jueves, 11 de agosto de 2022

A Estados Unidos nada le importa el sufrimiento del pueblo cubano

 


Una vez más la conducta inhumana del gobierno de Estados Unidos frente a la tragedia en Matanzas confirma que nada le importa el sufrimiento del pueblo cubano.

La ejemplar y verdadera ayuda humanitaria de los gobiernos de Venezuela y México hacen la diferencia entre la buena vecindad y los intereses mezquinos de la superpotencia que hace todo lo posible por apoderarse de Cuba desde que comenzó a fundar su imperio bajo apariencia de república democrática.

Igual ocurrió cuando el pico de la pandemia, cuando el oxígeno decidía la vida y la muerte y se negaron a colaborar. 

A nadie puede extrañar semejante actitud deshumanizada porque es su práctica habitual hacia el pueblo cubano desde que se negaron a reconocer la República en armas, luego arrebataron la independencia de España, sostuvieron a los peores sátrapas en el gobierno, y desde el mismo 1959, a pesar de la visita de Fidel a Estados Unidos en búsqueda de diálogo, establecieron la guerra antes de que se declara el carácter socialista del empeño nacional por un cambio a favor de las gentes.

Hago memoria somera de algunos hechos para mostrar que antes de que la "dictadura comunista" se apoderara de la isla, ya los gobiernos de ese país no querían soberanía para Cuba, ni les importaban los millones de cubanos que no tenían electricidad, ni escuelas, ni hospitales, carecían de lo elemental aunque los mercados estuvieran llenos, como ocurre ahora mismo en los países pobres del mundo que no intentaron construir el socialismo.

Entonces, conociendo esas verdades ¿de dónde sacan algunos la ilusión de que van a prestar ayuda al pueblo cubano?, ¿cómo pretenden otros que la solución de los mayores problemas que la política de ese país nos está ocasionando esté en doblegarnos como nación independiente, cuando ridículamente dicen dar apoyo técnico telefónicamente y su embajada en La Habana, en el colmo del cinismo declara que vigila la situación en Matanzas a la espera de que Cuba requiera asistencia humanitaria mientras morían bomberos, las llamaradas parecían incontrolables y el humo y la angustia amenazaba una ciudad entera?

Ya conocemos las perversiones de las ayudas humanitarias estadounidenses, líbrennos Dios, el karma, todas las deidades y la voluntad de lo mejor del alma nacional, con la ayuda solidaria, de semejante castigo.

Se ha controlado el incendio en Matanzas y la tristeza por los muertos opaca el alivio ante tal desastre que literalmente enrareció más nuestra crítica situación, 20 horas de apagón reportan desde Camagüey, los cambiadores ilegales de divisas le están subiendo la parada a la tarifa estatal, el costo material del incendio es muy alto, pero esta dolorosa tragedia, elevada a rango de epopeya por la valentía y la dedicación de quienes la enfrentaron mostró una vez más las reservas morales del país, la ayuda llegada y la que viene en camino demuestra que Cuba no está sola, que su desprendimiento en compartir lo que tiene es reconocido a escala internacional y confirmó aquello de que no podemos esperar 'ni un tantico así" de los administradores del imperio, aunque desde dentro de Estados Unidos se mueven fuerzas contra el abuso y el ensañamiento contra Cuba.

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Cuando se calmen definitivamente las llamas en Matanzas continuará el fuego cotidiano por mejorar nuestras vidas, la batalla frente a los odiadores y mesiánicos que deben estar muy frustrados, el enfrentamiento a las deformaciones que vivir asediados produce, pero en este día permitámonos un momento de sosiego para agradecer, para agradecernos, que ni los más fieros desafíos han podido aniquilar la sensibilidad, la valentía, el amor que sustentaron desde sus inicios esta nación soberana.