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lunes, 18 de marzo de 2019

Cazando mentiras: The New York Times frente a la ética de la salud cubana



Por: Redacción Cubadebate
Publicado en: Cazador de Mentiras
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Médicos cubanos en Venezuela. Foto: Archivo.

El diario The New York Times publicó el domingo un reportaje de su periodista Nicholas Casey bajo el efectista título  Nicolás Maduro usó a médicos cubanos y a los servicios de salud para presionar a los votantes.
Usando, él sí, el supuesto testimonio de 16 exintegrantes de la Misión Médica Cubana en Venezuela,  Casey apunta a la insólita historia de que los trabajadores cubanos de la salud fueron utilizados para amenazar a pacientes e incluso coercionarlos, negándoles el servicio, si no votaban por Maduro en las elecciones del pasado 2018.

Según el Times:

Se usaban muchas tácticas, dijeron los doctores, desde simples recordatorios para votar por el gobierno hasta denegar tratamiento a los simpatizantes de la oposición que tienen enfermedades mortales.

Los médicos cubanos comentaron que se les ordenó ir puerta por puerta en barrios pobres para ofrecer medicinas y advertir a los residentes que se les cortaría el acceso a los servicios médicos si no votaban por Maduro o por sus candidatos.

Muchos dijeron que sus superiores les instruyeron a hacer las mismas amenazas en consultas a puerta cerrada con pacientes que buscaban tratamiento para enfermedades crónicas.

Una exsupervisora cubana indicó que ella y otros trabajadores médicos extranjeros recibieron carnets de votación falsos para participar en una elección. Otra doctora dijo que les ordenaron dar instrucciones precisas sobre el voto a pacientes de edad avanzada cuyas enfermedades los hacían susceptibles a la manipulación.

El avieso reportaje de The New York Times sólo muestra las fotos de dos de los supuestos 16 médicos informantes del periodista (uno viviendo ahora en Chile y otro en Ecuador). Sus únicas otras fuentes de información son el Alcalde opositor de una pequeña villa pesquera venezolana y un connotado participante en numerosos planes anticubanos:José Miguel Vivanco, director del programa para las Américas de Human Rights Watch.

En un magro ejercicio del periodismo que tanto dice defender, NYTimes se olvida del contraste de fuentes y no entrevista a ningún médico cubano en ejercicio en Venezuela, no habla con ningún paciente, no busca la opinión de la dirección de la Brigada Médica Cubana.

La objetividad no es necesaria cuando el claro objetivo propagandístico es alinearse con las fuerzas retrógadas que en Estados Unidos buscan, por cualquier medio, el cambio de régimen en Venezuela. Las mismas que quieren hacer ver al gobierno de Maduro, apoyado por millones de venezolanos, como un régimen que únicamente se sostiene por el apoyo del mando militar y del gobierno cubano.

Son las mismas fuerzas que promovieron el robo descarado del personal médico cubano por el mundo, con el desfachatado programa de Parole, que ahora Marco Rubio y otros pretenden reactivar, en su feroz y fracasada campaña anticubana.

No es extraño entonces que el Senador Marco Rubio haya salido ayer presuroso a tuitear el trabajo del señor Casey como muestra de la “decisiva influencia cubana en Venezuela”
.
La ética con que ha actuado siempre la Revolución Cubana, la formación hipocrática que reciben nuestros médicos, la sensibilidad que se ha formado siempre en esa profesión y en nuestro pueblo, son incompatibles con las historias que se ha inventado The New York Times.

Ningún verdadero médico cubano niega el servicio y mucho menos arriesga la vida de un paciente para lograr fines políticos. No lo hacen en Cuba con los mercenarios financiados por Estados Unidos para intentar destruir a la Revolución, ni lo hicieron con los mercenarios que nos invadieron por la Ciénaga de Zapata en 1961; menos lo harán en el extranjero, a donde han acudido decenas de miles a brindar su solidaridad y su conocimiento.

Todo lo contrario, ha sido ejemplar la ejecutoria de los trabajadores de la salud cubanos en decenas de países del mundo, donde han salvado millones de vidas y han curado a otros millones de pacientes. Ninguna otra nación del planeta atiende a tantos pacientes fuera de sus fronteras. Su labor ha sido premiada por gobiernos, parlamentos, ONG y hasta la mismísima Organización Mundial de la Salud.

Desde que comenzó la colaboración médica cubana en Venezuela han trabajado allí más de 140 000 colaboradores de la salud. Gracias a ese esfuerzo, al finalizar el pasado 2018 se efectuaron 127 millones 168 mil consultas médicas en toda la nación sudamericana y a principios del 2019 se incorporaron dos mil nuevos médicos cubanos a la misión Barrio Adentro para fortalecer la atención sanitaria del pueblo venezolano.
En 55 años, Cuba ha cumplido 600 000 misiones internacionalistas en 164 naciones, en las que han participado más de 400 000 trabajadores de la salud, que en no pocos casos han cumplido esta honrosa tarea en más de una ocasión.

Flaco favor se hace The New York Times publicando estas piezas de propaganda al estilo gobbeliano. La extensa y admirable misión de los médicos cubanos por el mundo es mucho más poderosa que las groseras mentiras.

jueves, 13 de septiembre de 2018

Científicos cubanos intercambian en Washington sobre supuestos incidentes con diplomáticos



El grupo de científicos cubanos en la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos. Foto: Twitter
Un grupo de prestigiosos científicos cubanos viajó a los Estados Unidos para intercambiar sobre el caso de los supuestos diplomáticos estadounidenses que sufrieron afectaciones de salud durante su trabajo en La Habana.

La subdirectora general del Departamento de Estados Unidos de la Cancillería cubana, Johana Tablada, confirmó en su cuenta en la red social  Twitter que en Washington DC se encuentran nueve reconocidos expertos de siete especialidades, miembros de la Academia de Ciencias de Cuba y del equipo cubano que investiga los reportes de salud.


Desde que Cuba fue notificada de los supuestos incidentes el 17 de febrero del año pasado, por indicación del más alto nivel del Gobierno cubano se creó una comisión para investigar los hechos.
Casi dos años de pesquisas , tanto cubanas como estadounidenses, no han arrojado una sola prueba concreta sobre la ocurrencia de los supuestos incidentes y mucho menos sobre sus posibles responsables. 

Sin embargo, en la prensa estadounidense se han manejado exóticas hipótesis que van desde “ataques acústicos” hasta el uso de microondas y “neuro-armas”.
La comunidad científica cubana, así como sus pares a nivel internacional, critican duramente las exageraciones y denuncias infundadas que rodean este caso.

Recientemente la Revista de la Asociación de Medicina Estadounidense (JAMA, por sus siglas en inglés) publicó cuatro cartas de expertos de renombre internacional criticando un artículo publicado en febrero pasado con supuestas conclusiones sobre las afectaciones al cerebro de los diplomáticos estadounidenses.

El Embajador cubano en Estados Unidos, José Ramón Cabañas, anunció a través de su cuenta en Twitter que científicos cubanos visitaron el Congreso y conversaron también con científicos estadounidenses en un lenguaje común: Ciencia.

Se reunieron además con homólogos norteamericanos en la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos (NAS, por sus siglas en inglés), informó Tablada.

Cuba, dispuesta a colaborar

Cuba ha mostrado en más de una ocasión su voluntad de colaborar con la contraparte norteamericana.
Miembros de las agencias especializadas de los Estados Unidos fueron invitados a conducir investigaciones en el terreno y el FBI fue autorizado a viajar a La Habana para llevar a cabo sus pesquisas en al menos tres ocasiones distintas.

La agencia federal determinó que no existían evidencias sobre la ocurrencia de un ataque acústico, de acuerdo con información divulgada por AP. 

Sin embargo, la contraparte norteamericana no siempre se ha mostrado dispuesta a cooperar.
“La información que se dio por parte de las autoridades norteamericanas fue muy limitada”, dijo recientemente a Dominio Cuba Mitchel Valdés-Sosa, director del Centro de Neurociencias de Cuba y miembro del Comité de Expertos cubanos que estudia el caso.

“Al principio de esta investigación se dio una historia clínica, una especie de resumen médico, pero muy, muy parco, con muy pocos elementos, que hacía difícil llegar a ninguna conclusión”, añade tras recordar el rechazo una y otra vez de las reiteradas peticiones de su comité para obtener más elementos.

Los expertos cubanos señalan que se carece de contexto e información sobre las actividades previas de los involucrados.

“Una pérdida auditiva puede producirse por trauma acústico y sabemos que algunos de los diplomáticos tuvieron antes servicio militar o estuvieron en las fuerzas armadas”, refiere Valdés-Sosa. “No sabemos si esas pérdidas auditivas eran anteriores o posteriores a estar en Cuba, porque podía haber condiciones preexistentes”.

“En cualquier caso, es muy difícil interpretar una situación en ausencia de datos demográficos”, asegura.
“A lo largo de todo el proceso el comportamiento del Departamento de Estado se ha caracterizado por la falta de disposición a ofrecer información, con una total falta de transparencia”, dijo a Dominio Cuba recientemente el director general de Estados Unidos de la cancillería cubana, Carlos Fernández de Cossío.

Según la agencia AP, el Departamento de Estado aseguró que la reunión de esta semana forma parte de “nuestro esfuerzo constante para investigar y comprender mejor las condiciones de salud de nuestros diplomáticos”.

Añadió que la delegación cubana “recibiría un informe médico general sobre las lesiones sufridas por el personal estadounidense que sirvió en La Habana”.

Diez conclusiones de los expertos cubanos

Un forodebate con la participación del Comité de Expertos cubanos efectuado a finales del año pasado llegó a las siguientes conclusiones: 
  • 1. No existen evidencias con respaldo científico para asegurar que se llevaron a cabo ataques acústicos contra diplomáticos estadounidenses en Cuba.
  • 2. La sintomatología descrita por Washington y filtrada por la prensa no coincide con los efectos del sonido en la salud humana.
  • 3. Resulta inverosímil el contexto en el que supuestamente se habrían producido los alegados incidentes, en lugares custodiados por los propios estadounidenses y sin acceso directo al exterior, así como el hecho de que habrían resultado dañadas unas personas en específico y otras no.
  • 4. Existen otras causas probables, incluido los factores sicosociales, que explicarían mucho mejor la variada sintomatología alegada por Washington. Las mismas deben ser estudiadas a profundidad antes de emitir un criterio definitivo.
  • 5. Cuba no está familiarizada ni existen precedentes del uso en territorio nacional de armas acústicas, las cuales sí existen, pero están en manos de las grandes potencias y generan efectos distintos a los descritos.
  • 6. El Comité de Expertos cubanos que analizó el caso estuvo limitado por la falta de colaboración de las autoridades estadounidenses, que no compartieron toda la información disponible ni permitieron el acceso a los pacientes o sus registros médicos.
  • 7. Los especialistas de la Mayor de las Antillas están dispuestos a colaborar con sus contrapartes estadounidenses de manera transparente para llegar a resultados conclusivos.
  • 8. Cuba se destaca por el cumplimiento de la Convención de Viena y jamás ha perpetrado ni prestado su territorio para perpetrar ataques de cualquier naturaleza contra el personal diplomático de ningún país.
  • 9. Por el contrario, los diplomáticos cubanos han sido víctimas de acciones violentas en territorio estadounidense, llevadas a cabo por miembros de grupos terroristas conocidos y vinculados con Washington.
  • 10. Los sectores que están en contra de la mejoría en las relaciones entre los dos países están manipulando el tema de los supuestos incidentes acústicos para justificar el retroceso en los vínculos bilaterales.

Medidas unilaterales

A pesar de carecer de evidencias o una hipótesis que explique los supuestos incidentes, Estados Unidos los utiliza como como excusas para afectar las relaciones entre los dos países y retrotraer los avances logrados a partir de los anuncios del 17 de diciembre del 2014.
La Embajada estadounidense en La Habana mantiene paralizados los servicios consulares para los cubanos, afectando los vínculos entre decenas de miles de familias a uno y otro lado del Estrecho de la Florida.

Al mismo tiempo, se mantiene en vigor una alerta de viaje que recomienda a los estadounidenses ejerce precauciones extras en sus viajes a Cuba, lo que desmotiva a los posibles viajeros, que deben enfrentar también las restricciones vigentes para hacer turismo en la Mayor de las Antillas.
Las autoridades cubanas denuncian la manipulación política de este tema y las excusas para justificar una política de agresión que es impopular dentro de los propios Estados Unidos.

Científicos cubanos intercambian en Washington sobre supuestos incidentes con diplomáticos

https://www.facebook.com/dominiocuba/videos/233714713968230/

miércoles, 12 de septiembre de 2018

Desesperado y sin evidencias: Washington culpa a Rusia de enfermar a sus diplomáticos en Cuba




Washington continúa lanzando teorías sin evidencias. Foto: Dominio Cuba
Si usted tiene una historia inverosímil, no cuenta con evidencias y su mentira está a punto de ser descubierta por la opinión pública de los Estados Unidos, tiene una sola opción: invoque a Rusia.
El enemigo histórico de la Guerra Fría ha vuelto y puede ser acusado de cualquier cosa. Funcionó en el pasado y lo sigue haciendo.

En una acción de evidente desespero, fuentes anónimas del Departamento de Estado filtraron a la prensa estadounidense este martes la hipótesis de que Moscú es el principal sospechoso detrás de los incidentes con la salud de los diplomáticos estadounidenses en La Habana.
Tras casi dos años de investigaciones, tanto cubanas como estadounidenses, no existe una sola evidencia que confirme siquiera que los ataques ocurrieron, mucho menos sobre un supuesto responsable.

Las exóticas explicaciones que se han manejado sobre lo ocurrido, que van desde ataques acústicos hasta el uso de neuro-armas de ciencia ficción, han sido descartadas una tras otra por la comunidad científica.

Entre la espada y la pared, Washington parece haberse decidido a sacar un as bajo la manga en cuanto a manipulación política, la carta rusa. Los ataques hacia Moscú están presentes casi a diario en todos los espacios noticiosos norteamericanos en medio de las investigaciones sobre la supuesta interferencia en las elecciones presidenciales del 2016.

Las fuentes anónimas que utiliza la cadena NBC ni siquiera se molestan en aportar evidencias para justificar sus acusaciones
.
“La sospecha de que Rusia probablemente está detrás de los ataques alegados está respaldada por intercepciones de comunicación, conocidas en el mundo del espionaje como señales de inteligencia”, refiere el artículo.

Pero se apresuran a aclarar que los datos no son suficientes para una acusación:
“La evidencia todavía no es suficientemente conclusiva para que los Estados Unidos culpe formalmente a Moscú por los incidentes que comenzaron a finales del 2016 y continuaron en 2018, causando una ruptura en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos”.

Es decir, carecen de una sola prueba concreta, pero eso no es impedimento para lanzar una cortina de humo que cubra el descrédito estadounidenses y su falta de seriedad en el tratamiento de este tema.

Por su parte, la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert, insistió en rueda de prensa en que “la investigación está aún en marcha” y, por lo tanto, aseguró “no se ha culpado a nadie” todavía.

“Hemos visto una especie de tormenta de reportes hoy culpando al gobierno ruso, de acuerdo con oficiales gubernamentales anónimos”, dijo. “Advierto a todos sobre ser muy escépticos respecto a las declaraciones de esos oficiales en este momento”.

El guiño a los rusos y La Habana continúa inflando el imaginario de la Guerra Fría que cubre desde el inicio esta historia, digna de los mejores libros de espionaje y películas de James Bond.
Hoy fue Rusia, el enemigo de turno, pero mañana podría ser China, Irán, Corea del Norte o el terrorismo islámico. Lo importante es apelar a los prejuicios y estereotipos de la opinión pública estadounidense y evitar que se haga las preguntas correctas.

¿Qué sentido tiene que Cuba afecte las relaciones con Estados Unidos después de restablecer los nexos diplomáticos con ese país? ¿Cómo es posible que ni los Estados Unidos conozca la tecnología utilizada para lograr los síntomas descritos, en las condiciones alegadas? ¿Quién es el que más se beneficia del distanciamiento entre La Habana y Washington?

La respuesta a cualquiera de estas preguntas desmontaría las mentiras del Departamento de Estado y lo saben.

La apelación a un chivo expiatorio para desviar la atención, sin embargo, es la mayor muestra de su desesperación. Sin pruebas para justificar la participación rusa, dentro de poco a Estados Unidos solo le quedará la posibilidad de un ataque marciano o la inesperada aparición de Doctor Who y su destornillador sónico.

lunes, 10 de septiembre de 2018

La administración Trump y los “hechos alternativos” sobre Cuba



Animación: Dominio Cuba
Donald Trump no inventó la mentira en política, pero la distancia creciente entre su administración y cualquier noción de verdad o datos verificables está cambiando para siempre la forma de hacer política.

El periódico The Guardian confirmó esta semana lo que era un secreto a voces: las fotos del discurso inaugural del presidente estadounidense en enero del 2017 fueron trucadas mediante software para mostrar una multitud mayor a la que realmente asistió.

Un fotógrafo del gobierno de Estados Unidos reconoció durante una investigación que había recortado intencionalmente las imágenes para eliminar espacios vacíos.
La polémica sobre el número de asistentes a la toma de posesión de Trump, comparado con quienes fueron a la de del demócrata Barack Obama en el 2009, marcó el inicio de la nueva administración y un concepto que se mantendría desde entonces: “hechos alternativos”.
Foto: AP
El nuevo presidente y el vocero de la Casa Blanca aseguraron que se trataba de la ceremonia más concurrida en la historia de Estados Unidos, pero cuando los periodistas contrastaron las afirmaciones con la realidad, la Casa Blanca tuvo que decidir entre reconocer que había mentido o cambiar el concepto mismo de verdad. La segunda variante les pareció más factible.
El presentador del programa Meet the press (“Encuentro con la prensa”),Chuck Todd, increpó a Kellyanne Conway sobre la exageración en las cifras de asistencias y  la consejera estrella de Trump hizo un poco de historia con su respuesta:
“Él lo que hizo fue presentar hechos alternativos. No hay manera de contar las personas dentro de una multitud con exactitud”.

Pero las cosas no quedaron ahí. De acuerdo con el Chequeo de datos del diario Washington Post, el presidente Trump ha dicho 4 713 mentiras en 592 días en la Casa Blanca, desde el 20 de enero del 2017 hasta el pasado 4 de septiembre.
Es decir, que el mandatario dice un promedio cercano a 8 mentiras por día o, como preferiría llamarle, “hechos alternativos” por día.

Tal bombardeo de falsedades demanda un nuevo tipo de audiencia. El Centro de Investigaciones Pew aplicó una encuesta según la cual sólo 1 de cada 4 adultos estadounidenses distinguen separadamente información objetiva y opiniones en espacios noticiosos.

Otro estudio de Pew apunta que el 68% de los estadounidenses se sienten “exhaustos” por la cantidad diaria de noticias. Si es así, se podría suponer que la mayoría esté aún menos interesada en asumir la carga de establecer cuántas de ellas son falsas.

El caso de los “ataques” en Cuba

Entre las mentiras más exóticas y elaboradas de la administración Trump están los supuestos incidentes con la salud de un grupo de diplomáticos estadounidenses en Cuba.
De acuerdo con los “hechos alternativos” del actual Departamento de Estado, sus diplomáticos enfermaron de manera misteriosa entre finales de 2016 y mediados del 2017. Los síntomas incluyen mareo, dolor de cabeza, dificultad para conciliar el sueño, pérdida de la audición e, incluso, conmoción cerebral.

El uso de la palabra “ataque” para describir los supuestos incidentes, que se utiliza en Washington desde mediados del año pasado, califica como una de las manipulaciones más burdas de la administración Trump.

Tras casi dos años de investigaciones, tanto por parte de Cuba como de Estados Unidos, no existe una sola evidencia que respalde las alegaciones de Washington ni mucho menos que apunte a una participación cubana
.
Pero donde la historia se pone realmente digna de un capítulo de Expedientes X es en las explicaciones de la prensa estadounidense, muchas de ellas filtradas por el propio Departamento de Estado, sobre lo que supuestamente ocurrió y sus causas.

En menos de dos años se ha pasado por hipótesis como “ataques acústicos” con armas desconocidas por la ciencia, virus especializados en dejar sordos a los diplomáticos, conmociones cerebrales sin daño físico apreciable y un arma de rayos microondas, como el que se utiliza para calentar la comida.

Pero en el universo alternativo de Washington parece haber espacio para más.

Varios medios de prensa citaron la semana pasada a tres médicos que supuestamente evaluaron las pruebas realizadas a los funcionarios estadounidenses y consideran que una “neuro-arma” podría ser la responsable.

“Pueden ser biológicas, químicas, o en al caso de los incidentes en La Habana, que dirigen la energía”, según dijo a la revista National Defense, el doctor James Giordano.

Sin embargo, casi en la misma fecha, funcionarios del Departamento de Estado aseguraron en una audiencia en el Congreso que el gobierno estadounidense aún no sabía cómo se llevaron a cabo ni quién está detrás de los supuestos ataques.

Lo que no hacen los funcionarios es salirle al paso a las versiones que corren en Internet, lo que los convierte en cómplices, en el mejor de los casos.

Sin mostrar evidencias de su uso en Cuba ni elementos  factuales que lo justifiquen, lo supuestos especialistas intentan que la opinión pública compre otra teoría aún más confusa e inexplicable que las anteriores: unas armas desconocidas en Cuba que usan la energía para transformar las variables neurológicas de los afectados, unas propiedades casi mágicas y dignas de la ciencia ficción.

En cualquier otro lugar o momento de la historia, la reacción ante el exotismo científico del Departamento de Estado podría ser la risa, pero no en la era de los “hechos alternativos ”.
Bajo estos argumentos sin sentido, Washington mantiene paralizados los servicios consulares de su Embajada en La Habana, los mismos de los que dependen decenas de miles de familias en uno y otro lado del Estrecho de la Florida.

Asimismo, los avances en las relaciones bilaterales de los últimos años, que van desde la colaboración en la protección de áreas marinas a la aplicación y cumplimiento de la ley, se ven torpedeados por el nuevo clima bilateral.

Hoy ya se cuenta con las pruebas de la falsificación de las fotos de la toma de posesión de Trump. Sin embargo, quizás haya que esperar más tiempo para que algún funcionario estadounidense desenmascare el plan que se ha aplicado en el caso de los “ataques acústicos” o se desclasifique información sobre cómo se manipuló la opinión pública para aplicar un cambio de política hacia Cuba que es impopular dentro de los Estados Unidos
.
La única certeza, mientras tanto,  es que no existe tal cosa como “hechos alternativos”, sino solo la vieja y conocida mentira.

lunes, 3 de septiembre de 2018

A Washington se le agotan las ideas: La teoría de los ataques con microondas en Cuba es burda propaganda



A pesar de no contar con evidencias, Estados Unidos mantiene paralizados los servicios consulares para los cubanos en su Embajada en La Habana. Foto: Adalberto 
Roque/Agence France Presse-Getty

En agosto del 2017 se hablaba de “ataques acústicos”, para principios de ese mismo año apareció la hipótesis de un virus y a comienzos del 2018 solo se hacía referencia a conmociones cerebrales sin efectos físicos. Ahora es el turno de las ondas de microondas.

Cuando parecía que Washington había agotado su arsenal de justificaciones sobre los supuestos incidentes de salud presentados por su personal diplomático en La Habana, el New York Times salió el sábado 1 de septiembre con una nueva hipótesis, tan insólita como las anteriores.

Douglas Smith, director del Centro de Lesiones Cerebrales y Reparación de la Universidad de Pensilvania, aseguró al diario que los supuestos afectados sufrieron lesiones cerebrales y las microondas son “las principales sospechosas”.

Smith fue uno de los encargados de estudiar a una parte de los diplomáticos estadounidenses que el Departamento de Estado alega presentaron síntomas como dolor de cabeza, dificultades para dormir, pérdida de la audición e incluso daño cerebral entre finales del año 2016 y mediados del 2017.
Pero un reporte suyo sobre esos estudios escrito en febrero pasado para la Revista de la Asociación Médica Estadounidense (JAMA, por sus siglas en inglés) no hace mención alguna a las microondas, un tipo de onda muy presente en la vida moderna.

Los teléfonos móviles y lo hornos para calentar la comida se cuentan entre los múltiples equipos que utilizan las microondas.

Burda propaganda

“Ya no pueden sostener que la causa es el sonido y están tratando de argumentar que se trata de microondas”, dijo a Cubadebate Mitchel Valdés-Sosa, director General del Centro de Neurociencia de Cuba y miembro del Comité de Expertos cubanos que se estableció  para estudiar las alegaciones estadounidenses
.
A Valdés-Sosa le resulta llamativo que esta historia llegue justo cuando crecen los cuestionamientos, en Estados Unidos y a nivel internacional, sobre el artículo de la revista JAMA que en primer lugar estableció el supuesto daño cerebral.

Incluso esta hipótesis de las microondas, de acuerdo con el científico cubano, se basa en que todos los diplomáticos están enfermos o que sufren los efectos de un agente externo único. “Eso es cuestionable”.

Valdés-Sosa sostiene que que si uno mira cuidadosamente la evidencia médica presentada hasta el momento, aunque es muy escasa, resulta claro que no existen pruebas conclusivas y la variedad de síntomas presentados puede responder a múltiples causas ajenas a  Cuba, como puede ser la hipertensión o traumas anteriores.

Respecto a la posibilidad de que las microondas puedan causar el tipo de efectos que sostiene el New York Times, Valdés-Sosa tampoco se muestra convencido.

“Hay una literatura muy especulativa, muy tipo expedientes X o de teorías de la conspiración, que establece que las microondas se han utilizado para hacer daño a la salud”, dijo. “Ni siquiera las agencias de los Estados Unidos lo aceptan como algo válido”.

Las dudas aumentan si se tiene en cuenta las condiciones descritas por el Departamento de Estado en que supuestamente ocurrieron los incidentes.

“No es posible dirigir una fuente de energía para afectar a una persona en un cuarto cerrado y dejar a las otras intactas, en lugares donde las paredes son además muy gruesas”, señaló Valdés-Sosa.

“Pensamos que es un barraje propagandístico y no hay evidencias sólidas que lo apoyen”, concluyó respecto al escrito del New York Times.

Pobre ejercicio periodístico

El conocido abogado cubano José Pertierra, que tiene su bufete en Washington DC, escribió una carta al diario neoyorquino criticando su ejercicio profesional en el artículo de las microondas.

“Esto es una muestra de pobre periodismo de The New York Times”, dijo. “No hay hallazgos científicos en esta investigación. Todo es pura especulación, expresada en adverbios como tal vez o posiblemente. Nadie expone cuál es la causa de las llamadas enfermedades. Eso es lo único que sabemos con seguridad”.

Pertierra critica también que se cite a un científico de 83 años, supuestamente especializado en las microondas, pero que se le induzca  a especular sobre quién podría ser el responsable.

“Cada vez que un testigo hace afirmaciones sin fundamento en los tribunales, se exige a los abogados que presenten la evidencia y hagan una pregunta elemental: ¿Cómo lo sabes? Por desgracia, el NYTimes no hace esa pregunta elemental”, señaló.

La investigadora y periodista cubana, Rosa Miriam Elizalde, también se cuestionó en las redes sociales la objetividad del New York Times y su cumplimiento de las normas elementales para hacer periodismo.

“El New York Times está a las puertas de otro desastre periodístico como cuando dijo que en Irak había armas de destrucción masiva”, señaló Elizalde en referencia a uno de los escándalos más grandes de la historia reciente del diario.

Tras la invasión injustificada de esa nación de Oriente Medio, que dejó más de un millón de víctimas civiles hasta el momento,  se demostró que el New York Times utilizó información proporcionada por la Casa Blanca sin contrastar con la opinión expertos independientes ni evaluar la situación en el terreno.

Entre los vacíos más notorios del artículo del New York Times resalta la omisión de que el FBI viajó a La Habana en al menos cuatro ocasiones para medir el espacio radioeléctrico y conducir otras investigaciones en el terreno y descartó que se hayan utilizado ondas sonoras para atacar a los diplomáticos.

¿Cómo sería posible que los expertos estadounidenses pasaran por alto medir también las microondas?, es otra de las preguntas que el diario falla en hacerse.

Guiño a la Guerra Fría

La hipótesis de las microondas hace un guiño directo a la época de la Guerra Fría.
Los norteamericanos comenzaron a captar señales de microondas en los pisos superiores de su Embajada en Moscú a mediados de la década de 1950 e iniciaron investigaciones para determinar sus posibles objetivos e impacto en la salud de los diplomáticos.

La llamada “Señal de Moscú” fue uno de los episodios más controvertidos del enfrentamiento entre los organismos de inteligencia de Estados Unidos y la Unión Soviética
.
Se barajaron teorías tan descabelladas como que los soviéticos habían desarrollado una técnica de dominio mental e intentaban modificar la conducta de los diplomáticos, pero para la década de 1970 la CIA elaboró una teoría mucho menos conspiranóica y aceptada hasta hoy: las microondas se utilizaban para apagar y encender equipos de escucha.

Si bien se llevaron a cabo cientos de estudios médicos, no existen evidencias concluyentes de que aquellas señales hayan dañado la salud de los diplomáticos estadounidenses.

Sin justificación

A pesar de carecer de evidencias o una hipótesis que explique los supuestos incidentes, Estados Unidos los utiliza como como excusas para afectar las relaciones entre los dos países y retrotraer los avances logrados a partir de los anuncios del 17 de diciembre del 2014.

La Embajada estadounidense en La Habana mantiene paralizados los servicios consulares para los cubanos, afectando los vínculos entre decenas de miles de familias a uno y otro lado del Estrecho de la Florida.

Al mismo tiempo, se mantiene en vigor una alerta de viaje que recomienda a los estadounidenses ejerce precauciones extras en sus viajes a Cuba, lo que desmotiva a los posibles viajeros, que deben enfrentar también las restricciones vigentes para hacer turismo en la Mayor de las Antillas.
Las autoridades cubanas denuncian la manipulación política de este tema y las excusas para justificar una política de agresión que es impopular dentro de los propios Estados Unidos.

“El Departamento de Estado no puede ocultar la manipulación política de dolencias reportadas por sus funcionarios”, señaló en junio pasado el director General de Estados Unidos de la cancillería cubana, Carlos Fernández de Cossío.  “Supuesta preocupación por salud y seguridad de sus diplomáticos se usa con oportunismo político”, añadió en su cuenta en la red social Twitter.

jueves, 7 de junio de 2018

Cuba tendrá periódicos en colores tras inicio de reconversión poligráfica



Tras la inversión podremos tener periódicos como esta edición especial del Periódico Granma. Foto: Archivo
Con el propósito de lograr un menor tiempo fabril, mejor distribución y periódicos en cuatricromía (en colores), desde el pasado 3 de mayo se ejecuta en la unidad empresarial de base (UEB) Gráfica Villa Clara un proceso de reconversión tecnológica.
El esfuerzo forma parte de un programa integral, que se prevé supere el año de duración, y que abarcará el resto de las entidades participantes en el proceso de edición, producción y distribución de la prensa en el país.
Esta primera etapa es la más compleja, pues la UEB Gráfica La Habana, al detenerse la de Villa Clara, ha asumido un alto volumen de impresión –al que tenía, se le suma el de la región central– correspondiente a las tiradas de Granma, Juventud Rebelde, Trabajadores y los periódicos provinciales del centro de la Isla.
El poligráfico habanero posee máquinas que datan de la década del 80 del siglo pasado, para las que ya no se fabrican piezas de repuesto y, de ejecutarse, resultaría muy complejo y costoso sustituirlas.
Este proceso ha impactado negativamente en la distribución de la prensa en el centro y el occidente de Cuba, por la demora del proceso de impresión en las condiciones descritas y la complejidad extra de transportar los periódicos a través de distancias mucho más largas. En el caso específico de la Isla de la Juventud, la suspensión de los vuelos debido al deterioro del clima ha influido en el retraso de los periódicos.
Al interior de los medios de prensa se han tomado medidas organizativas, como adelantar los horarios de cierre, en tanto el Grupo Empresarial Correos de Cuba mantiene los aseguramientos necesarios para, en la medida de lo posible, garantizar la transportación y la llegada a los territorios de destino en los plazos razonables.
No obstante, debido a las irregularidades anteriormente señaladas, hasta tanto no concluya dicho proceso de reconversión tecnológica, se pueden producir afectaciones en el servicio de entrega de la prensa a los suscriptores estatales y particulares, y en su comercialización a la población.
Todos los periódicos mantendrán sus niveles de tiradas y su frecuencia de circulación durante el proceso inversionista.
El poligráfico habanero posee máquinas que datan de la década del 80 del siglo pasado. Foto: Fernando Medina Fernández / Cubahora.
(Tomado de Granma)

lunes, 26 de junio de 2017

Medios estadounidenses critican la política de Trump hacia Cuba (+ Video)




Varios de las más importantes medios de comunicación estadounidense se han estado pronunciando desde el pasado 16 de junio en contra de las medidas adoptadas contra Cuba por el presidente Donald Trump.

El diario The New York Times, crítico asiduo del mandatario, además de hacerse eco de las declaraciones del Canciller cubano el pasado lunes en Viena, publicó varios artículos contra la decisión de la Casa Blanca, entre ellos uno titulado Moviéndose para hundir el legado de Obama, Donald Trump reprimirá a Cuba.  En el mismo, los articulistas señalan: “Los cambios afectarán a ambos países, haciendo más difícil y costoso para los estadounidenses viajar a y hacer negocios con Cuba. La población de la isla probablemente pagará el mayor precio, particularmente aquellos cubanos cuya forma de vida depende del turismo y las crecientes oportunidades de negocio que ha traído la apertura”

The Tampa Bay Times editorializó sobre el tema en un artículo de su Buró Editorial titulado “Trump da marcha atrás al reloj sobre Cuba”, donde señala los impactos que la nueva política tendrá en Tampa, desde donde salen cruceros para Cuba y hay varios vuelos comerciales, en los que este año han viajado 64 mil pasajeros. “La nueva política hacia Cuba del Presidente Donald Trump es un lazo con los exilados de línea dura del sur de la Florida que afecta a los estadounidenses y a los cubanos, a la vez que disminuye la posibilidad de Washington de impulsar las reformas democráticas y económicas en la isla. El público estadounidense, los empresarios y los gobiernos locales y estatales deben trabajar alrededor de los círculos presidenciales y continuar promoviendo aperturas y relaciones que beneficien a los pueblos de ambos países”, dice el editorial del diario de Tampa.
La revista Newsweek, por su parte, publica un texto bajo el título La nueva política estadounidense hacia Cuba es impopular, tanto como el presidente Trump, en el que hace relatoría de los más diversos sectores políticos, económicos y sociales estadounidenses que se oponen al cambio de política. “A través del país, políticos del propio partido Republicano de Trump, agricultores y líderes religiosos son algunas de las personas que han condenado la decisión presidencial, aduciendo preocupaciones sobre empleos, economía y derechos humanos”, dice la publicación.

Y señala más adelante: “Al anunciar la política, Trump invocó a Dios a ayudar a brindar democracia a Cuba. ´Con la ayuda de Dios una Cuba libre es lo que alcanzaremos pronto´. Pero tanto los líderes católicos como los bautistas no están de acuerdo con la visión del presidente, expresando su descontento con la decisión de desconectarse con Cuba”.

El influyente diario capitalino The Washington Post publicó un artículo bajo el título Cinco cosas que necesita saber sobre la política de Trump hacia Cuba – y a quien afectará en el que detalla las medidas tomadas por la Casa Blanca contra nuestro país y sus probables efectos. En el mismo señala que el objetivo político explicado por Trump es provocar el cambio político en la isla socialista. El camino para lograrlo, según el Post, es debilitar al Estado cubano -privando de dólares a las fuerzas armadas, de seguridad e inteligencia- y a la vez, empoderando a los cubanos comunes enviando esos dólares a los pequeños negocios privados.

“Pero la nueva política hacia Cuba anunciada por Trump está destinada a tener justamente el efecto contrario. Los dueños de los pequeños negocios en Cuba -y los negocios estadounidenses- serán seguramente los que más sufrirán. Y el Estado cubano devendrá aún más fuerte”, asegura The Washington Post.

En la costa oeste, Los Angeles Times dió a conocer el editorial Trump acaba de reabrir la Guerra Fría con Cuba. Su excusa era completamente falsa  en el que cuestiona los argumentos utillizados por la Casa Blanca para retroceder en la política hacia Cuba, especialmente el tema de los derechos humanos, al que califica como falsa excusa, en vista a la actuación de esta administración respecto a otros países.

Otros importantes medios como Foreing Policy, Chicago Tribune, U.S News, Pittsburgh Post Gazette también se han referido al tema en los recientes días.

Vea este video con reacciones de cubanos y estadounidenses:

 


martes, 14 de marzo de 2017

Fidel: “El trabajo de nuestra prensa revolucionaria será cada vez más importante”


Fidel durante el VI Pleno del Comité Nacional de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), 24 de marzo de 2003. Foto: Sitio Fidel Soldado de las Ideas.


Fidel durante el VI Pleno del Comité Nacional de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), 24 de marzo de 2003. Foto: Sitio Fidel Soldado de las Ideas.

Hoy, los periodistas cubanos celebran su día como homenaje a la fundación del periódico Patria en 1892. José Martí confiaba en la prensa como uno de los elementos claves para la lucha independentista contra España. Y Fidel, heredero del Apóstol, pensaba igual.

El Comandante en Jefe siempre tuvo una relación estrecha con el Periodismo. Incluso, lo ejerció de manera activa con sus Reflexiones, que Cubadebate tuvo el honor de publicar en exclusiva.
Para rescatar los pensamientos, siempre certeros, del líder histórico de la Revolución Cubana y a la vez felicitar a todos los periodistas de esta Isla, compartimos algunas frases de Fidel vinculadas a la prensa.

En un discurso en el acto de Clausura del III Congreso de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), efectuado en La Habana el 29 de junio de 1974, dijo:
“Nosotros estamos seguros de que nuestra prensa y nuestro periodismo, al igual que la Revolución, tendrán en el futuro un gran porvenir, y que el trabajo de nuestra prensa revolucionaria será cada vez más importante, más decisivo, en la medida en que nuestro pueblo será —como decíamos— cada vez más exigente”.
En su reflexión, La historia real y el desafío de los periodistas cubanos, el Comandante escribió sobre los periodistas:
“Con ellos me siento en familia. ¡Cómo me habría gustado estudiar las técnicas de su oficio!”
“La verdad en nuestros tiempos navega por mares tempestuosos, donde los medios de divulgación masiva están en manos de los que amenazan la supervivencia humana con sus inmensos recursos económicos, tecnológicos y militares. ¡Ese es el desafío de los periodistas cubanos!”
Como demuestran estos pensamientos, Fidel siempre otorgó gran importancia a la prensa como factor contrahegémonico en las luchas internacionales y como guardiana de la Revolución, encargada por excelencia de detectar y combatir los errores internos.

En este enlace puede ver un video en el que Fidel Castro se dirige a los periodistas cubanos habla de la prensa como la vanguardia revolucionaria en la clausura del Sexto Congreso de la UPEC, el 23 de diciembre de 1993.
Para ver más imágenes y conocer del ideario y la acción del líder de la Revolución cubana, visite el sitio web Fidel Soldado de las Ideas.

Lea la reflexión: La historia real y el desafío de los periodistas Cubanos

La historia real y el desafío de los periodistas Cubanos
Fidel en el VI Pleno de la Union de Periodistas de Cuba (UPEC), se le impuso la Orden Felix Elmuza, que le fue otorgada en 1983, al cumplirse el Vigesimo Aniversario de esa organizacion, de manos de su presidente, Ernesto Vera, en el Palacio de las Convenciones. Fuente: Fidel Soldado de las Ideas.
Fidel en el VI Pleno de la Union de Periodistas de Cuba (UPEC), se le impuso la Orden Felix Elmuza, que le fue otorgada en 1983, al cumplirse el Vigesimo Aniversario de esa organizacion, de manos de su presidente, Ernesto Vera, en el Palacio de las Convenciones. Fuente: Fidel Soldado de las Ideas.
Fidel pronuncia discurso en el V Congreso de la Unión de Periodistas de Cuba, que se efectuó en el Palacio de Convenciones los días 24,25 y 26 de octubre de 1986. Foto: Estudios Revolución / Sitio Fidel Soldado de las Ideas.
Fidel pronuncia discurso en el V Congreso de la Unión de Periodistas de Cuba, que se efectuó en el Palacio de Convenciones los días 24,25 y 26 de octubre de 1986. Foto: Estudios Revolución / Sitio Fidel Soldado de las Ideas.

martes, 22 de diciembre de 2015

The New York Times: Congreso norteamericano debe derogar la Ley de Ajuste Cubano



La Casa Blanca también debe terminar un programa separado para alentar la deserción de profesionales médicos cubanos que cumplen tareas en el extranjero, puntualiza el Times.
La Casa Blanca también debe terminar un programa separado para alentar la deserción de profesionales médicos cubanos que cumplen tareas en el extranjero, puntualiza el Times.

El Congreso de Estados Unidos debe derogar la Ley de Ajuste Cubano, creada en 1966 para admitir a cubanos en un intento de socavar la Revolución, señala hoy el diario The New York Times. Añade el rotativo que mediante una política de larga data, llamada “Pie mojado, pie seco”, los isleños que llegan a Estados Unidos pueden quedarse, y los interceptados en el mar son devueltos a casa.

Precisa el editorial que con un año más en el cargo, el gobierno del presidente Barack Obama parece poco dispuesto a desechar esa política, lo que da prácticamente a cada cubano que llegue a territorio estadounidense el derecho automático a establecerse en el país y solicitar la ciudadanía en unos pocos años.

Asimismo indica que es hora de acabar con esa política, una reliquia de la Guerra Fría que obstaculiza la normalización de las relaciones entre Washington y La Habana.
Plantea, además, que este sistema es una bendición para los traficantes de personas en América Latina y una carga para los países desde Ecuador a México por donde se mueven los inmigrantes y las redes de tráfico de personas.

Subraya el Times que si el Congreso no actua, Obama tiene varias opciones, incluso, señala, la propia ley da la discreción al Poder Ejecutivo para admitir a los cubanos que llegan, pero que no requiere que el gobierno lo haga.

El gabinete de Obama, acentúa, debe negociar un nuevo acuerdo con el gobierno cubano para alcanzar una norma dirigida a facilitar la inmigración ordenada, lo que establecería, plantea, que cubanos sin autorización sean regresados a la isla si no muestran un temor creíble de persecución.

La Casa Blanca también debe terminar un programa separado para alentar la deserción de profesionales médicos cubanos que cumplen tareas en el extranjero, puntualiza el Times.

Argumenta que incluso con un cambio en la política, el gobierno estadounidense aún podría admitir a un alto número de inmigrantes cubanos que solicitan visas desde La Habana, dando prioridad, entre otros, a quienes tienen familiares en Estados Unidos
.
Cita la situación de los miles de nacionales de la Isla varados en Costa Rica desde hace varias semanas como un absurdo de la política estadounidense, país donde son tratados con severidad inmigrantes de otros países, incluso menores de edad, en especial provenientes de naciones centroamericanas.

(Con información de Prensa Latina)

martes, 14 de octubre de 2014

Artículo de Fidel: Lo que no podrá olvidarse nunca


Por: Fidel Castro Ruz

Publicado en: Bloqueo contra Cuba
 
 
Ayer, domingo 12 de octubre, por la mañana, la edición dominical en Internet del The New York Times —órgano de prensa que en determinadas circunstancias traza pautas sobre la línea política más conveniente a los intereses de su país—, publicó un artículo que tituló “Tiempo de Acabar el Embargo a Cuba”; con opiniones de lo que a su juicio, debe seguir el país.

Hay momentos en que tales artículos son suscritos por algún prestigioso periodista, como alguien a quien tuve el privilegio de conocer personalmente en los primeros días de nuestra lucha en la Sierra Maestra con los restos de una fuerza que había sido casi totalmente eliminada por la aviación y el ejército de Batista. Éramos entonces bastante inexpertos; ni siquiera concebíamos que dar esa impresión de fortaleza a la prensa constituía algo que pudiera merecer una crítica.

No era así como pensaba aquel valiente corresponsal de guerra con una historia que le dio nombre en los tiempos difíciles de la lucha contra el fascismo: Herbert Matthews.

Nuestra supuesta capacidad de lucha en febrero de 1957 era un poco menor, pero más que suficiente para desgastar y derrotar al régimen.

Carlos Rafael Rodríguez, dirigente del Partido Socialista Popular, fue testigo de lo que, después de la Batalla del Jigüe ―en que una unidad completa de tropas selectas fue obligada a capitular tras 10 días de combate, expresé sobre mi temor de que las fuerzas del régimen fueran a rendirse en julio de 1958, cuando sus tropas élites se retiraban precipitadamente de la Sierra Maestra, a pesar de estar entrenadas y asesoradas por los vecinos del norte. Habíamos encontrado la forma adecuada para derrotarlas.

Era ineludible extenderme un poco en este punto si deseaba explicar el ánimo con que leí el mencionado ar­tículo del periódico norteamericano el pasado domingo. Citaré sus partes esenciales que irán entre comillas:

“…el Presidente Obama debe sentir angustia al contemplar el lamentable estado de las relaciones bilaterales que su administración ha intentado reparar. Sería sensato que el líder estadounidense reflexione seriamente sobre Cuba, donde un giro de política podría representar un gran triunfo para su gobierno.

“Por primera vez en más de medio siglo, cambios en la opinión pública estadounidense y una serie de reformas en Cuba, han hecho que sea políticamente viable reanudar relaciones diplomáticas y acabar con un embargo insensato. El régimen de los Castro ha usado dicho embargo para excusar sus fallas y ha mantenido a su pueblo bastante aislado del resto del mundo. Obama debe aprovechar la oportunidad para darle fin a una larga era de enemistad, y ayudar a un pueblo que ha sufrido enormemente desde que Washington cortó relaciones diplomáticas en 1961, dos años después de que Fidel Castro llegó al poder.”

“…el deplorable estado de su economía ha obligado a Cuba a implementar reformas. El proceso se ha vuelto más urgente a raíz de la crisis financiera en Venezuela, dado que Caracas le proporciona petróleo subsidiado. Con el temor de que Venezuela tenga que recortar su ayuda, líderes en la isla han tomado pasos importantes para liberalizar y diversificar una economía que históricamente ha tenido controles rígidos.”

“…el gobierno cubano ha comenzado a permitir que sus ciudadanos se empleen en el sector privado y que vendan propiedades como automóviles y casas. En marzo, la Asamblea Nacional de Cuba pasó una ley con el fin de atraer inversión extranjera. (…) En abril, diplomáticos cubanos comenzaron a negociar los términos de un tratado de cooperación que esperan firmar con la Unión Europea. Han asistido a las primeras reuniones preparados, ansiosos y conscientes de que los europeos van a pedir mayores reformas y libertades ciudadanas.

“El gobierno autoritario sigue acosando disidentes, quienes frecuentemente son detenidos por períodos cortos. La Habana no ha explicado la sospechosa muerte del activista político Oswaldo Payá.”
Como puede apreciarse una acusación calumniosa y gratuita.

“El año pasado se flexibilizaron las restricciones de viaje para los cubanos, lo cual permitió que disidentes prominentes viajaran al exterior. En la actualidad, existe un ambiente de mayor tolerancia para aquellos que critican a sus líderes en la isla, pero muchos aún temen las repercusiones de hablar francamente y exigir mayores derechos.
“El proceso de las reformas ha sido lento y
 ha habido reveses. Pero en conjunto, estos cambios demuestran que Cuba se está preparando para una era post-embargo. El gobierno afirma que reanudaría con gusto las relaciones diplomáticas con Estados Unidos sin condiciones previas.

“Como primer paso, la Casa Blanca debe retirar a Cuba de la lista que mantiene el Departamento de Estado para penalizar países que respaldan grupos terroristas. Actualmente, las únicas otras naciones en la lista son Sudán, Irán y Siria. Cuba fue incluida en 1982 por su apoyo a movimientos rebeldes en América Latina, aunque ese tipo de vínculos ya no existen. Actualmente, el gobierno estadounidense reconoce que La Habana está jugando un papel constructivo en el proceso de paz de Colombia, sirviendo de anfitrión para los diálogos entre el gobierno colombiano y líderes de la guerrilla.

“Las sanciones por parte de Estados Unidos a la isla comenzaron en 1961 con el objetivo de expulsar a Fidel Castro del poder. A través de los años, varios líderes estadounidenses han concluido que el embargo ha sido un fracaso. A pesar de eso, cualquier iniciativa para eliminarlo ha traído consigo el riesgo de enfurecer a miembros del exilio cubano, un grupo electoral que ha sido decisivo en los comicios nacionales. (…) la generación de cubanos que defienden el embargo está desapareciendo. Miembros de las nuevas generaciones tienen distintos puntos de vista, y muchos sienten que el embargo ha sido contraproducente para fomentar un cambio político. Según una reciente encuesta, el 52 por ciento de norteamericanos de origen cubano en Miami piensan que se debe terminar el embargo. Una amplia mayoría quiere que los países vuelvan a tener relaciones diplomáticas, una posición que comparte el electorado norteamericano en general.

“Cuba y Estados Unidos tienen sedes diplomáticas en sus capitales, conocidas como secciones de interés, que desempeñan las funciones de una embajada. Sin embargo, los diplomáticos estadounidenses tienen pocas oportunidades de salir de la capital para interactuar con el pueblo cubano y su acceso a los dirigentes de la isla es muy limitado.

“En 2009, la administración Obama tomó una serie de pasos importantes para flexibilizar el embargo, facilitando el envío de remesas a la isla y autorizando a un mayor número de cubanos radicados en Estados Unidos a viajar a la isla. También creó planes que permitirían ampliar el acceso a telefonía celular e internet en la isla. Aún así, sería posible hacer más. Por ejemplo, se podría eliminar los límites a las remesas, autorizar mecanismos de inversión en las nuevas microempresas cubanas y expandir las oportunidades para norteamericanos que deseen viajar a la isla.

“Washington podría hacer más para respaldar a las empresas norteamericanas que tienen interés en desarrollar el sector de telecomunicaciones en Cuba. Pocas se han atrevido por temor a las posibles repercusiones legales y políticas.

“De no hacerlo, Estados Unidos estaría cediendo el mer­cado cubano a sus rivales. Los presidentes de China y Ru­sia viajaron a Cuba en julio con miras a ampliar vínculos.

“El nivel y envergadura de la relación podría crecer significativamente, dándole a Washington más herramientas pa­ra respaldar reformas democráticas. Es factible que ayu­de a frenar una nueva ola migratoria de cubanos desesperanzados que están viajando a Estados Unidos en balsas.
“Una relación más saludable podría ayudar a resolver el caso de Alan Gross, un experto en desarrollo que lleva casi cinco años detenido en la isla. Más aún, crearía nuevas oportunidades para fortalecer la sociedad civil, con lo cual gradualmente se disminuiría el control que ejerce el estado sobre la vida de los cubanos. Si bien la Casa Blanca puede tomar ciertos pasos unilateralmente, desmantelar el embargo requeriría una acción legislativa en Washington”.

“… varios líderes del hemisferio se reunirán en Ciudad de Panamá con motivo de la séptima Cumbre de las Américas. Varios gobiernos de América Latina insistieron en invitar a Cuba, rompiendo así con la tradición de excluir a la isla por exigencia de Washington.
“Dada la cantidad de crisis a nivel mundial, es posible que la Casa Blanca considere que darle un giro sustancial a su política respecto a Cuba no es unaprioridad. Sin embargo, un acercamiento con la isla más poblada del Caribe que incentive el desbloqueo del potencial de los ciudadanos de una de las sociedades más educadas del hemisferio, podría representar un importante legado para la administración. También ayudaría a mejorar las relaciones de Estados Unidos con varios países de América Latina y a impulsar iniciativas regionales que han sufrido como consecuencia del antagonismo entre Washington y La Habana.”

“…a raíz de la invitación a Cuba a la cumbre, la Casa Blanca no ha confirmado si Obama asistirá.
“Tiene que hacerlo. Sería importante que hiciera presencia y lo considerara como una oportunidad para de­sencadenar un logro histórico.”

¡¡¡¡Una de las sociedades más educadas del hemisferio!!!! Eso sí que es un reconocimiento. Pero, por qué no lo dice de una vez, que en nada se parece a la que nos legó Harry S. Truman cuando su aliado y gran saqueador del tesoro público Fulgencio Batista asaltó el poder el 10 de marzo de 1952, a solo 50 días de las elecciones generales. Aquello no podrá olvidarse nunca.

El artículo está escrito, como puede apreciarse, con gran habilidad, buscando el mayor beneficio para la política norteamericana en la compleja situación, cuando los problemas políticos, económicos, financieros y comerciales se acrecientan. A ello se suman los derivados del cambio climático acelerado; la competencia comercial; la velocidad, precisión y poder destructivo de armas que amenazan la supervivencia de la humanidad. Lo que hoy se escribe tiene una connotación muy diferente de lo que divulgaban hace solo 40 años cuando nuestro planeta se veía ya obligado a albergar y abastecer de agua y alimentos al equivalente de la mitad de la población mundial actual. Esto sin mencionar la lucha contra el Ébola que amenaza la salud de millones de personas.

Añádase que dentro de unos días la comunidad mundial expondrá ante Naciones Unidas si está de acuerdo o no con el bloqueo a Cuba.
Fidel-13102014
Fidel Castro Ruz
Octubre 13 de 2014
8 y 30 p.m.