
El doctor internacionalista cubano, Omar Fernández, en Venezuela. Foto: Fernando Llano/ AP.
Publicado en Revista Salon/ Traducido por Dariena Guerra para Cubadebate
Muchas personas nunca escucharán cómo a finales de 2016, 38 profesionales médicos de la
Brigada Henry Reeve de Cuba regresaron a sus hogares
después de dos incansables meses de atender a los haitianos. Fueron
enviados para prestar apoyo a los equipos médicos permanentes de Cuba en
Haití tras
el huracán Matthew.
Después de
la muerte del Comandante en Jefe Fidel Castro, los medios corporativos se han obsesionado en representar a Fidel como el cerebro de un “régimen dictatorial”. Sin embargo,
la muerte del líder histórico brinda la oportunidad de celebrar las victorias de los 56 años de la Revolución Cubana, por lo que muchas personas de todo el mundo están profundamente agradecidas y hasta deben su vida.
Los informes de Haití,
Chernobyl, África Occidental y muchos otros lugares cuentan las contribuciones extraordinarias del internacionalismo médico de Cuba.
En 2014 había 50 mil médicos y enfermeras cubanos trabajando en 60 países en desarrollo, según la investigación del autor canadiense John Kirk publicada en su libro
El internacionalismo médico cubano ha salvado millones de vidas. Pero esta solidaridad sin precedentes apenas se ha registrado en los medios occidentales.
“¡Dios mío, Cuba ha hecho mucho por Haití!”, Dijo
Ivon Rebelisa, una haitiana de 46 años originaria de Semillera,
departamento de Artibonite, que trabaja en una granja como jornalera en
la República Dominicana. “Varios de mis vecinos fueron tratados con
éxito por el cólera en la ciudad de Gonaive por médicos cubanos. Otros
que no llegaron a la clínica cubana a tiempo, mi primo y su esposa,
murieron. Los cubanos nos enseñaron cómo evitar el contagio, lavarnos
las manos frecuentemente, hervir o tratar el agua, no comer alimentos
callejeros que no habían sido suficientemente recalentados”.
En 1999 Cuba fundó la
Escuela Latinoamérica de Medicina (ELAM) y ofreció 10 mil becas a estudiantes
“en
países donde los equipos médicos cubanos estaban ayudando a los
sistemas de salud locales…. La idea detrás de la ELAM es que los
graduados eventualmente reemplacen a los médicos cubanos en sus países”, según MEDICC, una organización sin fines de lucro que promueve el programa de salud pública de Cuba.
La ELAM cuenta actualmente con 19 mil 550 estudiantes de 110 países,
lo que la convierte en una de las escuelas médicas más grandes del
mundo. Todos los estudiantes reciben una beca completa. La ELAM incluye a
los Estados Unidos en su proyección, entre los jóvenes que aspiran a
convertirse en médicos de las filas del “sur global” en el norte. Más de
100 estudiantes estadounidenses han asistido a la ELAM de forma
gratuita, a cambio de una promesa no vinculante de servir a las
comunidades de bajos ingresos durante dos años a su regreso.
Los médicos cubanos y los graduados de la ELAM son conocidos por su
énfasis en la experiencia de campo y las prácticas médicas preventivas.
La estudiante haitiana de quinto año Stephanie Voyard dijo a
Cuba Health Reports que le gusta el método de enseñanza cubano.
“Desde
el primer año, tenemos una clase de medicina comunitaria para ayudarnos
a conocer a la población, donde aprendemos junto a médicos de la
familia. En el segundo año trabajamos con médicos en policlínicos, ya
partir del tercer año en hospitales. Antes de que obtengamos nuestros
diplomas, tenemos bastante experiencia“.
Debido al notable empobrecimiento de Haití, bajos índices de salud,
servicios médicos inadecuados y proximidad, Cuba comenzó a enviar
personal médico a a ese país en 1998. Según una presentación en una
conferencia organizada por el Centro Washington de la Universidad de
California tras el catastrófico terremoto de enero de 2010,
seis mil médicos cubanos han tratado a más de tres millones de haitianos.
Alrededor de 400 médicos cubanos han servido de manera constante en
Haití desde 1998. El presentador de la conferencia, el Embajador de
Cuba, Jorge Bolaños, dijo:
“En las primeras 72 horas después del
terremoto, el personal médico cubano estuvo entre los primeros en
responder. … Los cubanos han tratado a más pacientes que cualquier otro
equipo médico extranjero”.
De hecho, el equipo médico cubano en seis meses después del terremoto
proporcionó más de 341 mil consultas de pacientes, ocho mil 700
cirugías, 111 mil vacunas y muchas otras formas de atención a cientos de
miles de personas.
Además, según Gail Reed, directora internacional de MEDICC,
aproximadamente 550 se han graduado de la ELAM y cerca de 300 de los
médicos de Haití presentes en el país en el momento del terremoto
recibieron becas completas en Cuba, otro lado del internacionalismo
médico cubano.

Médicos
cubanos de la brigada Henry Reeve llegan al aeropuerto José Martí,
luego de cumplir misión en Haití. Foto: José Raúl Concepción/
Cubadebate
.
Diez meses después del devastador terremoto de 2010, los médicos
cubanos en Mirebalais, departamento de la Meseta Central, identificaron
por primera vez la llegada del cólera a Haití. En los 13 meses
posteriores al brote, la misión cubana en Mirebalais había tratado más
de 76 mil casos de cólera, con sólo 272 muertes.
A lo largo de
los seis años transcurridos desde el brote, los médicos cubanos en Haití
han tratado aproximadamente el 40 por ciento del millón de casos
registrados. La cifra oficial de muertos se aproxima ahora a
los 10 mil, número que aumenta rápidamente debido al repunte de los
casos de cólera tras la devastación del huracán Matthew y las
inundaciones que siguieron.
La causa de la epidemia de cólera resultó ser la imprudente
contaminación del río Artibonite por aguas residuales no tratadas de un
cuartel de soldados nepaleses desplegados a Haití como parte de la
Misión de Estabilización de las Naciones Unidas para Haití (llamada
MINUSTAH por sus siglas). Estos fueron los primeros casos documentados
de cólera en la historia de Haití. El gobierno cubano envió de inmediato
más médicos a Haití para tratar de detener la marea de la epidemia, con
énfasis en la educación y la prevención a través de la purificación del
agua. Recientemente, después de años de negación de responsabilidad
legal, Naciones Unidas finalmente admitió su responsabilidad por
introducir el cólera en Haití y está bajo la presión de movimientos
sociales haitianos e internacionales para el pago de indemnizaciones.
La expansión del internacionalismo médico cubano en las crisis
internacionales de salud es incomparable a nivel mundial, al igual que
su atención para las naciones médicamente subatendidas.
La
generosa oferta cubana anunciada por Fidel Castro en 2005 para enviar
una gran brigada de profesionales de la salud cubanos a New Orleans
después del huracán Katrina tuvo una corta vida en los medios de
comunicación.
La Brigada Henry Reeve
-la misma que acaba de regresar de Haití el 19 de diciembre- recibió el
nombre del internacionalista nacido en Brooklyn que luchó por la
independencia de la Isla. El contigente está formada por mil 500
profesionales de la salud cubanos capacitados en medicina de desastres y
contención de enfermedades infecciosas. Construido con 40 años de
experiencia en asistencia médica, el equipo de voluntarios fue equipado
con medicamentos y equipos esenciales. (
La oferta fue rechazada por la administración Bush).
Fue la brigada Henry Reeve la que fue desplegada más adelante en
Haití después del terremoto y en octubre de 2014, fue el equipo médico
más grande en el terreno en África occidental para luchar contra el
Ebola.
Cuba envió a 146 médicos y enfermeras especialmente capacitados a los países de África Occidental afectados,
el mayor grupo a nivel internacional, arriesgando a su gente en el
centro mortal de la epidemia. Cuba celebró una importante conferencia
internacional en octubre de 2014 sobre la prevención de un brote de
Ebola en las Américas, a la que asistieron 32 países, entre ellos
Estados Unidos. Otro logro extraordinario fue el tratamiento de 21 mil
874 víctimas de la radiación del desastre nuclear de Chernobyl, Ucrania
en los años noventa.
Mientras que los medios de comunicación corporativos han ignorado las
historias del internacionalismo médico cubano defendido por Fidel
Castro, gran parte del mundo reconoce que el logro de Cuba trasciende
completamente la geopolítica. Demuestra lo que se puede lograr cuando se
pone un valor muy alto en la vida humana, en cada vida humana. Con
Fidel ahora desaparecido físicamente,
¿se esforzará la humanidad por seguir el ejemplo que la Revolución Cubana ha mostrado tan valientemente?
(Leer original en inglés aquí)

Integrantes del Contingente Henry Reeve brindando servicios en Ecuador tras el terremoto. Foto: Dr. Vigil Fonseca/ Facebook.

Regreso
a Cuba de los 48 integrantes de la brigada Henry Reeve que asistieron a
los damnificados por el terremoto que estremeció a Nepal. Foto:
Ladyrene Pérez/ Cbadebate.