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martes, 19 de diciembre de 2017

Relaciones Cuba-EEUU: Logros y frustraciones a tres años del 17D



Donald Trump aplaudido en un teatro de Miami por dar marcha atrás a varias políticas impulsadas por Obama para el restablecimiento de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Foto: AFP.
Donald Trump aplaudido en un teatro de Miami por dar marcha atrás a varias políticas impulsadas por Obama para el restablecimiento de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Foto: AFP.

El 17 de diciembre de 2014 los presidentes de Cuba y Estados Unidos, Raúl Castro Ruz y Barack Obama, respectivamente, hicieron un anuncio que conmovió a la opinión pública mundial: luego de 18 meses de conversaciones secretas, ambos gobiernos habían acordado restablecer relaciones diplomáticas y avanzar en el arduo camino hacia la normalización de las relaciones. Asimismo, como resultado de las negociaciones pudieron regresar a la patria los Héroes de la República de Cuba, Ramón Labañino, Antonio Guerrero y Gerardo Hernández —presos injustamente en cárceles estadounidenses durante más de 15 años—, algo que convirtió aquel Día de San Lázaro en motivo de celebración nacional.

La ruta transitada después no sería insignificante para la mejoría de los vínculos bilaterales, pero en medio de múltiples contradicciones y obstáculos, los avances no lograron blindarse lo suficiente ante los zarpazos en sentido contrario que, la nueva administración republicana de Donald Trump, acometería una vez llegada a la Casa Blanca.

La administración Obama se planteó un ajuste táctico profundo en la política hacia Cuba, pero sin desistir de los viejos propósitos de “cambio de régimen”. Nunca fue más transparente Obama que dos días después de los históricos anuncios, cuando en conferencia de prensa exclamara:
“Pero cómo va a cambiar la sociedad, el país específicamente, su cultura específicamente, pudiera suceder rápido o pudiera suceder más lento de lo que me gustaría, pero va a suceder y pienso que este cambio de política va a promover eso.

“(…) y el sentido que tiene normalizar las relaciones es que nos brinda más oportunidad de ejercer influencia sobre ese Gobierno que si no lo hiciéramos. (…) Pero lo cierto es que vamos a estar en mejores condiciones, creo, de realmente ejercer alguna influencia, y quizás entonces utilizar tanto zanahorias como palos»”.
A pesar de los notables progresos que se obtuvieron en el período de diciembre de 2014 a enero de 2017, tales como el restablecimiento de las relaciones diplomáticas, el propio inicio del complejo proceso hacia la normalización de los nexos bilaterales y los acuerdos alcanzados —22 en total—, el regreso de nuestros héroes y la eliminación de Cuba de la espuria lista de países terroristas; lo cierto es que Obama se fue y sobre la Mayor de las Antillas quedó esa espada de Damocles que es el bloqueo —principal obstáculo para la normalización—, también la ilegal base naval estadounidense en Guantánamo, así como toda una serie de políticas hostiles del pasado como Radio y TV Martí y los programas de corte injerencista y subversivo. No obstante, en poco tiempo se demostró cuanto se podía hacer en beneficio de ambos pueblos y por una cercanía más civilizada entre ambos países.

El último suspiro de una política fracasada

La llegada de Obama a Cuba. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate
La llegada de Obama a Cuba. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Las erráticas señales que emitió Donald Trump con respecto a Cuba, primero como candidato y luego como presidente de Estados Unidos, generaron durante varios meses incertidumbre sobre cuál sería el curso a seguir de la nueva administración republicana. El 16 de junio de 2017, durante un discurso en Miami, más parecido a un show televisivo que a un acto político, el nuevo inquilino de la Casa Blanca despejó la incógnita que aún podía existir en cuanto al rumbo que tomaría su administración con la Mayor de las Antillas. No obstante, la actual política de Estados Unidos hacia la Isla se da en un contexto que no favorece la sostenibilidad estratégica de las políticas fallidas del pasado.

Aunque existe una élite de poder de extrema derecha, encabezada por varios congresistas de origen cubano, que respaldan a Trump en el regreso a la clásica política de confrontación, el consenso dentro de la propia élite de poder de Estados Unidos y su aparato burocrático se inclina a continuar la apertura iniciada por Obama el 17 de diciembre del 2014. Por tanto, la política que está adoptando esta administración tiene grandes posibilidades de convertirse en el futuro en una anomalía coyuntural. Quizás Ben Rhodes, exasesor de Obama, utilizó la frase más exacta cuando expresó que el anuncio de Trump constituía el “último suspiro ilógico de una política estadounidense con un historial de 50 años de fracaso”.

Más allá de un discurso que desde posiciones de fuerza pretendió fijar condicionamientos a Cuba, en la práctica, después del reality show en Miami, se continuó dando cumplimiento a una buena parte de los acuerdos bilaterales firmados en época de Obama, incluyendo los nuevos en el ámbito migratorio, lo que implicó la devolución de los cubanos que habían entrado ilegalmente al territorio estadounidense. Del mismo modo, las ligeras brechas al bloqueo en el plano comercial prosiguieron su curso, y algunos de los sectores de negocios que habían apostado por el mercado cubano —en especial la industria de los viajes, tanto compañías aéreas como de cruceros—, lejos de retroceder, continuaron ampliándose, incluso con viajes de delegaciones empresariales. Hubo también avances en el área marítimo-portuaria, con la firma de varios convenios con autoridades locales de importantes ciudades de aquella nación.

Los canales de comunicación entre ambos países tampoco fueron cortados. El 19 de septiembre, mientras el presidente norteamericano realizaba declaraciones ofensivas e injerencistas sobre nuestro país en su discurso en la ONU, tenía lugar en Washington la sexta reunión de la Comisión Bilateral Cuba-Estados Unidos, otra evidencia de las profundas contradicciones en que se desenvuelve la política de este Gobierno. La Comisión Bilateral es un instrumento creado durante el período de Obama para avanzar hacia la normalización,   proceso que Trump había anunciado el 16 de junio, que estaba «cancelando».

Lo que sí se ha quedado muy claro en este tiempo es que el Presidente de Estados Unidos ha convertido a Cuba en una mera ficha de cambio para sus turbios manejos de política interna. Y en ello está la mano del senador Marco Rubio, con el cual al parecer el Presidente ha llegado a algún acuerdo, a cambio de su apoyo en el Comité de Inteligencia del Senado, donde su responsabilidad está siendo cuestionada en la investigación por la presunta injerencia rusa en la campaña electoral de 2016.

No hizo falta esperar a que la burocracia jugara su papel y se publicaran las nuevas regulaciones con las medidas anunciadas por el presidente el 16 de junio, se utilizó el subterfugio de los «incidentes sónicos» para acelerar la implementación práctica del retroceso de las relaciones bilaterales. El 29 de septiembre se conoció la decisión de Washington de reducir más de la mitad de su personal

diplomático en Cuba, cancelar por «tiempo indefinido» la tramitación de visas, acompañado de una advertencia a los ciudadanos estadounidenses de los peligros que podían correr en caso de visitar la Isla. La primera reacción del senador Marco Rubio no fue de beneplácito, sino de inconformidad, consideran la medida como débil e inaceptable. En su criterio el Gobierno de Estados Unidos debía expulsar a funcionarios cubanos de la embajada en Washington.

“Es vergonzoso que el Departamento de Estado retire a la mayoría de su personal de la embajada de EE. UU. en Cuba, pero Castro puede quedarse con los que quiera en EE. UU.”, escribió en su cuenta de Twitter. Muy poco después, el 3 de octubre, la administración Trump, siguiendo esta “recomendación”, ordenaba la reducción del personal diplomático cubano en Washington al mismo nivel del existente en La Habana.

La saga acústica terminó desinflándose hasta el nivel de lo ridículo. Como expresara el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, en conferencia de prensa en el National Press Club, Washington, el 2 de noviembre:
“Si La Habana fuese un lugar realmente inseguro, no se habrían solicitado entre enero y octubre de 2017, 212 visas para familiares y amigos de los diplomáticos —se refiere a los estadounidenses— ni estos hubieran realizado más de 250 viajes de recreo fuera de la capital”.
Finalmente fueron publicadas las nuevas regulaciones el pasado 8 de noviembre, emitidas por los Departamentos de Estado, del Tesoro y de Comercio. Estas confirmaron el serio daño que han sufrido las relaciones bilaterales. Otros nuevos zarpazos podrían producirse en los próximos meses con el ánimo de llevar el vínculo bilateral a un nivel mayor de deterioro.

La posición de Cuba ha sido ecuánime, inteligente y a la vez muy firme, respondiendo más a las acciones prácticas de Estados Unidos que a una retórica vacía y colérica, al tiempo que se ha dejado en todo momento una puerta abierta para continuar avanzando hacia la mejoría de los vínculos bilaterales. Una vez más ha brillado el liderazgo cubano y su diplomacia, encabezada por el General de Ejército Raúl Castro, Primer Secretario del Partido y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, ratificando la histórica y consecuente posición de la Isla en cuanto a disposición al diálogo y la negociación con Estados Unidos, siempre que sea sobre la base del respeto mutuo y sin la más mínima sombra que afecte la soberanía de la Isla, tanto en política interna como en el plano internacional.

(Tomado de Juventud Rebelde)

lunes, 20 de noviembre de 2017

¿Alguien esperaba de EEUU un cambio real y limpio de su política hacia Cuba?




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Voy a comenzar esta nota con una reflexión de Fidel Castro que subraya lo siguiente: “Aún cuando un día mejoraran las relaciones entre Cuba Socialista y el imperio, no por ello cejaría ese imperio en aplastar a la Revolución Cubana…”

Pero, el líder histórico de la mayor de las Antillas dijo más en un discurso por el XXXII aniversario de las Fuerzas Armadas y del desembarco del Granma, celebrado en la habanera Plaza de la Revolución en 1988: el imperio no oculta destruir nuestro proceso revolucionario, lo explican los defensores de su filosofía, acotó.

Fidel, uno de los más grandes conocedores de Estados Unidos en la historia contemporánea, expresó entonces que hay algunos teóricos de la vecina potencia del Norte que han sido partidarios de que Washington realizara cambios en su política hacia Cuba para penetrarla, debilitarla y destruirla, si es posible, incluso, pacíficamente.

Agregó en aquella intervención que otros piensan que mientras más beligerancia se le dé al decano archipiélago caribeño, más activo y efectivo será en sus luchas en el escenario de Nuestra de América y del mundo.

El Comandante en Jefe, como le dirán siempre sus compatriotas y millones de agradecidos en la humanidad, auguró que mientras exista el imperio, el pueblo cubano nunca podrá bajar la guardia, ni descuidar su defensa.

Los hechos confirman lo asegurado por Fidel hace casi tres décadas. El demócrata expresidente norteamericano Barack Obama, y sus cercanos “tanques pensantes”, pretendían destronar a la Revolución Cubana de forma “pacífica”, con cantos de sirena, pero, claro, sin levantar definitivamente el criminal bloqueo que Estados Unidos le impone a la Isla en los últimos casi 60 años.

Ahora, el actual inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, torpe y agresivo como sus “asesores” anticubanos, escogió nuevamente el camino errado y frustrado de la confrontación, con tonos discordantes de los viejos tiempos de la llamada Guerra Fría, y acaba de poner en vigor nuevas medidas que arrecian la guerra económica, comercial y financiera contra la mayor de las Antillas.
El propósito ha sido y será siendo el mismo: ahogar a la Revolución Cubana porque desde su triunfo, el 1 de enero de 1959, representa un paradigma para los pueblos de la Patria Grande y del mundo, y uno de los mayores obstáculos para los intereses hegemónicos de Washington en este hemisferio.

Los sucesivos regímenes de turno de Estados Unidos han pretendido desaparecer de la faz de la tierra el ejemplo solidario, altruista, digno, pacífico, y de resistencia de Cuba, y por supuesto ninguno lo ha conseguido.

Tampoco Trump, y quienes vengan detrás, lo podrán hacer. Por el contrario, pueden estar seguros que el archipiélago caribeño continuará su prolongado batallar frente a las agresiones de Washington, al mismo tiempo de estar dispuesto a dialogar y convivir pacíficamente con su poderoso vecino del norte, siempre y cuando se respete su soberanía, independencia y principios.

De Cuba sí todos podemos esperar con seguridad que nunca claudicará, no así de un honesto y verdadero cambio de la política de Estados Unidos hacia la nación antillana.

viernes, 20 de octubre de 2017

Razones para dar marcha atrás al deshielo de Obama con Cuba



Por: Max Castro
Publicado en: Relaciones Cuba-EE.UU

Donald Trump culpó a Cuba de los incidentes en la embajada de su país, pero no mostró prueba alguna de los mismos. Científicos estadounidenses niegan que los "ataques" hallan sido reales. Foto: Alexandre Meneghini/ Reuters.
Donald Trump culpó a Cuba de los incidentes en la embajada de su país, pero no mostró prueba alguna de los mismos. Científicos estadounidenses niegan que los “ataques” hallan sido reales. Foto: Alexandre Meneghini/ Reuters.

Con insensatos tuits y comentarios en erupción del presidente Donald Trump a una velocidad vertiginosa, incluso para él, sería fácil perderse un breve artículo que apareció en The New York Times el viernes, 6 octubre, acerca del “ataque sónico” a los diplomáticos estadounidenses en Cuba.
Más de veinte diplomáticos estadounidenses de misión en Cuba afirman haber sufrido una variedad de síntomas que van desde una leve conmoción cerebral hasta pérdida auditiva, según el Departamento de Estado.

Pero el artículo del Times deja en claro que existe una falta total de evidencia científica de que haya tenido lugar un ataque sónico. De hecho, la ciencia indica que probablemente no pudo haber sucedido
.
¿Por qué no? Zimmer entrevistó a varios expertos científicos en el campo de la acústica, los cuales se burlaron de la posibilidad de un ataque sónico que pudiera producir los síntomas reportados. Los ataques de ese tipo que usan ruidos fuertes y estridentes pueden producir daños físicos y psicológicos. Al igual que Noriega, o los presuntos terroristas torturados por Estados Unidos utilizando la técnica. Pero, evidentemente, esto no sucedió en Cuba.

Las otras posibilidades son ondas sonoras que no pueden ser escuchadas por los humanos: infrasonido y ultrasonido. Pero, como descubrió Zimmer, un informe del “Instituto Nacional de Ciencias de la Salud Ambiental en 2002 señaló que los militares intentaron crear un arma de infrasonido pero no lo lograron, porque era difícil enfocar las longitudes de onda”.

El ultrasonido puede dañar a las personas si se aplica suficiente energía. Un ultrasonido intenso puede matar a un ratón a corta distancia. Sin embargo, el ultrasonido “no puede viajar a gran distancia”, explicó Jun Kin a Zimmer, ingeniero acústico de la Universidad del Sur de Illinois (SIU). Además, el ultrasonido generalmente rebota de las paredes y de las fachadas de edificios, y lo que pasa de un lado a otro es de una frecuencia baja e inofensiva.

La conclusión de los investigadores consultados por The Times: “las leyes de la física hacen improbable que el dispositivo pueda dañar desde lejos a los diplomáticos”

También es evidente por la investigación de Zimmer que el gobierno de Estados Unidos ha hecho poco o ningún esfuerzo para llegar al fondo de las causas del supuesto ataque. El reportero descubrió que no hay un informe médico acerca del tema. En circunstancias similares, el gobierno de Estados Unidos. podría haber convocado a un panel de científicos y expertos gubernamentales para profundizar en el tema o, al menos, consultar con los expertos. Pero ninguno de los científicos entrevistados por Zimmer informó haber sido contactado por el gobierno.

Además, un ataque sónico no puede causar una conmoción cerebral que provoque tan siquiera una lesión leve en el cerebro, una de las dolencias reportadas. Jurgen Altmann, físico de la Technische Universitat Dortmund, en Alemania, y experto en acústica dijo: “No conozco ningún efecto acústico que pueda causar síntomas de conmoción cerebral… El sonido que viaja por el aire no puede sacudirle a uno la cabeza”.

Teniendo en cuenta lo anterior, ¿por qué y cómo surgió la teoría de un ataque sónico y luego fue aceptada por casi todos los medios como un hecho? ¿Qué explica la aparente falta de interés del gobierno de Estados Unidos para determinar las causas reales? Respuesta corta: es un ejemplo de lo que Noam Chomsky llama “la fabricación del consentimiento”.

El gobierno de los Estados Unidos incluso aconsejó a sus ciudadanos no viajar a Cuba, cuando la Mayor de las Antillas es uno de los países más seguro de América Latina. Foto: SvenCreutzmann/ Mambo Photo.
El gobierno de los Estados Unidos incluso aconsejó a sus ciudadanos no viajar a Cuba, cuando la Mayor de las Antillas es uno de los países más seguro de América Latina. Foto: SvenCreutzmann/ Mambo Photo.

Quin, el experto de la SIU, dijo que algo había dañado a esa gente “pero podría ser algo del medio ambiente”, al igual que toxinas, bacterias o virus pueden dañar el oído. También podría ser un caso de histeria colectiva. Timothy Leighton, profesor de ultrasonido y acústica subacuática de la Universidad de Southampton, sugirió la posibilidad de factores psicológicos:

“Si uno hace que las personas estén ansiosas por estar siendo atacadas con un arma de ultrasonidos, esos [los que se suponen] son los síntomas que se sufrirán”.
En cuanto a la indiferencia del gobierno de Estados Unidos con respecto a erradicar las causas, los comentarios de Stephen L. Garret, profesor jubilado de acústica en la Universidad Estatal Penn, ofrecen una pista. Señaló que si se hubiera producido un ataque de ese tipo, habría sido fácil de detectar mientras sucedía. “Creo que perdieron su oportunidad… Hubiera sido pan comido”.
Existe una situación más probable para la ausencia de una respuesta real que la pura incompetencia, una arraigada en la política. Trump prometió a una importante aunque decadente parte de su base (exiliados cubanos de línea dura en el estado clave de la Florida) que daría marcha atrás a la mayor parte de la apertura de Obama hacia Cuba. El inexistente ataque sónico ofreció un pretexto verosímil para un retorno parcial a una política irracional que, hasta Obama, se mantuvo durante casi seis décadas, y una nueva excusa para mortificar a Obama una vez más.

El hecho de que el “ataque sónico” fue una excusa conveniente es obvio debido al hecho de que Estados Unidos comenzó a intensificar la presión al expulsar en masa a los diplomáticos cubanos y retirar a diplomáticos estadounidenses de La Habana, incluso antes de tratar de demostrar lo que realmente sucedió. La administración Bush “enfocó la inteligencia (acerca de armas de destrucción masiva) en torno a la política” de invadir Iraq para lograr un cambio de régimen. La administración Trump ni siquiera se molesta en enfocar la inteligencia. No está buscando ninguna, porque podría revelar verdades inconvenientes que obstaculizarían una política preconcebida por razones de política interna.

Las últimas noticias acerca del ataque sónico consisten en una grabación, obtenida por la AP, del presunto sonido. Aficionados a las redes sociales escucharon el sonido una y otra vez y murieron –de risa. Uno dijo que sonaba como su nuevo tono de llamada. Otros comentarios fueron igualmente irrisorios y despectivos.
El gobierno cubano ratificó que no tiene nada ver que los incidentes y que los Estados Unidos apenas han colaborado para realizar una investigación conjunta que aclare el tema. Foto: Enrique de la Osa/ Reuters.
El gobierno cubano ratificó que no tiene nada ver que los incidentes y que los Estados Unidos apenas han colaborado para realizar una investigación conjunta que aclare el tema. Foto: Enrique de la Osa/ Reuters.

El gobierno de Estados Unidos no hizo comentarios acerca de la autenticidad de la grabación. El máximo funcionario citado en el asunto, el jefe de personal de la Casa Blanca, general John Kelly, dijo que cree que el gobierno cubano pudo haberlo detenido. Pero, el hecho es que Estados Unidos, con todas sus habilidades técnicas, no tiene idea de lo que realmente sucedió allí, si es que sucedió algo. Entonces, ¿cómo pudo el gobierno cubano detener a un fantasma?

Es coincidencia, pero no insignificante, que esto ocurra al mismo tiempo que Trump se negó a certificar que Irán cumple con el acuerdo nuclear. Incluso los principales asesores militares y de política exterior del presidente le dijeron a Trump que los iraníes estaban cumpliendo el acuerdo. A pesar de sus consejos y carente de pretexto, Trump de todos modos no lo certificó. ¿A quién le importan los hechos y la verdad? No a Trump.

El ataque sónico fantasma al menos le brindó a Trump una excusa para dar la impresión de que trata a Cuba con dureza; la medida acerca de Irán, una decisión más trascendental y desastrosa, se basó en el puro descaro. Ambas posiciones están arraigadas en la necesidad que tiene Trump de alimentar con carne cruda a una base inquieta y esperar que esto eleve sus cifras en encuestas subterráneas.

(Traducción de Germán Piniella para Progreso Semanal)

miércoles, 7 de junio de 2017

Donald Trump: ¿Cambios en la política hacia Cuba?



Donald Trump podría anunciar cambios en la política de EE.UU. hacia Cuba en este mes de junio. Foto: AP.
 
Donald Trump podría anunciar cambios en la política de EE.UU. hacia Cuba en este mes de junio. Foto: AP.

Un despacho cablegráfico de la agencia española EFE originado en Miami asomó este lunes la posibilidad de que Trump cambie la política hacia Cuba en breve. Sin embargo, matiza al escribir, “pero está por ver,” si hará cambios significativos u optará por retoques simbólicos.
O sea, en cuanto a la política de apertura que impulsó Barack Obama desde diciembre de 2014 hacia su vecino caribeño.

EFE recuerda que el Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos, a cargo de esa prometida revisión, presentará variantes al mandatario
.
La agencia noticiosa española no descarta un anuncio al respecto en Miami, y lo interpreta como “un guiño al sector anticastrista que más le ha presionado sobre el tema”.

Luego cita varias fuentes para considerar que la Casa Blanca podría suspender negocios de empresas estadounidenses con entidades ligadas a las Fuerzas Armadas de Cuba. Y asimismo, endurecer las restricciones a los viajes de ciudadanos estadounidenses a la Isla.

“Pero nada es definitivo”, asevera, hasta que Trump, conocido por su carácter voluble, tome una decisión sobre el tema.

Y como para asomar todavía más su verdadero criterio, recalca, que no parece prioritario, ni para su agenda política ni para sus intereses geoestratégicos.
Hace alrededor de un año Trump dijo en una entrevista que no le importaría abrir un hotel en Cuba. Durante las elecciones primarias del Partido Republicano llegó a mostrarse favorable a la apertura con la Isla.

Fuera de esos escenarios, puntualizó, se aproximó lentamente a los titulados anticubanos de línea dura “en busca de votos en la Florida”. Les prometió “revocar” las medidas de Obama, si Cuba “no devuelve las libertades a sus ciudadanos”.
Trump podría limitar los viajes de ciudadanos estadounidenses a Cuba, así como el accionar de las compañías de cruceros y las aerolíneas. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.
Trump podría limitar los viajes de ciudadanos estadounidenses a Cuba, así como el accionar de las compañías de cruceros y las aerolíneas. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

En sintonía con todo eso, la Casa Blanca dice priorizar los derechos humanos cuando revisa su comportamiento hacia La Habana. Sin embargo, ¿qué prevalece en los actuales nexos cubano-estadounidenses? La incertidumbre.

Desde Washington, académicos y otros estudiosos insisten que está por ver si las acciones de Trump estarán a la altura de su dura retórica. Igualmente que en los principales círculos oficiales de su capital “nadie parece alentar una ruptura de los acuerdos bilaterales de los dos últimos años”.
Uno de los matices que más interés provoca la revisión de la política estadounidense hacia Cuba gira en torno a trifulcas desatadas entre los Departamentos de Estado y Agricultura.

Sus “veteranos”-como les llama su prensa- defienden mantener el statuo quo y los estrategas de la Casa Blanca cumplir la promesa electoral de Trump.

Durante el debate han sobresalido los congresistas republicanos de extrema derecha, Marco Rubio y Mario Díaz-Balart, quienes piden medidas que afecten al pueblo de Cuba.

Trump, añaden especulaciones, podría entorpecer el negocio a las aerolíneas y cruceros que han empezado a organizar trayectos a La Habana.

No es posible adelantar qué sucederá, precisamente cuando está en marcha un plan de recolonización estadounidense en América Latina. Sin embargo, tampoco se puede ignorar la gradual recuperación del movimiento de masas en la zona, como muestran los ejemplos de Brasil y Argentina.
Y Ecuador corrobora la vigencia de fuerzas progresistas capaces de enfrentar y vencer grandes maquinaciones del Norte.

Rechazar lo avanzado en el ámbito de los nexos cubano estadounidenses no parece una tarea sencilla.

Máxime cuando se mantienen activas figuras como Nicolás Maduro, Evo Morales, Rafael Correa, Cristina Fernández, Lula, Dilma y otras, a quienes refuerza la presencia de Raúl y el legado de Cuba y Fidel.

Lea sobre las relaciones Cuba-Estados Unidos:

Si el presidente norteamericano Donald Trump revierte la política hacia Cuba adoptada por su predecesor, Barack Obama (2009-2017), aislará aún más a Estados Unidos y perjudicará sus intereses empresariales, advirtió The New York Times. Eso podría ayudarlo a ser reelegido en 2020, pero no ayudaría a nadie más, apuntó el periódico.

 

 

lunes, 9 de enero de 2017

Seis puntos que describen a Obama como presidente de EEUU (+ Infografía)



Obama en su última rueda de prensa como presidente de Estados Unidos. Foto: Reuters.

Obama en su última rueda de prensa como presidente de Estados Unidos. Foto: Reuters.
Ganó la presidencia en 2008 y se convirtió en el primer presidente negro de la historia de los Estados Unidos. Pese a que despertó las esperanzas de los estadounidenses que anhelaban un cambio, son muchos los asuntos nacionales e internacionales que deja sin resolver.

Tras ocho años de Gobierno, Barack Obama deja una herencia presidencial con tantas sombras como luces. Tensiones raciales, déficit de empleo, creciente desigualdad social y la crisis en Medio Oriente son algunos de los puntos clave que con los que su administración no pudo lidiar del todo bien.

1. Economía

Autor: TeleSur.
Autor: TeleSur.
Al asumir el poder en el año 2009, Estados Unidos se encontraba sumido en una crisis financiera, con unos mercados derrumbados, una tasa de paro que llegó a pasar del 10 por ciento y una contracción del PIB que en 2009 alcanzó el 2,7 por ciento.

La administración Obama redujo las cifras de desempleo, situándola de un 7,8  por ciento en enero de 2009 a un 4,9 por ciento en 2016.

Sin embargo, un análisis divulgado por US-CNS sostiene que de la mano de obra que se encuentra disponible, unos 251 millones, solamente 157 millones tienen trabajo, unos 94 millones están desocupados y un 40 por ciento de ellos no está laborando desde hace más de dos años.

Esto se suma a un débil crecimiento económico, el cual, no ha excedido más allá de los 2,5 por ciento anual. Según palabras del reportero político y económico norteamericano, Edmund Kozak, “en términos de crecimiento económico, Barack Obama ha sido uno de los peores presidentes de Estados Unidos”.

Por otra parte, la desigualdad ha crecido durante la gestión de Obama. Los ricos han alcanzado un mayor poder adquisitivo que el país no conocía desde los años ’30 (el 0,1 por ciento más rico poseía en 2013 más del 20 por ciento de la riqueza nacional y en 2014 el 1 por ciento poseía casi la mitad de la riqueza total del país).

En cuanto a la pobreza, la tasa disminuyó modestamente en la “Era Obama”. Para el año 2009, la tasa de pobreza se ubica en 14,3 por ciento. En el año 2015, se descendió al 13,5 por ciento, es decir, hay unos 43 millones de personas pobres en Estados Unidos.

2.Violencia, armas de fuego y tensión racial

Las tensiones raciales se han intensificado en los últimos años. Foto: EFE.
Las tensiones raciales se han intensificado en los últimos años. Foto: EFE.

El primer Presidente afrodescendiente de la historia estadounidense deja, irónicamente, escasos avances en la lucha contra el racismo. Desde el 2014 hemos sido testigos de un creciente número de asesinatos de afroamericanos a manos de policías blancos.

Las heridas y resentimientos raciales siguen latentes en los Estados Unidos, razón que desató una ola de protestas en todo el país, comenzando en Ferguson, expandiéndose por Baltimore, Nueva York y Charlotte.

De acuerdo con cifras del Proyecto de Trazado de la Violencia Policial, un 40 por ciento de las víctimas asesinados por policías son afrodescendientes, mientras que también un 40 por ciento de la población encarcelada es de origen afrodescendiente, según la californiana Universidad de Stanford.
En cuanto a los ingresos, la desigualdad salarial entre blancos y afroamericanos en los Estados Unidos se ha incrementado: mientras que la media de ingreso de una familia blanca era de 58 mil dólares anuales en 2007 y se redujo a 55 mil en 2013, en las familias “no-blancas” esta cifra disminuyó de 41 mil a 34 mil.

Esto se debe principalmente a las diferencias del acceso a los servicios educativos y sanitarios entre afroamericanos y blancos, así como a la alta tasa de desempleo y los índices de pobreza de los afroamericanos, problemas que no fueron corregidos del todo durante el mandato de Obama.
Otro asunto pendiente que dejó el demócrata fue el control de armas, a pesar de su constante lucha en este sentido.

Estados Unidos es el país con más armas de fuego en el mundo. Obama se encontró con un país que en 2009 registraba 310 millones de armas de fuego y unos 306 millones de habitantes, de acuerdo a las cifras del Congreso

Obama ofreció en unas 15 comparecencias endurecer las leyes sobre el tema, pero no pudo concretar ninguna acción concreta. En 2016, el Presidente decidió aplicar medidas por la vía ejecutiva, debido a que el Congreso se negó al control de armas.

Asumió que las medidas no evitarán los tiroteos masivos ni dejarán las armas lejos de un criminal, sino que sólo contemplan trámites previos para los vendedores y compradores de armas.
Durante el primer semestre de 2016, Estados Unidos registró la cifra de siete mil 321 muertos por armas de fuego, el número total del año aún no se ha dado a conocer.

3. Inmigrantes

Barack Obama ha sido el presidente de Estados Unidos que ha deportado mayor número de inmigrantes. Foto: EFE.
Barack Obama ha sido el presidente de Estados Unidos que ha deportado mayor número de inmigrantes. Foto: EFE.

En sus dos campañas presidenciales, Obama sostuvo la bandera de una justa reforma migratoria, con énfasis en la legalización de 11 millones de indocumentados, principalmente de origen latinoamericano. A lo largo de su mandato sostuvo que las deportaciones han dado “mayor seguridad a la población estadounidense”.

En noviembre de 2014, los migrantes en Estados Unidos esperaban ansiosamente las declaraciones del mandatario respecto a las leyes migratorias, pero sólo se creó un clima de decepción colectiva al escuchar la propuesta de regularización.

El plan sólo protege de la deportación a familiares de ciudadanos estadounidenses que hayan estado en el país desde antes de enero de 2010 sin cometer ningún delito; a trabajadores altamente calificados y a quienes llegaron al país con menos de 16 años y han permanecido desde entonces sin registrar antecedentes penales. Pese al descontento, significa un pequeño paso de avance.
El número de personas que pueden optar por ese beneficio es de alrededor de cinco millones, aunque un total de 30 millones de indocumentados están ansiosos por legalizarse en el país norteamericano.
Obama deportó más inmigrantes que cualquier presidente en la historia de Estados Unidos con 2,5 millones desde que asumió la presidencia. El expresidente George W. Bush deportó sólo 23 por ciento de esta cifra.

4.ObamaCare

La cárcel de Guatánamo continúa abierta. Foto EFE.
La cárcel de Guatánamo continúa abierta. Foto EFE.
Una de las grandes promesas hechas por Obama fue el llamado “Obamacare”, la reforma sanitaria aprobada en 2010 y que entró en vigor en 2013, la cual no resultó todo lo bien que se esperaba.
Se logró un aumento de la cobertura pública para los pobres (Medicaid) y a partir del 1 de enero de 2014 el seguro médico se convirtió en obligatorio para la mayoría de las personas en Estados Unidos, y quienes no lo tuvieran serían multados con hasta un 2,5 por ciento del salario.

Quedan aún 30 millones de personas sin cobertura sanitaria, además de los inmigrantes indocumentados, que están tácitamente fuera de las estadísticas.

Asimismo, en sus dos campañas presidenciales, Obama prometió cerrar la cárcel de la Base Naval de Guantánamo antes de terminar su mandato en enero de 2017, promesa que dejó incumplida, tras 8 años de Gobierno. No obstante, trasladó a una buena cifra de presos a otros sitios penitenciarios.

5.Guantánamo y Bloqueo

En una alocución el 23 de febrero de 2016, Obama indicó que “durante muchos años, ha sido claro que la prisión de Guantánamo no colabora con nuestra seguridad nacional sino que la socava (…) La primera vez que me postulé a la presidencia reconocí que la instalación debía ser cerrada”.
Por otra parte, el presidente Barack Obama hace dos años calificó al bloqueo sobre Cuba como “obsoleto y pieza de la Guerra Fría”, pero el bloqueo aún persiste con todos sus efectos económicos y sociales.

6. Conflictos Internacionales

Obama heredó varias guerras. Foto: Archivo.
Obama heredó varias guerras. Foto: Archivo.

Durante sus dos mandatos, Obama manifestó su intención de retirar las tropas estadounidenses de Medio Oriente. Aún así, Estados Unidos. mantiene operaciones militares en seis países extranjeros.
En el año 2013, declaró: “Fui elegido para acabar con las guerras, y no para empezarlas”. Lo cierto es que heredó de George W. Bush una política internacional enfocada en las guerras en Medio Oriente y aunque prometió erradicarlas no lo logró.

Obama no solo fracasó en terminar con los conflictos y guerras en los que Estados Unidos participaba, sino que comenzó nuevos en otros países.

El jefe de Estado falló en su promesa de retirar las tropas de Iraq, mientras que en Afganistán se quedaron más de ocho mil 400 militares. Al mismo tiempo, incrementaron sus ofensivas en Libia, Yemen y Somalia.

En Siria, a finales de abril de 2016, el Pentágono decidió enviar 250 soldados norteamericanos para apoyar a las tropas locales armadas y opositoras al presidente sirio Bashar al-Assad. También autorizó bombardeos contra Libia, aunque el año pasado admitió que la guerra en este país africano fue un error.
(Tomado de TeleSur)

sábado, 31 de diciembre de 2016

Un repaso a la escena política estadounidense en 2016

Donald Trump. Foto: AFP.


Donald Trump. Foto: AFP.

El triunfo del controversial candidato republicano Donald Trump el 8 de noviembre, tras una campaña electoral sin precedentes por su suciedad y costos, así como varios escándalos políticos, marcaron en Estados Unidos el año que termina hoy.

Contra casi todos los pronósticos y encuestas, el magnate inmobiliario venció a la aspirante demócrata, Hillary Clinton al superar con creces el mínimo de 270 votos electorales, a pesar de que la exprimera dama obtuvo alrededor de tres millones de sufragios populares más que su contrincante.
La contienda estuvo caracterizada por los insultos personales y varios escándalos relacionados con la vida privada y profesional de los principales contendientes.

Las pesquisas en torno al uso de un servidor privado por parte de Clinton, cuando ella era secretaria de Estado (2009-2013) y otros aspectos de su vida pública matizaron una buena parte de la carrera por la Casa Blanca y para algunos expertos influyeron de alguna manera en su derrota.
Los intentos fallidos del presidente Barack Obama para luchar contra la violencia y la brutalidad policial en Estados Unidos y por un control más efectivo de las armas de fuego también marcaron el año, que también fue la fase final de su mandato.

El objetivo de implementar una reforma migratoria para regularizar el status de más de 11 millones de indocumentados, quedó también sobre la mesa a pesar de las presiones de organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes, de su insistencia y la de los demócratas en el Congreso.

El tema estuvo en el centro de los debates en los últimos meses como parte de la campaña para las elecciones de noviembre, cuando pasaron a primer plano los controversiales planteamientos xenófobos y racistas de Trump, y sus promesas de expulsar del país a los indocumentados y construir un muro en la frontera con México.

En el escenario doméstico otro aspecto que no pudo llevar adelante Obama fue el reajuste que pretendía hacer en el sistema de justicia estadounidense, y el mejoramiento de las condiciones precarias en los centros penitenciarios norteamericanos.

La creciente epidemia de violencia en la sociedad norteamericana ocupó un lugar importante en la agenda presidencial, pero los resultados concretos estuvieron por debajo de las expectativas del gobernante y sus seguidores.

La muerte del juez de la Corte Suprema Antonin Scalia a mediados de febrero, dejó un vacío en ese ente judicial que el jefe de la Casa Blanca intentó llenar en marzo con la nominación de Merrick Garland, pero el liderazgo republicano bloqueó su propuesta.

El cierre de la cárcel en la ilegal base naval estadounidense en Guantánamo, en el sureste de Cuba, fue objeto de fuertes debates en 2016.

Desde que asumió el primer mandato en 2009 Obama aseguró que cerraría dicha penitenciaría, pero el liderazgo republicano en el Congreso y grupos de ultraderecha obstaculizaron tal objetivo.
Aunque el gobernante incumplió su promesa, al menos logró reducir el número de detenidos, y ahora solo quedan allí poco más de 50, de un total de 242 que permanecían en la instalación cuando el actual jefe de la Oficina Oval asumió su cargo.

Por otra parte, la campaña de la coalición liderada por Estados Unidos contra el Estado Islámico (EI) no tuvo en el período los resultados esperados, pese a que hasta la fecha los contribuyentes norteamericanos tuvieron que erogar más de 10 mil millones de dólares en su ejecución.
El agravamiento de las relaciones con Rusia tras las alegaciones de que ese país hackeó los sistemas computarizados de las elecciones presidenciales, marcó otro aspecto de la política exterior y fue el pretexto para que la Casa Blanca impusiera nuevas sanciones a Moscú.

Las autoridades de rusas rechazan esas acusaciones y exigen a Washington que presente las pruebas correspondientes, algo que hasta la fecha no está a disposición de la opinión pública nacional e internacional.

Por otra parte, la visita de Obama a Cuba en marzo marcó un paso decisivo en las relaciones bilaterales, poco menos de un año después del restablecimiento de los nexos diplomáticos en julio de 2015 y la reapertura de las embajadas en las respectivas capitales.
En los últimos meses, ambas partes lograron firmar acuerdos importantes en diversas esferas, y el mandatario firmó varias órdenes ejecutivas que, aunque constituyen pasos de avance, resultaron insuficientes.

Aunque el Congreso estadounidense es el que tiene la potestad para levantar totalmente el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Washington a la isla desde hace más de medio siglo, el Presidente tiene amplias facultades para llevarlo a su mínima expresión, pero Obama no las utilizó a fondo.

Las autoridades cubanas reiteran que para avanzar en el proceso hacia la normalización de los vínculos bilaterales, Estados Unidos debe levantar ese cerco unilateral, así como devolver a la nación antillana el terreno que ocupa la base naval de Guantánamo.
Esta demanda se une a otros aspectos clave, como la exigencia cubana de que cesen los intentos por subvertir el orden interno en la isla caribeña.

(Con información de Prensa Latina)

jueves, 10 de noviembre de 2016

Obama recibe a Trump en la Casa Blanca


Obama recibe a Donald Trump en el Despacho Oval de la Casa Blanca. Foto: @el_pais.
 
Obama recibe a Donald Trump en el Despacho Oval de la Casa Blanca. Foto: @el_pais.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, recibió al nuevo mandatario electo Donald Trump en la Casa Blanca para discutir cómo garantizar la compleja transición de poderes, cuyos preparativos comenzaron hace varios meses. Obama habló por teléfono la víspera con su sucesor, quien triunfó en los comicios del martes frente a la aspirante demócrata Hillary Clinton y asumirá la jefatura de la Casa Blanca el próximo 20 de enero
.
Está previsto que la primera dama Michelle se reúna en privado en la mansión ejecutiva con la esposa de Trump, Melania. El político republicano se reunirá también con el presidente de la Cámara de Representantes, su correligionario Paul Ryan, a quien durante la campaña calificó de débil e inefectivo, para conversar sobre la agenda legislativa.

Según medios de prensa norteamericanos, el equipo del nuevo mandatario prepara una lista de más de 40 posibles miembros del gabinete, entre los que se menciona al senador por Alabama Jeff Sessions, el exalcalde de Nueva York Rudolph Giuliani y el exgobernador de Nueva Jersey Chris Christie.
También está el nombre del expresidente de la Cámara baja estadounidense Newt Gingrich que sería uno de los candidatos a ocupar el cargo de secretario de Estado.

A principios de mayo de este año Obama firmó una orden ejecutiva que creó el Consejo Coordinador de la Transición en la Casa Blanca, pues según las leyes estadounidenses, seis meses antes del día de los comicios presidenciales y a ocho de la toma de posesión del próximo mandatario, debe crearse un consejo coordinador en la Mansión Ejecutiva.

Entes similares se conformaron desde esa fecha en las agencias federales, cada uno de las cuales designa un funcionario para dirigir el cambio de mando.

La mayoría de estas medidas se tomaron después de que en 2002, la Oficina General de Supervisión del Gobierno, anexa al Congreso, señaló en un informe algunas irregularidades detectadas en esos procesos.

El reporte reveló que durante el traspaso de la presidencia de William Clinton a George W. Bush a finales de 2000 y principios de 2001, tuvieron lugar actos de vandalismo, bromas de mal gusto,
 hurtos y daños a la propiedad en la Casa Blanca.


(Con información de PL)

viernes, 21 de octubre de 2016

Una lectura entre líneas de la Directiva Presidencial de Política de Obama


Un cartel en La Habana proclama "Viva Cuba Libre". Foto: Desmond Boylan/ AP
Un cartel en La Habana proclama “Viva Cuba Libre”. Foto: Desmond Boylan/ AP
Compartimos con nuestros lectores una exhaustiva disección de la Directiva Presidencial de Política emitida por Barack Obama para Cuba, la semana pasada, que realizó el académico Nelson P Valdés, en exclusiva para Cubadebate. El autor es el creador y director de la primera base de datos informatizada dedicada a asuntos de América Latina (LADB, en 1986), en la Universidad de Nuevo México. Es sociólogo, profesor emérito y especialista en temas cubanos, con ensayos y artículos publicados en numerosos periódicos, revistas y publicaciones académicas.
Estimado lector,
A continuación encontrará el documento que la Casa Blanca ha emitido para Cuba. He incluido entre corchetes mis comentarios y en negritas frases que muestran la posible intención de la declaración del Presidente.

Tenga en cuenta que este documento es una directiva presidencial de políticas. Se define como: “orden ejecutiva emitida por el Presidente de los Estados Unidos con el consejo y el análisis del Consejo Nacional de Seguridad”. Las directivas articulan la política de seguridad nacional del ejecutivo y portan de “plena vigencia y aplicación de la ley”.

Cabe señalar que el “embargo” de Estados Unidos continúa. Por otra parte, la declaración de gobierno de los Estados Unidos del 14 de octubre 2016 ha sido emitida justo antes de que la Asamblea General de las Naciones Unidas vote, una vez más, contra el bloqueo / embargo económico de Estados Unidos.

En las Naciones Unidas, este 26 de octubre, se abordará el tema del bloqueo / embargo de nuevo. Asumo que el representante de Estados Unidos, una vez más, va a votar en contra de la resolución emitida por la comunidad de naciones, que tradicionalmente se pronuncia en contra de la continuación del bloqueo.
Nelson P Valdés
Un mural pintado en una calle de La Habana. Foto: Desmond Boylan/ AP
Un mural pintado en una calle de La Habana. Foto: Desmond Boylan/ AP

Directiva Presidencial de Política — Normalización entre los Estados Unidos y Cuba

LA CASA BLANCA
Oficina del Secretario de Prensa
PARA PUBLICACIÓN INMEDIATA
14 de Octubre de 2016
ASUNTO: Normalización de las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba

I.-Introducción

El 17 de diciembre de 2014, yo anuncie que los Estados Unidos emprendería un nuevo rumbo respecto a Cuba, terminando con una política desfasada que fallo a avanzar los intereses de los Estados Unidos, el apoyar reformas para mejor la calidad de vida para el pueblo cubano en la isla durante varias décadas. Según la nueva política, los Estados Unidos amplía y promueve la participación autorizada con Cuba para hacer avanzar la cooperación en áreas de interés mutuo, e aumentar viajes, comerciar con y circular libremente información hacia Cuba.
[Tenga en cuenta que no aborda la cuestión de la libre circulación de la información de Cuba a los Estados Unidos].
El objetivo de la nueva política es ayudar al pueblo cubano a lograr un futuro mejor por sí mismos e incentivar el desarrollo de un socio [¿quién es el socio? ¿La gente? ¿El gobierno? ¿El Estado?] en la región que sea capaz de trabajar con los Estados Unidos para confrontar desafíos regionales tales como el cambio climático, enfermedades y transacciones ilícitas.
[Tenga en cuenta que estos son los retos que define el Presidente de Estados Unidos y no los retos de organizaciones regionales, como la Comisión Económica para América Latina, CELAC, o la Organización Panamericana de la Salud u otras de las numerosas entidades que se han creado y funcionan en el hemisferio].
Los cambios endógenos en curso en Cuba ofrecen oportunidades para hacer avanzar los intereses de los Estados Unidos [¿Qué intereses son esos? ¿Quién define estos intereses de Estados Unidos?] y distanciarse del embargo, que es una carga obsoleta para el pueblo cubano y ha sido un impedimento a los intereses de los Estados Unidos. Mi Administración ha apelado repetidamente al Congreso para que levante el embargo.
[No del todo: cuando los demócratas tenían una mayoría en la Cámara y el Senado, la administración no hizo nada. Por otra parte, los demócratas crearon el concepto de una “súper mayoría” para aprobar la legislación -es decir se necesitan 2/3 de la cámara en lugar del 50% +1, por lo que es más difícil de desmantelar la política].
La política de los Estados Unidos está diseñada para crear oportunidades económicas para el pueblo cubano [¿]; promover el respeto a los derechos humanos [¿al igual que promueve EE.UU. los derechos humanos dentro de sus propias fronteras?]; hacer avances en materia de seguridad y defensa regionales, tales como salud, aplicación de la ley y migración, y continuar la cooperación con el gobierno cubano que pueda fortalecer nuestro liderazgo [se refiere a los EE.UU.] en el hemisferio. Reconocemos la soberanía y autodeterminación de Cuba [esta es una afirmación tan valiente que es simplemente sin igual] y damos cuenta de las áreas en las que existen diferencias. Pretendemos abordar tales diferencias por medio de la participación y el diálogo así como aumentar el entendimiento entre nuestros gobiernos y nuestros pueblos.
[Qué se entiende por diferencia o por qué existen o cómo van a dirimirse ni siquiera se menciona]
La gran comunidad de origen cubano en los Estados Unidos tiene un papel integral a la hora de la normalización, y en la reconciliación entre los miembros de la diáspora [ni emigrados, ni exilados] que salieron de Cuba y las personas que permanecen en la isla. La normalización se extiende necesariamente más allá del acercamiento entre los gobiernos e incluye la reconstrucción de puentes entre individuos y familias.
[Esta es una afirmación totalmente engañosa ya que la mayoría de los cubanos, en ambas direcciones, no requieren de la reconciliación; la tienen. El uso del término “diáspora” es engañoso también, surge en los 80. La frase “reconstrucción de puentes” es el Caballo de Troya de la interferencia en los asuntos internos de la isla].
Esta directiva: (1) describe la visión de los Estados Unidos para la normalización con Cuba y la manera en que nuestra política concuerda con los intereses de seguridad nacional de los Estados Unidos [como es usual la política exterior se define sobre la base de la “seguridad”]; (2) evalúa el progreso hacia la normalización [nótese que la “normalización” no está definida. ¿Cómo podría considerarse una relación “normal” entre dos países donde la definición proviene del Pentágono?, etc.]; (3) describe el panorama estratégico actual y previsto [“panorama estratégico para el futuro”]; (4) describe los objetivos prioritarios para la normalización; y (5) dirige las actuaciones necesarias para aplicar la propia directiva.
II.-Visión de los Estados Unidos para la normalización entre los Estados Unidos y Cuba
La visión de los Estados Unidos para la normalización entre los Estados Unidos y Cuba está guiada por los intereses de seguridad nacional expresados a continuación, como fueron descritos en la Estrategia de Seguridad Nacional de 2015:
  • La seguridad de los Estados Unidos, sus ciudadanos, y los aliados y socios de los Estados Unidos.
  • Una economía en los Estados Unidos que sea fuerte, innovadora y en crecimiento y se desarrolle en un sistema económico internacional y abierto [nótese que este concepto está negado por el bloqueo económico de Estados Unidos, que los EE.UU. siguen defendiendo en las Naciones Unidas todos los años] que promueva la oportunidad [¿en los EEUU?] y la prosperidad [¿para quiénes?].
  • Respeto por los valores universales en nuestro país y en todo el mundo.
  • Un orden internacional basado en reglas que promueva la paz, la seguridad y la oportunidad.
Nuestra visión para la normalización entre los Estados Unidos y Cuba refleja el apoyo de mi administración a un crecimiento económico de amplia base, a la estabilidad, al aumento de los lazos entre personas y al respeto a los derechos humanos [¿en los EEUU?] y los valores democráticos [¿como práctica en los EEUU?] en la región. A largo plazo, los Estados Unidos pretende lograr los resultados expresados a continuación:
  1. Mayor seguridad para los Estados Unidos y los ciudadanos de los Estados Unidos en nuestro país y en el extranjero. Pretendemos asegurar que los ciudadanos estadounidenses que viajen a Cuba estén a salvo y seguros y que los Estados Unidos esté protegido de aquellos que pretendan explotar el aumento de la conectividad con fines ilícitos, de la migración irregular y de los peligros naturales o desarrollados por el hombre. Nuestra política hace avanzar la cooperación bilateral en áreas de interés mutuo, incluyendo la diplomacia, la agricultura, la salud pública y las cuestiones ambientales, así como la preparación y respuesta en casos de desastre, la aplicación de la ley, la migración, y otros temas de seguridad y defensa. Nuestra política también es compatible con una mayor cooperación con Cuba en las iniciativas regionales en favor de estos intereses.
[Esta declaración es realmente sorprendente. Al parecer, la política exterior de Estados Unidos sufre de un importante caso de pérdida de la memoria. ¿Hay alguna consideración para la seguridad de Cuba y la seguridad de sus ciudadanos? En la llamada “diáspora cubana” hay numerosas personas requeridas por las autoridades de Cuba y de otros países debido a que violan el derecho internacional, además de fomentar la violencia y otros delitos en Cuba. Muchas de esas personas residen en la parte continental de Estados Unidos, dentro de la llamada “diáspora” y sin embargo, el gobierno de los Estados Unidos no ha hecho nada para abordar estos asuntos. ¿Desde cuándo el gobierno de Estados Unidos ha respetado la aplicación de la ley cuando se trata de Cuba? ]
  1. Una Cuba próspera y estable que ofrezca oportunidades económicas a su pueblo.
    [¿Qué tal un próspero y estable Estados Unidos que ofrezca oportunidades económicas a su gente? Cuba no tiene un embargo / bloqueo a los Estados Unidos; es a la inversa. Sin embargo, incluso si Cuba se propusiera imponerle un embargo o bloqueo al pueblo estadounidense para impedirle el acceso a oportunidades económicas adecuadas, descubriría que el pueblo estadounidense no tiene las oportunidades de educación o de salud que posee Cuba, ni tampoco disfruta de una sociedad pacífica libre de violencia callejera, violencia institucionalizada y violencia policial contra sus ciudadanos. De hecho, los cubanos tienen mucho que mostrar a los Estados Unidos en esta materia. La única razón por la que el gobierno de Cuba nunca menciona estos asuntos se debe a que el cubano es respetuoso del derecho internacional y no interfiere en los asuntos y disposiciones internas de los Estados Unidos; algo que el gobierno de los Estados Unidos – a pesar de que viola derechos humanos fundamentales de sus ciudadanos- afirma que tiene derecho a juzgar a los demás.]
    El aumento de los viajes y la interconexión económica apoyan la mejora de los medios de vida para el pueblo cubano [el gobierno que restringió los viajes de sus ciudadanos durante muchos años y continúa manteniendo un embargo / bloqueo afirma ahora todo lo contrario con lugares comunes; es de no creer], la participación económica más profunda entre nuestros dos países, así como el desarrollo de un sector privado que ofrezca mayores oportunidades económicas para el pueblo cubano.

    [¿El desarrollo de un sector privado que ofrezca mayores oportunidades económicas al pueblo cubano? ¿De verdad? La razón de la falta de oportunidades en la isla es el resultado de la implacable política de bloqueo /embargo, que se ha mantenido invariable contra Cuba desde 1960. Y, por otra parte, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) lo sigue poniendo en práctica. Además, podría ser apropiado para el gobierno de Estados Unidos buscar en su patio cuáles son las medidas que podrían ofrecer oportunidades a sus propios ciudadanos]
    Los esfuerzos de las autoridades cubanas para liberalizar la política económica ayudarían a estos objetivos y favorecerían un compromiso más amplio con diferentes sectores de la economía cubana.

    [Lo que los cubanos deben ejercer es su derecho y responsabilidad y no el derecho o la responsabilidad del gobierno de Estados Unidos; por otra parte, es indignante que el mismo gobierno que obstaculizó el desarrollo de una economía  privada nacional en Cuba en 1959 y 1960, realice ahora esas afirmaciones. De hecho, el gobierno de Estados Unidos redujo la expansión de un sector privado en Cuba desde 1959. Y continúa haciéndolo hoy en día.]
    La política de los Estados Unidos ayuda a las empresas estadounidenses a ganar acceso a los mercados cubanos [¿De Verdad? Esto es increíble. Hay mentirosos y mentirosos malvados. Las personas que escribieron este documento se ajustan a la segunda categoría] y estimula el crecimiento sostenible de la economía cubana.
    El sector privado de los Estados Unidos, investigadores científicos y médicos, la industria agrícola, fundaciones, y otros grupos tienen nuevas vías de colaboración que pueden ofrecer oportunidades para empresarios cubanos, científicos, agricultores y otros profesionales [Falso] .
    Al mismo tiempo, el aumento del acceso a internet está impulsando la conectividad de los cubanos con el mundo y expandiendo las capacidades del pueblo cubano, especialmente de los jóvenes, para intercambiar información e ideas [Hubo un tiempo en que libros y revistas de Cuba no se podían comprar en EEUU].
    Los Estados Unidos está preparado para apoyar políticas del gobierno cubano que promuevan la igualdad social [¡wow! Tal vez el gobierno de Estados Unidos debería hacerlo, pero dentro de sus propias fronteras. Hacer referencia a la promoción de la igualdad social en Cuba es una farsa. ¿La igualdad social en los EE.UU. y en Cuba son comparables? Quien escribió este documento probablemente estaba bastante bebido en ese momento] y la actividad económica independiente.
    [Al parecer, la administración se olvidó de mencionar que en Estados Unidos el 95 por ciento de las pequeñas empresas fracasan dentro de los primeros cinco años y los fracasos a menudo conducen a una presentación de la quiebra. Un reporte de Dun & Bradstreet asegura que las empresas con menos de 20 empleados tienen 37 por ciento de posibilidad de sobrevivir a cuatro años”.]
  1. Aumento del respeto a los derechos individuales en Cuba. Incluso a medida que buscamos la normalización, reconocemos que seguiremos teniendo diferencias con el gobierno cubano. Vamos a continuar pronunciándonos en favor de los derechos humanos, incluidos los derechos a la libertad de expresión, religión, asociación y reunión pacífica como lo hacemos en todo el mundo.
     [¡Esto es increíble! ¡La Casa Blanca hace esta afirmación cuando abiertamente el número de personas muertas en las calles de los Estados Unidos continúa aumentando!].
    Nuestra política está diseñada para apoyar la capacidad de los cubanos de ejercer sus derechos humanos universales y libertades fundamentales, con la expectativa de que un mayor comercio ofrezca a un segmento más amplio de la población cubana la información y los recursos necesarios para lograr un futuro próspero y sostenible [Al igual que en Estados Unidos. Aparentemente los sin techo y los que viven en reservaciones, no se han enterado]. En la consecución de estos objetivos, no estamos tratando de imponer un cambio de régimen en Cuba; estamos, en cambio, promocionando valores que apoyamos en todo el mundo respetando al mismo tiempo que corresponde al pueblo cubano tomar sus propias decisiones sobre su futuro.
    Integración de Cuba en los sistemas internacionales y regionales. Buscamos la participación del gobierno cubano en los foros regionales e internacionales, incluyendo pero no limitado, a los relacionados con la Organización de los Estados Americanos (OEA) y la Cumbre de las Américas, para promover los objetivos convenidos mutuamente por los socios.
    [¡Esto es muy divertido y un maravilloso ejemplo de cómo soñar despierto! La integración de Cuba en “sistemas internacionales y regionales”, dice el documento, pero se le olvidó añadir “controlada por el gobierno de los Estados Unidos”. ¿A quién están tratando de engañar? ¿Quién, en el mundo de hoy, se podría tragar tal cántaro de …?]
Consideramos que una Cuba que se adhiera a los propósitos y normas de esos foros se beneficiará, con el tiempo, de alinear sus prácticas nacionales económicas y políticas en consonancia con las normas internacionales y estándares aceptados mundialmente.
[Este es el juego de siempre, que se remonta a 1959, 1934, 1898 y así sucesivamente. Estas personas simplemente son incapaces de aprender algo de la historia. Después de todos estos años, ellos continúan insistiendo en que pueden dictar a los cubanos lo que es mejor para ellos. ¡Qué pena que Malcolm X no está cerca para decirle al Presidente en la Casa Blanca lo que significa todo esto!
Ver:
Nuestra política fortalece la posición de los Estados Unidos en los sistemas internacionales mediante la eliminación de un factor irritante de las relaciones con nuestros aliados y socios, y la obtención de apoyo para un orden basado en normas. [Sorprendente! Estados Unidos ha firmado menos protocolos internacionales que Cuba! Ver: https://en.wikipedia.org/ ]

III. Progresos hacia la normalización entre los Estados Unidos y Cuba

Desde que los Estados Unidos anuncio el 17 de diciembre de 2014 que trazaría un nuevo rumbo con Cuba hemos restablecido las relaciones diplomáticas y hecho progresos hacia la normalización de la relación bilateral. Abrimos nuestras respectivas embajadas, seis secretarios de gobierno de los Estados Unidos han visitado La Habana, cuatro ministros cubanos han visitado los Estados Unidos, y yo me convertí en el primer presidente estadounidense en visitar Cuba desde 1928. Se estableció una comisión bilateral para dar prioridad a las áreas de participación, y concluimos acuerdos no vinculantes en materia de protección medioambiental, santuarios marinos, salud pública e investigación biomédica, agricultura, la lucha contra el narcotráfico, comercio y seguridad del transporte, aviación civil, transporte directo de correo, e hidrografía. Hemos puesto en marcha diálogos o conversaciones sobre la cooperación policial, cuestiones regulatorias, cuestiones económicas, reclamaciones, y la política de Internet y de telecomunicaciones.

Dada la proximidad de Cuba a los Estados Unidos, la mayor participación de los ciudadanos de los Estados Unidos, empresas y el sector no gubernamental es extraordinariamente prometedora en lo que se refiere a apoyar nuestros intereses nacionales [¿Y por qué eso no era así antes?] .
Teniendo en cuenta los límites impuestos por la Ley para la libertad y la solidaridad democrática cubanas de 1996 (“Ley Libertad”) y otras leyes pertinentes, los Departamentos del Tesoro y Comercio implementaron seis paquetes de modificaciones normativas al programa de sanciones de Cuba, suavizando las restricciones [una frase general que esconde mucho.

 El gobierno de Estados Unidos continúa multando a numerosas empresas, instituciones e individuos] a los viajes, el comercio y las transacciones financieras. Individuos de los Estados Unidos, empresas y organizaciones no gubernamentales se acogen a estos cambios regulatorios para visitar Cuba, y las autorizaciones para viajar a Cuba aumentaron en más de un 75 por ciento desde 2014 hasta 2015.
Los futuros viajes de ciudadanos de los Estados Unidos se verán apoyados por un servicio aéreo regular, que comenzó en agosto de 2016, y el primer buque de cruceros de los Estados Unidos visitó puertos cubanos en mayo de 2016.
[Imagínese: Un determinado grupo de ciudadanos estadounidenses tiene ahora el derecho a viajar a Cuba. ¡Piénselo! El gobierno de Obama considera esto un logro, a pesar del hecho de que la regulación sigue negando nuestro derecho a viajar. Tenga en cuenta además que este derecho se reconoce sólo al final de su mandato presidencial. ]
También comenzamos transporte directo de correo entre nuestros dos países [¡no hay comentarios sobre el hecho de que era el gobierno de Estados Unidos el que ha negado ese derecho desde la década de 1980!], y las empresas de telecomunicaciones de los Estados Unidos establecieron acuerdos para voz directa e itinerancia de señales con Cuba [¡vaya conquista!, este es un servicio que se ha negado a los ciudadanos estadounidenses hasta ahora; aunque se enmarca como si se tratara de una iniciativa que beneficia a Cuba. Debe quedar claro que con esta iniciativa finalmente se reconocen los derechos de los ciudadanos estadounidenses y de cualquier persona que resida en los EE.UU.]. Por su parte, el gobierno cubano ha continuado aplicando reformas económicas graduales y ha establecido más de 100 puntos de acceso wifi público en toda la isla.
Estos acontecimientos establecen las bases para una participación con Cuba a largo plazo que haga avanzar los intereses de los Estados Unidos. Sin embargo tenemos mucho más que hacer para cimentar esta fundación en base a una evaluación realista del panorama estratégico en torno a la normalización[Por favor, tenga en cuenta que estas frases son expresiones de una mentalidad militarista]

IV.-Panorama estratégico

Cuba está experimentando varias transiciones en áreas tales como liderazgo, economía, desarrollo tecnológico, sociedad civil, e integración regional y global. Los líderes de Cuba reconocen la necesidad de hacer la transición hacia la próxima generación, pero su prioridad es hacer cambios graduales y por incrementos para asegurar la estabilidad.
[El marco contrarrevolucionario de la administración de Obama vislumbra un “cambio de régimen” en Cuba, pero para expresarlo usa términos corteses, como la frase “varias transiciones.” En otras palabras, se le dice a los lectores que Cuba está atravesando múltiples y sistémicos cambios drásticos que la oficina del Ejecutivo considera deseables y en dirección a la restauración del capitalismo; por supuesto, el gobierno de Estados Unidos no lo afirma abiertamente. ¿Recuerdan las fabulas de Esopo?].
Cuba tiene un importante potencial económico arraigado en el dinamismo de su pueblo, así como un compromiso sostenido [Aparentemente el compromiso está sostenido por sí mismo, independiente de la voluntad o las intenciones del gobierno cubano] en áreas como la educación y la salud. Sin embargo, el gobierno cubano se enfrenta a importantes desafíos económicos, como son la eliminación de su sistema de tipo de cambio dual, hacer que sus empresas estatales sean más eficientes y transparentes, desarrollar un sistema financiero que ofrezca servicios ampliados a individuos y al sector privado, y la reducción de su dependencia de las subvenciones extranjeras.
Cuba sigue siendo altamente dependiente de las importaciones de alimentos y energía, sin embargo, debe hacer frente a la escasez de fuentes de divisas para pagar por las importaciones que necesita [Por supuesto, ellos no nos dicen por qué ese es el caso]. La emigración significativa de cubanos en edad laboral agrava aún más el problema demográfico de Cuba que tiene una población en rápido envejecimiento.

Una serie de leyes limita la participación estadounidense económica con Cuba, lo que impide una eliminación completa de las restricciones de viajes de los Estados Unidos a Cuba, prohíbe la asistencia del gobierno de los Estados Unidos a las exportaciones y la provisión de crédito de los Estados Unidos para la compra de productos agrícolas por Cuba, y requieren que el embargo no se suspenda o termine a menos que el Presidente determine que un gobierno de transición o elegido democráticamente ha llegado al poder en Cuba.
[Por favor, tenga en cuenta que no se mencionan las principales características del bloqueo económico de Estados Unidos, ni siquiera de pasada. Por supuesto, “democráticamente elegido” significa que a Estados Unidos le guste. Por desgracia, diría EEUU, los cubanos no tienen la “mejor democracia que el dinero puede comprar.”]
Debido a las restricciones legales, políticas y regulatorias respecto de Cuba, su economía no está generando las divisas suficientes para adquirir las exportaciones de los Estados Unidos que podrían derivarse de la flexibilización del embargo [¿LEYÓ la frase anterior? Léala de nuevo, los cubanos se auto- bloquean!]. Incluso si el Congreso de los Estados Unidos llegara a levantar el embargo, los cubanos no podrán realizar su potencial sin una reforma económica continuada en Cuba. Las regulaciones del gobierno cubano y las prácticas de contratación opacas obstaculizan las transacciones que se permitirían en virtud de las leyes de los Estados Unidos con compañías estadounidenses.
[Sí, el problema son las regulaciones cubanas y “las prácticas de contratación opacas” -¡lea esa frase otra vez! ¿Por qué suponer que los cubanos siguen “prácticas de contratación opacas”? Debido a que el Tío Sam quiere saber las diferentes maneras en que las autoridades cubanas intentan evadir las sanciones de Estados Unidos y que se mantienen – por lo menos – desde 1962. Cada vez que el gobierno de Estados Unidos ha descubierto una fuente de capital, un comprador, un barco que los llevaría mercancías a la isla, entonces EE.UU. sacó las medidas necesarias de su bolsa de trucos de bloqueos y sanciones. ¿Cómo lo hace? En India se trató de la venta de sacos de yute a los cubanos donde envasaban el azúcar para vender en el extranjero. ¿Ya sabe lo que pasó? El gobierno de Estados Unidos informó a la India que el gobierno de Estados Unidos no les proporcionaría más arroz en virtud de PL-480 (Alimentos para la Paz), ¡si la India continuaba vendiéndole a los cubanos sacos de yute! O bien, ¿se enteraban de que los italianos vendían mini-tractores a la isla con el fin de mejorar su producción agrícola? Pues bien, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos – con su personal en la embajada de Estados Unidos en Roma – recordó a los italianos que los pequeños tractores utilizaban ¡bujías estadounidenses! Por lo que los italianos tuvieron que decidir: o dejaban de vender a los cubanos o encontraban un nuevo proveedor para su bujías con todas las ramificaciones técnicas involucradas. Así pues, el querido Presidente Obama parece estar ajeno a este tipo de cosas].
Los esfuerzos de normalización han aumentado las expectativas de los cubanos de mayores oportunidades económicas. Se calcula que 1 de cada 4 cubanos empleados participa en un sector de emprendedores, un sector privado emergente, dinámico e independiente. La expansión del sector privado ha aumentado los recursos para las personas cubanas y ha creado aperturas incipientes para que los emprendedores cubanos participen con empresas y organizaciones no gubernamentales de los Estados Unidos. Tomamos nota de las medidas que ha emprendido el gobierno cubano, que aunque limitadas, son significativas en lo que se refiere a la ampliación de las protecciones legales y las oportunidades para las empresas pequeñas y medianas, y las cuales, si se expanden y mantienen, mejorarán el clima para la inversión.
[Valdría la pena preguntarse por qué el Presidente no parece estar tan interesado en la promoción de las pequeñas empresas en los Estados Unidos]
Cuba no es miembro de las instituciones financieras internacionales, tales como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, y el Banco Interamericano de Desarrollo, que podría ofrecer experiencia y posibles reformas económicas y financieras y proyectos viables para la inversión. [Sobre la historia de Cuba y el FMI ver: https://www.cigionline.org/]

Aunque Cuba ha llegado a un acuerdo con varias naciones acreedoras para el alivio de la deuda bilateral a través de la reestructuración y la condonación, se mantiene en deuda con el gobierno de los Estados Unidos respecto a deudas bilaterales contraídas antes de la revolución cubana y no participa en los mercados internacionales de capital. Cuba y los Estados Unidos son miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC), sin embargo, ninguno de los dos países aplica sus acuerdos respecto al otro a causa del embargo de los Estados Unidos a Cuba [como dicen por aca: from the horse’s mouth].
[Esta última frase es sin duda un ejercicio increíble de inconsistencia lógica. En otras palabras, se nos dice que Cuba no cumple los acuerdos de la OMC debido al embargo estadounidense. Por lo tanto, no es Cuba la que tiene la culpa. Sin embargo, ¡la frase reparte la culpa por igual entre el bloqueado y el bloqueador!]
El acercamiento nos ha permitido aumentar nuestra colaboración con Cuba en temas regionales tales como el proceso de paz en Colombia y la asistencia sanitaria en Haití, y ha socavado un punto de encuentro histórico para los regímenes críticos de los Estados Unidos. Aunque Cuba no ha expresado interés en participar en la OEA, asistió a la Cumbre de las Américas en 2015. También recibimos de buen grado la participación entre Cuba y otros aliados de los Estados Unidos de todo el mundo, incluyendo a nuestros aliados de los tratados europeos y asiáticos. Al mismo tiempo, reconocemos que Cuba y los Estados Unidos seguirán teniendo diferencias sobre muchos temas regionales y globales.
[El gobierno de Estados Unidos fue el que presionó en 1961 para expulsar al gobierno de Cuba de la OEA. Primero se estableció que el “marxismo-leninismo” era incompatible con el sistema inter-americano y pocas horas después, se expulsó al gobierno de Cuba.]
La participación de los Estados Unidos con el gobierno cubano también se verá limitada por la continua represión de las libertades civiles y políticas en Cuba. Anticipamos que el gobierno cubano continuará oponiéndose a las políticas y operaciones estadounidenses de migración y a los programas de democracia, Radio y TV Martí, la presencia de los Estados Unidos en la Base Naval de Guantánamo, y el embargo. El Gobierno de los Estados Unidos no tiene intención de modificar el tratado de arrendamiento vigente y otras disposiciones relacionadas con la Base Naval de Guantánamo, que permite a los Estados Unidos mejorar y preservar la seguridad regional.
[No se hace referencia a la represión de las libertades civiles y políticas en los EE.UU. Tal vez los lectores deben estar familiarizados con el informe de las Naciones Unidas sobre el respeto del gobierno de Estados Unidos hacia una serie de convenios internacionales. Ver:
https://www.aclu.org/]
En este entorno estratégico, las políticas y actuaciones que los Estados Unidos persigue para hacer avanzar nuestra visión de la normalización de las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba darán forma de manera significativa al futuro de las relaciones bilaterales y regionales, así como a nuestra seguridad y prosperidad compartidas.

V.-Seis objetivos para las relaciones a medio plazo entre los Estados Unidos y Cuba

Para avanzar los cuatro objetivos de resultado asociados a nuestra visión estratégica para la normalización de las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba, los Estados Unidos avanzará de modo concurrente respecto a los seis siguientes objetivos prioritarios:
  1. Interacción entre ambos gobiernos
Continuaremos la participación de alto nivel y técnica en áreas de interés mutuo, incluyendo la agricultura, la economía y las pequeñas empresas, el transporte, la ciencia y la tecnología, el medioambiente, el clima, la salud, la aplicación de la ley, la migración, la seguridad nacional, la preparación y respuesta para casos de desastre, y antiterrorismo. Por medio de la Comisión Bilateral, identificaremos y priorizaremos áreas de colaboración y participación que permitan avanzar en cuanto a nuestras metas de resultados. Fuertes lazos diplomáticos permitirán la participación constructiva en las diferencias bilaterales, incluyendo nuestros programas de democracia y de radiodifusión, mientras que protegemos nuestros intereses y valores, tales como la Base Naval de Guantánamo. Utilizaremos la participación para instar a Cuba a realizar progresos demostrables en materia de derechos humanos y libertad religiosa.

 A medida que los gobiernos de los Estados Unidos y Cuba construyan confianza a través de una participación más frecuente, llevaremos a cabo cada vez más interacciones a nivel de trabajo entre los ministerios y organismos cubanos y las agencias y departamentos de los Estados Unidos que reduzcan la necesidad de conversaciones de alto nivel sobre cuestiones de rutina. Dada la falta de relaciones diplomáticas durante los últimos decenios, se buscará una amplia participación en todo el gobierno cubano, incluyendo ministerios y autoridades locales. Cuando sea apropiado y legalmente posible, colaboraremos con Cuba para normalizar las relaciones comerciales en su totalidad.
[¿Cuáles derechos? ¿El derecho a la salud? ¿El derecho a la alimentación? ¿El derecho a la educación por todo el camino hasta la universidad? ¿El derecho a la vivienda? ¿El derecho al agua potable? ¿El derecho a la integridad personal en todos los ámbitos de la vida? ¿El derecho a la no discriminación racial? ¿El derecho a la no violencia contra uno mismo, su familia y el prójimo? ¿El derecho de los niños a ir a una escuela sin ambiente violento en el aula, la escuela, la calle, el barrio?]
  1. Participación y conectividad
Los Estados Unidos continuará apoyando vínculos entre personas por medio de intercambios del gobierno o patrocinado al nivel privado, incluyendo los temas de educación, cultura, negocios, ciencias, medioambiente, tecnología y deportes. A medida que lo permita la ley, seguiremos apoyando el desarrollo de servicio aéreo regular y fletado y enlaces marítimos, incluyendo los transbordadores. La asociación continuada con la comunidad de origen cubano en los Estados Unidos es de particular importancia dados sus fuertes lazos familiares y socioculturales, así como su función natural como ciudadanos-embajadores. Facilitaremos las oportunidades para que las personas de origen cubano en los Estados Unidos reconstruyan y establezcan nuevos lazos de familia para apoyar la reconciliación. Para facilitar el objetivo de aumentar su acceso a internet de un 5 por ciento a un 50 por ciento de la población de Cuba para 2020, estableceremos un grupo de trabajo bilateral para ampliar la conectividad a Internet. Buscaremos oportunidades que permitan a las fundaciones y universidades estadounidenses establecer vínculos con Cuba.
[¿Qué hay del acceso a Internet en los EE.UU.? En los EE.UU. existen diferencias significativas en función de la capacidad de pago por el servicio. Hay profundas diferencias en función de la edad, la clase, el color de la piel y las diferencias étnicas, así como entre las comunidades donde se reside. No se puede pretender decir a los demás lo que deben hacer, si uno mismo no lo hace en casa.
http://www.pewinternet.org/]
  1. Expansión del comercio
El gobierno de los Estados Unidos buscara maneras de ampliar las oportunidades para que las empresas estadounidenses trabajen con Cuba. El embargo es obsoleto y debe ser levantado. Mi Administración ha pedido reiteradamente al Congreso que levante el embargo, y continuaremos trabajando hacia ese objetivo. Mientras que el embargo se mantenga en su lugar, nuestra función será la de aplicar políticas que permitan la autorización de la participación del sector privado de los Estados Unidos con el sector privado emergente de Cuba y con las empresas estatales que proporcionan bienes y servicios a la población cubana. La cooperación policial se asegurará de que el comercio autorizado y los viajeros autorizados puedan trasladarse rápidamente entre los Estados Unidos y Cuba. Aunque reconocemos la prioridad dada a las empresas estatales en el modelo cubano, pretendemos fomentar reformas que hagan alinearse a estas entidades con las normas internacionales, en especial la transparencia.
[En 2009 los demócratas controlaban 57 escaños en el Senado, los republicanos 41, más 2 independientes que se organizaron en grupos con los demócratas. Por lo que los demócratas tenían 59 votos. Por otra parte, algunos republicanos favorecían las relaciones. ¿Por qué no se aprovechó esta correlación entonces en el Congreso?]
Los cambios regulatorios de los Estados Unidos han creado un espacio para que el gobierno cubano introduzca cambios comparables. [¿¡CAMBIOS COMPARABLES!?] En conjunto con la modificación normativa del Departamento del Tesoro para ampliar el acceso de Cuba al sistema financiero de los Estados Unidos y las cuentas en dólares de tránsito de los Estados Unidos, el gobierno cubano anunció a principios de 2016 sus planes de eliminar la penalización del 10 por ciento en las operaciones de conversión al dólar estadounidense, con sujeción a la mejora del acceso al sistema bancario internacional. Continuaremos los esfuerzos privados y públicos para explicar nuestros cambios regulatorios a las empresas y bancos estadounidenses, a los empresarios cubanos, y al gobierno cubano.
  1. Reforma económica
Aunque el gobierno cubano mantiene sus metas económicas basadas en prioridades nacionales, nosotros utilizaremos nuestra cooperación ampliada para apoyar mayores reformas económicas por parte del gobierno cubano. Los recientes intercambios entre las instituciones de servicios financieros y los reguladores han permitido un mayor entendimiento mutuo de nuestros respectivos sistemas financieros y prioridades económicas. Sostendremos diálogos entre ambos gobiernos para conversar sobre opciones para las reformas macro y microeconómicas, con el objetivo de conectar los cambios en las políticas de los Estados Unidos con las reformas cubanas, de manera que se creen oportunidades para empresas los Estados Unidos y para el pueblo cubano.

Si y cuando el Congreso levanta el embargo, mi Administración participará con el Congreso y los grupos interesados en diálogos e intercambios preparatorios a nivel comercial y económico. Mi Administración entonces, de manera similar, hablará con el Congreso respecto de la sustancia y el momento para un nuevo acuerdo comercial bilateral que aborde los restantes requisitos legales para el comercio.
[¿Es un poco tarde, no? ¡Estamos en octubre de 2016!]
  1. Respeto por los derechos humanos universales, las libertades fundamentales y los valores democráticos
Nosotros no buscaremos un cambio de régimen en Cuba. Continuaremos dejando claro que los Estados Unidos no puede imponer un modelo diferente en Cuba porque el futuro de Cuba depende del pueblo cubano. Deseamos un mayor respeto por parte del gobierno cubano a los derechos humanos universales y las libertades individuales de cada persona. El avance en este aspecto tendrá un impacto positivo en los otros objetivos. Alentaremos al gobierno cubano a respetar los derechos humanos, apoyaremos a la emergente sociedad civil de amplia base en Cuba y alentaremos a los asociados y a los actores no gubernamentales a sumarse a nosotros en abogar a favor de las reformas.

Mientras mantenemos nuestro compromiso de apoyo a los activistas democráticos como lo hacemos en todo el mundo, también participaremos con líderes comunitarios, blogueros, activistas y otros líderes en temas sociales que puedan contribuir al diálogo interno en Cuba sobre la participación cívica. Seguiremos intentando participar con la sociedad civil por medio de la embajada de los Estados Unidos en La Habana y durante las visitas oficiales del gobierno de los Estados Unidos a Cuba. Buscaremos institucionalizar un diálogo regular sobre los derechos humanos con el gobierno cubano para impulsar el progreso en materia de derechos humanos. Seguiremos apoyando programas democráticos que sean transparentes y consistentes con la programación en otras sociedades similarmente situadas en el mundo.

Hemos de utilizar nuestra creciente capacidad para participar con asociados regionales, tanto bilateralmente como por medio de las entidades regionales, para alentar al respeto a los derechos humanos en Cuba. Consultaremos con actores no gubernamentales, como la Iglesia católica y otras entidades religiosas. Finalmente, trabajaremos con la Unión Europea y entidades internacionales y países con ideas similares para impulsar al gobierno cubano a que respete los valores universales.
[La misma vieja política]
  1. Integración cubana en los sistemas internacionales y regionales
Ampliaremos el diálogo con Cuba en las organizaciones en las que ya es miembro, como la OMC y la Organización Mundial de Aduanas (OMA), y alentaremos a Cuba a avanzar hacia una participación basada en normas, sujeta a los requisitos legales. Animaremos a Cuba para que ajuste su marco jurídico, en particular su legislación comercial, de acuerdo con las normas internacionales. Animaremos a Cuba a cumplir con las normas de la OMA para la seguridad de la cadena de suministro. En la medida permitida y en consonancia con la ley aplicable, facilitaremos la integración en los organismos internacionales, incluso mediante el uso de programas de asistencia técnica.
Continuaremos cooperando con Cuba en temas regionales y globales (por ejemplo, la lucha contra el brote de ébola y el proceso de paz en Colombia). Poner fin al embargo y satisfacer otros requisitos legales relativos al comercio permitirá a los Estados Unidos normalizar las relaciones comerciales con Cuba.
[¿El Presidente no está familiarizado con lo que Cuba ha hecho en los últimos años en este aspecto? Ver: http://www.wcoomd.org/]

VI.-Aplicación de políticas

  1. Funciones y responsabilidades
Para facilitar la aplicación eficaz de esta directiva, los departamentos y agencias tendrán las siguientes funciones y responsabilidades, consistente con la autoridad y las limitaciones legales relevantes:

El personal del Consejo de Seguridad Nacional (NSC) aportará la coordinación continua de las políticas y supervisará el cumplimiento de esta directiva presidencial y de la estrategia con Cuba en general en lo necesario.

El Departamento de Estado continuará siendo responsable por la formulación de la política de los Estados Unidos y la coordinación de las relaciones con Cuba. Esto incluye apoyando a las operaciones de la embajada en La Habana y asegurando de que cuente con los recursos y el personal adecuado. Otras responsabilidades incluyen la emisión de visas de inmigrante y de no inmigrante, proceso de refugiados, promoción de intercambios educativos y culturales, coordinación de programas sobre la democracia, y rendir informes sobre lo político y lo económico.
El Departamento de Estado continuará a la cabeza de la Comisión Bilateral los Estados Unidos -Cuba y coordinará una serie de diálogos, tales como el Diálogo sobre la Aplicación de la Ley, conversaciones anuales sobre migración y las reuniones para resolver reclamaciones pendientes.
El Departamento de Estado seguirá codirigiendo esfuerzos con la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional para asegurar que la programación sobre democracia sea transparente y en consonancia con la programación existente para otras sociedades similarmente situadas. El Departamento de Estado coordinará los esfuerzos para impulsar la cooperación con Cuba en materia de ciencia y tecnología.

El Departamento de Estado apoyará las telecomunicaciones y el aumento del acceso a Internet en Cuba y aportará orientación en materia de política exterior a los Departamentos de Comercio y del Tesoro respecto a ciertas exportaciones, transacciones financieras y otras solicitudes de licencia.

Misión de los Estados Unidos ante las Naciones Unidas (USUN), en coordinación con el Departamento de Estado supervisará los asuntos multilaterales pertinentes a Cuba en las Naciones Unidas. USUN identificará áreas de posible colaboración con Cuba que permitan impulsar una relación más colaborativa entre los Estados Unidos y Cuba en las Naciones Unidas. El USUN también participará en conversaciones relacionadas a la resolución anual de las Naciones Unidas sobre el embargo cubano, a medida que nuestra relación bilateral siga desarrollándose en una trayectoria positiva.

El Departamento del Tesoro es responsable de aplicar las restricciones económicas del embargo y las políticas de licencias. El Departamento del Tesoro continuará con su tarea de ayudar al público, a los negocios, y a las instituciones financieras a comprender los cambios regulatorios. El Departamento del Tesoro continuará revisando y respondiendo a preguntas públicas y a la retroalimentación sobre las regulaciones y la orientación pública que puedan ser mayormente aclaradas, y dialogará con el Departamento de Estado sobre cualquier nueva solicitud de licencia que el Departamento del Tesoro reciba del público, para determinar si tales solicitudes son coherentes con los cambios regulatorios y la ley vigente. El Departamento del Tesoro utilizará los canales disponibles para el diálogo bilateral para entender el sistema económico y financiero de Cuba y alentar a las reformas y también continuará participando en diálogos con el gobierno cubano sobre nuestros cambios regulatorios.

El Departamento de Comercio continuará respaldando el desarrollo del sector privado en Cuba, el empresariado, el desarrollo del derecho mercantil y los derechos de propiedad intelectual [¿El Havana Club, por ejemplo???]así como la protección medioambiental y el pronóstico de tormentas. Si se levantan las restricciones legales, el Departamento de Comercio promoverá el aumento del comercio con Cuba proporcionando ayuda para las exportaciones a las compañías de los Estados Unidos. Mientras tanto el Departamento de Comercio continuará adelante con un robusto esfuerzo de acercamiento para asegurarse de que las empresas de los Estados Unidos entiendan que los cambios regulatorios en los Estados Unidos ofrecen nuevas oportunidades para obtener licencias o usar excepciones a las licencias para aumentar las exportaciones autorizadas a Cuba, incluyendo a empresas propiedad del estado cubano que proporcionan bienes y servicios para atender las necesidades del pueblo cubano [¡Algo positivo!].

Además, el Departamento de Comercio seguirá participando en un diálogo con el gobierno cubano sobre nuestros cambios regulatorios, así como sobre la necesidad de simplificar el proceso cubano para las importaciones, la transparencia en las reglamentaciones cubanas para los negocios y otras medidas que conduzcan a la realización plena de los beneficios de nuestros cambios regulatorios.
El Departamento de Defensa (DOD) seguirá tomando medidas para ampliar las relaciones en materia de defensa con Cuba en lo que favorezca los intereses de los Estados Unidos, con un enfoque inicial en la ayuda humanitaria, auxilio en caso de desastres y la lucha contra el narcotráfico en el Caribe.

 El DOD apoyará la inclusión de Cuba en el sistema interamericano de defensa y en las conferencias regionales de seguridad y defensa, que le proporcionarán a Cuba un papel en la estabilidad hemisférica. El DOD seguirá haciendo preparativos de contingencia y apoyará la capacidad del Departamento de Seguridad Nacional y del Departamento de Estado para resolver los temas relacionados con la migración masiva y la migración marítima en cumplimiento de las órdenes ejecutivas 12807 y 13276, y consistente con otras pautas y estrategias interagenciales aplicables.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) participará, junto al Departamento de Justicia con el gobierno cubano para combatir el terrorismo y el crimen internacional organizado. En apoyo a los objetivos de seguridad y de política exterior de los Estados Unidos el DHS elaborará protocolos para la cooperación en investigación con Cuba, en coordinación con otros departamentos y agencias. El DHS reforzará la seguridad y la eficacia de las cadenas de abastecimiento y sistemas de viaje transfronterizos en apoyo de la participación entre personas y del comercio autorizado de los Estados Unidos con el sector privado de Cuba. El DHS salvaguardará la integridad del sistema de inmigración de los Estados Unidos incluyendo la facilitación de la inmigración legal y para asegurar la protección de refugiados. El secretario de Seguridad Nacional, líder en el gobierno de los Estados Unidos en materia de migración marítima o migración masiva, con apoyo de los secretarios de Estado y de Defensa, resolverá una migración marítima o una migración masiva en cumplimiento de las órdenes ejecutivas 12807 y 13276 y en concordancia con las orientaciones y estrategias interagenciales aplicables.

El Departamento de Justicia (DOJ) participará junto con el DHS y el gobierno cubano para combatir el terrorismo y el crimen internacional organizado. El DOJ trabajará con Cuba para expandir la seguridad y la cooperación en materia de aplicación de la ley, aumentar la capacidad de compartir información y compartir prácticas óptimas con sus contrapartes cubanas. Este trabajo aprovechará y fortalecerá la actual cooperación con Cuba en cuanto a la aplicación de la ley bajo la cobertura del Diálogo de los Estados Unidos-Cuba sobre aplicación de la ley y sus diversos grupos de trabajo, que se enfocan en antiterrorismo, antinarcóticos, delitos cibernéticos, trata de personas y otras áreas de la actividad criminal.

La Administración de Pequeñas Empresas (SBA) seguirá participando con el gobierno cubano, empresarios, pequeñas empresas y empresas cooperativas. La SBA apoyará los intercambios con el gobierno cubano en áreas de interés mutuo, particularmente en la formalización de pequeñas empresas y para impulsar el crecimiento de nuevos emprendimientos.
La Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos proporcionará la coordinación en cuanto a políticas comerciales en los foros internacionales y, en concordancia con los requisitos y restricciones legales, preparará las negociaciones para normalizar y ampliar el comercio entre los Estados Unidos y Cuba.

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) trabajará para aumentar las exportaciones agrícolas y de alimentos de los Estados Unidos a Cuba al crear oportunidades de mercado, mejorando la posición competitiva de la agricultura de los Estados Unidos y mejorando la seguridad alimentaria y la capacidad agrícola de Cuba, al mismo tiempo que protege la salud de plantas, animales y personas. El USDA trabajará con el gobierno de Cuba para impulsar la cooperación apuntada en el memorándum de entendimiento sobre agricultura entre los Estados Unidos y Cuba firmado en marzo de 2016. El USDA favorecerá el comercio y el desarrollo de relaciones entre los Estados Unidos y Cuba en la extensión que se permita y en concordancia con las leyes aplicables.

El Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS), de acuerdo con el memorándum de entendimiento firmado en junio de 2016 entre el HHS y el Ministerio de Salud Pública de la República de Cuba, colaborará con sus contrapartes cubanas en las áreas de salud pública, investigación y ciencias biomédicas, incluyendo la colaboración para enfrentar al virus del zika, dengue, chikungunya y otros arbovirus. El HHS promoverá el trabajo conjunto, como la fabricación de vacunas, tratamientos y diagnósticos, se asociará con Cuba para prevenir, detectar y responder a los brotes de enfermedades infecciosas; colaborará en el campo del control del cáncer, programas para tratamientos e investigaciones conjuntas; así como en el intercambio de prácticas óptimas relativas al acceso a cuidados de la salud.

La Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) coordinará con los departamentos y agencias del gobierno de los Estados Unidos la respuesta a fenómenos ambientales no planificados, tales como desastres naturales o causados por humanos. La USAID liderará conjuntamente con el Departamento de Estado los esfuerzos para asegurar que la programación democrática sea transparente y coherente con la programación en otras sociedades similarmente situadas.

El Departamento de Transporte (DOT) seguirá desarrollando los enlaces para el transporte aéreo y de superficie entre los Estados Unidos y Cuba para apoyo de los proveedores de transporte, viajeros autorizados, y comercio, así como al mismo tiempo proporcionará las regulaciones requeridas y la supervisión de la seguridad de los proveedores y sistemas de transporte.

La Oficina del Director de Inteligencia Nacional (DNI) apoyará los esfuerzos más amplios del gobierno de los Estados Unidos para normalizar las relaciones con Cuba, con elementos de la comunidad de inteligencia que trabajan para buscar oportunidades de participación en áreas de interés común por medio de las cuales podamos intercambiar información con las contrapartes cubanas sobre amenazas mutuas.

El Departamento del Interior (DOI) continuará su cooperación con Cuba en las áreas marinas protegidas de Cuba y seguirá participando con sus contrapartes cubanas para finalizar acuerdos sobre conservación de la vida silvestre, áreas terrestres nacionales protegidas y registros sísmicos.
  1. Acercamiento al Congreso
El firme apoyo en el Congreso para la normalización entre los Estados Unidos y Cuba podría contribuir a la celeridad y éxito de las metas anteriormente señaladas, particularmente con respecto al embargo y el adecuado personal para la embajada. Intentaremos lograr apoyo del Congreso para levantar el embargo y otras restricciones legales para facilitar la ampliación de los viajes y el comercio con Cuba y acelerar la normalización [¿Pero qué tiempo queda?]. Participaremos regularmente con miembros y personal del Congreso en lo que se refiere a desafíos y oportunidades en Cuba, abogaremos a favor de las políticas del gobierno de los Estados Unidos y de contar con el personal y los recursos suficientes para aplicar los objetivos anteriormente señalados y las prioridades políticas y alentaremos y facilitaremos viajes del congreso a la región.
  1. Monitorización y supervisión
La Comisión Interagencial de Políticas (IPC), o su equivalente en el futuro, tendrá la responsabilidad primaria de coordinar y supervisar la aplicación de esta política. El personal de NSC convocará regularmente a reuniones de la IPC y del comité de encargados en segundo lugar (Deputies Committee) en medida de las necesidades para monitorizar la aplicación y resolver obstáculos a los avances. Los siguientes departamentos y agencias designarán a funcionarios principales responsables para administrar la aplicación de políticas en sus agencias: Departamento de Estado, Departamento del Tesoro, Departamento de Comercio, DOD (Oficina del secretario de Defensa y Estado Mayor Conjunto), DHS, DOJ, USDA, HHS, DOT, USUN, la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos, USAID, SBA y DNI.
  1. Normativa previa
La orden ejecutiva 13276, Delegación de responsabilidades concernientes a extranjeros indocumentados prohibidos o interceptados en la región del Caribe, de fecha 15 de noviembre de 2002 y la orden ejecutiva 12807, Interdicción de extranjeros ilegales, de fecha 24 de mayo de 1992, continúan en vigor.
BARACK OBAMA
Una calle en La Habana. Foto: AP
Una calle en La Habana. Foto: AP
(Comentarios de Nelson P Valdes traducidos del inglés por Cubadebate)