viernes, 13 de agosto de 2021

Aconsejan a Biden cambiar política hacia Cuba para ganar votos


 Si el presidente estadounidense, Joe Biden, desea ganar votos en futuros comicios, debe normalizar las relaciones con Cuba y apartarse de la política hostil hacia la isla del exmandatario Donald Trump, le aconsejaron hoy analistas.

Solo los republicanos se benefician con la actual postura de Washington hacia la nación caribeña, afirmó el abogado radicado en Miami, Florida, Amaury Cruz en un artículo publicado en el medio digital Progreso Semanal.

De acuerdo con el experto, si ayudamos al pueblo cubano a vivir una vida mejor, es probable que la democracia, los derechos humanos y el bienestar del pueblo crezcan.

Igualmente, recordó en el texto que Biden como candidato prometió revertir las políticas fallidas de Trump que infligieron daño a los cubanos y sus familias y alega que el demócrata no cumple con la ilusión de tener al estado de Florida en su bolsillo para 2024.

Yo cuestiono este cálculo político, subrayó el jurista, quien señaló cómo el expresidente Barack Obama (2009-2017) casi ganó una mayoría de cubanoamericanos contra el republicano Mitt Romney y ahora la fórmula debería ser conseguir más de estos votantes.

No obstante, calificó como un dilema la situación del actual jefe de la Casa Blanca, que necesita en el Congreso unanimidad dentro de su partido y el apoyo de miembros de la fuerza roja para avanzar en su agenda legislativa debido a la estrecha mayoría demócrata en ambas cámaras.

En ese sentido, criticó cómo el senador Bob Menéndez, del Partido Republicano, defensor de la línea dura del bloqueo y las sanciones contra la isla, aprovecha el contexto para 'chantajear al presidente Biden'.

De acuerdo con Cruz, el resultado de esa estrategia desde hace más de 60 años es un embargo (bloqueo) que devasta al pueblo cubano y viola el Artículo 13 de la Declaración Universal de Derechos Humanos.

En su opinión, los demócratas temen contradecir la narrativa falsa de los medios que pintan a Cuba como un campo de concentración cuando los peores abusos contra los derechos humanos en la isla han ocurrido en la base naval de Guantánamo, territorio ocupado por Washington contra la voluntad de los cubanos.

Cruz descartó la idea de imponer desde el exterior un 'cambio de régimen' en la isla como pretenden quienes desde Miami apoyaron los disturbios del pasado 11 de julio, 'porque solo los cubanos pueden hacer eso'.

 

martes, 10 de agosto de 2021

Carta al presidente Biden sobre las vacunas de Cuba contra Covid-19

 

Carta al presidente Biden sobre las vacunas de Cuba contra Covid-19

La Habana, 10 ago (Prensa Latina) Científicos cubanos anunciaron hoy el envío de una carta al presidente de Estados Unidos, Joe Biden, en la cual abordan el desarrollo en la isla de vacunas contra la Covid-19.

A continuación, Prensa Latina publica el texto de la misiva.

Carta abierta al presidente Biden sobre las vacunas cubanas contra la Covid-19.

Presidente Biden:

Recientemente Usted se refirió a Cuba en la Casa Blanca diciendo: 'Estaría dispuesto a administrar cantidades significativas de vacunas si ... una organización internacional administrara esas vacunas y lo hiciera de manera que los ciudadanos promedio tuvieran acceso a esas vacunas'. También llamó a Cuba un 'estado fallido'.

Estas declaraciones sorprendieron a muchos, incluidos estadounidenses que han tenido contacto directo con el sistema de salud cubano. También indignó a los trabajadores cubanos de la salud de primera línea que arriesgan sus vidas para contener la epidemia de la COVID en nuestro país. Esto no refleja la realidad cubana y lamentamos que la desinformación por parte de actores malintencionados esté influyendo en sus decisiones políticas. Como científicos, médicos y ciudadanos preocupados, creemos que vale la pena verificar la realidad de tres supuestos implícitos en sus palabras.

Supuesto uno: Se necesita una intervención internacional para garantizar que todos los cubanos reciban vacunas.

Supuesto segundo: la respuesta de Cuba a la pandemia ha sido lúgubre, sintomática de un 'Estado fallido'.

Supuesto tercero: las vacunas suministradas por Estados Unidos son la única vía para garantizar la inmunización contra el COVID-19 para los 11 millones de habitantes de Cuba.

Analicemos estos supuestos uno por uno: el primer supuesto, que se necesita una intervención externa para garantizar el acceso a las vacunas para todos los cubanos - sugiere que el despliegue de las campañas de vacunación en Cuba son ineficientes y discriminatorias. Los hechos no respaldan este supuesto. De hecho, como han confirmado tanto la UNICEF como la Organización Mundial de la Salud, las tasas de vacunación infantil en Cuba superan el 99%. La inmunización es parte del sistema de salud pública universal de nuestro país, gratuita para todos los cubanos sin importar su condición socioeconómica, política, religión, sexo o raza.

El programa nacional de inmunización, creado en 1962, cubre todo el país. Desde 1999, todos los cubanos han estado protegidos contra 13 enfermedades potencialmente mortales, incluidas la difteria, el tétanos y la tosferina. Ocho de estas vacunas se fabrican en Cuba.

Como resultado de las altas tasas de vacunación, no hemos tenido un solo caso de sarampión en las últimas décadas. Por el contrario, los CDC confirmaron 1282 casos de sarampión en los Estados Unidos en 2019, y solo el 74% de los niños recibieron todas las vacunas recomendadas por los CDC.

El Instituto de Vacunas Finlay de La Habana desarrolló la primera vacuna eficaz del mundo contra la meningitis B (enfermedad meningocócica) en 1989. La incidencia anual de esta enfermedad en Cuba descendió de 14,4 / 100.000 habitantes a menos de 0,1 / 100.000 desde 2008, eliminando la enfermedad como problema de salud pública en el país.

Varios factores explican el éxito del programa nacional de vacunación de Cuba: las personas confían en los médicos y enfermeras de la familia, de fácil acceso, y en los profesionales de la salud de los policlínicos comunitarios, lo que hace que el rechazo a las vacunas sea muy poco común. A su vez, las capacidades organizativas del sistema de salud hacen que la implementación de campañas de vacunación sea rápida y confiable. Finalmente, los centros cubanos de investigación y producción biotecnológica están bien integrados con las necesidades del sistema de salud pública.

Hay colaboración estrecha de Cuba sobre vacunación con la Organización Mundial de la Salud y la UNICEF. Pero nunca ninguno de estos organismos ha sugerido la necesidad de intervenir para administrar vacunas en Cuba. Más bien, se ha pedido a los expertos cubanos en vacunas que ayuden en los esfuerzos mundiales para eliminar la poliomielitis, y la OMS ha recurrido a nuestras instalaciones de producción para exportar las vacunas que se necesitan con urgencia al 'cinturón de la meningitis' en el África subsahariana.

Supuesto dos: la respuesta pandémica 'fallida' de Cuba. Es desconcertante por qué, con tantas catástrofes de COVID reales en el hemisferio occidental, solo Cuba es etiquetada como un 'estado fallido'. De hecho, Cuba ha experimentado un aumento reciente en los casos que amenaza con abrumar el sistema de salud en algunas partes del país. Sin embargo, su respuesta ha sido más eficaz que la de muchas otras naciones que no han recibido esta dura crítica de Estados Unidos.

Todos los países ahora enfrentan el desafío de nuevas variantes de COVID, como la variante Delta, que está generando fuertes aumentos en el número de casos. Cuba no es una excepción en este sentido. Lo que hace que Cuba sea única es la necesidad de manejar la epidemia bajo un embargo financiero, comercial y económico paralizante, impuesto por el gobierno de Estados Unidos durante las últimas seis décadas. Las 243 restricciones adicionales impuestas por la administración Trump, todas las que todavía están vigentes bajo su presidencia, tenían la intención de cerrar las pocas lagunas que quedaban en el bloqueo y, por lo tanto, cortar los ingresos a Cuba. Esto reduce el efectivo disponible para comprar insumos médicos y alimentos, y las demoras en la llegada de materiales al país.

Supuesto tres: la única ruta hacia la inmunidad contra COVID en Cuba es a través de las vacunas suministradas por Estados Unidos. Esto ignora el hecho de que más de dos millones de cubanos, o casi el 30,2% de la población, ya ha sido completamente vacunada, con vacunas desarrolladas en Cuba.

La vacuna Abdala recibió la autorización de uso de emergencia de la autoridad reguladora cubana el 9 de julio, convirtiéndose en la primera vacuna en alcanzar este estatus en América Latina. Abdala logró una eficacia del 92% en los ensayos clínicos de fase III, mientras que la vacuna Soberana alcanzó el 91% y también está cerca de la autorización de uso de emergencia. Al ritmo actual de vacunación, se podría llegar a toda la población en octubre o noviembre. Las dificultades en esta campaña, incluidas las importaciones de ingredientes vitales para la producción de las vacunas, se deben principalmente a la restricciones financieras impuestas por las sanciones estadounidenses.

Si el gobierno de Estados Unidos realmente quisiera ayudar a los cubanos, podría revertir las 243 medidas de la era de Trump, posiblemente solo con una firma del Presidente. El Congreso también podría levantar las sanciones por completo, como lo exigen cada año los votos abrumadores de las naciones del mundo en la Asamblea General de la ONU.

Durante la pandemia, la ciencia reitera que (aparte de la política) estamos todos juntos en esta situación. Todos estamos amenazados no solo por las enfermedades, sino también por el desafío sin precedentes del cambio climático. En este contexto, los sistemas de salud de todos los países deben ser apoyados, no socavados; y la colaboración debe estar a la orden del día. Más aún, teniendo en cuenta la alarmante escasez de vacunas en todo el mundo, especialmente peligrosas para los países de ingresos medios y bajos. Varios de ellos ya han mostrado interés en adquirir las vacunas cubanas, y nosotros argumentaríamos que tal contribución cubana a la equidad de las vacunas debería ser aplaudida por la administración Biden, no reprimida. La Ley de Democracia Cubana de 1992 (Parte II.6) prohíbe explícitamente las exportaciones a Cuba desde los Estados Unidos en los casos en que: 'el producto a exportar podría usarse en la obtención de cualquier resultado biotecnológico', lo que incluye las vacunas.

Pudimos vislumbrar lo que ambos países podrían haber hecho juntos durante la epidemia del virus del Ébola en África Occidental (2013-2016), cuando ambos países se esforzaron por contener la enfermedad y salvar vidas. Obviamente, los gobiernos de Estados Unidos y Cuba difieren en cuestiones fundamentales. Sin embargo, el mundo está lleno de tales discrepancias. La pregunta esencial, no sola para Cuba y los Estados Unidos, sino también para la civilización humana, es si las naciones pueden respetarse lo suficiente como para existir una al lado de la otra y cooperar.

Presidente Biden, Ud. puede hacer mucho bien si avanza en la dirección correcta y toma en consideración lo que la mayoría de los cubanos que viven en Cuba desean. Esto no incluye ignorar y debilitar su sistema de salud pública, pero sí incluye el respeto por los logros de la nación. Esperemos que las amenazas compartidas que plantea la pandemia de Covid conduzcan a una mayor colaboración, no a más confrontación. La historia será el juez.

Firmado por científicos, médicos y ciudadanos preocupados de Cuba y el mundo.

Política de EEUU hacia Cuba podría precipitar una crisis migratoria

 

La Habana, 10 ago (Prensa Latina) Estados Unidos propicia la migración irregular desde Cuba con el recrudecimiento del bloqueo en medio de la pandemia de Covid-19, una estrategia con posibles consecuencias negativas para la actual administración, advirtió el abogado José Pertierra.

El experto en temas migratorios comentó en una entrevista al programa Mundo 20/20 de Cubavisión Internacional que si bien por un lado el presidente estadounidense, Joe Biden, implementa un plan para disminuir la llegada de personas mediante la frontera sur, con respeto a la isla caribeña propicia una crisis.

'La solución que el gobierno norteño encontró para detener el flujo migratorio es enviar dinero a países de Centroamérica para mejorar allí la infraestructura y fomentar el empleo con el objetivo de evitar el tránsito de personas hacia el país norteño', explicó el analista cubanoamericano.

Sin embargo, subrayó, al mismo tiempo utilizan la pandemia en Cuba como arma de combate para 'apretar las tuercas del bloqueo', como hizo el expresidente Donald Trump con 243 medidas adicionales para asfixiar al pueblo, una situación capaz de precipitar una masiva emigración ilegal a través del Estrecho de la Florida.

Aún así, 'los cubanos no se van a rebelar', aseguró Pertierra, quien recordó que esa es la misma estrategia de Washington desde el 1 de enero de 1959 cuando triunfó en la isla el movimiento revolucionario liderado por Fidel Castro.

La Revolución Cubana no se va a caer, pero con su estrategia la actual administración sí puede precipitar una masiva emigración irregular y eso sería un problema para Biden, alertó el abogado en su diálogo con José Ramón Cabañas, director del Centro de Investigaciones de Política Internacional.

De acuerdo con Pertierra, la Casa Blanca piensa con optimismo que La Habana se encargará de frenar las salidas ilegales por el mar, aunque apuntó que si eso no ocurre por determinadas razones, el mandatario demócrata estaría en problemas.

Si Biden fuera sensato pensara en mejorar las condiciones de vida de los cubanos para evitar un problema mayor, señaló el abogado, quien indicó que están en manos del mandatario medidas de tipo humanitario y emergentes.

Señaló que es inconcebible pensar cómo en medio de una pandemia impiden a las personas el acceso a alimentos, medicinas y favorecen una crisis de salud pública porque quizás si las personas se rebelan instalarán en Cuba un nuevo gobierno, 'eso es insólito'.

Mientras más belicosos se comporten los estadounidenses, más unidos estarán los cubanos, afirmó Pertierra en la entrevista al canal internacional.

La Habana denuncia la incitación por parte de Washington a flujos migratorios, irregulares y desordenados entre ambos países y exhorta a la Casa Blanca a cumplir los acuerdos bilaterales vigentes en esa esfera para evitar pérdidas de vidas humanas.

Según un reporte de la Guardia Costera de Estados Unidos, en lo que va del año fiscal fueron interceptados en el mar 595 cubanos, una cifra récord si se consideran los 49 de todo 2020 y los 313 de 2019.

sábado, 7 de agosto de 2021

Termina en EEUU luna de miel presidencial para Biden


Washington, 7 ago (Prensa Latina) El incremento de casos de Covid-19 en Estados Unidos hace peligrar la economía y también la aprobación del mandatario Joe Biden, quien según encuestadoras y medios de prensa ya terminó su 'luna de miel presidencial'.

Sondeos como el del Centro de Estudios Políticos Estadounidenses de la Universidad de Harvard y The Harris Poll revelaron que el respaldo al líder demócrata cayó al 52 por ciento en julio, 10 puntos menos que en el mes anterior.

El índice de aceptación muestra los primeros signos de un declive significativo y ello podría indicar que su período de luna de miel terminó, manifestó la encuestadora Gallup tras revelar un estudio donde el 45 por ciento de los ciudadanos desaprueba la gestión presidencial.

Estados Unidos alcanzó esta semana, casi un mes después de la fecha prevista, la meta de administrar al menos una dosis de vacuna antiCovid-19 al 70 por ciento de los adultos, un objetivo marcado por Biden para el 4 de julio, Día de la Independencia.

El panorama actual de este país norteño está marcado por un ascenso del promedio de casos diarios de la enfermedad, que ahora es de 100 mil frente a los 23 mil de hace solo tres semanas.

Con la dispersión de la variante delta del coronavirus SARS-CoV-2 y la reticencia de algunos sectores de la población a las vacunas, principalmente republicanos y conservadores, el gobernante teme un retroceso de la recuperación económica.

En un pronunciamiento este viernes, el jefe de la Casa Blanca celebró la disminución del desempleo luego de conocer la recuperación de 943 mil puestos de trabajo en julio, pero instó a la población a inmunizarse lo antes posible para mantener esos logros.

La crisis sanitaria tiene consecuencias también en el ámbito político, ejemplo de ello fue el intercambio de criterios esta semana entre la Casa Blanca y congresistas demócratas respecto a la moratoria sobre los desalojos, que caducó el pasado domingo.

Cada lado culpó al otro sobre quién debía actuar para prorrogar la medida y evitar que millones de estadounidenses quedaran en la calle por no poder pagar los alquileres en medio del actual contexto epidemiológico.

La Casa Blanca alegó no tener poder para prorrogar la moratoria debido a un fallo de la Corte Suprema, mientras los legisladores acusaron al gobierno de no alertar al Congreso con tiempo suficiente para solucionar el problema.

Finalmente los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades hallaron la vía legal para extender por 60 días la prohibición a los desahucios en regiones con alta incidencia de Covid-19, pero el debate expuso una división poco común entre Biden y congresistas de su partido, consideró la cadena CNN.

Otra de las problemáticas para el jefe de Estado es la presencia de menores no acompañados en la frontera sur de Estados Unidos, cuyo número alcanzó un máximo histórico en julio, indicó la agencia Associated Press.

Los republicanos aseveran que Biden es el responsable de la crisis fronteriza, mientras los progresistas demócratas ven insuficientes las medidas del jefe del ejecutivo para desmantelar las políticas de la administración de Donald Trump (2017-2021).

Grandes proyectos legislativos para el mandatario, como la reforma policial, las medidas de control de armas o la ley para preservar el derecho al voto están atascados en el Congreso debido a la débil mayoría demócrata.

Incluso se le complicó lo que pretendía ser una victoria: el proyecto bipartidista de infraestructuras, una medida que se retrasó más de lo previsto en el Senado y aún enfrentará otros obstáculos en la Cámara de Representantes.

Con todos esos escollos internos deberá lidiar Biden, cuya aprobación dependerá del avance de la pandemia y cómo sea capaz de gestionarla, aseguran analistas.

viernes, 6 de agosto de 2021

Cuba y el desafío de permanecer bloqueados

 

Cuba-vs-Bloqueo

La Habana, 6 ago (Prensa Latina) La imposibilidad de acceder a plataformas tecnológicas cuyas empresas están sujetas a las leyes de Estados Unidos, resulta una de las caras visibles del bloqueo a Cuba, en su dimensión aplicada al sector de las telecomunicaciones.

Más de 60 programas informáticos, sitios y servicios están restringidos para la isla, que ha enfrentado en los últimos días, justamente desde las redes sociales, una intensa campaña mediática con el uso de robots y algoritmos, cuyo propósito es la desestabilización del país en el peor escenario de la pandemia de la Covid-19.

Conforman el listado más de 20 webs de Goggle, a los cuales se suma Zoom, conocida herramienta de videochat que cobró auge con la actual epidemia, según un artículo de la premio Nacional de Periodismo y doctora en Ciencias de la Comunicación Rosa Miriam Elizalde, publicado en el diario La Jornada, de México.

De forma contradictoria, los centros de poder y los grandes medios internacionales intentan imponer la narrativa de que 'el bloqueo no existe', aunque los ciudadanos cubanos encuentran advertencias como 'Acceso Prohibido Error 403' al intentar navegar por las páginas de Internet.

Hace solo unas semanas un nuevo servicio se sumó a la lista de prohibiciones, Wetranfers, útil para la transferencia de archivos informáticos y utilizada por profesionales de diversos sectores de la nación.

Su empresa, asentada en Ámsterdam, explica el artículo de Elizalde, de pronto decidió regirse por las leyes de Estados Unidos y negar ese acceso a los cubanos.

La experta afirma que los cubanos son blanco del incremento de noticias falsas; proliferación de videos claramente manipulados; empleo de ciberataques a medios de prensa y sitios web institucionales; amenaza a dirigentes, artistas y figuras públicas, que incitan al odio y la violencia.

En ese contexto, resulta llamativo que Estados Unidos haya decidido dotar a Cuba de una 'nueva infraestructura de Internet gratuita', explica el artículo de La Jornada.

El texto refleja además que un podcast entre miembros de la comunidad de inteligencia y funcionarios de muy alto rango de la Comisión Federal de Comunicaciones de EEUU devela presiones sobre la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) para que 'hagan la vista gorda' ante estos hechos.

Refiere también la introducción de teléfonos satelitales empelados en el espionaje y la organización de incidentes en la isla; el empleo de la aplicación Psiphon en la conexión a Internet; y el dinero prometido a las compañías de telecomunicaciones para que violen la legislación cubana.

Todo ello cuando solo en el periodo de abril a diciembre de 2020 el bloqueo generó a Cuba daños por más de 65 millones de dólares solo en el sector de las telecomunicaciones.

jueves, 5 de agosto de 2021

Fórmulas contra Cuba para incitar al odio (+Fotos)

 

Fórmulas contra Cuba para incitar al odio (+Fotos)

Por Isaura Diez Millán

La Habana, 5 ago (Prensa Latina) Una nueva aproximación a los hechos violentos del 5 de agosto de 1994 y a los del pasado 11 de julio en Cuba, evidencia más analogías que diferencias entre ellos, aunque los separen 27 años.

En intercambio con Prensa Latina, el historiador Fabio Fernández señaló que existen denominadores comunes entre los dos acontecimientos que parten de un escenario de crisis económica, bloqueo recrudecido por parte de Estados Unidos, situación social tensa, campaña mediática e incitación a la violencia.

Estudios refieren que tras la caída del campo socialista y de la Unión Soviética (1991), Cuba perdió el acceso a un mercado que proveía de combustibles, alimentos, medicinas y otros elementos indispensables.

En este sentido, los años 1993-94 fueron los peores de la crisis económica que vivió el país durante el denominado Período Especial.

'En medio de esto hay que entender que Estados Unidos tensó aún más la cuerda en busca de la caída del sistema político y social de la isla, por eso reforzó el bloqueo', comentó Fernández.

De hecho, en 1992 el Senado norteamericano aprobó la Ley Torricelli, conocida como Ley de la Democracia Cubana, para restringir la entrada de buques extranjeros a la nación caribeña e impedir negocios comerciales de filiales estadounidenses con la isla.

A lo anterior se unió una campaña anticubana desde los grupos más conservadores de la ultraderecha, asentada en el estado de la Florida, que fomentaba las salidas ilegales de Cuba mediante el secuestro de lanchas.

Días antes de aquel 5 de agosto ocurrieron eventos de este tipo con pequeñas embarcaciones de la capital y en particular, un incidente con un remolcador secuestrado en la bahía habanera provocó la muerte de más de 30 personas.

En conversaciones con el periodista español Ignacio Ramonet, el líder histórico cubano Fidel Castro aseguró que este hecho fue tergiversado por la prensa estadounidense como parte de una campaña mediática contra la Revolución.

A la altura de 1994 Estados Unidos incumplía su acuerdo migratorio de entregar 20 mil visas anuales (proveía unas mil cada año), además, aplicaba la Ley de Ajuste Cubano para favorecer a quienes arribaban de forma ilegal a la nación norteamericana.

Aquel 5 de agosto decenas de personas se concentraron en el malecón porque la denominada Radio Martí, de origen estadounidense, había anunciado que cientos de lanchas saldrían para buscarlos, pero eso nunca ocurrió.

'Los disturbios y hechos vandálicos de ese día tuvieron como fuerzas propulsoras sectores preteridos donde la obra de la Revolución no había llegado con igual fuerza y se mantenían elementos de marginalidad visibles', explicó el historiador.

Fernández destacó el liderazgo de Fidel Castro para enfrentar la situación, su decisión de presentarse ante la multitud desarmado y su orden de que nadie disparara.

'Muchas personas refieren que su magnetismo aplacó a los manifestantes quienes terminaron coreando consignas revolucionarias, lo cual hay que conectarlo con el peso histórico de la figura y con el consenso mayoritario en torno a nuestro proyecto social', agregó.

A esos hechos le siguió la apertura de las fronteras cubanas y por ende, la tercera crisis migratoria con Estados Unidos desde 1959.

Además, 'se reforzaron los mecanismos de participación democrática, aumentó el diálogo con la población y se adoptaron otras medidas para mejorar elementos de la vida cotidiana', aseguró el investigador.

Por su parte, el 11 de julio pasado ocurrieron disturbios en el país con hechos vandálicos y desorden público que se generaron también en medio de una crisis económica y compleja situación sanitaria a nivel internacional.


'Creo que una diferencia importante es el factor de las redes sociales como un mecanismo multiplicador de los focos de protesta y como un espacio para gestar estos disturbios', refirió Fernández.

En opinión del historiador, este tipo de comunicación en el ciberespacio permite la amplificación de fake news (noticias falsas), ya que 'la diversidad de los flujos informativos ahora es muy superior a la de 1994 y es mayor la articulación de contenidos contrarrevolucionarios en una campaña'.

Sobre este particular, numerosos especialistas coinciden en señalar que Estados Unidos aplica en Cuba un guión de golpe de Estado suave y emplea para ello líderes de opinión, consignas y etiquetas, uso de cuentas falsas en las redes sociales, manipulación de la realidad e incitación al odio.

Además, Washington recrudeció el bloqueo a la isla en los últimos años con 243 medidas adicionales, 55 de ellas promulgadas durante la pandemia de Covid-19.

Por otro lado, 'se puede ver una analogía en la respuesta del gobierno revolucionario respecto a los sucesos de agosto del 94, ya que el pasado 11 de julio el presidente Miguel Díaz-Canel se presentó en San Antonio de los Baños (occidente) para enfrentar la situación originada allí', comentó Fernández.

Posteriormente, el mandatario cubano ofreció declaraciones en televisión nacional para explicar al pueblo la situación actual del país y los problemas que afronta, denunció las campañas mediáticas, instó a fortalecer el diálogo, convidó a la paz y la unión de todos los cubanos.

Según el historiador, lo más importante es que estos sucesos no generaron una crisis de gobernabilidad, ni derivaron en las violentas represiones que medios de comunicación estadounidenses insisten en afirmar.

De todas formas, Fernández instó a permanecer atentos, reforzar los mecanismos de diálogo con las nuevas generaciones, revitalizar las instituciones encargadas de promover la construcción del socialismo y aplicar políticas públicas allí donde la obra revolucionaria no ha llegado con la misma intensidad, en aras de construir la Cuba de todos.

miércoles, 4 de agosto de 2021

Biden atrapado en su propia trampa

 


Biden atrapado en su propia trampa
Por: Max Lesnik
 
Es decepcionante y hasta lastima da, ver que un jefe de Estado de un país cualquiera, independientemente de su ideóloga política- ya sea de izquierda, de centro o de derecha- se encuentre atrapado en su propia trampa por seguir los consejos malintencionados de quienes persiguen sus propios fines en vez de cuidar los de quien- como es el presidente de su país- a quien están ellos llamados a servir por el bien de la nación.
 
Este es el caso del Presidente de Estados Unidos, el Demócrata Joe Biden a quien lo han convencido sus asesores más cercanos que debe continuar contra Cuba la política de odio y agresión diseñada por el gobierno Republicano de su antecesor Donald Trump, en vez de cumplir su promesa de campaña electoral en las que su gobierno buscaría un mejoramiento de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, partiendo de la derogación de las crueles medidas implantadas por la anterior administración Republicana que tanto daño y sufrimiento le han provocado al pueblo cubano. Todo ello en medio de la mortal Pandemia que azota al mundo, agravada más aun en Cuba por el criminal Bloqueo estadounidense en vigor por más de sesenta años.
 
Estos ignorantes asesores presidenciales aconsejaron al Presidente Biden que manteniendo la política de agresión contra Cuba y orquestando a través de la Internet una de sus llamadas “Revoluciones de colores”,
 
Se provocaría así un estallido social en la isla- y con ello el derrocamiento del gobierno Revolucionario cubano- que de tener éxito ese plan, sería posible conquistar para el Partido Demócrata el voto cubanoamericano del sur del Estado floridano con vistas a las próximas elecciones de medio término, una contienda electoral que con toda seguridad ganaran de nuevo los Republicanos de Donald Trump con el apoyo de los cubanos de derecha, puesto que para ellos el presidente Biden es tan “comunista” como Díaz Canel y todo su gobierno
.
El presidente Biden, ante el rotundo fracaso de los planes ilusorios aconsejados por sus ignorantes asesores, se encuentra atrapado en su propia trampa. Pretendían aislar a Cuba de América y del mundo y quien más aislado ha quedado ha sido Estados Unidos.
 
Vemos como ni en la OEA pudieron contar con votos suficientes para condenar a Cuba como pretendía el Departamento de Estado. Solo pudieron contar para ello con el Brasil de Bolsonaro, la Colombia ensangrentada de Iván Duque y el impresentable gobiernito sucio de Honduras.
 
Y no mejor le fue a Estados Unidos en el escenario mundial, donde solo encontraron respaldo de 20 gobiernos, de los 189 que tiene representación en Naciones Unidas, todos estos de menor peso y significación, puesto que los grandes aliados de Washington en el campo internacional, como Canadá, Gran Bretaña, Francia, España y Alemania, tampoco se prestaron a una injusta condena contra Cuba.
 
Sus malos consejeros han empujado al presidente Biden- en primer lugar, el Senador Bob Menéndez- a un desastre bochornoso de política exterior, solo comparable al fiasco de Bahía de Cochinos de 1961, un dispararte heredado de la anterior administración Republicana que le explotó en su cara al entonces también presidente Demócrata John F. Kennedy.
 
Ahora el presidente Biden ha quedado atrapado en su propia trampa. Es que los gobernantes norteamericanos no aprenden la lección. Cuba será para ellos una obsesión inalcanzable. Porque Cuba es y será para siempre una nación libre y soberana.