martes, 3 de enero de 2017

La economía cubana 2016-2017. Valoración preliminar (I)


José Luis Rodríguez


I

El año que concluye ha sido muy duro para nuestro país.
Sufrimos la irreparable pérdida de nuestro Comandante en Jefe, el líder histórico de la Revolución cubana, sin lugar a dudas el discípulo más brillante de José Martí y cuya obra sentó las bases para continuar la lucha por la independencia y el desarrollo en todos nosotros.
En medio de esa dolorosa situación, el país debió enfrentar en el 2016 enormes desafíos para evitar que circunstancias externas, ajenas a nuestros esfuerzos, terminaran imponiéndose, haciéndonos retroceder en el camino de la creación de condiciones para un desarrollo sostenible.
No se trata –y es indispensable que lo aclaremos- de que ahora vayamos a retornar a los días más duros del Período especial.

Aunque nuestros enemigos se deleitan hoy ensañándose con nuestras dificultades, Cuba en estos momentos está en mejores condiciones de enfrentar los retos, sobreponerse a los obstáculos y vencerlos.

Nadie puede afirmar que ha sido fácil, ni que se valoraron en toda su magnitud la complejidad de las tareas a enfrentar, ni que no se cometieran errores. Pero tampoco nadie puede honestamente desconocer el tremendo esfuerzo que ha realizado nuestro pueblo –con su gobierno y el Partido al frente- para avanzar –paso a paso- en la actualización del modelo económico socialista cubano.
Tal vez no se han explicado en la medida adecuada las increíblemente complicadas tareas que supone el proceso de desarrollo para Cuba, que no son iguales a las de otros países, ni enfrentan las mismas circunstancias. Fue recientemente un amigo –el presidente de Ecuador-, en la difícil coyuntura de la desaparición física de Fidel, el que nos recordaba que: “Evaluar el éxito o el fracaso del modelo económico cubano, haciendo abstracción de un bloqueo criminal de más de 50 años, es pura hipocresía (…) Cualquier país capitalista de América Latina colapsaría a los pocos meses de un bloqueo similar”.[1]

Desde luego, que no es ese nuestro único problema, pero no es posible que se haga un análisis serio de nuestras dificultades y se ignore el bloqueo, cuyo costo acumulado hasta este año se ubicaba en 125 873 millones de dólares y que permanece sin cambios esenciales hasta el presente.[2]
Sin embargo, hubo más. En octubre del 2016 nos azotó el huracán Matthew, que causó destrozos enormes en la provincia de Guantánamo y que –aunque no existe aún una cifra oficial que cuantifique el total de los daños-, un reporte parcial situaba los mismos en 1 484 millones de pesos, con unas 38 000 viviendas afectadas, serios daños en la infraestructura vial, eléctrica y de comunicaciones y graves afectaciones en la producción de coco y cacao, entre otras negativas consecuencias.[3]
Finalmente, Cuba tuvo que enfrentar serias dificultades con sus ingresos en divisas y con el suministro de combustible, a partir –especialmente- de los problemas que ha enfrentado la economía venezolana, que se ubica como nuestro principal socio comercial externo.
Pasemos ahora a examinar con más detalle la evolución económica del país a partir del entorno exterior al que hemos debido enfrentarnos.

II

La información disponible en estos momentos tiene un carácter preliminar y resultó limitada –especialmente en lo relativo al año 2016- en las palabras del Ministro de Economía y Planificación a la Asamblea Nacional del Poder Popular del pasado 27 de diciembre.[4] Considerando esto, se utilizaran otros estimados de CEPAL[5] y de la consultora británica Economist Intelligence Unit (EIU)[6] para dar una idea de lo acontecido este año, en espera de poder disponer de informaciones oficiales definitivas.

Tomando en cuenta el nivel de apertura de la economía cubana –estimado en torno al 46% del PIB- y el peso que tiene el sector externo en la economía nacional, podemos calcular su desempeño a partir de las siguientes valoraciones.

En cuanto a las exportaciones de bienes y servicios, ya desde el pasado año se registró una disminución del 30,6% en el total de los bienes, afectados por la caída en los precios y también por la reducción de los volúmenes exportados de un grupo de productos.[7] Para el 2016 se estima nuevamente una disminución en las exportaciones de bienes y también de servicios, estimada en 16,3%.[8]

En el caso del níquel –primer producto de exportación del país- los precios promedio del año mostraron una recaída a nivel del mercado mundial, que totalizó con un decrecimiento del -14,4% durante este año. Tampoco se han modificado las tendencias a notables fluctuaciones a mediano y largo plazo. En efecto, según el Banco Mundial, el precio promedio de la TM de níquel será de 10 679 USD entre 2017 y 2021, un 10,6% por encima del promedio previsto para este año, pero muy por debajo del precio logrado entre 2013 y 2015, que fue 14 596 USD.[9] Adicionalmente estos ingresos se han visto afectados por una producción estimada de solo 56 000 toneladas este año por dificultades en una de las plantas productoras.[10]

El azúcar presenta un panorama similar. El precio promedio anual ha aumentado este año coyunturalmente un 40,2%, alcanzando 18,20 centavos por libra en 2016 frente a 12,98 en 2015, pero el mismo tiende a estabilizarse en el período 2017-2021 en torno a 15,79 centavos.[11] También cabe apuntar que la zafra del 2016 ha sido mala, con una producción que solo cumplió el plan al 80% con fuertes afectaciones por el bajo rendimiento agroindustrial producto de la combinación de lluvia y sequía que ha estado presente en el país. De este modo, de una zafra estimada en 1 millón 924 mil TM en el 2015, la actual puede estimarse que estuvo en el entorno de 1,5 millones solamente.
En lo referido a las exportaciones de derivados del petróleo el precio del marcador WTI del 2016 promedió 43,26 USD por barril y solo se pronostica que aumente a 55,18 entre el 2017 y el 2021, para un incremento de un 27,6%. Al respecto vale la pena recordar que en el plan del 2016 se planeó exportar 558 mil TM de derivados por valor de 228 millones de dólares, mientras que en el 2014 se vendieron 532 mil TM por valor de 734 millones, es decir, en dos años los ingresos por la exportación de derivados descendió un 68,9% para volúmenes aproximadamente similares.[12]
En cuanto a la exportación de servicios en lo referido al turismo, el número de visitantes creció un 13% durante el 2016, cifra superior al 5% planificado y estableciendo un record de más de 4 millones de turistas. Este incremento resulta positivo en términos de ingresos brutos, cuyo crecimiento se estimó en un 15% durante el primer semestre del año[13] y que puede estar en torno a los tres mil millones de dólares en el 2016. El turismo se destaca así como el sector de mejor desempeño y de mayor impacto positivo durante el presente año.

En cuanto al valor total de la exportación de servicios –incluyendo el turismo y la exportación de servicios de fuerza de trabajo calificada- estimados de EIU pronostican un descenso en el saldo neto de las mismas en torno al 11,1% en relación al pasado año y del 23,3% en comparación con el año 2013, considerado el de mayores ingresos netos. Este descenso representa en términos absolutos 1 170 millones menos en 2015/16 y 2 845 millones menos entre 2013 y 2016.[14] En esta reducción estimada se calcula que esté presente una contracción en los ingresos por servicios que se brindan a Venezuela, producto de la situación económica del país. Igualmente se perfila la reducción prevista de los contratos que existen con el gobierno de Brasil, dada la política del gobierno de Temer en el gigante suramericano.

En lo referido a la importación de bienes, se estima que las mismas decrecieron -10,4% en el 2015 y el plan de 2016 suponía un incremento de 6,9%. Sin embargo, a partir de los ajustes aprobados por la ANPP del 8 de julio de este año, se pronosticó una disminución de -3,3%[15] y otros estimados del EIU calculan una caída del 9%.

La importación de alimentos –ya al cierre del primer semestre- se benefició por una ganancia a partir de la disminución de los precios en 218,7 millones de pesos, lo que permitió incluso cubrir un incremento en importación de alimentos dejados de producir en el país por 111,6 millones. Finalmente la importación de alimentos del 2016 fue de 1 668 millones de pesos,[16] cifra que se estima un 14% inferior a la prevista originalmente.

En lo relativo a la importación de combustibles, si bien los precios de compra resultaron inferiores al año anterior, hubo una disminución en la entrega por parte de PDVSA, motivada por las difíciles condiciones que atraviesa la economía venezolana.[17] En este sentido sobre un plan de consumo de combustibles de 8 221 600 TM para este año, se acordó en la ANPP del 8 de julio reducirlo a 7 862 070 TM, lo cual representa una disminución de 369 530 TM equivalente al 4,4% del total. Por su parte la generación de electricidad se redujo de un plan de 15 310 GWH a 14 523, para una rebaja de 786,68 GWH, equivalente al 6% del consumo previsto.[18]

A lo anterior se suma que la producción petrolera nacional continuó su tendencia a la reducción alcanzando solo 3 millones 690 mil TM en el 2016 a partir del agotamiento de un grupo de pozos. Al respecto se logro firmar un acuerdo con la firma rusa Rosneft para incrementar la recuperación de los campos de petróleo de Varadero.[19]

De igual modo, analistas internacionales señalaron que el país gestiona la compra de combustible en otros países para compensar parcialmente el déficit de suministro venezolano.

El ajuste implementado en el mes de julio supuso la rebaja de los gastos en divisas del país, la no ejecución de nuevos créditos para cubrir totalmente el desbalance y el ajuste en la asignación de portadores energéticos. Como premisas para reducir el impacto de la rebaja se decidió no afectar el consumo de electricidad de la población –que representa alrededor del 56-58% del total- y garantizar los servicios vitales a la misma, así como asegurar el equilibrio financiero interno.

Otro aspecto de importancia estratégica que logró cumplirse en el 2016 fue el pago de la deuda externa que -según lo planificado- alcanzaría 5 299 millones de dólares.[20] Este esfuerzo resulta vital, por cuanto deviene requisito indispensable para la obtención de nuevos créditos en mejores condiciones y facilita la inversión extranjera directa (IED).

Por su parte, la IED mostró solo discretos avances en el año que concluye.[21] En efecto, desde la aprobación de la nueva Ley de Inversión Extranjera en marzo del 2014 hasta noviembre del 2016, se firmaron 83 nuevos acuerdos; de ellos 14 son reinversiones, 15 se ubicaron en la Zona Especial de Desarrollo el Mariel (ZEDM) –que ya cuenta con 19 usuarios de 9 países, con una inversión total de 923,3 millones de dólares- y 54 se distribuyeron por el resto del país. El monto de las inversiones más recientes alcanzó unos 1 300 millones de dólares, lo que representa unos 488 millones cada 12 meses, de una necesidad registrada entre 2 000 y 2 500 millones cada año.

También en la Feria Internacional de La Habana se presentó la tercera Cartera de Oportunidad de Negocios contentiva de 395 proyectos de inversión -120 de ellos nuevos- por un valor estimado de 9 500 millones de dólares.

Sobre este resultado, el presidente Raúl Castro manifestó “Reconozco que no estamos satisfechos en esta esfera y que han sido frecuentes las dilaciones excesivas del proceso negociador. Es preciso superar de una vez y por siempre la mentalidad obsoleta llena de prejuicios contra la inversión foránea.”[22]

Por último cabe apuntar que estimados de diversos autores apuntan a un incremento de las remesas que entraron al país en el 2016, las que se ubican en un entorno de entre 2 000 y 2 500 millones de dólares en el año. También debe tomarse en cuenta que alrededor del 50% de esa cifra se calcula que constituye capital de trabajo del sector privado y cooperativo en nuestras condiciones.[23]
Corresponde ahora examinar el impacto del entorno exterior en el desempeño económico de Cuba durante el 2016.
(Continuará)

Notas

[1] Ver el discurso del presidente del Ecuador, Rafael Correa, en las honras fúnebres del Comandante Fidel Castro, La Habana, 29 de noviembre de 2016 en www.granma.cu
[2] Ver Informe de Cuba Sobre la Resolución 70/5 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, La Habana , junio de 2016 en www.cubavsbloqueo.cu
[3] Ver PNUD Respuesta al huracán Matthew Cuba. Reporte de situación Nº 18 de la Oficina de la Coordinadora Residente, noviembre 4 de 2016 en www.onu.org.cu
[4] Ver Intervención de Ricardo Cabrisas Ruiz, vicepresidente del Consejo de Ministros y ministro de Economía y Planificación ante la ANPP, periódico Granma, diciembre 28 de 2016. Toda la información económica oficial de este trabajo se encuentra en este material, salvo que se indique otra cosa.
[5] Ver CEPAL (2016) “Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe 2016” Santiago de Chile, diciembre de 2016 en www.repositorio.cepal.org
[6] Ver Economist Intelligence Unit (EIU) (2016) “Country Report Cuba December 23th 2016” en www.eiu.com
[7] Ver ONEI (2016) “Anuario Estadístico de Cuba 2015” en www.onei.cu
[8] Ver EIU (2016).
[9] Ver World Bank (2016) “Commodities Price Forecast” October 2016 en www.pubdocs.worldbank.org. La fluctuación de los precios del níquel han sido enormes en los últimos 20 años, de un mínimo de 3 723 USD/TM en 1998 a 54 150 USD en mayo de 2007.
[10] Ver Reuters (2016) “Cuba sees nickel output steady at 56 000 tons; low prices bite-Reuters” June 14 2016 en www.reuters.com
[11] Ver World Bank (2016).
[12] Ver Murillo (2015) “Intervención de Marino Murillo en la ANPP el 29 de diciembre de 2015” Transmisión por el canal de TV Cubavisión el 30 de diciembre de 2015.
[13] Ver CEPAL 2016.
[14] Ver EIU (2016).
[15] Se pasaría de un plan original de 14 416 millones de pesos a 13 038 millones. Cálculos basados en ONEI (2016) “Anuario Estadístico de Cuba 2015” en www.onei.cu y Murillo (2015) y (2016) “Intervención de Marino Murillo J. en el VII Período Ordinario de Sesiones de la ANPP el 8 de julio del 2016” Transmisión por el canal de TV Cubavisión el 9 de julio de 2016.
[16] Ver Cabrisas (2016).
[17] Una información de la agencia REUTERS, plantea que –según fuentes de PDVSA- la reducción en la entrega a Cuba de portadores energéticos –incluyendo crudo y derivados- durante el primer semestre del 2016 se calcula en un 19,5%. Ver REUTERS (2016a) “Venezuela reduce un 40% el envío de barriles de petróleo a Cuba” Caracas, julio 8 de 2016 en www.reuters.com
[18] Ver Murillo (2016).
[19]Ver Cubasi (2016) “Rosneft y la cubana CUPET aumentarán la producción de crudo en Varadero” diciembre 21 del 2016 en www.cubasi.cu
[20] Ver Murillo (2015).
[21] Ver Cubasi (2016a) “Inversiones en Cuba expanden sus proyecciones”, noviembre 14 del 2016 en www.cubasi.cu
[22] Ver Raúl Castro “Fidel se marchó invicto, pero su espíritu de lucha permanecerá en la conciencia de todos los revolucionarios” Discurso pronunciado en la ANPP el 27 de diciembre de 2016 en periódico Granma, 28 de diciembre de 2016.
[23] Sobre el tema puede verse el estudio de Manuel Orozco y Katrin Hansing “Remittance Recipients and the Present and Future of Micro-Entrepreneurship Activities in Cuba” en Cuba in Transition 21, ASCE, Washington DC, 2011

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