Mostrando las entradas con la etiqueta Crisis. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Crisis. Mostrar todas las entradas

lunes, 19 de octubre de 2020

Trump critica al doctor Fauci, experto en COVID-19, “y a todos estos idiotas”


Fauci se ha ganado el respeto de la población y los académicos de Estados Unidos en medio de la pandemia. Foto: AP

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a atacar el lunes al principal científico del gobierno, Anthony Fauci, sugiriendo que el muy respetado miembro de la célula de crisis de la Casa Blanca sobre el coronavirus es un “idiota”.

“La gente está cansada del COVID”, dijo Trump a su equipo de campaña en una
llamada telefónica a la que varios medios estadounidenses tuvieron acceso.

“La gente dice: 'Déjennos en paz'. Están cansados. La gente está cansada de
escuchar a Fauci y a todos estos idiotas”, dijo el presidente, según los
reportes de prensa.

“Ese tipo es un desastre”, añadió.

La pandemia ha provocado la muerte de casi 220.000 personas en Estados
Unidos.

“Lleva aquí unos 500 años”, se quejó Trump sobre Fauci, de 79 años, reconocido mundialmente por su trabajo como director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID), ubicado en las afueras de Washington.

“Si lo escucháramos, tendríamos 700.000 (u) 800.000 muertes”, afirmó el mandatario republicano durante la llamada, antes de afirmar que sería contraproducente despedirlo antes de las elecciones presidenciales del 3 de
noviembre.

Este último ataque del presidente al muy popular Fauci suscitó una viva reacción del senador republicano Lamar Alexander.

“El Dr. Fauci es uno de los servidores públicos más distinguidos de nuestro país. Ha servido a seis presidentes, comenzando con Ronald Reagan”, tuiteó Alexander.

“Si más estadounidenses prestaran atención a sus consejos, tendríamos menos casos de COVID-19 y sería más seguro volver a la escuela, volver al trabajo y salir a comer”.

Hace una semana, Fauci expresó su descontento por el uso de imágenes suyas en un aviso de la campaña de Trump sobre el coronavirus.

“En mis casi cinco décadas de servicio público, nunca he apoyado
públicamente a ningún candidato político”, respondió el inmunólogo, diciendo que sus declaraciones en el video fueron sacadas de contexto.

En varios puntos durante la respuesta a la pandemia, Fauci ha aclarado o corregido los comentarios públicos de Trump sobre el desarrollo de tratamientos y vacunas para la COVID-19.

El tono entre ellos a veces se ha vuelto tenso, como en abril cuando Trump retuiteó una publicación que contenía la etiqueta #FireFauci (Despedir a Fauci), antes de asegurarle al pueblo estadounidense que “Tony” estaba haciendo un gran trabajo.

(Con información de AFP)

Biden tiene la confianza de los votantes latinos, según estudio

 



Los votantes latinos confían cada vez más en el demócrata Joe Biden que en el republicano Donald Trump. Foto: Archivo/Cubadebate.

Los votantes latinos confían cada vez más en el demócrata Joe Biden que en el republicano Donald Trump, reveló hoy el Centro de Investigaciones Pew.

Destaca la investigación que la mayor minoría del país, más de 60 millones de personas, tiene cada vez más confianza en Biden en cuestiones clave, como su capacidad para enfrentar la pandemia de la COVID-19, mientras que la confianza en Trump es baja.

Las opiniones de los hispanos sobre Trump en relación con los temas principales son en gran parte negativas y en su mayoría no cambiaron desde junio, precisa Pew.

Esos criterios sobre los candidatos presidenciales de 2020, puntualiza, se registran cuando la mayoría de los votantes hispanos tienen una visión sombría de la nación y su economía después de meses de pérdidas de empleo generalizadas y de enfermedad debido a la COVID-19.

Alrededor de dos tercios de los votantes de la comunidad hispana registrados dicen que tienen algo o mucha confianza en el demócrata para abordar cinco temas sobre los que se les preguntó en octubre.

El mayor aumento - 15 puntos - vino de su confianza en la capacidad de Biden para acercar al país, un margen de 70 por ciento contra el 55 por ciento, mientras el 66 por ciento respaldan que el abanderado del partido azul tomará buenas decisiones sobre la política económica.

Una encuesta del verano mostró que los latinos dijeron que la economía, el cuidado de la salud y el brote de coronavirus eran tres de los temas más importantes para su voto a la presidencia.

Asimismo menos de la mitad confían en Trump para manejar los asuntos importantes, con pocos cambios desde junio.

Sólo tres de cada 10 votantes latinos (29 por ciento) señalan que confían en que el mandatario puede manejar el impacto en la salud del brote de coronavirus. Un porcentaje mayor (44 por ciento) confía en que puede tomar buenas decisiones sobre política económica.

También el estudio de Pew indicó que un porcentaje decreciente de sufragantes de esa comunidad considera que el presidente puede acercar al país: 20 por ciento en octubre, menos que el 28 por ciento de junio.

Se proyecta que 32 millones de hispanos serán elegibles para sufragar en el 2020, un total que, por primera vez, excede el número de electores negros en una elección presidencial.

Biden tiene una ventaja de 34 puntos sobre Trump entre los votantes latinos elegibles, mucho mayor que la ventaja de 10 puntos entre todos los estadounidenses.

Según algunos pronósticos y encuestas, una elección de Trump el 3 de noviembre depende de que gane el estado de Florida - y parte de esa estrategia significa llevar a los cubano-americanos del sur de Florida a las urnas en gran número.

Sin embargo, algunos demócratas insisten en que el espectáculo de ondear la bandera del anticomunismo en Florida es sólo eso: todo espectáculo.

(Con información de Prensa Latina)

jueves, 8 de octubre de 2020

Mínimo impacto del debate vicepresidencial; campaña de Trump se hunde

 

 

Por: David Brooks

La senadora Kamala Harris (izq)durante el debate con el vicepresidente Mike Pence (der). Foto: AP.

El primer y único debate vicepresidencial fue un ensayo para los dos posibles sustitutos en jefe ya que son los segundos de los dos candidatos presidenciales más viejos en enfrentarse en una eleccion en la historia del país -uno de los cuales está contagiado de Covid-19- pero el impacto de este acto será mínimo en una contienda que entra en la recta final donde el barco electoral de Donald Trump se está hundiendo, por ahora.

El vicepresidente Mike Pence enfrentó su tarea de intentar rescatar una campaña que de repente está en riesgo de perder sectores claves entre ellos los de la tercera edad y las mujeres. Para su retadora, la senadora demócrata Kamala Harris, la tarea era demostrar que está preparada para asumir el puesto presidencial si algo le sucede a Joe Biden quien sería el presidente más viejo al iniciar su mandato si gana.

La senadora, ex fiscal y la primera mujer de color (su madre es de India y su padre jamaiquino) se enfocó en el manejo de la pandemia por Pence y su jefe declarando al inicio que “es el fracaso más grande de cualquier presidencia en nuestra historia”.

Pence defendió las decisiones de Trump para realizar “la movilización más grande desde la Segunda Guerra Mundial” para combatir la Covid y aseguró que siempre han dicho la verdad al pueblo.

La senadora ofreció su currículum y experiencia, y su compromiso con la defensa de la gente común, incluyendo su participación en protestas e iniciativas contra el racismo sistémico, reformas del sistema de justicia y condenó la negativa de Trump de denunciar a supremacistas blancos.

Pence elogió los logros “históricos” del gobierno de Trump y acusó a su contrincante de ser “radical”, defendió el sistema de justicia, denunció la violencia de los manifestantes y rechazó que este sea un país racista.

El debate abordó superficialmente los temas de la economía, cambio climático, la Suprema Corte, el derecho al aborto y el proceso electoral -donde Pence de nuevo reiteró sospechas de que los demócratas están promoviendo el fraude. También se abordó brevemente China, Rusia y Medio Oriente y México sólo fue referencia cuando Harris recordó ejemplos del racismo y xenofobia de Trump.

Fue un debate mucho más “normal” que el primer debate presidencial caótico, con un Pence enmascarando, bajo su estilo sereno, su hostilidad fundamentalista al buscar presentar a Harris como una amenaza de izquierda. Harris por su parte reprobó la falta de transparencia personal y el liderazgo político del gobierno actual, subrayando revelaciones recientes de que Trump debe más de 400 millones de dólares pero aún no se sabe a quién, y que no ha pagado impuestos.

Pero el tema de la pandemia estaba omnipresente con un presidente contagiado de Covid y el número de contagiados del circuito presidencial elevándose a por lo menos 18, con muchos más en cuarentena, incluyendo el supremo mando militar. La demócrata Nancy Pelosi, presidenta de la cámara baja, comentó hoy que la Casa Blanca ahora es “uno de los lugares más peligrosos en el país” por el contagio actual.

Pocas horas antes del debate, el presidente emitió un video por Twitter donde declaró que se sentía “perfecto” al superar la enfermedad con la combinación de drogas experimentales a las que calificó como “una cura”, y prometió que estarán próximamente disponibles para todos los que las requieran sin costo -algo que expertos en fármacos dicen es imposible a corto plazo- y que tal vez aún antes de la elección, sino inmediatamente después, estará disponible una vacuna. Concluyó que “China tiene la culpa” del virus, y amenazó que ese país “pagará caro” por lo que le hizo al mundo.

El presidente inició su día con casi medio centenar de tuits retomando su obsesión de que la investigación oficial sobre la mano rusa en la eleccion de 2016 fue en verdad, una conspiración de los demócratas para derrocarlo. Declaró que su contrincante, el vicepresidente Joe Biden, Barack Obama, Hillary Clinton y más encabezaron este “complot traicionero” y que “a Biden no se le debería permitir estar en campaña”. En otro, agregó que “fueron por un Golpe [de Estado]. Casi destruyeron nuestro país” y sugirió que los conspiradores deberían de ser arrestados. y que los medios son parte del complot.

Mientras tanto, en una operación obviamente realizada para fines electorales, las autoridades migratorias anunciaron que realizaron 128 arrestos en jurisdicciones que se han declarado “santuario” en California, incluyendo Los Ángeles, San Diego y San Francisco, en lo que el gobierno afirmó es sólo la fase inicial del operativo.

Hablando de eso, un borrador de un informe del Inspector General del Departamento de Justicia obtenido por el New York Times incluye conversaciones internas sobre operaciones antimigrantes en 2018, donde el primer procurador general de Trump, Jeff Sessions, ordena a sus fiscales en la zona fronteriza con México que “necesitamos quitarles los niños” y el subprocurador Rod Rosenstein afirma que no importaban sus edades, al llevar a cabo la política de “tolerancia cero” que incluyó la separación forzada de menores de sus familiares inmigrantes.

Pero el tono semi histérico de Trump sobre el “complot” en su contra, junto con sus ataques contra la integridad del proceso electoral, declarando de antemano un fraude electoral si no gana, el manejo irresponsable y engañoso de la pandemia, el tema antimigrante y en las últimas 48 horas un manejo errático sobre la política económica al frenar negociaciones de un paquete de estímulo económico, que tendrá consecuencias inmediatas para millones, no están ayudando a Trump a salvarse de lo que se ha convertido repentinamente en una campaña en apuros.

Cada día nuevas encuestas muestran que la ventaja de Biden se incrementa tanto a nivel nacional como en estados claves. Este miércoles, nuevos sondeos confirman ventajas cada vez más amplias entre votantes probables en Pennsylvania, Florida, Iowa y Nevada. Los indicadores actuales muestran un cambio dramático con un sector clave: en 2016 Trump ganó por 7 puntos a los votantes de la tercera edad, pero los sondeos recientes indican que Biden está ganando ese sector por más de 21 puntos -algo en parte explicado por los efectos de la pandemia en este, el sector más vulnerable.

(Tomado de La Jornada)

sábado, 22 de julio de 2017

Hora cero en Venezuela: ¿Tienen la fuerza suficiente?




Un manifestante de la derecha venezolana se esconde mientras sus compañeros lanzan explosivos. Foto: EFE.
Un manifestante de la derecha venezolana se esconde mientras sus compañeros lanzan explosivos. Foto: EFE.

Les huele a final. Donald Trump amenazó públicamente con sanciones económicas si el gobierno de Venezuela avanza en las elecciones de la Asamblea Nacional (ANC) el 30 de julio. El secretario de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, fue en persona al Senado de los Estados Unidos a exponer sobre la crisis en Venezuela. Han instalado el resultado sin prueba alguna -quemaron las urnas antes del recuento- de los 7 millones 676 mil 894 votos que habrían conseguido en el plebiscito del domingo. Los medios internacionales los inflan, defienden, legitiman en cada uno de sus actos. Sienten que ya, que están a punto.

Entonces avanzan, es su “hora cero”. Las líneas son cinco. En política, la instalación del gobierno paralelo. Este viernes la Asamblea Nacional juramentará a sus magistrados para el Tribunal Supremo de Justicia, y la Mesa de Unidad Democrática anunció que elegirán al presidente del “gobierno de unidad” a través de elecciones primarias. Ya presentaron los puntos de su nuevo gobierno.

En la violencia, se trata de la combinación de las diferentes formas y la aparición de nuevas. Ya conocidas: incendiar personas -el miércoles fueron dos-, cortar por completo el acceso a zonas opositoras, realizar incursiones en zonas populares con grupos de choques, asediar instituciones públicas, hospitales, canales de televisión -como Venezolana de Televisión-, lanzar morteros, molotov, disparos con armas de fuego sobre fuerzas de seguridad del Estado y cuarteles, amenazar y asesinar chavistas, atacar los sistemas de distribución de alimentos. Nuevas, al menos de manera pública: ataque con armas largas, como fusiles R15 a plena luz del día en varios lugares. Se vienen, se prevé, un aumento de ataques de tipo militar. Los focos se multiplican en el país: Valencia, Barquisimeto, San Cristóbal, Caracas, Miranda, Mérida.

En lo internacional, los Estados Unidos han asumido la responsabilidad de la ofensiva de manera pública. Sus gobiernos aliados y subordinados amplifican y sostienen su posición. El mensaje ha sido claro: van a avanzar con sanciones económicas. Una hipótesis es que desconozcan oficialmente al gobierno una vez instalada la ANC, y pasen a reconocer al gobierno paralelo de la derecha como autoridad en Venezuela. ¿En qué se materializaría ese apoyo? Posiblemente en lo económico, militar, y diplomático.

En lo comunicacional el despliegue es total. No solamente la matriz legitima toda la violencia desplegada, la presenta como justa, épica y necesaria, sino que ya se desconoce directamente la existencia del chavismo. El domingo fue una muestra clara de eso: no existió mediáticamente el simulacro electoral realizado por el gobierno de cara a las elecciones del 30 de julio.

Simplemente no apareció, en particular a nivel internacional. Solo tuvo lugar un plebiscito ilegal, evidentemente manipulado.

En lo económico el objetivo es apretar más la asfixia. El anuncio de Donald Trump lo indicó de manera nítida, así como también los intentos de bloquear las líneas de importación de comida destinada a los Comités Locales de Abastecimiento y Producción. La presión económica internacional y la participación de la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela -la gran burguesía-, junto con acciones violentas -quema de depósitos y camiones-, son los tres principales hilos del asedio a la economía que golpea sobre los sectores más humildes.

No dejar punto de escape. Esa es la estrategia para lograr el punto de quiebre.

***

La ecuación sigue, aún en este contexto, sin darles los números. Se han sumado a sus filas algunos chavistas, como el diplomático Isaías Medina, el día jueves. Pasan a reforzar la no tan larga lista de los que se dieron vuelta: los principales son Luisa Ortega Díaz y Miguel Rodríguez Torres -este último acusado de agente infiltrado desde hace años-. Cuentan además con el apoyo de sectores dentro del Cuerpo de Investigación Científicas, Penales y Criminalísticas, que trabajan para arrestar a sectores organizados del chavismo.

Esos actores son ahora parte del bloque histórico de la derecha, conformado por los partidos políticos de la Mesa de la Unidad Democrática y por fuera de ella, de la cúpula eclesial -que bendice a los grupos de choque en plena misa-, la gran burguesía, la oligarquía, las fuerzas paramilitares desplegadas en el territorios, los grupos de delincuentes al servicio de la violencia callejera, la base social histórica clasista -que aplaude cada vez que incendian a alguien- y el entramado internacional que engloba desde el Departamento de Estado norteamericano hasta la Exxon Mobil.

No tienen, luego de más de tres meses de iniciado el ciclo insurreccional, el apoyo de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana ni los sectores populares. Esto último no significa que no haya descontento en los barrios populares, que allí existan opositores que quieren que se vaya el gobierno, cansancio por la falta de respuestas a la situación económica que desmejora, gente que votó en el plebiscito el domingo. Lo que no se ha dado es una movilización de esos sectores en los llamados de las derechas. La composición de clase de las protestas es la misma, y la cantidad de participantes no ha aumentado: por la evidente violencia, su dirigencia elitista, la inexistencia de un proyecto que no sea salir de la “dictadura” como sea.

Por eso dependen del frente internacional. En ese marco debe entenderse el apoyo frontal de los Estados Unidos, el cerco internacional. El gobierno paralelo será legitimado desde el exterior, ya que en el plano nacional no tendrá fuerza suficiente para tener acciones reales: ¿qué harán una vez nombrados por la Asamblea Nacional los nuevos magistrados del Tribunal Supremo de Justicia? En este momento solo pueden lograr el objetivo de sacar al gobierno a través de una intervención directa, de forma camuflada o más visible.

***

Así como el gobierno ha perdido base de apoyo en sectores populares -en particular por la situación económica- también es cierto que su fuerza todavía es muy importante. Se evidenció el pasado domingo: algunos sectores del chavismo se vieron sorprendidos por la cantidad de votantes que acudió al simulacro. Están las fotos y videos para quienes duden. La derecha por su parte lo negó, aunque tomó nota: el chavismo está en pie, consciente del momento y lugar histórico que ocupa, de la necesidad de resolver el conflicto por las vías democráticas y participativas.

No se trata de hacer triunfalismo ni de pensar que lo sucedido el domingo es inamovible. El objetivo inmediato para el chavismo es llegar al 30, legitimar la Asamblea Nacional Constituyente con un alto porcentaje de participación -lo contrario agravaría el escenario-, evitar que se abran escenarios de destrozos masivos en las ciudades, ataques militares opositores, que la sociedad caiga en el enfrentamiento buscado por parte de la derecha. Se trata de un escenario complejo, donde es necesario inteligencia, unidad y organización del chavismo.

La derecha huele el final, los números no dan. El conflicto, por las variables, parece de carácter prolongado. La revolución no enfrenta a la dirigencia venezolana, enfrenta al imperialismo norteamericano.


(Tomado del blog Hasta el Nocau)