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lunes, 29 de noviembre de 2021

A partir del 4 de diciembre, nuevas medidas para el control de viajeros internacionales


Foto: Rodolfo Blanco Cué / ACN.

Ante la aparición de una nueva variante del coronavirus que causa la COVID-19 denominada ómicron” (B.1.1.529), identificada como variante de preocupación por la Organización Mundial de la Salud (OMS), con una rápida diseminación, aislándose casos en varios países del mundo, se decide aplicar nuevas medidas de reforzamiento en el control de viajeros internacionales.

Los viajeros procedentes de Sudáfrica, Lesoto, Botswana, Zimbabwe, Mozambique, Namibia, Malawi y Eswatini (antes Suazilandia), a su entrada a nuestro país deberán cumplir los requisitos siguientes:

  • Presentar en el punto de entrada un esquema de vacunación completo.
  • El resultado negativo de un PCR-RT realizado como máximo 72 horas previo al viaje.
  • Se le realizará en el punto de entrada una toma de muestra para PCR-RT a SARS-CoV-2.
  • Se les aplicará cuarentena obligatoria por siete días en un hotel destinado al efecto, asumiendo el viajero los costos de alojamiento y transportación.
  • Se les realizará una nueva toma de muestra para PCR-RT a SARS-CoV-2 al sexto día, y de ser negativa serán dado de alta de la cuarentena al séptimo día.

En el caso de los viajeros procedentes de Bélgica, Israel, Hong Kong, Egipto, Turquía y el resto de los países de África Subsahariana (Angola, Benín, Burkina Faso, Burundi, Cabo Verde, Camerún, Chad, Comoras, Costa de Marfil, Eritrea, Etiopía, Gabón, Gambia, Ghana, Guinea, Guinea-Bisáu, Guinea Ecuatorial, Kenia, Liberia, Madagascar, Malaui, Malí, Mauricio, Mauritania, Níger, Nigeria, República Centroafricana, República del Congo, República Democrática del Congo, Ruanda, Santo Tomé y Príncipe, Senegal, Seychelles, Sierra Leona, Somalia, Suazilandia, Sudán, Sudán del Sur, Tanzania, Togo, Uganda, Yibuti y Zambia):

  • Se les aplicarán las mismas medidas que a los anteriores países con excepción de la cuarentena y el PCR-RT al sexto día.

Las medidas se pondrán en vigor a partir del día 4 de diciembre de 2021.

(Con información del Minsap)

lunes, 28 de diciembre de 2020

Cuba reducirá vuelos procedentes de algunos destinos a partir del 1ro de enero de 2021 y refuerza medidas de control en frontera

 



Doctor Francisco Durán Gracía, Director Nacional de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública (Minsap); Carmelo Trujillo, jefe del departamento de Control Sanitario Internacional del Minsap y Mercedes Vázquez González, directora de transporte aéreo y relaciones internacionales del Instituto de la Aeronáutica Civil de Cuba ofrecieron detalles a la prensa sobre las nuevas medidas. Foto: Cubadebate.

El arribo de viajeros internacionales ha generado un incremento de los casos importados de COVID-19 y de los contactos de estos con otras personas, llegando a representar el 71,5 % del total de los casos detectados en las últimas semanas; asociado en su gran mayoría a ciudadanos cubanos procedentes de Estados Unidos, México, Panamá, Haití, República Dominicana y Bahamas, entre otros.

Así señala el Ministerio de Salud Pública (Minsap) en su sitio oficial, información ampliada este lunes en conferencia de prensa. De acuerdo con el doctor Francisco Durán García, Director Nacional de Epidemiología del Minsap, desde principios del mes de noviembre cuando tuvo lugar la apertura de los aeropuertos internacionales en el país, y hasta el pasado 23 de diciembre, se han diagnosticado en el territorio nacional 3 782 personas positivas a la COVID-19.

“De ellos, 2 207, el 58, 4 % corresponden a casos autóctonos, es decir cuya transmisión se generó dentro del país, mientras que 1 575, el 41, 6 % se corresponden con casos importados del nuevo coronavirus”, enfatizó el especialista.

Para Durán García, es indiscutible que este número de personas que han arribado al país con la enfermedad ha generado transmisión y una importante propagación de la enfermedad dentro del territorio nacional, al constituir la fuente de infección de 1 128 de los casos autóctonos del país, es decir el  51, 1 % de las personas diagnosticadas.

Sobre los diferentes países de procedencia de los viajeros que han estado arribando al país, el doctor Durán García sostuvo que se desarrolló un análisis minucioso. Ejemplificó que de los casos importados detectados al arribo: por cada 1 000 viajeros que arriban al país procedentes de Estados Unidos, se diagnostican 12, 9 personas positivas al SARS-CoV-2, de República Dominicana 12, 6 personas enfermas; 11, 7 de México;  9, 7 de Haití; 4, 6 de Panamá y 2, 2 casos positivos de cada 1000 viajeros procedentes de Bahamas. Estos son los países que mayor número de casos positivos de COVID-19 han aportado entre los viajeros que han arribado a Cuba, señaló.

De ahí que teniendo en cuenta estos elementos, la actual situación epidemiológica nacional, regional e internacional y la necesidad de tomar un grupo de medidas que posibiliten la disminución de casos de COVID-19 en el país, se ha decidido reducir la entrada de viajeros procedentes de Estados Unidos, México, Panamá, Bahamas, Haití y República Dominicana, a partir del 1 de enero del 2021, para lo cual las autoridades de la Aeronáutica Civil de Cuba reajustan con las aerolíneas los detalles necesarios. Tan pronto la situación epidemiológica lo permita, se restablecerá gradualmente la frecuencia de vuelos.

La reducción del flujo migratorio influiría de manera directa en la reducción de casos importados del virus, casos introducidos al país (aquellos que se infectan a punto de partida de los casos importados como consecuencia de no guardar las correctas medidas higiénico-sanitarias), y de casos secundarios, y ello redundaría en un mayor control de la epidemia, afirmó Durán García.

A su vez, y como ya se ha informado, se ha decidido establecer como requisito obligatorio para la entrada a nuestro país de todos los viajeros internacionales, la realización de una prueba PCR con resultado negativo a COVID-19, con 72 horas de antelación de iniciado el viaje y por un laboratorio certificado en el país de origen. Esta medida entrará en vigor a partir del 10 de enero de 2021.

En este sentido, el especialista remarcó que se ha actualizado con todos estos elementos el protocolo de reinicio de las actividades aeronáuticas y se le ha comunicado a las diferentes aerolíneas para que tengan conocimiento y puedan exigir dichas obligaciones.

A la llegada a Cuba, informó, se continuarán implementando los protocolos sanitarios establecidos en la actualidad; que incluyen la realización de una nueva prueba PCR en la frontera y, en el caso de los viajeros internacionales que no arriban en condición de turistas, otra prueba PCR transcurridos cinco días de su llegada que se toma en el domicilio. Estos últimos y sus familiares de contacto, mantendrán el aislamiento domiciliario hasta el resultado negativo de este segundo PCR.

Durán García refirió que según la evolución de la situación epidemiológica de Cuba, pudiera llegarse en un momento determinado a que este aislamiento domiciliario sea institucional nuevamente.

Por otra parte, dijo, como perfeccionamiento del protocolo de salud pública se garantizará de conjunto con las organizaciones de masas (CDR, FMC, CTC, ANAP) el cumplimiento estricto del aislamiento de viajeros y familiares en su domicilio, una medida que no todos cumplen hoy como está establecido.

En ese sentido,  se seleccionarán y capacitarán activistas que en trabajo coordinado con el médico y la enfermera de la familia vigilarán y ayudarán al control de que los viajeros y sus familiares se mantengan en la vivienda. Asimismo participarán en la identificación de viviendas en cuarentena, mediante pegatinas, y en la orientación a la comunidad de conductas responsables con énfasis en  el uso correcto del nasobuco, las soluciones desinfectantes y el distanciamiento social.

Añadió Durán García que como parte de estas nuevas medidas se asegurarán las capacidades de alojamiento para los viajeros cubanos residentes en el país, que no tengan condiciones en su vivienda o en la de sus familiares para cumplir el aislamiento domiciliario.

Igualmente, se garantizarán las capacidades para aislamiento en hoteles destinados para este fin, para los viajeros cubanos residentes en el exterior u otros, que decidan realizar su aislamiento en estas instalaciones, asumiendo el pago de este servicio.

Como parte del enfrentamiento a esta pandemia, y teniendo como premisa fundamental el deber de garantizar la salud de nuestra población y de los viajeros internacionales que nos visitan, las autoridades de salud cubanas continuarán aplicando con rigor los protocolos sanitarios establecidos, al tiempo que mantendrán un monitoreo sistemático y detallado de la incidencia de los casos importados en la transmisión de la enfermedad, enfatizó Durán García.

Las autoridades aeronáuticas velan también por los protocolos

Imagen: Minsap.

Mercedes Vázquez González, directora de transporte aéreo y relaciones internacionales del Instituto de la Aeronáutica Civil de Cuba apuntó que si bien el 24 de marzo fueron suspendidas las operaciones regulares comerciales, los aeropuertos cubanos continuaron funcionando para determinadas operaciones y bajo estrictos protocolos.

Desde el 12 de octubre, que comenzó el paso a la nueva normalidad, se reiniciaron las operaciones aéreas comerciales regulares, las cuales quedaron reestablecidas totalmente con la reapertura el 15 de noviembre del aeropuerto internacional José Martí, dijo Vázquez González.

“A la fecha hay 34 aerolíneas que están realizando operaciones hacia nuestro país, algunas incluso con el mismo nivel de frecuencia que tenían antes de la existencia de la pandemia de COVID-19. Otras han ido reestableciendo de manera paulatina su actividad aérea”, dijo.

De la región de las Américas, informó, existen 25 aerolíneas operando hoy, con 13 orígenes de vuelo hacia nuestro país, por lo que se concentra en la región la mayor cantidad de operaciones aéreas a los aeropuertos internacionales de Cuba.

La autoridad aeronáutica del país, dijo, tiene establecido un protocolo muy relacionado con la actividad de las autoridades de salud, el cual está avalado por las diferentes organizaciones internacionales de la aviación civil, y el que se ha estado actualizando en correspondencia con las distintas medidas de salud pública adoptadas.

Es por eso que recientemente con la adopción del requisito de presentación de la prueba de PCR negativo para todos los viajeros que arriben al territorio nacional — la cual se le comunicó a todas las aerolíneas de su entrada en vigor a partir del 1ero de enero de 2021 —, justamente teniendo en cuenta algunas de las opiniones recibidas y que compartimos con las autoridades de salud, la puesta en vigor de esta medida fue trasladada hacia el 10 de enero de 2021.

Dicha medida ha sido comunicada a todas las aerolíneas, que ya se encuentran impuestas de esta nueva actividad, sostuvo.

De acuerdo con Vázquez González, a partir de la tasa de incidencia que tienen los orígenes de vuelos mencionados se ha decidido para apoyar estas nuevas medidas: comunicar a las aerolíneas que tienen vuelos desde los orígenes de Estados Unidos, México, República Dominicana, Haití, Bahamas y Panamá que habrá un reajuste en sus frecuencias de vuelo a partir del 1ero de enero de 2021 e informarle de los detalles en este sentido.

Cada una de estas medidas se ha tomado de manera gradual. Con anterioridad se les había comunicado a cada una de estas aerolíneas que no podía haber un incremento en las frecuencias actuales y que cualquiera de las medidas vigentes podía sufrir algún tipo de variación en correspondencia con la evolución de la situación epidemiológica del país, refirió.

Agregó que se le ha informado a cada una de las aerolíneas, que en coordinación con la Empresa Cubana de Aeropuertos y Servicios Aeroportuarios, deberá haber una coordinación con cada una de ellas para ajustar a partir de la reducción de vuelos, los días, horas y aeropuertos en los cuales continuarán operando.

Ello nos permitirá mantener el flujo de viajeros entre cada uno de estos países y Cuba.  No se está por el momento suspendiendo la actividad de los vuelos sino reduciendo la misma, para poder disminuir el número de viajeros hacia nuestro país desde estos orígenes y contribuir al control de la enfermedad. En la medida que la situación epidemiológica lo permita, estas medidas podrán ser revertidas paulatinamente, sostuvo la especialista.

En cada una de las terminales aéreas se continuarán realizando determinadas acciones para continuar garantizando el flujo de los viajeros, manteniendo el principio de distanciamiento social, lo cual nos permitirá una mejor posición en nuestros aeropuertos, fundamentalmente en el José Martí, de la capital, por donde transita la mayor cantidad de viajeros que arriban al país.

“Sabemos que la medida de reducción de estos vuelos, y de entrada en vigor el 1ero de enero traerá como consecuencia que existan un grupo de viajeros que se encuentran tanto en Cuba, como en el extranjero, a los cuales las aerolíneas deberán proteger ante esta medida; para llevar a cabo tanto el traslado de los viajeros que queden varados en alguno de estos países como en Cuba. Las aerolíneas solicitarán el permiso para el proceso que habitualmente llevamos durante otras etapas, para gestionar vuelos humanitarios o de pasajeros varados tanto en Cuba como en el extranjero”, refirió Vázquez González.

Reiteramos que son medidas temporales, nuestro deber es salvaguardar la vida de los pasajeros, de nuestro pueblo y de todos los viajeros que visitan nuestro país. Estas medidas no suspenden el tránsito, sino que nos permiten mantener un tráfico moderado entre cada uno de estos países y Cuba, y reducir con el número de pasajeros, el riesgo epidemiológico, enfatizó la especialista.

Puntualizaciones sobre nuevos requisitos en frontera

Carmelo Trujillo, jefe del departamento de Control Sanitario Internacional del Minsap, reiteró que independientemente de las nuevas medidas se mantienen en vigor el resto de las medidas establecidas en los protocolos y se intensifican.

Sobre el requisito obligatorio para la entrada a nuestro país de todos los viajeros internacionales, de presentar la realización de una prueba PCR con resultado negativo a COVID-19, con 72 horas de antelación de iniciado el viaje y por un laboratorio certificado en el país de origen, el especialista reiteró que no se exceptúa de esta medida ningún viajero. Se están estableciendo acciones a tomar para aquellos que arriben al país sin dicha prueba, las cuales pueden ir desde el retorno hacia el país de origen hasta el aislamiento.

La prueba de PCR puede presentarse tanto en español, inglés como en el idioma del país de origen y se respetará ese aspecto, puntualizó.

En el caso de los viajeros internacionales que van desde Cuba hacia países que solicitan una prueba de PCR, señaló que estos deben dirigirse hacia las clínicas internacionales certificadas, que en el caso de la capital son el Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí (IPK) y la Clínica Siboney. Dicho PCR tiene un costo de 30 USD. Los viajeros nacionales que van hacia países que lo solicitan hasta el momento no pagan el PCR, y la toma de muestra se le realiza en Centros provinciales y los policlínicos destinados para este fin. La lista de los países que solicitan este requisito está pública en el sitio de la Organización Mundial de la Salud, dijo.

Por otra parte, el especialista llamó la atención sobre la necesidad de evitar aglomeraciones en las terminales aéreas, sobre todo por familiares que van a despedir o recibir familiares.

Agilizar la información sobre resultados de PCR

Con el incremento del número de viajeros, hay que reconocer que el número de pruebas PCR que se generó creció exponencialmente, por lo cual se rebasó las posibilidades  de que la información de los resultados fluyera con rapidez,  apuntó Durán García.

Al respecto, señaló que hoy se está terminando de montar un sistema de información (software) de conjunto con la Empresa para el Desarrollo de Aplicaciones de Tecnologías y Sistemas, Datys, que garantizará que desde el momento que el viajero pase por inmigración, esa misma base de datos llegue hacia donde se le tome la muestra, los laboratorios, y así sucesivamente hasta el área de salud, de modo que se conozca de manera inmediata quién llegó y cuál es su resultado del PCR.

Debemos ir perfeccionando en el curso de esta semana esa real dificultad que se nos ha presentado, dijo.

No menos importante ha sido el hecho de que un número de viajeros han ofrecido direcciones incorrectas, por lo cual llamamos la atención sobre la responsabilidad individual que tiene tanto el viajero como su familia, en facilitar la información correcta a las autoridad

miércoles, 11 de noviembre de 2020

Aeropuerto Internacional José Martí reiniciará operaciones el próximo 15 de noviembre En este artículo: Aerolíneas, Ae

 


Aeropuerto Internacional José Martí. Foto: Aeropuertos.net.

El Instituto de Aeronáutica Civil de Cuba comunica que se ha decidido reiniciar las operaciones aéreas comerciales, regulares y chárter en el Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana, el próximo 15 de noviembre, a las 00 horas.

En tal sentido, se ha implementado el Protocolo para el Control Sanitario, dirigido al reinicio de las actividades aeronáuticas, que ya se ha venido aplicando en el resto de los aeropuertos cubanos. El protocolo incluye entre otras medidas, la realización de la prueba PCR en las distintas terminales internacionales a todos los viajeros que arriben al territorio nacional.

Según lo dispuesto por las autoridades de Salud Pública, a partir de esta fecha, se ha previsto el cobro de una tarifa sanitaria, con el objetivo de cubrir los costos de los protocolos implementados.

Cuba reitera su decisión de garantizar la salud y la vida de sus nacionales, así como de los extranjeros que nos visiten, ratificándose como un destino seguro, cuyos resultados en materia de enfrentamiento a la pandemia son reconocidos a nivel internacional.

Infografía: Laydis Milanés/Cubahora

domingo, 9 de febrero de 2020

Reclaman en Miami viajes a Cuba sin restricciones




Caravana de autos en EE.UU. reclama viajes a Cuba sin restricciones

Casi un centenar de vehículos integraron la víspera una caravana en Miami, Estados Unidos, para defender el derecho de viajar a Cuba sin restricciones, una iniciativa calificada de exitosa por sus participantes.

Esta acción fue impulsada por la Alianza Martiana, que reúne a organizaciones de emigrados de la isla en dicha ciudad, y se sumaron integrantes de la Liga de Defensa Cubano Americana, CAFE (Cuban Americans for Engagement), Puentes cubanos, y la Fundación para la Normalización de las Relaciones entre Estados Unidos y Cuba (Fornorm).

Asimismo, estuvieron miembros de U.S. Hands Off Venezuela South Florida, una entidad que se opone a las sanciones, amenazas e intentos de Washington de promover un golpe de Estado en el país suramericano. Los automóviles, que llevaron cárteles con los reclamos, en español e inglés, de viajar a la mayor de las Antillas, recorrieron durante más de una hora gran parte de la Calle 8 y otras avenidas de Miami. 

Muchos a nuestro paso sonaron los cláxones de sus carros y nos hicieron gestos positivos con sus manos, destacó a Prensa Latina el coordinador nacional de la Brigada Antonio Maceo, Andrés Gómez. Comentó que la derecha anticubana fue a provocar, a confrontar; pero intervino la Policía, y la caravana se realizó con un éxito rotundo para satisfacción de los organizadores, recalcó. Estamos muy contentos, y seguiremos adelante con estas acciones, no podemos detenernos, nuestros reclamos deberán ser escuchados, afirmó Elena Freyre, presidenta de Fornorm. Hoy tuvimos el apoyo de mucha gente durante el trayecto, la mayoría en el sur de Florida quiere poder visitar a las familias en Cuba sin obstáculos, resaltó.

El pasado 11 de enero y en eventos posteriores, la Alianza Martiana condenó la suspensión de vuelos chárteres públicos a destinos de la isla, excepto a La Habana, desde el venidero 10 de marzo. Para la coalición, resulta criminal esta medida, anunciada el 10 de enero en un comunicado por el secretario norteamericano de Estado, Mike Pompeo, a partir de una solicitud que hizo al Departamento de Transporte. Según Pompeo, Washington impondrá además límites al número de vuelos de dicho tipo que podrán llegar al aeropuerto internacional José Martí de la capital cubana.

La administración del presidente estadounidense, Donald Trump, empeñada en destruir a la Revolución cubana, suspendió el 10 de diciembre todos los viajes regulares de las aerolíneas comerciales norteamericanas a los sitios de la isla fuera de La Habana. Aquella decisión también provocó muchas críticas por las afectaciones sobre las familias en los dos países.

Estados Unidos vuelve a violar nuestros derechos de ir a Cuba, poder compartir, celebrar y ayudar a los nuestros allá, expuso entonces la Alianza Martiana en una declaración. Recalcó que solo el sadismo puede explicar la implementación de políticas ya probadas por inservibles como método de obligar a Cuba a someterse a los intereses norteamericanos. 'Todos sabemos que la intención del Gobierno estadounidense, premeditada y alevosa, es contra el pueblo, nuestras familias en la isla, nosotros, y nuestros derechos de relacionarnos con ellas', enfatizó.

(Con información de Prensa Latina)

viernes, 10 de enero de 2020

Administración Trump escala ofensiva contra viajes a Cuba, prohíbe vuelos chárter a la Isla con excepción de La Habana



Publicado en: Bloqueo contra Cuba
En octubre de 2019, la Administración Trump anunció la prohibición de los vuelos regulares a los destinos cubanos excepto La Habana, una medida que entró en vigor el 10 de diciembre.. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

El Gobierno de Donald Trump, que en octubre de 2019 había suspendido los vuelos comerciales (regulares) desde Estados Unidos a destinos cubanos con excepción de La Habana, ha ampliado este viernes la prohibición a los vuelos chárter, que solo podrán ser operados a la capital de la Isla y en un número restringido.
En un comunicado de prensa divulgado este viernes, el Departamento de Estado precisa que los operadores de vuelos chárter tendrán un plazo de 60 días para suspender las rutas a nueve aeropuertos cubanos. Solo quedarán las rutas a La Habana, y en ese caso con una nueva restricción en el número de vuelos al Aeropuerto Internacional José Martí.

“Hoy, a petición mía, el Departamento de Transporte ha suspendido hasta nuevo aviso todos los vuelos chárter públicos entre Estados Unidos y destinos cubanos que no sean el Aeropuerto Internacional José Martí en La Habana”, ha anunciado el secretario de Estado, Mike Pompeo, en el comunicado.

Siguiendo el guion empleado a raíz de cada una de las más recientes medidas que recrudecen el bloqueo contra Cuba, Pompeo apuntó que la nueva prohibición busca privar aún más de ingresos al Gobierno cubano e insistió en la matriz del apoyo de la Isla al Gobierno legítimo de Venezuela.

El diario The Washington Post, al reproducir un despacho de la agencia AP, señaló que “la nueva restricción priva a los viajeros estadounidenses y a los cubanoamericanos de un medio fácil para viajar a destinos fuera de la capital cubana”.

En la nota publicada en el portal digital del Departamento de Estado, Pompeo señala que “a solicitud mía, el Departamento de Transporte impondrá un tope apropiado en el número de vuelos chárter permitidos al Aeropuerto Internacional José Martí”
.
Agrega que el Departamento de Transporte (DOT, inglés), “emitirá una orden en el futuro cercano proponiendo procedimientos para implementar ese tope”.

Precisa, además, que “nueve aeropuertos que reciben actualmente vuelos chárter estadounidenses serán afectados” y establece un plazo de 60 días para “descontinuar todos los vuelos afectados”.
Finalmente, recalca que “al suspender los vuelos chárter a esos nueve aeropuertos cubanos, Estados Unidos obstaculiza aún más” que el Gobierno cubano “tenga acceso a moneda fuerte de viajeros estadounidenses”.

El gobierno estadounidense puso fin en esta jornada al puente establecido hace poco más de tres años entre este país y varias provincias en el interior de Cuba, al suspender los vuelos regulares a esos destinos con excepción de La Habana.

martes, 25 de junio de 2019

Ciudad de Tampa llama a la Casa Blanca a derogar nuevas restricciones de viajes a Cuba



 
Desde el puerto de Tampa salían cruceros hacia La Habana. Foto: cruisemapper.

Las autoridades de Tampa han llamado a la administración de Donald Trump a dar marcha atrás a las más recientes medidas contra los viajes a Cuba, de acuerdo con el texto de una resolución aprobada el pasado 13 de junio por el Concejo de la Ciudad, en la que además defienden el derecho de los estadounidenses a visitar la Isla y destacan la relación histórica con el país caribeño.

En su cuenta de Twitter, el embajador cubano, José Ramón Cabañas, quien visita esa urbe estadounidense, informó que durante su estancia le presentaron en el Concejo de la Ciudad una resolución aprobada el pasado 13 de junio que pide al Gobierno federal dar marcha atrás a esas medidas.

El texto rememora que el Héroe Nacional de Cuba, José Martí, pasó un tiempo en Tampa en la década de 1890, cuando obtuvo apoyo para la lucha independentista de su país contra España y dio algunos de sus discursos más famosos.

Asimismo, apunta que Tampa tiene una oportunidad histórica para restablecer los lazos comerciales, familiares y culturales con Cuba, y destaca que los vuelos directos y cruceros a la Isla crearon cientos de empleo en la ciudad floridana.

La resolución menciona como positivo el modo en que las visitas de norteamericanos impulsaron el crecimiento del sector privado en Cuba, y lamenta que las nuevas restricciones de viajes puedan perjudicar a las compañías locales, causar la pérdida de empleos en la ciudad y hacer que los empresarios cubanos pierdan sus ahorros.
 
 Hasta el momento esa era la vía más empleada por los estadounidenses para viajar a Cuba, un país que no pueden visitar como turistas, solo bajo alguna de las 12 categorías de viajes autorizadas por el Gobierno federal.
Al mismo tiempo, el ejecutivo de Trump vetó la salida hacia Cuba de algunas aeronaves y embarcaciones, incluidos los cruceros, el medio de transporte que más usaban en los últimos tiempos los estadounidenses para viajar al país caribeño.

(Con información de la ACN y PL)

viernes, 28 de septiembre de 2018

Viajes Estados Unidos-Cuba: El ruido de una política que cierra puertas



Viajeros en el malecón de La Habana. Foto: Deny Extremera
Hay quienes hablan hoy de politización de los viajes entre Cuba y Estados Unidos, aludiendo al vuelco negativo en este ámbito -parte del más amplio de las relaciones bilaterales- iniciado con el discurso de Donald Trump en la Florida el 16 de junio de 2017 y seguido por una cadena de pasos y hechos que son ya harto conocidos, todos dirigidos a obstaculizar el acercamiento iniciado a fines de 2014.

Pero había política también en el cambio promovido en la etapa final de la administración Obama, que incluyó regulaciones más flexibles en el área de los viajes. Había objetivos, una estrategia. Claro, era una política racional, una política inteligente, a favor de la corriente, de la opinión pública y el sentido común, que propició espacios de apertura que fueron bienvenidos por estadounidenses y cubanos.

Politización sería en la era Trump un término incompleto, inexacto. Anacrónica o extemporánea, podría agregársele, o “basurizada”, o contradictoria, retrógrada o involutiva.

Ideal sería el escenario en que no hubiese politización de los viajes, en que este fuese un sector económico más y en el que vacaciones, movimientos de personas, funcionamiento de destinos y modalidades de turismo siguieran el ritmo de sus tendencias propias, bonanzas económicas que favorecen la demanda, o la diversidad y los desarrollos que en un lugar amplían la oferta y plantean oportunidades atractivas para el turismo.

Ideal que la única política dirigida a este sector fuera la política turística -estrategias de desarrollo, presupuestos, campañas de promoción-, alejada de cualquier componente ideológico y, en el caso que nos ocupa, del deseo y el plan de derrocar a un gobierno, cambiar el sistema sociopolítico de un país atacando su base económica y, de paso, entre otros “daños colaterales”, violando el derecho de un pueblo a viajar libremente y el de otro a recibirlo y, a la vez, beneficiarse del negocio que se genera.
Siempre han sido terreno politizado los viajes entre Estados Unidos y Cuba. Con las regulaciones emitidas por la administración Obama hubo un cambio positivo innegable que muestran claramente las estadísticas. Tras el discurso de Trump en Miami en junio de 2017, el anuncio de nuevas regulaciones en las áreas de viajes y comercio y la entrada de estas en vigor, en noviembre de ese año, ha habido una tendencia negativa, también innegable, durante 2018.

Trump habló en su discurso en la Florida de “cancelación total del mal acuerdo” (de Obama) con el gobierno de Cuba y dijo que su política -incluidas nuevas regulaciones de viajes y comercio- buscaría “un acuerdo mucho mejor para el pueblo cubano”. Si hubiera mirado a las calles de La Habana y de otras ciudades, habría visto sin mucho esfuerzo que los cubanos estaban muy a gusto con la dinámica iniciada bajo Obama y la creciente llegada de estadounidenses a la Isla. Quiere decir: los cubanos “de a pie”. El pueblo cubano. Y también los estadounidenses que viajaban a la Isla.

Bill LeoGrande, profesor en la American University y autor del libro Back Channel to Cuba: The Hidden History of Negotiations Between Washington and Havana, declaró a Los Angeles Times que el paso dado por Trump fue esencialmente “subcontratar su política exterior” a Marco Rubio, senador republicano de la Florida.

James Williams, presidente de la coalición Engage Cuba, que agrupa a compañías, organizaciones y líderes de opinión, calificó como lamentable que la decisión se basara en la política -la mala política, habría que matizar- y la agenda personal de dos miembros del congreso, en referencia a Rubio y al representante Mario Díaz-Balart.

Para el senador demócrata Patrick Leahy, ha sido una reminiscencia de la Guerra Fría, algo que se esperaría “de un gobierno totalitario paranoico, no de una democracia como la nuestra”.
El propio LeoGrande, en un panel de expertos realizado en octubre de 2017 en el Consejo de Relaciones Exteriores, al referirse al escenario en que se producían los incidentes sónicos alegados por Estados Unidos el pasado año, describía así la situación en que comenzó el retroceso promovido por Trump:

“Los cubanos son muy entusiastas, realmente, sobre la posibilidad de normalizar relaciones con Estados Unidos debido al beneficio económico para ellos (…) Y el proceso se estaba desarrollando bien, muy efectivamente, positivamente. En los últimos dos años de la administración Obama, los dos países firmaron 23 acuerdos bilaterales en asuntos de mutuo interés”
.
Y desde 2015 (162 972) se disparó la cifra de estadounidenses viajando a Cuba, que fue de 284 552 en 2016 y de más de 619 mil en 2017 (+18 %), un año en el que la Isla fue declarada principal destino de moda (hotest destination) por la Asociación de Turoperadores de Estados Unidos (USTOA), que junto a la ASTA (Asociación de Agentes de Viajes de Estados Unidos) ha criticado claramente la política de Tump.
“Nuestro gobierno no debería estar en el negocio de decir a los estadounidenses a dónde viajar o no (…) Más que cerrar las puertas de este mercado a 90 millas de nuestras costas, llamamos a los decisores políticos a legislar para acabar con la prohibición de viajes a Cuba de una vez y por todas (…) Continuaremos abogando por la libertad de viaje a Cuba y esperamos por el día en que se haga realidad”. (Declaración de la ASTA sobre las regulaciones para los viajes a Cuba que entraron en vigor en noviembre de 2017)
En el sector de los cruceros fue más vertical el crecimiento. Cuba reportó unos 112 mil cruceristas en 2016, y en 2017, cuando la Isla comenzó a recibir de forma regular barcos de varias líneas desde EE.UU (incluidas Carnival, Royal Caribbean y Norwegian), llegaron unos 400 mil pasajeros, según datos del Ministerio de Turismo, aunque algunas fuentes hablan de más de 500 mil.
Sobre este tema quisimos conocer la opinión de Collin Laverty, presidente de Cuba Educational Travel, una compañía que trae a Cuba miles de estadounidenses cada año.

Laverty nos citó para el Capri -uno de los hoteles habaneros que el Departamento de Estado recomienda “evitar” en sus alertas de viaje-, donde conversamos con total tranquilidad.

Para él, “uno de los pasos más visibles e importantes con la apertura iniciada bajo la administración Obama se dio en los viajes. Permitió que muchos más estadounidenses pudieran venir y ver con sus propios ojos cómo es Cuba, hicieran relaciones profesionales, amistades, y eso empezó a cambiar la visión que muchos tenían sobre este país. Llegó a tener un impacto político.

“Está claro que los de línea dura en la comunidad cubanoamericana apreciaron que se les iba de las manos la situación, que no tenían el control. No quieren que vengan personas y vean con sus propios ojos, que haya negocios entre una parte y otra. Estaban viendo que el mercado, la economía, era el actor principal, no la política”.

Alertas de viajes, ruidos y la realidad

¿Qué ha sucedido durante estos meses, desde mediados de 2017 y hasta el verano de 2018, en el ámbito de los viajes desde Estados Unidos a Cuba y en los procesos que en estos influyen?
Tras el discurso reciente de Trump en la Asamblea General de la ONU y declaraciones como la de abril pasado -cuando aseguró en Cayo Hueso que su gobierno está “encargándose de Cuba”-, es obvio que no se puede esperar un cambio positivo en la política de la actual jefatura de la Casa Blanca hacia la Isla.

Cuando un año de especulaciones y trabajo investigativo -hay que tomar en cuenta la enorme potencia científica, tecnológica y de inteligencia de EE.UU- no ha generado una explicación o una teoría plausibles, solo recortes de estudios ampliamente rebatidos por científicos, sobre los supuestos incidentes de salud que en La Habana involucraron a diplomáticos estadounidenses, Estados Unidos bajó de 3 a 2 el nivel de su alerta de viaje a Cuba.

De un nivel 3 desde septiembre de 2017 (“reconsidere viajar a Cuba”) a un 2 a partir de agosto de 2018 (“tome mayores precauciones”). Los textos de ambas alertas son prácticamente iguales desde el primer párrafo, donde se señala que todo es “debido a ataques dirigidos contra empleados de la embajada de Estados Unidos en La Habana”
.
En ambos documentos se repiten las frases “numerosos empleados de la embajada de Estados Unidos en La Habana parecen haber sido objeto de ataques específicos. Muchos de estos empleados han sufrido lesiones” y “los ataques han ocurrido en residencias de diplomáticos estadounidenses (incluido un apartamento de larga duración en el Atlantic) y el Hotel Nacional y el hotel Capri en La Habana”. Solo en el segundo párrafo, en la alerta nivel 2, una breve oración señala que “no hemos podido identificar la fuente”.

Cada vez es más evidente que es parte de la smear campaign para frustrar el acercamiento, una de las piezas de una estructura en la que también sobresalen las regulaciones de viajes a Cuba, los supuestos incidentes sónicos y el drenaje de personal en la embajada estadounidense en La Habana y en la cubana en Washington.

“Han afectado la mentalidad del viajero común en los Estados Unidos. Cuando Obama estuvo en La Habana se movió en la ciudad con su familia y hasta fue a comer en un restaurante de Centro Habana. El mensaje enviado fue que ‘Cuba es segura, Cuba es divertida’. Su presencia física aquí fue muy simbólica para el pueblo estadounidense: algo como ‘se puede ir a Cuba, es bueno ir a Cuba’”, afirma Laverty.
Pero todo cambió con Donald Trump en la Casa Blanca.

“Ha sido como una tormenta perfecta: primero fue el discurso de Trump en junio, y básicamente el mensaje que salió de ahí fue ‘no puedes ir a Cuba, no puedes hacer negocios con Cuba’. En realidad, no cambió tanto, pero ese fue el mensaje, y ha funcionado.

“Después viene el episodio de los incidentes sónicos, algo misterioso, en un país que muchos asocian aún a la imagen de los tiempos de la Guerra Fría; el cierre parcial de la embajada, la alerta de viajes, y un ciclón que sí, afectó a Cuba, pero no en el nivel que afectó a otras islas del Caribe como Puerto Rico. Aun así, la gente veía la imagen general: el Caribe afectado, Cuba afectada”, dice el presidente de Cuba Educational Travel, que opera en la Isla hace varios años.

Cuba -que cerró 2017 con un crecimiento turístico de más de 16 %, hasta 4,7 millones de turistas internacionales- reportó un descenso de casi 7 % en los arribos durante los primeros cinco meses de 2018.

Las estadísticas hablan, además, de una baja en los viajes vía aérea de estadounidenses a la Isla (desde más de 293 900 en el primer semestre de 2017 a unos 148 mil en el primer semestre de 2018, para una caída porcentual superior a 70 %) y la consiguiente reducción de vuelos entre ambas orillas del estrecho de la Florida (aunque hay que tomar en cuenta también el lógico ajuste de la oferta luego de la masiva concesión de rutas aéreas a Cuba por parte del Departamento de Transporte de EE.UU en 2016).

Sin embargo, fuentes especializadas hablan ya de una paulatina recuperación en el sector turístico cubano luego de que en el mes de junio se registrara la misma cantidad de visitantes que un año atrás y mejorara el balance del semestre, que cerró con 152 354 visitantes menos que en 2017.

En el caso de los viajeros estadounidenses, este jueves fuentes oficiales confirmaron que hasta septiembre llegaron a Cuba más de 430 mil, lo cual muestra a las claras que, pese a todo, se mantiene el interés por la Isla en el mercado de viajes de Estados Unidos.

Las regulaciones emitidas por la administración Trump y en vigor desde noviembre de 2017 imponen más restricciones en la categoría pueblo-a-pueblo, muy popular para los viajes individuales en la era Obama. Ahora es posible en grupos, “bajo los auspicios de una organización sujeta a jurisdicción estadounidense (…) con la compañía de una persona sujeta a la jurisdicción de EE.UU, empleada, consultora pagada, agente u otro representante de la organización patrocinadora”.

Otras categorías, de las 12 permitidas por ley, están bajo fuertes requerimientos y prohibiciones, y hay una larga lista de establecimientos vedados (la Cuba Restricted List) con los cuales los ciudadanos estadounidenses no pueden establecer transacciones, incluidos casi una treintena de hoteles en La Habana y el Gran Hotel Manzana Kempinski, el de mayor estándar actualmente en la Isla.
“Hay aún un resquicio legal para un viaje individual, pero, en mi opinión, el Departamento de Estado ha sido intencionalmente confuso en este tema y sobre esta categoría no han dado mucha información con la intención, creo, de confundir a la gente”, dice Laverty.

En la industria de cruceros, siguen llegando los barcos desde la Florida a La Habana y otros puertos cubanos, con miles de viajeros. En el primer semestre arribaron a puertos cubanos por esa vía más de 387 mil pasajeros, tanto estadounidenses (30. 5 %) como europeos (31.3 %).

La previsión es que al final de 2018 Cuba haya recibido más de 500 mil pasajeros, una parte importante de ellos estadounidenses.

Solo con mirar los titulares de un medio especializado, Cruise Industry News, se aprecia que la actividad de cruceros crece y seguirá haciéndolo: Regent Seven Seas Cruises hará escalas en Cuba en cinco itinerarios en la temporada caribeña 2018-2019; Carnival añade 23 cruceros de tres a cinco días a La Habana en 2018-19 a bordo de cinco barcos, desde Charleston, Fort Lauderdale, Miami y Tampa; Seabourn navegará a Cuba desde Miami y San Juan de Puerto Rico; Ponant retornará para una segunda temporada en Cuba en 2019; el MSC Armonia añadirá Miami a sus cruceros de siete días por Cuba y el Caribe; el Empress y el Majesty of the Seas, de Royal Caribbean, se mantendrán llegando en 2019…

Royal Caribbean, como Carnival y otras compañías, ha aclarado que sus operaciones “cumplen con los requerimientos para las actividades del intercambio educacional pueblo a pueblo, como establecen las regulaciones estadounidenses”.

Ejecutivos de las grandes compañías han dicho que las restricciones impuestas por la administración Trump han impactado poco en la industria.

En la convención Seatrade Cruise Global de este año, Frank Del Rio, presidente de Norwegian Cruise Line Holdings, ha declarado que “Cuba ha sido estupenda para la industria” y recordado que esa naviera ha duplicado su capacidad hacia este destino en 2018.

En el sector aéreo, hay competencia entre aerolíneas como American, JetBlue, Southwest y Delta. JetBlue abrirá en noviembre una nueva ruta semanal entre Boston y La Habana, y Delta incorporará un segundo vuelo Miami-La Habana sin escalas desde finales de octubre.

La seguridad y lo que dice la experiencia real

En reportajes e investigaciones realizadas sobre este tema en los últimos meses, conocimos a muchos habaneros -empleados de paladares, dueños de hostales y casas particulares- que se quejan de la baja en el negocio desde que entraron en vigor las medidas promovidas por la administración Trump y bajó el flujo de viajeros estadounidenses a Cuba. Son representantes del sector privado al que la administración estadounidense quiere “empoderar”.

Conocimos también a viajeros estadounidenses de varias edades y sitios de procedencia, de los que siguen llegando al país, que aseguraron sentirse tranquilamente seguros en Cuba, “incluso en la calle, solos, de noche”.

En marzo pasado fueron publicados los resultados de una encuesta realizada por Cuba Educational Travel entre sus clientes, que confirman esta afirmación.

Laverty opina que “se va recuperando la percepción positiva y el ritmo; ya pasó la ola mayor de artículos y reportajes sobre los incidentes sónicos, las implicaciones negativas, y ahora la gente vuelve a escuchar y hablar de Cuba en temas como la música, la danza, la historia, la arquitectura, y sube la demanda”.

Su conclusión es que vuelven a “comprender que pueden montarse en un vuelo de American o venir en un crucero de Norwegian, venir con Airbnb o una agencia, y hospedarse en un hotel o en una casa particular. Es como en cualquier país del mundo, y eso sí ha cambiado mucho en los últimos tiempos. Años atrás no era así, no había esa confianza, ese nivel de cercanía”.

Su experiencia en los últimos meses le hace afirmar que “la gente es inteligente y piensa. A casi un año ven que no hay resolución del caso, que no hay argumentos ni pruebas en el tema de los ataques sónicos, la gente ni se preocupa por eso. Antes algunos viajeros nos preguntaban qué pasó en la embajada, si era seguro traer a sus hijos a Cuba, etc., e incluso tuvimos cancelaciones. Hoy ya la gente ni pregunta”.

Sobre la percepción de seguridad: “No es nuevo, desde hace años los que vienen a Cuba primero te dicen que la pasaron de maravilla, y casi siempre te dicen que les sorprendió el nivel de seguridad en Cuba: ‘me sentí más seguro en Cuba, caminando por las calles, donde sea, que en Nueva York, o en Los Ángeles’, y siempre te dicen eso, es casi imposible que no te comenten algo parecido. Les sorprende la bienvenida que les da el cubano, porque piensan que por la historia bilateral va a ser diferente, y al llegar ven gente con los brazos abiertos, abierta, amistosa, y se sorprenden”.
Evidentemente, Trump no escucha a estadounidenses ni a cubanos. Su agenda es otra, no la de los estadounidenses que quieren venir a Cuba y enriquecer su experiencia, ni la de los cubanos que quieren recibirlos y mejorar sus ingresos. Todos con un deseo: hacerlo en paz.

En Cuba Educational Travel -dice Laverty- han visto que “las ventas están subiendo para fin de año; esta temporada de noviembre y diciembre pudiera ser mejor que el año pasado, es muy bueno para todo el mundo, para las agencias de viajes y para las aerolíneas y para los cuentapropistas, hoteleros, taxistas. En el total del año no creo que vaya a llegar el mismo volumen de viajeros que en los últimos tiempos, cuando se disparó, pero la tendencia es que desde este punto en que estamos va a seguir creciendo, y no veo espacio para que se tomen medidas más fuertes que busquen afectar esa tendencia”.

Tras conocer el destino Cuba por años y estar seguro de que “tiene mucho que ofrecer”, haber traído a Cuba pequeños y grandes grupos de viajeros, grupos de estudiantes e incluso delegaciones oficiales de estados norteamericanos, estima que “hicieron todo lo que podían para frenar este proceso de normalización, pero no lo han logrado. Obviamente estamos viviendo un momento difícil, pero cuando se miran las encuestas de opinión pública dentro de los estadounidenses y dentro de la opinión pública cubanoamericana, quienes piensan así son la minoría”.

Van a regresar los viajeros estadounidenses. Laverty confía en que también se recuperarán los niveles de vuelos de meses atrás. “Yo veo que va a seguir así por un tiempo, pero mejorará, estamos volviendo poco a poco a la normalidad. Y explotará cuando en Estados Unidos cambie la ley y la gente puede venir normalmente, sin ninguna confusión, legalmente como turistas. Habrá más de tres millones de estadounidenses cada año, y muchos más vuelos”.

sábado, 28 de octubre de 2017

Bruno Rodríguez: “El gobierno de EEUU cierra y Cuba abre”


El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, durante su discurso en el IV Encuentro de Cubanos Residentes en Estados Unidos, anunció cuatro nuevas medidas migratorias. Foto: @CubaMINREX/ Twitter.

 
El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, durante su discurso en el IV Encuentro de Cubanos Residentes en Estados Unidos, anunció cuatro nuevas medidas migratorias. Foto: @CubaMINREX/ Twitter.

El canciller cubano, Bruno Rodríguez, anunció en Washinton que a partir de enero próximo la isla pondrá en vigor nuevas regulaciones migratorias, entre las cuales se incluyen permitir la entrada de ciudadanos que abandonaron el país caribeño ilegalmente.

En ese caso se exceptuarán las personas que hayan salido a través de la Base Naval norteamericana que se ubica en Guantánamo, en el oriente cubano, en contra de la voluntad del pueblo y del gobierno de la isla.

Tal excepción se debe a los graves riesgos de ese tipo de actos para la seguridad nacional y para la propia integridad de las personas que los realizan, precisó el ministro de Relaciones Exteriores.
A partir del venidero 1 de enero también se eliminará la habilitación de pasaportes para los viajes a la nación antillana, y se autorizará la entrada y salida de ciudadanos cubanos residentes en el exterior en embarcaciones de recreo por las marinas turísticas internacionales Hemingway, en La Habana, y Gaviota, en Varadero.

El titular, quien se refirió a tales regulaciones al intervenir en IV Encuentro de Cubanos Residentes en Estados Unidos en Defensa de la Soberanía Nacional y Contra el Bloqueo, explicó que una vez creadas las condiciones se ampliarán progresivamente esta actividad a otras marinas.
Las medidas, que fueron recibidas con vítores por los casi 130 asistentes al evento que se celebra en la Universidad de Howard de esta capital, también comprenden el fin de los requisitos de avecindamiento para los hijos de cubanos nacidos en el extranjero.

De ese modo, los descendientes podrán obtener la ciudadanía cubana y contar con la identificación de la isla.

“El gobierno de Estados Unidos cierra y Cuba abre”, afirmó el canciller en referencia a recientes medidas adoptadas por la administración norteamericana como la reducción del personal en las embajadas en las capitales de ambos países, con lo cual se suspendió la entrega de visas estadounidenses en Cuba.

Las decisiones de Washington, que respondieron a incidentes de salud reportados por diplomáticos norteamericanos en Cuba sobre los cuales se desconoce la causa, también afectan en gran medida el trabajo del consulado de la isla en esta capital debido a la reducción del número de sus trabajadores.
De acuerdo con Rodríguez, estas nuevas disposiciones del gobierno cubano dan continuidad a las vigentes desde enero de 2013 como parte de los ingentes esfuerzos en aras de fortalecer aún más los vínculos de la mayor de las Antillas con los cubanos residentes en el exterior.

Con estas decisiones, se da continuidad a las adoptadas en enero de 2013, como parte de los esfuerzos que el país realiza en aras de fortalecer aún más las relaciones de Cuba con su emigración, proceso iniciado en 1978 por el Comandante en Jefe de la Revolución, Fidel Castro Ruz.
Imagen: Cubadebate.
Imagen: Cubadebate.
Por otra parte, el gobierno estadounidense ha decidido reducir drásticamente el personal de su Embajada en La Habana y suspendido la emisión de visas en su Consulado. El traslado a Colombia de los ciudadanos cubanos para obtener visas de inmigrantes, y a terceros países para otros tipos de visados estadounidenses, sin ninguna garantía de su otorgamiento, además de encarecer considerablemente los viajes, los hace prácticamente inviables. Esto afectará directamente a las familias cubanas que, en lo adelante, no podrán obtener sus visas en La Habana y enfrentarán mayores obstáculos para visitar a sus familiares, e incluso para quienes desean emigrar.
La infundada y arbitraria decisión de expulsar de su territorio a 17 funcionarios de la Embajada de Cuba en Washington, incluyendo una parte importante del personal del Consulado, tendrá un impacto negativo en los servicios consulares y dificultará en particular los viajes a nuestro país de los cubanos residentes en los Estados Unidos.
El Gobierno de Cuba continuará estudiando nuevas medidas de actualización de su política migratoria.
Próximamente, se publicarán en la Gaceta Oficial las distintas normas jurídicas que acompañarán la implementación de estas medidas y se ofrecerá también a la población información adicional sobre los procedimientos que se pondrán en vigor.
(Con información de Prensa Latina)

viernes, 23 de junio de 2017

El Muro de la Florida y los efectos de las grietas




Serie Bloqueo contra Cuba. Autor: Martirena
Serie Bloqueo contra Cuba. Autor: Martirena

Los ingenieros lo saben muy bien. Un muro de contención cualquiera no debe tener grietas. Si lo que debe contener es un fluido o cualquier objeto movible, un escape o grieta permite que este comience a “filtrarse”. Paulatinamente la ruta a través de la grieta se va ampliando, erosionada por el fluido o el material mismo que la traspasa, y termina fugándose por ella todo lo que se pretende contener. Puede hasta arrasar al propio muro. 
 
Los humanos han construido muros para muchos propósitos, y también para contener el flujo de los congéneres en una dirección u otra. Un caso antológico es la llamada Gran Muralla china. Se trata de una colección de edificaciones construida durante milenios, con diferentes materiales, y que está trazada sobre el borde norte de lo que conocemos hoy como la nación china. Incluso la importante dinastía Ming la reconstruyó y reforzó mucho contra los manchúes hace más de cuatro siglos, pero estos encontraron la forma de entrar y salir con cierta soltura al principio de su asedio. Tiempo después aprovecharon esa “grieta virtual”, entraron definitivamente y llegaron a Beijing. Allí simularon aliarse con los Ming y finalmente acabaron con esa dinastía, instaurando una propia. Ocurrió lo mismo que con cualquier muro: si se puede pasar por una rajadura, termina filtrándose y dejando de cumplir su cometido. Allí solo sobrevivió la piedra física que lo constituía, que llega hasta nuestros días y se dice que puede verse desde el espacio extraterrestre. Pero la prohibición virtual de atravesarla quedó destruida para siempre.

Otro muro de contención de humanos fue el famoso Muro de Berlín, erigido muy rápidamente el 13 de agosto de 1961 y desaparecido con la misma rapidez el 9 de noviembre 1989. Llegó a ser un formidable sistema de fortificación que tenía puntos de control donde los alemanes que vivían en el occidente podían pasar a la parte más oriental del país con relativa facilidad, pero los habitantes de esa parte requerían de autorizaciones muy especiales para transitar en la dirección contraria. Resulta muy extraño que algún político experimentado pudiera haber pensado que esa situación podía mantenerse eternamente. Efectivamente, cuando las presiones políticas sobre el Muro del lado oriental fueron muy fuertes, el gobierno de entonces tomó el acuerdo de flexibilizar el tránsito en la dirección restringida. Pero ocurrió como con los muros de contención de agua, o con la gran muralla china y los manchúes: la grieta abierta no resistió la presión y todo condujo a una demostración masiva que lo aniquiló física y virtualmente. Del Muro de Berlín solo queda esencialmente una marca a lo largo de donde existió y algún objeto museable.

El Muro de la Florida tiene una componente natural, el mar, y una virtual que ha durado más que el Muro de Berlín. A los ciudadanos y habitantes legales de los EEUU no se les permite visitar libremente Cuba desde febrero de 1963, solo unos 17 meses después que el establecimiento del muro europeo, aunque ya existían restricciones y recomendaciones de no hacerlo desde antes. 

Como las prohibiciones de movimiento lucen muy mal en un país fundado sobre la base ideológica de la libertad, igual que Cuba, sus ideólogos hallaron una forma legal. No se trata de una prohibición de viajar, sino de gastar dinero para mantenerse viajando, pues el hecho de comprar una hamburguesa en Cuba es “comerciar con el enemigo”. Si no fuera tan trágico se podría pensar que no les faltó sentido del humor al recurrir a una ley de 1917, aplicable a las potencias rivales de la Primera Guerra Mundial. Desgraciadamente, eso sostiene legal, virtual y muy fuertemente el Muro de la Florida hasta nuestros días.

Para muchos es evidente que la parte mediática e ideológica anticubana en los EEUU logró un sustento importante gracias a este muro virtual. Una minoría de resentidos políticos, donde predomina una baja catadura moral que les permite tolerar y hasta promover el terrorismo cuando lo protagonizan ellos, ha predominado demasiado. Lograron durante mucho tiempo mentir y diseminar libremente cualquier calumnia acerca de la política y las acciones de la Revolución Cubana. A una gran parte del pueblo de los EEUU las más atroces falsedades llegaron a presentárseles como verdades. Muy pocos podían comprobar con los propios ojos nuestras realidades porque el Muro de la Florida le impedía a la inmensa mayoría venir y ver. Suele argumentarse que este sustento ideológico es similar al del fenecido Muro de Berlín.

Durante los últimos dos años se abrieron grietas al Muro de la Florida. Se permitió que algunos lo atravesaran en la dirección prohibida, aunque permanecieron muchas limitaciones. Pero se ha ganado algo muy importante: un ciudadano promedio de ese país que esté entre los cientos de miles que han podido venir durante este tiempo ya no puede creer más las apocalípticas descripciones de los sostenedores del Muro. Han visto con sus propios ojos y vivido nuestras muchas virtudes y nuestros verdaderos problemas. Si un presidente, aún con toda la autoridad de que está investido, reasume un lenguaje odioso y pretende taponear la rajadura puede predecirse su fracaso. El Muro de la Florida se derrumbará inevitablemente y erosionado por esa grieta, probablemente mucho más temprano que tarde.

Los turistas de los EEUU que nos visiten y vayan a la base del monumento a nuestro José Martí en La Habana podrán leer una de esas hermosas frases suyas que los cubanos llamamos como pensamientos: “Los hombres andan en dos bandos: los que aman y construyen y los que odian y destruyen”. Resulta evidente a cuál de esos bandos pertenecen aquéllos que favorecen la increíble restricción a la libertad y los derechos humanos que significa la prohibición de visitar nuestro país, con cualquier pretexto.

El Muro de la Florida y los efectos de las grietas


El Muro de la Florida y los efectos de las grietas


Serie Bloqueo contra Cuba. Autor: Martirena
Serie Bloqueo contra Cuba. Autor: Martirena

Los ingenieros lo saben muy bien. Un muro de contención cualquiera no debe tener grietas. Si lo que debe contener es un fluido o cualquier objeto movible, un escape o grieta permite que este comience a “filtrarse”. Paulatinamente la ruta a través de la grieta se va ampliando, erosionada por el fluido o el material mismo que la traspasa, y termina fugándose por ella todo lo que se pretende contener. Puede hasta arrasar al propio muro. 
 
Los humanos han construido muros para muchos propósitos, y también para contener el flujo de los congéneres en una dirección u otra. Un caso antológico es la llamada Gran Muralla china. Se trata de una colección de edificaciones construida durante milenios, con diferentes materiales, y que está trazada sobre el borde norte de lo que conocemos hoy como la nación china. Incluso la importante dinastía Ming la reconstruyó y reforzó mucho contra los manchúes hace más de cuatro siglos, pero estos encontraron la forma de entrar y salir con cierta soltura al principio de su asedio. Tiempo después aprovecharon esa “grieta virtual”, entraron definitivamente y llegaron a Beijing. Allí simularon aliarse con los Ming y finalmente acabaron con esa dinastía, instaurando una propia. Ocurrió lo mismo que con cualquier muro: si se puede pasar por una rajadura, termina filtrándose y dejando de cumplir su cometido. Allí solo sobrevivió la piedra física que lo constituía, que llega hasta nuestros días y se dice que puede verse desde el espacio extraterrestre. Pero la prohibición virtual de atravesarla quedó destruida para siempre.

Otro muro de contención de humanos fue el famoso Muro de Berlín, erigido muy rápidamente el 13 de agosto de 1961 y desaparecido con la misma rapidez el 9 de noviembre 1989. Llegó a ser un formidable sistema de fortificación que tenía puntos de control donde los alemanes que vivían en el occidente podían pasar a la parte más oriental del país con relativa facilidad, pero los habitantes de esa parte requerían de autorizaciones muy especiales para transitar en la dirección contraria. Resulta muy extraño que algún político experimentado pudiera haber pensado que esa situación podía mantenerse eternamente. Efectivamente, cuando las presiones políticas sobre el Muro del lado oriental fueron muy fuertes, el gobierno de entonces tomó el acuerdo de flexibilizar el tránsito en la dirección restringida. Pero ocurrió como con los muros de contención de agua, o con la gran muralla china y los manchúes: la grieta abierta no resistió la presión y todo condujo a una demostración masiva que lo aniquiló física y virtualmente. Del Muro de Berlín solo queda esencialmente una marca a lo largo de donde existió y algún objeto museable.

El Muro de la Florida tiene una componente natural, el mar, y una virtual que ha durado más que el Muro de Berlín. A los ciudadanos y habitantes legales de los EEUU no se les permite visitar libremente Cuba desde febrero de 1963, solo unos 17 meses después que el establecimiento del muro europeo, aunque ya existían restricciones y recomendaciones de no hacerlo desde antes. 

Como las prohibiciones de movimiento lucen muy mal en un país fundado sobre la base ideológica de la libertad, igual que Cuba, sus ideólogos hallaron una forma legal. No se trata de una prohibición de viajar, sino de gastar dinero para mantenerse viajando, pues el hecho de comprar una hamburguesa en Cuba es “comerciar con el enemigo”. Si no fuera tan trágico se podría pensar que no les faltó sentido del humor al recurrir a una ley de 1917, aplicable a las potencias rivales de la Primera Guerra Mundial. Desgraciadamente, eso sostiene legal, virtual y muy fuertemente el Muro de la Florida hasta nuestros días.

Para muchos es evidente que la parte mediática e ideológica anticubana en los EEUU logró un sustento importante gracias a este muro virtual. Una minoría de resentidos políticos, donde predomina una baja catadura moral que les permite tolerar y hasta promover el terrorismo cuando lo protagonizan ellos, ha predominado demasiado. Lograron durante mucho tiempo mentir y diseminar libremente cualquier calumnia acerca de la política y las acciones de la Revolución Cubana. A una gran parte del pueblo de los EEUU las más atroces falsedades llegaron a presentárseles como verdades. Muy pocos podían comprobar con los propios ojos nuestras realidades porque el Muro de la Florida le impedía a la inmensa mayoría venir y ver. Suele argumentarse que este sustento ideológico es similar al del fenecido Muro de Berlín.

Durante los últimos dos años se abrieron grietas al Muro de la Florida. Se permitió que algunos lo atravesaran en la dirección prohibida, aunque permanecieron muchas limitaciones. Pero se ha ganado algo muy importante: un ciudadano promedio de ese país que esté entre los cientos de miles que han podido venir durante este tiempo ya no puede creer más las apocalípticas descripciones de los sostenedores del Muro. Han visto con sus propios ojos y vivido nuestras muchas virtudes y nuestros verdaderos problemas. Si un presidente, aún con toda la autoridad de que está investido, reasume un lenguaje odioso y pretende taponear la rajadura puede predecirse su fracaso. El Muro de la Florida se derrumbará inevitablemente y erosionado por esa grieta, probablemente mucho más temprano que tarde.

Los turistas de los EEUU que nos visiten y vayan a la base del monumento a nuestro José Martí en La Habana podrán leer una de esas hermosas frases suyas que los cubanos llamamos como pensamientos: “Los hombres andan en dos bandos: los que aman y construyen y los que odian y destruyen”. Resulta evidente a cuál de esos bandos pertenecen aquéllos que favorecen la increíble restricción a la libertad y los derechos humanos que significa la prohibición de visitar nuestro país, con cualquier pretexto.

El Muro de la Florida y los efectos de las grietas


El Muro de la Florida y los efectos de las grietas


Serie Bloqueo contra Cuba. Autor: Martirena
Serie Bloqueo contra Cuba. Autor: Martirena

Los ingenieros lo saben muy bien. Un muro de contención cualquiera no debe tener grietas. Si lo que debe contener es un fluido o cualquier objeto movible, un escape o grieta permite que este comience a “filtrarse”. Paulatinamente la ruta a través de la grieta se va ampliando, erosionada por el fluido o el material mismo que la traspasa, y termina fugándose por ella todo lo que se pretende contener. Puede hasta arrasar al propio muro. 
 Los humanos han construido muros para muchos propósitos, y también para contener el flujo de los congéneres en una dirección u otra. Un caso antológico es la llamada Gran Muralla china. Se trata de una colección de edificaciones construida durante milenios, con diferentes materiales, y que está trazada sobre el borde norte de lo que conocemos hoy como la nación china. Incluso la importante dinastía Ming la reconstruyó y reforzó mucho contra los manchúes hace más de cuatro siglos, pero estos encontraron la forma de entrar y salir con cierta soltura al principio de su asedio. Tiempo después aprovecharon esa “grieta virtual”, entraron definitivamente y llegaron a Beijing. Allí simularon aliarse con los Ming y finalmente acabaron con esa dinastía, instaurando una propia. Ocurrió lo mismo que con cualquier muro: si se puede pasar por una rajadura, termina filtrándose y dejando de cumplir su cometido. Allí solo sobrevivió la piedra física que lo constituía, que llega hasta nuestros días y se dice que puede verse desde el espacio extraterrestre. Pero la prohibición virtual de atravesarla quedó destruida para siempre.
Otro muro de contención de humanos fue el famoso Muro de Berlín, erigido muy rápidamente el 13 de agosto de 1961 y desaparecido con la misma rapidez el 9 de noviembre 1989. Llegó a ser un formidable sistema de fortificación que tenía puntos de control donde los alemanes que vivían en el occidente podían pasar a la parte más oriental del país con relativa facilidad, pero los habitantes de esa parte requerían de autorizaciones muy especiales para transitar en la dirección contraria. Resulta muy extraño que algún político experimentado pudiera haber pensado que esa situación podía mantenerse eternamente. Efectivamente, cuando las presiones políticas sobre el Muro del lado oriental fueron muy fuertes, el gobierno de entonces tomó el acuerdo de flexibilizar el tránsito en la dirección restringida. Pero ocurrió como con los muros de contención de agua, o con la gran muralla china y los manchúes: la grieta abierta no resistió la presión y todo condujo a una demostración masiva que lo aniquiló física y virtualmente. Del Muro de Berlín solo queda esencialmente una marca a lo largo de donde existió y algún objeto museable.
El Muro de la Florida tiene una componente natural, el mar, y una virtual que ha durado más que el Muro de Berlín. A los ciudadanos y habitantes legales de los EEUU no se les permite visitar libremente Cuba desde febrero de 1963, solo unos 17 meses después que el establecimiento del muro europeo, aunque ya existían restricciones y recomendaciones de no hacerlo desde antes.
Como las prohibiciones de movimiento lucen muy mal en un país fundado sobre la base ideológica de la libertad, igual que Cuba, sus ideólogos hallaron una forma legal. No se trata de una prohibición de viajar, sino de gastar dinero para mantenerse viajando, pues el hecho de comprar una hamburguesa en Cuba es “comerciar con el enemigo”. Si no fuera tan trágico se podría pensar que no les faltó sentido del humor al recurrir a una ley de 1917, aplicable a las potencias rivales de la Primera Guerra Mundial. Desgraciadamente, eso sostiene legal, virtual y muy fuertemente el Muro de la Florida hasta nuestros días.

Para muchos es evidente que la parte mediática e ideológica anticubana en los EEUU logró un sustento importante gracias a este muro virtual. Una minoría de resentidos políticos, donde predomina una baja catadura moral que les permite tolerar y hasta promover el terrorismo cuando lo protagonizan ellos, ha predominado demasiado. Lograron durante mucho tiempo mentir y diseminar libremente cualquier calumnia acerca de la política y las acciones de la Revolución Cubana. A una gran parte del pueblo de los EEUU las más atroces falsedades llegaron a presentárseles como verdades. Muy pocos podían comprobar con los propios ojos nuestras realidades porque el Muro de la Florida le impedía a la inmensa mayoría venir y ver. Suele argumentarse que este sustento ideológico es similar al del fenecido Muro de Berlín.

Durante los últimos dos años se abrieron grietas al Muro de la Florida. Se permitió que algunos lo atravesaran en la dirección prohibida, aunque permanecieron muchas limitaciones. Pero se ha ganado algo muy importante: un ciudadano promedio de ese país que esté entre los cientos de miles que han podido venir durante este tiempo ya no puede creer más las apocalípticas descripciones de los sostenedores del Muro. Han visto con sus propios ojos y vivido nuestras muchas virtudes y nuestros verdaderos problemas. Si un presidente, aún con toda la autoridad de que está investido, reasume un lenguaje odioso y pretende taponear la rajadura puede predecirse su fracaso. El Muro de la Florida se derrumbará inevitablemente y erosionado por esa grieta, probablemente mucho más temprano que tarde.

Los turistas de los EEUU que nos visiten y vayan a la base del monumento a nuestro José Martí en La Habana podrán leer una de esas hermosas frases suyas que los cubanos llamamos como pensamientos: “Los hombres andan en dos bandos: los que aman y construyen y los que odian y destruyen”. Resulta evidente a cuál de esos bandos pertenecen aquéllos que favorecen la increíble restricción a la libertad y los derechos humanos que significa la prohibición de visitar nuestro país, con cualquier pretexto.

viernes, 29 de julio de 2016

Siguen llegando famosos a Cuba: Marco Antonio Solís de vacaciones en Varadero



Marco Antonio Solís. Foto: Archivo.
Marco Antonio Solís. Foto: Archivo.
El popular cantante mexicano Marco Antonio Solís ha querido sumarse a las celebridades que han decidido conocer Cuba y según confirman varios sitios se encuentra en Cuba de vacaciones, específicamente en Varadero, principal polo turístico nacional.
Desde hace varios días Solís se hospeda en el Hotel Paradisus Princesa del Mar de Varadero, donde no pocos cubanos lo han reconocido.
Marco Antonio Solís reúne una trayectoria amplia como solista, con casi una treintena de producciones discográficas, muchas muy conocidas por los cubanos.

Marco Antonio Solís junto a la periodista cubana Claudia Ojeda, en Varadero.
Marco Antonio Solís junto a la periodista Claudia Ojeda.

miércoles, 17 de junio de 2015

Divulgan anuncio de televisión en EEUU que promueve libertad para viajar a Cuba (+ Video)



engage cuba campaña
Con motivo de su lanzamiento oficial este martes, la coalición estadounidense Engage Cuba comenzó a emitir un nuevo anuncio de televisión en el que critica las restricciones anticuadas que niegan el derecho de los estadounidenses a viajar y hacer negocios en Cuba.
El anuncio de 30 segundos titulado “¿Adivina qué?” destaca el hecho de que los estadounidenses son libres de viajar a cualquier parte del mundo – con excepción de Cuba -, y que un estimado de 5,9 mil millones de dólares en exportaciones anuales de Estados Unidos están actualmente bloqueados por una prohibición obsoleta de la era de la Guerra Fría que impide el comercio con Cuba.
El anuncio de este grupo bipardista comenzó a transmitirse el 16 de junio en la televisión por cable, en particular en Fox News, MSNBC y CNBC. El guión completo del anuncio, producido por la galardonada firma Shorr Johnson Magnus se puede encontrar aquí.
“Desde diciembre hemos escuchado a estadounidenses de todo el país decir que no pueden creer que el gobierno de Estados Unidos nos está negando el derecho a viajar a cualquier parte del mundo”, dijo James Williams, presidente de Engage Cuba. “Las encuestas públicas muestran que los estadounidenses están diciendo: ‘Estamos cansados ​​de la política de la Guerra Fría que no nos permite el comercio o los viajes a Cuba. Queremos que nuestro gobierno nos deje jugar un papel significativo en este período de tránsito.’ Es por eso que estamos lanzando (la coalición) Engage Cuba”.
Engage Cuba es un equipo de liderazgo bipartidista que ya ha sido reconocido por su trabajo, el cual ha incluido:
  • Negociar un acuerdo histórico que ha hecho posible que la Sección de Intereses de Cuba y la futura embajada de Cuba cuenten con servicios bancarios imprescindibles para el proceso de normalización.
  • El apoyo a la propuesta Flake-Leahy para el proyecto de Ley Libertad para Viajar a Cuba (S. 299), que ahora cuenta con 40 copatrocinadores en el Senado.
“Cada vez hay más acuerdos bipartidistas, más que en los 54 años precedentes de política de aislamiento, que está perjudicando a nuestras propias empresas y a los agricultores”, dijo Steven Law, quien fue jefe de la oficina del ex líder de la mayoría del Senado, Mitch McConnell -sirve ahora como Asesor Principal de Engage Cuba, además de su papel como presidente de la American Crossroads. “El futuro de un compromiso con Cuba ha llegado, y es hora de que el Congreso ayude a dirigir el proceso de transición de esa política.”
“Uno de estos días nuestra rama legislativa del gobierno va a tener que empezar a funcionar”, concluyó Lucas Albee, Asesor Principal de Engage Cuba, quien fuera jefe de la oficina de los senadores Mark Warner y Patrick Leahy. “No hay mejor tema para ayudar a que esto suceda que cambiar nuestra política arcaica hacia Cuba. Es un interés nacional nuestro. Y es justo para los Estados Unidos y para el pueblo cubano”.
La membresía de Engage Cuba incluye organizaciones y empresas en todos los sectores y principales grupos comerciales, como el National Foreign Trade Council, National Association of Manufacturers, el Consumer Electronics Association, Council of the Américas, y el American Society of Travel Agents. Entre los miembros de Engage Cuba también están organizaciones de la sociedad civil, como Third Way, #CubaNow, Cuba Study Group y el Center for Democracy in the Americas. Además, Engage Cuba ya está trabajando directamente con las empresas líderes que comparten sus objetivos de levantar las prohibiciones de viaje y comerciales con Cuba, como Procter & Gamble, Cargill, Caterpillar, Choice Hotels, el Havana Group, entre otros.

“¿Adivina qué?”: 30 segundos de Televisión

Audio Visual
¿Adivina qué?A los estadounidenses se les permite viajar a Corea del Norte Mapa de Corea del Norte
Tomará 25 horas, pero se puede ir, ah, si quieres. Imagen de un edificio gubernamental de Corea del Norte.
Pero los estadounidenses no pueden reservar un vuelo a Cuba; actualmente va  contra la ley. Tiro de cámara a coloridos edificios cubanos y el edificio del Capitolio de Cuba.
Y a las empresas de Estados Unidos, tampoco les está permitido. Debido a las restricciones comerciales del gobierno las empresas estadounidenses dejan de competir. Tiro de cámara al centroTEXTO: El comercio con Cuba generaría $ 5 mil millones en exportaciones para los estadounidenses. Fuente: Instituto Peterson
Ya han pasado 50 años¿No es hora de un cambio? TEXTO:Ya han pasado 50 años ¿No es hora de un cambio?