Un espacio virtual de informaciones, opiniones e intercambio de criterios sobre un amplio universo de temas de interés humano de Matanzas, Cuba y el mundo.
martes, 31 de julio de 2012
Cuba: Confirma Jens Aron Modig declaración del gobierno cubano sobre el accidente de Payá
Publicado el 30/07/2012 por VideosCubaHoy
El ciudadano sueco Jens Aron Modig
ratificó la versión del gobierno cubano sobre el accidente del pasado 22
de julio, en el que fallecieron los ciudadanos cubanos Oswaldo Payá
Sardiñas y Harold Cepero, y ofreció otras informaciones sobre las
circunstancias del suceso y las actividades que realizaban en el país,
él y el ciudadabi español Ángel Carromero Barrios.
Categoría:
Etiquetas:
"La verdad y la razón" Editorial de Granma.
La verdad y la razón
Desde el pasado 22 de julio, se han publicado más de 900 informaciones de prensa y 120 mil mensajes en las redes informáticas sobre el lamentable accidente de tránsito ocurrido esa tarde en que fallecieron dos ciudadanos cubanos y resultaron lesionados un español y un sueco.
Solo los más vociferantes de la mafia anexionista de Miami acusaron a Cuba de haber realizado un asesinato político.
El candidato republicano en Estados Unidos, el Departamento de Estado y, curiosamente, el vocero de la Presidencia de Chile estuvieron entre el puñado de calumniadores que pidieron "una investigación transparente".
La Nota Informativa del Ministerio del Interior, publicada el pasado viernes 27, cerró el paso a la infame insinuación, con testimonios irrefutables de peritos y testigos presenciales, incluidos los dos extranjeros participantes en el trágico suceso.
Es conocida la historia inmaculada de una Revolución que triunfó y ha sido defendida durante medio siglo sin una sola ejecución extrajudicial, sin un desaparecido, un torturado, un secuestrado, un solo acto terrorista.
No es Cuba, sino Estados Unidos, quien ostenta un vergonzoso récord en materia de asesinatos políticos y ejecuciones extrajudiciales, incluso con aviones no tripulados; de secuestros, torturas en campos de concentración como el de la ilegal Base Naval de Guantánamo y en las cárceles, aplicación arbitraria y racista de la pena de muerte, y crímenes contra civiles inocentes en Iraq, Afganistán, Paquistán y otras naciones.
Todos conocen también la participación de algunos de los aliados europeos de la OTAN en esos actos, en particular los secuestros de ciudadanos de otros Estados, los vuelos secretos de la CIA, las cárceles clandestinas en Europa y la intervención de su personal en las torturas.
Por su parte, el monopolio financiero-mediático, que tradicionalmente difama a Cuba, se concentró en enaltecer a los supuestos "luchadores por la libertad" sin respetar límites éticos ni la muerte de seres humanos, lamentable en cualquier circunstancia.
No se puede tapar el sol con un dedo: pese a la censura y la manipulación, es bien sabido que, en nuestra tierra, la contrarrevolución siempre ha sido y es mercenaria. Son vulgares agentes que el gobierno de los Estados Unidos y sus aliados pagan, abastecen e instruyen. Traicionan a su Patria por unas monedas.
Algunos de ellos, sin mínima decencia, armaron un macabro espectáculo para la prensa extranjera que detuvo, en plena calle, el cortejo fúnebre de uno de los fallecidos en el accidente. La rápida y enérgica respuesta del pueblo obligó a la Policía Nacional Revolucionaria a extraerlos del lugar. Generosamente, no se les instruyeron cargos y regresaron a sus casas pocas horas después.
Pero lo más interesante de la desproporcionada cobertura de prensa internacional a los hechos acaecidos, es que pocos se preguntan qué hacían en nuestra isla los dos políticos europeos lesionados.
El conductor del automóvil era Ángel Carromero Barrios, no precisamente un turista español como los miles que disfrutan de sincera y cálida hospitalidad en nuestro país. Ahora se sabe que es el Vicesecretario General de Nuevas Generaciones, sector juvenil del Partido Popular de España, cercano a los connotados anticubanos José María Aznar, expresidente del gobierno, y Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid.
El otro pasajero era Jens Aron Modig, líder del Partido Demócrata Cristiano Sueco, émulo del ultraconservador "Tea Party" norteamericano, y presidente de su Liga Juvenil, con nexos, entre otras organizaciones anticubanas, con el Instituto Republicano Internacional (IRI) y vinculado a quienes en la derecha nórdica más nos hostigan.
Entraron a nuestro territorio el 19 de julio, con Visas de Turista, y disimuladamente, en violación de su estatus migratorio, se involucraron en actividades netamente políticas contra el orden constitucional.
No lo hicieron por su iniciativa, sino como parte de una operación organizada por Anikka Rigo, jefa de la Sección de Relaciones Exteriores del Partido Demócrata Cristiano Sueco, con el objetivo de traer financiamiento al minúsculo y contrarrevolucionario Movimiento Cristiano Liberación, que presidía Oswaldo Payá, uno de los fallecidos en el accidente; y de asesorar la constitución de una organización juvenil asociada a este.
Con ese propósito, el diputado del PP, Presidente de Nuevas Generaciones, miembro del Comité Ejecutivo Regional del PP y ex Asesor de Aznar, Pablo Casado Blanco, había instruido a Carromero ponerse en contacto con la española Cayetana Muriel Aguado, residente en Suecia y también del Partido Demócrata Cristiano Sueco, de la que recibió instrucciones, el dinero a entregar y un teléfono celular programado con los números necesarios. Posteriormente, Carromero contactó al sueco Modig mediante Facebook y luego se conocieron en un restaurante madrileño.
Modig ya nos había visitado en el 2009 con similares propósitos, bajo instrucciones de Víctor Olmedo Capdepon, dirigente del Partido Demócrata Cristiano Sueco y Redactor en Jefe de la revista contrarrevolucionaria "La Primavera de Cuba", radicada en Estocolmo y financiada por el Centro Internacional Demócrata Cristiano Sueco.
Habiendo entregado el dinero al destinatario y asesorado la creación del grupúsculo juvenil, se dirigían a Santiago de Cuba con propósitos similares cuando ocurrió el accidente.
Los dos ciudadanos extranjeros recibieron asistencia consular. El español Ángel Carromero Barrios se encuentra instruido de cargo por homicidio en ocasión de conducir vehículo por la vía pública. Al sueco Jens Aron Modig se le permitió retornar a su país, pese a las actividades ilegales que realizó y a la violación de su estatus migratorio.
La operación descrita es una más entre muchas organizadas desde Miami, fundamentalmente, y también desde Madrid y Estocolmo.
Durante el pasado mes de marzo, días antes de la visita del Papa Benedicto XVI, ocho jóvenes mexicanos viajaron como turistas a territorio cubano, con el objetivo de incitar al pueblo a protestar en las calles y a tomar iglesias, distribuir volantes y crear desórdenes en las actividades del Sumo Pontífice.
Cuatro de ellos fueron detenidos, los que reconocieron haber sido pagados, entrenados e instruidos por Orlando Gutiérrez Boronat, del Directorio Democrático Cubano, de Miami, para llevar a cabo esa operación de abastecimiento y propaganda. Informaron además que el jefe del operativo en México fue René Bolio Hollarán, exSenador suplente del Partido de Acción Nacional (PAN), vinculado estrechamente a cabecillas de la mafia de la Florida.
Anteriormente, se había habilitado el sitio de Facebook "Por el Levantamiento Popular en Cuba", que registra 13 proyectos para promover la "desobediencia civil".
Uno de los planes de la organización abiertamente contrarrevolucionaria "Raíces de Esperanza" es el envío de más de 10 mil celulares para promover acciones contra el sistema político cubano.
Este año, se conoció la incitación mediante un servicio denominado "WoS", que posibilita el acceso a sitios web con información sobre lo acontecido en el Medio Oriente, a desarrollar aquí "levantamientos populares" de corte similar.
Otros programas han estado dirigidos a fabricar eventuales líderes de "oposición", proporcionándoles acceso a Internet, a las redes sociales, computadoras y variados medios técnicos, con manifiesto propósito político, en contraste con la aplicación del bloqueo en el área de las telecomunicaciones.
En la propia sede de la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana, con abiertos propósitos subversivos, se facilitan miles de horas de conexión ilegal a Internet y se imparten cientos de horas de cursos conspirativos, en abierta violación de las leyes nacionales y de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas.
Hay copiosa evidencia de que el gobierno norteamericano sigue la política de "cambio de régimen" en nuestra nación, mediante el bloqueo económico, político y mediático y la subversión.
Solo entre el 2009 y el 2012, el Departamento de Estado y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) han recibido un presupuesto público de 75 millones de dólares para programas subversivos contra Cuba.
Otras agencias e instituciones norteamericanas y europeas canalizan fondos con idénticos objetivos: el Instituto Nacional Demócrata (NDI); el Instituto Republicano Internacional (IRI); la Fundación Nacional para la Democracia (NED); la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA); Solidaridad Española con Cuba; el Grupo "Prisa"; la Federación Española de Asociaciones Cubanas; el Instituto Democrático Europeo (EDI); "People in Need"; el Centro para la Apertura y Desarrollo de América Latina (CADAL) y la Fundación Panamericana para el Desarrollo (FUPAD); entre muchas otras, sin contar los millones en fondos secretos que los servicios de inteligencia, como la CIA, dedican a la subversión contra Cuba.
Con toda razón, el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro Ruz, durante la clausura del IX Período Ordinario de Sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular, el 23 de julio, expresó que "Estados Unidos no cesa en su afán de formar una quinta columna en suelo patrio y en el empleo de novedosas tecnologías con fines subversivos".
Los grupos más reaccionarios y violentos de Miami no cejan en sus propósitos de incitar al pueblo a la "rebelión" contra el gobierno que, libre y soberanamente, ha elegido. Sueñan con desestabilizar el país, crear condiciones para repetir lo ocurrido en Libia o Siria y provocar una intervención militar norteamericana.
En el informe al VI Congreso del Partido, Raúl había advertido que "¼ lo que nunca haremos es negarle al pueblo el derecho a defender a su Revolución, puesto que la defensa de la independencia, de las conquistas del socialismo y de nuestras plazas y calles, seguirá siendo el primer deber de todos los patriotas cubanos".
Como exclamara Martí, "la razón es nuestro escudo"
viernes, 27 de julio de 2012
Nota oficial del Ministerio del Interior sobre accidente de tránsito
Como informó el diario Granma, el pasado 22 de julio a las 13:50 horas, un auto Hyundai Accent matrícula de turismo T31402, se salió de la vía y se impactó contra un árbol en un
tramo de la carretera Las Tunas-Bayamo, en la localidad de Las Gabinas, provincia Granma.
En este lamentable accidente fallecieron los ciudadanos Oswaldo José Payá Sardiñas y Harold Cepero Escalante; mientras que resultaron lesionados leves los extranjeros Ángel Francisco Carromero Barrios y Jens Aron Modig, de ciudadanías española y sueca, respectivamente.
Durante el proceso investigativo, se precisó que el vehículo salió de La Habana sobre las 06:00 horas de ese día, conducido por Ángel Carromero, y se dirigió a Santiago de Cuba. Jens Aron viajaba en el asiento delantero derecho; Oswaldo Payá en el asiento trasero izquierdo y a su lado Harold Cepero. Estos dos últimos no llevaban puesto el cinturón de seguridad.
El tramo de la carretera en que ocurrió el accidente está en reparación y por espacio de unos dos kilómetros no se encuentra pavimentada la superficie de rodamiento, lo cual lo convierte en una especie de terraplén con abundante gravilla; por tanto, muy resbaladizo. El análisis pericial arrojó que el lugar es una vía recta que cuenta con buena visibilidad y había una señal que indicaba la existencia de hombres trabajando en su mantenimiento, precedida de otras similares que alertan a los conductores de los tramos en reparación.
Al respecto, el apartado dos del artículo 127 de la Ley 109, de seguridad vial, establece que “no se debe conducir un automóvil a una velocidad mayor de 60 kilómetros por hora en camino de tierra o terraplén”; y en el 128 que “Sin perjuicio de lo dispuesto en los artículos anteriores, en relación con el límite general de velocidad, el que guíe un vehículo o animal por la vía debe tener pleno dominio de su movimiento y está obligado a moderar la marcha y si es preciso detenerla siempre que la circulación, estado de la vía o la visibilidad lo imponga”, en especial, “cuando la superficie está resbaladiza por agua, grasa, arena, lodo u otras sustancias o éstas puedan proyectarse hacia los vehículos y peatones”.
El dictamen pericial y las declaraciones de tres testigos presenciales del accidente: José Antonio Duque de Estrada Pérez, Lázaro Miguel Parra Arjona y Wilber Rondón Barrero, permitieron establecer que el auto irrumpió al terraplén a exceso de velocidad. Al respecto, el Capitán Jorge Fonseca Mendoza, perito del lugar del hecho (12 años de experiencia), apuntó que el conductor aplicó los frenos de una manera abrupta, ochenta metros después de haber entrado al terraplén, perdió el control del vehículo y el carro giró del costado izquierdo por espacio de 63 metros, con el frente hacia la cuneta y el maletero hacia el centro de la vía, hasta impactar con un árbol en el borde derecho de la carretera, lo cual confirma la extrema velocidad con que era conducido.
José Antonio Duque de Estrada, trabajador del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), quien reside en el municipio granmense de Río Cauto y transitaba por el lugar del hecho en una bicicleta, declaró al Órgano de Instrucción:
“El carro me pasó a alta velocidad por al lado, con seguridad iba a más de 100 kilómetros por hora. Rebasó a un tractor que también iba en la misma dirección y después vi una tremenda polvareda, cuando entró a un tramo que está en mal estado. Al aproximarme, ya con menos polvareda, vi al carro impactado contra un árbol en la cuneta. A mi modo de entender, la razón más clara que yo veo del accidente es el exceso de velocidad. Al caer en el terraplén no es lo mismo que en el pavimento, no hay freno que valga, el carro no se sujeta, se desliza y se impactó contra el árbol”.
Por su parte, Lázaro Miguel Parra Arjona, tractorista del INRH y vecino de La Sal, en el municipio Yara, confirmó esta versión: “El carro me adelantó a gran velocidad; luego vi la nube de polvo fuerte y cuando bajó el polvo pude ver el auto impactado en el árbol que está en la cuneta”.
Tanto José Antonio como Lázaro conducían en la misma dirección del auto accidentado, pero Wilber Rondón Barrero, campesino de Río Cauto, venía en dirección contraria, a unos cien metros de distancia del sitio donde ocurrió el siniestro. “Cuando me acercaba vi que el carro perdía el control y se impactaba contra un árbol de la cuneta”, declaró.
Un equipo de la Dirección de CriminaIística integrado por: Teniente Coronel Misael Fontes Pérez, oficial de la Sección de Averías, Explosiones e Incendios (19 años de experiencia como perito); Teniente Coronel Inardi Reyes Uriarte, Jefe de la Sección Provincial de Criminalística de Granma (11 años de experiencia como perito); y el Capitán Jorge Fonseca; de conjunto con Fidel Núñez Guevara, Jefe de Ingeniería del Tránsito en la provincia Granma (9 años de experiencia como perito), concluyó categóricamente que el conductor manejaba a exceso de velocidad y que el vehículo presentaba una abolladura de 67 centímetros de ancho con 45 centímetros de profundidad en el lateral izquierdo trasero, perpendicular al eje longitudinal del auto (lugar donde viajaban los fallecidos), como consecuencia de un fuerte golpe que deformó sustancialmente el monochasis y el techo, cuyas características y dimensiones se corresponden con el tronco del árbol referido.
El dictamen médico forense indica que Oswaldo Payá falleció instantáneamente a consecuencia de un traumatismo craneoencefálico como resultado del fuerte impacto recibido; mientras que Harold Cepero murió en el hospital clínico quirúrgico Carlos Manuel de Céspedes, de la ciudad de Bayamo, debido a una insuficiencia respiratoria aguda por tromboembolismo pulmonar graso del lóbulo superior del pulmón izquierdo, derivada de la fractura fragmentada del fémur izquierdo.
Ángel Carromero declaró al Órgano de Instrucción que no recordaba haber visto la señalización que alerta sobre el estado en que se halla la vía. Añadió que irrumpió al terraplén a una velocidad que no puede precisar, debido a que no iba observando el cuentamilla y al percatarse de que transitaba sobre grava, intentó disminuir la velocidad mediante un frenazo brusco y el auto comenzó a resbalar de lado hasta impactarse contra el árbol. Jens Aron declaró que él estaba dormitando cuando sintió el frenazo y el desplazamiento lateral del vehículo; luego perdió la conciencia.
A partir del análisis lógico del tiempo de viaje (cerca de ochocientos kilómetros en menos de ocho horas, con tres paradas intermedias), las declaraciones de los testigos y el estudio pericial del lugar del hecho y el vehículo, el equipo investigativo evaluó que Ángel Francisco Carromero Barrios debió conducir a una velocidad promedio superior a los 120 kilómetros por hora y que frueron su falta de atención al control del vehículo, el exceso de velocidad y la incorrecta decisión de aplicar los frenos de manera abrupta en una superficie resbaladiza, las causas que determinaron este trágico accidente que costó la vida a dos seres humanos.
Continúa el proceso investigativo y de instrucción penal, en correspondencia con las leyes cubanas.
Como informó el diario Granma, el pasado 22 de julio a las 13:50 horas, un auto Hyundai Accent matrícula de turismo T31402, se salió de la vía y se impactó contra un árbol en un tramo de la carretera Las Tunas-Bayamo, en la localidad de Las Gabinas, provincia Granma.
En este lamentable accidente fallecieron los ciudadanos Oswaldo José Payá Sardiñas y Harold Cepero Escalante; mientras que resultaron lesionados leves los extranjeros Ángel Francisco Carromero Barrios y Jens Aron Modig, de ciudadanías española y sueca, respectivamente.
Durante el proceso investigativo, se precisó que el vehículo salió de La Habana sobre las 06:00 horas de ese día, conducido por Ángel Carromero, y se dirigió a Santiago de Cuba. Jens Aron viajaba en el asiento delantero derecho; Oswaldo Payá en el asiento trasero izquierdo y a su lado Harold Cepero. Estos dos últimos no llevaban puesto el cinturón de seguridad.
El tramo de la carretera en que ocurrió el accidente está en reparación y por espacio de unos dos kilómetros no se encuentra pavimentada la superficie de rodamiento, lo cual lo convierte en una especie de terraplén con abundante gravilla; por tanto, muy resbaladizo. El análisis pericial arrojó que el lugar es una vía recta que cuenta con buena visibilidad y había una señal que indicaba la existencia de hombres trabajando en su mantenimiento, precedida de otras similares que alertan a los conductores de los tramos en reparación.
Al respecto, el apartado dos del artículo 127 de la Ley 109, de seguridad vial, establece que “no se debe conducir un automóvil a una velocidad mayor de 60 kilómetros por hora en camino de tierra o terraplén”; y en el 128 que “Sin perjuicio de lo dispuesto en los artículos anteriores, en relación con el límite general de velocidad, el que guíe un vehículo o animal por la vía debe tener pleno dominio de su movimiento y está obligado a moderar la marcha y si es preciso detenerla siempre que la circulación, estado de la vía o la visibilidad lo imponga”, en especial, “cuando la superficie está resbaladiza por agua, grasa, arena, lodo u otras sustancias o éstas puedan proyectarse hacia los vehículos y peatones”.
El dictamen pericial y las declaraciones de tres testigos presenciales del accidente: José Antonio Duque de Estrada Pérez, Lázaro Miguel Parra Arjona y Wilber Rondón Barrero, permitieron establecer que el auto irrumpió al terraplén a exceso de velocidad. Al respecto, el Capitán Jorge Fonseca Mendoza, perito del lugar del hecho (12 años de experiencia), apuntó que el conductor aplicó los frenos de una manera abrupta, ochenta metros después de haber entrado al terraplén, perdió el control del vehículo y el carro giró del costado izquierdo por espacio de 63 metros, con el frente hacia la cuneta y el maletero hacia el centro de la vía, hasta impactar con un árbol en el borde derecho de la carretera, lo cual confirma la extrema velocidad con que era conducido.
José Antonio Duque de Estrada, trabajador del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), quien reside en el municipio granmense de Río Cauto y transitaba por el lugar del hecho en una bicicleta, declaró al Órgano de Instrucción:
“El carro me pasó a alta velocidad por al lado, con seguridad iba a más de 100 kilómetros por hora. Rebasó a un tractor que también iba en la misma dirección y después vi una tremenda polvareda, cuando entró a un tramo que está en mal estado. Al aproximarme, ya con menos polvareda, vi al carro impactado contra un árbol en la cuneta. A mi modo de entender, la razón más clara que yo veo del accidente es el exceso de velocidad. Al caer en el terraplén no es lo mismo que en el pavimento, no hay freno que valga, el carro no se sujeta, se desliza y se impactó contra el árbol”.
Por su parte, Lázaro Miguel Parra Arjona, tractorista del INRH y vecino de La Sal, en el municipio Yara, confirmó esta versión: “El carro me adelantó a gran velocidad; luego vi la nube de polvo fuerte y cuando bajó el polvo pude ver el auto impactado en el árbol que está en la cuneta”.
Tanto José Antonio como Lázaro conducían en la misma dirección del auto accidentado, pero Wilber Rondón Barrero, campesino de Río Cauto, venía en dirección contraria, a unos cien metros de distancia del sitio donde ocurrió el siniestro. “Cuando me acercaba vi que el carro perdía el control y se impactaba contra un árbol de la cuneta”, declaró.
Un equipo de la Dirección de CriminaIística integrado por: Teniente Coronel Misael Fontes Pérez, oficial de la Sección de Averías, Explosiones e Incendios (19 años de experiencia como perito); Teniente Coronel Inardi Reyes Uriarte, Jefe de la Sección Provincial de Criminalística de Granma (11 años de experiencia como perito); y el Capitán Jorge Fonseca; de conjunto con Fidel Núñez Guevara, Jefe de Ingeniería del Tránsito en la provincia Granma (9 años de experiencia como perito), concluyó categóricamente que el conductor manejaba a exceso de velocidad y que el vehículo presentaba una abolladura de 67 centímetros de ancho con 45 centímetros de profundidad en el lateral izquierdo trasero, perpendicular al eje longitudinal del auto (lugar donde viajaban los fallecidos), como consecuencia de un fuerte golpe que deformó sustancialmente el monochasis y el techo, cuyas características y dimensiones se corresponden con el tronco del árbol referido.
El dictamen médico forense indica que Oswaldo Payá falleció instantáneamente a consecuencia de un traumatismo craneoencefálico como resultado del fuerte impacto recibido; mientras que Harold Cepero murió en el hospital clínico quirúrgico Carlos Manuel de Céspedes, de la ciudad de Bayamo, debido a una insuficiencia respiratoria aguda por tromboembolismo pulmonar graso del lóbulo superior del pulmón izquierdo, derivada de la fractura fragmentada del fémur izquierdo.
Ángel Carromero declaró al Órgano de Instrucción que no recordaba haber visto la señalización que alerta sobre el estado en que se halla la vía. Añadió que irrumpió al terraplén a una velocidad que no puede precisar, debido a que no iba observando el cuentamilla y al percatarse de que transitaba sobre grava, intentó disminuir la velocidad mediante un frenazo brusco y el auto comenzó a resbalar de lado hasta impactarse contra el árbol. Jens Aron declaró que él estaba dormitando cuando sintió el frenazo y el desplazamiento lateral del vehículo; luego perdió la conciencia.
A partir del análisis lógico del tiempo de viaje (cerca de ochocientos kilómetros en menos de ocho horas, con tres paradas intermedias), las declaraciones de los testigos y el estudio pericial del lugar del hecho y el vehículo, el equipo investigativo evaluó que Ángel Francisco Carromero Barrios debió conducir a una velocidad promedio superior a los 120 kilómetros por hora y que frueron su falta de atención al control del vehículo, el exceso de velocidad y la incorrecta decisión de aplicar los frenos de manera abrupta en una superficie resbaladiza, las causas que determinaron este trágico accidente que costó la vida a dos seres humanos.
Continúa el proceso investigativo y de instrucción penal, en correspondencia con las leyes cubanas.
Imágenes del accidente donde murieran los ciudadanos Oswaldo Paya y Harold Cepero Escalante
Categoría:
Etiquetas:
Licencia:
Licencia de YouTube estándar
Raúl Castro: "Hay que seguir adelante, al ritmo que decidan los cubanos"
Palabras pronunciadas el Presidente de
los Consejos de Estado y de Ministros General de Ejército Raúl Castro,
en ocasión del aniversario 59 del Asalto a los Cuarteles Moncada y
Carlos Manuel de Céspedes.
Categoría:
Etiquetas:
Licencia:
Licencia de YouTube estándar
jueves, 26 de julio de 2012
Haber resistido 50 años el imperio es la gran proeza del pueblo cubano.
Guantánamo en 26
Al concluir la conmemoración del aniversario 59 del Asalto a los Cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, el también Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba dijo que haber resistido 50 años al imperio es la gran proeza del pueblo cubano.
Raúl ratificó que hay que seguir adelante en la actualización del modelo económico y social del país al ritmo que decidamos los cubanos; sin prisa, pero sin pausa. Reafirmó también que Cuba no tiene temor de discutir con EEUU de cualquier tema, pero en igualdad de condiciones.
En el vistoso acto desarrollado en Guantánamo desde las 7:00 am intervinieron además una pionera guantanamera, el Secretario del Partido en ese territorio, Luis Torres Iribar, y el Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, José Ramón Machado Ventura.
miércoles, 25 de julio de 2012
Recuerdan a Mario Muñoz, en el centenario de su natalicio.
Los habitantes de Colón, Matanzas, en representación de los cubanos, honraron la memoria de Mario Muñoz Monroy en una gala político-cultural por el centenario del natalicio de este mártir conocido como el “médico del Moncada”.
En la Plaza Roja de la ciudad de la provincia de Matanzas con nombre de almirante, enclavada a 200 kilómetros al este de la Habana muy cerca de la casa desde donde partió Muñoz en la mañana del 25 de julio de 1953 hacia Santiago de Cuba, una hornada de jóvenes artistas regaló poesías, canciones y danzas que recordaron la gesta protagonizada por aquellos que asaltaron los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, este último de Bayamo.
En la Plaza Roja de la ciudad de la provincia de Matanzas con nombre de almirante, enclavada a 200 kilómetros al este de la Habana muy cerca de la casa desde donde partió Muñoz en la mañana del 25 de julio de 1953 hacia Santiago de Cuba, una hornada de jóvenes artistas regaló poesías, canciones y danzas que recordaron la gesta protagonizada por aquellos que asaltaron los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, este último de Bayamo.
Un Hospital construído por la Revolución en esta ciudad lleva su nombre como digno homenaje a quien diera su vida por la causa revolucionaria de su pueblo.
El pueblo cubano todo, en ocasión de este 59 aniversario del Día de la Rebeldía Nacional, cuyo acto central tendrá lugar mañana en Guantánamo, también recordará a este noble hijo de la ciudad de Colón
Etiquetas:
26 de julio,
centenario de su natalicio,
Colón,
Día de la rebeldía Nacional,
el médico del Moncada,
Mario Muñz,
victoria de las ideas
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


