña tecnológica mundial, cuando quedara inaugurada, en su costa noroeste, la primera planta termo-marítima del mundo, concebida, construida y puesta en explotación experimental por el científico francés George Claude y su equipo de entusiastas obreros y técnicos matanceros, acontecimiento científico nunca repetido en Cuba y al que dedicaremos una sección especial próximamente.

En ese mismo año, ocurrió otro acontecimiento singular en la bahía cuando atracaron en los muelles del puerto dos lujosos transatlánticos franceses de gran calado, el “Ile de France” y “Rex”, de los mayores del mundo,  antecedente importante para el desarrollo perspectivo del turismo de cruceros en Matanzas.

Aunque la rada matancera no contara ya con la bonanza económica que la caracterizó en el siglo XIX gracias al comercio del azúcar, en el área norte del puerto fue conformándose una creciente zona industrial a partir de fábricasque eran traídas de los Estados Unidos,donde eran consideradas nocivas y deterioradas,pero que favorecieron el desarrollo económico regional, tales como La Rayonera, exportadora de rayón principalmente hacia los Estados Unidos, donde se emplea en la producción de neumáticos; la Compañía Cubana de Nitrógeno S. A. (Cubanitro), punto de partida para la producción de fertilizantesquímicos para la economía de Cubay la Planta Eléctrica, todas aledañas al puerto.

A estas habrían de sumarse posteriormente, las construidas en el barrio de Pueblo Nuevo, también en el entorno de la bahía:la Fábrica de Jarcias y Cordeles de Matanzas, la Fábrica de Ron Yucayo, la Destilería Bellamar,la Empresa de Gomas “Yumurí” (hoy Humberto Lamothe) y la textilera “Betroma”, hoy Bellotex.

Hay que destacar que estas industrias, a la vez que favorecieron el desarrollo de la ciudad,  elevaron sustancialmente los niveles de contaminación ambiental en la bahía y sus riberas.

Desde la década del 30 y ante la necesidad de estimular el desarrollo económico local surgió la demanda de crear una Zona Franca en el puerto de Matanzas que favoreciera el comercio de exportación e importación.

 Su autorización, en 1934, provocó grandes festejos y reavivó las esperanzas de prosperidad, aunque, a la larga, la Zona Francase convirtió principalmente en una fuente para el contrabando.

Entre 1954 y 1955 se fomenta un barrio obrero, al norte de la Zona Franca, que se denominó Dubrocq.Asimismo, desde 1950, comienzan a urbanizarse todas las áreas que bordeaban la bahía en su porción sur, tomando como punto de desarrollo la antigua línea del tranvía de la Playa a Matanzas, convirtiéndose en un gran barrio residencial que fue erigiéndose por etapas, aparecieron así Los Pinitos, en 1951;Bellamar, General Betancourt, Arrechavaleta y Amézaga en 1952 y la ampliación de muchas calles traviesas hasta los farallones de la terraza Bellamar.

Tras el triunfo de la Revolución, el puerto de Matanzas se revaloró y llegó a ser uno de las de mayor actividad económica del país, a partir de una infraestructura conformada por los muelles “José Luis Dubrocq” y “Reynold García”, con dos atraques y el “Frank País”, de un atraque, utilizados para la carga general, a granel, combustible, materiales de construcción, alimentos, azúcar y sus derivados. Igualmente en esta zona se construyó una Base de Súper Tanqueros y Crudo Nacional, que cuenta con un complejo de muelles de aguas profundas,únicos en el país.

En el área también se localizan cinco oleoductos: uno para la entrega de crudo a la refinería “Camilo Cienfuegos”, dos para la entrega de petróleo, combustible y crudo a las CTE “Antonio Guiteras” de Matanzas y “Habana Este” de La Habana, y dos para la recepción de crudo nacional desde los yacimientos de Cárdenas-Varadero y la Franja Norte Habana-Matanzas.

A partir de los años 90, se realizaron obras de gran envergadura, como el viaducto Habana-Varadero, que modificaron la imagen del frente de mar perteneciente a la bahía.

 Como parte de este proyecto, se demolieron los inmuebles en la zona del antiguo Muelle Real para crear el acceso que uniría el Viaducto con el Centro Histórico Urbano.

No obstante, este proceso dio lugar al nuevo edificio de Guardafronteras que fue  portador de un diseño original, con una concepción escultórica que arroja dos posibles lecturas: observándole en su eje norte - sur semeja al baluarte de una fortaleza colonial, mientras que de Este a Oeste la imagen sería la de un buque que surca las aguas de la rada matancera. Su erección demostró que puede hacerse buena y contemporánea arquitectura con los materiales y técnicas tradicionales.

 Por la novedad y calidad de su diseño el edificio fue distinguido con el Primer Premio a la mejor obra construida en el Segundo Salón de Arquitectura Cubana 1999.

Es de destacar que, aunque no lo apreciemos a simple vista, hoy la bahía de Matanzas, a pesar de su belleza perenne, muestra un importante nivel de contaminación y está urgida de nuestros cuidados.

 Al respecto los especialistas del CITMA  territorial realizan un abnegado trabajo de investigación que ya muestra importantes resultados.

Estas secciones dedicadas a la bahía de Matanzas, valor primigenio y fundacional de la ciudad, no pueden terminar sin reconocer que el estudio de la historia del puerto de Matanzas debe mucho al empeño de la desaparecida historiadora Martha Silvia Escalona, cuya obra permanece inédita en gran parte.

En el próximo programa, iniciaremos un par de secciones dedicadas a uno de los valores arquitectónicos más antiguos y significativos de Matanzas: el Castillo de San Severino, Museo Nacional de la Ruta del Esclavo y Monumento Nacional.



*Director de la Biblioteca Provincial " Gener y del Monte"