Mostrando las entradas con la etiqueta oposición. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta oposición. Mostrar todas las entradas

domingo, 27 de diciembre de 2020

Repite la farsa: Guaidó se autoproclama presidente y jefe del Parlamento venezolano

 


Momento en el que Juan Guaidó se autoproclama presidente interino de Venezuela. Foto: AP.

La víspera, la Asamblea Nacional (AN) de Venezuela, que encabeza el líder de la oposición, acordó prolongar un año más el período legislativo de los actuales diputados, así como la gestión de Juan Guaidó en el cargo de presidente de la misma y “mandatario encargado” del país, en un acto contrario a la Constitución venezolana, la cual dicta que se debe envestir a los representantes al Parlamento elegidos por los venezolanos durante el proceso comicial del 6 de diciembre.

Sin embargo, la prórroga de funciones de la Asamblea Nacional —en desacato desde 2016— no ha contado con el respaldo de Acción Democrática (AD), el segundo mayor partido opositor, una decisión considerada como una nueva señal de la división dentro de las fracciones de derecha. AD se ha abstenido en la votación.

El viceministro de Comunicación Internacional del Ministerio de Exteriores venezolano, William Castillo, condenó el acto y lo catalogó como el “teatro del absurdo”, protagonizado por la derecha.

En este contexto, Castillo reveló las negociaciones que el partido Acción Democrática tenía para condicionar su voto en favor de la nueva arbitrariedad jurídica cometida por Guaidó y sus cómplices, a través de la cual pretendían tomar el control de negocios rentables del país en el exterior.

“Dicen que AD pidió que “le dieran CITGO” (filial de la estatal Petróleos de Venezuela o PDVSA) para votar a favor de la farsa que llaman reforma del Estatuto de la Transición, que prorroga el mandato de Guaidó en Narnia por tiempo indefinido. Se lo negaron y entonces se abstuvo. Así está el teatro del absurdo en el mundo de la Derecha”, afirmó el titular venezolano.

En las elecciones del 6 de diciembre se impuso la alianza chavista Gran Polo Patriótico (GPP) con un total de 256 legisladores de los 277.

El nuevo periodo legislativo comenzará el 5 de enero de 2021, fecha en la que termina el mandato de la actual Asamblea Nacional.

El chavismo cuestiona el desempeño de los derechistas durante esos cinco años en la AN. Denuncia que Guaidó y sus aliados son lacayos del imperialismo y lo único que han hecho es promover sanciones contra Venezuela y dañar los intereses del país.

(Tomado de HispanTV)

sábado, 29 de julio de 2017

Venezuela: ¿Por qué votar por la Asamblea Constituyente?




Venezolanos salen a las calles para apoyar el proceso constituyente. Foto: Agencias.
Venezolanos salen a las calles para apoyar el proceso constituyente. Foto: Agencias.

La práctica fascista para imponer la política a la mayoría de la sociedad venezolana, ha sido lo más destacado de los dirigentes de la MUD y de las bandas de jóvenes provenientes de estas organizaciones de la derecha, que han contado con el apoyo financiero, mediático y logístico de los gobiernos de los Estados Unidos, los fascistas de la Unión Europea y los gobiernos de la derecha de Colombia, Argentina, Brasil, Perú, Chile, México, aunado las corporaciones privadas y ONGs, es un despliegue mundial sin precedente de los poderosos grupos de la derecha internacional, que está en desarrollo contra Venezuela, bajo la Operación Venezuela Freedom 2 coordinada por el Comando Sur, en el marco de la Guerra de IV Generación, fundamentada por el yanki paranoico Gene Sharp.

Lo inhumano de quemar a 10 personas vivas con gasolina, la manipulación en el uso de los niños y el consumo de drogas de los jóvenes, son las expresiones nuevas para garantizar la violencia de la MUD, ya que ninguno, ni ninguna organización de la derecha lo ha condenado, es la aberración más baja de hacer política, por ende, es lo más alejado de la cultura de la paz de ser venezolano.

En este doloroso contexto, los yankis han justificado históricamente el ejercicio de su política, operada con las mentiras, los saqueos y las guerras contra las naciones del mundo. Son tan cínicos que los pueblos ponen los muertos y los yankis son los beneficiarios, por ser los más grandes vendedores de las armas de las guerras, a través de la “democracia” sangrienta de las armas y de los odios entre los pueblos, que imponen en el teatro de operación del planeta Tierra
.
El todo vale de la derecha fascista es un exabrupto, para obtener el poder, no les importa gobernar mal, les importa es maximizar las ganancias; en esencia estas son las razones para ir a votar el 30 de julio de 2017 por la paz de la República Bolivariana de Venezuela, y que sean los poderes creadores del pueblo de la Asamblea Constituyente, las luces de la virtud, moral, lealtad, justicia, independencia y solidaridad, para edificar con la democracia participativa protagónica el socialismo bolivariano, que se consagre con la mayor suma de felicidad del pueblo y de la patria.

Lo más urgente de las leyes inexorables de la Asamblea Constituyente de la revolución bolivariana, es garantizar y practicar con hechos, la cultura de la paz y la convivencia de las ideas entre ciudadanos y ciudadanas. De ahí que la unión, solidaridad, autoridad y justicia ocupen la conciencia de ser venezolano.

La independencia política es el legado heredado más preciado del pueblo venezolano, como dice aún, El Libertador Simón Bolívar “Conciudadanos, me ruborizo al decirlo, la independencia es el único bien adquirido a costa de los demás, pero ella nos abre las puertas para reconquistarlos, bajo vuestros soberanos auspicios, con todo el esplendor de la gloria y de la libertad.” (enero, 1830).

La revolución económica hace falta para consolidar la independencia política, la revolución social y la paz. El prodigio de los tiempos eternos de las luces de los hombres sabios de los pueblos, son exactos para hacer realidad la utopía concreta del Maestro Simón Rodríguez y la justicia de Ezequiel Zamora General del Pueblo Soberano, ambos aún dicen: saber y trabajo, se hacen necesarios para hacer con nuestras inteligencias y con los recursos naturales estratégicos la revolución económica para consolidar la independencia política y la revolución social.

El Comandante Supremo Hugo Chávez, sigue inspirándonos en el epicentro de la tormenta con el Árbol de las Tres Raíces: Simón Rodríguez, Simón Bolívar y Ezequiel Zamora. Si existe una obligación histórica indispensable para ser libres y soberanos, con Chávez multiplicado: mujer, hombre, niño(a), joven, adulto, abuelo(a), trabajador(a), estudiante, militar, científico(a), campesino(a), pescador(a), Indio(a), negro(a), blanco(a), mestizo(a),  venezolano y venezolana, de nuestra América y el Caribe, África, Asia y del mundo, es inventar y hacer con la inclusión de todas y todos la revolución económica socialista, que sea productiva, diversificada, eficiente, solidaria, transparente, comunal, social, mixta, empresarial, inventiva, que fortalezca la agricultura productiva y logre la industrialización con el uso soberano de los recursos naturales estratégicos, para satisfacer las necesidades de nuestro pueblo, respetando la naturaleza y para integrarnos, unirnos y relacionarnos con un comercio justo con las naciones del mundo; sobre todo que sea capaz de enaltecer el valor de El Libertador “La mejor política es la honradez”.

El presidente Nicolás Maduro supo interpretar los nuevos tiempos, ante las adversidades del fascismo y de la guerra económica de los imperialistas y apátridas; convoca el ideal bolivariano chavista más hermoso y soberano: la revolución bolivariana socialista se hace con el pueblo. ¿Por qué votar por la constituyente? el domingo 30 de julio 2017, que lo sepa también el mundo, porque Maduro, el PSUV y el Polo Patriótico, no han traicionado al pueblo, ni han traicionado a Chávez, de ahí que vamos a votar por la unión, la paz, la felicidad, el amor, la soberanía e independencia del pueblo y de la patria. Que no quede la menor duda con la constituyente, hay y habrá “Unidad, Lucha, Batalla y Victoria.”

¡¡Vivan Bolívar y Chávez!!

sábado, 22 de julio de 2017

Hora cero en Venezuela: ¿Tienen la fuerza suficiente?




Un manifestante de la derecha venezolana se esconde mientras sus compañeros lanzan explosivos. Foto: EFE.
Un manifestante de la derecha venezolana se esconde mientras sus compañeros lanzan explosivos. Foto: EFE.

Les huele a final. Donald Trump amenazó públicamente con sanciones económicas si el gobierno de Venezuela avanza en las elecciones de la Asamblea Nacional (ANC) el 30 de julio. El secretario de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, fue en persona al Senado de los Estados Unidos a exponer sobre la crisis en Venezuela. Han instalado el resultado sin prueba alguna -quemaron las urnas antes del recuento- de los 7 millones 676 mil 894 votos que habrían conseguido en el plebiscito del domingo. Los medios internacionales los inflan, defienden, legitiman en cada uno de sus actos. Sienten que ya, que están a punto.

Entonces avanzan, es su “hora cero”. Las líneas son cinco. En política, la instalación del gobierno paralelo. Este viernes la Asamblea Nacional juramentará a sus magistrados para el Tribunal Supremo de Justicia, y la Mesa de Unidad Democrática anunció que elegirán al presidente del “gobierno de unidad” a través de elecciones primarias. Ya presentaron los puntos de su nuevo gobierno.

En la violencia, se trata de la combinación de las diferentes formas y la aparición de nuevas. Ya conocidas: incendiar personas -el miércoles fueron dos-, cortar por completo el acceso a zonas opositoras, realizar incursiones en zonas populares con grupos de choques, asediar instituciones públicas, hospitales, canales de televisión -como Venezolana de Televisión-, lanzar morteros, molotov, disparos con armas de fuego sobre fuerzas de seguridad del Estado y cuarteles, amenazar y asesinar chavistas, atacar los sistemas de distribución de alimentos. Nuevas, al menos de manera pública: ataque con armas largas, como fusiles R15 a plena luz del día en varios lugares. Se vienen, se prevé, un aumento de ataques de tipo militar. Los focos se multiplican en el país: Valencia, Barquisimeto, San Cristóbal, Caracas, Miranda, Mérida.

En lo internacional, los Estados Unidos han asumido la responsabilidad de la ofensiva de manera pública. Sus gobiernos aliados y subordinados amplifican y sostienen su posición. El mensaje ha sido claro: van a avanzar con sanciones económicas. Una hipótesis es que desconozcan oficialmente al gobierno una vez instalada la ANC, y pasen a reconocer al gobierno paralelo de la derecha como autoridad en Venezuela. ¿En qué se materializaría ese apoyo? Posiblemente en lo económico, militar, y diplomático.

En lo comunicacional el despliegue es total. No solamente la matriz legitima toda la violencia desplegada, la presenta como justa, épica y necesaria, sino que ya se desconoce directamente la existencia del chavismo. El domingo fue una muestra clara de eso: no existió mediáticamente el simulacro electoral realizado por el gobierno de cara a las elecciones del 30 de julio.

Simplemente no apareció, en particular a nivel internacional. Solo tuvo lugar un plebiscito ilegal, evidentemente manipulado.

En lo económico el objetivo es apretar más la asfixia. El anuncio de Donald Trump lo indicó de manera nítida, así como también los intentos de bloquear las líneas de importación de comida destinada a los Comités Locales de Abastecimiento y Producción. La presión económica internacional y la participación de la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela -la gran burguesía-, junto con acciones violentas -quema de depósitos y camiones-, son los tres principales hilos del asedio a la economía que golpea sobre los sectores más humildes.

No dejar punto de escape. Esa es la estrategia para lograr el punto de quiebre.

***

La ecuación sigue, aún en este contexto, sin darles los números. Se han sumado a sus filas algunos chavistas, como el diplomático Isaías Medina, el día jueves. Pasan a reforzar la no tan larga lista de los que se dieron vuelta: los principales son Luisa Ortega Díaz y Miguel Rodríguez Torres -este último acusado de agente infiltrado desde hace años-. Cuentan además con el apoyo de sectores dentro del Cuerpo de Investigación Científicas, Penales y Criminalísticas, que trabajan para arrestar a sectores organizados del chavismo.

Esos actores son ahora parte del bloque histórico de la derecha, conformado por los partidos políticos de la Mesa de la Unidad Democrática y por fuera de ella, de la cúpula eclesial -que bendice a los grupos de choque en plena misa-, la gran burguesía, la oligarquía, las fuerzas paramilitares desplegadas en el territorios, los grupos de delincuentes al servicio de la violencia callejera, la base social histórica clasista -que aplaude cada vez que incendian a alguien- y el entramado internacional que engloba desde el Departamento de Estado norteamericano hasta la Exxon Mobil.

No tienen, luego de más de tres meses de iniciado el ciclo insurreccional, el apoyo de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana ni los sectores populares. Esto último no significa que no haya descontento en los barrios populares, que allí existan opositores que quieren que se vaya el gobierno, cansancio por la falta de respuestas a la situación económica que desmejora, gente que votó en el plebiscito el domingo. Lo que no se ha dado es una movilización de esos sectores en los llamados de las derechas. La composición de clase de las protestas es la misma, y la cantidad de participantes no ha aumentado: por la evidente violencia, su dirigencia elitista, la inexistencia de un proyecto que no sea salir de la “dictadura” como sea.

Por eso dependen del frente internacional. En ese marco debe entenderse el apoyo frontal de los Estados Unidos, el cerco internacional. El gobierno paralelo será legitimado desde el exterior, ya que en el plano nacional no tendrá fuerza suficiente para tener acciones reales: ¿qué harán una vez nombrados por la Asamblea Nacional los nuevos magistrados del Tribunal Supremo de Justicia? En este momento solo pueden lograr el objetivo de sacar al gobierno a través de una intervención directa, de forma camuflada o más visible.

***

Así como el gobierno ha perdido base de apoyo en sectores populares -en particular por la situación económica- también es cierto que su fuerza todavía es muy importante. Se evidenció el pasado domingo: algunos sectores del chavismo se vieron sorprendidos por la cantidad de votantes que acudió al simulacro. Están las fotos y videos para quienes duden. La derecha por su parte lo negó, aunque tomó nota: el chavismo está en pie, consciente del momento y lugar histórico que ocupa, de la necesidad de resolver el conflicto por las vías democráticas y participativas.

No se trata de hacer triunfalismo ni de pensar que lo sucedido el domingo es inamovible. El objetivo inmediato para el chavismo es llegar al 30, legitimar la Asamblea Nacional Constituyente con un alto porcentaje de participación -lo contrario agravaría el escenario-, evitar que se abran escenarios de destrozos masivos en las ciudades, ataques militares opositores, que la sociedad caiga en el enfrentamiento buscado por parte de la derecha. Se trata de un escenario complejo, donde es necesario inteligencia, unidad y organización del chavismo.

La derecha huele el final, los números no dan. El conflicto, por las variables, parece de carácter prolongado. La revolución no enfrenta a la dirigencia venezolana, enfrenta al imperialismo norteamericano.


(Tomado del blog Hasta el Nocau)

miércoles, 12 de julio de 2017

Venezuela: doble gobierno y conflicto prolongado



Por: Marco Teruggi
Demonstrators run away from tear gas during a protest in Caracas February 12, 2014.  A demonstrator was killed during an anti-government rally in Caracas on Wednesday, Reuters witnesses said. A Reuters cameraman and a photographer both heard shots and saw one protester had fallen to the ground. The person was then carried away dead. REUTERS/Jorge Silva (VENEZUELA - Tags: POLITICS CIVIL UNREST)
Foto: Reuters (Archivo).
El problema de la derecha venezolana es haberse propuesto un objetivo sin la correlación de fuerzas necesarias. Aunque en realidad la decisión no fue nacional sino norteamericana, donde reside el nivel estratégico y operacional de las acciones en curso.

Falta de correlación porque, para decirlo de manera sintética, no se saca un gobierno por la fuerza si no se tiene el peso de las clases populares o de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB). Y hoy, a noventa días de iniciado este ciclo, siguen sin tener ninguna de esas dos variables.
No significa que hayan abandonado su política hacia esas dos dimensiones. En el caso de las clases populares, ya convencidos de que no las podrán sumar a su llamado político a sacar el gobierno, han decidido golpearlas aún más con la asfixia económica.

En ese cuadro se explican las acciones como la quema de un depósito de comida -60 toneladas incendiadas- que iba destinado a los barrios populares, el ataque a camiones que transportan comida de gobierno, el aumento de precios.

Buscan agudizar las condiciones materiales que abran las puertas a saqueos que ellos mismos -con sus grupos de choque- organizan.

Respecto a la FANB han optado por varios movimientos a la vez. Uno ha sido el ataque sistemático armado, tanto sobre la base principal de Caracas (La Carlota), como a cuarteles y batallones en diferentes puntos del país -el último registrado tuvo lugar el martes por la noche en Acarigua, donde se robaron las armas y mataron a un soldado. Otro ha sido el intento de desmoralización permanente a través de ataques por redes sociales.

Un tercer elemento, que comenzó desde el inicio del ciclo, fue llamar públicamente a la FANB a desconocer las órdenes del gobierno y sumarse al Golpe -Julio Borges, presidente de la Asamblea Nacional, volvió a hacerlo el miércoles, y ofreció el perdón que no tiene a los soldados que se sumen. Por último, y como siempre en el tiempo de la revolución, han trabajado en las sombras para lograr el quiebre de un sector.

El problema que tienen es que esta suma de tácticas no ha dado el resultado esperado. De no lograrse el apoyo de actores de peso de las FANB, entonces el escenario pasaría a prolongarse. Para eso parecen prepararse.

***

La hipótesis del conflicto prolongado tendría dos elementos centrales: el político y el armado.
En lo político ya lo han anunciado, el plan es, además de desconocer el gobierno de Nicolás Maduro y la Asamblea Nacional Constituyente, avanzar en la creación de nuevos poderes públicos. Esto significa intentar poner en pie un gobierno paralelo.

Para legitimar esa línea, que ya está en desarrollo, han convocado al plebiscito del 16 de julio -anticipándose a las elecciones del 30- donde, entre las preguntas, estará la de la conformación de nuevos poderes y de un gobierno de unidad. La cuestión no es si el plebiscito será legal o no, ni cuánta gente votará, de lo que se tratará será de anunciar/validar internacionalmente esa estrategia.
El problema en ese camino será lograr darles peso real a los poderes. No basta con anunciar las cosas para que sucedan -práctica recurrente en la derecha-. Tendrá importancia la respuesta de las alianzas internacionales, así como la profundización de la estrategia violenta.

Para esto último cuentan con una ventaja y un problema. La ventaja es que han trabajado para legitimar su violencia, algo que en gran parte han logrado, en particular internacionalmente. Para eso cuentan con la participación activa de los grandes medios de comunicación, de la maquinaria del imperialismo.

En Venezuela, según esa matriz, no existen paramilitares, grupos de choque entrenados, bandas de delincuentes financiadas para hacer destrozos, sino que se trata de estudiantes, pueblo hambreado, jóvenes que resisten contra la dictadura. Y justifican todos los actos violentos -el helicóptero que lanzó granadas sobre el Tribunal Supremo de Justicia, el incendio de alimentos etc.- como supuestos auto-golpes del propio gobierno.

El problema que tienen es que no basta con legitimar, también es necesario fuerza material en el terreno. Y si bien es cierto que han desplegado acciones de gran envergadura durante varios días en diferentes ciudades, no parecieran en condiciones de sostener esas posiciones en un esquema, por ejemplo, de territorios liberados.

Poseen ventaja de los sentidos a nivel internacional, no tan clara a nivel nacional -su violencia los desgasta y expone al rechazo- y pareciera faltarles capacidad en la calle para un plan de esa dimensión.

Este escenario sería prolongado. Sus acciones violentas por el momento sin nombre podrían tomar identidad política, y desplegar su estructura armada de manera pública -incluso diferenciada de los partidos opositores, como ya esbozan a través de la diferencia entre Mesa de Unidad Democrática y resistencia-. Cuentan con dos retaguardias para alimentar esa estructura: el estado Táchira y Colombia.

Resulta difícil saber cómo podría terminar un cuadro de esas características. Algunos dirigentes de la derecha dejan entrever lo que proyectan. Como Juan Requesens, de Primero Justicia, quien afirmó en un foro: Para llegar a una invasión extranjera tenemos que pasar esta etapa.

***

Existen otros interrogantes que se resolverán con las semanas. Una de ellas es si la derecha -o una parte al menos- inscribirá a sus candidatos a principios de agosto para las elecciones a gobernadores que serán en diciembre.

En caso de no hacerlo, sería una confirmación más del punto de no retorno, de imposibilidad de solucionar el conflicto a través de un diálogo entre partes. Se haría más clara la hipótesis del conflicto prolongado a la espera de un quiebre en la Fanb o una intervención extranjera de otro nivel. Si anotan a sus candidatos sería un indicativo de que la resolución final tendría una parte electoral.

El escenario también tendrá cambios en función del resultado del 30 de julio: una alta participación le daría legitimidad y base política al chavismo.

Un escenario contrario agudizaría la confrontación. La derecha hará todo lo posible para no llegar hasta esa fecha, y ese día montarán -es lo más probable- un esquema de asedio a los centros de votación, las carreteras, los transporte, con el despliegue de su estructura armada y la pantalla pública de su nueva herramienta en construcción: los Comités de Rescate de la Democracia. El Consejo Nacional Electoral ya anunció que protegerán cada lugar de votación.

Planteado así el escenario, el ciclo que se abrió a principios de abril no parece tener una resolución cercana. Los Estados Unidos han decidido empujar a Venezuela hasta sus límites políticos, sociales, culturales, comunicacionales, armados.

Quieren retomar -a través de la derecha en el gobierno- el poder político, subordinar la economía a sus intereses, y desplegar una revancha masiva sobre un movimiento histórico
.
El chavismo está enfrentado a una guerra compleja, integral, a la cual debe responder con inteligencia y una apuesta plena, como supo hacerlo Hugo Chávez, a los poderes creadores del pueblo.


(Tomado de La Tabla)

martes, 16 de mayo de 2017

“Estados Unidos busca una intervención multilateral en Venezuela”, revela informe del Comando Sur


Un periodista venezolano reveló detalles de un informe que el Comando Sur envió al Senado estadounidense en el que precisa su relación con la oposición al chavismo para generar violencia. Foto: US Navy.

El Comando Sur envió al Senado estadounidense un informe en el que precisa su relación con la oposición al chavismo para generar violencia. Foto: US Navy.

“Con los factores políticos de la MUD (coalición opositora venezolana) hemos venido acordando una agenda común, que incluye un escenario abrupto que puede combinar acciones callejeras y el empleo dosificado de la violencia armada bajo un enfoque de cerco y asfixia”, dice el extracto del informe que el almirante Kurt Tidd, jefe del Comando Sur, envió a la Comisión de Servicios Armados del Senado estadounidense.

Los detalles del documento los reveló el experimentado periodista venezolano Eleazar Díaz Rangel. El militar estadounidense asegura que sus “socios más cercanos de la MUD”, se comprometieron a utilizar su mayoría parlamentaria en la Asamblea Nacional “para obstruir la gobernanza, convocar eventos y movilizaciones, interpelar a gobernantes, negar créditos, derogar leyes”, aseguró el director del diario Últimas Noticias.

Fase 2 de la operación

En el mismo informe, Tidd explica a los senadores que “en la situación militar no podemos actuar ahora abiertamente, con las fuerzas especiales aquí presentes (en el Comando Sur)”, por ello los urge a concretar lo anteriormente planificado “para la fase 2 (tenazas) de la operación…”
Para Díaz Rangel, la articulación del Comando Sur con los partidos opositores es lo que hace entender “el indefinido desarrollo de esas acciones vandálicas y armadas, y la confianza en que es ahora o nunca”.

El ministro de la Defensa de Venezuela, el general Vladimir Padrino López, quien recientemente explicó que el país está enfrentando una guerra de cuarta generación, difundió el artículo de Díaz Rangel en su cuenta de Twitter, recomendando su lectura a la población venezolana.

Posibilidades de intervención

Eleazar Díaz Rangel estima que Estados Unidos no se arriesgará con una intervención directa contra la nación suramericana.

“En mi opinión, aquí no se va a producir una acción militar directa. Estados Unidos busca una intervención multilateral en Venezuela. De allí las conversaciones de Donald Trump con los presidentes de Argentina, Paraguay y Colombia”.

Precisó que muchos de los dirigentes de partidos opositores creen que, ahora sí, es el momento de acabar (a la fuerza) con el Gobierno de Caracas.

“Incluso que un diario deportivo como Meridiano haya publicado un titular que asegura que ‘la salida está cerca’ es revelador de la convicción opositora, de que el chavismo está en una situación difícil de la cual no debería recuperarse”.

 Comando político y diplomático

Este escenario de guerra tiene un puesto de mando en suelo estadounidense, así lo denuncia la periodista argentina Stella Calloni, quien ha dedicado buena parte de su labor informativa a exponer las formas de intervención que emplea Estados Unidos en América Latina.

“Esta guerra tiene un comando político y diplomático en la Organización de Estados Americanos (OEA). Por ello acuso, personalmente, a Luis Almagro como responsable de todas las muertes que se han registrado Venezuela. Gracias a su intervención se ejecutan las acciones violentas que son golpistas, desde todo punto de vista”.

Calloni alerta que los constantes informes militares son una amenaza y así deben interpretarse.
“El Comando Sur y la OEA están preparando algún evento muy fuerte, para golpear muy duro al Gobierno. Por ello sostienen una guerra de cuarta generación, con una gran campaña mediática atroz, feroz, contra la hermana nación”.

Venezuela resiste

La periodista argentina indicó que las “grandes agencias de noticias” solo muestran al mundo a unas personas con máscaras en medio de nubes de gases lacrimógenos.

“Es lo único que muestran. Le están aplicando a Venezuela lo que ya hicieron en Siria, Irak y Libia”.
Ante ese cerco mediático y militar (que aplica el Comando Sur) la periodista argentina señala que se hace imperioso “destacar la enorme resistencia de Venezuela ante semejante ataque. Es una guerra lo que hay contra Venezuela, no es solamente un golpe de Estado. Son acciones perfectamente planificadas y dirigidas, en lo político, diplomático y militar”.

Además, Stella Calloni detalló que los agentes externos cuentan en el país “con una oposición que entrega a su patria. A esa oposición no le importa si los invaden o no, solo les interesa volver a tener el manejo de un poder que les permitió mantener al 80% de Venezuela en la pobreza”.


(Tomado de RT)

martes, 25 de abril de 2017

El significado de una bandera quemada por la oposición en Venezuela


Por: Aline Pérez Neri

Miembros de la oposición venezolana queman una bandera cubana. Foto: AP.
Miembros de la oposición venezolana queman una bandera cubana. Foto: AP.
“Deme Venezuela en qué servirle, ella tiene en mí un hijo”
Cuando la ignorancia, la impotencia, la cerrazón, el odio y el resentimiento van de la mano, el resultado es esta imagen que se ha hecho viral en la red de la “pacífica y democrática” oposición venezolana, a la que ese norte violento y brutal manipula cual marioneta de papel.

¡Vaya atrevimiento!

Indignación es lo primero que cualquier ser humano que se considere digno siente al verlos quemando la bandera cubana, bandera de la solidaridad inmensa y hasta desmedida, la de los valores y principios, la que no se deja ni dejará pisotear. La de la firme consigna hecha acción de “No a la guerra, sí a la paz”.

La bandera de Cuba, potencia humanitaria, la que ha alfabetizado alrededor de 10 millones de personas y tiene a más de 50 mil de sus trabajadores de la salud colaborando en misiones en los rincones más recónditos del mundo, aquellos en donde ni siquiera los médicos de las naciones hacen presencia. La que ha ofrecido más de 600 millones de consultas médicas gratuitas y con la cual se han salvado más de un millón 750 mil ciudadanos venezolanos, con su Misión Barrio Adentro, uno de los programas de colaboración entre ambos países. Esa que tiene a más de 46 mil colaboradores en casi 20 programas sociales en beneficio del pueblo bolivariano. La que ha operado a más de dos millones y medio de sus ciudadanos, totalmente de manera gratuita. La que ha enseñado a leer y a escribir a casi tres millones de analfabetas.

Esta imagen ofende, pero, sobre todo, revela la podredumbre de la derecha venezolana, ¡cuánto daño le hacen al mundo y cuánto hieren a su pueblo! Qué brutos… y qué cobardes, pues teniendo un proyecto social, entre cuyos logros más importantes se encuentran la reducción del hambre a menos del cinco por ciento, el incremento 59 veces a la inversión pública destinada a la salud y el 64% de los ingresos totales del país al área social, la gratuidad de la educación hasta la universidad, la reducción de la mortalidad infantil, el tratamiento gratuito a los enfermos con el virus del VIH/SIDA, la creación de millones de nuevos puestos de trabajo, prefiere apostarle al crimen, porque los sabotajes, la mercancía que ocultan para crear la especulación, el sembrar el caos, y la violencia, los destrozos de centros de salud, con el último ataque a un hospital infantil donde los niños tuvieron que ser evacuados, son de los peores crímenes, pues atentan contra su propia Patria. Claro está que el significado de esta palabra, ellos no lo conocen.

Pese a todos los intentos de desestabilización, el pueblo venezolano vencerá, todos los obstáculos los superará, porque es un pueblo de fuerza. Venezuela resiste. ¡Viva la Revolución Bolivariana y su Presidente Nicolás Maduro!

¡Y Viva Cuba y su pueblo, que es la Revolución!

(Tomado de Cuba Información)

jueves, 13 de abril de 2017

Venezuela 2002-2017: Violencia que justifica un golpe




injerencia-eeuu-venezuela

Para entender lo que sucede en estos momentos en Venezuela, tenemos que retroceder 15 años, y ver a las oligarquías pataleando cuando se quedaron sin los millones que producía la venta del petróleo a empresas extranjeras. El ecocidio que producían empresas transnacionales con sus minerías, que empobrecían más a las comunidades y llenaban las cuentas bancarias de los contrabandistas en el poder. La violencia institucionalizada y la explotación contra la clase trabajadora. Los pobres más pobres y los ricos más ricos. La médula espinal de todo esto es el petróleo, fue la misma causa del golpe contra Dilma en Brasil. La lucha no es contra Estados Unidos, que es solamente un injerencista como tantos otros, la lucha de los pueblos latinoamericanos es contra sus oligarquías, enemigas feroces: clicas criminales que proliferan en la impunidad, históricamente.

Lo que hoy está viviendo Venezuela, es la continuidad de un plan de desestabilización que inició el 11 de abril de 2002, cuando la oligarquía venezolana dio golpe de Estado a Hugo Chávez. El documental “Puente LLaguno, claves de una masacre,” detalla con imágenes precisas y testimonios de sobrevivientes, la conspiración de medios de comunicación nacionales e internacionales, derechistas, que manipularon las imágenes que el mundo vio, y que ocultaron la masacre tipo emboscada que sufrieron los manifestantes pacíficos que defendían al gobierno de Chávez, mismo que había sido secuestrado. No fue un enfrentamiento entre opositores y oficialistas, fue una emboscada, un plan fraguado desde la embajada de Estados Unidos en Venezuela y la oligarquía. Llegaron francotiradores desde Estados Unidos, que salieron inmediatamente del país después de la masacre.

A esas mismas manifestaciones desestabilizadoras llama hoy, el plan no cambia mucho, el ingenio no les llega más que para repetir las viejas estrategias del 2002, 2004, 2013 y 2014. La salvedad es que ahora la tecnología y las redes sociales ayudan mucho y están evidenciando en tiempo real, lo que sucede en las calles de Venezuela. Y en ningún momento se han dado manifestaciones pacíficas que es derecho ciudadano, lo que estamos viendo es destrucción y provocaciones por parte grupos desestabilizadores, orquestados por la oligarquía venezolana e internacional.

Han tirado aceite en las calles para que la policía motorizada no avance, les tiran piedras, botellas y cuanto objeto tengan en sus manos. Un opositor que estaba entre la turba en Plaza Altamira, pidió alto a la violencia y fue golpeado brutalmente por sus propios compañeros. Pero estas imágenes no saldrán en noticieros internacionales “pro democracia”. Tampoco las de los alambres de púa colocados a media calle para decapitar motoristas y policías. Tal como sucedió en el 2014. Hablo de las conocidas guayas y guarimbas. La Guardia Nacional Bolivariana ha encontrado cargamento de bombas molotov, ¿para qué querrán esto los manifestantes “pacíficos”?

Siempre hay víctimas inocentes, en estas revueltas derechistas ha muerto el joven Jairo Ortiz, que salió de su casa en el municipio de Carrizal estado Miranda, a juntarse con un amigo y fue asesinado en el camino; entre los disturbios violentos, la derecha ha tomado descaradamente el nombre de Jairo como bandera para culpar al gobierno, ¿fue un enviado de la derecha quien mató a un inocente para provocar reacción internacional contra el gobierno de Maduro?

Guarimberos pusieron barricadas enfrente de las instalaciones de la estación radial estatal Yvke Mundial, en Las Mercedes, Baruta. ¿Manifestantes pacíficos? También intentaron quemar los bancos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y el Bicentenario en la avenida Venezuela de El Rosal. Una turba de encapuchados opositores golpearon a un policía nacional, la PNB logró rescatarlo. ¿Se imagina usted lo que es golpear a un policía en Estados Unidos?

Taparon la principal arteria vial en hora pico, en Autopista Francisco Fajardo, ¿se imaginan lo que es realizar un acto así en Estados Unidos? David Smolansky alcalde de El Hatillo, estado Miranda, responsable nacional adjunto de Voluntad Popular, movimiento que recibe el respaldo absoluto del senador injerencista Marco Rubio, manifestó en redes sociales: “Atención Comunidad Internacional: cuidado y Nicolás Maduro empieza a usar armas químicas como está ocurriendo en Siria.” Estas acciones por mínimas que parezcan, son fósforos sobre gasolina, que llaman claramente a una intervención militar estadounidense en el país.

Los actos terroristas realizados en la sede de la Magistratura en Chacao, Caracas. ¿Se imagina algo similar en Estados Unidos, las forma en que serían tratados por parte de la policía y el ejército y hasta el FBI? Con bombas molotov destruyeron vehículos de Corporación Venezolana de Alimentos y Misión Nevado. 7 personas fueron detenidas en Caracas Venezuela con 60 bombas molotov, ¿manifestantes pacíficos?

Las Naciones Unidas le pide a Maduro que respete derecho a manifestarse y a opinar. La OEA y 12 países de la región, presionan para llevar a cabo el golpe de Estado por la vía “diplomática” haciendo palanca con las guarimbas en las calles y los 10 minutos dedicados a Venezuela en medios internacionales en sus 3 ediciones de noticieros.

¿Por qué la ONU no se ocupa de Siria en lugar de estar metiendo sus narices en asuntos internos de Venezuela? ¿Por qué la OEA no se ocupa de denunciar el genocidio que vive México y deja a Venezuela en paz? El gobierno de Maduro es legítimo, fue puesto ahí en elecciones democráticas, que según mandato constitucional, deben realizarse en 2018.

A pesar de los intentos de la derecha para provocar al gobierno de Maduro, no hay una sola imagen que muestre a un solo policía o a un solo soldado reprimiendo a las turbas de guarimberos. En cualquier país con política capitalista y neoliberal ya hubieran ametrallado a mansalva, mientras se averiguan los motivos. Para ejemplo por mencionar solo dos casos recientes, en México: Nochixtlán, Arentapacua comunidades pidiendo respeto a sus tierras y sus derechos y en Guatemala la Masacre de Alaska. Ahí no hubo OEA ni Naciones Unidas pidiendo la destitución de los presidentes. Bueno, para no ir tan lejos, pregúntese usted, para qué compraría Macri en Argentina, 2 mil millones de dólares en armamento.
Desde el 2002 los intentos de golpes de Estado que vive Venezuela son de 3 a 4 por año. Pero Venezuela no es la misma de hace 25 años, su pueblo ha despertado. No será ahora que van a derrumbar la Revolución Chavista. Ni la OEA ni la ONU ni países injerencias le van a ir a decir a Venezuela, cómo se deben comer las arepas y cómo se baila el joropo, ¡faltaba más!

(Tomado del blog de la autora)

jueves, 6 de abril de 2017

Revelan los planes para violento golpe de estado en Venezuela


la-patria-de-bolivar-no-esta-sola


Detalles de un plan golpista que incluye violencia en las calles y ataques a unidades militares, con el fin de generar un escenario propicio para la intervención militar extranjera, fueron develados por el dirigente bolivariano Diosdado Cabello.

El primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), hizo públicas anoche en el canal Venezolana de Televisión, grabaciones de conversaciones entre dirigentes de la oposición ultraderechista, que revelan la magnitud violenta de los planes, a ejecutarse a corto plazo.
En las conversaciones grabadas -difundidas la víspera en el programa Con el mazo dando– aparecen los políticos opositores de la derecha Roberto Enríquez y Oswaldo Álvarez Paz, miembros del partido Comité de Organización Política Electoral Independiente (Copei).

También se revelaron comprometedoras conversaciones de Eduardo Vetancourt, exoficial de la antigua Dirección General Sectorial de los Servicios de Inteligencia y Prevención (Disip); el coronel Zomacal Hernández, el dirigente de Primero Justicia, Julio Borges, actual presidente de la Asamblea Nacional (Parlamento), y el senador estadounidense de origen cubano Marco Rubio, entre otros.
Imagen de la violencia generada por la oposición venezolana frente al Parlamento. Foto: Carlos Garcia Rawlins/ Reuters.
Imagen de la violencia generada por la oposición venezolana frente al Parlamento. Foto: Carlos Garcia Rawlins/ Reuters

En las conversaciones, Vetancourt -quien se encuentra prófugo de la justicia venezolana-, sugiere activar acciones violentas ‘vecino contra vecino’, que incluye la utilización de explosivos C-4 y mechas, para ‘remover al gobierno por la fuerza’ e impulsar uno de facto, conformado por representantes de los partidos tradicionales Acción Democrática y Copei.

Se conoció además, en la propia voz del exagente de la Disip, que se estaba organizando una fuerza de choque integrada por 98 hombres, a los que se les pagarían dos millones de bolívares a cada uno (cerca de 500 dólares al cambio informal), quienes se ocuparían de crear disturbios de manera violenta.

Por su parte, el coronel Zomacal -ya bajo arresto- confesó ser el coordinador de la participación militar y el encargado de manejar los explosivos C-4 para generar caos en las calles y atacar instalaciones militares, entre ellas el Fuerte Tiuna y el Casco Central de Caracas.

“Tenemos 88 policías -declaró Zomacal-, pero necesitamos 120 (…) porque debe haber un grupo detrás de la marcha de María Corina (Machado) para que vayan saqueando. Queremos hacer creer ante la opinión pública nacional e internacional que el pueblo tiene hambre”

El exmilitar reveló que grupos violentos infiltraron a colectivos adeptos al gobierno bolivariano, y confirmó la participación de militares golpistas vestidos de civiles, en una marcha de oposición. “Algunos tendrán que salir y otros tendrán que morir”, enfatizó el excoronel Zomacal.
Cabello explicó que este plan golpista está articulado, desde hace tres años, con ejes de poder del gobierno estadounidense, cuando el exjefe del Comando Sur, John Kelly, asomó la posibilidad de una intervención militar en el país.

Las acciones subversivas fueron desmontadas por la Operación Escudo Zamorano 2017, que incautó también municiones y explosivos.

(Con información de Prensa Latina)

miércoles, 19 de agosto de 2015

Cuba-EE.UU. y los nuevos escenarios de la contrarrevolución

Cuba-EE.UU. y los nuevos escenarios de la contrarrevolución

Escrito por  M. H. Lagarde/CubaSís)
La bandera norteamericana, en el enclave que hoy ocupa la ilegal Base Naval de Guantánamo, un triste, y hasta ahora todavía imborrable, recuerdo de la Enmienda Platt.  
 
La bandera norteamericana, en el enclave que hoy ocupa la ilegal Base Naval de Guantánamo, un triste, y hasta ahora todavía imborrable, recuerdo de la Enmienda Platt.
 
Cierta contrarrevolución considera el hecho histórico del pasado 14 de agosto como otra oportunidad para «reciclarse» en los «nuevos escenarios».
 
Mientras una parte de la contrarrevolución cubana se rasga la ropa o simplemente se cae a puñetazos en Miami por el izamiento de la bandera de Estados Unidos en su embajada en Cuba, otra, presuntamente más moderada, considera el hecho histórico del pasado 14 de agosto como otra oportunidad para “reciclarse” en los “nuevos escenarios”.

 En este último caso se encuentra sin dudas el agente de la CIA Dagoberto Valdés, quien, desde las páginas del sitio digital contrarrevolucionario 14 y medio, asegura en un artículo titulado “Los nuevos escenarios”, que “el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y los Estados Unidos nos ha hecho traspasar el umbral de la era post-revolución y comienza la era de la post-confrontación”, en donde los cubanos, “dejando fuera bandos y partidos (…)”, abrirán “una puerta a la tolerancia, al diálogo y a la negociación”, por lo que “se presenta el chance inigualable para ser nosotros mismos y pisar fuerte sobre nuestras diferencias para izar sobre ellas la bandera de la unidad en la diversidad”.

Según Dagoberto Valdés, el izaje de la bandera norteamericana en la embajada de ese país en La Habana, cual si se tratara de la subida de un telón, abre el escenario de una nueva era de confusión en donde los hasta ayer anexionistas a sueldo, ahora disfrazados nada menos que de verdaderos patriotas, nos proponen enterrar las ideologías que “conducen a las dictaduras”.

Por obra y gracia del discurso de Kerry en La Habana, ¿habrá dejado Dagoberto Valdés de ofrecerle sus servicios a la Compañía? Al parecer no. Según el articulista de 14 y medio: “El cambio de política y la venidera normalización de relaciones internacionales, y no solo con Estados Unidos, crearán las condiciones para que, por un lado, los cubanos dejemos de esperar de fuera lo que debemos hacer nosotros dentro. Para que los cubanos dejemos de exigir a un Gobierno extranjero que le exija al nuestro lo que nosotros debemos exigirle”.

¿A qué cubanos se referirá Valdés? Que yo sepa, el pueblo cubano y la gran mayoría de los países del mundo, lo que no se han cansado de exigirle durante décadas al gobierno extranjero de Estados Unidos es el fin del bloqueo, el cual, por cierto, sigue intacto, a pesar de las aperturas de embajadas y los izamientos de banderas.

En realidad, el nuevo escenario que propone Dagoberto Valdés no es otro que el de lograr la legitimación, aunque sea en los salones de la nueva y ahora “abierta para todos” embajada de EE.UU., de una contrarrevolución que no ha tenido jamás arraigo popular alguno porque, como bien ha dicho el analista Esteban Morales: “fue deslegitimada por la propia política norteamericana, al utilizar a los potenciales contrarrevolucionarios como asalariados”.

No obstante, y a pesar de la llamada normalización de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, se persiste en la idea de mantener esa oposición de laboratorio. Baste recordar el ensayo “de la obra” realizado durante la Cumbre de Panamá, donde los mercenarios salieron a escena disfrazados de sociedad civil.

La obra de la tolerancia, la concordia, la aceptación y el diálogo que nos recomiendan los nuevos agentes “patriotas” al estilo de Dagoberto Valdés, podría tener como trama la legitimización de una oposición que sigue siendo financiada por los Estados Unidos, y cuyo protagonismo no será otro que repetir, algún día, los intentos de golpe suave a los cuales son sometidos hoy varios países de América Latina como Ecuador, Brasil y Venezuela.

¿Qué concordia, ni paz, ni nueva era, ha significado que en esos países ondee desde hace mucho la bandera de las barras y las estrellas?

Por otro lado, no hay que olvidar que las banderas, primero que todo, son un símbolo, y en el caso cubano, la bandera estadounidense tiene un especial significado. La primera vez que ondeó en Cuba fue para dar comienzo a la república neocolonial, que se prolongó durante más de 50 años en el siglo pasado, hasta culminar con el triunfo de la Revolución cubana que el señor Valdés da por finalizada. La segunda, para distinguir el enclave que hoy ocupa ilegalmente la Base Naval de Guantánamo, un triste y hasta ahora todavía imborrable, recuerdo de la Enmienda Platt.

Los nuevos escenarios de Valdés curiosamente recuerdan otras viejas puestas en escena. No es, por cierto, la primera vez que los Estados Unidos recurre a “salvar” al pueblo cubano. En nuestras guerras de independencia del siglo XIX, durante 30 años Washington prestó oídos sordos al reclamo de ayuda de los independentistas cubanos, hasta que la administración del presidente McKinley -cuando la fruta ya estaba madura-, decidió que era hora de ayudar a los pobrecitos mambises a expulsar de América al colonialismo español.

Nadie describió mejor el final de aquella noble “ayuda” de Estados Unidos a Cuba que el poeta Bonifacio Byrne cuando, al volver de distante ribera, con el alma enlutada y sombría, afanoso buscó su bandera y otra vio, además de la suya.