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lunes, 13 de febrero de 2017

Historias de balseros: La gente cree que el mar es fácil

En el atracadero se cumple un riguroso protocolo de seguridad. Foto: Vicente Brito/ Escambray


En el atracadero se cumple un riguroso protocolo de seguridad. Foto: Vicente Brito/ Escambray

La emigración ilegal ha transfigurado durante décadas la idiosincrasia de las costas cubanas. Una vez eliminada la política de pies secos, pies mojados, Tunas de Zaza desgrana sus historias de balseros.

“Muchacho, ¿de verdad que tú creíste que en ese tareco ibas a llegar a alguna parte?”, le dice Emilio mientras le enseña, una por una, las hendijas que habían comenzado a minar la quilla del barco.
Bocarriba sobre la costa, la embarcación ya no parecía esa especie de Titanic que se imaginaban sus constructores, unos guajiros de monte adentro que poco saben de marejadas ni de corrientes marinas, mucho menos de cómo armar un bote con madera todavía verde, un motor de tractor y un centenar de puntillas jorobadas.

A empujones habían llevado el artefacto hasta la costa, le habían trepado siete u ocho personas, dos niños incluidos, y estaban dando tiempo a que el mar fuera un plato; pero ni con el mar en calma hubieran podido llegar más allá del veril, ese límite de la plataforma en que el agua comienza a ponerse oscura y hasta los más curtidos lo piensan dos veces antes de aventurarse.

“La gente cree que el mar es fácil, que cualquier cosa flota, por eso después usted oye los cuentos de los desaparecidos y los ahogados”. Y para asegurarlo así, rotundamente, nadie como Emilio Morales Herrera, un cienfueguero que está en el mar desde los 17 años, es capitán de barco desde 1976 y fue pescado a cordel por una mujerona de Tunas de Zaza.

La historia que narra no ocurrió en pleno boom de los balseros, en los años 90, sino hace dos meses, “ayer mismo, como quien dice”; y a la embarcación no le habían puesto rumbo norte, como la lógica y el sentido común indican, sino proa al sur, una ruta con escala temporal en Islas Caimán.
Emilio Morales Herrera: “No todo lo que flota, llega”. Foto: Vicente Brito/ Escambray
Emilio Morales Herrera: “No todo lo que flota, llega”. Foto: Vicente Brito/ Escambray

“Nosotros hacemos mucho eso: tratar de evitar salidas ilegales —explica Morales Herrera—, vamos hasta el lugar, intentamos persuadirlos de que están corriendo peligro, pero si de todas maneras quieren irse, no usamos la fuerza: los dejamos que se vayan. Supongo que ahora no, que como eliminaron la ley, la gente se aguante”.

En ello también confía Ezequiel Gil Pérez, director de la UEB Pescazaza, de la Empresa Pesquera de Sancti Spíritus, quien lleva a punta de lápiz los operativos de este tipo que su flota ha debido enfrentar y se confiesa con el credo en la boca ante la remota, remotísima pero existente, posibilidad de que le roben alguna embarcación.

“De hecho, ya me robaron una —admite—. Y estando yo de director”.

El dilema insular

El 12 de enero pasado, cuando el entonces presidente norteamericano Barack Obama puso fin a la política de pies secos, pies mojados y al programa de admisión de profesionales de la Salud, Cuba entera quedó estupefacta.

Como un memorando de la Ley de Ajuste Cubano, la normativa había entrado en vigor en 1995 con el propósito de estimular la emigración ilegal y caótica, ya que implicaba que todo cubano interceptado en el mar fuera devuelto a la isla, mientras que aquellos que lograran tocar tierra podían permanecer en territorio estadounidense, obtener un permiso de trabajo y unas ayudas iniciales y, transcurrido el año, pedir la residencia permanente. Una distinción migratoria solo para cubanos.
En 1999, la Ley de Ajuste y su memorando de pies secos, pies mojados habían provocado perjuicios suficientes como para ser incluidos en la Demanda del Pueblo de Cuba al Gobierno de Estados Unidos por Daños Humanos: “El Estado norteamericano, como parte de su estrategia política, incentivó al máximo la emigración ilegal hacia su territorio, no solo como instrumento de lucha ideológica y de sus campañas de descrédito contra Cuba durante 40 años, sino también para promover la indisciplina y la inestabilidad social”.

Isla al fin, los aeropuertos y los más de 5 700 kilómetros de costa devinieron puntos de salida potenciales en los que podía pasar —y, de hecho, ha pasado— cualquier cosa: robo, extorsión, uso de la fuerza, estafa, homicidio…
Los más de 5 700 kilómetros de costa devinieron puntos de salida potenciales de los cubanos hacia Estados Unidos. Foto: Vicente Brito/ Escambray
Los más de 5 700 kilómetros de costa devinieron puntos de salida potenciales de los cubanos hacia Estados Unidos. Foto: Vicente Brito/ Escambray

El propio Fidel culpó insistentemente al gobierno norteamericano de recibir a quienes llegaban de forma irregular mientras negaba las visas en la entonces Oficina de Intereses de aquel país en La Habana.

Hace poco más de una década salió a la luz una red —una de tantas— financiada por extremistas cubanos radicados en Miami y por el narcotráfico, tolerados por autoridades estadounidenses y mexicanas.

Según reportes de la prensa que no fueron desmentidos, la mayoría de los traficantes salían de Cancún y La Florida, y cobraban entre 5 000 y 10 000 dólares por persona.

De enero a noviembre de 2002 se detectaron los primeros hechos de salidas ilegales del país con apoyo del exterior con destino a Cancún, México, aseguró en el 2005 el Comandante en Jefe, quien además reveló las cifras en blanco y negro: en apenas dos años se investigaron 101 hechos relacionados con el tráfico de personas hacia México, como resultado de 29 salidas ilegales y 72 planes e intentos frustrados en los que se involucraron más de 1 900 participantes.

“En el 2003 se detectaron cinco planes de salidas, seis intentos y se  realizaron 12; en el 2004 fueron siete planes detectados, 14 los intentos y se materializaron ocho operaciones de tráfico. Al finalizar el primer semestre de 2005 se han detectado 22 planes, se han realizado 18 intentos y se han materializado nueve operaciones”, agregó en aquel momento.

Cifras más, cifras menos hasta el 12 de enero pasado, cuando todo parece indicar que los acuerdos migratorios entre Cuba y Estados Unidos entraron en una nueva fase.
Ezequiel Gil Pérez confía en que se acaben las salidas ilegales. Foto: Vicente Brito/ Escambray
Ezequiel Gil Pérez confía en que se acaben las salidas ilegales. Foto: Vicente Brito/ Escambray

Flota a cuatro ojos

Ezequiel Gil Pérez todavía se mortifica cuando recuerda el único barco de la pesca que se han robado en Tunas de Zaza. Un solo barco en todos estos años puede ser récord en Cuba si se tienen en cuenta los casi 200 que se han llevado en La Habana.

“Con eso no quiero decir que no han intentado más —reconoce—. Yo mismo bajé a ocho patrones de sus barcos y a 23 marineros porque había cantos de sirenas de que estaban planificando irse, sobre todo después de que se robaran el 322.

“El proceder de ese patrón era sospechoso —recuerda—. Yo desconfié cuando tuve que buscarlo a 10 millas de cayo Bretón, donde dice él que se había quedado roto. Para mí, estaba probando el barco. Aquello me olía a ajo y así lo expresé. ¿Resultado? El patrón del 322 se fue”.

Más notorio aún fue el robo del barco que Ezequiel y medio Tunas llaman “abejero” y que se dedicaba al acopio de miel. “En esa embarcación se fueron 90 personas y un perro —acota con precisión estadística—. Se habían reunido en el patio de una casa y traían tanques de petróleo, todo indicaba una salida ilegal. Partieron por la banda de allá del río Zaza. Había mucho niño, no se podía enfrentar porque, ¿y si se viraba?”.

¿Qué ruta emprendían?, inquiere Escambray.

“Al sur de Cienfuegos y al suroeste de aquí, a 189 millas, están las Islas Caimán, que pertenecen a Gran Bretaña. Ahí se reabastecen, continúan para México y después atraviesan la frontera hacia Estados Unidos. Esa es una ruta, pero hay miles”.

¿Qué medidas toma la Pesca para proteger su flota?

“Primeramente, cuando las embarcaciones llegan al puerto tienen que efectuar la doble desactivación del motor —ilustra—; eso quiere decir que el patrón hace una maniobra para que el motor no encienda y el maquinista hace otra, como una clave. Ellos a veces protestan porque las piezas son deficitarias, pero entienden porque es mejor que falte la pieza un mes a que él no pueda pescar; porque si le llevan el barco y la comisión determina que es por irresponsabilidad, ese hombre no va a pescar más nunca. Luego, trasladan las llaves para el puesto de mando de la empresa y los medios de navegación se protegen también.

“Por otra parte, en el mar no se puede arrimar ninguna embarcación. Si algún barco está en la zozobra y se le va a dar remolque, hay que tirarle el cabo para remolcarlo; si no es posible, tiene que subir a la embarcación el personal con el mínimo de ropa para que se vea que no traen armas. No se puede abordar en alta mar porque así fueron agredidos varios compañeros.

“Además, se trata de que en la tripulación no vayan familiares; esto es muy difícil de cumplir en comunidades como Tunas, en la que todos se dedican a la pesca, pero se evita al menos que patrón y maquinista sean de la misma familia para que las contraseñas de la desactivación no queden en casa”.
Encargada de velar por la seguridad de la flota, la brigada de protección de Pescazaza verifica rigurosamente el cumplimiento de los protocolos cuando el barco está en tierra, da recorridos en una chernera y hasta dispone de un arma “por si el pica’o se pone malo”, explica uno de los custodios más jóvenes.

No obstante la rigurosidad con que la Pesca protege sus embarcaciones, los 54 trabajadores de la cooperativa no son los únicos autorizados a lanzarse al mar.

Según Rodolfo Mora Contreras, técnico de seguridad marítima de Pescazaza, todos los años centenares de personas realizan contratos con la empresa y salen al mar sin más aval que el carné de pesca deportiva. Ezequiel Gil precisa que son unas 250.

“La empresa les garantiza hielo y un poco de combustible, y ellos deben entregar parte de lo que pescan. En eso, como en todo, los hay más conscientes que otros”, asevera.

En lo que sí coinciden los que más entregan, los menos conscientes y los pescadores de la cooperativa es en haber convivido con la emigración ilegal al punto de tener cada uno sus propias historias, un anecdotario que ha crecido durante décadas y ha moldeado la idiosincrasia de las costas cubanas.

La conga de fin de año

El que no sabe es como el que no ve, y un guajiro de monte adentro que construye una embarcación a ojo de buen cubero cree que el agua salada es pan comido. Pero si alguien sabe de los bandazos que da el mar cuando se pone cerrero, de las marejadas de 5 metros y de las sacudidas que levantan los calderos de los fogones, ese es Emilio Morales.

Y Emilio Morales asegura, mirando los restos de la última embarcación que interceptaron, que esos muchachos inexpertos no iban a llegar vivos a ningún lado.
“Eso era una locura, era para ahogarse —añade Ezequiel—. Lo que hicieron Emilio y su gente fue salvarlos. El hombre me dijo que nunca se había montado en una embarcación y yo le respondí: Pues mira, si te quieres ir, vete en un avión, que con el mar no se juega.

“Y tú los ves que se van y viven allá con tremenda añoranza. En las discusiones que armamos sobre ese tema yo digo que la gente se va por economía, porque el día que una persona se vaya de aquí por razones políticas ese no viene más nunca a Cuba. Al menos de Tunas de Zaza los que se han ido siempre están locos por regresar. Y cada día son más los que vuelven a pasar la conga de fin de año”.


(Tomado de Escambray)

viernes, 13 de enero de 2017

Declaración del Gobierno Revolucionario



Banderas cubanas. Foto: Archivo. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Banderas cubanas. Foto: Archivo.


Un importante paso en el avance de las relaciones bilaterales ha tenido lugar este 12 de enero con la firma de un acuerdo entre los gobiernos de Cuba y los Estados Unidos, que entró en vigor ese propio día, dirigido a garantizar una migración regular, segura y ordenada.

Con este acuerdo se elimina la comúnmente conocida como política “pies secos-pies mojados” y el programa de admisión provisional (parole) para profesionales cubanos de la salud,que Washington aplicaba en terceros países.

Desde hace varios años, había sido un interés permanente del gobierno de Cuba adoptar un nuevo acuerdo migratorio con los Estados Unidos, para solucionar los graves problemas que continuaban afectando las relaciones migratorias, a pesar de la existencia de acuerdos bilaterales en este ámbito.  Por primera vez, Cuba formalizó esta propuesta en el año 2002, la que fue rechazada por el gobierno del entonces presidente George W. Bush. Volvió a presentar un nuevo proyecto de acuerdo migratorio en 2009, el cual fue actualizado en 2010 y reiterado más recientemente el 30 de noviembre de 2015.

Luego de casi un año de negociación y alentados por el restablecimiento de las relaciones diplomáticas el 20 de julio de 2015, basadas en el respeto mutuo y la voluntad política de fortalecer esos vínculos y establecer nuevos entendimientos en diversos temas de interés común, los gobiernos lograron concretar este compromiso que debe contribuir a la normalización de las relaciones migratorias, las cuales han estado marcadas desde el Triunfo de la Revolución por la aplicación de políticas agresivas en esta materia por sucesivas administraciones estadounidenses, que alentaron la violencia, la migración irregular y el tráfico de personas, causando numerosas muertes de inocentes.
El acuerdo alcanzado se inscribe en la disposición de Cuba, ratificada por el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro Ruz, en su alocución el 17 de diciembre de 2014, y reiterada en múltiples ocasiones “a sostener con el gobierno de los Estados Unidos un diálogo respetuoso, basado en la igualdad soberana, para tratar los más diversos temas de forma recíproca, sin menoscabo a la independencia nacional y la autodeterminación de nuestro pueblo, (…) posición que fue expresada al Gobierno de Estados Unidos, de forma pública y privada, por el compañero Fidel en diferentes momentos de nuestra larga lucha, con el planteamiento de discutir y resolver las diferencias mediante negociaciones, sin renunciar a uno solo de nuestros principios“.

Asimismo, es coherente con la voluntad expresa del gobierno cubano de, en ejercicio de su soberanía, actualizar la política migratoria vigente y ajustarla a las condiciones del presente y el futuro previsible, como lo demostró con la implementación de un grupo importante de medidas a partir del 14 de enero de 2013.

La comúnmente conocida como política de “pies secos-pies mojados”, una flagrante violación de la letra y el espíritu de los acuerdos migratorios alcanzados entre Cuba y los Estados Unidos en 1994 y 1995, constituía hasta ahora un estímulo a la emigración irregular, al tráfico de emigrantes y a las entradas irregulares a los Estados Unidos desde terceros países de ciudadanos cubanos que viajan legalmente al exterior, y al admitirlos automáticamente en su territorio, les confería un trato preferencial y único que no reciben ciudadanos de otros países, por lo que también era una incitación a las salidas ilegales. Su implementación y la de otras políticas provocó crisis migratorias, secuestros de naves y aeronaves y la comisión de delitos, como el tráfico de emigrantes, la trata de personas, el fraude migratorio y el uso de la violencia con un impacto extraterritorial desestabilizador creciente sobre otros países de la región, utilizados como tránsito para llegar a territorio estadounidense.

La decisión de eliminar esa política implica que “a partir de la fecha de esta Declaración Conjunta, los Estados Unidos de América, consistente con sus leyes y las normas internacionales, devolverá a la República de Cuba, y la República de Cuba, consistente con sus leyes y las normas internacionales, recibirá a todos los ciudadanos cubanos, quienes con posterioridad a la firma de este acuerdo, sean detectados por las autoridades competentes de los Estados Unidos de América cuando trataban de ingresar o permanecer irregularmente en ese país”, violando sus leyes.

Los Estados Unidos también se comprometieron a aplicar en lo adelante a los ciudadanos cubanos que sean detectados en esa situación los mismos procedimientos y normas migratorias que al resto de los migrantes de otros países, sin un criterio de selectividad, lo cual es una señal positiva en el  propósito de eliminar las exclusividades en el caso de los cubanos, que tienen un marcado matiz político.

Asimismo se elimina el denominado Programa de Parole para Profesionales Médicos Cubanos, que formaba parte del arsenal para privar al país de médicos, enfermeros y otros profesionales del sector, en una virtual operación internacional de robo de cerebro promovida por el gobierno de los Estados Unidos desde 2006 y un atentado contra las misiones médicas humanitarias y solidarias de Cuba en países del Tercer Mundo, que tanto lo necesitan. Esta política incitó a personal cubano de la salud que colabora en terceros países a abandonar sus misiones y emigrar a los Estados Unidos, convirtiéndose en una práctica censurable que dañó los programas de cooperación médica internacional de Cuba.

Esos dos escollos han desaparecido este 12 de enero, pero para poder ser consecuentes con la letra y el espíritu de esta Declaración Conjunta, garantizar una migración regular, segura y ordenada, enfrentar con efectividad las amenazas a la seguridad de ambos países que se derivan de la migración irregular, y alcanzar relaciones migratorias normales entre Cuba y los Estados Unidos, será necesario también que el Congreso estadounidense derogue la Ley de Ajuste Cubano de 1966, única de su tipo en el mundo que no se corresponde con el contexto bilateral actual.
Salvo lo dispuesto por esta Declaración Conjunta, mantienen toda su vigencia los otros acuerdos migratorios alcanzados previamente por Cuba y los Estados Unidos: los Comunicados Conjuntos del 14 de diciembre de 1984 y del 9 de septiembre de 1994 y  la Declaración Conjunta del 2 de mayo de 1995. Entre otros aspectos se ratifica la decisión de ambas partes de impedir las salidas ilegales vía marítima y de devolver a Cuba a todas las personas que sean interceptadas en esos hechos o a quienes penetren a la Base Naval de Guantánamo. El Gobierno de los Estados Unidos continuará garantizando la migración regular desde Cuba con un mínimo de 20 mil personas anuales.
Ambos gobiernos acordaron aplicar sus leyes de migración de manera no selectiva y de conformidad con sus obligaciones internacionales. Asimismo se comprometieron a impedir las salidas riesgosas que ponen en peligro la vida humana, prevenir la migración irregular y luchar  contra los actos de violencia asociados a estas manifestaciones, como la trata y el tráfico de personas.

En ese sentido, las partes promoverán la cooperación bilateral eficaz para prevenir, y procesar a los implicados en el tráfico de personas, así como los delitos asociados a los movimientos migratorios, que ponen en peligro su seguridad nacional, incluyendo el secuestro de aeronaves y embarcaciones. Todo ello está en correspondencia con los avances alcanzados en corto tiempo en la cooperación bilateral en materia de seguridad.

Las autoridades competentes de los dos países han realizado las coordinaciones pertinentes para garantizar la implementación efectiva de este acuerdo, incluidos los procedimientos operacionales correspondientes entre los órganos encargados de garantizar el cumplimiento y aplicación de la ley, con vistas a impedir acciones que pretendan enturbiar este esfuerzo o traten de poner en riesgo la seguridad de ambas naciones.

Fiel a sus obligaciones internacionales y a su legislación, el gobierno de la República de Cuba ratifica su compromiso en garantizar la migración regular, segura y ordenada, así como en cumplir cabalmente este nuevo acuerdo para lo que se han tomado internamente las medidas correspondientes. Continuará garantizando el derecho a viajar y emigrar de los ciudadanos cubanos y de regresar al país, de acuerdo con los requerimientos de la ley migratoria. Asimismo, adoptará paulatinamente otras medidas para actualizar la política migratoria vigente.



La Habana, 12 de enero de 2017.

jueves, 31 de diciembre de 2015

Preparan traslado de primer grupo de cubanos de Costa Rica a México


Migrantes a bordo de “La Bestia” atraviesan Tierra Blanca, Veracruz, en su viaje hacia Estados Unidos. Mujeres, hombres y niños para quienes no existe la Ley de Ajuste Cubano. Foto: Félix Márquez/ Cuartoscuro.

En este
Migrantes a bordo de “La Bestia” atraviesan Tierra Blanca, Veracruz, en su viaje hacia Estados Unidos. Mujeres, hombres y niños para quienes no existe la Ley de Ajuste Cubano. Foto: Félix Márquez/ Cuartoscuro.

Centroamérica y México se alistan para la salida de un primer grupo de cubanos desde Costa Rica como parte de un plan piloto que busca poner fin a la situación que ha mantenido por varias semanas a emigrantes isleños en albergues provisionales en la nación tica.

Funcionarios de la región dijeron a The Associated Press que las fechas tentativas para la salida del primer grupo de 250 cubanos son el 7 u 8 de enero, aunque aún se discuten detalles que podrían llevar a ajustar el día en que finalmente ocurrirá.

Los funcionarios hablaron bajo condición de anonimato porque todavía se discuten los pormenores y algunos países han pedido discreción.

El plan piloto, acordado el lunes en Guatemala, establece que los cubanos saldrán vía aérea de Costa Rica hasta El Salvador, donde abordarán autobuses que los llevarán hasta la frontera entre Guatemala y México
.
Los cubanos tendrán que cruzar a pie la frontera de Guatemala con México, donde los esperarán agentes migratorios para trasladarlos a instalaciones donde deberán hacer un trámite administrativo antes de poder continuar su camino, según información proporcionada a AP por el Instituto Nacional de Migración.

Conforme a su ley migratoria, México otorga a los cubanos un documento administrativo que les da 20 días para regularizar su estancia o salir del país.
Según el Instituto Nacional de Migración, la entrega del documento puede durar sólo unas cuantas horas.

Migrantes de primera clase

Los cubanos suelen usar ese tiempo para cruzar México, sin que ninguna autoridad los detenga, hacia Estados Unidos, donde son beneficiados por una ley que les da residencia.

Según la agencia EFE, esta situación “ha dejado al descubierto las debilidades de la integración regional y la impresión en el istmo de que existe una migración de primera clase, la de los isleños, y otra de segunda, la centroamericana”.

El hecho de que los cubanos que toquen suelo estadounidense puedan quedarse legalmente en ese país gracias a la política “pies secos-pies mojados”, contrasta con la realidad de los miles de guatemaltecos, hondureños y salvadoreños que salen cada mes rumbo a EE.UU. en medio de la incertidumbre de si llegarán y, de lograrlo, si podrán permanecer y cuánto tiempo.

El exembajador de Panamá en México y Belice, Nils Castro, dijo a a EFE que “hay por los menos un doble rasero: hay migrantes de primera clase y de segunda clase”, al comparar la situación de la emigración cubana y la centroamericana.

Gracias a la política estadounidense de pies secos/pies mojados, los cubanos “van con la bendición divina de que nadie pone en duda de que sí van a poder entrar y establecerse en EE.UU.”, argumentó Castro.

Pero los centroamericanos, especialmente los guatemaltecos, salvadoreños y hondureños, “van a su riesgo”, con la incertidumbre de “si pueden cruzar la frontera, y si, de cruzarla, pueden quedarse” en EE.UU., resaltó el diplomático panameño.

La economía de esos tres países centroamericanos, azotados por una elevada pobreza y violencia vinculada a las pandillas y el narcotráfico, dependen en gran medida de las remesas enviadas desde Estados Unidos.

Ese contexto explica la clara posición de Guatemala, cuyo presidente Alejandro Maldonado, pidió el pasado día 22 suspender la Ley de Ajuste Cubano, que beneficia a unos pocos, o en su defecto, ampliarla “para todos”.

El Gobierno de Guatemala “expresó un sentimiento generalizado en Centroamérica. Todos los migrantes centroamericanos son tratados con extremada dureza en México y también en EE.UU.”, opinó Nils.

Argumentó que la cifra de más de 9.000 cubanos varados ahora en Costa Rica y Panamá “palidece” frente al número de deportados guatemaltecos, hondureños y salvadoreños desde México y EE.UU.

Hasta la primera semana de este diciembre unos 65.749 hondureños indocumentados fueron deportados desde México y Estados Unidos, según datos del Gobierno de Honduras, mientras que Guatemala cifró en al menos 92.284 los nacionales deportados de ambos países entre enero y noviembre pasado.


(Con información de EFE y AP)

domingo, 20 de diciembre de 2015

Guatemala afirma que no debe haber diferenciación entre migrantes cubanos y otros en la región



El hecho de aplazar la reforma migratoria en EE.UU. les ha sentado como una puñalada a los indocumentados en el país, sobre todo a los más vulnerables, los menores de edad.
Niños inmigrantes guatemaltecos varado en la frontera con EEUU. Foto: AP.

El canciller de Guatemala, Carlos Raúl Morales aseguró que su país “es respetuoso” de las decisiones “soberanas” de Costa Rica en torno a los emigrados cubanos que permanecen en ese país y expresó su esperanza de que “esta situación se normalice lo antes posible”.

En un comunicado entregado a la agencia EFE, Guatemala, un país de vocación “integracionista y solidaria” y consciente de la problemática de la migración porque lo sufre en carne propia, cree que la situación de Costa Rica no es de carácter humanitario, porque el motivo de esa migración, aunque es un derecho humano, es económico, como la razón que mueve a los guatemaltecos.

“Guatemala no cree que deban hacerse diferenciaciones de la migración cubana y la de los países del Triángulo Norte; no acepta que mientras a sus migrantes se les deporta a Guatemala, que en el presente año suman más de 102.000, a la migración cubana se le deporte al norte y no a su país de origen o al de procedencia”, proclama la declaración.

Además, la frontera de Centroamérica con el norte tiene ya un gran número de inmigrantes de diferentes continentes, y “no se puede sumar otro número importante” de migrantes cubanos sin las garantías de que México los reciba y Costa Rica haga frente a los gastos logísticos.

“Guatemala cree que la solidaridad es en doble vía, eso significa que si bien Guatemala entiende y comprende los problemas que esta situación le está generando a Costa Rica y desea colaborar con ese país, ellos también deben comprender los problemas políticos, económicos y sociales que el traslado de estos migrantes le generarán a Guatemala y a Belice”, manifiesta el documento.

Sobre el retiro de la delegación de Costa Rica de las reuniones políticas del SICA, Guatemala espera que “ese Gobierno comprenda que no se trata de trasladar un problema de un país a otro, sino de darle una solución efectiva y definitiva”.

En el SICA converge una institucionalidad política, económica, social, medioambiental, de gestión de riesgos, de seguridad, etc, y la participación de todos sus miembros es “fundamental” para cumplir con los anhelos de integración de la región
.
“Los retos que enfrenta la región deben ser enfrentados de manera conjunta, pero comprendiendo las dificultades de cada país miembro”, zanjó el comunicado.


(Con información de EFE)

martes, 1 de diciembre de 2015

Declaración del Gobierno Revolucionario: “Cuba reitera su compromiso con una emigración legal, ordenada y segura”



Se mantiene el derecho a viajar establecido en Ley Migratoria vigente. Se adoptarán desde el 7 de diciembre regulaciones para los médicos especialistas.
Bandera cubana

Desde principios del mes de noviembre, se ha creado una compleja situación como resultado del arribo a Costa Rica, en números crecientes, de ciudadanos cubanos, procedentes de varios países latino­ame­ri­canos, con la intención de emigrar a los Estados Unidos.

Varios miles de cubanos que salieron le­galmente de Cuba y entraron de igual for­ma a un primer país de destino, desde donde iniciaron su recorrido irregular, se encuentran en estos momentos en una si­tuación ilegal en Centro y Sudamérica, con destino a la frontera de México con los Estados Unidos.

Esta emigración irregular se articula a través de redes de tráfico de personas que operan en la región, responsables de actos de violencia, extorsión, vejaciones y otros delitos de que son víctimas los cubanos en su intento por llegar a los Estados Unidos, después de un peligroso recorrido de no menos de 7 700 kilómetros y de cruzar ilegalmente ocho fronteras.

El Gobierno de la República de Cuba manifestó su preocupación y se ha mantenido en contacto con los países implicados en busca de una solución rápida y adecuada, como se señaló en la Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores del pa­sado 18 de noviembre.

La posición de nuestro país sobre este asunto fue claramente expresada durante la reunión de los ocho países que componen el Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), realizada el 24 de noviembre en El Salvador, y a la que fueron invitados, además, México, Ecuador, Colombia y Cuba. Allí, se abogó por una solución integral a esta situación y se denunció la manipulación del tema migratorio cubano por parte de los Estados Unidos.

Todos estos países reclamaron la adopción de medidas enérgicas e inmediatas para evitar los flujos migratorios ilegales por sus territorios y se pronunciaron contra la política de “Pies Secos-Pies Mojados”, el Programa de Parole para Profesionales Mé­dicos Cubanos y la Ley de Ajuste Cu­bano, que estimulan con fines políticos la emigración ilegal, insegura y desordenada desde Cuba y son discriminatorias contra los emigrantes latinoamericanos y caribeños, permanentemente deportados y víctimas de abusos, separación de familias y la violación de sus derechos humanos, especialmente de las niñas y niños no acompañados, por parte de las autoridades estadounidenses
.
El incremento en el número de ciudadanos cubanos que, habiendo salido legalmente al exterior, tratan de arribar a territorio estadounidense después de transitar de manera irregular por naciones de América Latina y el Caribe, se asocia a especulaciones totalmente infundadas de que, como resultado del restablecimiento de las relaciones diplomáticas y el diálogo entre Cuba y los Estados Unidos, podrían eliminarse los privilegios migratorios de que gozan los cubanos en ese país, en virtud de las políticas ejecutivas y la legislación vigentes.

Desde hace décadas, en los Estados Uni­dos están en vigor la llamada política de “Pies Secos-Pies Mojados” y la Ley de Ajuste Cubano, que conceden a los ciudadanos de Cuba un tratamiento migratorio preferencial que no se le aplica a ninguna otra persona en el mundo, lo cual los alienta a intentar llegar de manera irregular al territorio estadounidense, con la certeza de que serán admitidos de forma automática e inmediata.

Ello se basa en un enfoque excepcional, politizado y discriminatorio respecto a los inmigrantes de las demás naciones de la región y del mundo, que además es incongruente con la existencia de relaciones di­plomáticas, el proceso de diálogo en curso entre Cuba y los Estados Unidos e incompatible con el anunciado cambio de política hacia la isla
.
Hay que recordar que el gobierno de los Estados Unidos históricamente ha utilizado su política migratoria como un arma contra la Revolución, y alentado la emigración desde Cuba con fines políticos, lo cual ha provocado pérdidas de vidas humanas, secuestros de naves y aeronaves, la comisión de otros actos delictivos violentos, la ocurrencia de crisis migratorias y el robo de cerebros.
Está demostrado que las motivaciones de la emigración cubana son fundamentalmente económicas, como ocurre en la ma­yoría de los países emisores de emigrantes del mundo
.
En enero de 2013, Cuba anunció la actualización de su política migratoria, que incluyó facilitar los viajes de sus ciudadanos al exterior, como parte de la implementación de los Lineamientos de la Política Eco­nó­mica y Social aprobados por el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba y refrendados por la Asamblea Nacional del Poder Popular. La aplicación de estas medidas migratorias ha transcurrido de manera normal.

En los últimos tres años, casi medio millón de cubanos han viajado a otros países por asuntos particulares, lo que representa un crecimiento del 81 % en relación con el período 2010-2012. Los principales destinos son los Estados Unidos, México, Panamá, España y Ecuador. Estos viajes han sido en su mayoría salidas temporales para visitar a familiares, trabajar por un período o realizar otras actividades
.
En este contexto, la migración de profesionales cubanos del sector de la salud cons­tituye una preocupación para el país. Es­pecialidades tan importantes como anestesia, cirugía general, terapia intensiva, cardiología, pediatría, neurocirugía, nefrología, obstetricia y ginecología, ortopedia y traumatología, neonatología, entre otras, han sido seriamente afectadas por la salida no planificada de personal médico vital.

Para adquirir todas las habilidades y co­nocimientos que demanda el desarrollo de la ciencia actual en estos profesionales altamente especializados, se requieren años de estudio y experiencia laboral, por lo que es imposible lograr su formación en corto tiempo.

El gobierno de los Estados Unidos, que despojó a Cuba de la mitad de sus médicos en los primeros años de la Revolución, es­tableció en el 2006, durante la Pre­sidencia de George W. Bush, el Programa de Parole para Profesionales Médicos Cubanos, úni­co de su tipo en el mundo, dirigido a dañar los programas de cooperación médica internacional de nuestro país y a privar de estos recursos humanos vitales a Cuba y a las naciones receptoras que tanto los necesitan.

Tiene el perverso objetivo de promover el abandono por parte de profesionales de la medicina cubana de sus misiones en otros países, facilitando activamente su emigración mediante el uso de sus embajadas para alentarlos a ello.

También, las facilidades que ofrecen va­rios países, especialmente clínicas privadas, a personal de la salud cubano propiciaron el asentamiento de fuerza calificada en el exterior y se han detectado redes que se dedican a la selección y financiamiento de la salida de nuestros profesionales
.
Desde el triunfo de la Revolución, ha sido una prioridad del gobierno de Cuba garantizar altos niveles en los servicios de salud al pueblo cubano, a la que se dedican importantes recursos humanos y materiales
.
El sistema de salud en Cuba es universal, gratuito y accesible a toda la población, a pesar de las limitaciones económicas que enfrentamos, que se agravan por las privaciones que causa el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos.

Ante la necesidad de garantizar a nuestro pueblo un servicio de salud eficiente y de calidad, así como mitigar las afectaciones que hoy se producen como consecuencia de la política migratoria selectiva y politizada de los Estados Unidos hacia Cuba y la creciente contratación no planificada de médicos cubanos en otros países, se ha decidido aplicar las regulaciones establecidas en el Decreto 306, del 11 de octubre de 2012, para las salidas al exterior por asuntos particulares de profesionales médicos de diferentes especialidades que realizan actividades vitales en los servicios de sa­lud a la población y en la actividad científico-técnica.

Esto no significa que los médicos especialistas no puedan viajar o residir en el exterior, sino que se analizarán las fechas de salida del país, teniendo en cuenta el relevo de cada profesional, para propiciar un ordenamiento laboral que garantice la accesibilidad, calidad, continuidad y estabilidad del funcionamiento de los servicios de salud.

El Ministerio de Salud Pública está responsabilizado con la implementación de es­ta regulación, la cual será efectiva a partir del 7 de diciembre de 2015
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Se reitera que los profesionales de la salud que han salido del país bajo la política migratoria en vigor, ya sea por interés económico, familiar o profesional, incluyendo aquellos que han sido víctimas de políticas engañosas que los llevaron a abandonar sus misiones y su país, pueden reincorporarse al sistema de salud cubano, si así lo desean, y se les garantizará una ubicación laboral similar a la que tenían con anterioridad.

Por otra parte, como una contribución al ordenamiento del flujo migratorio actual y a solicitud de numerosos gobiernos de la región, el gobierno de la República de Ecua­dor ha decidido restablecer el requerimiento de visado para los ciudadanos cubanos que viajen a ese país, medida que anunció el 26 de noviembre y se hizo efectiva el 1 de diciembre de 2015.

Otros países de tránsito han declarado que adoptarán medidas para asegurar el cumplimiento de sus leyes, proteger sus fronteras, reprimir enérgicamente las re­des de tráfico de personas y el crimen organizado.

Como ha reiterado en numerosas ocasiones y planteó nuevamente, sin resultados, durante la ronda de conversaciones migratorias sostenida el pasado 30 de noviembre en Washington, el Gobierno de la República de Cuba demanda, una vez más, la eliminación de la política de “Pies Secos-Pies Mo­jados”, del Programa de Parole para Pro­fesionales Médicos Cubanos y de la Ley de Ajuste Cubano, que son la causa de fondo de la emigración ilegal, el tráfico de emigrantes y la entrada irregular a los Estados Unidos de ciudadanos cubanos que viajan legalmente al exterior; en violación de la letra y el espíritu de los acuerdos migratorios suscritos por ambos países.

Esto sería coherente con el contexto bilateral actual, favorecería los intereses nacionales de ambas partes y contribuiría a normalizar las relaciones migratorias entre Cuba y los Estados Unidos.
El Gobierno de la República de Cuba reitera su compromiso con una emigración legal, ordenada y segura, continuará garantizando el derecho a viajar y emigrar de los ciudadanos cubanos y de regresar al país, según los requerimientos de la legislación migratoria, si así lo desean.

lunes, 16 de febrero de 2015

Dictan sentencia contra responsables del asesinato de cuatro personas tras intento de salida ilegal


Delitos de emigración


Justicia 
La Sala de lo Penal del Tribunal Provincial Popular de Artemisa, después de valorar las pruebas practicadas en el juicio oral celebrado en días recientes, acordó sancionar a siete personas vinculadas a un presunto plan de salida ilegal del país, en el que como se informó, fueron ultimadas de forma violenta cuatro personas
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Durante el desarrollo del juicio oral se demostró que los acusados Jorge Luis Salazar Ricardo, Reinier Armas García, Yassel Montero Vázquez, Jorge Ramón Suárez León, Yusniel Grimont Sánchez y Michel Luis García Urgellés, puestos de común acuerdo, decidieron concebir y ejecutar un plan, en el que simulaban la organización de una salida ilegal del territorio nacional hacia los Estados Unidos de América por vía marítima, con el propósito de apropiarse del dinero que los interesados en abandonar el país, le pagarían para llevar a vías de hecho su viaje.

Los citados encausados lograron enrolar a once personas, mediante el engaño de emigrar de forma segura, y se cercioraron que el día previsto para la salida llevaran consigo la cifra acordada.
De esta forma, el Tribunal pudo dar por probado, que el 7 de junio aproximadamente a las 9:00 de la noche los encartados Jorge Luis Salazar Ricardo y Reinier Armas García contactaron telefónicamente con el ciudadano Orlando Gutiérrez Padilla, quien desconocía las verdaderas intenciones de los acusados, con el objetivo de que éste en su bicitaxi, fuera trasladando individualmente a las personas que querían salir del país, hasta uno de los refugios ubicados en el potrero de la finca de desarrollo 603 de la Vaquería “Niña Bonita”, sitio donde por sorpresa, y aprovechándose de la superioridad numérica, oscuridad y condiciones del terreno, procedieron a agredir premeditadamente a cinco de ellas, logrando privar de la vida a cuatro.

Como resultado de las investigaciones también se demostró que dos años antes los acusados Yassel Montero Vazquez, Jorge Luis Salazar Ricardo, Rafael Sanchez Hernandez y Reinier Armas García, con similar modus operandi lograron adueñarse violentamente del dinero de otra persona bajo la falsa creencia de una salida ilegal del país.

La Sala en atención a la gravedad de los hechos narrados, a la conducta de los imputados, quienes actuaron de forma inescrupulosa con el único fin de obtener beneficios personales, y al grado de participación de cada uno de ellos, acordó sancionar a:

1).- JORGE LUIS SALAZAR RICARDO, como autor de los delitos de asesinato en grado de tentativa, robo con violencia o intimidación en las personas y falsificación de carné de identidad a privación perpetua de libertad.

2).- REINIER ARMAS GARCÍA, como autor de los delitos de asesinato, asesinato en grado de tentativa y robo con violencia o intimidación en las personas a privación perpetua de libertad.

3).- RAFAEL SANCHEZ HERNANDEZ, como autor de un delito de robo con violencia o intimidación en las personas a 25 años de privación de libertad.

4).- YASSEL MONTERO VAZQUEZ, como autor de un delito de robo con violencia o intimidación en las personas a 22 años de privación de libertad.

5).- MICHEL LUIS GARCIA URGELLES, como autor de un delito de tráfico de personas a 10 años de privación de libertad.

6).- YUSNIEL GRIMONT SANCHEZ y JORGE RAMON SUAREZ LEON, como autores de un delito de tráfico de personas a 8 años de privación de libertad para cada uno.

El tribunal impuso además a los encausados las sanciones accesorias de privación de derechos consistentes en la pérdida del derecho al sufragio activo y pasivo, así como de ocupar cargos de dirección en los órganos estatales y en organizaciones de masas y sociales; y dispuso las prohibiciones migratorias pertinentes.

Asimismo, los acusados JORGE LUIS SALAZAR RICARDO y REINIER ARMAS GARCIA fueron declarados responsables civilmente por los hechos cometidos y deberán indemnizar a los familiares de las víctimas.

Contra la sentencia dictada tanto los acusados, como el Fiscal, tendrán el derecho de establecer recurso de casación ante la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo Popular.

viernes, 11 de enero de 2013

De la paradoja al anacronismo II Parte.

En Cuba, las causas de la migración, con excepción de la primera oleada de emigrantes comprometida con el régimen de Batista y los intereses del gobierno de Estados Unidos, son las mismas que impulsan la movilidad transfronteriza de millones de personas en todo el mundo.

 Están asociadas a los enormes desafíos que enfrenta la humanidad, derivados de la polarización de la riqueza que ha profundizado la brecha entre los países del llamado Sur geopolítico y aquellos que concentran los mayores recursos, el acceso privilegiado a la información, el conocimiento y la tecnología, como resultado del saqueo sistemático y acumulativo de las riquezas naturales y humanas de los países que hoy son los principales emisores de migración internacional. Esas causas, en el mundo globalizado de hoy, no respetan fronteras.

Como en la mayoría de los países emisores de nuestra región, los cubanos emigran por causas económicas, razones familiares y otras motivaciones personales, asociadas a factores histórico-culturales, vinculados a la tradición migratoria cubana que está en la raíz misma de la conformación de nuestra nación.

La migración cubana está distribuida por todos los continentes y se inserta en las principales tendencias migratorias internacionales.

 La mayoría de los cubanos radicados en más de 150 países mantienen vínculos normales con sus familiares en Cuba y tienen posiciones de acercamiento y respeto a su patria.

 Aumentan a cifras récord sus visitas al país y la duración de su estancia en el exterior depende cada vez más de los niveles de satisfacción de las expectativas que alcanzan en las sociedades receptoras y del logro de una situación migratoria que les permita la movilidad.

La distribución de la migración internacional cubana está relacionada con la vecindad geográfica, la proximidad cultural y lingüística con los países receptores, la tradición migratoria y los rasgos que históricamente han conformado los más antiguos asentamientos de cubanos en el mundo.

 Se relaciona también con las características de las relaciones oficiales, el volumen y la naturaleza de la presencia cubana en el extranjero, los contactos e intercambio de viajeros.

Sin embargo, la política migratoria implementada por Estados Unidos para Cuba ha alterado la composición, fluidez e intensidad de la migración cubana y ha modificado su distribución geográfica, pues las redes criminales que manejan el tráfico ilícito de migrantes han provocado el tránsito de cubanos por terceros países, que se ubican en una posición estratégica en los caminos de la migración hacia Estados Unidos.

Hoy, cerca del 85,7 % de los cubanos radicados en el exterior viven en Estados Unidos. El 77 % de ellos se concentra en el sur del país, y más de dos tercios —el 68 %— están radicados en la Florida, donde representan el 6,5 % de la población total del Estado y constituyen el mayor grupo de origen hispano.

Los programas de inmigración que mantiene Estados Unidos le permiten seleccionar las características de los migrantes cubanos de acuerdo con sus intereses durante el proceso de otorgamiento de visados.

 Así por ejemplo, condiciona y favorece el otorgamiento de visas por el Programa de los Estados Unidos para Refugiados (United States Refugee Program) a aquellos cubanos que muestren suficientes "méritos" en su actividad contrarrevolucionaria como elemento para estimular su labor de desestabilización interna.

De igual forma, privilegia la emigración de las personas más calificadas, de modo que más de la mitad del millón de cubanos que llegaron a la Florida después de 1990 poseen indicadores de instrucción superiores a otros grupos hispanos.

Un ejemplo de ello es el Programa de Profesionales Cubanos de la Medicina Bajo Palabra (Cuban Medical Professional Parole Program), que fue creado durante la presidencia de George W. Bush en agosto del 2006, para promover la emigración de personal médico cubano, desde terceros países y que ha continuado bajo el gobierno de Obama.

Con fines meramente políticos, el Programa se propone desacreditar y entorpecer la colaboración médica cubana con países amigos y profundizar la afectación que ya produce el bloqueo económico sobre un sector estratégico para el país. Pretende utilizar en su juego político a profesionales de reconocida calidad científica y humanismo, que desempeñan una labor de alta sensibilidad y valor para la población, a los que luego de ser atraídos por la propaganda, se les obstaculiza continuar su práctica profesional.

Así, el fenómeno, sustentado nuevamente en la Ley de Ajuste Cubano, es un caso clásico de robo de cerebros, que ha sido calificado por sus efectos como "flujo fatal" y denunciado por otros países afectados y organismos internacionales, como el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La concepción del desarrollo en la Cuba revolucionaria ha estado fundamentada en la integración de lo económico y lo social, sobre la base de la educación y la formación de capital humano.

El lugar que ocupa el tema migratorio en la política de hostilidad de Estados Unidos hacia Cuba, su uso como instrumento para manipular sentimientos y aspiraciones humanas en función de sus intereses y objetivos, obliga al Estado revolucionario a protegerse y encontrar formas para preservar los recursos humanos calificados, imprescindibles para el desarrollo del país.

Evaluado así, el tema mantiene una significación humana, cultural-identitaria, pero también socioeconómica, política y de defensa para Cuba.