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lunes, 28 de diciembre de 2020

Cuba reducirá vuelos procedentes de algunos destinos a partir del 1ro de enero de 2021 y refuerza medidas de control en frontera

 



Doctor Francisco Durán Gracía, Director Nacional de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública (Minsap); Carmelo Trujillo, jefe del departamento de Control Sanitario Internacional del Minsap y Mercedes Vázquez González, directora de transporte aéreo y relaciones internacionales del Instituto de la Aeronáutica Civil de Cuba ofrecieron detalles a la prensa sobre las nuevas medidas. Foto: Cubadebate.

El arribo de viajeros internacionales ha generado un incremento de los casos importados de COVID-19 y de los contactos de estos con otras personas, llegando a representar el 71,5 % del total de los casos detectados en las últimas semanas; asociado en su gran mayoría a ciudadanos cubanos procedentes de Estados Unidos, México, Panamá, Haití, República Dominicana y Bahamas, entre otros.

Así señala el Ministerio de Salud Pública (Minsap) en su sitio oficial, información ampliada este lunes en conferencia de prensa. De acuerdo con el doctor Francisco Durán García, Director Nacional de Epidemiología del Minsap, desde principios del mes de noviembre cuando tuvo lugar la apertura de los aeropuertos internacionales en el país, y hasta el pasado 23 de diciembre, se han diagnosticado en el territorio nacional 3 782 personas positivas a la COVID-19.

“De ellos, 2 207, el 58, 4 % corresponden a casos autóctonos, es decir cuya transmisión se generó dentro del país, mientras que 1 575, el 41, 6 % se corresponden con casos importados del nuevo coronavirus”, enfatizó el especialista.

Para Durán García, es indiscutible que este número de personas que han arribado al país con la enfermedad ha generado transmisión y una importante propagación de la enfermedad dentro del territorio nacional, al constituir la fuente de infección de 1 128 de los casos autóctonos del país, es decir el  51, 1 % de las personas diagnosticadas.

Sobre los diferentes países de procedencia de los viajeros que han estado arribando al país, el doctor Durán García sostuvo que se desarrolló un análisis minucioso. Ejemplificó que de los casos importados detectados al arribo: por cada 1 000 viajeros que arriban al país procedentes de Estados Unidos, se diagnostican 12, 9 personas positivas al SARS-CoV-2, de República Dominicana 12, 6 personas enfermas; 11, 7 de México;  9, 7 de Haití; 4, 6 de Panamá y 2, 2 casos positivos de cada 1000 viajeros procedentes de Bahamas. Estos son los países que mayor número de casos positivos de COVID-19 han aportado entre los viajeros que han arribado a Cuba, señaló.

De ahí que teniendo en cuenta estos elementos, la actual situación epidemiológica nacional, regional e internacional y la necesidad de tomar un grupo de medidas que posibiliten la disminución de casos de COVID-19 en el país, se ha decidido reducir la entrada de viajeros procedentes de Estados Unidos, México, Panamá, Bahamas, Haití y República Dominicana, a partir del 1 de enero del 2021, para lo cual las autoridades de la Aeronáutica Civil de Cuba reajustan con las aerolíneas los detalles necesarios. Tan pronto la situación epidemiológica lo permita, se restablecerá gradualmente la frecuencia de vuelos.

La reducción del flujo migratorio influiría de manera directa en la reducción de casos importados del virus, casos introducidos al país (aquellos que se infectan a punto de partida de los casos importados como consecuencia de no guardar las correctas medidas higiénico-sanitarias), y de casos secundarios, y ello redundaría en un mayor control de la epidemia, afirmó Durán García.

A su vez, y como ya se ha informado, se ha decidido establecer como requisito obligatorio para la entrada a nuestro país de todos los viajeros internacionales, la realización de una prueba PCR con resultado negativo a COVID-19, con 72 horas de antelación de iniciado el viaje y por un laboratorio certificado en el país de origen. Esta medida entrará en vigor a partir del 10 de enero de 2021.

En este sentido, el especialista remarcó que se ha actualizado con todos estos elementos el protocolo de reinicio de las actividades aeronáuticas y se le ha comunicado a las diferentes aerolíneas para que tengan conocimiento y puedan exigir dichas obligaciones.

A la llegada a Cuba, informó, se continuarán implementando los protocolos sanitarios establecidos en la actualidad; que incluyen la realización de una nueva prueba PCR en la frontera y, en el caso de los viajeros internacionales que no arriban en condición de turistas, otra prueba PCR transcurridos cinco días de su llegada que se toma en el domicilio. Estos últimos y sus familiares de contacto, mantendrán el aislamiento domiciliario hasta el resultado negativo de este segundo PCR.

Durán García refirió que según la evolución de la situación epidemiológica de Cuba, pudiera llegarse en un momento determinado a que este aislamiento domiciliario sea institucional nuevamente.

Por otra parte, dijo, como perfeccionamiento del protocolo de salud pública se garantizará de conjunto con las organizaciones de masas (CDR, FMC, CTC, ANAP) el cumplimiento estricto del aislamiento de viajeros y familiares en su domicilio, una medida que no todos cumplen hoy como está establecido.

En ese sentido,  se seleccionarán y capacitarán activistas que en trabajo coordinado con el médico y la enfermera de la familia vigilarán y ayudarán al control de que los viajeros y sus familiares se mantengan en la vivienda. Asimismo participarán en la identificación de viviendas en cuarentena, mediante pegatinas, y en la orientación a la comunidad de conductas responsables con énfasis en  el uso correcto del nasobuco, las soluciones desinfectantes y el distanciamiento social.

Añadió Durán García que como parte de estas nuevas medidas se asegurarán las capacidades de alojamiento para los viajeros cubanos residentes en el país, que no tengan condiciones en su vivienda o en la de sus familiares para cumplir el aislamiento domiciliario.

Igualmente, se garantizarán las capacidades para aislamiento en hoteles destinados para este fin, para los viajeros cubanos residentes en el exterior u otros, que decidan realizar su aislamiento en estas instalaciones, asumiendo el pago de este servicio.

Como parte del enfrentamiento a esta pandemia, y teniendo como premisa fundamental el deber de garantizar la salud de nuestra población y de los viajeros internacionales que nos visitan, las autoridades de salud cubanas continuarán aplicando con rigor los protocolos sanitarios establecidos, al tiempo que mantendrán un monitoreo sistemático y detallado de la incidencia de los casos importados en la transmisión de la enfermedad, enfatizó Durán García.

Las autoridades aeronáuticas velan también por los protocolos

Imagen: Minsap.

Mercedes Vázquez González, directora de transporte aéreo y relaciones internacionales del Instituto de la Aeronáutica Civil de Cuba apuntó que si bien el 24 de marzo fueron suspendidas las operaciones regulares comerciales, los aeropuertos cubanos continuaron funcionando para determinadas operaciones y bajo estrictos protocolos.

Desde el 12 de octubre, que comenzó el paso a la nueva normalidad, se reiniciaron las operaciones aéreas comerciales regulares, las cuales quedaron reestablecidas totalmente con la reapertura el 15 de noviembre del aeropuerto internacional José Martí, dijo Vázquez González.

“A la fecha hay 34 aerolíneas que están realizando operaciones hacia nuestro país, algunas incluso con el mismo nivel de frecuencia que tenían antes de la existencia de la pandemia de COVID-19. Otras han ido reestableciendo de manera paulatina su actividad aérea”, dijo.

De la región de las Américas, informó, existen 25 aerolíneas operando hoy, con 13 orígenes de vuelo hacia nuestro país, por lo que se concentra en la región la mayor cantidad de operaciones aéreas a los aeropuertos internacionales de Cuba.

La autoridad aeronáutica del país, dijo, tiene establecido un protocolo muy relacionado con la actividad de las autoridades de salud, el cual está avalado por las diferentes organizaciones internacionales de la aviación civil, y el que se ha estado actualizando en correspondencia con las distintas medidas de salud pública adoptadas.

Es por eso que recientemente con la adopción del requisito de presentación de la prueba de PCR negativo para todos los viajeros que arriben al territorio nacional — la cual se le comunicó a todas las aerolíneas de su entrada en vigor a partir del 1ero de enero de 2021 —, justamente teniendo en cuenta algunas de las opiniones recibidas y que compartimos con las autoridades de salud, la puesta en vigor de esta medida fue trasladada hacia el 10 de enero de 2021.

Dicha medida ha sido comunicada a todas las aerolíneas, que ya se encuentran impuestas de esta nueva actividad, sostuvo.

De acuerdo con Vázquez González, a partir de la tasa de incidencia que tienen los orígenes de vuelos mencionados se ha decidido para apoyar estas nuevas medidas: comunicar a las aerolíneas que tienen vuelos desde los orígenes de Estados Unidos, México, República Dominicana, Haití, Bahamas y Panamá que habrá un reajuste en sus frecuencias de vuelo a partir del 1ero de enero de 2021 e informarle de los detalles en este sentido.

Cada una de estas medidas se ha tomado de manera gradual. Con anterioridad se les había comunicado a cada una de estas aerolíneas que no podía haber un incremento en las frecuencias actuales y que cualquiera de las medidas vigentes podía sufrir algún tipo de variación en correspondencia con la evolución de la situación epidemiológica del país, refirió.

Agregó que se le ha informado a cada una de las aerolíneas, que en coordinación con la Empresa Cubana de Aeropuertos y Servicios Aeroportuarios, deberá haber una coordinación con cada una de ellas para ajustar a partir de la reducción de vuelos, los días, horas y aeropuertos en los cuales continuarán operando.

Ello nos permitirá mantener el flujo de viajeros entre cada uno de estos países y Cuba.  No se está por el momento suspendiendo la actividad de los vuelos sino reduciendo la misma, para poder disminuir el número de viajeros hacia nuestro país desde estos orígenes y contribuir al control de la enfermedad. En la medida que la situación epidemiológica lo permita, estas medidas podrán ser revertidas paulatinamente, sostuvo la especialista.

En cada una de las terminales aéreas se continuarán realizando determinadas acciones para continuar garantizando el flujo de los viajeros, manteniendo el principio de distanciamiento social, lo cual nos permitirá una mejor posición en nuestros aeropuertos, fundamentalmente en el José Martí, de la capital, por donde transita la mayor cantidad de viajeros que arriban al país.

“Sabemos que la medida de reducción de estos vuelos, y de entrada en vigor el 1ero de enero traerá como consecuencia que existan un grupo de viajeros que se encuentran tanto en Cuba, como en el extranjero, a los cuales las aerolíneas deberán proteger ante esta medida; para llevar a cabo tanto el traslado de los viajeros que queden varados en alguno de estos países como en Cuba. Las aerolíneas solicitarán el permiso para el proceso que habitualmente llevamos durante otras etapas, para gestionar vuelos humanitarios o de pasajeros varados tanto en Cuba como en el extranjero”, refirió Vázquez González.

Reiteramos que son medidas temporales, nuestro deber es salvaguardar la vida de los pasajeros, de nuestro pueblo y de todos los viajeros que visitan nuestro país. Estas medidas no suspenden el tránsito, sino que nos permiten mantener un tráfico moderado entre cada uno de estos países y Cuba, y reducir con el número de pasajeros, el riesgo epidemiológico, enfatizó la especialista.

Puntualizaciones sobre nuevos requisitos en frontera

Carmelo Trujillo, jefe del departamento de Control Sanitario Internacional del Minsap, reiteró que independientemente de las nuevas medidas se mantienen en vigor el resto de las medidas establecidas en los protocolos y se intensifican.

Sobre el requisito obligatorio para la entrada a nuestro país de todos los viajeros internacionales, de presentar la realización de una prueba PCR con resultado negativo a COVID-19, con 72 horas de antelación de iniciado el viaje y por un laboratorio certificado en el país de origen, el especialista reiteró que no se exceptúa de esta medida ningún viajero. Se están estableciendo acciones a tomar para aquellos que arriben al país sin dicha prueba, las cuales pueden ir desde el retorno hacia el país de origen hasta el aislamiento.

La prueba de PCR puede presentarse tanto en español, inglés como en el idioma del país de origen y se respetará ese aspecto, puntualizó.

En el caso de los viajeros internacionales que van desde Cuba hacia países que solicitan una prueba de PCR, señaló que estos deben dirigirse hacia las clínicas internacionales certificadas, que en el caso de la capital son el Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí (IPK) y la Clínica Siboney. Dicho PCR tiene un costo de 30 USD. Los viajeros nacionales que van hacia países que lo solicitan hasta el momento no pagan el PCR, y la toma de muestra se le realiza en Centros provinciales y los policlínicos destinados para este fin. La lista de los países que solicitan este requisito está pública en el sitio de la Organización Mundial de la Salud, dijo.

Por otra parte, el especialista llamó la atención sobre la necesidad de evitar aglomeraciones en las terminales aéreas, sobre todo por familiares que van a despedir o recibir familiares.

Agilizar la información sobre resultados de PCR

Con el incremento del número de viajeros, hay que reconocer que el número de pruebas PCR que se generó creció exponencialmente, por lo cual se rebasó las posibilidades  de que la información de los resultados fluyera con rapidez,  apuntó Durán García.

Al respecto, señaló que hoy se está terminando de montar un sistema de información (software) de conjunto con la Empresa para el Desarrollo de Aplicaciones de Tecnologías y Sistemas, Datys, que garantizará que desde el momento que el viajero pase por inmigración, esa misma base de datos llegue hacia donde se le tome la muestra, los laboratorios, y así sucesivamente hasta el área de salud, de modo que se conozca de manera inmediata quién llegó y cuál es su resultado del PCR.

Debemos ir perfeccionando en el curso de esta semana esa real dificultad que se nos ha presentado, dijo.

No menos importante ha sido el hecho de que un número de viajeros han ofrecido direcciones incorrectas, por lo cual llamamos la atención sobre la responsabilidad individual que tiene tanto el viajero como su familia, en facilitar la información correcta a las autoridad

lunes, 28 de septiembre de 2020

Cuba participa en el 58 Consejo Directivo de la Organización Panamericana de la Salud (+Video)

 

Intervención del Ministro de Salud Pública en el 58 Consejo Directivo de la OPS

Foto: Minsap.

La delegación cubana, presidida por el Ministro de Salud Pública José Angel Portal Miranda participó en el 58 Consejo Directivo de la PAHO-WHO, que se desarrolló de forma virtual ante las circunstancias que impone la pandemia de la COVID-19.

En su intervención en la reunión,la Primera Ministra de Barbados Mia Amor Mottley, reconoció la labor de los profesionales de la salud cubanos y el aporte de Cuba a la salud en Las Américas.

El Ministro de Salud intervino en el Consejo, y fue transmitido en vivo por las redes sociales del Ministerio de Salud Pública.

Intervención del Ministro de Salud Pública en el 58 Consejo Directivo de la OPS

Reiteramos nuestro apoyo al rol de esta Organización y el compromiso incondicional de continuar asegurando los servicios de salud para todo nuestro pueblo, afirmó en su discurso el Ministro de Salud Pública, doctor José Angel Portal Miranda. Foto: Minsap.

Doctora Carissa Etienne; señor Presidente; distinguidos ministros; demás delegados:

Solicito que en próximas reuniones se empleen plataformas virtuales inclusivas. ZOOM no es accesible desde Cuba en igualdad de condiciones, debido a las restricciones del bloqueo de Estados Unidos.

Estimada directora, el informe presentado sintetiza los resultados alcanzados en estos complejos meses.

Cuba reconoce el trabajo de la Directora y de la Organización en este período y se une al principal desafío que hoy nos convoca: la pandemia de la COVID-19, que lamentablemente es a la región de las Américas a una de las que más ha afectado. Me sumo a las condolencias a familiares y amigos de los fallecidos por esta causa.

Desde que esta enfermedad supuso un riesgo para nuestro pueblo, su enfrentamiento y control ha sido una prioridad para el Gobierno cubano. La actuación intersectorial, la inmediatez en la toma de decisiones, la organización de los servicios y la atención individualizada con un enfoque integral, han permitido obtener resultados favorables y evitar el colapso de los servicios.

Nuestra fortaleza es tener un Sistema Nacional de Salud único, inclusivo, gratuito, accesible a todos, que prioriza la Atención Primaria y cuenta con 9,0 médicos por mil habitantes.

La labor del personal de la salud y de científicos e investigadores ha sido fundamental. Nuestros protocolos de atención y el uso de los medicamentos desarrollados por nuestra industria biotecnológica y farmacéutica han permitido la recuperación del 87 % de las personas contagiadas y que el índice de letalidad esté por debajo de la media regional y mundial.

Cuba trabaja en un candidato vacunal contra la COVID-19, que se encuentra en fase de ensayo clínico.

Estos resultados han sido posibles a pesar del bloqueo económico, comercial y financiero del Gobierno de Estados Unidos, que se ha recrudecido en tiempos de pandemia.

Pero nada ha impedido a Cuba garantizar la atención sanitaria con calidad a nuestro pueblo, sin renunciar al principio de solidaridad que nos distingue.

Ante la solicitud de varios gobiernos, 52 brigadas del Contingente “Henry Reeve” han colaborado en el combate a la pandemia en 39 países, 22 de ellos en la región de las Américas. Estas brigadas se han sumado a los 28 mil profesionales que ya laboraban en 58 naciones.

Nada podrá impedir que Cuba continúe su labor solidaria; ni el injusto bloqueo, ni los constantes intentos del gobierno de Estados Unidos para desacreditar y obstaculizar la cooperación médica cubana, a la cual ataca mediante una campaña difamatoria que no podrá desvirtuar la noble labor de nuestro personal de la salud.

Las maniobras de Estados Unidos contra Cuba se han extendido a la OPS, al decidir, sin mandato legal alguno de los Órganos Directivos, la realización de una revisión externa al programa Más Médicos para Brasil, de lo cual Cuba no fue informada previamente, a pesar de ser uno de los actores principales en esta cooperación. Dicha evaluación es fruto del chantaje financiero del Gobierno estadounidense a la Organización y se realiza sobre la base de unos términos de referencia que prejuzgan de antemano los resultados.

Mi país denuncia y rechaza estas acciones, que claramente tienen fines políticos, y en las cuales han utilizado a la Organización, tratando de entorpecer sus relaciones con algunos de sus estados miembros.

Tengan la seguridad, de que la fuerza de la verdad echará siempre por tierra las mentiras.

Reiteramos nuestro apoyo al rol de esta Organización y el compromiso incondicional de continuar asegurando los servicios de salud para todo nuestro pueblo.

Desde este espacio común e integrador, ratificamos nuestra total certeza de que la cooperación y la solidaridad internacionales son esenciales para salvar a la humanidad de esta grave crisis.

Muchas gracias.

Respuesta del Ministro de Salud cubano a la intervención del representante de Estados Unidos

En lugar de atacar a Cuba que ha sido capaz de proteger a su población y ayudar a otros, Estados Unidos debería mejorar su gestión catastrófica frente a la pandemia y garantizar la salud de sus ciudadanos, dijo el Ministro cubano. Foto: Minsap.

Palabras del Ministro de Salud Pública José Angel Portal Miranda en respuesta a la Intervención realizada por el representante de Estados Unidos Garret Grigsby, en el 58 Consejo Directivo de la OPS:

Señor Presidente:

No ha sido Cuba la que ha politizado este foro. Es el gobierno de Estados Unidos el que, incapaz de ganar apoyo internacional para su campaña deshonesta contra la cooperación medica internacional de Cuba trata de atropellar el trabajo de esta organización.

Si a Estados Unidos le importara los ingresos del personal de la salud de Cuba ya habría levantado el bloqueo.

En lugar de atacar a Cuba que ha sido capaz de proteger a su población y ayudar a otros, Estados Unidos debería mejorar su gestión catastrófica frente a la pandemia y garantizar la salud de sus ciudadanos.

El país más rico de la región, con más de 200 mil muertos, incapaz de garantizar la vida y la salud de sus ciudadanos, miente e intenta politizar el trabajo de esta Organización.

Las alegaciones falsas de Estados Unidos también constituyen una muestra de irrespeto a la labor de Cuba frente a la Trata de Personas y a la política de tolerancia cero que nuestro país mantiene frente a este flagelo.

Carente de apoyo en la comunidad internacional que cada año solicita el fin del bloqueo inhumano contra el pueblo de Cuba, el gobierno de EEUU se ha inventado todas estas acusaciones que han sido dichas aquí y que rechazamos de manera contundente.

Muchas gracias.

martes, 1 de septiembre de 2020

Los secretos del protocolo cubano ante una enfermedad para respetar




Entrevista exclusiva con la Doctora Ileana Morales, Directora de Ciencia e Innovación tecnológica del MINSAP
Dra. Ileana Morales Suárez, directora de Ciencia e Innovación Tecnológica del Ministerio de Salud Pública (Minsap).
Habla apasionada y apresuradamente, como si el tiempo fuera demasiado breve para todo lo que necesita decir. Y es la clásica adicta al trabajo. Como si un poderoso imán la retuviera allí, ha hecho del MINSAP su primera casa, lo que hoy es bastante común en el personal de ese ministerio que, en las actuales circunstancias, decide como ningún otro, qué se hace y qué no, en la semiparalizada cotidianidad del país.

Creo que logré entrevistarla porque me tocó escribir apoyada en su mesa, durante una reunión de trabajo que tomó por asalto la pequeña oficina que ocupa la dirección científica en el edificio ministerial. Corrían, tensas y angustiosas, las horas previas a la entrada a Cuba de la tormenta tropical Laura y no se veía un alma por toda la Rampa. Pero en el MINSAP quedaban personas trabajando y ella sería una de las últimas en irse.

Conversábamos de la inédita experiencia de los últimos meses y le pedí grabar nuestra charla para la segunda temporada del Podcast de Cubadebate y Radio Rebelde: “La luz de la memoria”, que esta vez se llama En Zona Blanca, porque intenta llevar a su audiencia experiencias, sentimientos, sacrificios y conquistas de todos los que visten batas blancas, sean del mundo de la Ciencia o el de la Salud, las dos fuerzas que enlaza el trabajo de la Dra Ileana Morales, Directora Nacional de Ciencia e Investigación Tecnológica del Ministerio de Salud Pública.
La convencí con un argumento irrefutable: en su más reciente comparecencia en la Mesa Redonda, casi pierde la voz tratando de explicar en pocos minutos la cantidad de protocolos abiertos para enfrentar la COVID 19, gracias al enlace de la ciencia y de la medicina cubanas. Nuestro podcast le ofrecía una hora. Lo que sigue es la transcripción de ese diálogo. Y un poco de música para las pausas.

P: Ileana, ¿usted que antes fue viceministra para esta misma área, recuerda otro momento como éste de tanta y tan efectiva interacción entre la ciencia y la salud pública cubana?

R: No, un momento como éste no lo ha vivido nunca el país. El país ha vivido momentos cumbres, donde ha necesitado de la ciencia una actuación rápida, una actuación imprescindible, en el momento, pero con la integralidad, con la intensidad y con la urgencia que ha llevado esta pandemia, no.

P: Usted está ahora al frente del Grupo que junta a los expertos de la ciencia y de la salud, a quienes yo creo que le debemos mucho de la suerte de estar en la situación que estamos, porque por mal que estemos, estamos mejor que casi todo el resto del mundo. Pregunto, ¿cómo ha sido, cómo se hizo, qué filosofía dictó la creación de este Grupo?

R: Es un Grupo de Ciencia, que está adscripto al grupo técnico, donde se colegian los temas fundamentales que luego se trasladan al Grupo Temporal que preside el Presidente Díaz-Canel. Ese grupo de Ciencia fue creado muy tempranamente, el 12 de febrero, a instancias del Viceprimer Ministro Roberto Morales. Para entonces, el país estaba preparando su plan de medidas y nosotros, revisando el mundo, ya empezamos con un observatorio y empezamos a buscar toda la información científica relevante y nos empezamos a preparar.

Comenzó con apenas unos centros de Biocubafarma, el CENSA -que es del MES-, algunos profesores de la Universidad de La Habana que convocamos y, bueno, el MINSAP por supuesto. Ese era el grupo inicial. En marzo, ya la vida nos impone otra dinámica, cuando comienzan los casos, los graves, algún fallecido y empieza la situación epidémica complicada en el país. Muy tempranamente, comenzando marzo, el grupo de ciencia crea, como su brazo ejecutor, el Comité de Innovación.

Este Comité de Innovación lo co-coordinamos Rolando Pérez - mi homólogo en BioCubafarma, excelente académico, excelente amigo y profesional- y yo y lo integran todos los centros de Biocubafarma, todos los centros del MINSAP, expertos de ambos lugares y de otras instituciones que convocamos. Su función es evaluar y aprobar todos los proyectos, todas las intervenciones, todos los estudios clínicos y todos los ensayos que se han ejecutado como parte del enfrentamiento a la pandemia.

El Grupo de Ciencia -que no sólo es el Comité de Innovación- tiene, además, un grupo de expertos de Psicología que tributan al Comité de Innovación, aunque con una actividad más independiente, más específica, más centrada en los problemas sociales, psicológicos, en la psicología de la salud.

Y tiene un Grupo de Expertos que muchos han visto en las Mesas Redondas, en la reunión con el Presidente. Ahí están Raúl Ginovart, el matemático de los pronósticos, el Dr Pedro Mas, con estudios internacionales de Epidemiología, la profesora Nancy de Geografía, con los sistemas de referenciación de Geocuba.

Ese grupo ha sido un soporte para las investigaciones, para el grupo técnico y para el Grupo Temporal, a la hora de tomar decisiones, porque han podido revisar, implementar y manejar las herramientas epidemiológicas. Y esos expertos también están en el Grupo de Ciencia, porque lo que hacen es Ciencia. Han servido de puente entre las Ciencias Básicas y las Ciencias Clínicas o Ciencias Aplicadas.

Yo puedo decir que esto es lo más integral en términos de Ciencia que ha hecho el MINSAP. Diría más: que en toda la historia de la Salud Pública revolucionaria, que es decir la Salud Pública cubana, porque antes del triunfo de la Revolución aquí había muy escasos centros de salud y mucho menos de investigación. Bueno, si estamos hablando de Salud, la Ciencia es Salud y hablar de Salud Pública es hablar de Revolución.

P: Y eso responde también a la filosofía con la que Fidel creó los llamados Polos Científicos, ¿no?
R: A eso iba, porque esto no nace así porque sí, porque hayamos querido hacer un Comité de Innovación, porque se nos ocurrió a Rolando y a mí en medio de la pandemia. No, no es así.

Nosotros hacemos un juego de palabras y a veces entre nosotros bromeamos porque el Comité de Innovación es una innovación. Es una gran innovación organizacional. Y hay por ahí una publicación que estamos preparando para explicar cuán innovadora ha sido la gestión de innovación del Comité de Innovación. Parece una redundancia, un juego de palabras, pero es exactamente así. El propio Presidente Díaz-Canel, que ha realizado excelentes reflexiones y publicaciones, ha hablado de la gestión del gobierno y la ciencia, en una clase magistral de innovación, de cómo se gestiona. Nosotros en el Comité de Innovación lo que hemos hecho es gestionar esa responsabilidad que tenemos frente a la Covid.

Ahora, vuelvo a tu pregunta, pudimos hacerlo porque teníamos un Sistema de Salud, podemos hacerlo porque tenemos en Cuba un sistema de Ciencia, que el CITMA coordina y que es muy fuerte, y hay un sistema de ciencia y salud, que es fuerte, que tiene sesenta años de desarrollo.

Podemos hacerlo porque el Comandante creó un polo que después generó una gran unión de empresas que ahora se han convertido en empresas de alta tecnología dedicadas a la Ciencia.

Y pudimos avanzar y avanzar muy rápido porque lo que hicimos fue posicionarnos, replantearnos productos innovadores, experiencias innovadoras de los servicios de salud, experiencia acumulada del trabajo conjunto: Ensayos clínicos que venían muy avanzados los reposicionamos, los evaluamos y los lanzamos como proyectos Covid. Yo he dicho en varias Mesas que esa ha sido una de nuestras grandes fortalezas.

Sin un arsenal de investigación, sin un arsenal de productos, un arsenal de terapéutica y un gran ejército de personas bien preparadas, ningún país puede hacer lo que ha hecho Cuba y han hecho quizás otros países con otras dimensiones. Pero estoy hablando de Cuba porque es lo que conozco, donde están las personas cubanas, los científicos cubanos, los profesionales, los médicos, los profesores, lo segundo es contar con centros de muy alto nivel y tercero contar con productos y servicios que venían de muchos años consolidados y algunos en etapa de consolidación.

La otra innovación del Comité de Innovación es la forma en la que trabajamos, eso sí no lo habíamos hecho nunca. Nosotros tenemos una gran experiencia, muy reforzada en los últimos cinco años, de cómo trabajan Biocubafarma y el MINSAP de conjunto para avanzar y un poco acelerar ensayos clínicos y es verdad que hemos creado un sistema de trabajo bastante consolidado pero esto ha venido a ponerle el sello de oro. Cuál es la principal innovación que hemos logrado, y el principal, yo diría, estándar de calidad, es que nosotros creamos como Grupo coordinador del Comité de Innovación.

Este grupo coordinador quién lo integra, ya expliqué que los dos directores de ciencia de Biocubafarma y del MINSAP pero lo integran también la autoridad reguladora cubana, que es el CECMED, el Centro para el Control Estatal de Medicamentos y los Equipos de Dispositivos Médicos, que tiene una fuerte autoridad de referencia mundial, y el Centro Coordinador Nacional de los Ensayos Clínicos. Esas son las cuatro patas de la mesa. Pero además, tenemos a Infomed, que ha sido nuestro aliado principal.

INFOMED está en el grupo coordinador porque coordina el Observatorio y es quien nos pone en la mano todos los días la fuente de información más fiable; tiene un trabajo inmenso con la APK de información, con el Observatorio, con los boletines diarios...Y están los jefes de los expertos clínicos, el Dr. Ricardo Pereda, que ha estado coordinando a los expertos clínicos, que participa en el grupo chiquito, manejando los temas, el coordinador del tema de la psicología y un poco Pedro Mas como el coordinador de Epidemiología. En ese grupo es donde se dice qué vamos a llevar mañana, qué vamos a evaluar, cómo vamos a agilizar esto, cuándo vamos a aprobar este tema, cuándo lo implementamos y cuándo lo presentamos en la reunión del Presidente con los científicos.

Por un problema de respeto y porque así nos lo enseñó el Comandante en Jefe, nosotros no llevamos nada a esa reunión que ya no esté implementado y que tenga resultados.

Nosotros ahí no llevamos ideas, al estilo de “estamos pensando”. Alguna cosa muy inicial sí, pero nosotros, por un problema de respeto a nuestro trabajo, al Presidente y a todo el grupo que está allí, nosotros les llevamos resultados, algunos parciales y otros finales y otros por dónde andan las cosas. Y ya tenemos 21 reuniones con más de 120 temas. Ha sido un trabajo interesante.

Ese es el primer gran impacto de tener un grupo de ciencia que dentro tenga un brazo ejecutivo que es el Comité de Innovación y que este Comité de Innovación tenga un grupo coordinador donde están todos los que tienen que estar.

El otro tema es el tiempo. Cuando se explicó lo de la vacuna, ellos decían que la variable dura es el tiempo. Aquí es igual. El Comité de Innovación, el grupo de Ciencia y el Grupo técnico, en todos estos meses hemos estado –igual que está el mundo entero- en una carrera contra reloj para que todo el que tenga que salvarse se salve y el que no tenga que enfermar no se enferme.

Es una premura. En una emergencia sanitaria internacional y en una emergencia sanitaria nacional, los tiempos no son los mismos.

Eso nos ha llevado a romper todas las reglas. Como decimos los profesores: desaprendimos todo lo que teníamos que desaprender y aprendimos rápidamente todo lo que teníamos que aprender para hacerlo distinto, porque si lo hacíamos con los tiempos tradicionales, si lo hacíamos con la dinámica de los tiempos normales, si seguíamos los pasos que lleva normalmente la presentación de un ensayo, de un estudio, la aprobación, la implementación, todavía estuviéramos hablando del primer proyecto.

Saltando la burocracia, pero manteniendo el rigor

Directora de Ciencia e Innovación Tecnológica del Minsap, Ileana Morales Suárez. Foto: Captura de pantalla.

P: Digamos que ustedes se saltaron la burocracia. Porque no se han saltado ningún paso esencial, ¿O sí?
R: No, no nos hemos saltado ningún paso esencial. Y también es verdad que todos estos elementos llevan burocracia, porque llevan procesos muy, muy rigurosos que nosotros no hemos dejado de hacer. Pero, por poner un ejemplo, si el CECMED trabajaba en un proyecto dos o tres horas al día porque tenía quince proyectos que revisar, ahora están concentrados en los proyectos COVID y trabajan “veintiséis” horas de las veinticuatro del día y lo que podían hacer en meses lo hacen en semanas o días.

Nunca antes tantas personas, en tan poco tiempo, habían estado hablando e investigando en un solo tema y eso también lo ha pasado Cuba, muchas personas, muchas instituciones centradas en un período corto de tiempo en un solo tema que es la COVID 19. Eso nos permitió también aunar esfuerzos, tener a todo el mundo concentrado en la primera línea de combate y además aplicarle un extra en el tiempo.

Sí es importante que nuestro pueblo sepa, que no hemos descuidado para nada el rigor. No nos hemos saltado ningún paso porque sabes que evaluar y aprobar investigaciones en humanos entraña una responsabilidad ética y una responsabilidad moral y una responsabilidad técnica muy fuerte.

No nos hemos saltado ningún paso. Sólo lo hemos hecho en menos tiempo, quizás con más personas, con más horas y a una velocidad nunca vista.

Todavía mantenemos un ritmo fuerte, pero en los primeros tres meses tuvimos que evaluar el 85% de lo que ahora está en acción, lo que está implementado, lo que todavía se está evaluando…muchos de los proyectos, la mayoría, ya están en ejecución.

Mucha gente me dice, Ileana, ¿por qué te oigo hablar a ti, que eres la Directora de Ciencia, de los protocolos y no de asistencia médica? Lo he explicado muchas veces y es que, no hay un protocolo ni una terapéutica aprobada para la COVID, es una enfermedad nueva, para la cual todavía no se ha aprobado un medicamento único efectivo. Usted se enferma de otra enfermedad x y sabe que lo que le ponen es tal tratamiento, pero para la COVID eso no existe. Todavía están en prueba.

La mayoría de los protocolos en el mundo están sujetos a investigación, cuál es el medicamento más efectivo, en qué dosis es más efectivo, cuál hace más efecto y en qué tiempo, combinado con qué o sin combinar…Todo eso está en investigación.

Esa conjunción de factores, el haber elaborado un protocolo que está sujeto a investigación y que está sustentado en múltiples investigaciones y que los resultados de estas investigaciones nos han dado los saltos de las cinco versiones del protocolo, lo ha coordinado el Grupo de Ciencia de conjunto con los expertos clínicos. Y eso ha sido excelente. Debo decir que sentimos una admiración muy profunda por nuestros médicos, nuestros enfermeros, nuestros técnicos, todos los que tienen que ver con esto, porque ellos son los que ejecutan y los que han analizado el protocolo.

También el Comité de Innovación del Grupo de Ciencia se ha enriquecido con toda la investigación más básica que es la epidemiológica.Y hay que darle el lugar que, no sólo que se merece, sino el lugar que lleva en toda situación epidémica, la primera línea de combate.

Esa primera línea de combate que no ha bajado la guardia y que ha trabajado intensamente es, en primer lugar, nuestra atención primaria de salud encabezada por los médicos y las enfermeras de la Familia, que tienen la alta responsabilidad de coordinar y conducir la pesquisa activa con otro grupo grande de compañeros, es cierto, pero ellos son los que conocen el terreno, son los que conocen a su población y manejan toda la información y además de dar un caso, salir con el resto de los compañeros a hacer la encuesta, a buscar los contactos, a localizarlos, a llevarlos. Es decir, ese pelotón, ese grupo, a mi juicio, es quizás de lo más significativo que ha tenido toda esta batalla.

Hay que hablar también de los epidemiólogos de campo. Hay varios epidemiólogos con mucha más experiencia, que me han llamado para decirme: Ileana qué bueno recordar. Es que la epidemiología de campo, que es una ciencia, se ha puesto aquí de manifiesto como nunca. Y en la medida que hagamos mejor epidemiología de campo, mejor análisis epidemiológico y gestionamos mejor la epidemia, más rápido le llegamos a todas las variables epidemiológicas, sobre muchas de las cuales habla Durán todos los días en su informe.

Algunas personas no se dan cuenta pero ahí están las variables epidemiológicas. Los epidemiólogos y no sólo los epidemiólogos, todos los equipos de centros provinciales de Higiene y Epidemiología, los centros municipales, las unidades de Higiene y Epidemiología, nuestro personal de laboratorio, nos dan la otra gran dimensión de esta batalla que es el diagnóstico.

Un diagnóstico oportuno, un diagnóstico veraz, un diagnóstico con una alta seguridad, con normas de bioseguridad, lleva muchos expertos detrás, la mayoría mujeres. Eso pasa en todos los laboratorios, incluso en los nuevos que se están creando, donde trabajan jornadas de 24 horas, pero con una alta responsabilidad porque tú tienes delante de ti la posibilidad de que se te pueda ir un caso, que no es lo que ha pasado.

Y luego está todo el personal de otras instituciones, donde te llega un enfermo y tienes que tener todas tus normas de bioseguridad, cumplirlas y hacerlas cumplir porque no sabes quién es asintomático y tienes que atenderlo, tienes que preservarte tú y preservar a los demás. Y también está la gran otra tropa que tiene que ver con la zona roja de los hospitales COVID y las terapias intensivas.

Tenemos otro segmento que vuelve a caer en el médico y la enfermera de la Familia, bastión, columna vertebral de nuestro sistema, creación de nuestro Comandante en Jefe, que es el estratega principal de nuestro sistema de atención primaria de salud y de todo el surgimiento de este programa: El que se recupera, cuando se inserta en su comunidad es el médico de la Familia quien lo capta y tiene que darle un seguimiento, hacerlo evaluar por una comisión y si tiene secuelas derivarlo a las especialidades correspondientes; otra responsabilidad del médico y la enfermera.

Ahí entran otras especialidades importantes como los dermatólogos, los neumólogos, los cardiólogos, los compañeros de terapia física, los rehabilitadores, para quienes puedan tener alguna secuela física motora, los neurólogos por una secuela neurológica que está descrita, o los pediatras.

Y los pediatras, porque nosotros hemos tenido varios niños contagiados. Los niños son muy asintomáticos y como Cuba ha buscado activamente, pues le han salido más niños. Por qué tenemos tantos, a veces preguntan, es porque nosotros buscamos activamente; los demás países puede que tengan similar cifra pero al no buscarla activamente pasan inadvertidos, porque los niños generalmente son asintomáticos. Lo de los pediatras, tremendo.
Fíjate que el protocolo cubano tiene tres etapas, que es característico de Cuba.

Cuando usted ve los protocolos de otros países, empiezan en la parte terapéutica. El de nosotros empieza por la prevención, qué hacemos con los grupos vulnerables, qué hacemos con grupos de riesgo, qué hemos hecho con intervenciones completas con Prevengovir, qué hemos hecho con biomodulina en los ancianos, con las embarazadas; por ahí empieza nuestro protocolo, qué hacemos con el diagnóstico oportuno. Luego tiene un núcleo central que es la terapéutica y tiene un tercer protocolo que es el de los convalecientes como le llamamos, el protocolo de atención a los convalecientes. Son tres etapas del protocolo, los tres realizados con el mismo rigor científico.

P: ¿En ningún otro país hay tres etapas para el protocolo?

R: No, así como el que tiene Cuba no se ha visto en ningún país y que tengan protocolo particular para los recuperados no lo hemos visto. Y además Arleen, Cuba lo puede hacer porque Cuba tiene un sistema de atención primaria sólido que abarca al 100% de la población y porque tiene proyección comunitaria y porque a nivel de un municipio puede tener las especialidades de las que te hablo, de muy alto nivel y porque tienen posibilidad resolutiva los policlínicos y porque tenemos hospitales provinciales y municipales. Es un sistema de salud.

P: Y porque tiene terapias.

R: Y porque tiene terapias. Y además a esto se le suma un protocolo adicional que es el de atención psicológica de la salud mental de pacientes, familiares y trabajadores de la salud, que ha sido precioso, con unos resultados preciosos que además ha demostrado la necesidad que hay del apoyo psicológico porque el ser es un ser biopsico social, no puede ser sólo biológico, lo psicológico y lo social está presente.

P: ¿Podríamos afirmar que Cuba es un caso excepcional entre los países que menos contagios y muertes ha tenido en el personal de salud?

R: Cuba ha apostado por tener un fuerte sistema de medios de protección para todo el personal de salud, primera barrera, tema que en otros países ha costado trabajo, sobre todo en países pobres. Cuba ha invertido una suma importante de recursos para que no falte ningún medio de protección, esa es la primera gran medida, en todos los lugares, no sólo en los centros COVID, en todos los lugares. Cuba ha podido cubrir paulatinamente al personal de la Zona Roja con medicamentos preventivos y lo tenemos que seguir haciendo, lo hemos ido extendiendo. Cuba ha podido también tener algunas medidas preventivas, sobre todo medicamentos preventivos, a nuestro personal que sale a la Henry Reeve con temas como el nasalferón o con el interferón, productos cubanos de muy alta efectividad en esta batalla.

Nosotros hemos tenido un porciento de profesionales de la salud que se han enfermado, no en Zona Roja, fundamentalmente en otras instituciones de salud que no atienden COVID y con porcientos que no son de los más elevados en el mundo.

El personal de salud es una primera prioridad para nosotros, el no haber tenido que lamentar un fallecimiento de un personal de la salud prestando servicio en Cuba es hoy un lujo en el mundo, eso hoy es una de las grandes batallas en el mundo porque el personal sanitario tiene que cuidarse porque si no después con qué vas a atender y porque lo merecen. Nuestros profesionales, desde el ébola, antes del ébola, desde toda esta historia tienen una alta responsabilidad con su autoprotección y sus medios de protección, y son muy, muy conscientes de que en la medida en que se protejan bien, esa capacidad de cuidarse, esa barrera, es la más importante. Y nosotros hemos hecho, ya te explico, intervenciones que ha apoyado eso.

Nosotros, de verdad, cada vez que hacemos un intercambio con otros países que nos preguntan, eso lo decimos con un orgullo Arleen, lo tenemos que decir con orgullo, no sólo con orgullo sino con la satisfacción de que ninguno de nuestros colegas… ¿y sabes lo que pasa en otros países? que se están enfermando más enfermeras, se han muerto más enfermeras y enfermeros que médicos, porque cuando tienen poco le dan a los médicos más y en Cuba el personal de salud se protege por igual, tiene el mismo valor y nosotros no tenemos diferencias en cuanto a personal enfermo y por supuesto un personal que hemos tenido que lamentar su fallecimiento. Esto es uno de los grandes éxitos de esta batalla.

Compartiendo modestamente nuestras experiencias

Ileana Morales Suárez, directora Nacional de Ciencia e Innovación. Tecnológica. Foto: Presidencia Cuba/ Twitter.

P: Ileana, ¿qué dice la Organización Mundial de la Salud o qué dice la OPS, qué dicen los organismos internacionales de Cuba en la batalla contra la COVID?, ¿qué opiniones hay?

R: La Organización Panamericana de la Salud ha organizado varios videoconferencias y hemos participado al menos en tres donde ellos nos han pedido que Cuba socialice su experiencia con el resto de los países.
A título más bilateral, nos han pedido que lo hagamos con países en particular, otras con la dirección de la OPS y una más reciente que está en Youtube, ellos la prepararon para que se mantuviera en Youtube y se pudiera consultar. Hubo en tiempo real más de 800 personas de todas las Américas conectadas, unas porque estaban invitadas y se conectaron a la plataforma, otras porque estaban en ese momento en Youtube y otros que se quedaron conectados. Fue para explicar la experiencia cubana y los éxitos o los resultados –eso fue hace más o menos 25 días- los resultados cubanos hasta ese momento en el enfrentamiento a la Covid.

Y nosotros, de verdad que de una manera modesta pero sí sin dejar de mencionar todo lo que hemos hecho, hemos compartido con el resto de los profesionales del área de las Américas la experiencia cubana.

Cómo lo hemos hecho, qué nos ha salido mejor, qué otras cosas hemos tenido que reforzar porque una de las cosas que hemos aprendido Arleen, es que en la marcha se va enmendando y aprendiendo. Yo recuerdo que el Comandante siempre decía que una idea era hija de otra. Y yo todos los días recuerdo esa enseñanza del Comandante. Creo que es la primera vez que lo comento en todos estos meses de trabajo, porque eso es precisamente lo que hemos hecho, no sólo el Comité de Innovación del Grupo de Ciencia, todos, el Grupo Temporal, el Grupo Técnico, las personas que individualmente han tenido una responsabilidad, es que todos los días aprendemos de una idea, si hay que mejorarla la mejoramos, si hay que rectificarla la rectificamos, si hay que perfeccionarla, al otro día vamos con la misma, pero perfeccionada.

Eso vino del Comandante: una idea nos ha llevado a otra y cuando pensábamos que el protocolo se iba a quedar en la versión 1.1, con nuevas investigaciones le subimos la parada, esta idea iba todos los días enriqueciéndose y llegó a 2 y llegó el 3 y llegó el 4 y llegó el 5 y seguimos y ahora mismo acabamos de hacer tres modificaciones al protocolo porque la vida nos lo impone, nos los impone porque además en una enfermedad todos los días puede ir cambiando el contexto.

El IPK no se cansa de hacer investigaciones básicas, hay que seguir conociendo el virus, hay que seguir conociendo la simétrica, hay que seguir conociendo la forma de infección, cómo se transmite. En fin, Arleen, pudiéramos estar hablando todo un día…

P: Supongamos que el enfrentamiento a la COVID es una carrera de fondo como ha dicho el Presidente Díaz-Canel, y van todos los países corriendo. Ya sabemos que a nivel mundial Cuba está en el lugar 111, el número me pareció muy bonito porque de ciento noventa y tantos países que una islita tan pequeña y asediada y bloqueada sea el 111. Repito, ¿cómo ve a Cuba en esa carrera por vencer la COVID, cuando ya tenemos una vacuna en la mano y hemos logrado un control relativamente fuerte de la epidemia?

R: Esa es una pregunta difícil pero yo soy cubana en primer lugar y en segundo, soy apasionada, soy muy poco neutral para observar, pero nosotros tenemos una Ana Fidelia Quirós y tenemos mucha gente como ella. Si lo voy a contestar por la visión de Ileana o por lo que he visto o por todo aquello de lo he sido partícipe o porque veo a mis compañeros…

P: Tenemos una medalla…


R: No, no, tenemos una medalla de oro o por lo menos una de las tres primeras. Vamos al podio. Te voy a decir por qué yo diría que vamos al podio, yo no sé si oro, bronce o plata, pero vamos. En primer lugar es un pueblo completo luchando, quizás algunas personas tienen que portarse mejor y ser más disciplinadas, pero son conductas individuales. Estoy hablando del pueblo organizado, es un pueblo completo luchando, enfrentándose, un pueblo organizado; son las organizaciones de masas ahí en la comunidad, en qué más puedo ayudar, dime la pesquisa, te voy a buscar a la persona, te ayudo, ¿qué país tiene eso Arleen, dime, qué país tiene eso?
Son los estudiantes de Medicina sin coger vacaciones, donando vacaciones, durante meses al pie del cañón. Con los médicos, yo me erizo, dime qué país tiene eso. Nuestros médicos y enfermeras que tú los ves jovencitos, muchos se han incorporado ahora, los que se graduaron ya están incorporados, quisieron incorporarse antes para luchar…

Es todo nuestro personal para el frente. Son las mujeres, recuerda que este es un organismo de mujeres, más del 71% de nuestros profesionales son mujeres y es todo el día hasta altas horas de la noche en esta batalla. Son además, los científicos, todos diciendo: yo tengo una cosa nueva, lo mío puede ayudar, tengo otra idea, yo tengo este pedazo que puede completarse, toda la ciencia. Una ciencia de pueblo puesta en función de un problema de salud, la verdadera ciencia pertenece al pueblo, la ciencia es salud. La Ciencia que no va rápido del laboratorio a la cama del paciente no es una ciencia pertinente. Nosotros hemos acortado esos tiempos.

P: ¿Cómo le llaman a eso?
R: La ciencia traslacional, es decir, del laboratorio, de una idea, rápido al producto y del producto al paciente.
Y si a todo eso tú le sumas un gobierno comprometido, día tras día reunido, día tras día buscando solución a los problemas, hasta el último detalle discutiéndolo, nombre y apellido de la persona que puede estar más grave o menos grave, entendiendo y compulsando la ciencia para que lo acompañe en esta batalla, entonces, tenemos que estar en el podio, vaya, sería muy…

P: Sería injusto.

R: Sería injusto si no estuviéramos, vaya, de verdad, y uno aplaude países que están haciendo muchísimo y uno ve gobiernos que tienen un compromiso con su pueblo, los vemos, lógicamente no estamos en el interior de lo que están haciendo, yo lo que te puedo decir es lo que está haciendo Cuba y lo que Cuba está haciendo es lo que nos enseñó Fidel hacer frente a otras situaciones.

P: Pero la propia fortaleza fundamental de Cuba, que es ese sistema de Salud y Ciencia, parece que se convierte también en su debilidad cuando de tanto cuidar y curar a la gente, la gente cree que aquí nadie se va a morir de COVID y entonces aparecen esos indisciplinados que usted mencionaba. Hay también un tiempo, ustedes llevan un ritmo de trabajo de veintiséis horas por día, como usted decía, que el ser humano literalmente no está en condiciones de soportar, nada puede ser por tan largo tiempo. Pregunto yo ¿qué hacer para resolver esa ecuación, creo que es la asignatura pendiente en el enfrentamiento a la COVID 19 en Cuba?

R: Está dicho en salud que la autorresponsabilidad ante la salud es una variable que no puede olvidarse en ninguna de las políticas sanitarias, ni internacional ni de los países ni de los gobiernos.

Ahora, qué pasa con Cuba. La paradoja. Nosotros hemos tenido un sistema de salud que le ha proporcionado, además de salud para todos, la seguridad total, cobertura total, responsabilidad, un médico y enfermera de Familia que se desvelan porque esta población que atienden en un promedio de mil, más menos, pacientes, personas por médico, es la responsabilidad absoluta de ese médico, como sabes, toda la fortaleza del sistema.
Eso hace que un poquito, un grupo, no diría la mayoría pero, un grupo de cubanos dice, bueno, si me enfermo el sistema me cura. Y es verdad, en la mayoría de los casos, nos curamos, pero no se deja de recargar al sistema, no se deja de recargar a ese médico. No es lo mismo atender en una sala a diez pacientes que atender treinta; para esos enfermeros no es lo mismo cumplir los procederes de enfermería en diez que en treinta. Todo el que ha estado ingresado sabe lo que digo.

No es lo mismo en una terapia intensiva tener uno o dos pacientes graves o en algún estado que tener diez, no es lo mismo. Los sistemas de salud se tensan, las personas se sobrecargan. No es lo mismo para un médico de Familia tener la preocupación de tener un área tranquila, un área con una o dos personas que con un foco, tener dos focos abiertos, tener un evento, eso lleva una sobrecarga de trabajo que cuando lo mantienes en el tiempo pues lógicamente puede resentirse en sentido general. Por eso, es verdad que en Cuba el protocolo ha sido muy efectivo, evidentemente en los últimos tres meses el promedio ha sido entre 1,09, 1,02 el índice de mortalidad, el patrón de letalidad. Es verdad que el índice de mortalidad por la COVID en Cuba es de 0,8, muy, muy bajo a como está en el mundo.

P: El 80% sobrevive.

R: Las personas entonces, como que le han perdido el miedo a la COVID, porque la mayoría se recupera, pero eso no significa que cualquiera de nosotros, en cualquier momento, sin saber cuándo ni cómo, como dice el poema, enferme. Y tampoco tenemos escrito en la frente quién se puede complicar.

Entonces sí es una amenaza real a la salud. Y por otro lado, que hay como un cliché, un pensamiento de es una enfermedad leve, que si me enfermo la paso leve o asintomática... No, ya está descrito que hasta a los asintomáticos les hemos encontrado lesiones y en una de las investigaciones que tenemos hemos encontrado asintomáticos y enfermos leves con lesiones pulmonares, por tanto las secuelas existen y la secuela, como la palabra lo dice, puede ser para toda la vida. Es una enfermedad para respetar y no podemos tomarla a la ligera, no podemos tomarla de que no, este es un problema del otro, del de al lado, esto a mí no me va a pasar.
Además, tenemos el hándicap de que al tener una amplia mayoría de asintomáticos es una enfermedad silenciosa. Y una enfermedad respiratoria, que además, como tiene tantos asintomáticos, es silenciosa, es muy peligrosa para manejarla epidemiológicamente.

Me comentaba ayer un epidemiólogo de alto nivel: es que estamos trabajando una enfermedad muy complicada. Una enfermedad respiratoria no es lo mismo que otro tipo de enfermedad; en la respiratoria el control es más complejo y si encima el asintomático no sabe, ni tú lo sabes ni yo lo sé, ni sabes quién lo está transmitiendo, el control de ella exige un extra que hoy tenemos que ponérselo a todo el mundo bajo un prisma de que yo soy responsable de mi salud y responsable de la salud de los que están al lado mío, responsable conmigo y responsable con los que están al lado. Eso no todo el mundo lo tiene claro y tenemos que seguir mejorando nuestros mensajes, tenemos que llegar de una manera distinta, las personas tienen que entender que estamos en un momento que nosotros todos podemos lograrlo.

P: Y además, Ileana, el que se enferma no se va a vacunar. Ya la vacuna no lo salva porque la vacuna no cura, la vacuna precave. Hay que llegar sano ahí.

R: Sí, la vacuna es preventiva, es para que no te enfermes y la vacuna tiene sus tiempos y ahora lo que mejor podemos hacer hasta que nuestra vacuna esté, que se logre y sea un éxito, es cuidarnos mucho. Como dice el Presidente, como dice todo el mundo, la mejor vacuna es la disciplina pero una disciplina real porque la vacuna va a cumplir los términos que están establecidos y mientras tanto tendremos que seguir cuidándonos mucho y yo diría cuidándonos.

Si nos hemos cuidado hasta ahora, el que se ha cuidado menos tendrá que analizarse, el que se ha cuidado más debe seguir haciéndolo mejor, porque nos ha pasado un julio, un agosto, nos han pasado ya meses. Y la perfección dentro del hogar, hay que mirar de manera distinta la sistematicidad, a veces nos cuesta trabajo lograrlo.

P: Y yo pienso, se agotan los seres humanos y se agotan los recursos.

R: Es que toda emergencia sanitaria pone en tensión, no sólo al sistema de salud. Porque demanda recursos que no estaban destinados para esa emergencia y que cuando tienes eso, tienes que sacarlo de algún lugar y tienes que redistribuir porque tú no tenías recursos para esa emergencia que se ha presentado. Y si encima además tienes condiciones climatológicas que te pueden complicar otros temas, imagínese si no necesitamos de un pueblo que, además como nos tiene acostumbrados, un pueblo educado, un pueblo culto, un pueblo disciplinado que cumpla con lo que se le está diciendo para acabar entre todos ya de ponerle un punto final a esta situación.

P: Y coger la medalla de oro.

R: Sí, eso diría yo.

Gracias Doctora.

miércoles, 26 de agosto de 2020

Candidato vacunal cubano contra COVID-19 no muestra efectos adversos en primeras 48 horas



Inician aplicación del candidato vacunal cubano Soberana.
Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

A las 48 horas de vacunados los primeros 20 sujetos del Ensayo Clínico del candidato vacunal anti SARS-CoV- 2 FINLAY-FR-1, se encuentran en perfecto estado de salud, informó este miércoles el Centro Coordinador.
La nota informativa No. 1 del 2020 del Ensayo Clínico SOBERANA 01 señala que el único efecto adverso registrado fue de dolor leve en el lugar de la inyección, lo cual es un efecto secundario, común para todas las vacunas.

El primer reporte de seguridad será entregado el lunes 31 de agosto a las autoridades del Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos, refirió el comunicado difundido en la web del Instituto Finlay de Vacunas, centro líder del proyecto.

Posteriormente, se iniciará el ensayo con el resto de los sujetos previstos, pertenecientes al grupo etario entre 60-80 años de edad.

Hasta el momento, se cumple con el cronograma previsto en este ensayo clínico, donde se evalúa la seguridad, reactogenicidad e inmunogenicidad en adultos saludables de 19 a 80 años de edad.
Cuba es uno de los primeros 14 países que logran el avance de un candidato vacunal contra la COVID-19 hasta la fase de ensayos clínicos.

Nota informativa No1/2020 – Ensayo Clínico Soberana 01

Vea además:

Inició ensayos clínicos el primer candidato vacunal cubano específico contra la COVID-19 (+ Fotos y Video)

lunes, 24 de agosto de 2020

Inició ensayos clínicos el primer candidato vacunal cubano específico contra la COVID-19 (+ Fotos)




Inician ensayo clínico con candidato vacunal cubano Soberana.
Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

24 de agosto de 2020. Tal como se había previsto y anunciado, Soberana, el primer candidato vacunal cubano específico contra la COVID-19 bajo la categoría de FR (Front Runner), e identificado por las siglas FINLAY-FR-1, inició su fase I de ensayos clínicos.

El sitio clínico escogido es el Centro Nacional de Toxicología (Cenatox), donde se administró el producto a los primeros 20 voluntarios seleccionados, en el rango etario de 19-59 años, cumpliendo todos los protocolos de buenas prácticas para este tipo de estudios, refirió a Cubadebate, la doctora Meiby de la Caridad Rodríguez González, directora de investigaciones clínicas  del Instituto Finlay de Vacunas.
“El Cenatox fue escogido como la unidad de ensayos clínicos y es la responsable de velar por las buenas prácticas clínicas, de tal manera que la seguridad de los sujetos se encuentre a buen resguardo y que los datos sean confiables, trazables, reproducibles de modo que sea este estudio transparente y auditable por las autoridades competentes”, explicó el doctor Carlos Alberto González Delgado, jefe de la Unidad de ensayos clínicos del Cenatox.
De acuerdo con la información publicada en el Registro Público Cubano de Ensayos Clínicos, el estudio, nombrado Soberana 01, será aleatorizado, controlado, adaptativo y multicéntrico y tiene el propósito de evaluar la seguridad, reactogenicidad e inmunogenicidad del candidato en un esquema de dos dosis.
La muestra incluirá a 676 personas de entre 19 y 80 años, sin alteraciones clínicamente significativas y que otorguen por escrito su consentimiento informado de participación en el estudio. En cada intervención se conformarán dos grupos etarios, uno de 19–59 años y otro de 60–80 años.

Para la primera etapa del ensayo se espera que la administración de la vacuna sea segura, con no más de 5% de individuos con eventos adversos graves. En una segunda etapa se desea que la proporción de sujetos con respuesta inmune sea superior en al menos 50% con respecto al grupo de control.

Según el Registro Público Cubano de Ensayos Clínicos, el estudio debe concluir el 11 de enero y los resultados estar disponibles el 1ro. de febrero de 2021, para ser publicados el 15 de febrero.
Inician fase I de ensayo clínico del candidato vacunal cubano Soberana.
Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.
Diana Carla Borges, 22 años, una de los primeros 20 voluntarios. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

jueves, 20 de agosto de 2020

Primer candidato vacunal de Cuba contra la COVID-19 comenzará ensayo clínico el 24 de agosto (+ Fotos





Anoten la fecha: este 19 de agosto, aniversario 105 del fallecimiento del gran Carlos Juan Finlay, el Dr Vicente Vérez Bencomo, director del prestigioso instituto nacional de vacunas que lleva el nombre del insigne científico, presentó  ante el presidente Miguel Díaz Canel Bermúdez y el Grupo nacional de Expertos para el enfrentamiento a la pandemia, el primer candidato vacunal específico contra la COVID-19 de la pequeña y asediada Cuba.
La historia es tan compleja y larga, como intensa y veloz y se contará  en detalles en la Mesa Redonda de este jueves 20 de agosto. Lo anunció el presidente, advirtiendo que “se ha llegado a la vacuna con prudencia, con mesura, sin alardes, llevando los pasos que se tenían que dar. Por eso se registró primero como era debido y las primeras informaciones las estarán dando en profundidad sus protagonistas”.
El estudio cuenta con la autorización fundamental  del Centro para el Control Estatal de la Calidad de los medicamentos ( CEDMED), que es la autoridad reguladora.
Y sí, ya es oficial. Soberana 01, el primer candidato vacunal cubano contra la COVID-19 en la categoría de FR (Front Runner), e identificada por las siglas FINLAY-FR-1, entrará a partir del lunes 24 de agosto en fase de ensayos clínicos, es decir en seres humanos: 20 de al menos un grupo etáreo de19 a 59 años. Una semana después, se aplicará el ensayo a igual número de voluntarios de entre 60 y 80 años.
La segunda fase de estos ensayos clínicos  está programada para el  11 de septiembre, cuando se completarán los  676 voluntarios, incluyendo en esa cifra los 40 de la primera fase.
Aunque esta vez no se equivocaron los apurados en las redes, hay confirmaciones imprescindibles. Los pasos de la ciencia no pueden someterse al ritmo de la ansiedad humana.
Pero sí, Soberana existe y debe su hermoso nombre a un pedido de Díaz Canel hace tres meses. Otra fecha para anotar. Fue el 19 de mayo, 125  aniversario de la caída en combate de José Martí, en una reunión con representantes del polo científico en la sede de Neurociencias.
Allí el presidente pidió que, al margen de los progresos de otras naciones en la búsqueda de una vacuna, era importante conseguir la nuestra, porque le daría soberanía al país en el enfrentamiento a la pandemia en medio del hostil asedio imperial a todo lo que signifique desarrollo y progreso propios.

El  pasado 28 de julio las pruebas en humanos las iniciaron, en su propia piel, los doctores Vicente Vérez, director  del Finlay y Yuri Valdés y Dagmar García, también directivos de la institución, quienes son, a la vez, investigadores principales en un proyecto que, como es tradición en la ciencia cubana, integra también esfuerzos y aportes del Centro de Inmunología Molecular (CIM) y la Universidad de La Habana.

Al hablar de Soberana, el líder del proyecto marcó los bajos riesgos, pocas incertidumbres y alentadores resultados de la fase preclínica en ratones y conejos. Y en el caso de ellos, los pioneros de la fase clínica, certificó que  han experimentado “una alta respuesta inmune”, que debe confirmarse en los próximos días, después de aplicada la segunda dosis.

Los tres, visiblemente emocionados, comentaron en la sala del Palacio de la Revolución, donde transcurrió la reunión, que  la autorización para los ensayos clínicos en Fase 1 y 2, les llegó en vísperas del 13 de agosto, cumpleaños 94 de Fidel, a quien calificaron como la mayor fuente de inspiración: “el que nos enseñó a mirar al futuro, a soñar y salir dispuestos a conquistarlo  al precio que fuese necesario...”. Imposible obviar otra vez la significación de la fecha.

Soberana, broche de oro de una reunión alentadora

Foto: Estudios Revolución.
Tras una fuerte ovación de aquel auditorio de entendidos para Soberana, Díaz Canel  dijo que la elocuente presentación de Vérez, “que abre tantas esperanzas y caminos, cierra con broche de oro el encuentro con los expertos y científicos que están trabajando en el enfrentamiento a la COVID 19”.
El Presidente aludía al Nasalferón y el CIGB 325, medicamentos de probada efectividad en la prevención y cura de la epidemia de los que, también este miércoles, se presentaron los primeros resultados de las fases de ensayos clínicos.
En su opinión, así “se consolida el concepto de trabajo con un modelo de gestión para la innovación, enfrentando una situación compleja” que debe irse extrapolando a otros campos del conocimiento y de la producción y los servicios para que la innovación se convierta “en un pilar más importante dentro de la estrategia nacional de desarrollo económico y social.
Sobre el nombre, comentó, también emocionado, que “recoge el sentimiento de patriotismo y de compromiso revolucionario y humanista con que se ha trabajado, y también el compromiso con lo fundacional, y cuando hablamos de fundacional, estamos hablando del Comandante en Jefe”.

Al pueblo, transmitió una idea fundamental, en cuanto  a que lo presentado este 19 de agosto: si bien es un camino que abre esperanzas, “todavía es largo, de meses, de rigor en el ensayo clínico en cada una de sus fases y, por lo tanto, hay que exigir más responsabilidad social para evitar nuevos brotes de la COVID-19 y llegar al resultado final de la vacuna en una mejor situación epidemiológica”.

Finalmente sintetizó el sentimiento colectivo al decir que “hazañas como éstas de nuestra ciencia son de las cosas que a uno le reafirma cada vez más el orgullo de ser cubanos”.

Desarrollar la vacuna sobre tres pilares fundamentales

La complementariedad de las capacidades científicas, tecnológicas y productivas de varias instituciones científicas del país es una de las claves en este nuevo logro de la ciencia cubana. Foto: Twitter/CIM.

Avanzar en la búsqueda y obtención de una vacuna propia que permita prevenir el contagio de SARS-CoV-2 y dote al país de soberanía tecnológica en la producción y disponibilidad de ese posible inmunógeno, fue una prioridad fijada por la ciencia cubana desde el inicio mismo de la epidemia en el país.
En ese propósito, el Instituto Finlay de Vacunas (IFV) ha desempeñado un rol esencial. El primer candidato vacunal cubano contra la COVID-19 tiene su origen en el equipo de científicos liderados por esta institución en alianza con el Centro de Inmunología Molecular (CIM) y otros centros científicos de la isla.

Soberana llega luego de tres meses de desvelo, de noches y días sin descanso, de descartar ideas, incluir otras, estudiar, probar, ajustar. Apenas 90 días en los que no hubo objetivo personal sino común, revelan los testimonios de algunos de los científicos involucrados en el proyecto.

Cubadebate conversó con las doctoras en Ciencias Dagmar García Rivera, directora de Investigaciones del IFV, y Belinda Sánchez Ramírez, directora de Inmunología e Inmunoterapia del CIM, sobre cómo se avanzó en ese proceso.
“En el mes de mayo comenzamos a trabajar intensamente en diseñar qué sería un candidato vacunal para prevenir la infección por el virus SARS-CoV-2, a partir de la experiencia que tenemos como institución en el desarrollo de vacunas preventivas, y de entender y conocer los fenómenos asociados a este virus en particular, que es nuevo”, dijo García Rivera.
Doctora en Ciencias Dagmar García Rivera, directora de Investigaciones del Instituto Finlay de Vacunas. Foto: Cubadebate.

“Era importante que nos actualizáramos desde el punto de vista científico, sobre qué significa y representa en términos inmunológicos la infección por este virus y cómo la experiencia que tenemos como institución en el desarrollo de vacunas puede hacer converger ambos conocimientos. Se trataba de comenzar a dibujar lo que serían proyectos de vacunas en nuestra institución”, explicó la investigadora.

“Cambiaron prioridades de trabajo y a partir de ese momento ese se convirtió en el proyecto fundamental de la institución. Todas nuestras capacidades científicas, intelectuales, se volcaron en función de este objetivo.
“En apenas tres meses, logramos avanzar significativamente en el diseño de un candidato vacunal con resultados alentadores”, refirió la científica.

La estrategia de desarrollo de este producto se basó en tres pilares fundamentales.

“El primero es el elemento tiempo” – señaló la Dra. García Rivera–. “El proceso de desarrollo de una vacuna profiláctica, normalmente, nunca toma menos de 10 años, y si esta vacuna contra el coronavirus se obtiene dentro de una década, ya no hará falta”.

Ello “nos puso ante un desafío: teníamos que asumir el reto de desarrollar una vacuna que respondiera en el menor tiempo posible a las preguntas de investigación que se le hacen a cualquier producto antes de avanzar a la fase clínica, en la cual se validan”.
“Lo que quiero decir es que, sin ceder en la calidad de la investigación, hemos tenido que acelerar etapas, acortar las transiciones entre una y otra. Si en condiciones normales se tiene que esperar a que esté un resultado para iniciar la otra etapa de investigación, ahora  hubo que acelerar ese tránsito entre un momento y otro del estudio”.
Como un segundo aspecto esencial, la investigadora mencionó “la complementariedad de las capacidades científicas, tecnológicas y productivas.

“El Instituto Finlay, por sí solo, no hubiese podido llegar al candidato vacunal, porque nosotros no tenemos capacidad de obtener proteínas recombinantes por ingeniería genética. Por tanto, o nos aliábamos, o no teníamos vacuna.

“La idea es nuestra, la concepción como producto también, pero estaba claro que nos teníamos que unir con quien tuviera esa capacidad. Y en esas alianzas hemos salido a buscar a los mejores. ¿Donde está la mejor capacidad en el país para producir por ingeniería genética proteínas recombinantes en células superiores? En el Centro de Inmunología Molecular (CIM)”.

Líderes del proyecto del candidato vacunal cubano del IFV y del CIM. Foto: Twitter/Instituto Finlay de Vacunas.
En esa convergencia de esfuerzos, además del CIM, se sumaron otras instituciones. “Teníamos varios retos científicos, y en función de ellos establecimos alianzas fundamentales: la Facultad de Química de la Universidad de La Habana ha complementado capacidades de investigación básica a nivel más molecular y de caracterización de moléculas. El laboratorio de biología molecular del Centro de Investigaciones de la Defensa Civil aportó capacidades de evaluación de variables inmunológicas, mientras que el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología trabajó en la caracterización estructural del antígeno que escogimos”, dijo García Rivera.
Para la fase clínica que comienza, se ha identificado el Centro Nacional de Toxicología como sitio clínico principal, y también el Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí (IPK).

El tercer elemento que cita la directora de Investigaciones del Instituto Finlay es el de las plataformas. “Hemos concebido una vacuna basada en las plataformas tecnológicas que tenemos en ambas instituciones (IFV y CIM), y eso acelera el camino regulatorio para el desarrollo del candidato vacunal”.

De acuerdo con la científica, los organismos regulatorios a nivel internacional están definiendo que los candidatos de vacunas contra la COVID-19 que se basen en plataformas de vacunas ya conocidas, pueden acelerar su desarrollo clínico basado en los datos de la plataforma.

“Para nosotros, ese elemento ha sido muy importante, porque si hubiéramos venido con una vacuna totalmente nueva, no hubiese sido posible avanzar tan rápido”, destacó.
Si hoy estamos en este punto, es gracias a la capacidad científica de ambas instituciones (el IFV y el CIM). Ha sido grande el desafío para desarrollar modelos experimentales, modelos animales... “Los científicos cubanos hemos tenido que estudiar sobre el virus, porque es un patógeno nuevo. Por lo tanto, ha habido un gran reto para poder definir el camino. Cuando decidimos qué dirección tomar, es porque ya llevábamos dos meses estudiando toda la literatura que aparecía”, comentó la científica.
Justo a partir de la literatura científica y de lo que iba saliendo en los ensayos clínicos que se sucedían en el mundo, los científicos cubanos pudieron definir el antígeno a utilizar.

¿Había idea previa sobre la vacuna, antes de que aparecieran en Cuba los primeros casos de Covid-19? A esta pregunta, la Dra. García Rivera respondió que durante los dos primeros meses de pandemia, el país estuvo enfocado en el control de la epidemia y en el tratamiento de los enfermos. “Ese fue el foco de la biotecnología”.
No fue hasta mayo que comenzaron las reuniones enfocadas precisamente en lograr un candidato vacunal.
“Hay un momento cumbre, la reunión del 19 de mayo con nuestro presidente Miguel Díaz Canel Bermúdez, pero antes de ese día ya los grupos de vacuna estaban reunidos, a nivel de centros científicos”, dijo la directora de Investigaciones del Instituto Finlay de Vacunas.

El 19 de mayo último, el presidente cubano intercambió con varios científicos que estaban en primera línea del enfrentamiento a la pandemia.
Intercambia Díaz-Canel con científicos cubanos en primera línea del enfrentamiento a la COVID-19
Acerca del candidato vacunal cubano en investigación, Díaz-Canel señaló en ese momento que “aunque haya vacunas de otros países, nosotros necesitamos la nuestra, para tener soberanía”.
“Que nosotros salgamos con una vacuna terminaría de redondear la hazaña que se ha hecho”, dijo en mayo el jefe de Estado cubano, quien subrayó luego el orgullo que podemos sentir los cubanos de todo cuanto han hecho nuestros científicos.
“Si a eso nosotros le incorporamos una vacuna cubana, que salga en el menor tiempo posible, va a ser también una contribución importante desde todos los puntos de vista”, dijo entonces el mandatario.
La Dra. García Rivera recuerda que “fue el 22 de mayo la primera vez que definimos que el antígeno tenía que ser el RBD (Receptor Binding Domain, por sus siglas en inglés), el Dominio de Unión al Receptor”.

¿Por qué se llega a esta vacuna y no a otra?

De acuerdo con la científica del Instituto Finlay de Vacunas (IFV), a partir de la literatura científica, de los resultados que iban saliendo de los estudios preclínicos, se fue definiendo que la proteína más importante del virus para su entrada a la célula era justamente la proteína del RBD. De ahí que el equipo del IFV decidiera que la combinación de ese antígeno era la clave a utilizar en Soberana, el primer candidato vacunal cubano.
 “Ese fragmento de proteína es justo la región del virus que interactúa con un receptor de la célula del ser humano, para penetrar la célula, por lo que la estrategia de la vacuna es dirigir anticuerpos contra esa estructura del virus, con el objetivo de bloquear esa interacción de la proteína viral con su receptor en el hospedero”, afirmó García Rivera.
La proteína se basa en la combinación de este antígeno del virus RBD con la plataforma de vesícula de membrana externa del meningococo B, que es la base de la vacuna cubana contra la meningitis meningocócica VA-MENGOC-BC®.

Según la investigadora, “dicho elemento le ofrece mucha seguridad a este candidato vacunal, porque se basa en la plataforma de una vacuna que tiene más de 30 años de uso. Este inmunógeno también resolvió un problema epidemiológico en el país y se usa en el programa ampliado de inmunización, incluso en niños lactantes, con seguridad y alta eficacia, lo cual transmite tranquilidad”.
En términos competitivos –comentó la científica del IFV–, representa una ventaja que nuestra vacuna esté basada en una proteína definida del virus, y no en su material genético, ni en el virus inactivado. Apostamos a la capacidad inmunopotenciadora de esta vesícula de membrana externa, para lograr incrementar la respuesta inmune contra esa proteína viral.
Si la vacuna demuestra en ensayos clínicos su inmunogenicidad y eficacia, el país tiene capacidad para garantizar los millones de dosis que se necesitarán en Cuba e incluso para la exportación. Con Soberana, una garantía es que la hemos basado en plataformas tecnológicas y de producción que ya teníamos”, destacó la Dra. García Rivera.

Soberana, la ventaja de contar con una plataforma tecnológica sólida

Fachada del Centro de Inmunología Molecular (CIM), en La Habana, Cuba, el 13 de mayo de 2020. Foto: Omara García Mederos/ACN.
Para la doctora en Ciencias Belinda Sánchez Ramírez, directora de Inmunología e Inmunoterapia del Centro de Inmunología Molecular (CIM), es preciso señalar que “tan temprano como desde el inicio de la pandemia en el país, el Grupo de las Industrias Biotecnológica y Farmacéutica de Cuba (BioCubaFarma) volcó sus esfuerzos, dada la experiencia y las plataformas vacunales que existen, no solo en algunas instituciones para vacunas virales, sino en otros centros para vacunas contra bacterias, e incluso instituciones que tenían plataformas para vacunas contra cáncer.
“El propósito es que Cuba tuviera una vacuna propia, más allá de que muchos países y compañías se pusieron a trabajar por lograr esta meta. De hecho, ya en el mundo hay cerca de 200 candidatos vacunales, de ellos más de 20 en ensayos clínicos”.
“Independientemente de ese contexto, Cuba tiene su propia soberanía en el campo de la ciencia y cuenta con capacidad probada para desarrollar un proyecto tan ambicioso como ese”, dijo.
Para la directora de Inmunología e Inmunoterapia del CIM, “si algo ha caracterizado a este tiempo ha sido la integración entre los centros de investigación, pues ninguno ha podido avanzar en sus proyectos sin la colaboración con los otros centros”.
“Formar un candidato vacunal requiere de varios elementos moleculares, y ninguna institución de forma independiente tenía los elementos para conformar el componente vacunal completo. El CIM tiene dentro de sus plataformas tecnológicas la producción de proteínas recombinantes en células de mamíferos. Esto es una cualidad biotecnológica que le permite la producción de proteínas complejas, como es el caso de las proteínas virales del virus del SARS-CoV-2”, dijo Sánchez Ramírez.
Dra. Belinda Sánchez Ramírez, bioquímica y directora de Inmunobiología del CIM. Foto: Patricia Muñoa
En el caso de los candidatos vacunales cubanos –precisó la científica–, el Instituto Finlay identificó muy pronto la necesidad de utilizar un antígeno, que es la mólecula encargada de provocar la respuesta específica en el individuo cuando es vacunado.
“Justo para construir la proteína RBD como antígeno de la vacuna, que es una proteína compleja, glicosilada, se incorpora el CIM. Las proteínas complejas que de forma natural se producen en células de mamíferos, requieren generalmente ser producidas en células de mamíferos cuando se aplica la tecnología de ADN recombinante.

“El CIM, además, tiene capacidades de biología molecular para sus vacunas de cáncer, lo que le facilita hacer el tránsito hacia esta tecnología de manera muy rápida. Ello permitió tener en tiempo récord esta proteína, que constituye el antígeno de la vacuna que hoy el Instituto Finlay está presentando”.
El CIM tiene, además, considerable experiencia en el campo de la inmunología, precisamente por su trayectoria en la producción de anticuerpos monoclonales y vacunas para el tratamiento del cáncer.
“El dominio de técnicas inmunoquímicas como la citometría de flujo y los ensayos Elisa (acrónimo del inglés Enzyme-Linked Immuno Sorbent Assay, ensayo por inmunoabsorción ligado a enzimas), nos permitió montar rápidamente ensayos analíticos que permitieron evaluar la calidad del antígeno vacunal, así como la calidad de la respuesta inmune inducida en modelos animales inmunizados.

“Estas mismas técnicas analíticas pueden aplicarse para evaluar la calidad de la respuesta inmune inducida en humanos cuando comience el ensayo clínico. La vacunación persigue inducir anticuerpos específicos por la proteína viral RBD, con capacidad neutralizante, lo que significa que dichos anticuerpos bloqueen la entrada del virus a la célula hospedera”, explicó Sánchez Ramírez.
“Todas esas técnicas se montaron en el CIM y hoy contamos con una batería de técnicas analíticas que van a permitir sustentar también el desarrollo biotecnológico en este momento de la COVID-19”, precisó.
Equipo CIM que trabajó en el proyecto del candidato vacunal cubano contra la COVID-19. Foto: Cortesía del CIM.
Tanto el área de investigaciones como la de desarrollo y calidad del CIM se involucraron inmediatamente en este proyecto. Nos hemos dedicado completamente a la vacuna contra la COVID-19, lo cual nos ha permitido avanzar muy rápido. Ha sido una nueva forma de trabajar, que le ha permitido a la gente ganar en experiencia”, apuntó la directora de Inmunología e Inmunoterapia de la institución habanera.
Todas las vacunas que han ido tan rápido, deben sus progresos a que se han montado en plataformas tecnológicas, dijo la científica. Foto: Cortesía de la entrevistada.

La palabra plataforma tecnológica es muy importante en todo esto”, insistió.
Todas las vacunas que han ido tan rápido, deben sus progresos a que se han montado en plataformas tecnológicas. “Es decir, que la mayor parte de lo que lleva el componente vacunal ya había sido usado como vacuna para otras enfermedades. Las agencias regulatorias ya tienen expedientes que demuestran que no es tóxico, a partir de modelos en animales y en humanos. De manera que lo único nuevo que se está incorporando es la proteína del virus, y eso acortó mucho la posibilidad de llegar a la clínica”.

El CIM tiene la plataforma de producción de proteína recombinante en células de mamíferos, con plataformas de biología molecular para esto, y cultivo celular. Además, cuenta con las capacidades productivas que van a permitir producir las dosis de vacunas que Cuba necesite, aseguró la experta.

Todas las baterías de exámenes como la citometría de flujo, los ensayos Elisa, entre otros, para evaluar las muestras de los pacientes, van a permitir acompañar el proceso de ensayo clínico, aunque muchas de estas pruebas no se van a hacer en el CIM, sino en otras instituciones como el Centro de Inmunoensayo.
“El hecho de montar la analítica te permite, cuando escribes cómo se hace, poder pasársela a otra institución, y además posibilita evaluar qué está pasando con los modelos animales. Incluso, en el CIM se ha montado la analítica para poder liberar regulatoriamente la proteína. Es decir, esto que estamos produciendo es lo que es, y para poder afirmar esto, hubo que montar técnicas que no existían”.
“Hay que decir, además, que en el mundo la información científica sobre el SARS-CoV-2 ha estado disponible. Los artículos de ayer están accesibles hoy para toda la comunidad científica. Eso ha sido algo revolucionario también. Hoy no estamos teniendo que pagar para acceder a la información científica; por tanto, el nivel de actualización depende de que tengas la capacidad para buscar el tiempo para estudiar”, agregó.
Para Sánchez Ramírez, “gracias al uso que hemos hecho de esa información que sale diariamente en la literatura científica, hemos logrado, a nuestro juicio, hacer un buen diseño del producto y creemos en el éxito en este momento”.

Ensayos clínicos fase I/II: Soberana 01

Jóvenes del bioterio, del IFV, encargados del trabajo con los animales de experimentación. Foto: Cortesía del IFV.
“Estamos empezando ahora una nueva etapa de la investigación científica, que es la fase clínica, a partir de la aprobación del Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos (Cecmed) . En esta etapa, el candidato vacunal tiene que demostrar en ensayos clínicos con humanos su capacidad de inducir una respuesta inmune protectora contra el virus SARS-CoV-2”, refirió la doctora García Rivera.
De acuerdo con la información publicada en el Registro Público Cubano de Ensayos Clínicos, el estudio, nombrado Soberana 01, será aleatorizado, controlado, adaptativo y multicéntrico y tiene el propósito de evaluar la seguridad, reactogenicidad e inmunogenicidad del candidato en un esquema de dos dosis.
La información sostiene que el reclutamiento para el ensayo comenzará el próximo 24 de agosto y se extenderá hasta el 31 de octubre. La muestra incluirá a 676 personas de entre 19 y 80 años, sin alteraciones clínicamente significativas y que otorguen por escrito su consentimiento informado de participación en el estudio. En cada intervención se conformarán dos grupos etarios, uno de 19–59 años y otro de 60–80 años.

Para la primera etapa del ensayo se espera que la administración de la vacuna sea segura, con no más de 5% de individuos con eventos adversos graves. En una segunda etapa se desea que la proporción de sujetos con respuesta inmune sea superior en al menos 50% con respecto al grupo de control.

Según el Registro Público Cubano de Ensayos Clínicos, el estudio debe concluir el 11 de enero y los resultados estar disponibles el 1ro. de febrero de 2021, para ser publicados el 15 de febrero.
 “La gente tiene que sentir que no es que mañana vayamos a vacunar a todo el mundo, y aun cuando estas etapas de ensayo clínico se están diseñando para que transcurran de manera acelerada, requieren realmente un periodo necesario para acumular toda la evidencia científica que permita, en algún momento, obtener la vacuna”, apuntó García Rivera.

Vacunas preventivas: Cómo lograr resultados en tiempo récord

IFV, empresa líder para la investigación, desarrollo y producción de vacunas profilácticas en el país. Foto: Cortesía del Instituto Finlay de Vacunas.

El Instituto Finlay de Vacunas (IFV) cuenta con una plataforma de ciclo cerrado: realiza el ciclo completo de desarrollo de una vacuna (investigación–desarrollo– producción–comercialización y seguimiento postventa) para obtener productos destinados a solucionar problemas de salud de la población cubana y a nivel mundial.

Esta institución es la empresa líder para la investigación, desarrollo y producción de vacunas profilácticas en Cuba”, apuntó la doctora en Ciencias Dagmar García Rivera.

“Heredamos la experiencia de haber desarrollado vacunas para otras epidemias en el país, y esa trayectoria ha servido de base para afrontar el desarrollo de un candidato vacunal para la pandemia de COVID-19”.

El colectivo de investigadores que ha liderado el candidato vacunal contra la COVID-19, Soberana, ha desarrollado tres vacunas: la vacuna conjugada contra el Haemophilus influenzae tipo b, la vacuna VA-MENGOC-BC® y el candidato vacunal contra el neumococo Quimi-Vio.

Con su vacuna conjugada contra el Haemophilus influenzae tipo b, al menos 3 400 niños cubanos han sido salvados en 10 años. Esta bacteria es una de las principales causas de meningitis en niños pequeños.
Por otra parte, la vacuna VA-MENGOC-BC® ha sido utilizada en el esquema nacional de vacunación de lactantes y otros grupos de edad, desde hace 29 años (a partir dfe 1991). Más de 60 millones de dosis han sido aplicadas en Cuba y el mundo, demostrando una elevada seguridad y efectividad.

La vacuna contra el neumococo Quimi-Vio® culminó la evaluación clínica en niños de uno a cinco años de edad, demostrando seguridad y eficacia. Actualmente, se continúa acumulando la evidencia clínica en otros grupos etarios.
Cuba salva. Foto: Cortesía del Instituto Finlay de Vacunas.
“Creo que la forma en que nosotros enfrentamos organizativamente la concepción de este candidato vacunal está basada en la experiencia que tenemos como institución, heredada del colectivo de investigadores de estos tres productos”, dijo Dagmar García Rivera.

A su juicio, ello transmite la seguridad de que no somos unos improvisados en el desarrollo de vacunas preventivas. Que sea justamente el IFV el que primero certifique un candidato vacunal es lo más legítimo, porque es la institución que está programada para pensar en términos de prevención de enfermedades infecciosas.

Detrás de este logro –recordaron ambas expertas– está el esfuerzo de cientos de trabajadores de las dos instituciones en las áreas de investigación, desarrollo, calidad, producción, clínica y servicios. Todos fueron esenciales.

“Hay muchos jóvenes vinculados a este logro, y es justo resaltar su papel”, insistieron.
“Intensificamos mucho el trabajo en las últimas semanas, para lograr tener todas las evidencias científicas que permitieran la autorización del ensayo clínico para el 13 de agosto, cumpleaños del Comandante en Jefe”, comentó García Rivera.

“Aquí no ha habido feriado, fin de semana, la genta tuvo que dejar de hacer lo cotidiano para involucrarse en este proyecto. Hemos convocado a las mejores personas que tenemos para hacer lo que haga falta”, contó.
A la pregunta de si tuvieron dudas de que llegarían, respondió: “No. Es que el desarrollo de la biotecnología cubana ha dado posibilidades para esto.
“Las capacidades científicas creadas por la Revolución 
estaban ahí, esperando el reto de tener que hacer esta vacuna. Este desafío que hemos afrontado nos permite prepararnos para contingencias futuras”.
Para la investigadora, otro elemento esencial –que ha sido política de la Revolución también–, es poder tener soberanía a la hora de disponer de una vacuna, para Cuba y para los pueblos pobres de la región.
“Nosotros sabíamos que iba a haber vacuna en el mundo, pero otra cosa diferente es que haya vacuna para Cuba en el mundo. Y la vacuna que desarrollamos es para poder tener nosotros y para los pobres; porque difícilmente las que se están desarrollando ahora lleguen de igual forma a todos. La opción para los pobres del mundo pudiera ser una vacuna cubana”.
García Rivera afirmó que ha existido un estricto control y chequeo de la máxima dirección del país sobre el avance de estos programas y se ha trabajado en conjunto con la agencia reguladora. De hecho, parte de la aceleración de la transición es porque se trabajó desde el inicio con la agencia reguladora. El haber discutido nuestra estrategia de desarrollo de vacuna el Cecmed desde el principio, también nos ha ayudado a acortar estos tiempos”.
“Confiamos en que la vacuna es segura, aunque hay que demostrarlo en la fase clínica. Por eso, los tres líderes del proyecto del IFV tomamos la determinación, hace unos 15 días, de vacunarnos. No es una decisión para buscar mérito alguno, sino para acelerar resultados. Que nosotros hoy sepamos que tres científicos tomaron la decisión de vacunarse, y estamos viendo en ellos lo que va a pasar después en los ensayos clínicos, también nos hace ver que el camino que escogimos es correcto. Tomamos esa decisión, sobre todo, por saber que estábamos contribuyendo a hacer algo grande y pienso que esa es la esencia de lo que hemos hecho: una vez más, esta institución está haciendo historia”, afirmó la científica.
Estamos hablando de una vacuna cuyo objetivo es prevenir la infección del virus. Las personas no pueden sentir que es la solución inminente a la situación de pandemia que estamos viviendo en el mundo y a la situación particular que está viviendo el país”.
“Esta noticia no sustituye las medidas de distanciamiento físico que han estado establecidas por la dirección del Ministerio de Salud Pública, ni puede transmitir un exceso de confianza en la población, de pensar que la solución la tenemos a las puertas”, advirtió García Rivera.
“Incluso, en el caso de que lográramos seguir avanzando de manera satisfactoria en la investigación, en este proyecto, las fases de desarrollo clínico todavía son fases que requieren determinado tiempo para poder estar en condiciones de decir que tendríamos una vacuna que protege, o que es efectiva contra la enfermedad.
“Cualquier candidato vacunal requiere tiempo, si bien los plazos en los que se están moviendo los candidatos vacunales hoy están siendo más cortos afortunadamente, por la misma forma en la que se han concebido los productos para acelerar su desarrollo. Pero las personas tienen que seguir siendo muy responsables en su actitud social, para lograr en todas las aristas contribuir al control de la epidemia en el país”.

Soberanía y un inmunógeno contra la COVID-19

Contar con un inmunógeno contra la COVID-19 significa, “primero, que Cuba estaría en el selecto grupo de países que cuents potencialmente con la capacidad de desarrollar un candidato vacunal. No son muchos los países en el mundo que tienen capacidad científica y tecnológica, la combinación de estas potencialidades”, dijo García Rivera.
La visión del Comandante en Jefe Fidel Castro, hizo que nuestras instituciones combinaran la capacidad científica con la capacidad tecnológica, una alianza que no necesariamente funciona así en todas las instituciones científicas del mundo. Foto: Twitter/Instituto Finlay de Vacunas.

“El propio surgimiento de la biotecnología cubana y la visión del Comandante en Jefe Fidel Castro, hizo que nuestras instituciones combinaran la capacidad científica con la capacidad tecnológica, una alianza que no necesariamente funciona así en todas las instituciones científicas del mundo. A veces existe mucha capacidad científica en determinadas instituciones, pero no son capaces de cerrar ciclos porque no se complementan con las capacidades tecnológicas necesarias. No es el caso de la biotecnología cubana, porque justamente Fidel concibió el desarrollo de este sector en Cuba desde la premisa de combinar investigacion con producción, y ello ha sido siempre una fortaleza”, explicó.

Para la entrevistada, es un gran orgullo para la ciencia cubana estar en el selecto grupo de países que tienen proyectos de investigación en el campo de las vacunas preventivas contra COVID-19.
Hay actualmente más de 200 candidatos vacunales en el mundo en estudio. Cuba ya tiene el suyo, con noticias que podrían ser esperanzadoras, en un centro como el Instituto Finlay de Vacunas, con sobrada experiencia y productos de probada efectividad y seguridad.

Llegaremos hasta donde sea capaz de llevarnos nuestro talento, nuestra consagración, nuestro esfuerzo en ese camino”, dijo García Rivera.

“Soberana” es una feliz realidad, que sigue empujando la ciencia cubana a mayores conquistas.
Centro de Inmunología Molecular. Foto: Jorge Valiente, 5 de diciembre de 1994.
Candidato vacunal cubano, Soberana 01. Foto: Gisela Rivero/ Facebook.