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jueves, 14 de mayo de 2020

¡Inmoral! Gobierno estadounidense incluye a Cuba en su lista espuria de países que no colaboran con la lucha antiterrorista




Letrero del Departamento de Estado de EE.UU. en Washington DC, 6 de enero de 2020. Foto: AFP.
Este miércoles el Departamento de Estado de los EE.UU. incluyó a Cuba en la lista negra de países que no colaboran con la lucha antiterrorista.

La mayor de las Antillas no estaba en esta lista, en la que figuran Irán, Corea del Norte, Siria y Venezuela, desde 2015, cuando fue sacada por la administración Obama, luego de haber sido incluida durante 33 años.
Según el texto, concretamente, EE.UU. certifica a estos países bajo la Sección 40A de la Ley de Control de Exportación de Armas como "no cooperantes completamente" con los esfuerzos antiterroristas de Washington; y, con base en esa normativa, se prohíbe la venta o licencia para la exportación de artículos y servicios de defensa a estos Estados.

Según el documento del Departamento de Estado, Cuba fue incluido porque miembros del Ejército de Liberación Nacional (ELN) de Colombia, que viajaron en 2017 para llevar a cabo conversaciones de paz, permanecieron en la isla en 2019 y se negó a extraditar a 10 miembros de esa organización guerrillera, luego que la misma se adjudicara el atentado con coche bomba en la Escuela General Santander de Cadetes de Bogotá, que dejó 22 personas fallecidas y más de 60 heridas.
"La negativa de Cuba a comprometerse productivamente con el Gobierno colombiano demuestra que no está cooperando con el trabajo de EE.UU. para apoyar los esfuerzos de Colombia para asegurar una paz, seguridad y oportunidad justa y duradera para su gente", señala el documento.
También, menciona que Cuba alberga a varios prófugos de la justicia estadounidense; entre ellos mencionan a Joanne Chesimard, quien fue condenada por supuestamente ejecutar al soldado estatal de Nueva Jersey Werner Foerster en 1973.

Permanencia de los otros países

En cuanto a Venezuela, su permanencia en la lista responde a que en 2019, el presidente Nicolás Maduro y sus funcionarios presuntamente "continuaron proporcionando entornos permisivos para que los terroristas en la región mantengan su presencia", entre ellos supuestos disidentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y miembros del ELN.

Recuerdan, además, que Maduro ha sido acusado penalmente de llevar a cabo actividades de narcotráfico, presuntamente con las FARC, en los últimos 20 años.

Sobre Siria, EE.UU. considera que este país "ha continuado su apoyo político y militar a grupos terroristas", entre ellos Hezbolá.

A Corea del Norte, la señalan de continuar brindando acogida a cuatro personas japonesas que participaron en el secuestro de un vuelo de una aerolínea japonesa en 1970. Además, menciona que Japón busca a 12 ciudadanos desaparecidos entre 1970 y 1980 que, se presume, fueron secuestrados por entidades estatales de Pionyang​.
A Irán, por su parte, la acusan de continuar siendo "el mayor patrocinador estatal del terrorismo del mundo", al apoyar a Hezbolá, grupos terroristas palestinos y otros que operan en todo el Medio Oriente.

Además, señalan que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán "ha estado directamente involucrado en el complot terrorista y ha matado a ciudadanos estadounidenses".

Fernández de Cossío recuerda la larga historia de terrorismo de EE.UU. contra Cuba

El Gobierno de Cuba ha denunciado este miércoles “la larga historia de actos de terrorismo cometidos por Estados Unidos” contra la Isla, horas después de que Washington decidiera incluir al pequeño territorio caribeño dentro de un listado de países que supuestamente no cooperan contra el terrorismo.

El director general para Estados Unidos del Ministerio de Asuntos Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, ha señalado que a esta larga tradición de ataques cuenta con la “complicidad” de Washington con “individuos y organizaciones” que atentaron contra la Isla, entre ellos del antiguo agente de la CIA Luis Posada Carriles, autor intelectual del atentado contra el Vuelo 455 de Cubana de Aviación en 1976, en el que murieron más de 70 personas.

Después de que Cuba denunciara “el silencio cómplice” que las autoridades estadounidenses estaban manteniendo sobre el ataque cometido el pasado 30 de abril a su Embajada en Washington, el Departamento de Estado de Estados Unidos decidía incluir al país caribeño en un listado de naciones que “no cooperan completamente” contra el terrorismo.
Era la primera vez en cuatro años que Estados Unidos incluye a Cuba en este tipo de listas, en la que llegó a estar durante 33 años, en la que también se encuentran otros países como Venezuela, Irán, Siria y Corea del Norte.
El Departamento de Estado ha justificado la incorporación de Cuba en que se ha negado a extraditar a Colombia a los miembros del Ejército de Liberación Nacional (ELN) que participaron en las conversaciones de paz celebradas entre 2017 y 2019 en La Habana.
Cuba denunció hace dos semanas que de madrugada un individuo realizó disparos contra la Embajada cubana en Estados Unidos. El atacante fue detenido por las autoridades locales en el lugar de los hechos y fue puesto bajo custodia.

El Gobierno de Cuba, que achacó el ataque a la creciente retórica hostil de la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, hacia la isla, solicitó a las autoridades de Washington estar al corriente de las investigaciones, así como conocer la identidad y las motivaciones del autor.

(Con información de RT y Europa Press)

miércoles, 11 de enero de 2017

Empieza la era Trump…




Photographer: Victor J. Blue/Bloomberg via Getty Images
Photographer: Victor J. Blue/Bloomberg via Getty Images

Unos días después del acuerdo entre Rusia y Turquía que permitió acabar con la interminable batalla de Alepo, leí en un célebre semanario francés el siguiente comentario: “La permanente crisis de Oriente Medio está lejos de resolverse. Unos piensan que la solución pasa obligatoriamente por Rusia, mientras que otros creen que todo depende de Turquía. Aunque lo que queda claro ahora es que, de nuevo y definitivamente –por lo menos cabe desearlo–, Rusia tiene en sus manos los argumentos decisivos para poner punto final a esa crisis”. ¿Qué tiene de particular este comentario? Pues que se publicó en la revista parisina L’Illustration… el 10 de septiembre de 1853.

O sea, hace ciento sesenta y tres años la crisis de Oriente Medio ya era calificada de “permanente”. Y es probable que lo siga siendo… Aunque un parámetro importante cambia a partir de este 20 de enero: llega un nuevo presidente de Estados Unidos a la Casa Blanca: Donald Trump. ¿Puede esto modificar las cosas en esta turbulenta región? Sin ninguna duda, porque, desde finales de los años 1950, Estados Unidos es la potencia exterior que mayor influencia ejerce en esta área y porque, desde entonces, todos los presidentes estadounidenses, sin excepción, han intervenido en ella. Recordemos que el caos actual en esta zona es, en gran parte, la consecuencia de las intervenciones militares norteamericanas decididas, a partir de 1990, por los presidentes George H. Bush, Bill Clinton y George W. Bush, y por el (más reciente) azorado apoyo a las “primaveras árabes” estimuladas por Barack Obama (y su secretaria de Estado Hillary Clinton).

Aunque globalmente la línea que defendió el candidato republicano durante su campaña electoral fue calificada de “aislacionista”, Donald Trump ha declarado en repetidas ocasiones que la Organización del Estado Islámico (OEI o ISIS por sus siglas en inglés) es el “enemigo principal” de su país y que, por consiguiente, su primera preocupación será destruirlo militarmente. Para alcanzar ese objetivo, Trump está dispuesto a establecer una alianza táctica con Rusia, potencia militarmente presente en la región desde 2015 como aliada principal del Gobierno de Bachar el Asad. Esta decisión de Donald Trump, si se confirma, representaría un espectacular cambio de alianzas que desconcierta a los propios aliados tradicionales de Washington. En particular a Francia, por ejemplo, cuyo Gobierno socialista –por extrañas razones de amistad y negocios con Estados teocráticos ultrarreaccionarios como Arabia Saudí y Qatar– ha hecho del derrocamiento de Bachar el Asad, y por consiguiente de la hostilidad hacia el presidente ruso Vladímir Putin, el alfa y el omega de su política exterior (1).

Donald Trump tiene razón: las dos grandes batallas para derrotar definitivamente a los yihadistas del ISIS –la de Mosul en Irak y la de Raqqa en Siria– aún están por ganar. Y van a ser feroces. Una alianza militar con Rusia es, sin duda, una buena opción. Pero Moscú tiene aliados importantes en esa guerra. El principal de ellos es Irán, que participa directamente en el conflicto con hombres y armamento. E indirectamente pertrechando a las milicias de voluntarios libaneses chiíes del Hezbolá.

El problema para Trump es que también repitió, durante su campaña electoral, que el pacto con Irán y seis potencias mundiales sobre el programa nuclear iraní, que entró en vigor el 15 de julio de 2015 y al que se habían opuesto duramente los republicanos en el Congreso, era “un desastre”, “el peor acuerdo que se ha negociado”. Y anunció que otra de sus prioridades al llegar a la Casa Banca sería desmantelar ese pacto que garantiza la puesta bajo control del programa nuclear iraní durante más de diez años, a la vez que levanta la mayoría de las sanciones económicas impuestas por la ONU contra Teherán.

Romper ese pacto con Irán no será sencillo, pues se firmó con el resto de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (China, Francia, el Reino Unido, Rusia) y Alemania, a los que Washington tendría que enfrentarse. Pero es que, además, como se ha dicho, el aporte de Irán en la batalla contra el ISIS, tanto en Irak como en Siria, resulta fundamental. No es el momento de enemistarse de nuevo con Teherán. Moscú, que ve con buenos ojos el acercamiento de Washington, no aceptará que esto se haga a costa de su alianza estratégica con Teherán.

Uno de los primeros dilemas del presidente Donald Trump consistirá, pues, en resolver esa contradicción. No le resultará fácil. Entre otras cosas porque su propio equipo de halcones, que acaba de nombrar, parece poco flexible en lo que respecta a las relaciones con Irán (2).

Por ejemplo, el general Michael Flynn, su asesor de Seguridad Nacional (lo que Henry Kissinger fue para Ronald Reagan), está obsesionado con Irán. Sus detractores le definen como “islamófobo” porque ha publicado opiniones que muchos consideran abiertamente racistas. Como cuando escribió en su cuenta de Twitter: “El temor a los musulmanes es perfectamente racional”. Flynn participó en las campañas para desmantelar las redes insurgentes en Afganistán y en Irak. Asegura que la militancia islamista es una “amenaza existencial a escala global”. Igual que Trump, sostiene que la Organización del Estado Islámico es la “mayor amenaza” a la que se enfrenta EE.UU. Cuando fue director de la Agencia de Inteligencia para la Defensa (AID), de 2012 a 2014, dirigió la investigación sobre el asalto al consulado estadounidense de Bengasi, en Libia, el 11 de septiembre de 2012, en el que murieron varios “marines” y el embajador norteamericano Christopher Stevens. En aquella ocasión, Michael Flynn insistió en que el objetivo de su agencia, como el de la CIA, era “demostrar el papel de Irán en ese asalto” (3). Aunque jamás haya habido evidencia de que Teherán tuviera cualquier participación en ese ataque. Curiosamente, a pesar de su hostilidad hacia Irán, Michael Flynn está a favor de trabajar de manera más estrecha con Rusia. Incluso, en 2015, el general viajó a Moscú, donde fue fotografiado sentado al lado de Vladímir Putin en una cena de gala para el canal estatal de televisión Russia Today (RT), en el que ha aparecido regularmente como analista. Posteriormente, Flynn admitió que se le pagó por hacer ese viaje y defendió al canal ruso diciendo que no veía “ninguna diferencia entre RT y el canal estadounidense CNN”.

Otro antiiraní convencido es Mike Pompeo, el nuevo director de la CIA, un ex militar graduado de la Academia de West Point y miembro del ultraconservador Tea Party. Tras su formación militar fue destinado a un lugar de extrema tensión durante la Guerra Fría: patrulló el “Telón de Acero” hasta la caída del Muro de Berlín en 1989. En su carrera como político, Mike Pompeo formó parte del Comité de Inteligencia del Congreso y se destacó en una investigación que puso contra las cuerdas a la candidata demócrata Hillary Clinton por su pretendido papel durante el asalto de Bengasi.

Ultraconservador, Pompeo es hostil al cierre de la base de Guantánamo (Cuba) y ha criticado a los líderes musulmanes de Estados Unidos. Es un partidario decidido de dar marcha atrás con respecto al tratado nuclear firmado con Irán, al que califica de “Estado promotor del terrorismo”.

Pero quizás el enemigo más rabioso de Irán, en el entorno de Donald Trump, es el general James Mattis, apodado “Perro Loco”, que estará a cargo del Pentágono (4), o sea, ministro de Defensa. Este general retirado de 66 años demostró su liderazgo militar al mando de un batallón de asalto durante la primera guerra del Golfo en 1991; luego dirigió una fuerza especial en el sur de Afganistán en 2001; después comandó la Primera División de la Infantería de Marina que entró en Bagdad para derrocar a Sadam Hussein en 2003; y, en 2004, lideró la toma de Faluya en Irak, bastión de la insurgencia suní. Hombre culto y lector de los clásicos griegos, es también apodado el “Monje Guerrero”, alusión a que jamás se casó ni tuvo hijos. James Mattis ha repetido infinitas veces que Irán es la “principal amenaza” para la estabilidad de Oriente Medio, por encima de organizaciones terroristas como el ISIS o Al Qaeda: “Considero al ISIS como una excusa para Irán para continuar causando daño. Irán no es un enemigo del ISIS. Teherán tiene mucho que ganar con la agitación que crea el ISIS en la región”.

En materia de geopolítica, como se ve, Donald Trump va a tener que salir pronto de esa contradicción. En el teatro de operaciones de Oriente Próximo, Washington no puede estar –a la vez– a favor de Moscú y contra Teherán. Habrá que clarificar las cosas. Con la esperanza de que se consiga un acuerdo. De lo contrario, hay que temer la entrada en escena del nuevo amo del Pentágono, James Mattis “Perro Loco”, de quien no debemos olvidar su amenaza más famosa, pronunciada durante la invasión de Irak: “Vengo en son de paz. No he traído artillería. Pero, con lágrimas en los ojos, les digo esto: si me fastidian, los mataré a todos”.

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(1) Aunque, como se sabe, hay elecciones el próximo mes de mayo en Francia, a las cuales el actual presidente socialista François Hollande, muy impopular, ha decidido no volverse a presentar. El candidato conservador con mayores posibilidades de ganar, François Fillon, ha declarado, por su parte, que reorientará la política exterior francesa para normalizar de nuevo las relaciones con Moscú.
(2) Léase Paul Pillar, “Will the Trump Administration Start a War with Iran?”, The National Interest, 7 de diciembre de 2016.
(3) Léase The New York Times, 3 de diciembre de 2016.
(4) James Mattis necesitará que el Congreso le conceda una excepción para esquivar la ley que exige que pasen siete años entre salir del Ejército y acceder a la jefatura del Pentágono.
Fuente:http://www.monde-diplomatique.es/?url=editorial/0000856412872168186811102294251000/editorial/?articulo=b013574d-1e69-4a5d-aa02-3c712b0a2e42

viernes, 28 de junio de 2013

Los medios mienten acerca de Siria, afirma Kissinger

 
 Nota de José Miguel : Quien fuera considerado durante mucho tiempo el "cerebro gris" de la política exterior norteamericana Henry Kissinger, acaba de ofrecer declaraciones con su óptica claro está, sobre la situación en Siria. 

Al menos dice algo que es verdad: que los medios de prensa estadounidenses mienten sobre la actual situación en ese país árabe. Precisamente por esto es que los ciudadanos de Estados Unidos tienen una visión distorcionada sobre la realidad allí, cuya mayor responsabilidad recae en Washington y sus aliados occidentales y árabes que en el fondo desean derrocar a Al Assad y establecer allí un régimen acorde con sus intereses que le sirva de trampolin en su política agresiva contra Irán, Rusia y China. 

Les dejo ahora con el siguiente artículo de Prensa Latina.

Los medios mienten acerca de Siria, afirma Kissinger

 
Henry Kissinger, exsecretario de Estado durante los mandatos presidenciales de Richard Nixon y Gerald Ford, afirmó que los medios de prensa estadounidenses mienten sobre la actual situación en Siria.

Kissinger, quien desempeñó un papel preponderante en la política exterior de Estados Unidos entre 1969 y 1977, aseguró que los medios no describen lo que está pasando en el país árabe.

Al hablar en la Escuela Gerald R. Ford de Política Pública de la Universidad de Michigan, dijo que se trata de un conflicto entre grupos sectarios; sin embargo, esta apreciación también es insuficiente porque no reconoce que son las naciones de Occidente y su propio país los que han alentado y apoyado a las agrupaciones irregulares que pretenden derrocar el gobierno del presidente Bashar al Assad.

Pese a su crítica, Kissinger expresó en otra parte de su discurso que el resultado que le gustaría ver en Siria es el de un país desintegrado y balcanizado con “más o menos regiones autónomas”.

Esto, en esencia, es la regla de dividir y conquistar, señaló este jueves un artículo del medio canadiense Global Research.

Hace dos semanas, el presidente Barack Obama autorizó armar a los terroristas -según los califican las autoridades de Damasco-,con lo cual Washington entra más de lleno en el conflicto, pues hasta ahora se decía que brindaba solo el denominado apoyo no letal.

La Casa Blanca, que repite como lo hizo en Irak el viejo guión del uso de armas de destrucción masiva para alentar una intervención militar, alega que Siria empleó armas químicas, aunque no aparecen las evidencias al respecto.

En Siria, el gobierno estadounidense está tratando de propiciar una división más como lo ha hecho en otros puntos de la geografía mundial, opinan algunos analistas, quienes evalúan a Kissinger como una figura responsable de miles de muertos en Suramérica, un avezado en ocultar la verdad y detrás de la intervención de la CIA en varios golpes de Estado sucedidos en Latinoamérica durante la década del 70.

Sus críticos lo señalan ligado a varios regímenes dictatoriales latinoamericanos, tales como la dictadura de Augusto Pinochet, en Chile, así como por ser el responsable de planes represivos como la Operación Cóndor, cuya célula de origen habría sido la Academia de las Américas.


(Con información de Prensa Latina)

miércoles, 21 de marzo de 2012

Los caminos que conducen al desastre




Esta Reflexión podrá escribirse hoy, mañana o cualquier otro día sin riesgo de equivocarse. Nuestra especie se enfrenta a problemas nuevos. Cuando expresé hace 20 años en la Conferencia de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo en Río de Janeiro que una especie estaba en peligro de extinción, tenía menos razones que hoy para advertir sobre un peligro que veía tal vez a la distancia de 100 años.

Entonces unos pocos líderes de los países más poderosos manejaban el mundo. Aplaudieron por mera cortesía mis palabras y continuaron plácidamente cavando la sepultura de nuestra especie.

Parecía que en nuestro planeta reinaba el sentido común y el orden. Hacía rato que el desarrollo económico apoyado por la tecnología y la ciencia semejaba ser el Alfa y Omega de la sociedad humana.

Ahora todo está mucho más claro. Verdades profundas se han ido abriendo paso. Casi 200 Estados, supuestamente independientes, constituyen la organización política a la que en teoría corresponde regir los destinos del mundo.

Alrededor de 25 mil armas nucleares en manos de fuerzas aliadas o antagónicas dispuestas a defender el orden cambiante, por interés o por necesidad, reducen virtualmente a cero los derechos de miles de millones de personas.

No cometeré la ingenuidad de asignar a Rusia o a China, la responsabilidad por el desarrollo de ese tipo de armas, después de la monstruosa matanza de Hiroshima y Nagasaki, ordenada por Truman, tras la muerte de Roosevelt.

Tampoco caería en el error de negar el holocausto que significó la muerte de millones de niños y adultos, hombres o mujeres, principalmente judíos, gitanos, rusos o de otras nacionalidades, que fueron víctimas del nazismo. Por ello repugna la política infame de los que niegan al pueblo palestino su derecho a existir.

¿Alguien piensa acaso que Estados Unidos será capaz de actuar con la independencia que lo preserve del desastre inevitable que le espera?

En pocas semanas los 40 millones de dólares que el presidente Obama prometió recaudar para su campaña electoral solo servirán para demostrar que la moneda de su país está muy devaluada, y que Estados Unidos, con su insólita y creciente deuda pública que se acerca a los 20 mil millones de millones de dólares, vive del dinero que imprime y no de lo que produce. El resto del mundo paga lo que ellos dilapidan.

Nadie cree tampoco que el candidato demócrata sea mejor o peor que sus adversarios republicanos: llámese Mitt Romney o Rick Santorum. Años luz separan a los tres de personajes tan relevantes como Abraham Lincoln o Martin Luther King. Es realmente inusitado observar una nación tan poderosa tecnológicamente y un gobierno tan huérfano a la vez de ideas y valores morales.

Irán no posee armas nucleares. Se le acusa de producir uranio enriquecido que sirve como combustible energético o componentes de uso médico. Quiérase o no, su posesión o producción no es equivalente a la producción de armas nucleares. Decenas de países utilizan el uranio enriquecido como fuente de energía, pero este no puede emplearse en la confección de un arma nuclear sin un proceso previo y complejo de purificación.

Sin embargo Israel, que con la ayuda y la cooperación de Estados Unidos fabricó el armamento nuclear sin informar ni rendir cuentas a nadie, hoy sin reconocer la posesión de estas armas, dispone de cientos de ellas. Para impedir el desarrollo de las investigaciones en países árabes vecinos atacó y destruyó los reactores de Irak y de Siria. Ha declarado a su vez el propósito de atacar y destruir los centros de producción de combustible nuclear de Irán.

En torno a ese crucial tema ha estado girando la política internacional en esa compleja y peligrosa región del mundo, donde se produce y suministra la mayor parte del combustible que mueve la economía mundial.

La eliminación selectiva de los científicos más eminentes de Irán, por parte de Israel y sus aliados de la OTAN, se ha convertido en una práctica que estimula los odios y los sentimientos de venganza.

El gobierno de Israel ha declarado abiertamente su propósito de atacar la planta productora de uranio enriquecido en Irán, y el gobierno de Estados Unidos ha invertido cientos de millones de dólares en la fabricación de una bomba con ese propósito.

El 16 de marzo de 2012 Michel Chossudovsky y Finian Cunningham publicaron un artículo revelando que “Un importante general de la Fuerza Aérea de EE.UU. ha descrito la mayor bomba convencional -la revienta-búnkeres de 13,6 toneladas- como ‘grandiosa’ para un ataque militar contra Irán.

“Un comentario tan locuaz sobre un masivo artefacto asesino tuvo lugar en la misma semana en la cual el presidente Barack Obama se presentó para advertir contra el ‘habla a la ligera’ sobre una guerra en el Golfo Pérsico.”

“…Herbert Carlisle, vice jefe de Estado Mayor para operaciones de la Fuerza Aérea de EE.UU. [...] agregó que probablemente la bomba sería utilizada en cualquier ataque contra Irán ordenado por Washington.

“El MOP, al que también se refieren como ‘La madre de todas las bombas’, está diseñado para perforar a través de 60 metros de hormigón antes de detonar su masiva bomba. Se cree que es la mayor arma convencional, no nuclear, en el arsenal estadounidense.”

“El Pentágono planifica un proceso de amplia destrucción de la infraestructura de Irán y masivas víctimas civiles mediante el uso combinado de bombas nucleares tácticas y monstruosas bombas convencionales con nubes en forma de hongo, incluidas la MOAB y la mayor GBU-57A/B oMassive Ordnance Penetrator (MOP), que excede a la MOAB en capacidad destructiva.

“La MOP es descrita como ‘una poderosa nueva bomba que apunta directamente a las instalaciones nucleares subterráneas de Irán y Corea del Norte. La inmensa bomba -más larga que 11 personas colocadas hombro a hombro, o más de 6 metros desde la base a la punta’.”
Ruego al lector me excuse por este enredado lenguaje de la jerga militar.

Como puede apreciarse, tales cálculos parten del supuesto de que los combatientes iraníes, que suman millones de hombres y mujeres conocidos por su fervor religioso y sus tradiciones de lucha, se rendirán sin disparar un tiro.

En días recientes los iranios han visto como los soldados de Estados Unidos que ocupan Afganistán, en apenas tres semanas, orinaron sobre los cadáveres de afganos asesinados, quemaron los libros del Corán y asesinaron a más de 15 ciudadanos indefensos.

Imaginemos a las fuerzas de Estados Unidos lanzando monstruosas bombas sobre instituciones industriales capaces de penetrar 60 metros de hormigón. Jamás semejante aventura había sido concebida.

No hace falta una palabra más para comprender la gravedad de semejante política. Por esa vía nuestra especie será conducida inexorablemente hacia el desastre. Si no aprendemos a comprender, no aprenderemos jamás a sobrevivir.

Por mi parte, no albergo la menor duda de que Estados Unidos está a punto de cometer y conducir el mundo al mayor error de su historia.


Fidel Castro Ruz

Marzo 21 de 2012
7 y 35 p.m.

viernes, 13 de enero de 2012

La Paz mundial pende de un hilo.




Reflexiones del compañero Fidel
La paz mundial pende de un hilo

Ayer tuve el gusto de conversar sosegadamente con Mahmoud Ahmadinejad. No lo había visto desde septiembre del 2006, hacía más de cinco años, cuando visitó nuestra Patria para participar en la XIV Cumbre del Movimiento de Países No Alineados que tuvo lugar en La Habana, donde se eligió por segunda vez a Cuba como Presidente de esa organización por el tiempo establecido de tres años.

Yo había enfermado gravemente el 26 de julio de 2006, mes y medio antes de la misma y apenas podía sentarme en la cama. Varios de los más distinguidos líderes que asistían al evento tuvieron la amabilidad de visitarme.

Chávez y Evo lo hicieron más de una vez. Un mediodía lo hicieron cuatro a los que siempre recuerdo: Kofi Annan, Secretario General de la ONU; un viejo amigo, Abdelaziz Buteflika, Presidente de Argelia; Mahmoud Ahmadinejad, Presidente de Irán; y un Viceministro de Relaciones Exteriores del gobierno de China y actual Canciller de ese país, Yang Jiechi, en representación del líder del Partido Comunista y Presidente de la República Popular China, Hu Jintao.

Fue realmente un momento de importancia para mí que con gran esfuerzo reeducaba la mano derecha que había sufrido un serio accidente en la caída en Santa Clara.

Con los cuatro comenté aspectos de los problemas que el mundo afrontaba en aquellos instantes. Estos, ciertamente, se han ido tornando cada vez más complejos.

En el encuentro de ayer observé al Presidente iraní absolutamente sosegado y tranquilo, indiferente por completo a las amenazas yankis, confiado en la capacidad de su pueblo para enfrentar cualquier agresión y en la eficacia de las armas, que en gran parte producen ellos mismos, para ocasionar a los agresores un precio impagable.

En realidad del tema bélico apenas habló, su mente se concentraba en las ideas expuestas en la conferencia impartida en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, centrada en la lucha por el ser humano: “caminar hacia llegar y lograr la paz, la seguridad, el respeto y la dignidad humana como un deseo de todos los seres humanos a lo largo y ancho de la historia.”

Estoy seguro de que, por parte de Irán, no deben esperarse acciones irreflexivas que contribuyan al estallido de una guerra. Si esta, inevitablemente se desata, será fruto exclusivo del aventurismo y la irresponsabilidad congénita del imperio yanki.

Pienso por mi parte que la situación política creada en torno a Irán y los riesgos de una guerra nuclear que de ella emanan y a todos involucra -posean o no tales armas- son sumamente delicados porque amenazan la propia existencia de nuestra especie.

El Oriente Medio se ha convertido en la región más conflictiva del mundo, y el área donde se generan los recursos energéticos vitales para la economía del planeta.

El poder destructivo y los sufrimientos masivos que originaban algunos de los medios utilizados en la Segunda Guerra Mundial motivaron una fuerte tendencia a prohibir algunas armas como los gases asfixiantes y otras empleadas en aquella guerra. Sin embargo, las pugnas de intereses y las enormes ganancias de los productores de armas los llevó a la confección de armamentos más crueles y destructivos, hasta que la tecnología moderna aportó el material y los medios cuyo empleo en una guerra mundial conducía al exterminio.

Sostengo el criterio, sin dudas compartido por todas las personas con un sentido elemental de responsabilidad, de que ningún país grande o pequeño tiene el derecho a poseer armas nucleares.
Nunca estas debieron usarse para atacar dos ciudades indefensas como Hiroshima y Nagasaki, asesinando e irradiando con horribles y duraderos efectos a cientos de miles de hombres, mujeres y niños, en un país que ya estaba militarmente vencido.

Si el fascismo obligaba a las potencias coaligadas contra el nazismo a competir con ese enemigo de la humanidad en la fabricación de tales armas, finalizada la guerra y creada ya la Organización de Naciones Unidas, el primer deber de esa organización era prohibirlas sin excepción alguna.

Pero Estados Unidos, la potencia más poderosa y rica, impuso al resto del mundo la línea a seguir. Hoy posee cientos de satélites que espían y vigilan desde el espacio a todos los habitantes del planeta. Sus fuerzas navales, aéreas y terrestres están equipadas con miles de armas nucleares, manejan a su antojo, a través del Fondo Monetario Internacional, las finanzas y las inversiones del mundo.

Si se analiza la historia de cada una de las naciones de América Latina, desde México hasta la Patagonia, pasando por Santo Domingo y Haití, podrá observarse que todas, sin una sola excepción han sufrido durante doscientos años, desde los inicios del siglo XIX hasta hoy, y de una u otra forma están sufriendo cada vez más los peores crímenes que el poderío y la fuerza pueden cometer contra el derecho de los pueblos. Escritores brillantes surgen en creciente número: uno de ellos, Eduardo Galeano, autor de “Las venas abiertas de América Latina” que describe lo anterior, acaba de ser invitado a inaugurar el prestigioso Premio Casa de Las Américas, como un reconocimiento a su relevante obra.

Los acontecimientos se suceden con increíble rapidez; pero la tecnología los transmite al público de forma aún más rápida. Un día cualquiera, como el de hoy, noticias importantes se suceden con extraordinario ritmo. Un despacho cablegráfico fechado ayer 11, recoge la siguiente noticia textual: “La presidencia danesa de la Unión Europea afirmó el miércoles que una nueva serie de sanciones europeas más severas contra Irán se decidirá el 23 de enero en razón de su programa nuclear, apuntando no sólo al sector petrolero sino también al Banco Central.

“Iremos más lejos a la vez en lo que se refiere a las sanciones petroleras y contra las estructuras financieras”, dijo el jefe de la diplomacia danesa Villy Soevndal, durante un encuentro con la prensa extranjera. Puede apreciarse con claridad que, a fin de impedir la proliferación nuclear, Israel puede acumular cientos de ojivas nucleares mientras Irán no puede producir uranio enriquecido al 20%.

Otra noticia sobre el tema, de una conocida y experta agencia informativa británica refiere que: “China no dio señales el miércoles de ceder terreno a las demandas de Estados Unidos de que reduzca sus compras de petróleo iraní y consideró un exceso las sanciones de Washington contra Teherán…”.

Cualquiera se asombraría de la tranquilidad con que Estados Unidos y la civilizada Europa promueven esta campaña con una pasmosa y sistemática práctica terrorista. Baste estas líneas transmitidas por otra importante agencia europea de noticias: “El asesinato, el miércoles, de un responsable de la planta nuclear de Natanz, en el centro de Irán, cuenta tres precedentes desde enero de 2010.”

El 12 de enero de ese año: “Un físico nuclear internacionalmente reconocido, Masud Alí Mohamadi, profesor en la universidad de Teherán y que trabajaba para los Guardianes de la Revolución, murió en la explosión de una moto bomba delante de su domicilio…”.

“29 de noviembre de 2010: Majid Shahriari, fundador de la Sociedad nuclear de Irán y ‘encargado de uno de los grandes proyectos de la Organización iraní de la energía atómica’ […] fue muerto en Teherán por la explosión de una bomba magnética fijada a su automóvil.

“El mismo día, otro físico nuclear, Fereydoun Abasi Davani, fue objeto de un atentado en condiciones idénticas cuando estacionaba su coche delante de la universidad Shahid Beheshti en Teherán, donde los dos hombres eran profesores.” ?Fue solo herido.

“23 de julio de 2011: El científico Dariush Rezainejad, que trabajaba en proyectos del ministerio de la Defensa, fue muerto a balazos por desconocidos que se desplazaban en una moto en Teherán.”

“11 de enero de 2012: ?es decir, el mismo día en que Ahmadinejad viajaba de Nicaragua a Cuba, para dar su conferencia en la Universidad de La Habana? El científico Mostafa Ahmadi Roshan, que trabajaba en la planta de Natanz, de la cual era vice-director para los asuntos comerciales, murió en la explosión de una bomba magnética colocada sobre su automóvil, cerca de la universidad Allameh Tabatabai, al este de Teherán”. Como en años anteriores “Irán acusó nuevamente a Estados Unidos e Israel.”

Se trata de una carnicería selectiva de brillantes científicos iraníes sistemáticamente asesinados. He leído artículos de conocidos simpatizantes de Israel que hablan de crímenes realizados por sus servicios de inteligencia, en cooperación con los de Estados Unidos y la OTAN, como algo normal.
Al mismo tiempo, desde Moscú las agencias informan que “Rusia advirtió hoy que en Siria está madurando un escenario similar al de Libia, pero alertó que esta vez el ataque vendrá desde la vecina Turquía.

“El Secretario del Consejo de Seguridad ruso, Nikolai Patrushev, sostuvo que Occidente desea ‘castigar a Damasco no tanto por la represión a la oposición sino por su renuencia a interrumpir su alianza con Teherán’.”

“…en su opinión, en Siria está madurando un escenario como el de Libia, pero en esta oportunidad, las fuerzas de ataque no vendrán de Francia, Gran Bretaña e Italia sino de Turquía.”

“Incluso, se atrevió a adelantar que ‘es posible que Washington y Ankara están ya definiendo varias opciones de zonas de exclusión de vuelo, donde ejércitos armados de rebeldes sirios podrían ser entrenados y concentrados’.”

Las noticias no solo proceden de Irán y el Oriente Medio, sino también de otros puntos del Asia Central próximos al Oriente Medio. Las mismas nos permiten apreciar la complejidad de los problemas que pueden derivarse de esa peligrosa zona.

Estados Unidos ha sido conducido por su contradictoria y absurda política imperial a problemas serios en países como Pakistán, cuyas fronteras con otro importante Estado, Afganistán, fueron trazadas por los colonialistas sin tomar en cuenta cultura ni etnias.

En este último país, que durante siglos defendió su independencia frente al colonialismo inglés, la producción de drogas se ha multiplicado desde la invasión yanki, y los soldados europeos apoyados por los aviones sin piloto y armamento sofisticado de Estados Unidos cometen bochornosas matanzas que incrementan el odio de la población y alejan las posibilidades de paz. Eso y otras inmundicias también se reflejan en los despachos de las agencias occidentales de noticias.

“WASHINGTON, 12 Enero 2012 - El secretario estadounidense de Defensa, Leon Panetta, calificó este jueves de ‘absolutamente lamentable’ el comportamiento de cuatro hombres presentados como marines norteamericanos orinando sobre cadáveres en Afganistán en un video difundido por Internet.
“He visto las imágenes y encuentro el comportamiento (de esos hombres) absolutamente lamentable…”
“‘Este comportamiento es totalmente inapropiado de parte de miembros del ejército estadounidense y no refleja en ningún caso los criterios y los valores que nuestras fuerzas armadas juran respetar’…”

En realidad ni lo afirma ni lo niega. Cualquiera puede quedarse con la duda y posiblemente el mismo Secretario de Defensa.

Pero también resulta extremadamente inhumano, que hombres, mujeres y niños, o un combatiente afgano que lucha contra la ocupación extranjera, sea asesinado por las bombas de los aviones sin piloto. Algo también muy grave: decenas de soldados y oficiales pakistaníes, que cuidaban las fronteras del país, han sido destrozados por esas bombas.

En declaraciones del propio Karzai, Presidente de Afganistán, este expresó que el ultraje a los cadáveres era “‘simplemente inhumano’, y pidió al gobierno estadounidense que ‘aplique el castigo más severo a quien sea, que acabe siendo condenado por este crimen’.”
Portavoces de los talibanes declararon que “‘en los diez últimos años se dieron centenares de actos similares que no fueron revelados’…”


Uno incluso siente lástima por aquellos soldados, separados de familiares y amigos, a miles de kilómetros de su propia patria, enviados a luchar en países que ni siquiera tal vez oyeron mencionar como escolares, donde les asignan la tarea de matar o morir para enriquecer a empresas transnacionales, fabricantes de armas y políticos inescrupulosos, que dilapidan cada año los fondos que se necesitan para la alimentación y la educación de los incontables millones de hambrientos y analfabetos en el mundo.

No pocos de esos soldados, víctimas de los traumas sufridos, terminan privándose de la vida.

¿Acaso exagero cuando afirmo que la paz mundial pende de un hilo?


Fidel Castro Ruz
Enero 12 de 2012
9 y 14 p.m.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Crecen amenazas contra Irán.

Cinismo Genocida ( Segunda parte)



Cinismo genocida


Para dar una idea del potencial de la URSS en sus esfuerzos por mantener la paridad con Estados Unidos en esta esfera, basta señalar que cuando se produjo su desintegración en 1991, en Bielorrusia habían 81 cabezas nucleares, en Kazajstán 1400 y en Ucrania aproximadamente 5000, las cuales pasaron a la Federación Rusa, único Estado capaz de sostener su inmenso costo, para mantener la independencia.

En virtud de los tratados START y SORT, sobre reducción de armas ofensivas suscritos entre las dos grandes potencias nucleares, el numero de estas se redujo a varios miles.

En el 2010 se firmó un nuevo Tratado de este tipo entre ambas potencias.

Desde entonces los mayores esfuerzos se consagraron al perfeccionamiento de los medios de dirección, alcance, precisión y engaño de la defensa adversaria. Inmensas cifras se invierten en la esfera militar.

Muy pocos en el mundo, salvo contados pensadores y científicos, se percatan y advierten que bastaría el estallido de 100 armas nucleares estratégicas para poner fin a la existencia humana en el planeta. La inmensa mayoría tendría un fin tan inexorable como horrible a consecuencia del Invierno Nuclear que se generaría.

El número de países que poseen armas nucleares en este momento se eleva a ocho, cinco de ellos son miembros del Consejo de Seguridad: Estados Unidos, Rusia, Reino Unido, Francia, y China. India y Pakistán, adquirieron el carácter de países poseedores de armas nucleares en 1974 y 1998 respectivamente. Los siete mencionados reconocen ese carácter.

Israel, en cambio, nunca ha reconocido su carácter de país nuclear. Se calcula sin embargo que posee entre 200 y 500 armas de ese tipo, sin darse por aludido cuando el mundo se inquieta por los gravísimos problemas que traería el estallido de una guerra en la región donde se produce gran parte de la energía que mueve la industria y la agricultura del planeta.

Gracias a la posesión de las armas de destrucción masiva es que Israel ha podido desempeñar su papel como instrumento del imperialismo y el colonialismo en esa región del Medio Oriente.
No se trata del derecho legítimo del pueblo israelita a vivir y trabajar en paz y libertad, se trata precisamente del derecho de los demás pueblos de la región a la libertad y a la paz.

Mientras Israel creaba aceleradamente un arsenal nuclear, atacó y destruyó, en 1981, el reactor nuclear iraquí en Osirak. Hizo exactamente lo mismo con el reactor sirio en Dayr az-Zawr en el año 2007, un hecho del que extrañamente la opinión mundial no fue informada. Las Naciones Unidas y la OIEA conocían perfectamente lo ocurrido. Tales acciones contaban con el apoyo de Estados Unidos y la Alianza Atlántica.

Nada tiene de extraño que las más altas autoridades de Israel proclamen ahora su intención de hacer lo mismo con Irán. Ese país, inmensamente rico en petróleo y gas, había sido víctima de las conspiraciones de Gran Bretaña y Estados Unidos, cuyas empresas petroleras saqueaban sus recursos. Sus fuerzas armadas fueron equipadas con el armamento más moderno de la industria bélica de Estados Unidos.

El Sha Reza Pahlevi también aspiraba a dotarse de armas nucleares. Nadie atacaba sus centros de investigación. La guerra de Israel era contra los musulmanes árabes. Los de Irán no, porque se habían convertido en un baluarte de la OTAN que apuntaba al corazón de la URSS.
Las masas de esa nación, profundamente religiosas, bajo la dirección del Ayatolá Khomeini, desafiando el poder de aquellas armas, desalojaron al Sha del trono y desarmaron a uno de los ejércitos mejor equipados del mundo sin disparar un tiro.

Por su capacidad de lucha, el número de habitantes y la extensión del país, una agresión a Irán, no guarda similitud con las aventuras bélicas de Israel en Irak y Siria. Una sangrienta guerra se desataría inevitablemente. Sobre eso no debe haber duda alguna.

Israel dispone de un elevado número de armas nucleares y la capacidad de hacerlas llegar a cualquier punto de Europa, Asia, África y Oceanía. Me pregunto: ¿Tiene la OIEA derecho moral a sancionar y asfixiar a un país si intenta hacer en su propia defensa lo que Israel hizo en el corazón del Oriente Medio?
Pienso realmente que ningún país del mundo debe poseer armas nucleares, y que esa energía debe ponerse al servicio de la especie humana. Sin ese espíritu de cooperación la humanidad marcha inexorablemente hacia su propia destrucción. Entre los propios ciudadanos de Israel, un pueblo sin duda laborioso e inteligente, muchos no estarán de acuerdo con esa disparatada y absurda política que los lleva también al desastre total.

¿De qué se habla hoy en el mundo sobre la situación económica?

Las agencias internacionales de noticias informan que “El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y su par chino, Hu Jintao, presentaron agendas comerciales divergentes […] resaltando las crecientes tensiones entre las dos mayores economías del mundo.”

“Obama usó su discurso ?afirma Reuters? para amenazar con sanciones económicas a China a menos que comience a ‘jugar según las reglas’…”. Tales reglas son sin duda, los intereses de Estados Unidos.

“Obama ?afirma la agencia? está embarcado en la batalla por la reelección el año próximo y sus opositores republicanos lo acusan de no ser lo suficientemente severo con China.”
Las noticias publicadas el jueves y viernes reflejaban mucho mejor las realidades que estamos viviendo.

AP, la agencia de Estados Unidos mejor informada comunicó: “El líder supremo iraní advirtió a Estados Unidos e Israel que la respuesta de Irán será enérgica si sus archienemigos lanzan un ataque militar a Irán…”

La agencia noticiosa alemana informó que China había declarado que, como siempre, creía que el diálogo y la cooperación era la única forma de aproximación activa para resolver el problema.
Rusia se opuso igualmente a las medidas punitivas contra Irán.

Alemania rechazó la opción militar pero se mostró partidaria de fuertes sanciones contra Irán.
El Reino Unido y Francia abogan por fuertes y enérgicas sanciones.
La Federación Rusa aseguró que hará todo lo posible por evitar una operación militar contra Irán y criticó el informe de la OIEA.

“‘Una operación militar contra Irán puede conllevar unas consecuencias muy graves y Rusia tendrá que poner todo de su parte para aplacar los ánimos’, afirmó Kontantín Kosachov, jefe del comité de Exteriores de la Duma” y criticó según EFE “las afirmaciones por parte de Estados Unidos, Francia e Israel del posible uso de la fuerza y que el lanzamiento de una operación militar contra Irán está cada vez más cerca”.

El editor de la revista estadounidense EIR, Edward Spannaus declaró que el ataque contra Irán terminará en la III Guerra Mundial.

El propio Secretario de Defensa de Estados Unidos, después de viajar a Israel hace unos días, reconoció que no pudo obtener del gobierno israelita un compromiso de consultar previamente con Estados Unidos un ataque contra Irán. A esos extremos se ha llegado.

El Subsecretario de Asuntos Políticos y Militares de Estados Unidos develó crudamente los oscuros propósitos del imperio:

“Israel y Estados Unidos se embarcarán en las maniobras conjuntas ‘más importante’ y ‘de mayor trascendencia’ de la historia de los aliados, ha declarado el sábado Anrew Shapiro, subsecretario de Asuntos Políticos y Militares de Estados Unidos”.

“…en el […] Instituto Washington para la Política del Cercano Oriente, Shapiro anunció que participarán en las maniobras más de 5.000 efectivos de las fuerzas armadas estadounidenses e israelíes y simulará la defensa de misiles balísticos de Israel”.

“‘La tecnología israelí está resultando esencial para mejorar nuestra seguridad nacional y proteger a nuestras tropas’, agregó…”

“Shapiro destacó el apoyo del Gobierno de Obama a Israel a pesar de los comentarios del viernes por parte de un alto funcionario estadounidense que expresó su preocupación de que Israel no avisase a Estados Unidos antes de llevar a cabo una acción militar contra las instalaciones nucleares de Irán.”

“Nuestra relación con la seguridad de Israel es más amplia, más profunda y más intensa que nunca antes.”

“‘Apoyamos a Israel porque es en nuestro interés nacional hacerlo’ […] Es la pura fuerza militar de Israel lo que disuade a los posibles agresores y ayuda a fomentar la paz y la estabilidad.”

Hoy 13 de noviembre la embajadora norteamericana en la ONU, Susan Rice dijo a la cadena BBC que la posibilidad de una intervención militar en Irán no solo no está fuera de la mesa, sino que es una opción real que está creciendo por culpa del comportamiento Iraní.

Insistió en que la administración norteamericana está llegando a la conclusión de que será necesario acabar con el actual régimen de Irán para evitar que este cree un arsenal nuclear. “Soy una convencida de que el cambio de régimen va a ser nuestra única opción aquí”, reconoció Rice.

No hace falta una palabra más.

Fidel Castro Ruz Noviembre 13 de 2011 8 y 17 p.m.