jueves, 22 de julio de 2021

Contrastan incongruencias de política de EEUU respecto a Cuba


Bruno-R.P.CubaLa Habana, 22 jul (Prensa Latina) El canciller Bruno Rodríguez contrastó hoy la incongruencia entre el discurso y la praxis del Gobierno de Estados Unidos, porque manifiesta su preocupación por el bienestar del pueblo de Cuba mientras estrangula su economía.

Presiones y chantajes de EEUU en su guión contra Cuba
'Si al Gobierno de EEUU le preocupara el bienestar del pueblo cubano pondría fin al bloqueo con que intenta asfixiarnos, a las acciones ilegales de injerencia en los asuntos internos de Cuba y a las campañas de desinformación para justificar con mentiras sus medidas de agresión', escribió Rodríguez en Twitter.

La víspera, el ministro del Ministerio de Relaciones Exteriores (Minrex) afirmó que si la administración del demócrata Joe Biden desea ayudar a la población de la isla podría eliminar el límite de mil dólares por trimestre a las remesas.

También levantaría la prohibición de esos envíos desde terceros países a través de la empresa Western Union y la imposibilidad de tramitarlas mediante compañías como Fincimex y AIS.

En similares términos se pronunció en esa red social el director general para Estados Unidos de la cancillería, Carlos Fernández de Cossío, quien apuntó que si a Estados Unidos le inquietara con honestidad el bienestar del pueblo cubano, abandonaría la práctica de castigar a esta nación antillana.

El funcionario señaló también que a su país le asiste el derecho de demandar a Estados Unidos respeto a su soberanía y el cese de la política de agresión.

En artículo publicado hoy en el sitio Cubadebate, afirmó que resultan legítimos los reclamos de Cuba, entre estos que la vecina potencia norteña ponga fin al bloqueo económico, comercial y financiero, la injerencia en los asuntos internos y al financiamiento millonario para la subversión política.

miércoles, 21 de julio de 2021

Biden insiste en estudiar política hacia Cuba

 

Washington, 20 jul (Prensa Latina) Al anunciar que estudiará la prohibición al envío de remesas a Cuba, Joe Biden sigue su dilatada revisión de la política hacia la isla, a seis meses hoy de llegar a la presidencia de Estados Unidos.


Según el mandatario, ordenó el lunes al Departamento de Estado la creación de un grupo de trabajo para revisar la política de remesas, un cambio de postura en comparación con sus declaraciones del pasado 16 de julio, aunque nada concreto respecto a la esperada eliminación de esa y otras medidas heredadas de su antecesor, Donald Trump.

Biden negó inicialmente de forma rotunda que restablecería el envío de dinero y ahora dice que abordará este asunto, una de las demandas que exigen muchos cubanoamericanos que critican la inacción del demócrata y piden la eliminación del bloqueo de Estados Unidos a la mayor de las Antillas.

Habría que ver las condiciones que pretenden para llevar a hechos todo esto porque un funcionario de la mansión ejecutiva comentó a medios locales que se identificará 'la forma más efectiva de hacer llegar las remesas directamente al pueblo cubano'.

La semana pasada el gobernante demócrata ofreció solo buscar vías para proveer a los cubanos de Internet sin medir cuánto de injerencia había en sus palabras, reaccionaron observadores.

Al hablar tras los disturbios del 11 de julio en Cuba, el ocupante de la Oficina Oval omitió el impacto de más de seis décadas de bloqueo, señalado como la principal causa de las dificultades económicas por las que atraviesa su pueblo.

Además de las remesas, Biden propuso que otro grupo revise el posible aumento del personal en su embajada de la capital cubana, cuya drástica reducción Trump anunció en 2017.

Una delegación bicameral del Congreso estadounidense que visitó La Habana por ese entonces aseguró que la salida del personal diplomático fue un error que afectaba a personas en uno y otro lado del estrecho de Florida.

A su vez, advirtieron que se ponían en riesgo las áreas de colaboración establecidas entre ambas partes desde el 17 de diciembre del 2014, algo que luego Trump llevó a mínimos en su mandato.

Un informe secreto del Departamento de Estado desclasificado en febrero sugirió que la decisión de desmantelar la embajada en reacción a unos supuestos 'ataques sónicos', fue una 'respuesta' política plagada de mala gestión, falta de coordinación e incumplimiento de procedimientos.

Tanto remesas como la reapertura de los servicios consulares en La Habana se suman a la exhortación de restablecer el plan de reunificación familiar, el regreso de los vuelos a todas las provincias cubanas y la libertad de viaje para los ciudadanos estadounidenses.

Tales reclamos los visibiliza el proyecto Puentes de Amor por estos días, cuyos integrantes realizan una caminata de dos mil kilometros de Miami, Florida, a esta capital, para exigir a Biden que cumpla su palabra de campaña y elimine las sanciones que pesan sobre la familia cubana.

Carlos Lazo, activista y coordinador de la iniciativa criticó la inacción de Biden en estos meses en el cargo y consideró que su recientes declaraciones se presentan como más de lo que ya saben: la Casa Blanca estudia las políticas hacia Cuba.

El asesor principal de Biden, Cedric Richmond, y Juan González, un alto funcionario del Consejo de Seguridad Nacional, se reunieron la víspera con 'líderes cubanoamericanos para escuchar sus recomendaciones', según la mansión ejecutiva.

En una entrevista en 2020 con Prensa Latina, el abogado José Pertierra expresó que Trump puso en manos de los legisladores cubanoamericanos más conservadores de Miami el hilo de la política hacia la isla.

Al parecer, es la misma señal que emite Biden.

rgh/dfm

domingo, 18 de julio de 2021

¡A Cuba ponle corazón!

 

¡A Cuba ponle corazón!


Con la presencia del General de Ejército Raúl Castro Ruz, y del primer secretario del Partido Comunista de Cuba y presidente de la República, Miguel Diaz-Canel, se inició poco después de las siete de la mañana un multitudinario acto en el corazón de La Habana en defensa de la Revolución. Foto: Estudios Revolución.

Discurso pronunciado por Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, en el acto de reafirmación revolucionaria, en la explanada de La Piragua, La Habana, el 17 de julio de 2021, “Año 63 de la Revolución”.

(Versiones Taquigráficas - Presidencia de la República)

Querido General de Ejército Raúl Castro Ruz, líder de la Revolución Cubana;

Pueblo de Cuba, cubanas y cubanos;

Compatriotas:

¡Viva Cuba Libre! (Exclamaciones de: “¡Viva!”)

Libre de injerencias extranjeras y libre del odio que han azuzado quienes llevan 60 años apretando el cuello de la nación para hacerla estallar y ahora quieren presentarse como nuestros salvadores.

Cesen la mentira, la infamia y el odio. Cuba es profundamente alérgica al odio.  ¡Y jamás será tierra de odio!

No se construye nada bueno desde el odio. El odio nos roba tiempo para amar y hasta el amor mismo si lo dejamos entrar como reacción frente al odio que nos adversa.

Lo hemos experimentado en estos días de odio desbordado en las redes sociales, redes no tan “sociales”, que han sido la compañía permanente de padres e hijos en estos largos meses de pandemia, al punto de que muchos pasan más tiempo conectados a la red que conectados a la familia; esa familia, que con unidad, puede ser invulnerable ante todo lo que la amenaza.

Una madre me contaba ayer que su hija adolescente preguntó, con lágrimas en los ojos, si eso era Cuba, al ver las imágenes de los actos de violencia que algunos de sus amigos compartieron en Facebook.

Los dueños de esas redes, los dictadores de sus algoritmos, como bien denuncia un documental reciente, han abierto al odio, sin el más mínimo control ético, las compuertas de sus poderosas plataformas.

Es un odio que fractura a la familia, a los amigos, a la sociedad, y que amenaza con llevarse muchos de nuestros valores al rincón de lo inservible.

El bombardeo de imágenes cargadas de violencia, sangre, protestas, alaridos, vandalismo, amenazas, acoso y represión no ha conocido pausas en los últimos seis días.

En las semanas previas se desarrolló una intensa operación político-comunicacional por parte de una gran plataforma de intoxicación mediática, financiada por el Gobierno de los Estados Unidos y por la maquinaria política de la Florida.

Su objetivo era alentar disturbios e inestabilidad en el país, aprovechando las difíciles condiciones provocadas por la pandemia, el bloqueo recrudecido y las 243 medidas de la administración Trump.

Realizaron en esos días actos de Guerra No Convencional que incluyeron llamados al estallido social, a la violencia, a la agresión a agentes policiales, al vandalismo y al sabotaje.

Utilizaron para ello sistemas de inteligencia artificial y Big Data, cibertropas y actos de ciberterrorismo para promover la fabricación artesanal y uso de armas o elementos incendiarios, acciones integradas de acoso, chantaje o financiamiento a líderes digitales o influencers internacionales.

Contaron con la complicidad de una poderosa trasnacional que les permitió violar impunemente sus propias regulaciones, y desatendió las legítimas denuncias de los usuarios y de algunos medios de prensa y agencias cablegráficas.

La Televisión Cubana ha puesto en evidencia los objetivos de esta campaña al reconstruir en secuencia los acontecimientos del pasado domingo.

Primero se convocaron las protestas, después se construyó el relato falso de los hechos para generar reacciones emotivas de solidaridad con los manifestantes, y luego se desataron las acciones vandálicas que ocurrieron horas antes de nuestra improvisada comparecencia en televisión al regreso de San Antonio de los Baños.

Está clara la ruta de la infamia. A posteriori, todos los hechos se han presentado desordenadamente, como si fueran fruto de nuestro legítimo llamado a los revolucionarios a defender la Revolución.

La historia se pretende contar al revés. No importa lo que haya dicho, no cuentan los llamados a la unidad, la paz y la solidaridad entre todos. La interpretación malintencionada es que se convocó a una guerra civil.

Podremos desmontar las llamadas fake news, desmenuzar las mentiras, mostrar cómo se fabricó toda la falsa realidad de Cuba en escenarios virtuales, pero ya han causado un daño inconmensurable al alma nacional, que tiene entre sus valores más sagrados la tranquilidad ciudadana, la convivencia, la solidaridad y la unidad.

Estamos bajo el fuego sofisticado de una ciberguerra que incluye el ciberterrorismo y el terrorismo mediático en su instrumental agresivo.

Las denuncias del Canciller cubano el pasado martes no han sido contestadas. No ha habido ni un intento de respuesta por parte de las autoridades del Gobierno Republicano de la Florida sobre los fondos asignados a estos proyectos, con los cuales pretenden atacar al país y, al mismo tiempo, desarmarlo de sus posibles medios de defensa.

No solo el Minrex, también el sitio de la Presidencia, el popular portal de noticias y análisis sobre la realidad cubana Cubadebate, Granma, Juventud Rebelde y, prácticamente, todos los medios públicos cubanos están sufriendo ataques intermitentes con denegación de servicios en medio de una atroz campaña de demonización del Gobierno.

Tratan de silenciar cualquier alternativa a la narrativa anticubana que hoy se despliega en portadas alarmistas. Los amigos de Cuba, que conocen y sufren la manipulación y el silencio, no pueden acceder a los medios cubanos y nos han enviado los reportes de denegación de acceso.

En el apogeo de la mentira se emplean imágenes falsas, lo que ya ha sido bien documentado por nuestros periodistas, se estimulan y glorifican el desacato y la destrucción de inmuebles, la compulsión al asalto y el acoso amenazante a ciudadanos y a las familias.

Ahora mismo, lo que el mundo está viendo de Cuba es una mentira, a todo un pueblo levantado contra el Gobierno y a un Gobierno que reprime a su pueblo.

No es raro que, bajo ese bombardeo mediático, algunos duden y se pronuncien suponiendo una separación que no existe.

No juzgo, no condeno. Entiendo que son avasalladoras las armas del adversario, pero ¡al lado del pueblo, con el pueblo y por el pueblo sigue estando la Revolución! (Aplausos y exclamaciones de: “¡Viva la Revolución! ¡Viva Díaz-Canel! ¡Viva el pueblo! ¡Abajo los yanquis! ¡Abajo el bloqueo!)

No con declaraciones, sino con hechos. Cuando la etiqueta de #SOSMatanzas estaba apagándose en el ciberespacio, al lado de Matanzas y de toda Cuba no se vio a los promotores de la intervención humanitaria. Estaba el mismo pueblo noble y solidario que sufre las consecuencias del bloqueo y estaba el Gobierno cubano.

¿Quién no se estremeció al saber que vándalos de la peor entraña apedrearon la sala infantil del hospital de Cárdenas, obligando a niños y madres a buscar refugio en los baños o bajo las camas de la institución?

Mañana deberán contarse muchas historias personales de la reacción popular al ataque y al acoso, de cuánto han tenido que contenerse las fuerzas del orden por el cuidado que se les exige para evitar excesos; pero que nadie se equivoque: la mayoría del pueblo, del mismo pueblo agobiado e irritado por las carencias que nos demanda mejor gestión de Gobierno, pide también que se ponga coto a la violencia (Aplausos y exclamaciones de: “¡Vivan nuestros médicos!”).

Compatriotas:

Ninguna mentira se ha levantado por casualidad o error.  Todo está fríamente calculado según el manual de Guerra No Convencional.  Ya habló el impresentable de la OEA, ministerio de colonias al que nos honra no pertenecer.

No estamos especulando. Hablan unos para que después se pronuncien otros.  Ahí está, al acecho, el ala dura del Congreso norteamericano afilándose los dientes y exigiendo a sus adversarios políticos de la actual administración que actúen ya contra Cuba, que convoquen al Consejo de Seguridad,  y que consideren un acto hostil y una amenaza a la sacrosanta Seguridad Nacional del imperio cualquier intento de emigración masiva hacia sus costas.

Nada de esto es nuevo.  Lo han intentado otras veces.  Es su manera de poner a la administración adversaria contra las cuerdas, y tratar de hacerles cumplir a ellos el propósito jamás logrado de borrar del mapa el mal ejemplo de esta pequeña Isla, empeñada en mantenerse soberana e independiente cuando tantos se pliegan a sus órdenes (Exclamaciones de: “¡Que lo sepan los nacidos y los que están por nacer, nacimos para vencer y no para ser vencidos!” (Aplausos).

Casi con la leche materna, nuestros padres nos inculcaron una advertencia martiana: “Los hombres van en dos bandos: los que aman y fundan, y los que odian y deshacen”, nos dijo el Apóstol.

¡Cuba seguirá fundando!  Lo está haciendo ahora mismo, con las primeras dos vacunas latinoamericanas: Abdala y Soberana (Aplausos y exclamaciones de: “¡Viva la medicina cubana!  Exclamaciones de: “¡Viva!”).  Lo está haciendo también con otra noticia que la maldad ha querido esconder: el ciento por ciento de eficacia frente a la gravedad y el fallecimiento que probó la tercera fase de los ensayos clínicos de Abdala (Aplausos y exclamaciones de: “¡Viva!”).

Cuando un pueblo ha llegado tan lejos en la realización de sus sueños y en la conquista de derechos, que para medio planeta son una quimera, no lo detiene ni la violencia ni el miedo.

Nada de esto que denunciamos hoy nos aparta de la necesaria autocrítica, de la rectificación pendiente, de la revisión profunda de nuestros métodos y estilos de trabajo que chocan con la voluntad de servicio al pueblo, por la burocracia, las trabas y la insensibilidad de algunos que tanto dañan.

Hoy vengo a reiterar el compromiso de trabajar y exigir por el cumplimiento del programa que nos hemos dado como Gobierno y como pueblo, revisado a la luz de los posibles errores de estos años de presiones intensas, particularmente, los dos últimos.

Compatriotas:

No es por capricho que nos reunimos aquí esta mañana en medio de una compleja situación epidemiológica.  Respetando en lo posible las medidas sanitarias y de distanciamiento físico, los hemos convocado para denunciar una vez más el bloqueo, la agresión y el terror.  No podíamos dilatar este encuentro, el enemigo ha vuelto a lanzarse con todo para destruir la sagrada unidad y la tranquilidad ciudadana.

¡Ratificamos que Cuba es de todos! (Aplausos y Exclamaciones de: “¡Viva Cuba!”  “¡Vivan los cubanos!” “¡Viva la unidad!” “¡Viva Raúl!”  “¡Viva Díaz-Canel!”).  ¡Venceremos!

Les comparto sentimientos y reflexiones, estados de ánimo, disposición y convicciones (Aplausos y exclamaciones de: “¡Pa’ lo que sea, Díaz-Canel, pa’ lo que sea!  ¡Pa’ lo que sea, Díaz-Canel, pa’ lo que sea!”).

Solo podremos tener más si creamos más.  Lograremos lo que nos propongamos empujando todos juntos la obra.  Por delante tenemos el inmenso ejemplo de la Ciencia cubana, que se propuso y logró en tiempo récord y apenas sin recursos dos vacunas y otros candidatos vacunales que nos permiten enfrentar el futuro con esperanzas que otros pueblos no tienen.

Si hemos podido en algo tan colosal y difícil, ¿qué no podremos en otras áreas?

Y, sobre todo, cuánto más podremos si articulamos los diálogos pendientes, rescatando la obra social, promoviendo mayor atención a sectores vulnerables, a los barrios, apoyados en la experiencia de la obra que nos legó el Comandante en Jefe, en años tan desafiantes como estos; a eso llamaba Gerardo.

La Revolución Cubana borró para siempre las semillas de la maldad, del odio, del deshonor y el crimen.  Es importante por eso, que busquemos las causas profundas de la violencia que puja por emerger ante las necesidades, y que cumplamos la labor pendiente para hacer que predomine en la herencia cubana el gen de los bravos, de los honestos, de los justos, de los honorables, de los alegres hijos de esta tierra cubana (Aplausos y exclamaciones de: “¡Abajo el bloqueo!” “¡Abajo la agresión imperialista!”).

“Solo el amor convierte en milagro el barro/ Solo el amor alumbra lo que perdura”, hemos cantado mil veces con el martiano Silvio.

¡Vamos a ponerle corazón a la obra común.  Un corazón del tamaño de nuestras dificultades!  ¡Juntos podemos! (Aplausos y exclamaciones de: “¡Juntos podemos, juntos podemos, juntos podemos!”).

¡Que viva Cuba soberana, independiente y socialista!  (Exclamaciones de: “¡Viva!”)

¡Cuba de amor, Cuba de paz, Cuba de unidad, Cuba de solidaridad!” (Exclamaciones de: “¡Viva!”)

¡Cuba de todos los cubanos que, estén donde estén, trabajan por verla avanzar con sus propias piernas y sus propios brazos hacia un destino de prosperidad posible! (Exclamaciones de: “¡Viva!”).

¡A Cuba ponle corazón!  ¡Ponle corazón a la Patria, a la Revolución, al Socialismo!

¡Venceremos! (Exclamaciones de: “¡Venceremos, venceremos, venceremos!” “¡Juntos podemos, juntos podemos!”)

PARA CORTAR LA TRANSMISION DEL SARS COV 2. HAGA ESTO CON RIGOR.

 

Amigos


 

1A Trate de estar vacunado con las dosis completas.
1 Use doble nasobuco y cambielo cada tres horas.
2.Trate de utilizar además una careta de plástico que te proteja los ojos.
3.Tenga a mano un frasco con alguna solución alcoholica y apliquelo en las manos cada vez que toque algo.llevelo consigo donde quiera que vaya.
4.Mantenga al menos dos metros de distancia de cualquier persona.
5.Lávese las manos todas las veces que usted considere necesarias con agua y jabón.
6 Al llegar a la casa utilice un paso podálico para desifectar los zapatos que traiga, ni no lo hubiera quítese los zapatos en la entrada de la casa ( tal como hacen los turcos) Recuerde desinfectarlos.
7 Al llegar a casa quítese la ropa y separela del resto de la ropa sucia, pongala inmediatamente en un recipiente con agua jabonosa y cloro.
8 Abstengase de tocar a sus niños o algun familiar sin antes estar debidamente desinfectado.
9.En las oficinas desinfecte los teléfonos que ud utilice, incluyendo las partes de las computadoras (teclado, mouse, botones, memorias)
10. No lleve a su boca alimento alguno si tiene las manos sucias o no lavadas previamente.
11.Desinfecte diariamente su teléfono celular.
12 En casa desinfecte mandos de tv, picaportes de gavetas y puertas. tambien los teléfonos fijos.
13. Si va a comer pan...sometalo al calor un rato antes.
14 Cada vez que toque dinero, en monedas o papel desinfectese las manos.
15. En la casa utilice los articulos de aseo solo para usted.

sábado, 17 de julio de 2021

Cuba jamás será tierra de odio, afirma presidente Díaz-Canel (+ Fotos)



jueves, 15 de julio de 2021

Puentes de Amor pide paz y armonía entre EEUU y Cuba

 


Puentes de Amor pide paz y armonía entre EEUU y CubaWashington, 15 jul (Prensa Latina) Ahora más que nunca hacen falta paz, armonía y puentes de amor entre Estados Unidos y Cuba, afirmó hoy el activista Carlos Lazo, al exhortar por el fin del bloqueo al presidente Joe Biden.

Lazo, quien junto a un grupo de cubanoamericanos, cumple una caminata sin precedentes iniciada el pasado 27 de junio en Miami, Florida, hasta Washington DC, reclamó al mandatario demócrata hacerrealidad su promesa de campaña sobre el cambio en la política hacia la nación insular.

En declaraciones a Prensa Latina, el profesor de secundaria y veterano de la guerra de Iraq, lamentó el dolor que sufre la familia cubana a causa de ese cerco unilateral, arreciado por 243 medidas coercitivas impuestas por la administración de Donald Trump y que a seis meses de la llegada de Biden se mantienen vigentes.

Tales argumentos los explican a su paso por las diferentes ciudades rumbo a esta capital, donde visitan instituciones, se reúnen personas de diferentes procedencias, creando alianzas y nuevos amigos a favor de Cuba.

Uno de esos encuentros ocurrió hace unas horas con jóvenes universitarios de Carolina del Norte que se juntan para discutir temas de justicia social, explicó el coordinador del proyecto Puentes de Amor a Prensa Latina.

Los estudiantes expresaron en común la solicitud a Biden de escuchar el reclamo contra el bloqueo, el cual consideran una medida unilateral que separa familias y constituye una violación de los derechos humanos más aún en tiempos de pandemia.

Para Alejandra Mejía habría que juzgar a Estados Unidos por la violación de los derechos humanos del pueblo cubano por mantener el cerco económico, financiero y comercial durante más de 60 años.

Puentes de Amor demanda en lo inmediato la restauración del envío de remesas, restablecer el programa de reunificación familiar y que reabran los servicios consulares en la embajada de Washington en La Habana.

También que se retornen los vuelos desde Estados Unidos a todas las provincias cubanas y que los ciudadanos de este país viajen libremente a la mayor de las Antillas.

Todos esos reclamos los ratificarán el próximo 25 de julio frente a la Casa Blanca, donde harán el llamado a Biden por el fin de las sanciones a la familia cubana, respaldado además por una petición en línea que supera las 26 mil firmas.

Hasta el momento y a casi seis meses de su entrada en la mansión ejecutiva, Biden mantiene el piloto automático de la era Trump respecto a Cuba, señalan analistas.

leg/dfm