viernes, 13 de abril de 2012

Alguien sabía que iban a asesinar a Kennedy


Nota de José Miguel: El Periódico Granma publica hoy el trabajo que traigo a mi blog para contribuir a que sea ampliamente conocida parte de la tenebrosa conspìración para asesinar al Presidente Kenenndy. Pido a los lectores lo repliquen en otros lugares para su amplia divulgación.

Gabriel Molina

George H. W. Bush y Richard Nixon estaban en Dallas el día del asesinato de John F. Kennedy (JFK), un año después de la Crisis de los cohetes. Sin embargo lo niegan o "no recuerdan."

Brian Latell, alto oficial de la CIA, publicó en estos días el libro The Castro secrets, para dar pie en el Miami Herald a un insidioso título de Glenn Garvin ¿Sabía Castro que iban a matar a Kennedy? Medios como Life y Le Monde Magazine lo reproducen.

Ni Latell ni Garvin preguntaron dónde estaban Nixon y Bush el 22 de noviembre de 1963. Otros sí lo han hecho y ambos políticos contestaron que no recuerdan. Pero Paul Kangas y otros investigadores han revelado evidencias de que ambos estaban en esa ciudad de Texas aquel día. Y que conocían del magnicidio.

Una de las evidencias es un memorándum de Edgar Hoover, director del FBI, donde se revela que George Bush, oficial de la CIA, informó el 23 de noviembre de 1963 cómo estaban reaccionando contra Kennedy los exiliados cubanos. Bush alegó que era otro oficial con el mismo nombre, pero dejó la impresión de que el FBI sabía lo que estaba diciendo. Fletcher Prouty, exoficial de enlace de la CIA, declaró que Bush —ya alto oficial de la agencia en 1960 aunque también lo negaba— tuvo a su cargo la organización de la invasión de Bahía de Cochinos y se ocupó de reclutar los cubanos después sospechosos para el Comité investigador del Congreso de Estados Unidos por el asesinato de JFK.

Carl Freund, del diario Dallas Morning News, entrevistó a Nixon el propio día del magnicidio. El autor intelectual del famoso Watergate aseguró allí que Kennedy excluiría a Lyndon Johnson como Vice de la candidatura en 1964 y arremetió contra el Presidente por las demostraciones raciales: "ofreció más de lo que puede realizar", dijo. El diario agregó que Nixon asistía allí a una reunión de la compañía Pepsi Cola y se hospedó en el hotel Baker. The Dallas Times Herald publicó la víspera del magnicidio una foto tomada en Dallas de Nixon y Donald Kendall, presidente de la Pepsi Cola. Ante las pruebas documentales, Nixon admitió que estuvo allí invitado por Kendall. Kangas refuta que Nixon haya abandonado esa ciudad antes, pues "los documentos del Aeropuerto muestran que se marchó después del asesinato". (1)

En 1991, el agente CIA Chauncey Holt dijo a la revista Newsweek que Kendall era considerado por la agencia como sus ojos y oídos en el Caribe. La CIA es la clave de esa estrecha relación entre el empresario y el político. En Cuba, la Pepsi tenía una fábrica y una plantación que fueron nacionalizadas.

El investigador Carl Oglesby ubica a Nixon junto al vicepresidente Johnson en una fiesta en Dallas la víspera del crimen, conceptuada como coordinación final del magnicidio. En círculos del gobierno y de íntimos de los Kennedy se conocían en 1963 los crecientes enfrentamientos con Johnson. Se aseguraba que iban a denunciar sus corruptas conexiones y dejarlo fuera de la candidatura para los comicios de 1964. Se hablaba también de procesarlo.

El libro El último testigo recoge las confesiones de Billie Sol Estes, un millonario financiero ligado al político texano, sancionado por los tribunales después de ser investigado por Robert Kennedy, entonces Fiscal General. Estes dijo que Johnson le obligó a silenciar los negocios sucios que hacía para ambos. "Según Madeleine Brown, íntima amiga de Johnson, el Vicepresidente asistió con ella el 21 de noviembre a la soirée privada en casa de Clint Murchinson, magnate petrolero de Dallas, donde pronunció una frase enigmática: ‘A partir de mañana esos malditos Kennedy no serán más un problema’". (2)

Oglesby denuncia en The Yankee Cowboy War la presencia en esa fiesta, además de Johnson y Nixon, de J. Edgar Hoover, director del FBI; Allen Dulles, exdirector de la CIA; el millonario petrolero H.L. Hunt; John Connally, exgobernador de Texas; el general Charles Cabell y su hermano Earl, personajes que odiaban a JFK.

El Presidente había cesanteado el 1ro. de febrero de 1962 a Cabell como subdirector de la CIA. El general había tratado de obligar a Kennedy el 19 de abril de 1961 a autorizar el empleo de los cazas de un portaviones estacionado cerca de Cuba que, según él, podían cambiar el curso de la invasión de Girón en unos minutos.

Los jefes del Pentágono, encabezados por Lemnitzer y Walker y los de la CIA, en especial Dulles y Cabell, prácticamente se insubordinaron y siguieron tratando de provocar una intervención militar directa contra Cuba. Por esas razones fue muy sospechosa la decisión del hermano del general Cabell, quien en su condición de alcalde de Dallas desvió el tránsito de la caravana del Presidente, que venía por la calle Mayor hacia el centro de la Plaza Dealey para seguir hacia la autopista Stemmons, como estaba previsto en el plan original.

"En la calle Mayor, continuando por el prado abierto no hubieran podido alcanzarle (los disparos)... en el último momento cambiaron la ruta prevista del presidente de Estados Unidos para hacerla pasar por donde está el almacén". (3) Por ese cambio que introdujo Cabell, doblaron hacia abajo en la calle Houston para hacer un giro de 120 grados que obligó a reducir la velocidad hasta unos 15 kilómetros por hora y tomar hacia la calle Elm, donde se encuentra el almacén y un montículo de hierba. Este dramático giro facilitó la tarea a los asesinos de Kennedy allí emboscados.

Latell y Garvin debieron formular esa pregunta sobre todo a George H. W. Bush, uno de los pocos sospechosos sobrevivientes del crimen. La infatigable labor de los investigadores ha dado lugar a nuevos hallazgos que involucran en el complot del magnicidio a Nixon y también a Lyndon Johnson, sustituto de JFK, la persona más beneficiada con el asesinato.

Tras el asesinato de Robert Kennedy en 1968, Nixon fue elegido Presidente y continuó con sus tretas que le ganaron el mote de Dirty Dick (Ricardito el sucio). Un grupo de agentes y oficiales de la CIA, disfrazados de plomeros, se introdujeron, por encargo de Nixon, en el local del partido demócrata en el edificio Watergate, enclavado en Washington.

En principio se pensó que el objetivo era buscar información para perjudicar a George McGovern, quien aspiraba a la presidencia, pero en realidad el asunto era mucho más grave y sucio. El 23 de junio de 1972 el Presidente Nixon trataba de atajar la investigación del Watergate a cargo de oficiales del FBI como Mark Felt, quien recientemente resultó ser "Garganta Profunda", el informante secreto del diario The Washington Post, que contribuyó a esclarecer los hechos.

En los primeros días del escándalo, Nixon hizo que su ayudante John Ehrlichman llamase a la Casa Blanca a Patrick Gray, director del FBI en sustitución de Edgar Hoover y le advirtiese que seis files escritos por Hunt en poder del FBI eran dinamita política y no deberían ver la luz del día. Gray se llevó los seis files a su casa y los quemó. Eso mismo hizo John Dean, consejero del presidente, con el diario de Hunt. Pero las grabaciones de los diálogos en la Casa Blanca, revelaban la causa del desvelo de Nixon por la detención de Hunt y el resto de los implicados.

Trataba de esconder que la operación expondría la conexión con el asesinato de Kennedy y accedió a que entregasen a Hunt un millón de dólares. Temeroso por las posibles consecuencias de la trampa, Nixon exigía a su jefe de personal, H.R. Haldeman, presionar a sus compinches de la CIA George Bush, Richard Helms y Vernon Walters: "Mira, el problema es que esto abrirá el agujero completo de la Bahía de Cochinos". (4) "Nosotros protegimos a Helms en un montón de cosas —expresaba Nixon—. Bush hará cualquier cosa por nuestra causa". (5)

La apasionada agitación con que reaccionó Helms, gritando que no tenía nada que ver con la Bahía de Cochinos, llenó de asombro a Haldeman. El hombre de confianza del Presidente realizó la tarea encomendada, pero el escándalo había avanzado demasiado por las revelaciones de las grabaciones en La Casa Blanca y se vio obligado a informar a Nixon que ya no podían hacer nada.

En su posterior libro Los Fines del Poder, Haldeman confiesa que Nixon siempre que se refería al magnicidio lo disfrazaba como el asunto de la Bahía de Cochinos. Las grabaciones están llenas de esas referencias. Uno de los ladrones disfrazados de plomeros, Frank Sturgis, confesó cinco años después cuál era la motivación tan poderosa que inquietaba a Nixon: "la razón para penetrar en el hotel Watergate era las fotos sobre nuestro papel cuando el asesinato de Kennedy". (6) Los "plomeros", todos oficiales y agentes de la CIA, eran E. Howard Hunt, quien encabezaba el grupo; James W. McCord Jr. y los cubanos Virgilio R. González, Bernard L. Barker y Eugenio Martínez, participaron de un modo u otro en la invasión por Girón. Y salvo McCord, fueron investigados por el magnicidio.

En sus memorias, Espía Americano, Hunt manifiesta que William Harvey, colocado por la CIA a la cabeza de la Fuerza de Tarea W, a fin de dirigir los complots para asesinar a Fidel, pudo haber jugado con David Morales, el más reconocido asesino dentro de la CIA, el rol principal en organizar el asesinato de Kennedy. En el año 2004 Hunt dictó otras revelaciones en un video a su hijo St. John, quien se lo había pedido cuando sintió cercano el deceso de su padre por un cáncer. Hunt manifestó que Frank Sturgis, uno de los "plomeros" de Watergate, lo invitó a una reunión clandestina de la CIA en la cual estaba presente Morales y discutieron sobre el gran evento, que después supo era un complot para asesinar a Kennedy. Hunt admitió crípticamente que participó, pero "como un jugador de reemplazo", pues tenía reparos.

El diario Nuevo Herald, al comentar el libro de Latell, trató de exonerar a la CIA y los grupos mafiosos y otros intereses espúreos por la invasión de 1961, la Crisis de los cohetes en 1962 y el asesinato de Kennedy, acontecimientos ligados como vasos comunicantes.

La tesis principal de Latell es la del asesino único: Lee Harvey Oswald, ligado a Cuba. Este fue precisamente la primera prueba de que hubo una conspiración oficial. Ese complot merece otro análisis.

(1) The Realist No.117, verano de 1991, p.7.

(2) William Reymond. JFK, Le dernier temoin. Editions Flammarion. París. 2003. pp 259

(3) Jim Garrison . JFK Tras la pista de los asesinos Ediciones B S.A. Barcelona1992, p. 145

(4) Stanley I. Kutler (ed.) Abuse of Power Simon and Schuster, New York. 1997), pp. 67-69

(5) San Francisco Chronicle, mayo 7 de 1977.

(6) Ibid.

jueves, 12 de abril de 2012

EMBAJADOR CUBA 11 DE ABRIL.m4v


“No puedo ratificar ni afirmar que aquí no haya ningún asilado (…) porque no pude dar una revisión a la Embajada”, fueron las palaras de Capriles Radonski, candidato opositor a la Presidencia de Venezuela, en uno de los hechos más polémicos de abril de 2002: el asedio a la Embajada de Cuba. Rogelio Polanco Fuentes, embajador de Cuba en Venezuela, conversó sobre este tema con Noticias24

1. Los locales de la misión son inviolables. Los agentes del Estado receptor no podrán penetrar en ellos sin consentimiento del jefe de la misión.

2. El Estado receptor tiene la obligación especial de adoptar todas las medidas adecuadas para proteger los locales de la misión contra toda intrusión o daño y evitar que se turbe la tranquilidad de la misión o se atente contra su dignidad.

3. Los locales de la misión, su mobiliario y demás bienes situados en ellos, así como los medios de transporte de la misión, no podrán ser objeto de ningún registro, requisa, embargo o medida de ejecución.

Publicado el 10/04/2012 por


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miércoles, 11 de abril de 2012

Comentando al ALBA.




Por Leo García Ramos*

El programa radial Al Alba, de la emisora provincial Radio 26, de Matanzas, Cuba, tiene el objetivo de difundir el acontecer latinoamericano, su cultura y tradiciones, al resaltar los hechos y conmemoraciones históricas más importantes de nuestros pueblos, y muy especialmente de los que integran la Alianza Bolivariana para las Américas.

El colectivo que dirijo y que conforman Iris Castro, Mercy Garcés, Yanay Navarro, Jesús García y Yamel Arias, elabora semanalmente un producto radiofónico que, desde finales de 2010, sale al aire todos los sábados a las 12:15 PM con 45 minutos de duración, por la frecuencia 97.3 y 104.3 en FM y 1320 y 1060 en AM.

La edición del sábado 7 de abril la dedicamos al hermano pueblo de Puerto Rico, que recordó este domingo al Padre de la Patria, al héroe de la bella isla caribeña que soñó con la independencia de su país y con la de nuestros pueblos de América. Ramón Emeterio Betances fue además promotor de la Confederación de las Antillas.

Desde 1868 estuvo constantemente ligado a Cuba y asus luchas revolucionarias. Ofreció sus servicios como Miembro de la Junta Central Republicana de Cuba y Puerto Rico y fue agente cubano en Haití y Santo Domingo. Exiliado en París, no hay un solo periódico al que no haya dado algún artículo favorable a los cubanos; protestó junto a la emigración contra el pacto del Zanjón y en 1895, ya anciano, fue el representante de Cuba en todo el continente europeo.

En su natal Puerto Rico fue uno de los artífices del Grito de Lares. Su accionar estuvo vinculado a las luchas por la emancipación de los esclavos, a la vez que ejercía su profesión de médico en Mayagüez, donde fundó un hospital y una sociedad secreta abolicionista dedicada a liberar a los niños negros que eran bautizados, pagando a sus amos 25 pesos por cada uno.

Esa tarea y el auxilio que prestaba a los esclavos fugitivos le valieron la expulsión del país en 1858, pero ya entonces había ganado también el sobrenombre de “El médico de los pobres”.

Recordamos en Al Alba, el aniversario del natalicio de Betances, el 8 de abril de 1827, porque no olvidamos que él, junto a Máximo Gómez, José Martí y Antonio Maceo, concibieron la revolución de Cuba y Puerto Rico como una sola.

Otros temas que abordaremos durante el mes estarán relacionados con la fundación en La Habana, Cuba, de la Casa de las Américas, institución cultural destinada hace ya 53 años a divulgar, investigar, auspiciar premios y publicar la labor artística de todo el continente. También recordaremos el cruel ahorcamiento en 1792 de Joaquín José de Silva Xavier, conocido como Tiradentes, el primer mártir de Brasil.

El próximo sábado 14 nuestro espacio estará dedicado a uno de los grandes exponentes del Modernismo en América, al poeta peruano César Vallejo, quien dejó de existir el 15 de abril de 1938 y nos dejó un legado que ha ejercido enorme influencia en las generaciones literarias que le han sucedido. Junto a José Martí, precursor del Modernismo en América y Rubén Darío, su máximo exponente, César Vallejo resulta imprescindible en la literatura latinoamericana y universal.

Estos y otros temas serán transmitidos por las frecuencias de Radio 26 desde Matanzas, Asiento de Playa Girón.Mientras, yo seguiré desde aquí Comentando AL ALBA.


*Director y Realizador radial de Radio 26 en Matanzas.

martes, 10 de abril de 2012

Dilma Rouseff pidió a Obama revisar la postura de su país con respecto al bloqueo a Cuba


el 10/04/2012

Durante el encuentro celebrado con el presidente estadounidense, Barack Obama, Rousseff expresó su preocupación por el impacto de las políticas monetarias expansivas de las economías desarrolladas sobre el mundo en desarrollo.
También criticó a Estados Unidos y Europa en ocasiones anteriores por causar un "tsunami monetario" que inunda de liquidez a Brasil y provoca un alza del real, lo que hace menos competitivas las exportaciones del país sudamericano.
Pidió además a su homologo revisar la postura de su país con respecto al bloqueo a Cuba.

lunes, 9 de abril de 2012

Las ilusiones de Stephen Harper



Creo, sin ánimo de ofender a nadie, que así se llama el Primer Ministro de Canadá. Lo deduzco de una declaración publicada el “Miércoles Santo” por un vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores de ese país. Son casi 200 los Estados, supuestamente independientes, que integran la Organización de Naciones Unidas.

Constantemente cambian o los cambian. Muchos son personas honorables y amigos de Cuba, pero no es posible recordar los detalles de cada uno de ellos.

En la segunda mitad del siglo XX tuve el privilegio de vivir años de intenso aprendizaje, y apreciar que los canadienses, ubicados en el extremo norte de este hemisferio, fueron siempre respetuosos de nuestro país. Invertían en esferas de su interés y comerciaban con Cuba, pero no intervenían en los asuntos internos de nuestro Estado.

El proceso revolucionario iniciado el 1º de Enero de 1959 no implicó medidas que afectaran sus intereses, los cuales fueron tomados en cuenta por la Revolución en el mantenimiento de relaciones normales y constructivas con las autoridades de aquel país donde se llevaba a cabo un intenso esfuerzo por su propio desarrollo.

No fueron, por tanto, cómplices del bloqueo económico, la guerra, y la invasión mercenaria que Estados Unidos aplicó contra Cuba.

En mayo de 1948, año en que se creó la OEA, institución de bochornosa historia que dio al traste con lo poco que ya quedaba del sueño de los libertadores de América, Canadá estaba lejos de pertenecer a la misma.

Ese status se mantuvo durante más de 40 años, hasta 1990. Algunos de sus líderes nos visitaron. Uno de ellos fue Pierre Elliott Trudeau, brillante y valiente político, muerto prematuramente, a cuyo sepelio asistimos en nombre de Cuba.

Se supone que la OEA sea una organización regional integrada por los Estados soberanos de este hemisferio. Tal afirmación, como otras muchas de consumo diario, encierra un gran número de mentiras. Lo menos que podemos hacer es estar conscientes de las mismas, si se preserva el espíritu de lucha y la esperanza de un mundo más digno.

Se supone que la OEA sea una organización panamericana. Un país cualquiera de Europa, África, Asia o de Oceanía, no podría pertenecer a la OEA por poseer una colonia, como Francia en Guadalupe; o los Países Bajos, en Curazao. Pero el colonialismo británico no podía definir el status de Canadá, y explicar si era una colonia, una república, o un reino.

El Jefe de Estado en Canadá es la Reina de Inglaterra Isabel II, aunque esta deposite sus facultades en un Gobernador General designado por ella. De ese modo cabe preguntar si el Reino Unido es también parte de la OEA.

A su vez, el honorable Ministro de Relaciones Exteriores de Canadá no se atreve a decir si apoya o no a la Argentina en el espinoso tema de las Malvinas. Expresa solo beatíficos deseos de que reine la paz entre los dos países, pero allí Gran Bretaña posee la mayor base militar fuera de su territorio que viola la soberanía Argentina, no se excusó por haber hundido el Belgrano que estaba fuera de las aguas jurisdiccionales establecidas por ellos mismos y provocó el sacrificio inútil de cientos de jóvenes que cumplían su servicio militar.

Hay que preguntarle a Obama y a Harper qué posición van a adoptar frente al justísimo reclamo de que se reintegre la soberanía de Argentina sobre las islas, y se deje de privarla de los recursos energéticos y pesqueros que tanto necesita para el desarrollo del país.

Me asombré realmente cuando profundicé en los datos de las actividades de las transnacionales canadienses en América Latina. Conocía el daño que los yanquis le imponían al pueblo de Canadá.

Obligaban al país a buscar el petróleo extrayéndolo de grandes extensiones de arena impregnadas de ese líquido, ocasionando un daño irreparable al medio ambiente de ese hermoso y extenso país.

El daño increíble era el que las empresas canadienses especializadas en búsqueda de oro, metales preciosos y material radioactivo ocasionaban a millones de personas.

En un artículo publicado en el sitio web Alainet hace una semana, suscrito por una ingeniera en Calidad Ambiental,que nos introduce más detalladamente en la materia que incontables veces se ha mencionado como uno de los principales azotes que golpea a millones de personas.

“Las empresas mineras, el 60% de las cuales son de capital canadiense, trabajan bajo la lógica de aprovechamiento máximo, a bajo costo y corto tiempo, condiciones que son aún más ventajosas sí, en el sitio donde se instalan, se pagan mínimos ingresos tributarios y existen muy pocos compromisos ambientales y sociales…”
“Las leyes de minería de nuestros países […] no incluyen obligaciones y metodologías para el control de impactos ambientales y sociales.”

“…los ingresos tributarios que las empresas mineras pagan a los países de la región son en promedio no más del 1.5% de los ingresos obtenidos.”

“La lucha social en contra de la minería, especialmente la metálica, ha venido creciendo a medida que generaciones enteras han visualizado los impactos ambientales y sociales…”

“Guatemala tiene una fuerza de resistencia ante los proyectos mineros que es admirable, gracias a la apropiación que tienen los pueblos indígenas del valor de sus territorios y sus recursos naturales como herencias ancestrales invaluables.

Sin embargo, en los últimos 10 años, las consecuencias de esa lucha se han visualizado en el asesinato de 120 activistas y defensores de los Derechos Humanos.”

En el mismo artículo se va señalando lo que ocurre en El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica, con cifras que obligan a pensar profundamente en gravedad y el rigor del saqueo despiadado que se va cometiendo contra los recursos naturales de nuestros países e hipotecando el futuro de los latinoamericanos.

La presencia de Dilma Rousseff, de regreso a su país, con escala en Washington, servirá para que Obama se persuada de que aunque algunos se refocilan pronunciando melosos discursos, Latinoamérica está lejos de ser un coro de países demandando limosnas.

Las guayaberas que usará Obama en Cartagena es uno de los grandes temas de las agencias noticiosas: “Edgar Gómez […] ha diseñado una para el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, que la exhibirá durante la Cumbre de las Américas”, nos cuenta la hija del diseñador, y añade: “Se trata de una guayabera blanca, sobria y con un trabajo manual más notorio de lo habitual…”.

De inmediato la agencia de noticia agrega: “Esta camisa caribeña tiene su origen en las orillas del río Yayabo, en Cuba, por eso inicialmente se llamaban yayaberas…”.

Lo curioso, amables lectores, es que Cuba está prohibida en esa reunión; pero las guayaberas, no. ¿Quién puede aguantar la risa?. Hay que correr para avisarle a Harper.




Fidel Castro Ruz
Abril 8 de 2012
8 y 24 p.m.

viernes, 6 de abril de 2012

Tenemos muchas razones para estar satisfechos.


Por: José Miguel Vázquez.

Ayer todo fue alegría en la provincia de Matanzas, hacía 20 años que un equipo de pelota no clasificaba para una seria de post temporada.

En Jaguey Grande lugar donde Matanzas arribó a su juego ganado 50, toda era alegría y felicidad, la noticia corrió como pólvora por todo el territorio.

Cuando vino a dirigir el maltrecho equipo de pelota de nuestra provincia, Víctor Mesa dijo: Vamos a traer otra vez la televisión al Victoria de Girón, vamos a ganar 50 juegos, y vamos a clasificar. Y todo eso se cumplió. NO NO Víctor no es un mago ni nada por el estílo, solo que desplegó los elementos necesarios para ganar, que son: disciplina, consagración, entrenamiento riguroso, exigencia e inteligencia al tomar decisiones .

Es verdad que se le tilda de tener un carácter violento, pero nadie es perfecto, es su forma de ser y creo que ya lo esté superando.

Victor es una gloria del deporte en Cuba y los matanceros lo queremos mucho.
El NO dijo nunca que ibamos a ganar el campeonato, solo dijo que ibamos a clasificar, y lo cumplió. Les dejo con lo publicado en Granma hoy.

Los Cocodrilos de Matanzas se convirtieron en el primer equipo que consigue su pase a las rondas finales de la 51 Serie Nacional y, al mismo tiempo, implantaron un récord de victorias para un conjunto con ese nombre, al conseguir ayer su éxito número 50 a costa de los Sabuesos de Holguín.

Los yumurinos, con el mejor average de la justa, 595, ya resultan inalcanzables para el ocupante del quinto lugar de la zona occidental, Pinar del Río, al cual solo le restan por efectuar ocho desafíos. En el supuesto caso de un empate, matanceros y vueltabajeros igualaron a tres triunfos en su serie particular, pero los primeros tienen seis carreras de ventaja. En la pasada Serie, Matanzas finalizó con balance de 34 triunfos y 55 fracasos, en el puesto número 14

Inmutable política de hostilidad hacia Cuba.


Nota de José Miguel: LLegará el día en que los cubanos de la Florida y otras partes de EEUU, den totalmente las espaldas a la Maffia derechista de Miami, que solo buscar ganar dinero a través del negocio de la contrarrevolución. Cuba desea tener relaciones normales con la emigración cubana radicada allí y en cualquier parte del mundo. El presente artículo de Manuel Yepe se explica por sí solo.


Manuel E. Yepe

Aunque todas las encuestas de opinión muestran que la mayoría de los ciudadanos estadounidenses discrepan de la política oficial de su país respecto a Cuba, hasta los más partidarios de la normalización de los vínculos con la isla vecina suelen partir de concepciones erróneas —o al menos inexactas— en cuanto al origen y los aspectos más censurables de esta política.

La más extendida de estas concepciones es la de que el curso hostil de las relaciones con el pequeño país vecino es incorregible por la presión política que ejerce la inmigración de origen cubano radicada en la Florida, cuyo apoyo la hace intocable en periodos de elecciones federales.

Pero la inmigración cubana no es la más numerosa en Estados Unidos, ni siquiera entre las hispanas.

Tampoco el llamado lobby cubano es un grupo de presión característico, pues no responde, como los demás en el Congreso, a un gobierno extranjero que lo utiliza para ejercer influencia en la política exterior de Washington como extensión del trabajo de sus embajadas. El lobby cubano se manipula desde adentro como grupo de presión contrario a las relaciones entre Estados Unidos y Cuba.

La responsabilidad por la existencia y "fortaleza política" del llamado lobby cubano en el Congreso no radica verdaderamente en la comunidad de inmigrantes cubanos en la Florida, sino en una estrategia de dominación de la derecha ultraconservadora de Estados Unidos, con objetivos políticos claramente definidos que incluyen el mantenimiento de la tensión en el Estrecho de la Florida.

Las leyes estadounidenses conceden a los inmigrantes cubanos, con fines promocionales y como acción de guerra contra la isla, prerrogativas tales como admisión automática, ubicación laboral al arribo, asistencia económica y privilegios en el proceso para recibir la condición de residentes y luego la ciudadanía, beneficios que no son brindados a inmigrantes de otras nacionalidades.

Buena parte de los cubanos llegados durante los tres primeros años que siguieron al triunfo revolucionario en la Isla, fueron reclutados por los cuerpos de inteligencia estadounidenses para ser utilizados en acciones agresivas contra Cuba, dada su experiencia represiva adquirida al servicio de la tiranía derrocada. Algunos sirvieron, así mismo, para el desarrollo de acciones de guerra sucia contra las fuerzas patrióticas que —siguiendo el ejemplo cubano— se lanzaban a la lucha contra las tiranías militares impuestas por Washington en varias naciones de la región.

Así se conformó un ejército informal de personas de habla hispana, capaz de enmascarar la mano estadounidense en acciones de violencia contrarrevolucionaria, como la genocida operación Cóndor que, en mayor o menor medida, sufrió toda Latinoamérica.

La fortaleza económica del "exilio cubano" nació del dinero mal habido extraído de Cuba, en grandes cantidades, ante la previsible caída del dictador Fulgencio Batista, al que se sumó el que llevaron consigo los prófugos de la justicia que huyeron junto al tirano.

Creció con el financiamiento de la CIA para sabotajes en la Isla y los presupuestos del Departamento de Estado para la creación de organizaciones de terroristas "pro-democratización" de Cuba que, en ocasiones, incursionaban en el narcotráfico con la protección que les garantizaban la CIA y el dominio de la logística y las comunicaciones con que esta agencia les había habilitado.

Los abundantes recursos financieros asignados al proyecto aportaron relevancia social en el Sur de la Florida a esta formación de mercenarios presentados por los medios dominantes como "luchadores por la libertad y la democracia". Otros cubanos que emigraban por temor a los efectos del bloqueo y ante la creciente agresividad militar de Estados Unidos, o directamente afectados por la radicalización del proceso revolucionario, fueron sumándose a los esfuerzos estadounidenses por recuperar el dominio de la Isla y evitar la propagación de su ejemplo.

Veinte años después muchas de esas personas, enriquecidas y amparadas por la CIA y demás agencias de inteligencia a las que habían servido, fueron transformadas en políticos estadounidenses. Desde entonces dedicaron su tiempo a hacer terrorismo contra Cuba en el terreno de la política en Estados Unidos y a emplear sus puestos para socavar la política exterior hacia Cuba, favoreciendo sus agresivas agendas.

La administración de Reagan hizo el milagro de lavar sus expedientes para llevarlos a ocupar cargos políticos en todos los niveles. Algunos son hoy congresistas federales integrados en la extrema derecha conservadora de Estados Unidos y jurados enemigos de las relaciones con nuestro país.

Es esa la razón por la que los desmanes del "lobby cubano" no son atribuibles a los cubanos, sino al orden establecido en Estados Unidos, que podría desecharlo en cualquier momento, como tantas veces lo ha hecho con quienes le han servido y han dejado de serle útiles.