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martes, 25 de agosto de 2020

El rostro de los días: Yo también quiero… saber



El capítulo de El rostro de los días en el que Lia habla con Aurora. Foto: TVC Cubana.
Al finalizar el capítulo de El rostro de los días en el que Lia habla con Aurora, su tía adoptiva, en una escena melodramática bien lograda, recibí la llamada de la poeta y escritora Georgina Herrera, una intelectual a la que respeto mucho.

Ella, que tiene la computadora rota, me pregunta que si había escrito algo de esta propuesta televisiva. A Georgina se le cortó la voz, ella como una buena cantidad de los televidentes ha sido manipulada. Como yo, que quiero saber por fin que sucede con esa púber violentada por su padrastro.

Y no le tengo miedo a la palabra manipular: todos lo hacemos, desde que escogemos el color de la ropa que nos favorece o el peinado ideal, para gustar a los otros. O utilizamos un lenguaje específico, no el habitual, para conversar con alguien a quien deseamos impresionar. Entonces… en ese sentido uso la palabra.
La de Lía ha sido de las subtramas más seguidas y tiene varias causas: el abuso sexual siempre es llamativo y si a eso se le añade la excelente actuación de Liliana Sosa González, se comprende por que tan buen resultado. Claro que Roberto Espinosa, ese repugnante Machi, logra un acercamiento adecuado pero su personaje ha transitado por el cinismo desde la primera escena, el de Liliana no.
La joven actriz se estrenó a los 9 años en el filme Y sin embargo de Rudy Mora, ha sido una integrante activa durante 14 años en La Colmenita y actualmente estudia en el Instituto Superior de Arte, ISA, a la vez que tiene un papel en la próxima película de Fernando Pérez.

En El rostro... ha sido de forma creíble la estudiante aplicada, amiga consecuente, adolescente enamorada, hija que reclama sus derechos y una muchacha que ve con pavor el acercamiento lascivo de su padrastro, intenta rebelarse pero la ceguera de la madre lo impide. Su rostro ha transitado de la más sana y desenfadada alegría, la coquetería con su novio, la desconfianza con el padrastro, el terror, la angustia y los deseos de no querer vivir.

Si solo este asunto se hubiera tratado en la telenovela actual despertaría el agradecimiento, porque está provocando (o lo intenta) que al abuso sexual sea tratado en la familia como una posibilidad real y más abundante de lo que muchas personas se imaginan.
Pero, y aquí viene el pero, según me dice mi amigo Amaury Pérez Vidal. Hay muchos comentarios en redes, a favor y en contra, y cito el lúcido post de la Dra Denia García Ronda que tituló Cuestión de lógicas:
“Toda obra de ficción, incluso las más fantásticas, debe tener una lógica interna y una determinada relación con la zona de la realidad que le sirve de fuente. No creo que esto se cumpla en la telenovela cubana El rostro de los días. Entre los varios desajustes que en ese sentido veo (problemas con la línea del tiempo, por ejemplo) está la manera en que han abordado la violación de una niña y las reacciones de los implicados en ella. No hay que ser ginecólogo para saber que en el cuerpo de la persona abusada (y más si es virgen) y en el entorno del hecho quedan indicadores de la agresión. En este caso, lo próximo que ve el televidente después de la violación de Lía es que ella sale apresurada de la casa antes de que su madre despierte; va asustada, pero sin gestos de dolor físico ni molestias al caminar. Por otra parte, ¿qué pasó con las sábanas ensangrentadas y en desorden? ¿La madre no se percató de eso cuando, muy temprano, entró en el cuarto de la hija?
Después de unas escenas de retraimiento, Lía "sospecha" que está embarazada. ¿Qué tiempo ha pasado desde la violación? El desarrollo de las otras historias hace pensar que, si acaso, solo varios días. ¿Cómo lo supo? ¿o es que pasó tanto tiempo como para notar la falta de menstruación? ¿Y entonces estuvo conviviendo con el violador sin manifestaciones de conducta que hicieran reaccionar a la madre, y solo cuando se sabe embarazada se niega a volver a su casa?
Aurora la lleva a una revisión médica que confirma el embarazo. ¿La doctora no supo ver las laceraciones que ese acto violento deja en los genitales femeninos?.
Mucho habría que hablar de las acciones de René y de la madre de Lía, pero me falta espacio. Si diré que hasta ahora nadie, ni la amiga confidente, ni Aurora, ni mucho menos la madre, ha pensado en la posibilidad de una violación ni que René haya sido el violador. Estos son ejemplos. Esperemos el desarrollo de la trama para ver si habrá lógica ficcional e incluso lógica lógica.

Sergio Luis Perez acotó: “Hay huecos narrativos y, efectivamente, serios problemas con la temporalidad de la historia”
Neyda Izquierdo apuntó “Tienes toda la razón. El tiempo de la narración tiene muchas lagunas. En unas escenas ha pasado tiempo y en otras solo días; sin hablar de lo que afecta un acto de violación en una niña.

Frank Padron Nodarse subrayó “ Y nadie absolutamente sospecha excepto el novio cuando se cae de la mata”.
A su vez Aries Morales dijo “Y sobre los problemas con la línea del tiempo el mejor ejemplo es el bebé de Ania falta un asesor dramatúrgico, no? Mi madre nos formó en esta especialidad, aún hay alumnos de ella en el ICRT, pero los directores trabajan directamente con los escritores, y, me pregunto: esta puesta televisiva, y otras más que casi ni quiero ver, pasaron por el Trabajo de Mesa en la etapa inicial, el desmonte y análisis dramatúrgico?. Obvio no está ya en uso o se desconoce. Son errores de guión y puesta en escena elementales y simples, que sólo en la lógica saltan, pero que se ve no hay un dramaturgista o asesor en esto”

Y aquí dejo la escena de la violación.

El tema central de El rostro de los días es atractivo: maternidad y paternidad responsable, con una gama amplia de situaciones: desde el embarazo en la adolescencia, el añoso (con sus riesgos), con VIH, machismo visceral por medio, separación de la pareja por infidelidad, derecho de la mujer a parir su hijo sin estar casada, y otras situaciones no lejanas a la realidad, y que, ¡cómo no!, pueden servir a un debate para que toda la sociedad entienda la importancia de ser madre y padre.

La interpretación de Liliana y la de los bebés ha sido conmovedora, veraz y atractiva. El de Betty, es según recuerdo, el mejor papel de Yia Camaaño, que me hubiera gustado verla en el protagónico junto a Dennis Ramos, ellos juntos ofrecen una buena química y un buen actuar. Igual sucede con Tamara Castellanos y sus hijos, que a propósito representan una familia funcional, de profesionales pobres pero honrados, en los que fluye la comunicación y la ayuda como muestra del valor que tienen amor, respeto, cariño. He leído en algún lado ¿por qué negros?, porque son cubanos y viven en este país, donde al margen del color de la piel, un profesional puede ganar muchísimo menos que un “maceta” de la esquina. Situación que debe cambiar, es cierto, pero cambiar para todos, blancos, negros, mulatos y albinos.

Otros actores y actrices con buenos roles on Tamara Morales, José M. Carassou (abuelo de Betty), Luisa María Jiménez, Yasmín Gómez, Rubén Breña, Obelia Blanco y Erwin Fernández con personajes que tienen interesantes aristas, que desgraciadamente, no todos poseen.

Desconozco el por qué en esta propuesta tan larga, con tramas que per se resultaban atrayentes, no se utilizó un director o una directora de actores, garantes o una buena ayuda para conseguir los matices de actuación que podían ofrecer intérpretes de probada calidad, como Daisy Granados y que no estuvieron a la altura que se requería.

Rafael García Lorenzo, Felito, fue el realizador de la presentación, realizada a base de fotos con la curaduría de Grettel Morell Otero, quien seleccionó piezas de de José Gómez de la Carrera, Joaquín Blez, Raúl Corrales, Tito Álvarez, Raúl Cañibano, Lisset Solórzano, Arien Chang, Felko, Rigoberto Romero, Chino Arcos, Juan J. Vidal, Ramón M. Grandal, José Julián Martí, Alejandro Alfonso, Abelardo Rodríguez, Falo Ruiz, Lena Hernández Rodríguez y Martha Vecino. Esta última es la autora de las fotos fijas de la telenovela junto con José Cervantes.
De la dirección y la producción musical fue responsable Ernesto Cisneros. Temas de Adrián Berazaín, Yoel Martínez, Abel Geronés, el Dúo Iris, Dairon Rodríguez, Giordano Guerra y Camila Daniela forman una banda sonora que se agradece, pero lo que por momentos es lindo se puede volver prolongado (el tiempo, de nuevo el tiempo) con imágenes de La Habana, bellas sí, pero con escenas largas en demasía.

Filmada en exteriores con la mirada de Rafael “Felo” Ruiz, co-director, hay muy buenos momentos en la fotografía a lo largo de los capítulos vistos hasta hoy, de los 83 de 40 minutos que tiene El rostro…

Nohemí Cartaya en la dirección general, los guionistas Ángel Luis Martínez Rodríguez y Sergei Svoboda; Alexander Alfonso en la producción y Nilda Pérez Monteagudo en la asesoría, se pueden sentir satisfechos por llevar temas necesarios para crecer como personas, al debate cotidiano y a las redes sociales.
Creo, sin embargo, que El rostro… pudo ser mejor. No se trata de recursos, porque con iguales características de producción se han realizado obras como Entrega, y que se sigue hablando de ella por muchas razones; guion, dirección de actores, actuación, fotografía, puesta en escena…

De todas formas confieso que quiero saber el final de Lia, porque el de Mariana y Fabián, fue una jugada cantada desde los primeros capítulos. Y agradezco la parte de manipulación que sufro. Nada mejor para estos días rodeada de ese bicharraco, con nombre tan lindo como SARS-CoV2 o Coronavirus y para colmo con esa Laura inoportuna de recorrido turístico por toda Cuba.
(Tomado del Portal de la TVC Cubana)

lunes, 2 de marzo de 2020

La nueva telenovela cubana, “El rostro de los días”, comenzará el próximo lunes




Las actrices Alicia Hechavarria, Yia Camaño y Daisy Granados. Foto: Portal de la Televisión Cubana.

El próximo 9 de marzo saldrá al aire, por la señal de Cubavisión, la nueva telenovela cubana El rostro de los días, con dirección general de Nohemí Cartaya, codirección de Rafael “Felo” Ruiz, producción general de Alexander Alfonso y asesoría de Nilda Pérez Monteagudo.

A lo largo de 83 capítulos, con 40 minutos de duración, la obra discursa acerca del envejecimiento de la población y el bajo índice de natalidad en la Mayor de las Antillas. Sobre el tema investigó Ángel Luis Martínez Rodríguez, quien redactó el argumento de la telenovela, para luego escribir el guion, a cuatro manos, junto a Sergei Svoboda.

En El rostro de los días se aborda el tema de la maternidad y la paternidad responsables desde una mirada muy abarcadora: matrimonios que no pueden tener hijos, embarazos no deseados y madres solteras.
El dramatizado presenta una historia inspirada en casos reales y gran parte de la misma se desarrolla en un hogar materno donde están ingresadas gestantes con factores de riesgo: mujeres que no conocen cuál es la alimentación más adecuada durante el embarazo, futuras madres añosas o adolescentes encintas.
Rafael García Lorenzo, Felito, fue el realizador de la presentación, para ello tuvo como concepto la evolución de la familia a lo largo del tiempo y la continuidad de la misma a medida que sus integrantes van transitando de hijos a padres y a abuelos.

Estrategias de producción

Nancy González, Niu Bring y Fernando Hechavarria. Foto: Portal de la Televisión Cubana.
El rostro de los días se grabó totalmente en exteriores durante once meses. Como locación del hogar materno se seleccionó una casona de La Víbora, cerca de El Mónaco, en el capitalino municipio de Diez de Octubre, con unos jardines muy bonitos y dotada con las condiciones que habían imaginado los directores y el productor para una institución de ese tipo.

Otras locaciones empleadas fueron: varias casas del poblado costero de Cojímar, inmuebles del área del Mónaco, con sus calles aledañas, Los Jardines de la Tropical y áreas del hospital La Covadonga.

Acerca del rodaje en exteriores, Nohemí Cartaya comentó que eso favoreció el trabajo de los directores de fotografía, muy enriquecido por la mirada experta de Felo Ruiz –labor compartida con Carlos Talavera–, pero, al mismo tiempo, significó un gran reto para los grabadores del sonido directo, Reynier Pillado y Carlos Izquierdo.
Desde el punto de vista productivo, se procuró grabar la menor cantidad de noches posibles, teniendo en cuenta que permanecieron tres meses en la casa de personas mayores y que no se podían interrumpir las rutinas diarias de descanso de quienes moraban en ese domicilio.

Un elenco de lujo

Difrutaremos a Daisy Granados en una actuación especial. Foto: Portal de la Televisión Cubana.
Tamara Morales, Yasmín Gómez y Erdwin Fernández son los actores del núcleo central de una historia que comienza en el pasado y se extiende hasta el presente. En calidad de actriz invitada disfrutaremos a Luisa María Jiménez y a Daisy Granados, en una actuación especial.

Otros actores consagrados son: Fernando Hechavarría, Nancy González, Ulik Anello, Rubén Breña, Roque Moreno, Teherán Aguilar, Tamara Castellanos y Obelia Blanco. Por primera vez veremos en pantalla a José M. Carassou, actor de Teatro Escambray.

Roxana Broche, Niu Bring, Yía Caamaño, Alicia Hechavarría y Denys Ramos son algunos de los rostros jóvenes que aparecerán en la pantalla. Además, actuarán algunos estudiantes de la Escuela Nacional de Arte y tres niños. La preparación y orientación interpretativa de los adolescentes estuvo a cargo de la actriz Ana Rojas.
Nohemí Cartaya agradece la labor de la asistente general, Yohanki Despaigne, por su encomiable casting de bebés, entre 3 meses y un año de vida. Según explicó la directora, lograr la continuidad de un personaje infantil es uno de los trabajos más difíciles que realizó Yohanki en la novela, y para el rodaje se necesitaban varios bebés recién nacidos.

El agradecimiento se extiende, de igual manera, a los padres y madres de los niños, por la paciencia demostrada. Cuenta la directora que Denys Ramos tiene “muy buena sangre” para los niñitos pequeños y que solo uno de ellos lloró durante la grabación porque estaba acabado de vacunar, los demás se portaron muy bien.

Más detalles del equipo

De la edición de la telenovela se ocupan, en estos momentos, Humberto Fernández y Esteban Vázquez Aldama, también director de posproducción. La directora de arte Violeta López estuvo al frente de los escenógrafos Roberto González y Alberto Pauste, la diseñadora de vestuario María Caridad Capote y el experimentado estilista Tony Angelino.

Para la ambientación se emplearon artesanías utilitarias, así como obras plásticas de los artistas Roniel Llerena, Tomás Sánchez, Zaida del Río, Magalys Cano Estrella y José Manuel Presedo.

Por su parte, la curadora Grettel Morell Otero seleccionó fotografías, libres de derechos de pago, de José Gómez de la Carrera, Joaquín Blez, Raúl Corrales, Tito Álvarez, Raúl Cañibano, Lisset Solórzano, Arien Chang, Felko, Rigoberto Romero, Chino Arcos, Juan J. Vidal, Ramón M. Grandal, José Julián Martí, Alejandro Alfonso, Abelardo Rodríguez, Felo Ruiz, Lena Hernández Rodríguez y Martha Vecino. Esta última es la autora de las fotos fijas de la telenovela junto con José Cervantes.

Ernesto Cisneros fue el responsable de la dirección y la producción musical. Se grabaron en los estudios Siboney de la Egrem, ECC Music, Mía Records y Viejalinda Records, de La Habana, temas de Adrián Berazaín, Yoel Martínez, Abel Geronés, el Dúo Iris, Dairon Rodríguez, Giordano Guerra y Camila Daniela.

Nohemí Cartaya invita a los televidentes a visitar la página de Instagram @elrostrodelosdias/Programa de TV donde se pueden encontrar fotos de la filmación y de los actores de la telenovela.
Nueva novela, El rostro de los días. Foto: Portal de la Televisión Cubana.
Actriz cubana Tamara Morales en la nueva novela, El rostro de los días. Foto: Portal de la Televisión Cubana.
Rubén Brena es uno de los actores de la nueva novela, El rostro de los días. Foto: Portal de la Televisión Cubana.
Nueva novela, El rostro de los días. Foto: Portal de la Televisión Cubana.
Erdwin Fernández, junto a Tamara Morales y Yasmín Gómez, son los actores del núcleo central de una historia. Foto: Portal de la Televisión Cubana.
Denys Ramos es uno de los rostros jóvenes que aparecerán en la pantalla. Foto: Portal de la Televisión Cubana.
(Tomado del Portal de la Televisión Cubana)