miércoles, 6 de enero de 2021

Los ideólogos del golpe blando: Open Society en Cuba y la articulación contrarrevolucionaria

 




La emisión especial de la Televisión Cubana del pasado 28 de noviembre marcó un cambio en cuanto a la exposición pública por el sistema de medios de comunicación del Estado Cubano de las intenciones estadounidenses de financiamiento y organización de una nueva contrarrevolución para provocar un golpe blando en Cuba.

Fue seguida de emisiones de la Mesa Redonda, segmentos en el NTV, programas de información, artículos en Granma y Cubadebate, así como un seguimiento en diversos medios de comunicación institucionales. Nunca antes el funcionamiento de esa nueva contrarrevolución, el uso intencionado de redes sociales y medios digitales, así como los actos de vandalismo terrorista y sus vínculos, articulados para la desestabilización de la sociedad cubana, habían sido expuestos al pueblo de esa manera.

La creación de una neo contrarrevolución cubana se remonta a inicios de la década de los 2000. Específicamente el 14 de mayo de 2004, en una reunión de oficiales de la CIA realizada en la residencia de uno de los funcionarios de la entonces Oficina de Intereses de los Estados Unidos en La Habana, cuando se plantea por primera vez la idea de dar a la contrarrevolución tradicional hasta entonces financiada y utilizada en Cuba un papel secundario, tenido en cuenta su notorio desprestigio, y crear una contrarrevolución con un rostro y un discurso nuevo.

El contenido de esa reunión y los planes de la Agencia Central de Inteligencia que se presentaron en ella, se conocen gracias a los testimonios del escritor y periodista Raúl Capote, presente en la misma, a quien la CIA reclutó para impulsar la guerra cultural en Cuba, y que más tarde se revelaría realmente como agente de la Seguridad del Estado cubana.

Esta nueva contrarrevolución debía encontrar sus recursos humanos entre personas, principalmente jóvenes, que tuvieran vínculos profesionales y sociales con la propia institucionalidad cubana que se pretende derribar, esto garantizaría determinado ¨prestigio¨ y afinidad con sectores, que si bien son demográficamente minoritarios dentro de la población cubana, ejercen una importante influencia social al ser generadores de ideología: Periodistas, académicos y artistas.

De la misma forma reclutar, capacitar y poner a trabajar en sus objetivos a varios blogueros, quienes fueron identificados en Cuba a partir de una “cartografía” de la blogosfera cubana, como se le llama al universo de páginas webs personales o grupales en Internet, un trabajo de identificación realizado en el año 2011 por Ted Henken, ¨estudioso¨ del tema digital cubano enviado desde Estados Unidos, y que por supuesto no incluía a los blogueros verdaderamente revolucionarios, concentrando su trabajo en aquellos cuya ambigüedad podía hacerlos proclives a la aceptación reiterada de invitaciones a eventos en embajadas y en el extranjero – de cada vez más evidente intención- , inicialmente en Europa y luego ya en los propios Estados Unidos, becas en universidades europeas o estadounidenses, como las de Harvard y Columbia, para crear o mantener proyectos políticos y mediáticos digitales en Cuba a partir de fondos recibidos como parte de estas.

Paralelamente se trabajó en convertir en figuras mediáticas a un pequeño grupo de personas que respondieran a sus intereses desde los sectores académicos e intelectuales. Estos se encargarían de ser ideólogos para la organización de una contrarrevolución “de izquierda¨ en Cuba, -siendo realmente una derecha disfrazada- con una plataforma socialdemócrata, anti comunista y anti fidelista, pero que inicialmente no actuara abiertamente contra el socialismo o contra la Revolución, ni contra el Estado, ni el Partido Comunista de Cuba y demás organizaciones políticas.

Lo que hizo años después el presidente estadounidense Barack Obama en su alocución para el anuncio de relaciones diplomáticas con Cuba del 17 de diciembre del 2014, fue simplemente expresar lo que ya había sido asumido por la propia CIA en esa reunión de mayo del 2004: El uso de una línea dura y agresiva contra Cuba había fracasado, y era necesario buscar el logro de los objetivos por otros métodos.

Esto vuelve a ser explícito en la Directiva Presidencial firmada tiempo después por el presidente Obama en la que se hace notoria la intención de trabajar con la sociedad civil cubana. El uso del término, por primera vez, por parte de un presidente estadounidense hace preguntarse: ¿Con cuál sociedad civil? Obviamente no se trataba de las organizaciones e instituciones públicas existentes en Cuba, sino de la sociedad civil virtual, entiéndase la neo contrarrevolución, que se venía fomentando en Internet y las redes sociales, inicialmente de forma paralela a las organizaciones sociales cubanas, y luego ya abiertamente contrapuesta a estas, como parte de la estrategia en marcha desde el 2004.

Para esto, los planes estadounidenses, además de los financiamientos de la National Endowment for Democracy (NED) y la USAID, ponen a Cuba en la lista de países en los que actúa la entidad financiera internacional Open Society Foundations, creada por el multimillonario George Soros, que se dedica a la organización de proyectos grupales, que utilicen las causas sociales y de derechos humanos para trabajar por el derrocamiento de gobiernos y cambios de régimen, bajo el romántico nombre de ¨revoluciones de colores¨. Con una experiencia en países de Europa del Este como Serbia, Georgia, Ucrania, y Bielorrusia, y utilizada igualmente en las llamadas Primaveras Árabes y contra procesos de izquierda en América Latina. Open Society no actúa por sí sola, sino que lo hace como parte de la agenda de injerencia internacional de los Estados Unidos.

Igualmente se trabajaría con la contrarrevolución venezolana, donde crean el proyecto PROVEA, que con lucidez los medios bolivarianos rápidamente denunciaron.

En el caso de Cuba organizaron en 2014 el llamado ¨laboratorio de ideas¨ Cuba Posible, una página web con financiamiento de Open Society y otras entidades estadounidenses, bajo el camuflaje del debate y el ejercicio de la crítica popular impulsada por el propio Gobierno Cubano como parte de la redacción e implementación de los Lineamientos y la actualización del modelo económico. Igualmente aprovechando el ambiente de distención y acercamiento en ese entonces entre la isla y Estados Unidos, organizando varios eventos dentro y fuera de Cuba.

Cuba Posible, estructurado a través de ¨programas¨ por grupos temáticos, como los llamados Ágora y Fraternidad, estarían dedicados a atraer a los intelectuales cubanos interesados en temas históricos, legislativos, y diplomáticos ,al tiempo que personas afines a causas sociales como el racismo, el feminismo, la igualdad de género, los derechos sexuales, y la protección animal, con la intención de generar un estado de opinión en estos sectores contraria al PCC, favorable al pluripartidismo y conveniente a la estrategia de los Estados Unidos. Uno de los directivos de Cuba Posible declaró a la agencia Reuters que sus objetivos eran impulsar ¨un cambio transicional a una Cuba pluripartidista¨.

Sus integrantes, tanto en su vínculo personal como en su retórica, debían mantenerse alejados de la contrarrevolución más agresiva, y al mismo tiempo proyectar un distanciamiento del ¨oficialismo¨, de las instituciones y las organizaciones afines a la ideología de la Revolución. Respecto a esta se dedicarían a sembrar la idea de la existencia de sectores ¨stalinistas¨ y ¨conservadores¨, que supuestamente obstaculizan las transformaciones desde dentro de la dirección del propio Partido y el Gobierno, así como la normalización de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Reforzar a la narrativa sobre “un sector temeroso de perder el poder”, y mezclar esta con la propia crítica que en Cuba se hace legítimamente a la burocracia, la tecnocracia, y la corrupción. Vincularlo en las mentes a cualquier defensa ideológica de la Revolución, satanizar el antimperialismo y la propia mención a Fidel y su pensamiento para crear una aversión hacia los mismos, especialmente en un público joven.

Esto les permitiría ser promovidos como la ¨tercera opción¨, una zona de centro ideológico, distanciado tanto de la ¨extrema derecha¨ agresiva de Miami, como del pensamiento fidelista de la Revolución Cubana al que se considerara como una “extrema izquierda”. Los principales medios internacionales, -además de Radio y TV Martí- los apoyarían, como hicieron, llamándolos ¨nueva fuerza política¨ y respaldando su desarrollo.

En este sentido, la agresividad del periodo de gobierno de Donald Trump, y el posicionamiento de un discurso contra la Revolución por actores mediáticos con toda intención repulsivos, han sido parte de los planes y no un accidente dentro de estos. Potenciándose una contrarrevolución que se presente como irracional y asqueante, respecto a la cual la neo contrarrevolución pudiera presentarse como alternativa, para que esta fuera vista por los cubanos como algo preferible. Los planes perfilan que en Cuba se termine aceptando, frente a la agresividad la otra, a esa contrarrevolución que habla de ¨diálogo¨ y ¨tolerancia¨, y que se les diera más espacio frente a las instituciones. No se trata de dos estrategias diferentes, se trata de una sola estrategia que utiliza una para hacer brillar a la otra. Los patrocinadores y organizadores son los mismos. Las agencias estadounidenses funcionan independientes de los vaivenes de la política electoral de ese país. Al contrario, aprovechan estos.

El Presidente Díaz-Canel lo ha afirmado ante la Asamblea Nacional: “Los “líderes de laboratorio” aparentan tomar distancia de los violentos, se disfrazarán de pacíficos negociadores políticos y tratarán de imponer sus agendas, apostando al estallido social si sus demandas no son cumplidas.”

Para articular a la nueva contrarrevolución, y darle capacidad mediática en Internet, se organizó un sistema de medios digitales, -presentados falsamente como ¨independientes¨-, dirigido hacia estos sectores, aprovechando los vacíos de los medios institucionales. De esta forma, ese sistema de publicaciones digitales cubano-estadounidenses (personal cubano- financiamiento estadounidense) pudo dominar e inducir, a través de un sistemático envenenamiento de las audiencias, en temas como el proceso para llegar a una legalidad para el cine independiente, o el Decreto 349 para la Cultura, objetivos en los que la casi inexistente comunicación pública institucional sobre estos les permitió que les resultaran un paseo mediático.

Sin embargo, no pudieron hacer lo mismo con la Reforma Constitucional, a la que se le dio una fuerte cobertura por parte de la prensa cubana y para los cual esos medios digitales hubiesen necesitado además ser capaces de impactar en gran parte de la población. Ante una presa que les resultada demasiado grande se limitaron a decir que había apatía en la población, lo cual se demostró como falso por el alto índice de asistencia a las urnas y de aprobación de la Constitución.

En ese período el trabajo de los integrantes de Cuba Posible incluyó la redacción y presentación en su página web de un texto constitucional que eliminaba al PCC y al socialismo. La votación popular del referéndum de un 86 por ciento barrió con esas intenciones.

Desde el primer momento varios intelectuales revolucionarios cubanos alertaron sobre la intención contrarrevolucionaria del ¨centrismo¨ y los verdaderos objetivos de la nueva prensa digital dedicada su cultivo, que incluyen a medios estadounidenses con acreditaciones de prensa en Cuba. Pero estos mismos medios se apresuraron a presentar el simple uso del término como una ¨paranoia¨, demonizando la palabra y quienes se atrevieron a usarla rápidamente fueron atacados y satanizados a través de linchamientos mediáticos en las redes. El objetivo de estos linchamientos, que continúan ocurriendo y se han hecho extensivos en días recientes a periodistas del Sistema Informativo de la Televisión Cubana, sigue siendo que nadie más se atreva a denunciar la estrategia imperialista que sostiene a la neo contrarrevolución.

En 2019 los propios integrantes del proyecto Cuba Posible anunciaron su desintegración, alegando que el ambiente de retroceso diplomático del gobierno de Trump, hacía muy difícil su funcionamiento. En realidad, durante los años 2017 y 2018 las intenciones de Cuba Posible nunca lograron captar a intelectuales cubanos de verdadero renombre. No lograron crear un ambiente contrario a la Reforma Constitucional, y su carácter contrarrevolucionario de derecha disfrazada fue intensamente denunciado en las redes por revolucionarios que no se amedrentaron ante los linchamientos.

Ya desde 2017 varios de sus integrantes se separaron de Cuba Posible –ya sea por iniciativa personal o por instrucciones para no ¨quemarlos¨- cuando el financiamiento extranjero y las intenciones se hicieron cada vez más evidentes. Los estadounidenses aprenden muy rápido y sacan lecciones, por lo que no es de dudar que hayan decidido desconcentrar las fuerzas de la nueva contrarrevolución para preservar los ¨cuadros ideológicos¨ que habían formado en un proyecto que ya comenzaba tener un desprestigio publico cada vez mayor al hacerse evidente su vínculo con Open Society. Luego de su disolución formal, sus integrantes continuaron trabajando de forma coordinada y hoy son los ideólogos y articuladores que tratan de mantener activo el intento de golpe blando del pasado noviembre.

Si algo tiene la mentalidad pragmática anglosajona es sentido de la productividad en el tiempo. Más cuando se trata de inversiones. En la citada reunión de 2004, el plazo de madurez para que esa neo contrarrevolución fuera funcional fue calculado en unos 15 años. Justo en el momento en el que nos encontramos.

Esta madurez debía traducirse en que esta nueva contrarrevolución, cultivada intensamente en forma de sectores o burbujas aisladas en las redes sociales pudiera comenzar a realizar acciones de convocatoria fuera del espacio virtual, o sea en las calles en forma de manifestaciones. Que estuviera lista para aprovechar cualquier situación que pudiera propiciarlas, y lograr que lleguen a formar parte de estas, inconscientemente, personas realmente honestas que para nada comparten las intenciones reales, movidas por la sensibilidad e insatisfacción con temas como la censura en el arte, la tolerancia a un pensamiento diverso, los derechos de la comunidad LGBTIQ+, la protección al bienestar animal, las violencias de género.

Los medios digitales “independientes” estarían igualmente listos para crear las condiciones de acumulación y manipulación, magnificar las convocatorias, y promocionar mediáticamente los sucesos.

En gran medida la madurez a la que aspiraban los oficiales de la CIA reunidos en la lejana reunión del 2004 consiste en el momento en el que una parte significativa de estos sectores, aun hoy sin conexión unos de otros, puedan ser movilizados, no ya hacia eventos de temática propia, sino hacia una concentración masiva común. Una situación lo suficientemente particular como para que los movilice, pero al mismo tiempo lo suficientemente general y abstracta como para que pueda ser promovida como una defensa del derecho a ¨pensar distinto¨ o a la ¨libertad de pensamiento¨, la tolerancia, etc, y de esta forma crear un ambiente inicialmente pacífico, atractivo y promovible en una mezcla entre lo festivo y contestatario, que logre sumar a una mayor cantidad de personas diversas, no importa si ajenas a las verdaderas intenciones.

El objetivo siguiente serían los episodios de violencia inducidos en el lugar con toda intención, entre los convocados y las autoridades policiales presentes que pudieran perder el control de la situación, -Ahí están los videos, promocionados por los mismos medios digitales encargados de exacerbar la tensión en tiempo real, con la voz de individuos en el Mincult, instigaban a traspasar a toda costa a la policía con gritos de ¨!Las armas las tienen ellos, no nosotros!¨- los posibles y trágicos episodios resultantes, que afortunadamente no lograron que se produjeran, servirían para convocar movilizaciones siguientes, no ya por el motivo original, sino ¨contra la represión¨ ocurrida, y luego otra ¨contra la violencia¨, y otra, y otra y así, hasta que los propios manifestantes pierdan el sentido del motivo original de su protesta, y las autoridades la claridad de por qué se manifiestan –si es que no ha ocurrido desde el primer momento- en un proceso similar al ocurrido en las concentraciones de la Plaza Maidán en Ucrania. Es el guion de las revoluciones de colores. La publicación del video por uno de estos medios digitales fue sin dudas un desliz de sus editores, tal vez embriagados por la atmósfera del momento.

Ha sido gracias a la información que han ofrecido los medios oficiales, que muchas personas que inicialmente compartieron cierto apoyo a los reclamos del llamado “Movimiento San Isidro”, - cuya función en el guion cubano es generar las situaciones - bajo la idea de que ¨el que se queja no es contrarrevolucionario¨ o ¨hace falta un diálogo¨, luego se espantaron al ver quiénes pretendían ser los beneficiados. Durante la concentración popular de la Tángana en el Parque Trillo, como también por chat, pude conversar con varias de las personas buenas que fueron al Ministerio de Cultura movidos por esas ideas, pero que realmente, a la luz de toda la información ofrecida luego, sintieron que su verdadero lugar como personas conscientes y críticas, era apoyando la Revolución que se defendía en el Trillo y no a la contrarrevolución que se pretendió legitimar ante la sociedad cubana al iniciar los sucesos del Mincult como apoyo a quienes hacían una falsa huelga de hambre en San Isidro que ha quedado más que claro era un show conducido y alentado por el gobierno de Estados Unidos y su embajada en Cuba. Más de 10 publicaciones en su Facebook oficial y los videos presentados lo confirman.

Sin información en los medios esa toma de conciencia no hubiese sido posible. Ha sido esa exposición de la verdad en la TV y en la prensa cubana, la que ha hecho que solo se queden defendiendo la farsa no solo los incorregiblemente contrarrevolucionarios, sino los irremediablemente desvergonzados.

Pero la nueva contrarrevolución se había acostumbrado a que los medios oficiales cubanos no hablaran nunca de ella.

Es por eso que cuando comienza a emitirse información de la vinculación y actuación de individuos, proyectos financiados y medios digitales contrarrevolucionarios, estos entraron en una gran alarma. Especialmente quienes han trabajado durante años para articular esta nueva contrarrevolución. Reclaman y se presentan como víctimas porque el NTV expuso el verdadero carácter, ya al descubierto sin camuflaje alguno, de un antiguo profesor universitario proclamado por esta como su participante y asesor legal, y el diario Granma publicó la foto de los rostros sonrientes un evento de Cuba Posible en la sede neoyorquina de la Open Society.

En días recientes han iniciado un intento legal, tratando de utilizar la propia Constitución contra la cual trabajaron, para reclamar ante las instituciones de justicia que la Televisión Cubana y el NTV dejen de emitir información, que el diario Granma y demás medios de prensa, así como las páginas y canales de video de las instituciones cubanas, retiren de internet los artículos, comentarios y programas donde se ven expuestos. Es de imaginar que igualmente incluyan en el reclamo a Telesur. Alegan una supuesta vulneración de su dignidad personal, y que la presentación de documentos e imágenes producidos por ellos mismos que los vinculan a eventos de la contrarrevolución se trata de una ¨difamación¨.

¿Pero qué pensaban? ¿Qué eternamente los medios de comunicación de la Revolución iban a estar de brazos cruzados para beneplácito suyo y de sus patrocinadores estadounidenses?

No es la primera vez que manifiestan sus intenciones de anular la capacidad de comunicación de los medios de comunicación revolucionarios, ya en 2018, en el texto constitucional que pretendían presentar hablaban de prohibir a las organizaciones políticas cubanas tener medios de difusión pública. O sea, el PCC tendría que cerrar Granma y la UJC cancelar Juventud Rebelde, la CTC el periódico Trabajadores. En su Cuba ideal, a la FMC, la AHS, la FEU, les sería prohibido tener publicaciones. En definitiva, no sería necesario, en su Cuba ideal esas organizaciones no existirían.

Tampoco es la primera vez que como parte del guion importado que intentan reproducir en Cuba, se utilizan documentos con aparentes llamados de justicia para atraer firmas, incluso de personas que pueden creer se actúa de buena fe y no para mantener la estrategia de golpe blando que como dijo el Presidente “sigue activa”. La intención de un reclamo legal y la construcción de una identidad que hemos visto en estos días contra los medios cubanos, recuerda la llamada Carta 77, un documento promovido por los anticomunistas checos que exigía al Partido Comunista de Checoslovaquia ¨respetar los derechos humanos¨ y dar espacio a sus actividades durante la década de los 80. Según una investigación del periodista estadounidense Wayne Madsen, reproducida por Russia Today, George Soros, creador de Open Society financió al grupo generador de Carta 77, como grupo con cobertura intelectual organizado contra el gobierno checoslovaco, algo similar a Cuba Posible. Posteriormente el grupo se convierte en Fundación Carta 77 con ese mismo financiamiento de Open Society, junto a fondos provenientes de la NED y otras tapaderas de la CIA. Paralelamente los fondos financiaron actos de terrorismo como ataques contra sedes del Partido Comunista checo, una situación ante la cual los integrantes de Carta 77 debían presentarse como la alternativa ¨preferible¨. ¿Demasiado parecido al guion que tratan de reproducir hoy en Cuba?

La recogida de firmas contra los medios institucionales, pudiera engañar y hacer creer a alguna persona de buena voluntad que realmente se trata de una simple solicitud del derecho de respeto a la imagen de las personas. Nada más lejos de la verdad, la impulsan los mismos que han callado, cuando no se han alegrado y participado, de los cotidianos linchamientos de la maquinaria mediática miamense contra intelectuales, artistas y periodistas cubanos que no comparten sus ideas. En realidad, se trata de la continuación, con disfraz intelectual, de los linchamientos contra periodistas de la Televisión Cubana que hemos visto en estos días.

Es importante que las personas conozcan esto para que no puedan ser engañadas ni manipuladas. Esa es la articulación y no otra, que hemos visto en estos días. La de un viejo guion importado con nuevos actores, esta vez en un escenario tropical y contra la Revolución Cubana, aprovechando un momento sanitario y económico extremadamente difícil, con una puesta en escena que ya tiene completo el elenco. Lo que están buscando ahora para defender y justificar su obra de teatro, cuya escenografía se les deshace cada vez más, e

martes, 5 de enero de 2021

Trump muestra no tener límites para retener poder

 

Trump muestra no tener límites para retener poder
Por: 


Los continuos esfuerzos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para anular los resultados de las elecciones de 2020 — presentados con todo detalle en una conversación telefónica de una hora con un funcionario electo de Georgia durante el fin de semana — son una muestra de su incontrolable determinación para mantenerse en el poder sin importar las consecuencias para las tradiciones democráticas del país.

En el llamada del sábado, Trump presionó al secretario de Estado Brad Raffensperger para “encontrar” votos suficientes para revertir la victoria de Joe Biden en las elecciones presidenciales en el estado. Trump citó repetidamente denuncias de fraude refutadas y planteó la posibilidad de un “delito penal” si las autoridades no cambiaban el conteo de los votos, según una grabación de la conversación.

Trump se ha aventurado a un territorio inexplorado y peligroso desde su derrota en los comicios del 3 de noviembre, convirtiéndose en el primer presidente estadounidense derrotado en las urnas que trata de aferrarse al cargo rechazando la voluntad de los votantes y dejando de lado los resultados del Colegio Electoral contemplados en la Constitución.

Su negativa a reconocer la derrota, socavando la tradición democrática de una transición de poder tranquila y obstaculizando el cambio al gobierno de Biden, son un riesgo especialmente acuciante para el país, que sufre un nuevo repunte de la pandemia que ha matado ya a más de 350.000 estadounidenses. Prestando poca atención al coronavirus en las últimas semanas, el Trump ha abdicado de la mayoría de las tareas de gobierno diarias para centrarse en sus esfuerzos para aferrarse al poder.

Durante el llamado, Trump presentó nuevas teorías de la conspiración, desinformación y mentiras descaradas, insistiendo en que había ganado en Georgia a pesar de los múltiples recuentos que demuestran lo contrario. En varias ocasiones alegó que Raffensperger, que también es republicano, podría cambiar los resultados certificados.

“Todo lo que quiero hacer es esto. Sólo quiero hallar 11.780 votos, que es uno más de los que tenemos”, afirmó Trump. “Porque ganamos el estado”.

Biden se impuso en Georgia por 11.779 votos.

La conversación dejo clara la evolución de Trump desde el 3 de noviembre. En un primer momento, en privado aceptaba que había perdido aunque en público protestaba, con la esperanza de mostrar a sus seguidores más leales que seguía luchando mientras miraba por su propio futuro, tanto política como financieramente.

Pero a medida que pasan las semanas, Trump ha abrazado la narrativa de que le robaron la victoria. Su círculo íntimo, cada vez más reducido, está ocupado ahora mayoritariamente por quienes alaban esas teorías conspiratorias. El presidente vive en una caja de resonancia mediática compuesta por voces de televisoras conservadoras y de redes sociales que amplifican sus acusaciones de fraude.

Preguntado por si sintió que el presidente lo estaba presionando para hacer algo ilegal, Raffensperger dijo a The Associated Press el lunes: “Creo que estaba buscando cualquier tipo de ventaja que pudiera lograr, y yo no veo como va a conseguir eso".

Raffensperger añadió que los votos presidenciales de Georgia se contaron tres veces: la primera justo después de los comicios, después en una auditoría que contó las boletas a mano y finalmente en un conteo automático a pedido de Trump.

“Si apoyan un desafío a los electores de Georgia están equivocados, completamente equivocados", agregó Raffensperger. Los miembros del Congreso tendrán que tomar una decisión sobre los resultados en los otros estados, apuntó, “pero en Georgia lo hicimos bien. Yo no estoy contento con el resultado, como republicano, pero es el resultado correcto basado en los números que vimos emitidos”.

La renovada intervención de Trump y sus persistentes e infundadas denuncias de fraude se producen casi dos semanas antes de su salida de la Casa Blanca y en vísperas de los dos balotajes que se celebrarán en Georgia el martes y que determinarán quién controlará el Senado.

Además añadió interés al mitin de Trump en Georgia el lunes, que posiblemente sea el último de su mandato, en el que respaldó a los dos aspirantes republicanos. Enojado tras la llamada con Raffensperger, Trump barajó la idea de no asistir al acto, algo que habría sido devastador para las opciones republicanas en las que se esperan sean dos carreras ajustadas por los escaños en la cámara alta.

Pero Trump fue convencido para participar y tener un escenario desde el que reiterar sus acusaciones de fraude electoral y presentar, como tuiteó el lunes, las “cifras reales” de la contienda. Los republicanos estaban preocupados porque Trump pudiese centrarse en sí mismo y desalentar la participación al socavar la fe en los balotajes y no promoviendo a los dos aspirantes del partido.

Al final, Trump dividió su tiempo entre reiterar muchas de las desacreditadas quejas que hizo días antes en la conversación con Raffensperger e instar a sus seguidores a inundar los centros de votación para respaldar a Loeffler y Perdue en un voto que, según dijo, determinará el “destino de nuestro país".

Además, dio a entender que no tiene intención de abandonar sus denuncias incluso después del conteo de los votos electorales del miércoles, instó a la multitud a estar atenta a nuevas revelaciones en las próximas “dos semanas” y prometió que “No tomarán esta Casa Blanca. Vamos a pelear (...) se lo digo ahora mismo”.

Raffensperger reiteró su frustración con la desinformación aparecida desde las elecciones, gran parte de ella salida de la Oficina Oval, y expresó su temor a que las denuncias infundadas de Trump no solo minen el proceso democrático sino que perjudiquen las opciones de los republicanos. La población duda acerca de cuál es la mejor forma de votar luego de que la información falsa le haya hecho desconfiar tanto de las boletas por correo como de las máquinas de votación estatales, apuntó.

“Este no es un buen mensaje para que llegue a tu base de votantes", dijo.

Alentados por Trump, una docena de senadores republicanos anunciaron que respaldarán a hasta 100 colegas de la Cámara de Representantes en su desafío al proceso de certificación del Colegio Electoral el miércoles. Temerosos de la cuenta del presidente en Twitter y de la base electoral de la formación, muchos otros republicanos han tardado en manifestarse, lo que permitió al presidente sembrar la duda durante semanas y socavar la legitimidad de Biden con gran parte de la población.

Entre quienes se pronunciaron el lunes, Liz Cheney representante por Wyoming y miembro del equipo de liderazgo del Partido Republicano en la Cámara de Representantes, calificó el llamado del presidente de “profundamente preocupante”. El senador republicano de Pensilvania Pat Toomey señaló que esa conversación fue “un nuevo minino en todo este episodio inútil y lamentable” y elogió a los funcionarios electorales “que han cumplido su labor con integridad en los dos últimos meses mientras enfrentaban una incansable presión, desinformación y ataques del presidente y su campaña”.

Extractos del audio de la conversación fueron publicados por primera vez por The Washington Post. La AP obtuvo el audio completo del diálogo entre Trump y funcionarios de Georgia de una persona presente en la llamada. La AP tiene una política de no amplificar la desinformación y las denuncias infundadas, pero tiene una transcripción de la llamada con material de comprobación de hechos.

Varios funcionarios electorales en todo el país y el exsecretario de Justicia de Trump William Barr han dicho que no hubo fraude generalizado en las presidenciales. Los gobernadores republicanos de Arizona y Georgia, estados indecisos clave en la victoria de Biden, han defendido también la integridad del proceso en sus estados.

Casi todos los reclamos legales presentados por Trump y sus aliados fueron desestimados, incluyendo dos en la Corte Suprema, donde hay tres jueces nominados por Trump.

domingo, 3 de enero de 2021

ANÁLISIS | Por qué Donald Trump representa una amenaza existencial para el futuro del Partido Republicano

 

ANÁLISIS | Por qué Donald Trump representa una amenaza existencial para el futuro del Partido Republicano

(CNN) — El primer día de 2021, el presidente Donald Trump avisó de la guerra que se avecina al interior del Partido Republicano.

«Espero ver a la gran gobernador de Dakota del Sur @KristiNoem competir contra RINO @SenJohnThune en las próximas primarias de 2022», tuiteó. «Ella haría un trabajo fantástico en el Senado de Estados Unidos, pero si no es Kristi, otros ya están haciendo cola. ¡Dakota del Sur quiere un liderazgo fuerte, AHORA!»

¿Qué delito cometió Thune, el segundo republicano del Senado? Ciertamente, no fue romper con la agenda de Trump en los últimos cuatro años, ya que el senador de Dakota del Sur votó con el presidente el 93,6% de las veces, según los cálculos realizados por 538 (ese fue el mismo puntaje que el líder de la mayoría del Senado, Mitch McConnell).

No, lo que Thune le «hizo» a Trump es reconocer públicamente que Joe Biden ganó las elecciones de 2020. «Entiendo que hay personas que se sienten muy convencidas del resultado de estas elecciones, pero al final, en algún momento, tienes que afrontar la música», le dijo Thune al New York Times el mes pasado.

Y digamos que el desafío planeado por el Congreso al Colegio Electoral el 6 de enero a) no tendría éxito y b) pondría a muchos republicanos en una posición política terrible.

«Creo que lo que tienen que recordar es que no va a ninguna parte», afirmó Thune a CNN el mes pasado. «Quiero decir, en el Senado, caería como un perro de caza. Simplemente no creo que tenga mucho sentido hacer que todos pasen por esto cuando sabes cuál será el resultado final».

Por afirmar estos hechos, Trump está animando activamente a Noem, gobernadora del estado y una vehemente seguidora de Trump, a enfrentarse a Thune.

Y no se equivoquen: no se trata de ideología, como parece sugerir Trump en su tuit en el que ataca a Thune como un «RINO» (Republican in name only, en inglés). Thune ha pasado gran parte de las últimas dos décadas sirviendo en la Cámara y el Senado, y acumulando un récord de votos sólidamente conservador. Su puntaje de por vida en la Unión Conservadora Estadounidense es de casi 85 (su compañero, el senador de Dakota del Sur, Mike Rounds, tiene un puntaje conservador de 75).

El impulso de Trump para un desafío principal con Thune se trata únicamente de que el presidente crea que el senador no es lo suficientemente leal. Y la «lealtad» se define como apoyar sus infundadas teorías de conspiración sobre la elección y/o intentar revertir los resultados por medios extralegales.

Thune no es el primer funcionario republicano electo al que Trump ha amenazado por falta de lealtad.

A raíz de su derrota en noviembre en Georgia, Trump presionó repetidamente al gobernador republicano Brian Kemp, un leal a Trump de principio a fin, para encontrar una manera de revocar los resultados.

Cuando, después de varios relatos, Kemp dijo que no tenía forma de cambiar el resultado, Trump comenzó a atacarlo y a buscar un desafío principal en 2022.

«Doug, ¿quieres postularte para gobernador en dos años?», preguntó Trump al representante republicano Doug Collins en un mitin de los senadores Kelly Loeffler y David Perdue antes de las carreras de desempate del 5 de enero. -Pareces gobernador «.

El estándar establecido aquí por Trump es claro: si usted no apoya sus intentos libres de hechos para revertir las elecciones, lo considerará un no republicano «real» y trabajará para encontrar a alguien más leal a él para llevarlo.

Lo que me lleva al debate –y votación– que viene esta semana en el Congreso sobre las objeciones con respecto al Colegio Electoral registrado por el Senador de Missouri Josh Hawley, así como un puñado de simpatizantes de Trump acérrimos en la Cámara.

Es casi seguro que Trump utilizará esa votación como una prueba de fuego de lealtad en el futuro. O votas con él (y en contra de, bueno, ya sabes, una cosita llamada democracia) o él encontrará a alguien que se oponga a ti la próxima vez que te postules para la reelección.

«Uno de los senadores republicanos candidatos a la reelección en el 22 reconoció que votar en contra de Trump puede generar un desafío en las primarias», tuiteó John Bresnahan de Punchbowl News el viernes. «‘Esto es un problema para mí’, dijo el senador, quien pidió no ser identificado».

¡Sip! ¡Gran momento! (Recuerde también que los republicanos del Senado ya tienen mucho de qué preocuparse en 2022; tienen que defender, a partir de hoy, 21 escaños en comparación con solo 13 para los demócratas).

Lo que sugieren las amenazas de Trump contra Thune y Kemp es que el presidente saliente se siente completamente cómodo dividiendo al Partido Republicano en dos: los que lo respaldan hasta el amargo final (y más allá) y los que, bueno, no lo hacen.

Lo cual, si llega a suceder, es un desastre total para el futuro a corto plazo (y quizás a mediano y largo plazo) del Partido Republicano. Una fisura que crea un partido Trump y un Partido Republicano probablemente conduciría a pérdidas arriba y abajo en la boleta electoral en los escaños y estados indecisos, ya que simplemente no hay suficientes republicanos en el país para dividirse y aun así ganar.

Las mentes conservadoras inteligentes –como Thune y McConnell– entienden estas matemáticas. A Trump no le importa. De cualquier manera, lo que amenaza con hacerle al Partido Republicano podría dejarlo gravemente perjudicado en los próximos años.

sábado, 2 de enero de 2021

ESCÁNER: Revelaciones genéticas de la Covid-19 en Cuba (+Fotos)


Cuba y los estertores de la administración Trump

 

Cuba y los estertores de la administración Trump
2 Enero 2021
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Si se tiene en cuenta las últimas medidas tomadas por el gobierno de Estados Unidos contra Cuba, cualquiera pensaría que la pequeña Isla del Caribe tiene un papel prioritario en la política exterior de la, a punto de finalizar, administración norteamericana.

El pasado 31 de diciembre, en visperas de la celebración del 62 aniversario del triunfo de la Revolución cubana el Secretario de Estado, Mike Pompeo aseguró que tiene tres semanas, casi lo que queda de vida al actual gobierno, para decidir si incluye nuevamente a la isla en la lista lista de países patrocinadores del terrorismo.

El mismo primero de enero, y cuando el pueblo cubano celebraba haber vencido exitosamente a la fatídica pandemia mundial, sobrevivido a cientos de oportunistas medidas del gobierno de Estados Unidos para incrementar el bloqueo y hasta un fallido intento de un golpe blando, el Departamento de Estado norteamericano anunció la inclusión al Banco Financiero Internacional S.A. (BFI), en la "lista negra" de empresas cubanas con las que los estadounidenses tienen prohibido llevar a cabo transacciones.

Como bien señaló el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla en su cuenta de Twitter, además de  pretender reforzar un cerco económico que no ha podido destruir la Revolución Cubana en 62 años, tales medidas buscan complacer a la minoría anticubana en la Florida que por lo visto no puede sorportar la derrota en las pasadas elecciones del actual presidente Donald Trump.

Para reelegir al todavía actual mandatario la mafia anticubana de Miami, encabezada por el arquitecto de las medidas contra Cuba, el senador Marco Rubio, desató una mentirosa campaña en la que acusó al partido demócrata de comunista y de presunto aliado de paises como Venezuela, Cuba y Nicaragua. 

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El propio presidente Trump viajó a Miami y en una entrevista, con un vocero de esa mafia en youtube, aseguró que sería él quien acabaría con la revolución cubana.

Pero ni Trump ganó las elecciones, ni escaramuzas de lumpens mercenarios, ni sabotajes y actos terroristas, acabaron con la Revolución cubana, algo que sin dudas ha herido en los más profundo  de su orgullo a la mafia anticubana de Miami si se tiene en cuenta que un ridículo de 62 años debe resultar, hasta para el más desvergonzado, algo realmente insoportable.

Más que la sobrevivencia de la Revolución cubana -gracias a la cual viven. dilapidando el dinero del contribuyente estadounidense, sus más a acérrimos enemigos en Florida-, a la mafia anticubana de Miami les duele su sempiterno fracaso. En su batallar contra una Cuba, más soberana que nunca, cada año que pasa, sus líderes solo han conseguido reafirmar su condición de fracasados estafadores. 

De ahí que, ciegos de frustración y de odio, no les quede más recurso que el pataleo y los estertores de quienes se han ahorcado con su propia soga.

viernes, 1 de enero de 2021

Cuba rechaza nueva medida del Departamento de Estado de Estados Unidos contra entidad financiera

 



El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, rechazó hoy la inclusión del Banco Financiero Internacional en la lista de entidades financieras de la isla con las cuales los norteamericanos tienen prohibido comerciar. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, rechazó hoy la inclusión del Banco Financiero Internacional en la lista de entidades financieras de la isla con las cuales los norteamericanos tienen prohibido comerciar.

A través de la red social Twitter, el ministro de Relaciones Exteriores afirmó que esta nueva medida punitiva del Departamento de Estado recrudece el bloqueo económico, comercial y financiero con el que los gobiernos de esa potencia han fracasado, durante 62 años, en el intento de destruir la Revolución cubana.

El secretario de Estado, Mike Pompeo, informó en un comunicado este viernes que la disposición se hará efectiva a principios de enero tras la publicación de la versión actualizada del listado que penaliza a entidades supuestamente bajo el control de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba.

Esta acción unilateral se suma a las sanciones implementadas desde Washington con el propósito de estrangular la economía de la isla y forzar un cambio de régimen.

El pasado 30 de diciembre, Rodríguez denunció las pretensiones de Pompeo de incluir a la isla en la lista de países que patrocinan el terrorismo.

De acuerdo con especialistas, esto limitaría las posibilidades del presidente electo, Joe Biden, de revertir decisiones del actual mandatario estadounidense, Donald Trump, en materia política exterior.

Al repudiar esa acción, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, la calificó de unilateral, absurda, hipócrita e injusta, y señaló que el gobierno de ese país norteño acoge a grupos criminales que actúan contra esta nación antillana.

Cuba denunció en los últimos años la larga historia de actos de terrorismo cometidos por Estados Unidos contra su territorio, y la complicidad de Washington con individuos y organizaciones participantes en esas actividades.

Tras la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, en 2017, Estados Unidos aplicó alrededor de 200 de nuevas medidas punitivas como parte de su política de bloqueo contra la isla.

(Con información de PL)

EE.UU. y las múltiples expectativas en año nuevo

 


Washington, 1 ene (Prensa Latina) Estados Unidos comienza a vivir hoy 2021 bajo el azote de la pandemia de la Covid-19, con un panorama económico desalentador, y a la espera de un cambio de gobierno el 20 de enero.

Ese día, la nación despedirá al presidente republicano, Donald Trump, y recibirá al demócrata Joe Biden, quien ganó los comicios del pasado 3 de noviembre al acumular 306 votos electorales por 232 de su rival, el jefe de Estado.

Pese a las continuas quejas del mandatario saliente sobre un supuesto fraude en las votaciones, las cuales desecandenaron varias demandas legales que mayoritariamente fueron rechazadas, el Colegio Electoral certificó el triunfo de Biden el 14 de diciembre.

A juicio de fuentes de diversos sectores, el nuevo gobernante asumirá el cargo con muchas promesas que cumplir, en aras de sacar al país del camino por el cual lo condujo su antecesor, cuyas acciones sobre inmigración y política exterior, entre otros ámbitos, recibieron innumerables y constantes críticas.

Durante su campaña por convertirse en el jefe de la Casa Blanca, el demócrata lanzó decenas de planes, que abarcan desde iniciativas económicas y a favor del medio ambiente a gran escala hasta grandes acciones sobre justicia social y racial, educación y salud.

Biden anunció que en su mandato Estados Unidos regresará al Acuerdo de París sobre cambio climático, a la Organización Mundial de la Salud y a otros mecanismos y entidades internacionales abandonadas a partir de las controvertidas decisiones de Trump.

Sin embargo, muchas voces coinciden en que el enfrentamiento a la Covid-19, causada por el coronavirus SARS-CoV-2, constituye el principal desafío inmediato del mandatario electo, quien, a diferencia del republicano, dice reconocer la gravedad del problema y seguir los criterios de los expertos en salud.

El demócrata describió la semana pasada un panorama sombrío en la lucha contra la enfermedad en Estados Unidos, donde se contabilizan hasta hoy más de 354 mil muertes y 20,4 millones de casos confirmados, según el sitio digital Worldometer.

Para Biden, los días más oscuros en la batalla contra el mal están por llegar, 'no los hemos dejado atrás', consideró al responder preguntas de periodistas en Wilmington, Delaware.

Manifestó que el inicio de la vacunación (a partir de dos inmunizantes, uno de las empresas Pzifer y BioNtech, y otro de Moderna) no impedirá el deceso de otras decenas de miles de personas, y por muy frustrante que sea escucharlo, agregó, vamos a necesitar paciencia, persistencia y determinación para derrotar a este coronavirus.

En la misma rueda de prensa, se refirió al restablecimeinto del sistema que permite pedir asilo en este país a quienes entran por su frontera con México.

Consideró que ese paso tardará unos seis meses después del comienzo de su administración, tras decir en la campaña que sería algo rápido, y justificó que ese tiempo es necesario para evitar un posible repunte enorme en el número de migrantes irregulares hacia suelo estadounidense.

'Lo último que necesitamos es decir que vamos a parar inmediatamente el acceso al asilo como se ejecuta ahora, y después acabar con dos millones de personas en la frontera', comentó. Otra expectativa generada por la futura administración es la posibilidad de que transforme en general los vínculos con América Latina, luego de que Trump enarbolara de forma explícita la condenada Doctrina Monroe, la cual sirvió de base en varios momentos históricos para que Washington promoviera invasiones y golpes de Estado en la región.

De acuerdo con analistas en la materia, con el gobierno de Biden no debe cambiar el hecho de que los temas relacionados con América Latina sean secundarios en la política exterior norteamericana, pero el venidero gobernante prometió giros de perspectiva en algunos aspectos.

Al respecto, por ejemplo, además de los temas migratorios, el demócrata adelantó que revertirá restricciones impuestas a Cuba, luego de que Trump recrudeció a niveles extremos el bloqueo económico, comercial y financiero mantenido contra la isla caribeña durante casi 60 años.


jcm/dsa