jueves, 31 de marzo de 2022

Fidel: "No le vamos a dar garantías a la contrarrevolución"

 

La política de EEUU que favorece la emigración irregular, ilegal e insegura desde Cuba

La política de EEUU que favorece la emigración irregular, ilegal e insegura desde Cuba

Migración irregular desde Cuba hacia Estados Unidos. Foto: AP.

Sobre los elementos de la política estadounidense hacia Cuba que favorece la emigración irregular, ilegal e insegura desde nuestro país trató la Mesa Redonda de este miércoles, que contó con la participación de especialistas y periodistas.

Al inicio del programa televisivo, Dariel Quintana Fraga, especialista de la Dirección General de Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores, abordó la historia de la política migratoria de Washington hacia Cuba.

Para comprender las dificultades que enfrentan hoy los cubanos que tienen la intención de emigrar hacia EE.UU., a través de terceros países, no se puede dejar de analizar la política y las dinámicas migratorias que se han establecido entre Cuba y EE.UU. desde el triunfo de la Revolución, dijo el especialista.

Quintana Fraga explicó que desde el propio año 1959 el gobierno estadounidense comenzó a manipular el tema migratorio en función de sus objetivos de política exterior, cuyo fin siempre ha sido derrocar a la Revolución cubana.

En ese contexto, añadió, Washington ha utilizado a nuestra población como rehén de sus intereses hegemónicos.

De acuerdo con el funcionario del Minrex, desde esa época, la política migratoria se convirtió en un elemento central de las políticas de hostigamiento y hostilidad de EE.UU. contra Cuba.

Recordó que en los años iniciales de la Revolución, el gobierno de EE.UU. admitió a todos los emigrantes cubanos y les dio la categoría de refugiados, con el propósito de drenar a Cuba de sus recursos humanos y desacreditar al gobierno revolucionario que había llegado al poder recientemente.

En 1965 se encontraban en EE.UU. alrededor de 300 000 cubanos en situación migratoria regular, por lo que Washington tuvo que aprobar la Ley de Ajuste Cubano para regularizar su situación allí, agregó.

La Ley de Ajuste Cubano hasta el día de hoy brinda beneficios a los emigrantes cubanos, facilitándoles la obtención de la ciudadanía estadounidense, que no tienen los emigrantes de ningún otro país, dijo.

Esta Ley, señaló, ha sido acompañada por una política migratoria que ha continuado siendo un estímulo a la migración ilegal y desordenada desde Cuba hacia EE.UU., fundamentalmente porque no discrimina entre los migrantes legales y los irregulares.

"Por más de 60 años, la política migratoria de EE.UU. hacia Cuba ha sido una de las herramientas de su política de hostilidad contra nuestro país. Al igual que el bloqueo económico, comercial y financiero, al igual que las acciones armadas y los actos terroristas, y al igual que las campañas de desinformación, ha sido siempre una política que persigue un único objetivo: derrocar a la Revolución cubana y restablecer la hegemonía de EE.UU. sobre nuestro país".

Asimismo, Quintana Fraga se refirió a los altos costos que ha tendio la política migratoria de EE.UU. hacia Cuba.

"Se han perdido miles de vidas tratando de cruzar el Estrecho de la Florida guiados por la promesa de que serán recibidos allí, muchas familias se han separado por similares motivos, y, además, se ha creado inestabilidad en países de la región que han sido utilizados como puentes para llegar a EE.UU.".

No es la primera vez que EE.UU. promueve escenarios migratorios como el que estamos enfrentando hoy, aseguró el funcionario.

Argumentó que, en el contexto actual, el emigrante cubano tiene sobre sí el resultado de un estímulo histórico a la migración irregular, y tiene también el hecho de que se han cerrado todos los canales legales para la emigración, al permanecer cancelados desde 2017 los servicios consulares de Washington en La Habana.

"EE.UU. ha incumplido por cuatro años consecutivos con los acuerdos migratorios y con el compromiso de otorgar un mínimo de 20 000 visas anuales a emigrantes".

Además, agregó como elemento determinante en la actual situación el recrudecimiento del bloqueo y las medidas restructivas impuestas por la administración Trump y aún vigentes.

José Ramón Cabañas, exembajador de Cuba en Estados Unidos.

Al intervenir en el programa, José Ramón Cabañas Rodríguez, director general del Centro de Investigaciones de la Política Internacional (CIPI), explicó que el actual gobierno estadounidense ha mantenido la política migratoria hacia Cuba de la administración anterior, durante la cual se cerraron los servicios consulares de Washington en La Habana utilizando como pretexto los supuestos ataques sónicos contra su personal diplomático.

Cabañas Rodríguez, quien se desempeñó como Embajador de Cuba en Washington hasta 2020, aseguró que la administración Trump violó todos los acuerdos migratorios vigentes entre Cuba y EE.UU., y Biden hasta el momento continúa violándolos también.

Vale la pena preguntar a la administración estadounidense bajo qué argumentos continúan cerrados los servicios consulares en La Habana, si ya ni siquiera ellos creen en la existencia de esos supuestos ataques sónicos, dijo.

El diplomático enfatizó en que Joe Biden era vicepresidente cuando ambos países llegaron a acuerdos que lograron reducir casi a cero la migración irregular o ilegal, situación que se revirtió progresivamente  a la llegada de Trump a la Casa Blanca.

Manifestó que el propio Biden conoce que existen antecedentes de colaboración en esta materia entre ambos gobiernos, pero es necesaria la buena voluntad común para mantener una migración regular, ordenada y segura.

En los últimos años se implementaron, además, medidas de restricciones de viajes y se colocó a Cuba en la categoría de países de riesgo para viajar, lo cual redujo considerablemente el trasiego de personas en uno u otro sentido, expresó. 

De acuerdo con el especialista, las medidas de recrudecimiento del bloqueo impuestas por Trump y que se mantienen hasta hoy, también han impactado en la actual situación migratoria entre ambos países.

Estas medidas han estado orientadas a crear malestar en la población, manipular la opinión pública y afectar al gobierno cubano, añadió.

Denunció que las personas que deciden emigrar por esta vías irregulares son extorsionados y muchas veces víctimas de los traficantes de personas.

"Cuba tiene información de las presiones que se han ejercido sobre terceros países en la región para que tomen medidas migratorias respecto a nuestro país".

Esto, señaló, ha tenido impacto directo en ciudadanos cubanos que tenían planes de viajar a determinado país y 72 horas antes se han visto imposibilitados de hacerlo. 

Al intervenir en la Mesa Redonda de este miércoles, la periodista Bárbara Betancourt Abreu, señaló que la política migratoria de Estados Unidos hacia Cuba ha tenido un acompañamiento mediático a lo largo de la historia. En ese sentido, comentó que existen medios de comunicación que se han creado para dañar al pueblo cubano y obstaculizar cualquier señal de acercamiento entre ambas naciones.

La principal víctima de esta política –aseveró– es la familia cubana: “Porque está separada, cada vez la lejanía es más grande, de años, meses, trámites, es más costoso, los boletos aéreos han crecido notablemente”.

Naufragio de cubanos al sur de Estados Unidos en 2021. Foto: @USCGSoutheast/Twitter.

“El gobierno cubano está haciendo lo que le corresponde, conversando e interactuando con los gobiernos del área para que tengan en cuenta los intereses de los connacionales que están en una situación, pero eso ya no depende de Cuba”, señaló.

Betancourt Abreu subrayó que cuando Estados Unidos realiza acciones en materia migratoria hacia Cuba siempre tiene una segunda intención.

La periodista de la televisión cubana destacó que las personas tienen todo el derecho a irse a Estados Unidos o a otro país en busca de mejoras y agregó que el movimiento migratorio ha existido a lo largo de la historia: “Eso es legítimo, pero en el caso de Estados Unidos, muchos tienen que dejar de ser, en esencia, lo que son, para alcanzar ese sueño”.

El verdadero sufrimiento –insistió– está en la familia cubana.

En otro momento del espacio televisivo, José Ramón Cabañas Rodríguez, exembajador de Cuba en Estados Unidos, recordó que la Ley de Ajuste Cubano se mantiene vigente y añadió que la Isla continúa cumpliendo con su parte de los acuerdos migratorios entre Washington y La Habana.

Estos acuerdos –insistió el diplomático– mostraron que se podían normalizar las relaciones. Con la madurez y la experiencia con que concluyen estos acuerdos en enero de 2017 –dijo– se crean las bases para regularizar y hacer la migración ordenada y segura.

El fenómeno migratorio hay que analizarlo hacia y dentro de Estados Unidos, comentó Cabañas y ejemplificó el componente interno del fenómeno: “Hay alrededor de 12 millones de ciudadanos que no tienen regularizada su situación migratoria”.

En el contexto de los acuerdos –recordó– demócratas y republicanos pugnaban por regularizar dicha situación con objetivos puramente políticos en un entorno de elecciones.

“Entonces vino la opción Trump, con un rechazo ideológico, político y hasta racial al extranjero, pero que perseguía un objetivo económico, o sea, reducirle el valor a la fuerza de trabajo inmigrante”, señaló.

En cuanto al componente externo, destacó los flujos irregulares, fundamentalmente por Centroamérica: “Contrasta hoy la manera en que atienden ese tema del flujo irregular, y hoy desde la Casa Blanca se escuchan proyectos para invertir y dar dinero para ayudar en la situación económica de esos orígenes, sin embargo, en el caso de Cuba, lo que hacen es reforzar las medidas económicas que hacen más difícil la vida del cubano día a día”.

Cabañas Rodríguez afirmó que “el migrante cubano es un rehén de una posición hegemónica estadounidense, se violan los derechos humanos de los migrantes y el derecho internacional”.

Dariel Quintana Fraga, funcionario de la Cancillería cubana. Foto: Ariel González Calzado/ Cubadebate.

Al finalizar la Mesa Redonda, Dariel Quintana Fraga, especialista de la Dirección General de EE.UU. en el Minrex, aseveró que la política migratoria de Washington hacia Cuba tiene varias contradicciones.

Mientras ambos países tienen acuerdos migratorios en los que se plantea una migración regular, ordenada y segura, EE.UU. estimula la migración por otro lado, lo cual contradice sus compromisos en dichos acuerdos.

“Han mantenido una presión económica significativa sobre Cuba, han impedido la movilidad e impulsado la migración irregular desde la Isla hacia Estados Unidos”.

Quintana Fraga reiteró que el gobierno cubano ha alertado a Washington de las consecuencias negativas de los incumplimientos de los acuerdos migratorios, y ha convidado a la contraparte estadounidense a establecer canales de diálogos para resolver el problema.

“Hoy el migrante cubano vuelve a creer que puede acceder a Estados Unidos por vías irregulares y que es la única vía que le queda; los han llevado a eso al impedirle todos los accesos legales a EE.UU”, señaló.

El funcionario destacó que la respuesta de Washington ha sido el cierre de las posibilidades de relaciones en el ámbito migratorio, mientras el gobierno cubano ha promovido la circularidad de la migración.

lunes, 28 de marzo de 2022

Acusan a Biden de querer "convertir Ucrania en un lodazal para que Rusia siga sangrando"

 

Acusan a Biden de querer "convertir Ucrania en un lodazal para que Rusia siga sangrando"

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Un medio chino analiza las recientes declaraciones de Biden sobre Putin y alerta del peligro que contrae pedir el cambio de régimen político de una potencia nuclear.
Acusan a Biden de querer "convertir Ucrania en un lodazal para que Rusia siga sangrando"

Las ganas de "convertir Ucrania en un lodazal para que Rusia siga sangrando" y su población se vea obligada a "elegir un régimen proestadounidense" se traslucen en los recientes comentarios de Joe Biden sobre el país euroasiático, según un artículo del medio chino Global Times.

El presidente de EE.UU. afirmó el pasado sábado en Polonia que su par ruso, Vladímir Putin, "no puede permanecer en el poder". Además, en su visita a los refugiados ucranianos, lo tachó de "carnicero" al ser preguntado sobre su postura hacia la política del líder ruso.

Los periodistas del rotativo chino recurrieron a varios expertos en asuntos internacionales que les aseguraron que los diplomáticos profesionales en Washington entienden los peligros que entrañaría el hecho que el líder estadounidense "pidiera abiertamente un cambio de régimen de otra gran potencia nuclear que, además, es miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU". Debido a ese riesgo, la Casa Blanca aplica esfuerzos para "sofocar el impacto negativo" de las palabras de su presidente y "minimizar la incertidumbre generada" por su discurso.

En realidad, Biden "no estaba pidiendo un cambio de régimen" en Moscú y solo quería impedir que el presidente Vladímir Putin "ejerza su poder en los países vecinos", según el comentario anónimo de un funcionario de la Casa Blanca citado por Reuters y recogido por el medio chino. Según este, el presidente estadounidense "no estaba cuestionando el poder de Putin en Rusia".

Global Times menciona la opinión de algunos analistas chinos sobre la posibilidad de una ruptura total de los lazos entre Rusia y EE.UU., y opinan que esa posibilidad, en realidad, "no es muy alta", incluso si ambos países deciden cortar por completo sus relaciones diplomáticas. En este caso se mantendrían abiertos algunos canales de comunicación "para evitar errores de cálculo estratégicos".

Sin embargo, uno de los expertos citados, el profesor Li Haidong, de la Universidad de Asuntos Exteriores de China, estima que "los vínculos entre EE.UU. y Rusia no se pueden arreglar y seguirán empeorando". Li mantiene que las relaciones entre ambos países se deteriorarán más mientras la OTAN siga armando a sus miembros y expandiéndose hacia el este.

A la vez, el director del Instituto de Asuntos Internacionales de la Universidad Renmin, con sede en Pekín, Wang Yiwei, comentó el domingo que Biden había dicho "lo que realmente piensa sobre la crisis de Ucrania". Todas las sanciones contra Putin y Rusia, su estigmatización y demonización, solo tienen, en su opinión, un propósito clave: "hacer que Rusia se derrumbe nuevamente, como Occidente hizo con la Unión Soviética en el pasado". Quienes toman las decisiones en EE.UU., como Biden, "esperan que surja otro Mijaíl Gorbachov y reemplace a Putin", y este "sería el mejor resultado que EE.UU. esperaría conseguir".

El medio recuerda que la mayoría de los rusos apoyan a Putin y hace una referencia a los sondeos de opinión pública realizados este marzo, los cuales revelaron que el 79,6 % de los ciudadanos confía en el mandatario, dato que los políticos estadounidenses ignoran. Además, Occidente ha hecho la vista gorda durante años ante las muertes de múltiples rusos étnicos en el este de Ucrania, víctimas tanto de las Fuerzas Armadas como del batallón Azov, y ahora ignora la ira de los rusos por esos homicidios.

jueves, 24 de marzo de 2022

La emigración de personas calificadas: Raíces y contextos. Por Agustín Lage

 

La emigración de personas calificadas: Raíces y contextos. Por Agustín Lage

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Aquí tienen un comentario más extenso que los anteriores, y es porque el tema lo demanda. La emigración desde Cuba está creciendo, y dentro de ella la emigración de jóvenes con nivel universitario. Es un desafío que debemos enfrentar, con valentía e inteligencia, como hemos enfrentado muchos otros.images

Sobre este tema se pueden adoptar diversas actitudes, pero la peor de todas es ignorarlo.  Tiene muchas aristas y componentes y es imposible abarcarlo en un solo comentario, pero hay que empezar por entender bien las raíces y los contextos. Un flujo de ideas superficiales (por decir lo menos) que circula en las redes pretende que reaccionemos a las manifestaciones externas del fenómeno, y a las anécdotas, y que no veamos las raíces. En este tema es muy pertinente el consejo de José Martí que preside este blog: De pensamiento es la guerra mayor que se nos hace. Ganémosla a pensamiento”.

Uno de los retos más complejos que enfrentan los Estados  comprometidos con el desarrollo social y económico, es el de la gestión inteligente y eficaz de las políticas migratorias, dado que el carácter de los procesos migratorios y el impacto de estos en la economía han cambiado durante el siglo XX.

Migraciones humanas han existido siempre, incluso desde mucho antes de que existiesen los Estados nacionales modernos. Hasta el siglo XIX, las migraciones estaban integradas sobre todo por personas pobres y poco calificadas. Las migraciones de intelectuales, excepto en casos aislados, no tenían mucho efecto en las economías de los países emisores ni de los países receptores.

A finales del siglo XIX y principios del siglo XX el rol de las migraciones en la economía comenzó a cambiar de contenido. En América Latina la creación de nuevas industrias se benefició de la acogida de inmigrantes calificados. La Segunda Guerra Mundial creó un punto de inflexión  por las migraciones de intelectuales provocadas por las persecuciones políticas y raciales del fascismo. Durante la guerra civil a partir de 1936 muchos españoles emigraron a América Latina, entre ellos brillantes intelectuales, y también con el avance del fascismo en Europa cientos de miles de alemanes y austriacos buscaron refugio en Estados Unidos. La emigración de intelectuales de la Alemania nazi fue probablemente el primer caso de fuga de talentos en gran escala.

Fenómenos similares de emigración de intelectuales en gran escala ocurrieron después en Chile, luego del golpe de Estado de 1973, y durante las dictaduras militares en Brasil (1964) y Argentina (1974).

El porcentaje de profesionales entre inmigrantes en Estados Unidos, que se estimaba alrededor de 3 % antes de 1930, pasó a más de 10 % en 1945. Hoy se estima en 40 %.

Es curioso que el término “fuga de cerebros” que se emplea hoy para caracterizar la emigración de personal calificado desde los países del sur hacia el norte desarrollado, fue utilizado por primera vez en Gran Bretaña en 1963, como parte de una denuncia realizada por la Royal Society sobre la pérdida de personal calificado por emigración hacia Estados Unidos y el efecto negativo de este fenómeno en las posibilidades de recuperación económica.

En las décadas siguientes la emigración selectiva de personas de alta calificación siguió creciendo, ya no tanto a partir de Europa, sino a partir de Asia y América Latina. En la década de 1990, más de 400 000 científicos y técnicos nacidos en otros países trabajaban en Estados Unidos, así como más de 100 000 doctores en ciencias. El número de migrantes de los países en desarrollo hacia los países desarrollados, pasó de 10 millones a 55 millones entre 1960 y 2000.

A este fenómeno migratorio se sumó en los años 1990 el éxodo de personal calificado consecuencia de la desaparición de la URSS y el campo socialista europeo. Entre 1989 y 1991, Rusia sola perdió a más de 500 000 científicos y técnicos, y se estima que el sistema científico ruso sufrió una reducción de 37 % en sus recursos humanos.

La cantidad de migrantes en el mundo continúa creciendo, pero el fenómeno más relevante es que la fracción de migrantes con educación universitaria crece más rápido que la cantidad total de migrantes. Este es un primer cambio mayor en el fenómeno migratorio.

Entre los factores que causan esta emigración está, por supuesto, la búsqueda por los emigrantes de mejores salarios y condiciones de vida. Pero no es el único factor. Funciona también como fuerza de atracción la búsqueda de mejores condiciones para el trabajo científico y la realización profesional. No siempre la encuentran, y conocemos muchos profesionales de alta calificación trabajando en empleos de mucha menor calificación en los países a los que emigraron. Pero la imagen de oportunidad sigue funcionando, aunque solo sea a nivel de imagen, y haciendo que la gente reaccione más a las expectativas que a las realidades.

La emigración de personas con alto nivel educacional, multiplicada en la segunda mitad del siglo XX, no tiene igual significado que la emigración de personas con educación elemental, o ninguna educación, como la que ocurría en el siglo XIX. Aunque las cifras varían según la forma en que se compilan las estadísticas en diferentes países y según los enfoques de quienes escriben los reportes, la tendencia general es consistente:

  • Se estima en más de 240 millones la cantidad de migrantes en el mundo y cerca de 40 % tiene educación universitaria.
  • Según la base de datos de Naciones Unidas, el número de migrantes internacionales ha crecido de 75 millones en 1960 a 214 millones en 2010. La proporción de personas de otros países que viven en los países más desarrollados se ha triplicado a partir de la década de 1960.
  • El principal beneficiario de estos flujos migratorios ha sido Estados Unidos. Entre los científicos que han emigrado de los países subdesarrollados, 76 % está en Estados Unidos.
  • La Organización Internacional para la Migración (IOM) estima que cerca de 300 000 profesionales del continente africano viven y trabajan en Europa y Norteamérica.
  • El 75 % de los emigrados provenientes de África e India tienen educación universitaria, y los vemos en empleos de baja calificación.
  • Cerca de un tercio de los científicos formados en el mundo subdesarrollado residen los países desarrollados.

Este fenómeno podría haber sido espontáneo en sus inicios, pero en la actualidad es resultado de políticas implementadas en los países industrializados, con toda intención. Este es un segundo cambio mayor en el fenómeno migratorio.

Por ejemplo, en Estados Unidos, a partir de la Ley de Inmigración de 1990 (Immigration Act), y la Ley de Competitividad y Mejoramiento de la Fuerza de Trabajo de 1998, ha habido un gran énfasis en la selección de trabajadores de alta calificación, a través de un sistema de cuotas que favorece a los candidatos con grados académicos. La proporción de inmigrantes con nivel educacional de escuela primaria no excede 7 %.

La política migratoria de otros países como Australia y Canadá, ha seguido estrategias similares de inmigración selectiva o incluso de promoción activa en los países subdesarrollados. La cantidad de inmigrantes de alta calificación en Canadá se multiplicó por cinco entre 1983 y 1995.

La literatura sobre este tema, en los últimos años, contiene intentos de defender la emigración de personas calificadas y presentarla, no como una pérdida de talentos (brain drain), sino como una ganancia en el acceso a los conocimientos (brain gain) y como una contribución de la diáspora de migrantes a la inserción de los países pobres a la economía mundial.  Es una tesis que no se sostiene con datos y mucho menos con juicios éticos.

La movilidad internacional de personal calificado no tendría efectos negativos si hubiese un compromiso ético global con la redistribución mundial de los beneficios de la ciencia y la tecnología. Pero no lo hay y no se ve que lo habrá en el futuro previsible. Los países del sur invierten en la formación de capital humano y parte de este emigra, aportando su trabajo al valor agregado de las economías del norte, lo que se transforma a su vez en palanca del intercambio comercial desigual y mayor presión migratoria. Los países que, en la expresión de Eduardo Galeano “se especializan en perder”, pierden doblemente, en el costo de la formación de personas calificadas que emigran y en los precios de los productos de alta tecnología que deben importar, y a los que esa misma emigración hizo su innegable contribución.

Hay cierta literatura sobre el tema que busca resolver estas contradicciones a nivel semántico, cambiando el lenguaje para que no se hable más de fuga de talentos, o de robo de talentos, sino de movilidad y circulación de científicos. Pero esta acrobacia del lenguaje no cambia las esencias. La pérdida de personas calificadas es un mecanismo de explotación y perpetuación de las desigualdades. En los países en desarrollo el porcentaje de fuerza de trabajo calificada es cuatro veces superior en la población que emigra que en la que permanece en los países emisores.

No se busca con este análisis justificar prohibiciones a la emigración de personal calificado, que serían socialmente inaceptables y además, ineficaces. Algo así como una reacción de autoagresión para defendernos de una agresión externa. Tampoco tendría sentido intentar llevar a cero la emigración de personas con educación y talento. Probablemente existe un nivel óptimo de movilidad de personas calificadas que maximiza el efecto en la circulación de conocimientos y el acceso a circuitos científicos globales. Pero no es ese el nivel actual, ni logran los países del sur construir estructuras institucionales y procesos legítimos para maximizar la contribución de esa emigración al desarrollo.

Algunos estiman que hasta 50 % de los estudiantes de posgrado extranjeros en Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos, permanecen ahí una vez concluidos sus estudios. Esa fracción llega a 70 % para los doctorantes en ciencia y tecnología en Estados Unidos.

Es cierto que los científicos que emigran tienen en los países de acogida una mayor productividad, consecuencia del contexto en que trabajan. Pero esta aparente racionalidad local, a corto plazo, conduce a la irracionalidad global de profundizar el abismo científico entre países pobres y ricos, y de desconectar a la mayor parte de la humanidad de los procesos globales de creación y circulación de conocimientos. La emigración es una forma de globalización, la cual, al no ser conducida de manera racional y consensuada, no logra una redistribución justa del beneficio social.

El tratamiento de este asunto no se puede dejar a la espontaneidad, ni tratar con disposiciones fragmentarias sobre los efectos distales, y no sobre las causas. Si la captación de talentos para que emigren a los países del norte se ha hecho un proceso institucionalizado, también deberíamos tener en los países del sur mecanismos explícitos e institucionales para llevar este proceso a un nivel óptimo y potenciar su impacto en el desarrollo. Uno de ellos es la expansión de la circulación temporal de profesionales, que funciona como contrapeso de la emigración permanente.

La realidad es que en la gestión de capital humano se necesitan  dos niveles de inversión. Uno es la inversión necesaria para formar capital humano, que es básicamente inversión en el sistema educacional, y otro diferente es la inversión necesaria para retenerlo, la cual incluye la inversión en ciencia y en las conexiones entra la ciencia y las empresas.

Podemos ―y debemos― debatir mucho sobre los procedimientos concretos, pero necesitamos un consenso claro sobre los objetivos. Debemos también, en cualquier análisis del tema, tener muy en cuenta las especificidades de este fenómeno en Cuba, el cual posee raíces históricas muy antiguas, y contextos actuales muy especiales.

Desde la década de 1930 Cuba ha sido un país de emigración, donde son más las personas que salen del país que las que entran. Se estima que 38 % de la población cubana tiene familiares viviendo en el exterior.

El problema migratorio ha sido desde el siglo XIX un componente de las complejas relaciones entre Cuba y Estados Unidos. En 1820 llegaban más pasajeros a New York desde los puertos cubanos, que desde todos los puertos de América Latina y España juntos.

En el siglo XX, a partir del triunfo revolucionario de 1959, la emigración fue politizada desde el exterior y se convirtió en una de las armas de la política agresiva de Estados Unidos contra Cuba, incluyendo monstruosidades vergonzosas como la llamada Operación Peter Pan, en la que miles de niños fueron separados de sus padres, y la estimulación después a la emigración ilegal, que ha costado miles de vidas.

Si bien la cantidad de cubanos que habían obtenido permiso de residencia permanente en Estados Unidos se estimaba en algo más de 180 000, acumulado antes de 1959, entre 1960 y 1969 obtuvieron permiso legal de residencia más de 200 000 cubanos.

En 1966 el gobierno de Estados Unidos emitió la Ley de Ajuste Cubano, que permitía a los cubanos obtener residencia permanente después de dos años de estancia en ese país. Ese período de espera se redujo a un año en 1976.

En lo referente a la emigración de profesionales, el primer objetivo atacado fue la salud, y la mitad de los médicos que había en Cuba en 1959 emigró en los primeros años de la década de1960. Entre ese año y 1965, emigraron de Cuba más de 2700 médicos.  En 2006 el Gobierno de G. W. Bush estableció un programa especial para promover la emigración de médicos cubanos, el CMPP “Cuban Medical Professional Parole Program”, que establecía un camino expedito para la emigración de médicos hacia Estados Unidos, si ellos abandonaban sus misiones en otros países y se presentaban en las correspondientes embajadas.

La nación cubana se defendió y lo hizo exitosamente. Cuba tiene hoy el indicador de médicos por millón de habitantes mayor del mundo y una cifra de graduados universitarios por población económicamente activa que duplica la media de América Latina.

Pero a medida que se haga más directa y evidente la conexión de la ciencia con la economía, la presión migratoria sobre los científicos cubanos va a continuar y la necesidad de una defensa inteligente también. El riesgo para nuestro proyecto de sociedad socialista, “con todos y para el bien de todos”, es un riesgo real que no podemos subestimar.

En nuestra contra opera una agresión económica de más de 6 décadas, que ha afectado el nivel de vida material de la población. En cualquier momento histórico y en cualquier lugar del planeta, las dificultades económicas prolongadas han engendrado presión migratoria. Y Cuba está en este planeta.

Pero a nuestro favor actúan nuestra historia y nuestra cultura, base de la capacidad de resistencia de la conciencia nacional cubana. Una historia y una cultura que están profundamente enraizadas aquí, y también en una parte importante de los cubanos que no viven aquí.

José Martí lo vio de esta manera: “Cada cual se ha de poner, en la obra del mundo, a lo que tiene más cerca, no porque lo suyo sea, por ser suyo, superior a lo ajeno, y más fino o virtuoso, sino porque el influjo del hombre se ejerce mejor y más naturalmente en aquello que conoce y de dónde le viene inmediata pena o gusto; y ese repartimiento de la labor humana, y no más, es el verdadero e inexpugnable concepto de Patria”. 

Agustín Lage Dávila

Centro de Inmunología Molecular

(Blog del autor)

martes, 15 de marzo de 2022

El espíritu de Cuba en Baraguá

 

El espíritu de Cuba en Baraguá

El ejemplo de Maceo se agigantó, su actitud ejemplar arrastró a jefes, oficiales y soldados en el amor a la Patria. No en vano Martí le expondría en una de las cartas previas a la Guerra Necesaria: «Precisamente tengo ahora ante los ojos la Protesta de Baraguá que es de lo más glorioso de nuestra historia»

Foto: Archivo

Cuentan que la densa neblina que suele cubrir aquellas sabanas se disipó más temprano que nunca el 15 de marzo de 1878, como para permitir que los rayos del sol iluminaran intensamente el escenario del histórico acontecimiento que acaecería ese día bajo el arbolado de mangos de Baraguá, justo en el corazón del indómito Oriente.

 El Mayor General Antonio Maceo se aprestaba a saldar la herida que, por encima de las 21 recibidas en su cuerpo durante la Guerra Grande, dolía más: aquella ocasionada por el Pacto del Zajón, firmado por políticos y militares cubanos desarmados por el divisionismo, el regionalismo, el caudillismo y la indisciplina.

El Pacto había sido rubricado ante el mismo colonialista que Maceo recibiría, el general Arsenio Martínez Campos. Era el momento de limpiar la vergonzosa rendición, de ahí que, llegado el encuentro, el mambí rechazara de tajo el armisticio inaceptable que no planteaba la independencia de Cuba ni la abolición de la esclavitud.

La sangre derramada por la causa de la libertad no podía olvidarse, y el parco diálogo fijó la determinación de proseguir la lucha el siguiente día 23, para dejar sentado el principio del deber.

El ejemplo de Maceo se agigantó, su actitud ejemplar arrastró a jefes, oficiales y soldados en el amor a la Patria. No en vano Martí le expondría en una de las cartas previas a la Guerra Necesaria: «Precisamente tengo ahora ante los ojos la Protesta de Baraguá que es de lo más glorioso de nuestra historia».

El Titán de Bronce salvó a Cuba para todos los tiempos. En ocasión de la Crisis de Octubre de 1962, bastó al Che Guevara afirmar que toda Cuba fue un Maceo para definir la firmeza del pueblo frente al peligro nuclear, y luego, al convocarse en crucial momento al IV Congreso del Partido, se haría bajo la divisa de que el futuro de Cuba será un eterno Baraguá.

De ahí que, en su centenario, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz afirmara que, con la Protesta de Baraguá, llegó a su punto más alto, llegó a su clímax, llegó a su cumbre, el espíritu patriótico y revolucionario de nuestro pueblo.

lunes, 14 de marzo de 2022

“¡Sí, cambios revolucionarios!”

 

 

Jornada de la Prensa Cubana

Jornada de la Prensa Cubana. / Cubaperiodistas

En una nación libre, alumbró Martí, debe la prensa periódica –si quiere que el pueblo la respete– guiar, encauzar, presentar estudiadas las cuestiones que merecen más seria y urgente reforma; examinar los conflictos, no irritarlos con juicio apasionado ni encarnizarlos con alarde o adhesión extemporánea.

Mucho se recuerda a El Maestro cada 14 de marzo, porque su obra es periodismo mayor, y porque de Patria venimos. Llueven por estos días agasajos y reconocimientos, balances y metas. En cada medio hay como un respiro, un ambiente de alegría, un aplauso al esfuerzo, un minuto de silencio por los que se han ido y brazos abiertos a los que acaban de llegar; un repaso a lo mal hecho y que no debe repetirse; una broma tragicómica sobre aquella “fuente” reacia a hablar… Y así, entre informes, compromisos y traguitos –respetando las medidas para tiempos de covid– se pactará otro año de lograr un trabajo mejor. El Día de la Prensa Cubana parece lo mismo, pero nunca es igual.

A propósito de esta ocasión, sobre realidades del gremio y retos del periodismo cubano, BOHEMIA dialogó con la vicepresidenta primera de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), Rosa Miriam Elizalde, comunicadora innata, voz autorizada que desde la sabiduría ha creado plataformas y ha enriquecido las batallas de ideas profesionales no sin controversias. Por esa artesanía que ennoblece el oficio y embellece su vasta hoja de servicios, mereció en 2021 el Premio Nacional José Martí por la obra de la vida.

–¿Cómo acompaña la UPEC el proceso de transformaciones de la prensa y sus modelos de gestión?

–Este es el principal proceso en el que está involucrada la organización, no comenzó ahora. Si se revisan los documentos de los congresos y plenos de la UPEC, particularmente a partir del III Congreso en 1974, que preside Raúl, ese es el tema central. El lema que presidía los debates en los 80 era “sin rectificación en la prensa, no hay rectificación en la sociedad”.

Los periodistas teníamos absoluta comprensión de que no se ha producido un modelo capaz de indicarnos lo que puede y debe ser la prensa del socialismo, y que la gestión de la prensa tiene que cambiar en el sentido que advertía Fidel en el IV Congreso de la UPEC: “¡Cambios sí, cambios revolucionarios!”.

Está obligada a ello. No son retoques cosméticos los que resolverán los problemas acumulados en el sector, a lo que se ha añadido el tsunami de una cuarta revolución industrial cuya columna vertebral son las tecnologías de la comunicación y la información.

–¿Puede resumir –a su juicio– los (5) momentos más trascendentales de la UPEC desde la fundación?

–Más que momentos, prefiero referirme a hechos que la definen. Enumero algunos:

1- El surgimiento de la UPEC, que desde su fundación en 1963 defiende su responsabilidad como articulador de la prensa. No es únicamente un gremio profesional que mira su ombligo.

2- La presencia de Fidel en todos sus congresos y plenos hasta el 2006, con excepción de aquel de 1974, al que fue Raúl.

3- La apertura de la carrera de Periodismo en varias universidades del país –luego se convertirían en facultades de Comunicación–, una batalla ganada por nuestros profesionales. Lo que existía antes de la Revolución era la Escuela Manuel Márquez Sterling, que no confería título universitario.

4- El acompañamiento a los periodistas en el llamado Período Especial, que se convirtió casi en una lucha por la supervivencia.

5- La Política de Comunicación Social del Estado y del Gobierno, un proceso en que la organización acompañó al Partido y que debe derivar en una norma jurídica superior. Hay muchos más, por supuesto.

Rosa Miriam Elizalde

Rosa Miriam Elizalde, presentando el libro de Julio García Luis. / Irene Pérez.

–¿Cuáles son sus principales desafíos en el espinoso contexto comunicacional?

–Creo que se ha demostrado con creces, y lo estamos viendo en la guerra que ahora se libra en Europa, que la tecnología, lejos de ser neutral, materializa valores incompatibles con los compromisos centrales de la democracia, tenga esta el apellido que se quiera. Los gigantes mediáticos se han organizado en una cultura de un solo relato y en un vacío moral. Un gran desafío es crear centros de conciencia crítica y una pluralidad basada en principios.

“Otro gran reto es ser portadores de un proyecto de modernidad diferente, que no renuncie a nuestra propia identidad, y donde la ética del deber, la posposición del interés individual al bien común y la idea del progreso social se conviertan en pauta de realización.

“Como demostró en su tesis de doctorado Julio García Luis, presidente de la UPEC de 1986 a 1994, Cuba fue el primer país en hacer una revolución socialista a partir de una cultura de prensa occidental y moderna. No tenemos por qué renunciar a ello, sino transformarlo en función de nuestro programa”.

–Según Antonio Moltó: “La UPEC sirve para ponerle luz al país. Para hacernos fuertes, para unir, para evitar la dispersión […]. La UPEC sirve para decir sí donde otros dicen no se puede”. ¿Según Rosa Miriam: para qué sirve la UPEC?

–También para decir no: “No” a desentendernos de los problemas de nuestro pueblo. “No” a la mentira, la vulgaridad y al chantaje de los laboratorios tóxicos de la Florida. “No” al periodismo burocrático, conmemorativo, triunfalista, dominado por los actos, por las efemérides y no por el valor intrínseco de las noticias y los temas. “No” al circuito cerrado que no tiene en cuenta la diversidad de canales de expresión y de públicos… En fin, “No” a muchas prácticas de los militantes del “no se puede” aludidos por nuestro queridísimo Moltó.

–Existe cierto criterio popular de que la prensa va por un lado y la realidad por otro. ¿Entonces, bastaría con tener un vasto y moderno sistema de prensa pública? ¿O lo que necesitamos es una eficaz influencia pública de nuestros medios, conquistar las audiencias que hoy parecen dispersas, desmotivadas, atomizadas…?

–Ese criterio de que la prensa va por un lado y la realidad por otro se ha convertido en un estereotipo que, como cualquier otro, reduce hechos complejos a una caricatura. Y se repite a veces por inercia o por pura perversión, mientras la evidencia empírica dice otra cosa: tenemos buen y mal periodismo, es decir, hay prácticas profesionales que refrendan o no lo que establece la Política de Comunicación Social del Partido: la información, la comunicación y el conocimiento son un bien público y un derecho ciudadano.

“Por supuesto, es imposible cumplir con ese principio cuando se ignora la fragmentación de los públicos propia del nuevo paradigma de comunicación (pasamos de los medios masivos a la masificación de los medios). Hay zonas de nuestra sociedad que están marginadas o automarginadas de los canales institucionales y de construcción de consenso. Si los medios públicos no llegan a esas comunidades, llegan otros. En comunicación, como en política, no hay vacíos”.

Los periodistas marcaron el pulso a los éxitos de las vacunas criollas anticovid

Los periodistas marcaron el pulso a los éxitos de las vacunas criollas anticovid. / Jorge Luis Sánchez Rivera

–¿Puede la prensa cubana responder a las exhortaciones de lograr un periodismo más exigente, objetivo, crítico… que se han venido reiterando durante años?

–Hay una pregunta urgente que debemos respondernos: ¿por qué hay medios y profesionales que lo hacen y otros no? En los concursos nacionales y provinciales de periodismo abundan los ejemplos de excelentes prácticas. En los dos últimos años, hemos convocado en la UPEC al Festival Anual de la Prensa, con carácter virtual, para premiar los proyectos más innovadores. Nos ha sorprendido la calidad de las propuestas y las reservas que hay  para esos cambios revolucionarios que pedía Fidel.

“Se comprende que, aunque mañana aparezcan por arte de magia las tecnologías que necesitamos, la renovación estructural del sector no se va a producir soslayando carencias que tenemos de información oportuna, crítica y diversidad expresiva, además del rediseño de nuestra concepción comunicativa sobre bases científicas”.

–¿Cuál es el “talón de Aquiles” de la praxis periodística en Cuba?

–No se han resuelto problemas de larga data, sobre los que ya hemos hablado aquí, pero estos se complican y son más evidentes porque conviven con una revolución de las tecnologías de la información y las comunicaciones que desafía a todo sistema político y social contemporáneo –a todos, aunque se observa cuáles las capitalizan–, y que impacta en Cuba como en todas partes, para bien y para mal.

“El gobierno de Estados Unidos interpretó muy tempranamente que el escenario digital abría una gran posibilidad para su objetivo estratégico del ‘cambio de régimen’ en nuestro país. No es tarea fácil mover a una sociedad hacia un entorno de convergencia mediática, sin recursos económicos, bloqueada, sin acceso a los datos de sus audiencias en las grandes plataformas y sometida a una guerra de información despiadada.

“Pocos han reparado en que la maquinaria de desinformación que hoy opera contra Rusia ya tuvo su polígono de pruebas en Cuba: boicots, censura, bloqueo de servicios digitales, fake news –o sea, mentiras–, acoso…”.

–¿Cómo valora el papel y la actitud de los periodistas durante la pandemia?

–Han muerto 24 compañeros en los últimos dos años por covid-19. La pandemia no distinguió entre Premios Nacionales de Periodismo, directores de medio, redactores, fotógrafos, camarógrafos, hombres y mujeres, jóvenes y veteranos. Más de 800 han padecido la enfermedad y sus secuelas. Muchos se contagiaron en el ejercicio de la profesión.

“Ha sido muy doloroso, pero como todo drama humano tiene sus héroes. Ninguna redacción cerró por la pandemia ni se dejó de cubrir la ‘zona roja’, donde trabajaron de voluntarios muchos estudiantes. Eso habla de gran responsabilidad profesional y de altruismo”.

–¿En las condiciones actuales de guerra mediática agudizada, complejidades socioeconómicas internas, reclamos de la población y otros demonios, cómo puede la prensa ser fiel a sí misma, al pueblo y a su tiempo histórico; tal como lo fue Patria hace 130 años?

–Lo dijo inmejorablemente Julio García Luis: “Nuestra prensa debe ser clasista a la vez que democrática; partidista a la vez que plural; ideológica a la vez que polémica”.

–¿Por qué luchar en el futuro?

–No tengo dudas de que la prensa revolucionaria cubana será la del socialismo, o no será.

–¿Tres palabras para un titular?

–¡Sí, cambios revolucionarios!

jueves, 10 de marzo de 2022

Fallece Mario Terán Salazar, el militar boliviano que asesinó al 'Che' Guevara

 


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Participó en la captura del guerrillero argentino en 1967 y recibió la orden de abrir fuego contra él.
Fallece Mario Terán Salazar, el militar boliviano que asesinó al 'Che' Guevara

La mañana de este jueves falleció en Bolivia el militar retirado Mario Terán Salazar, el hombre al que señalan de ser el responsable del asesinato del argentino Ernesto 'Che' Guevara.

El militar retirado, quien tenía 80 años y residía en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, murió a las 07:15 de la mañana, hora de Bolivia, en la Corporación del Seguro Social Militar (COSSMIL) donde se encontraba internado, informó Raúl Azurduy, un pastor cercano a la familia.

Terán estaba hospitalizado en el centro médico desde hacía tres semanas, por un problema pulmonar que padecía desde hace años.

El general retirado Gary Prado Salmón, quien encabezó el operativo de captura del 'Che' Guevara en 1967, confirmó la noticia de la muerte de Terán al medio boliviano El Deber.

"Sí, me indicaron anoche que estaba desahuciado; sí, es verdad, falleció", dijo al ser consultado por el diario.

En su declaración, describió a Terán como "un hombre valiente, que egresó de la Escuela de Sargentos en 1961".

De acuerdo con Prado, quien dijo que mantuvo contacto con Terán a lo largo de los años, al recién fallecido militar retirado "lo que más le preocupaba era por el acoso de la prensa, porque quería mantener el anonimato, porque simplemente cumplió voluntariamente la decisión que vino de la Presidencia", en relación con el asesinato del 'Che' Guevara.

¿Es o no el autor?

El asesinato del argentino ocurrió el 9 de octubre de 1967 en La Higuera, en el suroeste de Bolivia. Según una publicación de la época de la revista Paris Match, Terán relató que luego de la captura del guerrillero, recibió la orden de abrir fuego contra él.

"Ése fue el peor momento de mi vida. En ese momento vi al 'Che' grande, muy grande, enorme. Sus ojos brillaban intensamente. Sentía que se echaba encima y cuando me miró fijamente, me dio un mareo. Pensé que con un movimiento rápido el 'Che' podría quitarme el arma. '¡Póngase sereno –me dijo– y apunte bien! ¡Va a matar a un hombre!' Entonces di un paso atrás, hacia el umbral de la puerta, cerré los ojos y disparé", fue el testimonio de Terán publicado por ese medio francés.

Sin embargo, en 2014, 47 años después de la muerte del 'Che', el militar retirado boliviano conversó con el diario español El Mundo y negó ser el Mario Terán que asesinó al guerrillero argentino. "No es cierto. Habíamos dos o tres Marios Teranes (sic) en el Ejército, pero con diferentes apellidos maternos", mencionó.

Sin embargo, Prado, quien era uno de los superiores de Terán, le confirmó al medio español que sí fue él quien mató al 'Che', respondiendo a la orden que llegó desde La Paz en nombre del Presidente René Barrientos.

 

sábado, 5 de marzo de 2022

Chávez vuelve en imágenes y anécdotas (+ Fotos y Video)

 



Los ojos de Chávez. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Los ojos de Chávez. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Ya sabíamos de su enfermedad, pero por aquellos días corría desbocadamente el comentario de que había fallecido en Cuba, tras ser operado. Sus opositores, felices de no tener atravesado a tan grande contrincante. Sus amigos, que eran muchísimos más que sus detractores, tristes hasta las entrañas y con la esperanza de que solo fuera una mentira malintencionada.

Todos los altares y espíritus con una luz por él. Los católicos lo encomendaban a la Santísma Trinidad; los cristianos, a Jesucristo; los santeros, a sus orishas y los ateos, a la ciencia y a la sabiduría de los médicos. Sinceramente, creíamos o nos aferrábamos a la idea de la sanidad porque un hombre como él, “el mejor amigo de Cuba”, como Fidel lo bautizara, merecía esa gracia, el milagro de la vida.

Venezuela preparaba la celebración del bicentenario de su independencia, mas con aquella angustia acechante, que algunos por conveniencia política amplificaban. Hasta que unas fotos y videos tomadas por un equipo de periodistas cubanos, nos devolvieron la alegría. ¡Chávez estaba vivo! Esa fue la portada del día 4 de julio de 2011 en los principales periódicos y medios de comunicación de todo el orbe.

Chávez llega a Caracas despues de ser operado en Cuba. Foto: Ismael Francisco/Cubadebate.

Chávez llega a Caracas despues de ser operado en Cuba. Foto: Ismael Francisco/Cubadebate.

Chávez llega a Caracas despues de ser operado en Cuba. Foto: Ismael Francisco/Cubadebate.

Chávez llega a Caracas despues de ser operado en Cuba. Foto: Ismael Francisco/Cubadebate.

Junto a las instantáneas, experiencias muy profundas de uno de los fotorreporteros allí presentes y quien en varias ocasiones captó en su lente el perfil inconfundible de Hugo Rafael Chávez Frías. Él, que lo había fotografiado en su primera visita a Cuba, luego en el 2000 en el lobby del Hotel Presidente de México, después en el acto por el primer aniversario del Alba en la Plaza de la Revolución, más tarde en Mar del Plata, asimismo en Santa Clara, en el Palacio de las Convenciones y otras ocasiones; ahora lo volvía a eternizar en su cámara y en su memoria, pero sería la última vez.

Llegó el día en que me dijeron: "Prepara viaje", pero sin decirme adónde. Aquel misterio y tu presencia en Cuba para operarte por primera vez, me hizo pensar de inmediato que mi viaje tendría alguna relación contigo. Y así fue. Era para acompañarte de regreso a tu Patria y que participaras en los actos conmemorativos por el  aniversario 200 de la Liberación de Venezuela, con apenas cinco días de haber sido intervenido quirúrgicamente.

Recuerdo tu llegada al Aeropuerto acompañado de Raúl. Cuando bajaste con dificultad del auto, cuando extendiste tu mano para saludar al equipo de prensa; entre ellos, Omar de La Cruz, Gladys Rubio y yo. Fue la primera vez que intercambiamos un saludo en el que jocosamente le dijiste a Raúl que yo estaba gordo. No dudo que ambos me sacaron los colores en aquella media noche de tu silencioso regreso a la Patria de Bolívar.

En aquel entonces, tus fotos recorrerían el mundo. Todavía yo no tenía plena conciencia de lo que estaba haciendo. Al subir, nos diste las intrusiones precisas para lo que haríamos al llegar a Caracas, que sería a las 3 de la madrugada.

Ya en tu tierra, te sentí feliz y fuerte. Desde allí logré fotos que calaron hondo a mis amigos. En aquella oportunidad festejaste el triunfo de la Vino Tinto en el fútbol. Trabajé mis fotos, las miraste, se copiaron en CD y fueron puestas a disposición del mundo a las 7 de la mañana. Nadie sabía en Venezuela que Chávez estaba nuevamente en la Patria de Bolívar.

Al salir del aeropuerto de Maiquetía rumbo a Caracas, me sorprendió un amanecer tan bello como tu regreso, lo tengo aún conmigo, por esa suerte que tenemos los fotógrafos de llevar la historia a nuestra casa, sea de donde sea. No volví a verte, no volví a fotografiarte, aunque estuve siempre atento a tus noticias y a tu salud, contó el fotógrafo en un homenaje a Chávez, tras su fallecimiento.

Amanecer en Maiquetía. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Amanecer en Maiquetía. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Hoy, al evocarlo en el noveno aniversario de su adiós eterno cuenta nuevas anécdotas relacionadas con aquellas imágenes que le devolvieron la alegría a tantas personas. Como el detalle de que después de la cobertura periodística en el aeropuerto, Chávez los invitó a desayunar junto con él. Una pequeña arepita de pollo y una taza de café con leche, que según les comentó el propio mandatario, era su desayuno preferido. Una comida que no satisfizo la demanda de su estómago, pero sí le ayudó a descubrir la sencillez y bondad de aquel hombre hasta para comer.

Otro momento muy especial, cuando les preguntó si alguno había estado allí, en la sede del gobierno bolivariano, y él se sintió en confianza para contarle que sí, que había estado preso unas horas cuando la Cumbre de Islas Margaritas en 1997, por fotografiar el Palacio de Miraflores sin llevar consigo la credencial. ¡Cosas de la vida! Nunca había viajado a Venezuela durante el mandato chavista y ahora estaba justo muy cerca de su presidente. El mismo país, el mismo lugar donde estuvo retenido, pero sin duda, otro líder.

O cuando descubrió entre las ráfagas de instantáneas, una muy expresiva, de sus ojos, que logró no-sabe-cómo, porque además de que era plena madrugada y había mucha oscuridad en el lugar del recibimiento, como de costumbre, él no traía consigo el flash fotográfico. Cuenta que aprovechó el destello momentáneo de luz proyectado por el camarógrafo de televisión, y así salió esa fotografía que fue llevada a línea y serigrafiada en vallas, textiles y múltiples objetos por todo el mundo.

Aquel día antes de las elecciones en que se le vio bajo la lluvia defendiendo la unidad de su Revolución, el fotorreportero lamentó, profundamente, no estar a su lado y captar en su lente una vez más la imagen de aquel grande de la unidad latinoamericana, pero como todos los que bien le queremos y admiramos, desde entonces y luego de su paso a la inmensidad de la existencia, se refugia en aquellas y otras instantáneas y anécdotas, que por la energía que Chávez inspira, incluso desde otra dimensión, nos hacen sentirlo cerca, vivo y para siempre “el mejor amigo de Cuba”.

Chávez y Fidel. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Chávez y Fidel. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Chávez y Lazarito, pionero cubano en Cumbre de los Pueblos de Mar del Plata. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Chávez y Lazarito, pionero cubano en Cumbre de los Pueblos de Mar del Plata. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Chávez junto a Silvio Rodríguez, Amaury Pérez y otros participantes en la Cumbre de los Pueblos de Mar del Plata. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Chávez junto a Silvio Rodríguez, Amaury Pérez y otros participantes en la Cumbre de los Pueblos de Mar del Plata. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

En Santa Clara junto al Monumento del Che. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

En Santa Clara junto al Monumento del Che. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

En Santa Clara junto al Monumento del Che. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

En Santa Clara junto al Monumento del Che. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Chávez y Raúl. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Chávez y Raúl. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Chávez, Fidel y Evo en la Plaza de la Revolución en el primer aniversario del ALBA. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Chávez, Fidel y Evo en la Plaza de la Revolución en el primer aniversario del ALBA. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

 

viernes, 4 de marzo de 2022

Cuba, EEUU y la respuesta a un síndrome que nunca existió

 

Embajada de Estados... - Embajada de Estados Unidos en Cuba


La Habana, 4 mar (Prensa Latina) A casi cinco años de suspender servicios consulares bajo el pretexto del llamado “Síndrome de La Habana”, la embajada de Estados Unidos en Cuba está en preparativos hoy para emitir visas de manera limitada y paulatina.

El anuncio, esperado por ciudadanos a ambos lados del estrecho de la Florida, ocurrió luego de años en que la teoría de “ataques acústicos” causantes de alegados “incidentes de salud” a diplomáticos estadounidenses en esta capital, nunca probada por la ciencia, pusiera en pausa la entrega de visado.

Bajo el mandato del republicano Donald Trump (2017-2021), la legación redujo su personal al mínimo en septiembre de 2017 con el argumento de las misteriosas “agresiones sónicas”, aun cuando Cuba desde el principio negó ataque alguno y mantuvo la voluntad de cooperar en las investigaciones.

En este tiempo, expertos de ambos países apuntaron que las evidencias científicas desmentían los supuestos ataques y un informe de la Agencia Central de Inteligencia descartó que los presuntos incidentes de salud fueran resultado de una operación de potencias extranjeras.

También, desde 2018, el Buró Federal de Investigaciones en Washington reconoció no encontrar pruebas sobre los casos reportados por el personal diplomático, tras meses de indagaciones y cuatro viajes a La Habana.

De acuerdo con el Ministerio del Interior de Cuba, tampoco existieron evidencias criminalísticas del suceso, lo cual coincide con las pesquisas policiales de Estados Unidos y Canadá, que no lograron explicar de manera concluyente los descritos mareos, visión borrosa, pérdida de memoria y dificultades para la concentración.

Con argumentos adicionales, un informe desclasificado del Departamento de Estado norteamericano, escrito por el grupo asesor Jason, una junta científica de élite, argumentó como poco probable que los motivos de los aludidos sucesos fueran microondas o rayos de ultrasonido y sí, seguramente, grillos.

De hecho, en octubre del pasado año el Gobierno norteamericano recibió críticas por ocultar información sobre los incidentes de salud, ante una comunidad científica categórica en que ninguna forma de energía conocida puede causar selectivamente daños cerebrales con una precisión similar a un haz de láser.

Para el director general del Centro de Neurociencias de Cuba, Mitchel Valdés-Sosa, la denominación del “Síndrome de La Habana” es absurda, y quienes emplean el término buscan lograr una asociación negativa y hacer daño a las relaciones entre los dos países.

Autoridades de la mayor de las Antillas denunciaron que en realidad la acusación fue parte de una operación política para revertir avances en los vínculos entre Cuba y Estados Unidos dados durante la administración de Barack Obama (2009-2017).

Por ello no sorprende que, incluso cuando la Casa Blanca aseguró que ocurrieron incidentes similares en lugares tan diferentes como India, Rusia, Vietnam y hasta en Washington, solo hubo represalias contra Cuba.

Sin un arma definitiva, motivación o autores ante la acusación, la embajada aquí fue testigo de la suspensión del programa de reunificación familiar y el otorgamiento de visado, aspectos que directamente afectaron a ciudadanos de ambos países y no al Ejecutivo antillano como pretendía la retórica norteamericana.

Además, si bien en los acuerdos migratorios de 1984 Estados Unidos se comprometió a conceder 20 mil visas anuales, en los últimos años solo entregó unas cuatro mil cada año, según el Ministerio de Relaciones Exteriores caribeño.

¿Consecuencias? Los cubanos desde 2017 están obligados a ir a terceros países para todos sus trámites, lo que aumenta los costos y sin certeza de una aprobación, y hay quienes apuestan por una migración irregular por aire, tierra o mar que pone en peligros las vidas.

Ahora, sin disculpas al Gobierno de Cuba por acusaciones infundadas, el encargado de Negocios de la legación norteamericana aquí, Timothy Zúñiga-Brown, asegura que les “es muy grato” anunciar que la misión diplomática iniciará la reanudación limitada de algunos servicios de visado.

Todo ello, “como parte de una expansión paulatina de las funciones de la embajada” y sin anunciar una fecha específica, aunque el consulado solo programará citas para aquellas personas que hayan presentado su documentación completa.

Mientras ese momento llega, la representación de la Washington en Guyana continuará siendo el principal lugar de procesamiento para los solicitantes cubanos, que vieron durante casi cinco años cómo una histeria colectiva por el supuesto “síndrome” puso en pausa el reencuentro con sus seres queridos.

rgh/ool/cgc