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domingo, 1 de mayo de 2022

Pueblo de Cuba toma las plazas para celebrar el Día de los Trabajadores

 

Desde el Complejo Escultórico Comandante Ernesto Che Guevara este Primero de Mayo. Foto: Telecubanacán.

Los cubanos vuelven hoy a las plazas en todas las ciudades y localidades del país caribeño, en desfiles por el Día Internacional de los Trabajadores.

Las movilizaciones, que en esta fecha resultan multitudinarias, se reeditan luego de dos años de suspensión por la pandemia de la Covid-19, hoy bajo control y con los menores números de contagios en muchos meses.

Los desfiles fueron convocados por la Central de Trabajadores de Cuba, y a ellos se suman organizaciones de masas y sociales.

Arranca el desfile por el 1ro de mayo en Ciego de Ávila. Foto: Invasor.

Miles de pinareños se dan cita en las cabeceras municipales para participar en la marcha del proletariado. Foto: Telepinar.

Trabajadores espirituanos del sector de la Salud desfilan este Primero de Mayo. Foto: Escambray.

Avileños en Primero de Mayo

Las calles de Ciego de Ávila en Primero de Mayo. Foto: Invasor.

Con las primeras luces del alba arrancó el desfile en Ciego de Ávila, aunque desde horas muy tempranas muchos avileños ya “desfilaban” desde sus hogares hasta la zona de concentración, cargados de carteles e iniciativas en apoyo a la Revolución y al Socialismo, informa el diario Invasor.

Sin importar el orden de los bloques, lo mismo se vio en la madrugada a combatientes que irían marcando el paso de la avanzada, en señal de que nuestra Historia nos sigue guiando, que a estudiantes que cerrarían el desfile en saludo al 60 Aniversario de la UJC y al 170 Aniversario del natalicio de Nuestro Héroe Nacional.

Todos, en posición de arrancada. Listos para desfilar por la plaza Máximo Gómez, Jorge Luis Tapia Fonseca, vice primer ministro y las máximas autoridades de la provincia, encabezadas por Liván Izquierdo Alonso, miembro del Comité Central y primer secretario del Comité Provincial del Partido, Tomás Alexis Martín Venegas, gobernador de la provincia y Niurka Ferrer Castillo, Secretaria General del Comité Provincial de la Central de Trabajadores de Cuba, y trabajadores destacados, saludan el Día internacional de los Trabajadores. Los primeros en hacerlo fueron los más de tres mil trabajadores de la Salud que capitanean la marcha en la ciudad cabecera.

Desde el viernes los avileños estaban listos para el desfile.

Las calles de Ciego de Ávila en Primero de Mayo. Foto: Invasor.

Pinar del Río marcha al ritmo de sus trabajadores

Miles de pinareños se dan cita en las cabeceras municipales para participar en la marcha del proletariado.

Los pinareños en Primero de Mayo. Foto: TelePinar.

Los pinareños en Primero de Mayo. Foto: TelePinar.

Primero de Mayo en Villa Clara: Vamos con todo porque Cuba vive y trabaja

Pueblo de Villa Clara celebra el Primero de Mayo. Foto: CMHW.

Los trabajadores y el pueblo villaclareño se concentraron antes de la salida del sol en los alrededores de la Plaza Ernesto Guevara, para participar en el desfile del Primero de Mayo y ratificar que Vamos con todo porque Cuba vive y trabaja, relata CMHW.

Acompañan a los villaclareños en esta histórica jornada la Dra.C. Marta Ayala Ávila, miembro del Buró Político y directora del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología; Meisi Bolaños Weiss, ministra de Finanzas y precios; Yaisel Pieter Terry, secretario del Sindicato de Trabajadores de la Administración Pública; José Ramón Saborido Loidi, ministro de Educación Superior; así como las máximas autoridades del Partido y el Gobierno en la provincia.

Con el bloque del Sindicato de Trabajadores de la Salud inició el desfile por el Día Internacional de los Trabajadores.

Pueblo de Villa Clara celebra el Primero de Mayo. Foto: CMHW.

Pueblo de Villa Clara celebra el Primero de Mayo. Foto: CMHW.

Pueblo de Villa Clara celebra el Primero de Mayo. Foto: CMHW.

El Guaso celebra el Primero de Mayo

Guantánamo celebra el Día Internacional de los Trabajadores. Foto: Venceremos.

Este Primero de Mayo el pueblo de Guantánamo celebra, como en toda Cuba, el Día del Proletariado Mundial. Las calles se llenan de calor y color con los guantanameros que tras dos años sin desfile presencial debido a la pandemia de la COVID-19, festejan con alegría esta fecha bajo el lema de #CubaViveYTrabaja.

El desfile se dedica en el Guaso a la ciencia cubana, al aniversario 170 del natalicio de José Martí y a la seis décadas de creada la Unión de Jóvenes Comunistas, y tiene la particularidad de que los sindicatos se organizaron en cinco bloques con nombres referidos a valores incentivados por la Revolución (Victoria, Dignidad, Continuidad, Unidad y Compromiso) y cada uno de ellos representa los colores de la bandera nacional.

Guantánamo celebra el Día Internacional de los Trabajadores. Foto: Venceremos.

Guantánamo celebra el Día Internacional de los Trabajadores. Foto: Venceremos.

Preside Valdés Mesa desfile en Santiago de Cuba

Santiagueros celebran el Primero de Mayo. Foto: ACN.

Salvador Valdés Mesa, miembro del Buró Político y Vicepresidente de la República, preside hoy el desfile de más de 320 mil santiagueros y sus familiares, en la Plaza de la Revolución Mayor General Antonio Maceo de esta ciudad, con motivo del Día Internacional de los Trabajadores.

Junto a Valdés Mesa encabezan la multitudinaria marcha José Ramón Monteagudo y Beatriz Johnson, primer secretario del Partido Comunista de Cuba y Gobernadora en el territorio, respectivamente, e Isdalis Rodríguez, segunda secretaria de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC).

René Berenguer, secretario general del comité provincial de la organización, expuso que la defensa del futuro depende del compromiso y la disciplina en cada puesto laboral, y llamó a fortalecer la empresa estatal socialista mediante el encadenamiento de los actores económicos y la transformación comunitaria.

Destacó el aporte de los trabajadores indómitos a la producción de alimentos durante las jornadas de trabajo voluntarios y significó la importancia de la unidad del pueblo en defensa de la Revolución y sus conquistas.

Santiagueros celebran el Primero de Mayo. Foto: ACN.

Santiagueros celebran el Primero de Mayo. Foto: ACN.

Así se vivió el desfile en la Plaza de la Revolución Mayor General Vicente García

En Las Tunas se vive el Primero de Mayo. Foto: István Ojeda Bello

No es una consigna, aunque cada año lo devuelva como una rutina de su nuevo almanaque. Primero de Mayo... la Plaza se llena de banderas, las calles despiertan más temprano, los colores vuelan, sueñan, engalanan.

Hay algarabías de retos, victorias y nuevas esperanzas. Es el día del ardor de pueblo, del ruido infinito de las fábricas, del trabajo. Nada simula. La rutina se apaga entre el sofoco de levantar las voces y los carteles, de marcar la diferencia con la iniciativa colectiva, de hacerse sentir con el grito de la promesa y la victoria, más ahora que el sacrificio es corazón y la herramienta, no importa cuál, es el mañana, la vida.

Mucho hay que celebrar este domingo, quizás como nunca. Sobrevivimos la debacle de una pandemia que sacude al mundo con muerte y pobreza. ¡Qué decir nosotros, fulminados por un cruel bloqueo económico, comercial y financiero, acuñado en el imperio de los Estados Unidos!

No es marchar por la Plaza de la Revolución Mayor General Vicente García, de esta ciudad. Es llevar la certeza de un día mejor, a pesar de tantas amenazas, carencias, inflación, pérdidas de familiares y compañeros, cuarentenas, sequías, altos precios, apagones y rupturas totales con la normalidad laboral y doméstica.

En Las Tunas se vive el Primero de Mayo. Foto: István Ojeda Bello

En Las Tunas se vive el Primero de Mayo. Foto: István Ojeda Bello

Matanceros celebran el Día de los Trabajadores

Matanzas en Primero de Mayo. Foto: TV Yumurí.

Los Combatientes de la Revolución Cubana son los primeros en desfilar en la ciudad de Matanzas. Antes, el secretario general del Comité Provincial de la Central de Trabajadores de Cuba, Osmar Ramírez, destacó los logros con los cuales llegamos a este Primero de Mayo. En especial destacó la consagración de los trabajadores de la Salud y la vacunación al pueblo con Abdala, Soberana o2. A los combatientes le siguen un bloque de los trabajadores del Partido y del sector de la Salud.

El bloque de la Salud lo conforman entre otros, el Hospital Pediátrico Eliseo Noel Caamaño, el Materno, el Provincial Comandante Faustino Pérez así como del Centro Provincial de Higiene y Epidemiología. Los estudiantes de la Universidad de Ciencias Médicas destacan por su actuar ante el enfrentamiento a la COVID-19. Cuba Vive y Trabaja.

Al bloque de trabajadores de la Salud le sigue el de la Energía y Minas. En especial destacan los trabajadores de la Empresa Comercializadora de Combustibles y la Termoeléctrica Antonio Guiteras.

Los trabajadores de la Educación, los Círculos Infantiles, las Escuelas Primarias , Secundarias y de la enseñanza media superior  y la Universidad de Matanzas, en al aniversario 50de instituida la Educación Superior en el Territorio, tienen presencia este Primero de Mayo.

Matanzas en Primero de Mayo. Foto: TV Yumurí.

Matanzas en Primero de Mayo. Foto: TV Yumurí.

viernes, 7 de junio de 2019

¿Pueden los cubanos residentes en el exterior invertir en nuestro país?




Déborah Rivas Saavedra, directora general de Inversión Extranjera en el Mincex, expuso ante los inversionistas las garantías que ofrece Cuba en el contexto actual. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

La Ley 118 de Inversión Extranjera no establece ninguna limitación respecto al origen del capital”, escribió en la red social Twitter el pasado viernes 31 de mayo, el ministro de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera (MINCEX), Rodrigo Malmierca Díaz.

Razón por la cual, ciudadanos cubanos con residencia permanente en el exterior no están limitados a invertir en la Isla, añadió el titular del sector.

Para profundizar en este tema tan poco divulgado, Cubadebate contactó con Déborah Rivas Saavedra, directora general de Inversión Extranjera del MINCEX.

—¿Significa esto que un cubano residente en el exterior (CRE) puede presentar ahora un proyecto de inversión en Cuba? ¿Bajo qué condiciones?

—No es de ahora, desde la aprobación de la Ley 118 en el 2014 en la Asamblea Nacional del Poder Popular se difundió la posibilidad de inversiones de ciudadanos cubanos residentes en el exterior al amparo de esta ley. Fíjate en la definición de inversionista extranjero: “la persona natural o jurídica, con domicilio y capital en el extranjero, que participa como accionista en una empresa mixta o participe en una empresa de capital totalmente extranjero o figure como parte de un contrato de asociación económica internacional”.

No señala en ningún lugar la ciudadanía u origen, pero sí queda claro que el inversionista tiene el domicilio y capital fuera de Cuba.

Las condiciones son las que establece la propia ley, su Reglamento, el Decreto 325 de 2014 y el resto de las normas complementarias, es decir, para presentar un proyecto al MINCEX deben hacerlo a través de un órgano, organismo o entidad nacional patrocinador.

Los patrocinadores son las instituciones cubanas que presentan al MINCEX los proyectos del inversionista extranjero que se correspondan con las políticas sectoriales de interés público establecidas en el país. Estas políticas se pueden encontrar en la Cartera de Oportunidades de Negocios que se ha publicado cada año desde el 2014.

Por ejemplo, si un ciudadano que reside permanentemente fuera de Cuba quiere invertir en una fábrica de envases para el mercado nacional y la exportación, debe dirigirse al grupo empresarial GEMPIL para iniciar el proceso de preparación del negocio hasta la conformación del expediente que debe ser presentado al MINCEX, en este caso por el MINDUS como organismo patrocinador, para cumplimentar el trámite de evaluación y aprobación establecido en las normas vigentes.

—¿Por qué tendrían que acogerse a la Ley de Inversión Extranjera si son cubanos?

—Porque no son residentes permanentes en Cuba. Su capital y sus negocios radican fuera del país y la entrada de esos recursos que aportarán para el negocio es un flujo de inversión que no tiene su origen aquí.

Para seguir el ejemplo de la fábrica de envases, ese inversionista de origen cubano seguramente tendrá algún negocio similar en el país donde reside permanentemente, experiencia en ese sector, mercado y por supuesto capital para invertirlo en Cuba, ya sea desde el banco donde tiene sus cuentas o solicitando fondos a bancos extranjeros.

Es decir, lo que se reconoce como aportes o aportaciones al negocio procede del extranjero, no se origina en Cuba.

—¿En qué sectores pueden invertir los CRE? 

—Como comentaba, la política pública de inversión extranjera ha identificado los sectores en los que se requiere la atracción de capital foráneo: producción eléctrica con fuentes renovables de energía, las industrias ligera, agroalimentaria, farmacéutica y biotecnológica, la construcción, el turismo, entre otros. La Cartera de Oportunidades de Negocios con Inversión Extranjera 2018-2019 cuenta con 525 proyectos en todos los sectores priorizados para atraer capital foráneo.

Se pueden proponer, además, proyectos no incluidos en la Cartera, pero siempre que se correspondan con las políticas sectoriales aprobadas. Debemos recordar que la inversión extranjera se considera una actividad fundamental para nuestro desarrollo para determinados sectores y actividades, como por ejemplo los antes mencionados.

No existe un monto de capital establecido en nuestras normas como mínimo para aprobar las inversiones extranjeras; en todos los casos se realiza el análisis integral del proyecto propuesto y el capital a desembolsar se corresponde con la inversión a ejecutar. Los indicadores de rentabilidad internacionalmente establecidos, que resultan de los estudios técnico económicos exigidos como requisito para evaluar los negocios, son los criterios que priman al determinar la factibilidad del negocio.

Existe una norma del MINCEX, la Resolución 207/2018, que explica cómo se presentan los estudios de pre factibilidad que deben formar parte de la propuesta y expediente del negocio.

—¿Tendrán que invertir a título personal o ser accionistas en una empresa mixta? ¿Podrán ser partícipe de una empresa de capital totalmente extranjero como permite la Ley cubana?

—Como hemos explicado, no hay distinción en el trato a los inversionistas extranjeros que sean cubanos residentes en el exterior. Igual que para el resto de los inversionistas, el tipo de establecimiento responderá al proyecto que se proponen realizar. Recomiendo volver a revisar la definición.

—¿Qué garantías tendrán de no perder su inversión?

—Las mismas que establece la Ley 118, “de la Inversión Extranjera”, para todos los inversionistas extranjeros, refrendadas en el Artículo 28 de la Constitución de la República de Cuba proclamada el pasado 10 de abril de 2019.

—La Ley 118 está aprobada desde 2014, ¿ciudadanos de origen cubano residentes en otros países han realizado ya alguna inversión o presentado algún proyecto?

—Sí, han existido varias propuestas. Algunas no han prosperado por estar orientadas a actividades que no están comprendidas en las políticas sectoriales definidas para el capital foráneo. También hay algunas en proceso de negociación y en preparación para presentarse a aprobación.

—¿Por qué retoman este tema ahora?

—No estamos retomando el tema. Siempre ha estado presente, pues desde que fue aprobada la Política para la Inversión Extranjera en el año 2013 se concibió que el capital foráneo es necesario para promover el desarrollo económico de Cuba y no se estableció ninguna limitación por el origen de los inversionistas. Todos los que se sientan comprometidos con ese objetivo, incluso si son cubanos que residan permanentemente en el exterior, pueden de esta forma contribuir también.

Por otra parte, aprovechamos esta oportunidad para volver a explicar algunos elementos sobre los que evidentemente hay confusión en relación con la posibilidad de que cubanos que residen permanentemente en Cuba reciban el tratamiento previsto en la Ley de Inversión Extranjera para los inversionistas foráneos. En ese caso se encuentran:
  • las personas naturales o jurídicas cubanas que residen permanentemente en el país y que cuentan con inversiones (TCP o cooperativas, fundamentalmente) y/o;
  • aquellos cubanos que salen temporalmente al exterior, ya sea a trabajar o de vacaciones, e ingresan capital por esa vía y lo invierten en sus negocios aquí.
Los dos casos anteriores son inversiones nacionales, las realizan los cubanos residentes permanentes en Cuba con el capital que obtienen aquí o el que reciben por sus compromisos o salidas al extranjero de forma temporal. Estas inversiones se regulan mediante las normas que el país tiene aprobadas para estas personas naturales o jurídicas y en ningún caso por la Ley de la Inversión Extranjera.

—¿Qué posibilidades reales tienen los cubanos residentes en EE.UU. de poder invertir en Cuba bajo las leyes del bloqueo?

—Por nuestra parte no hay ninguna limitación. De hecho hay empresas norteamericanas que están invirtiendo en Cuba.

En el caso de los EE.UU., las limitaciones están del lado estadounidense, debido a que el Gobierno de ese país trata de obstaculizar con el bloqueo económico, comercial y financiero nuestro desarrollo. En ese sentido, cualquier potencial inversionista deberá obtener una licencia de determinadas autoridades estadounidenses para que les permitan invertir en su país de origen, sin recibir multas o sanciones por hacerlo.

—Ante la activación del Título III de la Ley Helms-Burton, el embajador de la Unión Europea en La Habana, Alberto Navarro, dijo el viernes último: “Más allá de mirar al pasado y de criticar la Ley Helms-Burton, también hay una oportunidad aquí para mejorar la seguridad de las inversiones, para facilitar el comercio y las inversiones y ahí la Unión Europea va a estar con ustedes”.
¿Habrá mayor apertura comercial? ¿Qué medidas han tomado para agilizar los trámites y las negociaciones de un proyecto de inversión?

—Estos comentarios del embajador Navarro tienen mucho que ver con la propia implicación que está teniendo la Unión Europea, mediante la cooperación internacional, en acciones que estamos desarrollando para facilitar los negocios en Cuba
.
En estos momentos estamos trabajando en la preparación de una Ventanilla Única para la Inversión Extranjera con el propósito de brindar información y asesoría a los inversionistas nacionales y extranjeros, promover las oportunidades de negocios, facilitar la constitución de las modalidades de la inversión extranjera, la realización de sus procesos inversionistas y la tramitación de los permisos, licencias y autorizaciones; así como su seguimiento.

Específicamente pretendemos procesar y gestionar toda la documentación que los inversionistas nacionales y extranjeros requieran tanto antes de su establecimiento como cuando estén en funcionamiento, acortar los plazos para el establecimiento de las inversiones extranjeras en Cuba, simplificar los permisos, licencias y autorizaciones que se requieren para las ejecuciones de las inversiones y como novedad, desarrollar un Software que permita conocer a los inversionistas nacionales y extranjeros el estado de los trámites que están realizando a través de la ventanilla única.

La implementación de la Ventanilla Única se sumará a la revisión que hicimos en 2018 de las normas de inversión extranjera para acortar plazos y trámites. Estas adecuaciones ya se encuentran en vigor.
En conclusión, seguimos dando pasos con el objetivo de crear un ambiente más propicio para facilitar las inversiones extranjeras en Cuba.

—¿Qué garantías jurídico-financieras ofrece la Isla a los empresarios extranjeros ante la Helms-Burton?
—Las garantías se establecen en 3 normas fundamentales:
  • La Constitución en su Artículo 28:
El Estado promueve y brinda garantías a la inversión extranjera, como elemento importante para el desarrollo económico del país, sobre la base de la protección y el uso racional de los recursos humanos y naturales, así como del respeto a la soberanía e independencia nacionales.
  • La Ley No. 118 de 2014, en varios artículos, uno de ellos señala que las  inversiones extranjeras son protegidas en el país, contra reclamaciones de terceros que se ajusten a derecho o la aplicación extraterritorial de leyes de otros estados, conforme a las leyes cubanas y a lo que dispongan los tribunales cubanos.
  • La Ley 80/1996. Ley de reafirmación de la Dignidad y Soberanía cubanas, que establece con claridad las medidas a través de las cuales el Estado apoya a los inversionistas extranjeros:
Ante todo declara ilícita la Ley Helms-Burton, inaplicable y sin valor ni efecto jurídico alguno. Consecuentemente se considera nula toda reclamación amparada en ella de persona natural o jurídica, cualquiera que fuere su ciudadanía o nacionalidad.

Encarga al Gobierno de la República de Cuba la adopción de las disposiciones, medidas y facilidades adicionales que resulten necesarias para la total protección de las actuales y potenciales inversiones extranjeras en Cuba y la defensa de los legítimos intereses de éstas frente a las acciones que pudieran derivarse de la Ley Helms-Burton.
Faculta al Gobierno de la República de Cuba para aplicar o autorizar las fórmulas que se requieran para la protección de los inversionistas extranjeros contra la aplicación de la Ley Helms-Burton, incluyendo el traslado de los intereses del inversionista extranjero a empresas fiduciarias, entidades financieras o fondos de inversión.
Establece que los órganos estatales competentes, que autorice el Gobierno de la República de Cuba, cumpliendo lo dispuesto en las regulaciones legales vigentes, proporcionarán a los inversionistas extranjeros que así lo soliciten, la información y documentación disponibles que les sean necesarias para la defensa de sus legítimos intereses frente a las disposiciones de la Ley Helms-Burton.
También dispone que la Asamblea Nacional del Poder Popular y
el Gobierno de la República de Cuba cooperarán y coordinarán con otros parlamentos, gobiernos y organismos internacionales, con el fin de promover cuantas acciones se entiendan necesarias para impedir la aplicación de la Ley “Helms-Burton”.
Es decir, que los inversionistas extranjeros que nos han acompañado todos estos años y los nuevos, incluidos los de origen cubano residentes en cualquier parte del mundo, cuentan con las herramientas necesarias para protegerse ante cualquier ilegítima reclamación basada en la Ley Garrote.

martes, 30 de agosto de 2016

Cubanidad y cubanía

Cuba vista desde el cosmos.

Cuba vista desde el cosmos.

Por: Fernando Ortiz

En este tema, “Los factores humanos de la cubanidad”, hay dos elementos focales y uno de referencia, la cubanidad, lo humano y su relación. Tal parece, pues, en buena lógica, que primero habría que definir la cubanidad y lo humano, para después poder trazar la relación de correspondencia entre ambos términos. Acaso esto no sea una tarea fácil. Sería ocioso entretenemos en definir lo humano, pero parece indispensable tener una idea previa de lo que se ha de entender por “cubanidad”.

¿Qué es la “cubanidad”? Parece sencilla la respuesta. “Cubanidad” es la “calidad de lo cubano”, o sea su manera de ser, su carácter, su índole, su condición distintiva, su individuación dentro de lo universal. Muy bien. Esto es en lo abstracto del lenguaje. Pero vamos a lo concreto. Si la cubanidad es la peculiaridad adjetiva de un sustantivo humano, ¿qué es lo cubano?

Aquí nos encontramos fácilmente con un elemento objetivo que nos sirve de base:

“Cuba”, es decir, un lugar. No es que Cuba sea para todos un concepto igual. Nuestro competente profesor de Geografía nos decía la otra tarde que “Cuba” es una isla; pero también dijo, con igual exactitud, que “Cuba” es un archipiélago, es decir, un conjunto de muchas islas, de centenares de ellas, algunas de las cuales mayores que otras cuyos nombres han resonado en la historia. Además, Cuba no es sólo una isla o un archipiélago. Es también una expresión de sentido internacional que no siempre ha sido aceptada como coincidente con su sentido geográfico.

Recordemos que aun hace pocos lustros era muy sostenida una discusión por estadistas historiadores y geógrafos prehitlerianos acerca de si la Isla de Pinos era o no parte integrante de Cuba, y de si procedía una declaración de “Anchluss” por parte de una potencia vecina, para proteger una minoría irredenta de “sudeten” busfloridanos
.
Acaso nos aproximemos al concepto de la cubanidad reconociendo que Cuba es a la vez una tierra y un pueblo; y que lo cubano es lo propio de este país y de su gente. Decir esto podrá satisfacer a muchos, pero nada puede cuando se aspira a la clasificación sociológica, psicológica o etnográfica de lo cubano y de la cubanidad.

Distingamos ahora “cubanidad” de “cubanismo”. El “cubanismo”, en sentido estricto, es el giro o modo de hablar propio de los cubanos. Por ejemplo, pedir

“frutabomba” en un restaurant de Nueva York, como lo he oído, es un cubanismo tan auténtico como alarmante. En sentido más amplio, “cubanismo” es todo carácter propio de los cubanos, aún fuera de su lenguaje. Aparecerse en Washington, como yo he visto, llevando un “cocomacaco” en la diestra es un cubanismo tan genuino como imperdonable. “Cubanismo” será también la tendencia o afición a imitar lo cubano, a quererlo o a servirlo. Un anglosajón puede gustar de los cervantismos y ser cervantista o experimentar “cubanismo” y sentirse “cubanista”, sin que por eso adquiera la genialidad de Cervantes ni la “cubanidad”, ni el estilo cubano ni el cervantismo. La “cubanidad” no puede entenderse como una tendencia ni como un rasgo, sino, diciéndolo a la moda presente, como un complejo de condición o calidad, como una específica cualidad de cubano.

Dando por definido el concepto de “Cuba” y ciñéndonos aquí a lo humano, ¿quién será característica, inequívoca y plenamente cubano? Hay varias maneras de ser cubano, en lenguaje general y corriente: por “residencia”, por “nacionalidad”, por “nacimiento”. Se es cubano por formar parte de este núcleo humano que se llama pueblo o sociedad de Cuba. Pero ¿será físicamente característica esa cubanidad reconocida a quien habita en Cuba? No, porque en Cuba hay mucho habitante que es extranjero. Se es cubano por tener la ciudadanía del Estado que se denomina Cuba; pero ¿será plena y típicamente característica la cubanidad del ciudadano en Cuba? No, porque aquí tenemos una ciudadanía demasiado allegadiza, como ese bello color tostado pero superficial que las bellezas nórdicas vienen a ganarse en Cuba con las quemantes caricias de nuestro sol, ciudadanía más camisa que pellejo; ciudadanía de “llega y pon” como diría nuestro lenguaje popular; y conciudadanos hay en los cuales su cubanidad apenas sobrepasa los bordes de su carta oficial y se esconde solapadamente en el mismo bolsillo de sus dineros.

¿Será cubano el nacido en Cuba? En un sentido primario y estricto; pero con grandes reservas: Porque no son pocos los que nacidos en Cuba se han dispersado luego por otras tierras, adquiriendo costumbres y maneras exóticas y no tienen de cubano más que el haber visto el primer sol en Cuba, ni siquiera el reconocimiento de su patria nativa. Porque no son escasos los cubanos, ciudadanos o no, que nacidos allende los mares, han crecido y formado sus personalidades aquí, en el pueblo cubano, se han integrado, en su masa y son indistinguibles de los nativos; son ya cubanos o como cubanos, más cubanos que otros que sólo son tales por su cuna o por su carta. Son aquellos, como el folklore expresa que están “aplatanados”.
Porque aun entre nosotros los nativos de Cuba, entre nosotros los indígenas cubanos, así los de antaño como los de hogaño, hay tal variedad de maneras, caracteres, temperamentos y figuras que toda individuación de la cubanidad y de su tipismo es tarea harto insegura.

Porque las expresiones del cubano han variado tanto según las épocas y las diversas fluencias etnogénicas, y según las circunstancias económicas que las han movido e inspirado, que apariencias muy ostensibles, un tiempo apreciadas como típicas, pocos lustros después se abandonan como insignificantes; y 5ª, porque rasgos muy marcados en el pueblo cubano no son exclusivos de éste sino que aparecen pueblos de ancestralidad semejante, y hasta en aquellos de razas distintas pero de análoga fermentación social. Al fin, hay que convenir en que, al menos por ahora, la cubanidad no puede definirse sino vagamente como una relación de pertenencia a Cuba. Pero ¿cuál es esa relación?

Ya dijimos que la cubanidad no puede depender simplemente de la tierra cubana donde se nació ni de la ciudadanía política que se goza… y a veces se sufre. En la cubanidad hay algo más que un metro de tierra mojado por el primer lloro de un recién nacido, algo más que unas pulgadas de papel blanco marcadas con sellos y garabatos simbólicos de una autoridad que reconoce una vinculación oficial, verdadera o supositiva.

La cubanidad no la da el engendro, no hay una raza cubana. Y raza pura no hay ninguna. La raza, al fin, no es sino un estado civil firmado por autoridades antropológicas; pero ese estado racial suele ser tan convencional y arbitrario, y a veces tan cambiadizo, como lo es el estado civil que adscribe hombres a tal o cual nacionalidad. La cubanidad para el individuo no está en la sangre, ni en el papel ni en la habitación. La cubanidad es, principalmente la peculiar calidad de una cultura, la de Cuba. Dicho en términos corrientes, la cubanidad es condición del alma, es complejo de sentimientos, ideas y actitudes.

Pero todavía hay una cubanidad más plena, diríase que sale de la entraña patria y nos envuelve y penetra como el vaho de creación que brota de nuestra Madre Tierra después de fecundada por la lluvia que le manda el Padre Sol; algo que nos languidece al amor de nuestras brisas y nos arrebata al vértigo de nuestros huracanes; algo que nos atrae y nos enamora como hembra que es para nosotros a la vez una y trina: madre, esposa e hija. Misterio de trinidad cubana, que de ella nacimos, a ella nos damos, a ella poseemos y en ella hemos de sobrevivir.

Hay algo inefable que completa la cubanidad del nacimiento, de la nación, de la
convivencia y aun de la cultura. Hay cubanos que, aun siéndolos con tales razones, no quieren ser cubanos y hasta se avergüenzan y reniegan de serlo. En éstos la cubanidad carece de plenitud, está castrada. No basta para la cubanidad plena tener en Cuba la cuna, la nación, la vida y el porte; aun falta tener la conciencia. La cubanidad plena no consiste meramente en ser cubano por cualesquiera de las contingencias ambientales que han rodeado la personalidad individual y le han forjado sus condiciones; son precisas también la conciencia de ser cubano y la voluntad de quererlo ser.

Acaso convendría inventar o introducir en nuestro lenguaje una palabra original que sin antecedentes roces impuros pudiera expresar esa plenitud de identificación consciente y ética con lo cubano. Aquel genial español, tan dominador del lenguaje y sensible a las necesidades del espíritu, que se llamó Miguel de Unamuno pensó que de la misma manera que en el hombre habría que distinguir su “humanidad”, condición genérica e involuntaria de su persona, de lo que es en él su “hombría”, condición específica y responsable de su individualidad, así en el campo de las realidades de España convenía diferenciar los conceptos de la “hispanidad” y de la “hispanía”.

Pienso que para nosotros los cubanos nos habría de convenir la distinción de la “cubanidad”, condición genérica del cubano, y la “cubanía”, cubanidad plena, sentida, consciente y deseada; cubanidad responsable, cubanidad con las tres virtudes, dichas teologales, de fe, esperanza y amor.
Hemos
 dicho que la “cubanidad” en lo humano es sobre todo una condición de cultura. La cubanidad es la pertenencia a la cultura de Cuba. Pero ¿cuál es la cultura característica de Cuba? Para saberlo habría que estudiar un intrincadísimo complejo de elementos emocionales, intelectuales y volitivos. No sólo en las manifestaciones de las individualidades destacadas en la vida cubana por la grandeza de sus personalidades, sino también en todas las sedimentaciones, en las cumbres, en las laderas, en los valles, en las sabanas y hasta en la ciénaga. Toda cultura es esencialmente un hecho social. No sólo en los planos de la vida actual, sino en los de su advenimiento histórico y en los de su devenimiento previsible
.
Toda cultura es dinámica. Y no sólo en su trasplantación desde múltiples ambientes extraños al singular de Cuba, sino en sus transformaciones locales. Toda cultura es creadora. Toda cultura es creadora, dinámica y social. Así es la de Cuba, aun cuando no se hayan definido bien sus expresiones características. Por esto es inevitable entender el tema de esta disertación como un concepto vital de fluencia constante; no como una realidad sintética ya formada y conocida sino como la experiencia de los muchos elementos humanos que a esta tierra han venido para fundirse en un pueblo y codeterminar su cultura.

(Tomado de Dialogar-Dialogar)

domingo, 29 de noviembre de 2015

No habrá “primavera cubana” creada con manipulaciones mediáticas

Norelys Morales Aguilera.-- Cualquiera que desee encontrar las realidades hallará que la verdad se vuelve sal y agua, cuando la batería mediática ejecuta sus operaciones. Les distingue la coordinación y rapidez, sin saberse de dónde parten las agendas informativas, que nos obsequian agencia internacionales y medios corporativos.

El caso de la migración cubana, el ocultamiento interesado de hechos incontrastables,  y el sobre dimensionamiento de otros, conduce a que nuevamente estemos frente a lo que comúnmente se denomina campaña mediática, pero que es ni más ni menos la agresión con fines determinados, en escenario de guerra no convencional, o si lo prefieren, de gestación de un golpe suave, en los que la CIA tiene bastante experiencia.

El factor humano y emotivo, es manipulado en nombre de derechos legítimos, que hacen que el ciudadano medio fije su atención hacia donde los medios les seducen, mediante técnicas probadas. Esa es la estrategia y la labor, así como otros objetivos, enunciados más adelante.
¡Cuánto darían por desórdenes que condujeran a la utópica "primavera cubana"!. Tweet: Dale tuit #Cuba ¡Cuánto darían por desórdenes para una

Los cubanos involucrados con el actual affaire, desean viajar a Estados Unidos, otro país no les interesa. Los motivos se saben. Cuando han tratado de obtener visas en la hoy embajada de Estados Unidos en La Habana, se les continúa negando.

La agencia AP lo publicó el 22 de julio de este 2015, cuando quizás se comenzó a gestar lo que vemos hoy: “Cientos de cubanos hicieron largas filas en las afueras de la nueva embajada estadounidense el martes en La Habana para intentar obtener una visa.” Tweet: #Cuba ¡La embajada USA no dio visas en julio!

¿Nadie se percató de este informe el 22 de julio de 2015 cuando se iniciaba la actual migración cubana con la negativa de visa en la embajada de Estados Unidos en La Habana?
Pero, el silenciamiento mediático a que los cubanos -cientos dijo la Agencia- estaban solicitando visas en la embajada USA, no es casual, pues, en contraste hemos tenido los acontecimientos en curso en Centro América, y el consiguiente ataque sin miramientos a Nicaragua, motivados, entre otros ingredientes por la presión a Costa Rica de Estados Unidos, cuya embajadora en Nicaragua, dijo que cada país es responsable de los que están en su territorio.

En la reunión del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), este 24 de noviembre, en El Salvador, hubo consenso para trabajar en la lucha contra el tráfico ilegal y la trata de personas. El acuerdo más importante fue que cada nación decidirá “de manera soberana”, si permite o no el paso por sus territorios a los inmigrantes cubanos varados en Costa Rica. [1]

Nicaragua había fijado su posición. A continuación este 26 de noviembre, lo hizo Ecuador, y nadie puede cuestionar la soberanía de su decisión, que ha sido solamente, que los migrantes soliciten su visa a partir del 1 de diciembre, algo que era el único país que no hacía en la región. El Canciller de Ecuador, Ricardo Patiño, ha dicho, que esta situación no aplica para un “corredor humanitario” porque no estamos en presencia de un conflicto bélico. [2]

De inmediato, el Presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís aseguró que “Es una de las medidas que había que esperar se anunciara de parte de uno de los países más importantes en este proceso. Le agradezco al Gobierno de Ecuador haber tomado esta medida que forma parte de un conjunto de otras medidas que se irán anunciando en los próximos días”, según la web de la Presidencia, este 26 de noviembre. [3]

El aluvión mediático, como cualquiera puede ver, apunta a crear una situación descontrolada y de protesta en la Isla, que es caldo de cultivo, para los planes nunca concluidos, de una “primavera cubana”, para usar un símil, que ayude a la brevedad.

Ya está anunciada la reunión bilateral entre Cuba y Estados Unidos para el día 30 de noviembre. Se supone, que allí habrá alguna decisión honorable porque Cuba continuará defendiendo a sus nacionales, de ser manipulados y arriesgados, en una migración desordenada e insegura, algo que los medios han explotado insistentemente durante años. [4]

A nadie debe escapar, que el trasfondo sucio de la actual campaña u operación mediática, es contra el restablecimiento de relaciones de Cuba y Estados Unidos, puesto que si fuera otro, no sería a los cubanos migrantes a los que se les sobre visibilice mediáticamente.

Los medios de Miami se han empeñado en presentar este incidente como una “crisis humanitaria”, para convertir esta situación en un problema internacional que perjudique las relaciones entre Cuba EE.UU.

Cada vez la ultraderecha norteña, socarronamente trata de poner a Cuba en la picota pública para agredirla, les sale el tiro por la culata, y los que sufren son los cubanos.Tweet: A ultras y gusanos con #Cuba les sale el tiro por la culata

Esta vez tampoco tendrán su “primavera cubana” si es lo que estaban esperando con la manipulación de la migración y el despliegue de la batería mediática de Miami y sus congéneres internacionales de la derecha fracasada.

Notas
http://www.cubahora.cu/politica/no-habra-primavera-cubana-creada-con-manipulaciones-mediaticas

martes, 24 de noviembre de 2015

Cubanos en Costa Rica: Solis, Silvio y una ecuación mal propuesta. Parte 3 y final

Norelys Morales Aguilera.— En mis dos artículos anteriores sobre este tópico, me he ajustado rigurosamente a hechos comprobados e informes fidedignos. En este, con el cual concluyo el asunto, daré una opinión personal, pues aquí no atenta contra la objetividad.

Cito a José Martí, con la salvedad de que las pocas veces que lo hago, siempre reviso el lugar exacto de la referencia, el contexto, la fecha, y jamás me permitiría usar festinadamente ninguno de sus asertos o ponerlos de ropaje a un juicio mío, porque como hombre total, siento por él un dulce y filial respeto; amo al ser humano y comprendo la genialidad del estadista.

Hace unas horas he leído el intercambio de correspondencia entre el presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, y el cantautor cubano, Silvio Rodríguez, sentí un latigazo, que me hizo pensar largamente. Busqué al Martí que llevo dentro, y comprendí mi desazón, respiré, como quien pidiera del aire su Prana. No es misticismo.

Esta es la afirmación de José Martí que he recordado: "... la política es una resolución de ecuaciones. Y la solución falla cuando la ecuación ha sido mal propuesta." [1]

Solís y Silvio han preferido el apretón de manos, lo cual es conveniente y muy civilizado, pero antes, deberían plantear la ecuación correctamente, dado que el arribo de cubanos hoy varados en Costa Rica, lamentablemente, está politizado.

Al escribir esto sé que habrá quien, salga por lo accesorio o por el ciberchancleteo, que detesto. Pero, argumentos hay, y que conste, que el lado humano del asunto de estos cubanos, por ellos o sus familias que aquí en la Isla sufren, sí me importa y muchísimo.

Usted puede discrepar o estar de acuerdo, en cualquier caso es su opinión, tan válida como la mía. Y, en asuntos humanos, no me interesa la "propiedad moral" de la razón.

A continuación el intercambio de correspondencia.

A Silvio Rodríguez
Querido Silvio

Luis Guillermo Solís Rivera
Presidente de Costa Rica

Le pido disculpas por decirle “querido” Silvio sin haber tenido el placer de conocerlo personalmente. Sin embargo, ¿cómo no decirle “querido” al trovador que ha llenado tantas de mis noches de inspiración y tantos de mis días de luz? ¿Cómo no decirle “querido” a quien me hizo descubrir, también a mí, el unicornio azul que habitaba en mi jardín? Entonces, con su venia querido Silvio, le escribo para contarle una historia de amor que queremos que siga siéndolo.

Sus hermanos cubanos, los que hoy están de paso por Costa Rica, se encuentran acogidos –la gran mayoría de ellos- en uno de los cantones más pobres de nuestro país: La Cruz. ¿Y sabe lo más grande?, que esos costarricenses pobres en lo material no han escatimado ni esfuerzos ni solidaridad para atender a sus hermanas y hermanos migrantes.

No habría que sorprenderse de que sean los pobres los que más dan (no en vano Cristo les hizo herederos del Cielo). Aquí y en todas partes quienes menos posesiones materiales atesoran saben mejor que nadie lo que significa ofrecer hasta lo que no se tiene. Lo que sí es extraordinario es que tengan tanta lucidez, tanta sensibilidad, más, ciertamente, que muchos políticos que se niegan a reconocer a estos viajeros como personas sujetas de Derecho (internacional y local), y depositarias de toda la dignidad de que son titulares.

Estas ciudadanas y ciudadanos costarricenses, apoyados por instituciones públicas y privadas, por las organizaciones multilaterales (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Organización Internacional para las Migraciones, Cruz Roja Internacional), y grupos organizados de la sociedad civil, entre los que sobresalen la Pastoral Social Católica (CÁRITAS) y las iglesias evangélicas, han acogido a las y los migrantes con cariño, fraternalmente, y le han demostrado a nuestra América –a la suya y a la mía, querido Silvio- que otro mundo sí es posible.

Podríamos escribir muchos ensayos buscando los culpables de este drama humano. Usted ya señaló a algunos en su primer escrito. Yo podría adicionar otros. Pero perderíamos mucho tiempo inculpándonos cuando lo que necesitamos es garantizar el paso seguro y pronto a las y los migrantes. Por eso he insistido en que Nicaragua y Costa Rica, que tienen temas pendientes en su agenda bilateral, harían mal en colocar la situación de los migrantes en “clave geopolítica”. Dejemos que sean los tribunales internacionales y la diplomacia los que resuelvan nuestros entuertos y mientras lo hacen, que en algún caso será pronto, permitamos que la gente pase y lo haga desde aquí hasta su destino final con seguridad y tranquilidad. Esta es una situación humanitaria, se lo puedo asegurar, no un “casus belli” como el que algunas mentes calenturientas quieren presentar.

Dentro de pocas semanas espero visitar oficialmente Cuba. Iré a pagar mis respetos a su pueblo y a dialogar con su Gobierno. En esa ocasión espero conocerlo personalmente. Pero mientras tanto, permítame decirle esto: a finales del siglo XIX varios cubanos universales, Martí y los hermanos Maceo, vivieron entre nosotros. Casualmente, los Maceo fundaron un pueblo/ingenio en la provincia de Guanacaste: la Mansión de Nicoya, pocos kilómetros al sur de donde hoy se hospedan 2200 compatriotas suyos. Quiero pensar que mi país será tan hospitalario con las y los cubanos de hoy como lo fue entonces con aquellos dos que salieron de Costa Rica a su martirio libertario en Cuba. Y, como entonces, espero que cuando se escriba la historia, se recuerde que en este pequeño pedazo de América se respeta a la gente, a toda la gente, más que a los intereses de unos pocos. Esa lección la están enseñando otra vez, nuestros hermanos querido Silvio, los que pasan y los que viven, en La Cruz de Guanacaste.

A Sr. Luis Guillermo Solís Rivera,
Presidente de la República de Costa Rica.

Silvio Rodríguez

Gracias, Sr. Presidente Solís, por sus cálidas palabras personales. Gracias muy grandes por acoger a mis conciudadanos. Tampoco a mi me extraña que sean lo pobres los primeros que dan el paso al frente. En todas partes los que sufren son los más generosos.

Igual que Ud., considero lamentable que seres humanos, a los ojos de otros, dejen de verse como tales para ser simples piezas de un ajedrez político. Cuba toda, mi país en pleno con sus millones habitantes, viene sufriendo una distorsión semejante desde hace más de medio siglo, sólo por querer ser soberana, como nos enseñaron aquellos dos ilustres huéspedes de Costa Rica, José Martí y Antonio Maceo.

Nos han querido separar de Nuestra América, de la que somos parte. Y, como a Prometeo, han pretendido mantenernos lejos, para que un mito horrendo nos devore. Hoy, a pesar de la extraordinaria resistencia de nuestro pueblo, arrastramos complejas secuelas de una guerra económica implacable, que se mantiene intacta, lacerando nuestra unidad.

Será un honor para mi estrechar su mano, aunque sea un instante, cuando visite mi país, donde conocerá el verdadero corazón de un pueblo digno y generoso, como el suyo.

Silvio Rodríguez Domínguez

http://www.yohandry.com/index.php/cuba-usa/3138-silvio-rodriguez-y-presidente-de-costa-rica-intercambian-sobre-la-presencia-de-emigrados-cubanos-en-ese-pais

http://segundacita.blogspot.com/2015/11/hay-que-hacer-algo.html

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Cubanos en Costa Rica: son deportados. Parte 1
Cubanos en Costa Rica: EE.UU. debe habilitarles vuelos chárter. Parte 2

Nota

[1] Obras Completas de José Martí. Tomo 1. Página 332. Artículo "La Agitación Autonomista." Publicado en Patria, Nueva York, 19 de marzo de 1892.