lunes, 25 de junio de 2012

Detrás de la deserción de atletas cubanos, el juego sucio de un abogado terrorista

JEAN-GUY ALLARD

Sergio "Cilindro" Ramos Suárez, el abogado que manejó la deserción, en Puerto Rico, de cinco integrantes de la selección masculina de baloncesto de Cuba que participó en el torneo Centrobásket, dirigió en los años 70 las actividades terroristas de un grupo contrarrevolucionario cubanoamericano y participó personalmente en la organización de atentados.

Viejo colaborador de los servicios de inteligencia norteamericanos, Ramos rentabilizó sus contactos al convertirse en "especialista" de los programas oficiales u ocultos que estimulan la deserción no solo de atletas, sino también de profesionales de la salud cubanos.

Autodenominado "abogado de asuntos migratorios", "Cilindro" se especializa en venderles a los cubanos que contacta y logra captar a fuerza de promesas, sus "servicios" de trámites legales de residencia.

Ramos fue secretario de organización a nivel nacional de la agrupación Abdala durante la década del 70. Este grupo extremista se integró de forma clandestina, a partir de 1974, al llamado Frente de Liberación Nacional Cubano (FLNC), organización terrorista responsable de unos 25 atentados. Dirigido por el connotado terrorista Francisco Castro Paz, alias "Frank Castro", formado y orientado por la CIA, el FLNC estuvo también relacionado con el narcotráfico en la Florida.

Ramos estudió leyes en Puerto Rico, junto a Gustavo Marín, para aquel entonces secretario general de Abdala. Se le vincula directamente con algunos de los numerosos atentados terroristas efectuados en Puerto Rico en el periodo de 1974 al 1976.

Las deserciones siempre han sido un mecanismo empleado por la CIA para difamar y denigrar al socialismo, tanto contra Cuba como otros países. "Se sabe que dentro de toda esta lucha propagandística, mediática, ideológica, o como se le quiera llamar, sí se estimula y se asignan unos fondos para estimular a la deserción de atletas como en el béisbol", confirmó Raúl Álzaga Manresa, cubano residente en Puerto Rico, entrevistado por el diario Primera Hora.

Según Álzaga, a los atletas les ofrecen promesas monetarias que jamás se cumplen. "El otro ángulo son las villas y castillos que, para mí, algún irresponsable les puede haber ofrecido a esos muchachos como sucedió con los otros baloncestistas en el 1999", dijo. "Ellos sí eran figuras internacionales, con posibilidad de desarrollo. A 13 años de su deserción, nadie habla de ellos", recalcó Álzaga Manresa.

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