miércoles, 30 de septiembre de 2020

“¡Cállate, hombre!”, camisetas tras debate presidencial en EEUU

 

.

“¡Cállate, hombre!”, camisetas tras debate presidencial en EEUU

  • Una camiseta con la frase impresa “¡Cállate, hombre!” palabras que Biden usó contra las interrupciones de Trump durante el debate presidencial en EE.UU.


Venden camisetas con la frase “¡Cállate, hombre!”, palabras que Biden usó frente a las interrupciones de su contrincante republicano en el debate presidencial.

La campaña electoral del candidato demócrata a las elecciones presidenciales de EE.UU., Joe Biden, ha iniciado la venta de camisetas con la cara triste del presidente de EE.UU., Donald Trump, en las que se puede leer la frase “¡Cállate, hombre!” que Biden dijo al magnate republicano durante el primer debate presidencial realizado el martes en Ohio.

Según ha informado este miércoles el portal estadounidense The Hill, la campaña electoral de Biden vende estas camisetas por 30 y/o 33 dólares.

El debate de 90 minutos que estuvo marcado por ataques feroces, insultos y continuas interrupciones, ha sido tachado como “vergonzoso”, “desagradable” y “doloroso” para el país, pues en momentos en los que Estados Unidos necesita seriedad para solucionar sus graves crisis, como la de la pandemia del nuevo coronavirus, causante de la COVID-19, los candidatos a la Presidencia pelean como dos niños en lugar de abordar temas importantes

Circo y vergüenza, así califican primer debate presidencial en EE.UU.

 

Washington, 30 sep (Prensa Latina) El primer debate presidencial para las elecciones del 3 de noviembre en Estados Unidos deja hoy un sabor amargo en los espectadores que vieron una discusión caótica, marcada por los ataques feroces y las continuas interrupciones.


Dada la frecuente retórica incendiaria del mandatario del país, el republicano Donald Trump, y su tendencia a tratar de ridiculizar a sus oponentes, no era de extrañar un tono parecido en este enfrentamiento con su rival demócrata, Joe Biden.

Pero al cierre de la discusión que se desarrolló anoche durante 90 minutos en la Universidad Case Western Reserve de Cleveland, Ohio, los titulares se enfocaron más en los insultos y la brutalidad del evento, que en las cuestiones abordadas de cara a los venideros comicios.

'Con conversaciones cruzadas, mentiras y burlas, Trump pisotea el decoro en debate con Biden', fue uno de los titulares empleados por el diario The New York Times para referirse al primero de tres encuentros de este tipo previstos antes de la cita en las urnas.

The Wall Street Journal empleó el encabezado 'Trump y Biden chocan en primer debate contencioso', y la publicación Politico resumió lo ocurrido de este modo: El presidente interrumpió e intimidó. Biden llamó al presidente un 'payaso'. Chris Wallace, el moderador, se desesperó.

Al mismo tiempo, muchos comentaristas de cadenas de televisión calificaron el debate de vergüenza y circo, y culparon principalmente al mandatario por el caos de la noche.

George Stephanopoulos, de ABC News, se refirió al evento como 'el peor debate presidencial que he visto en mi vida'; algo en lo que coincidió el presentador de CNN Jake Tapper, quien dijo que ni siquiera fue un debate, sino 'una desgracia'.

Incluso el exgobernador republicano de Nueva Jersey Chris Christie, miembro del equipo que preparó a Trump para la cita, reconoció a la cadena ABC que el presidente estuvo 'demasiado caliente' y que no era el debate que habían esperado, aunque añadió que el desempeño de Biden tampoco fue alentador.

En el momento tan esperado por el público norteamericano, cuando muchas personas todavía no deciden a qué candidato apoyar en las elecciones, los contrincantes discutieron sobre la Corte Suprema, la atención de salud, las relaciones raciales, la seguridad de las elecciones y el cambio climático.

A esos asuntos se sumaron los ataques a menudo personales, que tuvieron entre sus puntos más bajos el momento en que Trump arremetió contra Hunter Biden, hijo del aspirante demócrata, no solo por asuntos de negocios, sino por sus problemas pasados de adicción a las drogas.

Mi hijo tenía un problema con las drogas, pero lo superó y estoy orgulloso de él, respondió el exvicepresidente, quien no dudó en tildar a su rival de mentiroso, payaso y racista.

De todas las cuestiones discutidas, una en particular captó la atención de muchos analistas y medios: la negativa de Trump a condenar explícitamente a los supremacistas blancos por incitar a la violencia en las manifestaciones contra la brutalidad policial en el país.

Según el mandatario, estaría dispuesto a decirles 'que se retiren', pero añadió que casi toda la violencia que ve viene de la izquierda, no de la derecha, y se refirió en particular al movimiento antifascista conocido como Antifa.

Incluso en una cuestión tan delicada como la pandemia de la Covid-19, que ya provocó unas 210 mil muertes en el país, Trump no solo se dedicó a defender su criticado manejo de la crisis, sino que apostó también por la burla personal, al mofarse del demócrata por realizar eventos pequeños o usar siempre máscaras.

Antes de la discusión de anoche, el actual ocupante de la Casa Blanca trató de presentar a Biden como una persona poco capacitada para el debate y que debería recurrir hasta a medicamentos para mejorar su labor en el podio, pero un criterio generalizado es que esa línea de ataque se revirtió en su contra, pues el demócrata se mostró suficientemente activo y capaz en el ríspido intercambio.

De hecho, aunque el modo en que este debate influyó en los votantes no podrá medirse con exactitud hasta las encuestas de los días venideros o hasta los propios comicios, sondeos instantáneos realizados por algunos medios le dieron ventaja al exvicepresidente.

Un 48 por ciento de los televidentes interrogados por CBS News consideró que Biden ganó en el debate, frente a un 41 por ciento que opinó lo mismo de Trump, en tanto la superioridad del demócrata se amplió al 60 por ciento (ante un 28 por ciento para el republicano), en una encuesta similar de CNN.

Pero tales resultados, advirtieron analistas, podrían ser un reflejo de lealtades anteriores, y no traducirían necesariamente las consideraciones sobre el desempeño en el escenario.

Más allá de los dividendos individuales que obtenga cada contendiente, Tapper, de CNN, sostuvo que quien realmente perdió anoche con un debate de ese tipo fue el pueblo estadounidense.

martes, 29 de septiembre de 2020

Trump y Biden afrontan primer debate presidencial con un país en crisis

 La emergencia de salud ha trastocado los elementos habituales de una campaña presidencial, dando una mayor importancia al debate. Foto: El Comercio.

La emergencia de salud ha trastocado los elementos habituales de una campaña presidencial, dando una mayor importancia al debate. Foto: El Comercio.

El primer debate entre el presidente Donald Trump y su contrincante demócrata, Joe Biden, tendrá lugar en el Sheila and Eric Samson Pavilion, en Cleveland, y podría ser un momento fundamental en la contienda electoral.

El debate ofrecerá una enorme plataforma a Trump y a Biden para que expongan sus visiones completamente diferentes para un país que enfrenta varias crisis.

La emergencia de salud ha trastocado los elementos habituales de una campaña presidencial, dando una mayor importancia al debate. Pero en medio de una intensa polarización política, quedan pocos votantes indecisos, lo que plantea interrogantes sobre cómo, o si, el debate podría dar forma a una contienda que ha estado definida por su acritud y, al menos hasta ahora, por su estabilidad.

Biden se subirá al escenario en Cleveland con la ventaja en las encuestas, que es significativa en los sondeos nacionales aunque más cerrada en estados no definidos, pero enfrentando cuestionamientos sobre su turno en el centro de atención, particularmente considerando los ataques de Trump.

Trump, con apenas 35 días para cambiar el curso de la contienda, tendrá la que quizás sea su mejor oportunidad para reconfigurar la campaña como una elección y no como un referendo sobre su manejo de un virus que ha matado a más personas en Estados Unidos que en cualquier otra nación.

“Será el primer momento en cuatro años en que alguien subirá a un escenario como igual a Trump y podrá hacer que rinda cuentas por lo que ha hecho mal al frente del país”, dijo Steve Schmidt, principal asesor de campaña en la candidatura presidencial del republicano John McCain en 2008 y un asiduo crítico de Trump. “Si Biden es incapaz de imputar a Trump todo lo que ha hecho, ese sería un profundo fracaso”.

El manejo del presidente al coronavirus probablemente dominará gran parte de la discusión. La fuerza de la pandemia será tangible debido a que los podios de los candidatos estarán muy separados entre sí y se evitará el tradicional apretón de manos.

(Con información de AP)

lunes, 28 de septiembre de 2020

Cuba participa en el 58 Consejo Directivo de la Organización Panamericana de la Salud (+Video)

 

Intervención del Ministro de Salud Pública en el 58 Consejo Directivo de la OPS

Foto: Minsap.

La delegación cubana, presidida por el Ministro de Salud Pública José Angel Portal Miranda participó en el 58 Consejo Directivo de la PAHO-WHO, que se desarrolló de forma virtual ante las circunstancias que impone la pandemia de la COVID-19.

En su intervención en la reunión,la Primera Ministra de Barbados Mia Amor Mottley, reconoció la labor de los profesionales de la salud cubanos y el aporte de Cuba a la salud en Las Américas.

El Ministro de Salud intervino en el Consejo, y fue transmitido en vivo por las redes sociales del Ministerio de Salud Pública.

Intervención del Ministro de Salud Pública en el 58 Consejo Directivo de la OPS

Reiteramos nuestro apoyo al rol de esta Organización y el compromiso incondicional de continuar asegurando los servicios de salud para todo nuestro pueblo, afirmó en su discurso el Ministro de Salud Pública, doctor José Angel Portal Miranda. Foto: Minsap.

Doctora Carissa Etienne; señor Presidente; distinguidos ministros; demás delegados:

Solicito que en próximas reuniones se empleen plataformas virtuales inclusivas. ZOOM no es accesible desde Cuba en igualdad de condiciones, debido a las restricciones del bloqueo de Estados Unidos.

Estimada directora, el informe presentado sintetiza los resultados alcanzados en estos complejos meses.

Cuba reconoce el trabajo de la Directora y de la Organización en este período y se une al principal desafío que hoy nos convoca: la pandemia de la COVID-19, que lamentablemente es a la región de las Américas a una de las que más ha afectado. Me sumo a las condolencias a familiares y amigos de los fallecidos por esta causa.

Desde que esta enfermedad supuso un riesgo para nuestro pueblo, su enfrentamiento y control ha sido una prioridad para el Gobierno cubano. La actuación intersectorial, la inmediatez en la toma de decisiones, la organización de los servicios y la atención individualizada con un enfoque integral, han permitido obtener resultados favorables y evitar el colapso de los servicios.

Nuestra fortaleza es tener un Sistema Nacional de Salud único, inclusivo, gratuito, accesible a todos, que prioriza la Atención Primaria y cuenta con 9,0 médicos por mil habitantes.

La labor del personal de la salud y de científicos e investigadores ha sido fundamental. Nuestros protocolos de atención y el uso de los medicamentos desarrollados por nuestra industria biotecnológica y farmacéutica han permitido la recuperación del 87 % de las personas contagiadas y que el índice de letalidad esté por debajo de la media regional y mundial.

Cuba trabaja en un candidato vacunal contra la COVID-19, que se encuentra en fase de ensayo clínico.

Estos resultados han sido posibles a pesar del bloqueo económico, comercial y financiero del Gobierno de Estados Unidos, que se ha recrudecido en tiempos de pandemia.

Pero nada ha impedido a Cuba garantizar la atención sanitaria con calidad a nuestro pueblo, sin renunciar al principio de solidaridad que nos distingue.

Ante la solicitud de varios gobiernos, 52 brigadas del Contingente “Henry Reeve” han colaborado en el combate a la pandemia en 39 países, 22 de ellos en la región de las Américas. Estas brigadas se han sumado a los 28 mil profesionales que ya laboraban en 58 naciones.

Nada podrá impedir que Cuba continúe su labor solidaria; ni el injusto bloqueo, ni los constantes intentos del gobierno de Estados Unidos para desacreditar y obstaculizar la cooperación médica cubana, a la cual ataca mediante una campaña difamatoria que no podrá desvirtuar la noble labor de nuestro personal de la salud.

Las maniobras de Estados Unidos contra Cuba se han extendido a la OPS, al decidir, sin mandato legal alguno de los Órganos Directivos, la realización de una revisión externa al programa Más Médicos para Brasil, de lo cual Cuba no fue informada previamente, a pesar de ser uno de los actores principales en esta cooperación. Dicha evaluación es fruto del chantaje financiero del Gobierno estadounidense a la Organización y se realiza sobre la base de unos términos de referencia que prejuzgan de antemano los resultados.

Mi país denuncia y rechaza estas acciones, que claramente tienen fines políticos, y en las cuales han utilizado a la Organización, tratando de entorpecer sus relaciones con algunos de sus estados miembros.

Tengan la seguridad, de que la fuerza de la verdad echará siempre por tierra las mentiras.

Reiteramos nuestro apoyo al rol de esta Organización y el compromiso incondicional de continuar asegurando los servicios de salud para todo nuestro pueblo.

Desde este espacio común e integrador, ratificamos nuestra total certeza de que la cooperación y la solidaridad internacionales son esenciales para salvar a la humanidad de esta grave crisis.

Muchas gracias.

Respuesta del Ministro de Salud cubano a la intervención del representante de Estados Unidos

En lugar de atacar a Cuba que ha sido capaz de proteger a su población y ayudar a otros, Estados Unidos debería mejorar su gestión catastrófica frente a la pandemia y garantizar la salud de sus ciudadanos, dijo el Ministro cubano. Foto: Minsap.

Palabras del Ministro de Salud Pública José Angel Portal Miranda en respuesta a la Intervención realizada por el representante de Estados Unidos Garret Grigsby, en el 58 Consejo Directivo de la OPS:

Señor Presidente:

No ha sido Cuba la que ha politizado este foro. Es el gobierno de Estados Unidos el que, incapaz de ganar apoyo internacional para su campaña deshonesta contra la cooperación medica internacional de Cuba trata de atropellar el trabajo de esta organización.

Si a Estados Unidos le importara los ingresos del personal de la salud de Cuba ya habría levantado el bloqueo.

En lugar de atacar a Cuba que ha sido capaz de proteger a su población y ayudar a otros, Estados Unidos debería mejorar su gestión catastrófica frente a la pandemia y garantizar la salud de sus ciudadanos.

El país más rico de la región, con más de 200 mil muertos, incapaz de garantizar la vida y la salud de sus ciudadanos, miente e intenta politizar el trabajo de esta Organización.

Las alegaciones falsas de Estados Unidos también constituyen una muestra de irrespeto a la labor de Cuba frente a la Trata de Personas y a la política de tolerancia cero que nuestro país mantiene frente a este flagelo.

Carente de apoyo en la comunidad internacional que cada año solicita el fin del bloqueo inhumano contra el pueblo de Cuba, el gobierno de EEUU se ha inventado todas estas acusaciones que han sido dichas aquí y que rechazamos de manera contundente.

Muchas gracias.

Rusia, dispuesta a brindar apoyo a Cuba ante las presiones de EEUU

 Serguéi Lavrov, canciller de Rusia

Subrayó que "Rusia siempre está dispuesta a brindar el apoyo necesario a nuestro socio estratégico y amigo, la República de Cuba", ante las presiones de Estados Unidos.

Además, Serguéi Lavrov declaró que Moscú condena el recrudecimiento del embargo estadounidense contra Cuba.

"Condenamos enérgicamente esta política inhumana e ilegítima de Washington", dijo Lavrov al responder a una pregunta de la agencia Prensa Latina, según recoge el Ministerio de Defensa de Rusia. 

Subrayó que "Rusia siempre está dispuesta a brindar el apoyo necesario a nuestro socio estratégico y amigo, la República de Cuba", ante las presiones de Estados Unidos.

En opinión del canciller ruso, "todas las medidas de sanciones tomadas para presionar a La Habana limitan los derechos naturales e inalienables no solo de los ciudadanos cubanos, sino también de los estadounidenses, son absolutamente ilegales y violan flagrantemente los principios fundamentales de la Carta de la ONU".

Asimismo, Lavrov declaró que Moscú y la Habana se oponen a cualquier tipo de medidas coercitivas unilaterales, ya se trate de sanciones o de otras restricciones ilegales.

El canciller ruso destacó que ambos Estados "pertenecen a un grupo de países que comparten ideas comunes en defensa de las bases del derecho internacional y los principios de la Carta de las Naciones Unidas".

"Ante todo eso se refiere a la garantía de la cooperación equitativa de todos los Estados, el respeto de su soberanía, integridad territorial, la no injerencia en los asuntos internos de los demás y la solución de cualquier problema solo por medios pacíficos y diplomáticos, sin medidas coercitivas unilaterales, ya sean sanciones u otras restricciones ilegales", cita al titular la página web ministerial.

El vice primer ministro de Cuba, Ricardo Cabrisas, que se encuentra en Moscú desde el 21 de septiembre, señaló días antes que la economía cubana vive un período complicado debido al bloqueo económico, comercial y financiero que continúa aplicando Estados Unidos, así como a la pandemia del COVID-19.

El 23 de septiembre, el presidente de EEUU, Donald Trump, anunció nuevas sanciones contra Cuba, incluida una prohibición para que los viajeros estadounidenses se alojen en espacios que sean propiedad del Gobierno cubano.

Además, la administración Trump prohibió la importación de productos de tabaco y alcohol cubanos.

La misión cubana ante la ONU dijo que es una manifestación de la constante agresión del Gobierno de EEUU en sus intentos de asfixiar la economía y el pueblo cubanos, mientras viola los derechos de los ciudadanos estadounidenses de viajar a la nación isleña.

Atentado contra embajada de Cuba en EEUU, el silencio cómplice

 

Escrito por Alexis Bandrich Vega, embajador de Cuba en Irán.

Varios disparos impactaron en las columnas del edificio de la embajada de Cuba en Washingto, EE.UU. en un atentado.

El terrorismo sigue siendo un grave desafío para la comunidad internacional. Nunca podrá eliminarse mientras existan dobles raseros, oportunismo político, manipulación y selectividad a la hora de lidiar con él.

El ametrallamiento de la embajada de Cuba en Washington con un fusil de asalto AKM (30 disparos), con la intención de matar, es uno de los resultados directos de la política agresiva del Gobierno de los Estados Unidos contra Cuba, y la tolerancia e instigación a la violencia por parte de políticos y grupos extremistas anticubanos asentados en ese país. Cuba no olvidará nunca la larga lista de acciones terroristas contra nuestro personal diplomático.

El Gobierno de los Estados Unidos debe reconocer y denunciar públicamente el carácter terrorista de ese ataque que dejó más de 30 impactos de bala en la fachada e interior de la sede cubana y compartir con Cuba toda la información sobre el mismo. Hacer lo contrario equivale a un silencio cómplice, sospechoso y a tolerar el terrorismo.

La actitud del gobierno de los Estados Unidos en este caso, entra en franca contradicción con su retórica antiterrorista.

Mientras incluye a Cuba en una lista espuria de países que no cooperan plenamente con los esfuerzos antiterroristas de los Estados Unidos, no reconocen el carácter terrorista del ataque del 30 de abril contra la Embajada cubana en Washington.

Ocultan su larga historia de terrorismo de Estado contra la Cuba y la impunidad de grupos violentos en su territorio.

En cambio, existen evidencias concretas de la colaboración bilateral de Cuba con los Estados Unidos en el combate contra el terrorismo y en esfuerzos conjuntos de aplicación y cumplimiento de la ley.

Cuba siempre ha expresado el más profundo rechazo y condena a todos los actos, métodos y prácticas terroristas, en todas sus formas y manifestaciones por cualquiera que los cometa, contra quien sea, donde quiera que se realicen; con las motivaciones que sean, incluidos aquellos casos en los que hay Estados directa o indirectamente involucrados.

Cuba exige una respuesta digna del Gobierno de los Estados Unidos y que se tomen las medidas para evitar que agresiones como estas vuelvan a ocurrir.

 


Somos algo más que nosotros mismos

 


Los CDR materializan una idea fidelista expresada en su propia génesis: «Somos algo más que nosotros mismos: ¡nosotros somos pueblo (...) nación!»

Foto: Martirena

Era solo 1960, pero la gente sentía a Fidel como un patrimonio suyo: ni sagrado como los dioses, ni marmóreo como los héroes; un hombre situado en el territorio de la admiración y la leyenda, tan increíble e inspirador como mortal.

El pecho se les sobrecogía a muchos imaginando los peligros para el líder, fuera de Cuba. En territorio nacional era otra cosa, estaba la masa (que es siempre combinación ardiente de individualidades) dispuesta a poner su fuerza para protegerlo, y hasta la sangre.

Por eso y por toda una fiebre revolucionaria, nadie se movió de su sitio al sonar el primer petardo, el 28 de ­septiembre de aquel año cuando, frente al Palacio Presidencial, el entonces Primer Ministro del Gobierno Revolucionario hablaba a un pueblo eufórico por verlo y escucharlo después de su estancia de diez días en Estados Unidos.

Fidel regresaba tras remover la onu con su uniforme verde olivo y el inusitado discurso de cuatro horas y media, insólito, además, por su contenido radical.

Conversaba «de la idea clara y completa de lo que significa tener Patria», de lo distinta que resultaba la vida de los pueblos si tienen sentido, ideal, algo por lo que luchar… cuando se escuchó la primera explosión.

Podía ser una bomba, pero no hubo estampida. Se oyó gritar: ¡Venceremos!... luego el Himno Nacional… y ¡Viva Cuba!, ¡Viva la Revolución!

Fidel dijo que aquellos «petarditos» pagados por el imperialismo eran los gajes de la impotencia y la cobardía, y compartió el concepto para forjar la organización más popular, los Comités de Defensa de la Revolución (CDR).

«Estos ingenuos parece que de verdad se han creído eso de que vienen los “marines” y que ya está el café colado aquí (…) ¡vamos a establecer un sistema de vigilancia revolucionaria colectiva! (…) Porque si creen que van a poder enfrentarse con el pueblo, ¡tremendo chasco se van a llevar!, porque les implantamos un comité de vigilancia revolucionaria en cada manzana...».

En ese discurso se hallan principios que han sido motor de los CDR: «la tremenda fuerza revolucionaria que hay en el pueblo», «conservar nuestra serenidad y nuestro paso, que es un paso firme y seguro», y obtener la victoria con «inteligencia y valor, con la cabeza y el corazón».

A la segunda explosión tampoco le siguió el pánico, sino aplausos, exclamaciones y más argumentos sobre por qué la Revolución tendría delante «una lucha larga y una lucha dura».

En aquella ocasión, el Comandante en Jefe cerró su discurso con lo que es aún base sobre la cual los Comités, con su cubanía intrínseca, asumen el imperativo de avanzar a la par de la sociedad y sus demandas: «…lo que importa es que esa bandera se mantenga en alto, que la idea siga adelante! ¡que la Patria viva!».

domingo, 27 de septiembre de 2020

Segunda temporada de LCB.La Otra Guerra llega hoy a su final

 


Por: Alejandra Rojas, Félix Alexis Correa Álvarez

Segunda temporada de LCB, La Otra Guerra. Foto: Radio Caibarién.

Esta noche llega el final de la segunda temporada de LCB. La Otra Guerra, una serie televisiva que domingo tras domingo ha puesto en pantalla las emociones más diversas de una parte importante de la historia cubana. Aplausos para el colectivo de realización y su elenco, cuyos artistas comparten otra vez en exclusiva para Radio Caibarién sus impresiones sobre la propuesta audiovisual.

Miliciano Clorobaldo Castillo, interpretado por el actor Johann Ramos. Foto: Radio Caibarién.

El joven actor Johann Ramos, que durante las dos entregas de LCB ha defendido el personaje de Cloro, el hijo miliciano de Mongo Castillo, nos comenta: “LCB llega a mí a través de un amigo; un día supimos de un casting que estaba haciendo Alberto Luberta, hijo, sobre una serie histórica, decidimos ir y aprobamos, solo que, en mi caso, no obtuve inmediatamente este papel, el cual se me propuso después de un cambio de actores y personajes como suele suceder a veces y ahí comenzó la historia de Clorobaldo Castillo en la lucha contra los bandidos en el Escambray y que repite en esta segunda parte que se desarrolla en Matanzas.

“Eduardo Vázquez y Alberto Luberta, son escritores de detalles, facilitan mucho el trabajo del actor a la hora de hacer una investigación para dotar al personaje de características creíbles y de una adecuada relación con el entorno, es decir, la época y el contexto histórico influyeron mucho a la hora de obtener el personaje, además de haber trabajado con actores que te ayudan a obtener un buen resultado en pantalla, como Osvaldo Doimeadiós, Mongo Castillo, y Fernando Echevarría, El Gallo, aunque la escuadra completa era una retroalimentación constante.

“Cloro significa mucho para mí, es de estos personajes que le tomas cariño y lo defiendes a muerte, aunque cuando ves el resultado en pantalla te das cuenta de muchas cosas positivas y negativas; pero con respecto a Cloro es tan lindo lo que ha sucedido con él, que me enfoco y aprendo de este personaje.

“El público también creo que ha reaccionado de esa misma manera, me han demostrado que le tienen mucho cariño, y no solo a Cloro, a LCB en general, pues es una serie que se centra más en la persona detrás de esa figura histórica que en la historia en si misma, aunque evidentemente recrea episodios reales vividos por muchas personas y héroes anónimos a los cuales es dedicada. Para este final de temporada el público podrá ver a un Cloro más maduro, sensible, pero a la vez más fuerte. Aprenderá a valorar más a la familia, tanto a la que le ha tocado como a la que se ha creado en ese tiempo de guerra, con la que él convive, y aunque es el anhelo de todos los personajes terminar esta guerra y vencer, creo que Cloro está más preparado que nunca para librar otra”.

Lucha Contra Bandidos, La Otra Guerra, durante los últimos 10 capítulos de estreno, nos regaló también nuevos rostros, como el del maestro Diego, interpretado por el joven Víctor Alfredo Cruz, quien nos habló sobre su personaje:

“Para mí fue un verdadero regalo estar en esta serie pues me llevó a un profundo estudio y me acercó a esta parte tan importante de nuestra historia. También agradezco haber trabajado junto a actores icónicos y con carreras indiscutiblemente sólidas, por lo que fue una verdadera obligación el estudio y la preparación para poder enfrentarlos, en el mejor sentido de la palabra. De Diego podemos esperar si se suma a la lucha armada o no, ya que por su juventud e inexperiencia lo han mantenido al margen de las operaciones y esto lo ha hecho sentirse minimizado e excluido. Lo dejo como una incógnita y los invito a disfrutar de estos últimos capítulos de la serie”.

Víctor Cruz en escena junto al actor caibarienense Ricardo Saavedra y Luis Manuel Álvarez. Foto: Radio Caibarién.

Correspondió al joven villaclareño Andro Díaz Caraballo encarnar al también miliciano Isaac, un cubano comprometido con su tiempo y que agradece la puesta en pantalla. Así lo afirma este joven actor:

“Yo creo que encarnar a Isaac fue un trabajo y un proceso de investigación muy lindo, cuando uno le entrega todo a su personaje y le tiene tanta fe, el resultado no puede ser otro que satisfactorio.

“La historia de este personaje es la historia de Cuba en sí misma, abarca toda esa problemática y todo ese dilema que muchas familias vivieron, divididas por convicciones totalmente diferentes, en este caso, de un lado está Isaac, un joven comprometido con la naciente Revolución y del otro su familia, principalmente su hermano Lalo, cuyo mentor ha sino el mismísimo Felo Sánchez. Es importante reafirmar el gran talento de Eduardo Vázquez a la hora de llevar su tinta de la manera que lo hizo con Isaac y con muchos de estos personajes en esta temporada.

“Una de las claves en todo el proceso es hacer las cosas con amor, cuando uno hace lo que le gusta siente que no está trabajando, siente que solamente está disfrutando, y esa es una manera muy linda de hacer las cosas.

“Isaac busca hacer lo correcto, busca dejarse llevar por sus ideales, por sus principios, aunque eso conlleve a ir en contra de su propia sangre; esta es una contradicción que va a tener el personaje durante toda la serie”.

Andro Díaz Caraballo junto a Roly Peña, director de LCB2. Foto: Radio Caibarién.

Niu Ventura, quien repite en esta segunda entrega como parte de elenco, también habla de su trabajo como el Capitán Hugo: “El personaje del Capitán Hugo Bravo en la serie lo considero todo un honor y un regalo, por lo que tengo que estar eternamente agradecido a Albertico Luberta por haber confiado en mí para interpretarlo desde que inició la historia en el Escambray durante la primera temporada.

Para su estudio tuve que investigar la historia de Cuba; los personajes siempre tienen una biografía de la cual a veces no se habla en escena, pero ayuda a los actores a saber de dónde vienen para saber hacia donde lo queremos llevar y en este caso, aunque no se dice, Hugo se ganó sus grados en la Sierra y esto lo tiene bien claro, es una responsabilidad bien grande la que debe defender. Aunque parezca muchas veces impulsivo, hay que tener presente que en la guerra, sobre todo si se es jefe, no hay tiempo para vacilaciones, hay que ser justos, pero con mano dura.

“Creo que ya lo veo como cierto “padreˮ de las tropas, porque, a pesar de que busca que las operaciones sean efectivas también busca que haya la menor cantidad, si es posible ninguna pérdida en las tropas. Es por esto tanto recelo a la hora de cuidar al maestro, a otros jóvenes, porque son pérdidas irreparables y eso lo tiene bien claro.

“Fue un lujo compartir escena con actores de la talla de Fernando Echevarría, Osvaldo Doimeadiós, Jorgito Martínez, Jorge Enrique Caballero, Luis Carreres, y todos los demás con los que trabajé; era una verdadera clase magistral verlos actuar. Incluso también es preciso resaltar a los más jóvenes como Pedrito Martínez, Víctor Cruz, Andro Díaz, mi gran amigo Leandro Cáceres y muchos otros; la lista es interminable.

“El equipo técnico y el equipo de figuración también fueron imprescindibles para obtener el resultado que hoy vemos en pantalla, y por supuesto, agradecer a Roly Peña por haber dado continuidad a mi personaje en esta segunda entrega.

“La serie ha marcado un lugar importante en la historia de la televisión cubana, no solo por la efectividad de su realización, sino por la importancia histórica que recoge.

El Capitán Hugo, interpretado por Niu Ventura en las dos temporadas de LCB. Foto: Radio Caibarién.

“El Capitán Hugo todavía tiene mucha pelea que dar, a pesar de que solo falta un solo capítulo para terminar esta temporada, como esta lucha duró más de cinco años y se extendió por todo el país, creo que aún hay muchas historias lindas e interesantes por contar.

“Al público le ha gustado mucho el personaje, la serie ha sido bien recibida, y eso me alegra enormemente, pues ha sido el resultado de nuestro estudio, nuestro compromiso y nuestra entrega con esta historia. A mí en lo personal me alegra y me da mucha fuerza para ser cada día más exigente y para amar mucho más lo que hago. Estoy eternamente agradecido por esta gran aventura que me ha tocado vivir.

“Cada domingo LCB2 nos puso a pensar y sentir el pasado. Emociones que por suerte, prometen repetirse, porque el escritor de la serie, Eduardo Vázquez, anunció en su cuenta oficial en Facebook que ya trabaja con Albertico Luberta para la tercera entrega de La Otra Guerra. Un regalo para quienes siguen el buen arte a través de la pequeña pantalla”.

(Tomado de Radio Caibarién)

sábado, 26 de septiembre de 2020

Trump amenaza la paz en EE.UU. si no gana elección de noviembre

 


Integrantes del movimiento Black Lives Matter se manifestaron de nuevo en Louisville (imagen) contra la violencia oficial racista y en rechazo al fallo de un gran jurado que decidió no castigar a los tres agentes involucrados en el asesinato de la afroestadunidense Breonna Taylor. Foto Ap

Donald Trump ha puesto en duda el principio básico del sistema político-electoral de Estados Unidos, y nadie sabe qué hacer.

Veinticuatro horas después de que el presidente rehusó comprometerse a una transición pacífica del poder –"tendremos que ver qué sucede", respondió–, y luego de que durante varios días ha dicho que no reconocerá los resultados de los comicios si no le son favorables, y de que ha hecho explícito que desea instalar un nuevo juez en las Suprema Corte antes de las votaciones ya que pronosticó que la disputa electoral se resolverá a su favor ahí, el debate en este país ha entrado a territorio desconocido sin mapa ni brújula.

El liderazgo republicano de inmediato aseguró que sí habrá transición pacífica, creen, sin mencionar el nombre del presidente, mientras otros trataron de descalificar la respuesta al considerarla otro exabrupto sin sentido ni intención del presidente. Demócratas y otros opositores de Trump continuaron advirtiendo que se trata de maniobras para descarrilar no sólo las elecciones, sino los procesos democráticos de esta república.

El líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, se vio obligado a tuitear que "habrá una transición ordenada igual que ha sucedido cada cuatro años desde 1792". El senador republicano Dan Sullivan declaró: "por supuesto, vamos a tener una transición pacífica del poder. Somos Estados Unidos de América. No somos una república bananera", reportó el New York Times. Por lo menos otros ocho senadores republicanos buscaron asegurar al público que la transición se realizará, aunque algunos usaron palabras como "pienso" y "espero" que sea así, sin garantizarlo.

Kayleigh McEnany, vocera de la Casa Blanca, aseguró que Trump aceptará los resultados de "una elección libre e imparcial", al responder a preguntas sobre lo declarado por el presidente el pasado miércoles.

Pero Trump no se quedó callado ayer y minó todo este esfuerzo para calmar la controversia y una vez más cuestionó la integridad del proceso electoral, sin ninguna evidencia, y declaró: "queremos asegurar que la elección sea honesta, y no estoy seguro de que pueda serlo", en referencia a su insistencia en que el voto por correo será motivo de un megafraude electoral. El fraude por esta vía es casi inexistente en el país.

Entre las respuestas a las declaraciones sin precedente en la historia moderna de un presidente, el Senado aprobó una resolución de manera unánime "reafirmando el compromiso al traslado ordenado y pacífico del poder tal como se establece en la Constitución de Estados Unidos". Pero el simple hecho de que el Senado se haya visto obligado a promover esta resolución ya es alarmante.

La presidenta de la Cámara de Representantes y la demócrata electa más poderosa del país, Nancy Pelosi, le recordó al presidente: "no estás en Corea del Norte; no estás en Turquía. Estás en Estados Unidos de América. Es una democracia; entonces, por qué no intentas por un momento honrar tu juramento a la Constitución".

El diputado Adam Schiff declaró en respuesta a las palabras del presidente que "es así como muere la democracia".

El senador y ex candidato presidencial Bernie Sanders llamó a la creación de una comisión electoral independiente para proteger la democracia estadunidense. En un discurso en Washington declaró que "demasiada gente ha luchado y ha dado su vida para defender la democracia estadunidense y tú (Trump) no la vas a destruir". Concluyó: "ésta no es sólo una elección entre Donald Trump y Joe Biden. Ésta es una elección entre Donald Trump y al democracia, y la democracia tiene que ganar".

Mientras, el director de la FBI, Christopher Wray, declaró ante legisladores que él no había visto evidencia de "un esfuerzo coordinado a escala nacional de fraude electoral", en aparente contradicción con lo que ha sugerido el presidente durante semanas.

Al mismo tiempo, cerca de 500 ex altos funcionarios militares y civiles –incluyendo ex secretarios de gabinete– firmaron una carta abierta en la cual expresaron su apoyo a Biden, al afirmar que tiene las características necesarias para “abordar un mundo en llamas. Somos ex servidores públicos que hemos dedicado nuestras carreras, y en muchos casos arriesgado nuestras vidas, por Estados Unidos. Somos generales, almirantes… embajadores y altos funcionarios civiles de seguridad acional. Somos republicanos y demócratas e independientes. Amamos a nuestro país. Desafortunadamente, también tememos por él”. Trump, señalan, ha demostrado que no tiene la capacidad para ejercer su puesto.

El apoyo a Trump en las filas militares se ha desplomado, con sondeos recientes que dan a Biden ventaja de 41 por ciento contra 37 para el presidente. En 2016, Trump gozaba ventaja de dos a uno contra Hillary Clinton, reporta el Washington Post.

Protestas

"Ley y orden", tuiteó una vez más Trump ante la erupción de nuevas manifestaciones en las calles en reacción al anuncio de que un gran jurado en Kentucky declinó emitir cargos directos contra tres policías involucrados en la muerte de Breonna Taylor. Sólo se anunciaron cargos menores contra uno de tres uniformados que asesinaron a la afroestadunidense en su casa en marzo.

La decisión detonó una nueva serie de protestas en Louisville, Nueva York, Atlanta, Los Ángeles, Filadelfia, Portland, Chicago y Denver en el contexto del movimiento Black Lives Matter.

Anoche se esperaba una nueva ola de protestas en Louisville y otras ciudades.

El Movimiento por las Vidas Negras, red de más de 150 organizaciones dentro de Black Lives Matter, calificó la decisión sobre los cargos de insuficientes e indignantes y declaró que "esta decisión, presentada a 41 días de la elección más crítica en la historia moderna de Estados Unidos, tiene la intención de permitir violencia sancionada por el Estado contra todas las comunidades negras y obstruir a la gente de afirmar sus derechos a protestar".

Fraude, el negocio familiar

Mary Trump presentó una demanda ante un tribunal estatal en Nueva York contra su familia, a la que acusa de haberle robado su herencia del hermano del presidente. Al inicio de la demanda presentada ante tribunales, la sobrina del mandatario afirma que para la familia Trump "el fraude no es sólo el negocio de la familia, es una forma de vida".

Todo por el voto

 

Todo por el voto



 

Donald Trump anda frenético recorriendo los estados decisivos para la jornada electoral del próximo 3 de noviembre. Promete por aquí, entrega fondos para inversiones por allá, acusa de “socialista” o "comunista” a un adversario bien lejos del calificativo. Las encuestas nacionales lo muestran varios puntos porcentuales por detrás de Joe Biden en la disputa.

La Florida es uno de los puntos claves de la contienda. Es de los estados que más votos electorales aporta y ha sido vital en las contiendas presidenciales de este siglo, desde la fraudulenta victoria de George W. Bush.

Es en ese contexto electoralista que pueden entenderse las más recientes declaraciones y medidas anticubanas del inquilino de la Casa Blanca, quien no ha sido remiso desde el 2017 a tomar una y otra decisión que apriete el cerco económico, financiero y comercial contra Cuba.

El martes 22, en su discurso ante la 75 Asamblea General de la ONU, Trump echó mano nuevamente a la hipocresía para declarar: “Estamos con los pueblos de Cuba, Nicaragua y Venezuela en su justificada lucha por la libertad”.

El miércoles 23 demostró claramente que parte del pueblo cubano le interesa al reunirse en Washington con una veintena de integrantes de la Brigada Mercenaria que en 1961 fue derrotada en menos de 72 horas al desembarcar en la Bahía de Cochinos, en la costa sur de Cuba.

Ante tan selectivo auditorio, el presidente estadounidense anunció nuevas medidas restrictivas contra Cuba y, especialmente, contra los ciudadanos de EE.UU. Trump quien ya había hecho salir hace unas semanas al gigante hotelero Sheraton, que administraba una instalación en La Habana desde finales de la administración Obama, prohibió ahora a los estadounidenses alojarse en cualquier hotel de Cuba por ser propiedad del estado.

El mandatario estadounidense también restringió aún más la importación de alcohol y tabaco cubano y la organización y participación en encuentros profesionales, conferencias, eventos deportivos y exhibiciones en Cuba.

Lo más irónico del discurso de Trump es hablar de “libertad” para Cuba mientras conculca la libertad de los estadounidenses de viajar, elegir donde alojarse, qué ron tomar o que tabaco fumarse.

Lo más risible es que anuncia las medidas en un momento en que no hay ni un solo vuelo que una a los dos países para cumplir ninguno de esos apetecibles deseos de miles de ciudadanos norteamericanos, debido a la pandemia que ya ha dejado en su país más de 200 mil muertos.

Lo más patético, hablar de vencer a la Revolución Cubana precisamente frente a la recua de derrotados en las arenas de Playa Girón; que después fueron canjeados por compotas.

Lo más cínico, alentar el voto de unos cientos de miles de cubanos (apenas un 6% de los votos totales de la Florida) condenando a la penuria a más de once millones de habitantes de la nación caribeña.

Lo más soez, arreciar el bloqueo al país vecino y quitarle los derechos a compañías y ciudadanos estadounidenses de tener relaciones con Cuba para intentar cubrir la “mancha” revelada esta semana por The Miami Herald de que había inscripto la marca Trump ante las autoridades de registro de propiedad de marcas en Cuba desde el 2010 y que había planeado e intentado invertir en Cuba en hoteles, campos de golf e inmobiliarias; claro, sin éxito hasta ahora.

Este viernes, Trump ha vuelto a la carga en la Florida, con el tema Cuba, junto a Venezuela como puntos destacados de un nuevo acto electorero.

Un sondeo de The Washington Post-ABC muestra a Biden derrotando a Trump en Florida 51-47%. Ningún candidato republicano desde Calvin Coolidge en 1924 ha ganado las elecciones presidenciales sin vencer también en ese estado sureño. Y la campaña de Trump lo sabe.

Una vez más, Cuba se convierte en tema de política interna en EE.UU. Así pasa cada vez que llega una elección a esa nación. Todo por los votos.

Aunque derrocar a la Revolución Cubana sigue siendo promesa incumplida por cada personaje que llega al poder en el gigante del Norte.

(Publicado originalmente en Al Mayadeen)

viernes, 25 de septiembre de 2020

Trump registró su marca en Cuba para construir hoteles

 

QUISO CONSTRUIR HOTELES EN CUBA:
Por: 

4

El presidente estadounidense, Donald Trump, registró su marca en Cuba en 2008 para construir hoteles, casinos y campos de golf, reportó el martes la prensa local de Miami identificando documentos disponibles en línea de una oficina estatal cubana.

El presidente, quien basa su campaña electoral en Florida en un duro discurso antisocialista, registró la marca "Trump" en Cuba para decenas de negocios y servicios vinculados al mercado inmobiliario, hotelería, restaurantes y eventos deportivos y de belleza, halló el diario Miami Herald.

Una búsqueda en la página web de la Oficina Cubana de la Propiedad Industrial muestra, bajo la pestaña de "Marcas", la solicitud de registro a nombre de Donald J. Trump bajo la dirección en Nueva York de la Organización Trump.

La solicitud fue introducida en 2008 y aprobada en 2010. Expiró en 2018, dos años después de que Trump ganara la presidencia.

Según el Herald, el magnate inmobiliario no violó el embargo que Washington impone a La Habana, pero en 1999 había asegurado en un discurso ante la Fundación Nacional Cubanoamericana que no haría negocios con Cuba mientras gobernara el castrismo.

Hablando de negocios que le habían ofrecido en la isla comunista, aseguró entonces: "Los rechacé argumentando que iré cuando Cuba sea libre".

"Invertir dinero en Cuba no va al pueblo de Cuba. Va a los bolsillos de Fidel Castro", añadió, refiriéndose al fallecido líder cubano.

El anterior presidente, Barack Obama, había iniciado un acercamiento comercial y diplomático con Cuba que culminó con una visita en 2016 a la isla, algo que fue interpretado como una traición por los cubanos anticastristas de Florida.

Desde que asumió la presidencia, Trump endureció la postura de Washington contra la isla, algo que le ganó el apoyo incondicional de la comunidad cubanoamericana, un importante grupo electoral que puede definir el voto en Florida.

En respuesta al reporte del Herald, el candidato a la vicepresidencia, el demócrata Joe Biden, declaró en un comunicado que "está claro que al presidente Trump no le importa la libertad del pueblo cubano, sólo tiene interés en sí mismo, incluso si esto implica hacer negocios con los Castro".

La noción de que una victoria de Biden conduciría al país por un camino socialista es uno de los principales argumentos de la campaña de Trump para atraer el voto de los hispanos de Florida

Trump dice en Miami que EE.UU. puede convertirse pronto “en una Venezuela”

 

 |

Trump señala a otros mientras la realidad le cae encima. Foto: EFE.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, aseguró que el país se puede convertir pronto en una Venezuela durante una mesa redonda celebrada este viernes con latinoamericanos que elogiaron su lucha contra el “comunismo” y su ayuda a Puerto Rico tras el huracán María.  

“Podemos ser una Venezuela también”, subrayó el republicano en el evento de “Latinos por Trump” aludiendo a una posible victoria del demócrata Joe Biden en las elecciones presidenciales del 3 de noviembre.

“Lo empecé a decir hace dos años, esto realmente puede suceder”, agregó Trump durante la mesa redonda que acogió a puertorriqueños, colombianos, centroamericanos y cubanos y en la que dijo que Biden se había reunido con el presidente venezolano, Nicolás Maduro, sin aclarar si fue algo reciente o, como sucedió realmente en 2015, durante su vicepresidencia.

El encuentro Biden-Maduro tuvo lugar en Brasilia durante la toma de posesión de Dilma Rousseff como presidenta de Brasil.

La nicaragüense Carla Salvatierra le dijo a Trump que ella sabía de primera mano qué es “escapar del comunismo”

“Sucede rápido”, le aseguró, a lo que Trump contestó que “sí”.  

Relatos como el de la centroamericana dominaron la jornada en la ciudad de Doral, la que el presidente llamó la “Pequeña Venezuela” por su gran población venezolana y donde tiene su club Trump National Doral, donde se celebró el evento.

Más que preguntas, Trump recibió constantes alabanzas de los latinoamericanos, incluso el salón se inundó de aplausos cuando Salvatierra dijo que nadie más que él se merecía el Premio Nobel de la Paz.

“Gracias por todo lo que ha hecho por Israel”, manifestó la inmigrante.

Los participantes en el foro resaltaron la ayuda oficial a los pequeños negocios durante la pandemia de la COVID-19, las sanciones a los Gobiernos de Venezuela, Cuba y Nicaragua y los “millones” para la reconstrucción de Puerto Rico tras el huracán María en 2017.

Del tema de Cuba y Venezuela no enfatizaron mucho los congregados y prevalecieron los relatos de boricuas, que en Florida ya alcanzaron una población de más de 1,3 millones y se inclinan más por los demócratas.  

También prevalecieron las historias de los colombianos, que con al menos tres representantes enaltecieron los cerca de cuatro años del Gobierno Trump.

Sentado a la derecha del presidente, el activista Fabio Andrade le llevó un sombrero típico colombiano al republicano y le contó que él era un ferviente seguidor del expresidente colombiano  lvaro Uribe (2002-2010) “que luchó contra el castrochavismo”.

El colombiano agradeció a Trump por las palabras de su vicepresidente, Mike Pence, que pidió la puesta en libertad de Uribe y lo calificó de “héroe”. El expresidente colombiano está actualmente en detención domiciliaria por presunto soborno a testigos y fraude procesal. 

Andrade, además, le manifestó a Trump que el expresidente colombiano y Premio Nobel de la Paz Juan Manuel Santos (2010-2018), opositor político de Uribe, tenía visa estadounidense al señalar que “él no debería estar aquí”.

Juan Gutiérrez, otro colombiano en la mesa, que dijo haber trabajado en el Gobierno de Uribe, lamentó que esté “injustamente” detenido.

Subrayó a Trump que necesitan “cuatro años más” de su Gobierno, no solo por Estados Unidos, sino por América Latina “porque usted está contra el comunismo”.

Durante el discurso previo a la mesa redonda, Trump criticó en varias ocasiones el respaldo del Gobierno del presidente Barack Obama (2009-2017) y su vicepresidente Biden al proceso de paz en Colombia impulsado por el expresidente Santos.

El apoyo cubano

Trump por otro lado se mostró muy confiado del apoyo del voto cubano en Florida, un estado que según los demócratas tiene que ganar si no quiere perder un segundo mandato.  

Por segundo día consecutivo, Trump se reúne con su electorado en el “estado del Sol”. El jueves congregó a miles de seguidores en el aeropuerto Cecil, cerca de Jacksonville (noroeste de Florida) en su gran mayoría sin mascarillas y haciendo caso omiso del distanciamiento social.

Este viernes en Miami, en un evento acorde con las precauciones por la COVID-19, Trump recordó que tuvo el “90 %” del voto de los cubano-estadounidenses y se preguntó con orgullo si alcanzaría en estas elecciones del “100 %”.

Celebró que esta semana en la Casa Blanca, donde anunció nuevas sanciones a Cuba, se reunió con una veintena de participantes de la fallida invasión de Bahía de Cochinos (Cuba) en 1961.

Trump no mencionó a la jueza cubano-estadounidense de Miami Bárbara Lagoa, que es una de las candidatas a reemplazar en el Tribunal Supremo de EE.UU. a la fallecida jueza Ruth Bader Ginsburg, candidatura que ha alentado al electorado cubano.

Además, el presidente y los latinos participantes en la mesa redonda dejaron por fuera los temas migratorios, el desproporcionado impacto de la COVID-19 entre los hispanos en Estados Unidos y su carencia de seguro médico. No hubo quejas en la reunión.

Previo a la mesa redonda, Biden, que le lleva una leve ventaja a Trump en las encuestas en Florida, criticó que en plena pandemia el presidente “mantiene sus intentos de eliminar la Ley de Cuidado de Salud Asequible (ACA)”, que aprobó el Gobierno de Obama.

Lamentó, además, que su aliado, el gobernador Ron DeSantis, quien no estuvo presente hoy, “se rehúsa a expandir el Medicaid (programa federal de salud), negándole el acceso a cuidado médico asequible y de alta calidad a más de 800 000 floridanos”.

Vea además:

La “sorpresa” de Donald Trump

jueves, 24 de septiembre de 2020

Nuevas sanciones de Estados Unidos, al calor del compadreo vergonzoso con íconos de la derrota

 


Las nuevas reglas, que entrarán en vigor este jueves, se unen a la campaña de máxima presión ejecutada por EE. UU., que emite sanciones económicas a Cuba a razón de una por semana

Foto: Martirena

En ese «vale todo» que significa el cabildeo estadounidense por una victoria electoral, resulta imprescindible complacer a los lobbies que dentro del imperio pueden decidir los rumbos del sufragio a favor del candidato que mejor los consienta.

Sin embargo, tan graves como risibles llegan a ser algunas prácticas, como esta del mandatario Donald Trump, quien, en el colmo del ridículo y la desvergüenza, volvió a hacer un guiño a la mafia anticubana de Florida –que él cree influyente en la intención del voto estatal–, cuando celebró, desde la Casa Blanca, el respaldo que ha recibido del más grande símbolo de la derrota ­imperialista en América, la Brigada 2506 (reducida en Playa Girón), a cuyos eximios integrantes les prometió una «férrea solidaridad» con la causa de la «libertad de Cuba».

En el discurso «en honor a los veteranos de Bahía de Cochinos», Trump anunció otras sanciones contra el pueblo de la Isla, las que rechazó enseguida el Presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez, con la misma contundencia explícita y frontal que mostró en la onu: «el imperio anuncia nuevas medidas que violan los derechos de los cubanos y también de los norteamericanos. Su cruel, y criminal política será derrotada por nuestro pueblo que no renunciará nunca a su soberanía», denunció este miércoles en Twitter».

El Departamento del Tesoro modificó las regulaciones del bloqueo a Cuba para prohibirles a los estadounidenses las importaciones de ron y tabaco, así como el hospedaje en hoteles o «propiedades controladas por el Gobierno cubano, funcionarios del Gobierno o el Partido Comunista y sus familiares cercanos».

Las más de 430 instalaciones aparecerán en una lista creada por el Departamento de Estado, y las compañías de viaje y turismo no podrán realizar reservaciones en estas. El Tesoro también eliminó una política de autorización para la participación u organización de conferencias, seminarios, exhibiciones y eventos deportivos.

Las nuevas reglas, que entrarán en vigor este jueves, se unen a la campaña de máxima presión ejecutada por EE. UU., que emite sanciones económicas a Cuba a razón de una por semana.

Las vedettes de la política anticubana y los mercenarios presentes aplaudieron enardecidos a quien días antes, en un tuit, se jactó: «¡Recuerden! Los cubanos de Miami me otorgaron el muy honrado premio Bahía de Cochinos».

Al timo del galardón –que agencias estadounidenses como CNN y NBC, y varias personalidades de la emigración cubana afirman que nunca existió– se unió en esta velada la machacada promesa de acabar con la Revolución, y las poses para fotografías de comedia que permitió el festín por la derrota en Girón; un capítulo tan contundente que resulta imposible de intentar reescribir.

“Voten para sacarlo”: abuchean a Trump durante homenaje a la jueza Ruth Bader Ginsburg

Administración Trump anuncia más sanciones contra Cuba

 


Trump ignora los llamados a políticas más racionales en tiempos de COVID-19 y busca captar votantes latinos en la Florida, donde las encuestas lo muestran detrás del demócrata Biden. Foto: Reters

El presidente Donald Trump anunció este miércoles nuevas sanciones contra Cuba, con medidas que prohíben a los estadounidenses alojarse en hoteles de la isla y llevar tabaco o rones cubanos a su regreso a Estados Unidos.

La nueva escalada, en medio del periodo 75 de sesiones de la Asamblea General de la ONU y que ignora los llamados del organismo a evitar políticas coercitivas cuando la pandemia de COVID-19 golpea al mundo, es un intento para conquistar votantes en el estado de Florida.

“Hoy anuncio que el Departamento del Tesoro prohibirá a los viajeros estadounidenses alojarse en propiedades cuyo propietario sea el Gobierno cubano”, dijo Trump durante un acto en la Casa Blanca con dos decenas de participantes en la fallida invasión por Playa Girón, en 1961.

“También estamos restringiendo aún más la importación de alcohol y tabaco cubano”, afirmó.

Además, las nuevas medidas limitan la organización y participación en encuentros profesionales o conferencias en Cuba, así como también competiciones deportivas y exhibiciones.

“El discurso del presidente marcó el mes de Herencia Hispana y llega como un intento de cortejar a los votantes latinos con vista a las elecciones de 2020”, publicó el sitio The Hill.

Trump, que criticó la política de Barack Obama al promover una normalización de las relaciones entre Cuba y EE.UU. durante la recta final de su estancia en la Casa Blanca, advirtió que las sanciones no serán levantadas hasta tanto la isla no emprenda los cambios exigidos desde Washington y nuevamente esgrimió su versión de que los demócratas intentan “desatar” el socialismo y el comunismo en Estados.

La AP señaló que “se trata de las más recientes en una serie de sanciones que ha implementado la Casa Blanca desde que Trump llegó al poder con la promesa de endurecer el bloqueo a la isla y dar marcha atrás a la política de normalización que inició su antecesor, el demócrata Barack Obama”.

Un sondeo de The Washington Post-ABC publicado este miércoles muestra que la carrera por los votos en la Florida favorece ligeramente al candidato demócrata Joe Biden (51% de la intención de voto frente a 47% de Trump).

Específicamente entre los votantes latinos registrados, la distancia crece, con 52% para Biden y 39% para el actual presidente.

Otra encuesta de St. Pete Polls para el medio Florida Politics muestra que en ese sureño estado Biden recibe el 50% de la intención de voto, frente al 47% para Trump y menos de 2% para otros candidatos.

En ese sondeo, también la diferencia es mayor entre los hispanos: 56% para Biden y 41% para Trump, un margen mayor que el mostrado en otra encuesta similar hace 15 días.

(Con información de Reuters, EFE, AP y The Hill)

martes, 22 de septiembre de 2020

Díaz-Canel en la ONU: Cuba denuncia doble moral de Estados Unidos en el plano internacional

 


Intervención del Presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, en debate general de Naciones Unidas

Foto: Archivo de Granma

Intervención en el debate general del 75 período ordinario de sesiones de la agnu

Señor Secretario General:
Señor Presidente:


Una epidemia global ha cambiado drásticamente la vida cotidiana. De un día para otro, se contagian millones y mueren miles de personas cuya esperanza de vida era superior gracias al desarrollo. Sistemas hospitalarios de alto nivel de prestaciones han colapsado y las estructuras de salud de países pobres sufren de su incapacidad crónica. Drásticas cuarentenas convierten en virtuales páramos a las ciudades más populosas. La vida social no existe fuera de las redes digitales. Teatros, discotecas, galerías, incluso escuelas, son clausurados o redimensionados. 


Nuestras fronteras se han cerrado, nuestras economías se contraen, nuestras reservas se agotan. La vida sufre el radical rediseño de costumbres ancestrales y la incertidumbre desplaza a la certeza. Hasta los mejores amigos se desconocen bajo las mascarillas que nos salvan del contagio. Todo cambia. 


Tanto como la solución a la pandemia, urge ya la democratización de esta indispensable Organización, para que responda de manera efectiva a las necesidades y aspiraciones de todos los pueblos.
El anhelado derecho de la humanidad a vivir en paz y seguridad, con justicia y libertad, base de la unión de las naciones, es constantemente amenazado. 


Más de 1.9 billones de dólares se dilapidan hoy en una insensata carrera armamentista sustentada en la política agresiva y guerrerista del imperialismo, cuyo máximo exponente es el actual gobierno de Estados Unidos, responsable del 38 por ciento del gasto militar global. 


Hablamos de un régimen marcadamente agresivo y moralmente corrupto, que desprecia y ataca al multilateralismo, emplea el chantaje financiero en su relación con las agencias del sistema de Naciones Unidas y con una prepotencia nunca antes vista se retira de la Organización Mundial de la Salud, de la UNESCO y del Consejo de Derechos Humanos.


Paradójicamente, el país que aloja a la sede de la ONU también se aparta de tratados internacionales fundamentales, como el Acuerdo de París sobre cambio climático; repudia el consensuado acuerdo nuclear con Irán; impulsa guerras comerciales; pone fin a su compromiso con instrumentos internacionales de control en la esfera del desarme; militariza el ciberespacio; multiplica la coerción y las sanciones unilaterales contra aquellos que no se pliegan a sus designios y patrocina el derrocamiento por la fuerza de gobiernos soberanos mediante métodos de guerra no convencional.


En esa línea de comportamiento, divorciada de los viejos principios de la coexistencia pacífica y del respeto al derecho ajeno a la autodeterminación como garante de la paz, el gobierno presidido por Donald Trump, además, manipula con fines subversivos la cooperación en el ámbito de la democracia y los derechos humanos, mientras en su propio territorio proliferan prácticamente sin control, las expresiones de odio, racismo,  brutalidad policial y las irregularidades del sistema electoral y el derecho al voto de los ciudadanos.


Urge reformar las Naciones Unidas. Esta poderosa organización, que emergió del millonario costo en vidas de dos guerras mundiales y como resultado de la comprensión universal de la importancia del diálogo, la negociación, la cooperación y la legalidad internacional, no puede demorar más su actualización y su democratización. El mundo actual necesita tanto de la ONU como aquel en el cual nació. 


Algo muy especial y profundo ha fallado, cuando se asiste de modo cotidiano y permanente a la violación de los principios de la Carta de la ONU, y cuando es cada vez más frecuente el uso o amenaza del uso de la fuerza en las relaciones internacionales.


No hay modo de sostener por más tiempo, como algo natural e inamovible, un orden internacional desigual, injusto y antidemocrático, que antepone el egoísmo a la solidaridad y los intereses mezquinos de una minoría poderosa a las legítimas aspiraciones de millones de personas.

 
A pesar de las insatisfacciones y las demandas de transformación que, junto a otros estados y a millones de ciudadanos del mundo, pedimos a las Naciones Unidas, la Revolución cubana defenderá siempre la existencia del organismo al que debemos el poco, pero imprescindible multilateralismo que sobrevive a la prepotencia imperial.
Más de una vez, ante este mismo foro, Cuba ha reiterado su voluntad de cooperar con la democratización de la ONU y con la defensa de la cooperación internacional que sólo ella puede salvar. Como dijo el Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba, General de Ejército Raúl Castro Ruz, y cito: “Podrá contar siempre la comunidad internacional con la sincera voz de Cuba frente a la injusticia, la desigualdad, el subdesarrollo, la discriminación y la manipulación; y por el establecimiento de un orden internacional más justo y equitativo, en cuyo centro se ubique, realmente, el ser humano, su dignidad y bienestar.” Fin de la cita.
Señor Presidente:


Retomando la gravedad del momento actual, que muchos atribuyen únicamente a la pandemia de la COVID-19, considero fundamental advertir que su impacto rebasa con creces el ámbito sanitario

.
Por sus nefastas secuelas, la impresionante cantidad de muertes, el daño a la economía mundial y el deterioro de los niveles de desarrollo social, la expansión de la epidemia en los últimos meses angustia y desespera a líderes y ciudadanos de prácticamente todas las naciones.

 
Pero la crisis multidimensional que ha desatado demuestra claramente el profundo error de las políticas deshumanizadas impuestas a ultranza por la dictadura del mercado. 


Hoy somos dolorosos testigos del desastre al que ha conducido al mundo el sistema irracional e insostenible de producción y consumo del capitalismo, décadas de un injusto orden internacional y de aplicación de un crudo y desenfrenado neoliberalismo, que ha agravado las desigualdades y sacrificado el derecho al desarrollo de los pueblos. 


A diferencia del excluyente neoliberalismo, que separa y desecha a millones de seres humanos, condenándolos a sobrevivir con las sobras del banquete del uno por ciento más rico, el virus de la COVID 19 no discrimina entre unos y otros, pero sus devastadores impactos económicos y sociales serán letales entre los más vulnerables, los de menos ingresos, los mismos en el mundo subdesarrollado que en los bolsones de pobreza de las grandes urbes industrializadas.


Según proyecciones de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), a los 690 millones de personas que pasaban hambre en 2019, podrían sumarse 130 millones como consecuencia de la recesión económica causada por la pandemia. Estudios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) afirman que se han perdido más de 305 millones de empleos y que más de mil 600 millones de trabajadores ven amenazados sus medios de subsistencia.


No podemos enfrentar la COVID-19, el hambre, el desempleo y la creciente desigualdad económica y social entre individuos y entre países como fenómenos independientes. Urge implementar políticas integrales en las que el ser humano sea la prioridad, y no las ganancias económicas o las ventajas políticas.
Sería criminal dejar para mañana decisiones de ayer y de hoy. Es un imperativo impulsar la solidaridad y la cooperación internacional para amortiguar el golpe. 


Sólo las Naciones Unidas, con su membresía universal, tiene la autoridad y el alcance necesarios, para retomar la justa pelea por eliminar la impagable deuda externa que, agravada por los efectos socioeconómicos de la pandemia, atenta contra la sobrevivencia de los pueblos del Sur.

Señor Presidente:
La aparición del SARS-CoV-2 y los primeros indicios de que amenazaba con provocar una pandemia, no tomaron a Cuba desprevenida.

 
Con la experiencia de décadas de enfrentamiento a epidemias terribles, algunas de ellas deliberadamente introducidas como parte de la guerra permanente contra nuestro proyecto político, se pusieron en práctica de manera inmediata un grupo de medidas sustentadas en nuestras capacidades y fortalezas fundamentales: un Estado socialista organizado, responsable de velar por la salud de sus ciudadanos, con capital humano altamente calificado y una sociedad con elevado grado de participación popular en la adopción de decisiones y en la solución de sus problemas.


La aplicación de esas medidas, junto al conocimiento acumulado en más de 60 años de ingentes esfuerzos para crear y fortalecer un sistema de salud de calidad y alcance universal, así como la investigación y el desarrollo científicos, han permitido no sólo preservar el de

recho a la salud de todos los ciudadanos, sin excepción, sino enfrentar la pandemia en mejores condiciones.
Lo hemos logrado pese a las duras restricciones del prolongado bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el gobierno de Estados Unidos, recrudecido brutalmente en los dos últimos años, incluso en tiempos de pandemia, como prueba de que ese es el componente esencial de su política de hostilidad hacia Cuba.
La agresividad del bloqueo ha escalado a un nivel cualitativamente nuevo, que refuerza su condición de impedimento real y determinante para el manejo de la economía y el desarrollo de nuestro país. El gobierno estadounidense ha intensificado especialmente la persecución de las transacciones financieras de Cuba y, desde 2019, adopta medidas violatorias del Derecho Internacional, para privar al pueblo cubano de la posibilidad de adquirir el combustible que requiere en su quehacer cotidiano y para su desarrollo.


Con el fin de dañar y demonizar la Revolución cubana y a otros que califica como adversarios, Estados Unidos publica listas espurias carentes de legitimidad, con las que se arroga el derecho de imponer al mundo medidas coercitivas unilaterales y calificaciones infundadas.


No pasa una semana sin que ese gobierno emita declaraciones contra Cuba o imponga nuevas restricciones. Sin embargo, resulta paradójico que haya rehusado a calificar como terrorista el ataque perpetrado contra la Embajada de Cuba en Washington, el 30 de abril de 2020, cuando un individuo armado con un fusil de asalto disparó más de 30 cartuchos contra la sede diplomática y confesó después su intención de matar.
Denunciamos la doble moral del gobierno estadounidense en la lucha contra el terrorismo y exigimos que se condene públicamente este brutal ataque.

 
Reclamamos que cesen la hostilidad y la campaña difamatoria contra la labor altruista de la cooperación médica internacional de Cuba que, con elevado prestigio y resultados verificables, ha contribuido a salvar cientos de vidas y a reducir el impacto de la enfermedad en diversas latitudes. Personalidades internacionales y organizaciones sociales de notable prestigio han reconocido la labor humanista desplegada por la Brigada Internacional Médica Especializada en Situaciones de Desastre y Graves Epidemias ¨Henry Reeve¨ abogando porque le sea concedido el Premio Nobel de la Paz.  


Mientras el gobierno de Estados Unidos ignora el llamado a aunar esfuerzos en el combate a la pandemia y se retira de la OMS; Cuba, en respuesta a solicitudes recibidas y guiada por la profunda vocación solidaria y humanista de su pueblo, refuerza su cooperación con el envío de más de 3 mil 700 colaboradores, organizados en 46 brigadas médicas, a 39 países y territorios afectados por la COVID-19.


En este sentido, condenamos el chantaje gansteril con que Estados Unidos ha presionado a la Organización Panamericana de la Salud con el propósito de utilizar ese organismo regional como instrumento de su enfermiza agresión contra nuestro país.  Siempre, la fuerza de la verdad echará por tierra las mentiras, y la historia colocará los hechos y a los protagonistas en su lugar. El ejemplo de Cuba prevalecerá.
Nuestros consagrados trabajadores de la Salud, orgullo de una nación formada en el ideario martiano de que Patria es Humanidad, recibirán o no el Premio que merece su nobleza, pero hace años que ganaron el reconocimiento de los pueblos bendecidos por su labor sanitaria.


El gobierno de Estados Unidos no oculta su intención de aplicar nuevas y más duras medidas agresivas contra Cuba en los próximos meses. Declaramos una vez más, ante la comunidad internacional que nuestro pueblo, orgulloso de su historia y comprometido con los ideales y la obra de la Revolución, sabrá resistir y vencer.




Señor Presidente:
Las pretensiones de imponer la dominación neocolonial a Nuestra América, declarando públicamente la vigencia de la Doctrina Monroe, contravienen la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz.


Queremos ratificar públicamente en este escenario virtual, que la República Bolivariana de Venezuela contará siempre con la solidaridad de Cuba frente a los intentos de desestabilizar y subvertir el ordenamiento constitucional, la unión cívico-militar y destruir la obra iniciada por el Comandante Hugo Chávez Frías y continuada por el presidente Nicolás Maduro Moros a favor del pueblo venezolano.


Rechazamos también las acciones de Estados Unidos dirigidas a desestabilizar a la República de Nicaragua, y corroboramos la invariable solidaridad con su pueblo y gobierno, liderados por el Comandante Daniel Ortega.
Nos solidarizamos con las naciones del Caribe que exigen justas reparaciones por los horrores de la esclavitud y la trata de esclavos, en un mundo en el que la discriminación racial y la represión de las comunidades afrodescendientes han ido en ascenso.


Reafirmamos nuestro compromiso histórico con la libre determinación y la independencia del hermano pueblo de Puerto Rico.
Apoyamos el legítimo reclamo de soberanía de Argentina sobre las islas Malvinas, Sándwich del Sur y Georgias del Sur.
Reiteramos el compromiso con la paz en Colombia y la convicción de que el diálogo entre las partes es la vía para alcanzar una paz estable y duradera en ese país.


Apoyamos la búsqueda de una solución pacífica y negociada a la situación impuesta a Siria, sin injerencia externa y con pleno respeto a su soberanía e integridad territorial. 


Demandamos una solución justa al conflicto del Oriente Medio, que pasa por el ejercicio real del derecho inalienable del pueblo palestino a construir su propio Estado dentro de las fronteras anteriores a 1967 y con su capital en Jerusalén oriental. Rechazamos los intentos de Israel de anexar nuevos territorios de Cisjordania.
Expresamos nuestra solidaridad con la República Islámica de Irán ante la escalada agresiva de los Estados Unidos.
Reafirmamos nuestra invariable solidaridad con el pueblo saharaui.


Condenamos enérgicamente las sanciones unilaterales e injustas contra la República Popular Democrática de Corea.


Ratificamos nuestro rechazo a la intención de extender la presencia de la OTAN hasta las fronteras de Rusia y a la imposición de sanciones unilaterales e injustas contra esa nación.
Rechazamos la intromisión extranjera en los asuntos internos de la República de Belarús y reiteramos nuestra solidaridad con el presidente legítimo de ese país, Aleksandr Lukashenko y el hermano pueblo bielorruso.
Condenamos la injerencia en los asuntos internos de la República Popular China, y nos oponemos a cualquier intento de lesionar su integridad territorial y su soberanía.

Señor Presidente:


Las preocupantes circunstancias actuales han hecho que, por primera vez en los 75 años de historia de la Organización de las Naciones Unidas, nos veamos obligados a reunirnos de modo no presencial.
La comunidad científica de Cuba, otro orgullo de la nación que desde el triunfo de la Revolución de los justos, anunció al mundo su propósito de convertirse en un país de hombres y mujeres de Ciencia, trabaja sin descanso en una de las primeras vacunas que están en fase de ensayo clínico en el mundo.


Sus creadores y otros investigadores y estudiosos, articulados con el sistema de Salud, desarrollan protocolos de atención a las personas contagiadas, a las recuperadas y a la población de riesgo, que nos han permitido mantener las estadísticas de la epidemia en torno al 80 por ciento de personas contagiadas salvadas y un índice de letalidad por debajo de la media continental y mundial.


“Médicos y no bombas”, anunció un día el líder histórico de la Revolución Cubana y principal promotor del desarrollo de las Ciencias en Cuba, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz. Esa es nuestra divisa. Salvar vidas y compartir lo que somos y tenemos, al precio de cualquier sacrificio, es lo que brindamos al mundo desde las Naciones Unidas, a la que sólo pedimos un cambio a tono con la gravedad del momento.
Somos Cuba.


Luchemos juntos por la promoción de la paz, la solidaridad y el desarrollo.
Muchas gracias