sábado, 23 de septiembre de 2017

¿Es el gobierno cubano corrupto?

¿Es el gobierno cubano corrupto?

Por Arthur González


El debut del presidente de Estados Unidos en la ONU no pudo ser peor, su discurso desborda irracionalidad, proyectándose como un hombre agresivo, belicista y sin cultura histórica, que esputó falsedades ante el mundo.

Desde que inició su discurso empezaron las mentiras, al afirmar que:

“Nuestros ciudadanos han pagado el precio más alto para defender nuestra libertad…”

¿Cuándo Estados Unidos fue atacado o invadido y que haya estado en peligro su libertad?
Todo lo contrario, es Estados Unidos quien invade, ataca, bloquea y hace guerras sucias, para coartar la libertad de otros en cualquier parte del mundo.

En sus ataques contra aquellos que no se arrodillan ante el imperio yanqui, calificó al gobierno de Cuba como “régimen corrupto y desestabilizador”, como si la verdad se pudiera tapar con un dedo.
¿Quién es el país de más corrupción en el mundo actual?

Sin dudas Estados Unidos, donde la supremacía del consumo de drogas no tiene parangón, pero jamás se conocen noticias de la detención de líderes de ese tráfico interno, que destruye anualmente millones de jóvenes

¿Dónde se esconden los magnates de la droga en Estados Unidos que nunca son detenidos?
Al parecer Trump, desde tu lujoso pent house cubierto de oro, no tiene tiempo, ni interés por conocer que sucede en su país

Un repaso de la verdadera situación en Estados Unidos, referente a hechos de corrupción, le vendría bien para medir sus palabras cuando pretenda atacar a otros.

Donald Trump debe saber que en 1970 Joseph Andonizio, alcalde de Newark, Nueva Jersey, fue condenado por permitir que el crimen organizado actuara libremente en su ciudad.

El que fuera vicepresidente de Estados Unidos, Spiro Agnew se vio obligado a renunciar al cargo en 1973 por evasión fiscal.

En 1979, el gobernador de Tenneesee, Ray Blanton, fue sancionado a dos años de prisión por obtener dinero, a cambio de otorgar licencias fraudulentas para vender alcohol.

¿No recuerda Trump, el escándalo nacional e internacional ocurrido en 1987, motivado por el suicidio ante las cámaras de televisión del tesorero de Pensilvania, Budd Dwyer, cuando se disparó un tiro en la boca, después de ser declarado culpable de aceptar un soborno en la concesión de contratos?

¿Habrá olvidado que, en el 2002, Edwin, gobernador de Luisiana, fue declarado culpable de 17 cargos de pandillerismo y otros delitos por repartir favores a cambio de dinero?

Ese mismo año, el representante federal por Ohio, James Traficant, fue condenado a 7 años de prisión por el mismo delito de pandillerismo y otros delitos más.

Lo mismo sucedió con el representante federal por Kentucky, Carroll Hubbard, tras declararse culpable por incumplimiento de la ley de financiación política.

La lista de sus corruptos es larga y vale la pena recordarle al Presidente, otros casos como el del alcalde de Miami Beach, Alex Daoud, sancionado en 1991 por los delitos de soborno.

Al igual que el gobernador de Illinois, George Ryan, fue declarado culpable de 22 cargos de pandillerismo, soborno, lavado de dinero y otros delitos conexos, y también del gobernador de Illinois, Rod Blagojevich, sancionado a 14 años de prisión por 17 cargos relacionados con corrupción pública.

Duke Cunningham, en el 2005, cuando era representante federal por California, se declaró culpable de fraude postal y evasión de impuestos, entre otros cargos, para evitar una condena más alta y aun así fue condenado a ocho años de prisión.

Kwame Kilpatrick, alcalde de Detroit, fue condenado a 28 años de prisión en el 2013, por pandillerismo y muchos otros delitos, mientras la ciudad de Detroit se hundía en la miseria.
En igual fecha era sancionado por múltiples cargos de corrupción, el representante federal por Illinois, Jesse Jackson.

Ahora está siendo procesado el senador por New Jersey, Robert, Bob, Menéndez, miembro de la mafia anticubana, por corrupción y participar en orgias en República Dominicana, empleando dinero y medios del gobierno para favorecer a un amigo empresario.

En el Índice de Percepción de Corrupción, que elabora Trasparencia Internacional, Estados Unidos se ubica en el puesto 16 del ranking mundial, por delante de Irlanda, Japón y Francia.

Datos obtenidos por el Departamento de Justicia yanqui, valoran que durante las últimas dos décadas alrededor de 20 mil individuos han sido condenados por corrupción, incluidos funcionarios públicos, y más de 5 mil están en proceso de instrucción penal, de ellos la mayoría son funcionarios de gobiernos locales y estatales.


En Estados Unidos es común que funcionarios gubernamentales acepten beneficios privados en forma de efectivo o regalos, a cambio de favorecer a individuos o grupos, como es el caso del senador Bob Menéndez
.
De igual forma, recibir contribuciones para las campañas políticas o apoyos a cambio de garantizar ciertos beneficios específicos, a través de acuerdos explícitos o implícitos, es otra de las modalidades delictivas en Estados Unidos, aunque su millonario Presidente insiste en hacerle creer al mundo que son ejemplo de la observancia a los derechos humanos, campeones de la paz, respeto a la soberanía y la dignidad.

El mundo debe estar al tanto de la verdad de lo que ocurre en Estados Unidos, algo que la prensa oficialista denuncia poco, como es la lista confeccionada por los académicos Dincer y Johnston, para la Universidad de Harvard, y los datos de la Universidad George Mason, en los cuales se prueba que entre los estados más corruptos están Kentucky, Illinois y Nueva Jersey.

No por gusto Bryan Weaver, destacado activista del partido demócrata, afirmó:

“Los políticos de Washington han desarrollado una sofisticada cultura de la corrupción, dentro de la modalidad de “dejar pasar” eventos neurálgicos de la política norteamericana”. En otras palabras, el “lapsus ético” está a la orden del día”.

Cuba no tiene de que avergonzarse, las campañas tejidas por Estados Unidos solo pretenden deformar una realidad que no soportan, y por eso sus permanentes planes para destruir su obra.
Razón tenía José Martí cuando dijo:


“No hay cosa que resalta tanto una obra como la injusticia palpable del que la tacha”.



viernes, 22 de septiembre de 2017

Cuba afirma en ONU que fracasarán intentos de destruir su Revolución


Cuban Foreign Minister Eduardo Rodriguez Parrilla addresses the 72nd United Nations General Assembly at U.N. headquarters in New York, U.S., September 22, 2017. REUTERS/Lucas Jackson



El canciller Bruno Rodríguez afirmó hoy en la Asamblea General de la ONU que cualquier intento de destruir a la Revolución cubana fracasará, en respuesta a la decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, de recrudecer el bloqueo contra la isla. Foto: REUTERS

Señor Presidente:
Señor Secretario General:

Le confirmo el apoyo de Cuba en su labor al frente de la Secretaría de la Organización de las Naciones Unidas como garante y defensor de la paz internacional.

Señores Jefes de Estado y de Gobierno:
Distinguidas delegadas y delegados:

Expreso sinceras condolencias, extensivas a los familiares de los fallecidos y a los damnificados, y nuestra disposición a incrementar la cooperación, dentro de nuestras modestas posibilidades; a los hermanos pueblos y gobiernos de Dominica y Antigua y Barbuda, pequeñas islas que sufrieron terrible destrucción; a República Dominicana, Puerto Rico, Saint Martin, Sint Maarten, Islas Vírgenes y Anguila debido a los huracanes Irma y María
.
Llamo a la comunidad internacional a dar toda la prioridad y movilizar recursos para ayudar a los pequeños estados y territorios insulares del Caribe devastados.

Reciba entrañables sentimientos de solidaridad de Cuba, el pueblo y gobierno mexicanos, en especial los familiares de las víctimas y los damnificados por ambos terremotos, a quienes reiteramos la disposición de asistir a la población y la recuperación de los daños con nuestros modestos esfuerzos.

Hacemos llegar nuestro pesar al pueblo de los Estados Unidos, sentidas condolencias a las familias de los fallecidos, y honda simpatía a todos los afectados por el huracán Irma.


Señor Presidente:

Traigo el testimonio del pueblo cubano que realiza un colosal esfuerzo en la recuperación de los severos daños en las viviendas, la agricultura, el sistema electro-energético y otros provocados por el huracán Irma. Pese a ingentes medidas de prevención, incluida la evacuación de más de 1,7 millones de personas y la total cooperación de los ciudadanos, sufrimos diez fallecimientos.

Los dolorosos daños a servicios y las pérdidas de bienes sociales y personales, las privaciones ocasionadas a las familias por largas horas sin electricidad o abasto de agua, acentuaron la unidad y solidaridad de nuestro noble y heroico pueblo.

Se han repetido conmovedoras escenas de rescatistas entregando una niña salvada a su mamá, un pequeño recogiendo de las ruinas un busto de Martí, estudiantes ayudando a familias que no conocían, efectivos de las Fuerzas Armadas y el Ministerio del Interior haciendo los trabajos más duros, dirigentes locales encabezando las tareas más difíciles.
El Presidente Raúl Castro Ruz, desde la zona más devastada, em
itió un llamamiento en el que escribió: “han sido días duros para nuestro pueblo, que en solo pocas horas ha visto cómo lo construido con esfuerzo es golpeado por un devastador huracán. Las imágenes de las últimas horas son elocuentes, como también lo es el espíritu de resistencia y victoria de +nuestro pueblo que renace con cada adversidad”.

A nombre del pueblo y gobierno cubanos, agradezco profundamente las sentidas muestras de solidaridad y afecto de numerosos gobiernos, parlamentos, organizaciones internacionales y representantes de la sociedad civil.

Expreso honda gratitud ante los diversos ofrecimientos de ayuda recibidos.

Señor Presidente:

Guardo viva y emocionada memoria de la imponente presencia y de las ideas enormemente vigentes, expresadas en esta Asamblea, por el Comandante en Jefe de la Revolución Cubana Fidel Castro Ruz.
Agradezco, a nombre de nuestro pueblo y gobierno, los sentimientos de respeto, afecto y admiración recibidos de todas las latitudes.


Señor Presidente:

El pasado martes, el Presidente Donald Trump vino a convencernos de que uno de sus propósitos es promover la prosperidad de las naciones y de las personas.

Pero en el mundo real, ocho hombres poseen, en conjunto, la misma riqueza que los 3 mil 600 millones de seres humanos que integran la mitad más pobre de la humanidad (1).

En términos de facturación, 69 de las 100 mayores entidades del mundo son empresas trasnacionales, no Estados (2) .Juntas, las diez mayores corporaciones del mundo tienen una facturación superior a los ingresos públicos de 180 países sumados (3) .

Son extremadamente pobres 700 millones de personas (4) ; 21 millones son víctimas de trabajo forzoso (5); 5+ millones de niños murieron en 2015 antes de cumplir cinco años, por enfermedades prevenibles o curables (6) ; 758 millones de adultos son analfabetos (7) .

Ochocientos quince millones de personas padecen hambre crónica, decenas de millones más que en 2015. Dos mil millones están subalimentadas. De recuperarse el precario ritmo de disminución de los últimos años, ahora interrumpido, 653 millones de personas seguirán hambrientas en 2030 y no sería suficiente para erradicar el hambre en el 2050 (8) .

Hay 22,5 millones de refugiados (9) . Se agravan las tragedias humanitarias asociadas a los flujos de migrantes y su número crece en un orden económico y político internacional claramente injusto.
La construcción de muros y barreras, las leyes y medidas adoptadas para impedir las oleadas de refugiados y migrantes, han demostrado ser crueles e ineficaces. Proliferan políticas excluyentes y xenófobas que violan los derechos humanos de millones de personas y no resuelven los problemas del subdesarrollo, la pobreza y los conflictos, causas principales de la migración y la solicitud de refugio.

Los gastos militares ascienden a 1,7 millones de millones de dólares (10) . Esa realidad contradice a quienes alegan que no hay recursos para acabar con la pobreza.

Pero la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible carece de medios de aplicación, por egoísmo y falta de voluntad política de los Estados Unidos y otros países industrializados.

¿Cuál es la receta milagrosa que nos recomienda el Presidente Trump, a falta de los flujos financieros del Plan Marshall? ¿Quiénes pondrán ahora  los recursos para ello? ¿Cómo puede esto reconciliarse con la idea de los Presidentes Reagan hace décadas  y Trump ahora,  de “América First”?

Ignora y tergiversa la historia y presenta como objetivo una quimera. Los patrones de producción y consumo propios del capitalismo son insostenibles e irracionales y conducen, inexorablemente, a la destrucción del medioambiente y al fin de la especie humana.

¿Acaso pueden olvidarse las consecuencias del colonialismo, la esclavitud, el neocolonialismo y el imperialismo?

¿Las décadas de sanguinarias dictaduras militares en América Latina pueden presentarse como ejemplo de un capitalismo exitoso?

¿Alguien conoce recetas de capitalismo neoliberal mejor aplicadas que las que destruyeron las economías latinoamericanas en la década de los 80 ?

Es imprescindible e impostergable que las Naciones Unidas trabajen por establecer un nuevo orden económico internacional participativo, democrático, equitativo e incluyente, y una nueva arquitectura financiera que tomen en cuenta los derechos, necesidades y particularidades de los países en desarrollo y las asimetrías existentes en las finanzas y el comercio mundial, resultado de siglos de explotación y saqueo
.
Los países industrializados tienen el deber moral, la responsabilidad histórica y cuentan con los medios financieros y tecnológicos suficientes para ello
.
Ni siquiera para los ricos, habrá la prosperidad que se anuncia, sin detener el cambio climático.
Cuba lamenta la decisión del Gobierno de los Estados Unidos, el principal emisor histórico de gases de efecto invernadero, de retirar a su país del Acuerdo de París.

En el 2016, por tercer año consecutivo, se batieron los récords de aumento de la temperatura media global, lo que confirma al cambio climático como una amenaza a la supervivencia de la humanidad y al desarrollo sostenible de nuestros pueblos.

Reiteramos nuestra solidaridad con los pequeños países insulares en desarrollo, especialmente del Caribe y el Pacífico, que son los más afectados por el cambio climático, para quienes reclamamos un trato justo, especial y diferenciado.

Apoyamos también la atención prioritaria a los países de África Subsahariana.

Señor Presidente:

El gobierno de Estados Unidos ha venido a decirnos que, junto a la prosperidad, los otros dos “bellos pilares” del orden mundial son la soberanía y la seguridad.

Es responsabilidad de todos preservar la existencia del ser humano frente a la amenaza de las armas nucleares. Un importante aporte al logro de ese objetivo significó la histórica adopción y firma en el marco de esta Asamblea, del Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares, que proscribe tanto el uso como la amenaza del uso de esas armas, que tienen la capacidad de aniquilar la especie humana.

Estados Unidos se opuso tenazmente a ese tratado. Anunció que empleará 700 mil millones de dólares en gastos militares y desarrolla una doctrina nuclear y militar extremadamente agresiva, basada en la amenaza del uso de la fuerza y en el empleo de esta
.
Estados miembros de la OTAN atentan contra la paz y la seguridad internacionales y el Derecho Internacional promoviendo intervenciones militares y guerras no convencionales contra Estados soberanos.

Como señaló el Comandante en Jefe de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz y cito : “cese la filosofía del despojo y cesará la filosofía de la guerra”.

Resulta cotidiana la imposición ilegal de medidas coercitivas unilaterales y el uso de herramientas financieras, judiciales, culturales y comunicacionales para la desestabilización de gobiernos y la negación del derecho de libre determinación a sus pueblos.

Crece la militarización y el uso encubierto de las tecnologías de la información y las comunicaciones para atacar a otros Estados, mientras varios países desarrollados se oponen férreamente a la adopción de tratados internacionales que regulen la cooperación para lograr un ciberespacio seguro.
El Presidente estadounidense manipula los conceptos de soberanía y seguridad en su exclusivo beneficio y en detrimento de todos, incluidos sus aliados.

La tentativa de utilizar la amenaza militar y la fuerza para detener la tendencia mundial irreversible al multipolarismo y policentrismo provocará graves peligros para la paz y la seguridad internacionales que deben ser defendidas y preservadas mediante la movilización internacional.

Los principios de igualdad soberana, respeto a la integridad territorial y no injerencia en los asuntos internos de los Estados, deben ser respetados. La Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional no admiten ser reinterpretados.

La reforma de las Naciones Unidas debe proponerse como objetivo esencial que esta responda a las necesidades acuciantes de los pueblos y las grandes mayorías desfavorecidas. El multilateralismo debe ser protegido y reforzado frente a los intereses imperialistas  de dominación y hegemonía.
La democratización del Consejo de Seguridad, tanto en su composición como en sus métodos de trabajo, es un objetivo impostergable.

El fortalecimiento de la Asamblea General y la recuperación de las funciones que le han sido usurpadas, resulta imprescindible
.
Señor Presidente:

El “patriotismo” que se invoca en el discurso de los Estados Unidos es una perversión del humanismo, el amor y la lealtad a la Patria, y del enriquecimiento y defensa de la cultura nacional y universal. Encarna una visión excepcionalista y supremacista de ignorante intolerancia frente a la diversidad de modelos políticos, económicos, sociales y culturales.

En los países desarrollados se agrava la pérdida de legitimidad de los sistemas y partidos políticos y se incrementa el abstencionismo electoral. La corrupción legal o ilegal hace metástasis como es el caso extremo de los llamados “intereses especiales” o pagos de corporaciones a cambio de beneficios, en el país en que más dinero se gasta en campañas y donde paradójicamente  se puede ser elegido con menos votos populares que otro candidato o gobernar con un apoyo ínfimo de los electores.

Es creciente e insólito el uso de la ciencia y la tecnología para ejercer hegemonía, mutilar las culturas nacionales y manipular la conducta humana, como en el caso del uso político y publicitario de las llamadas “big data” o psicometría. Siete consorcios occidentales controlan férreamente lo que se lee, ve o escucha en el planeta, prevalece el monopolio de las tecnologías, la gobernanza de las redes digitales es dictatorial y discriminatoria y, pese a las apariencias, la brecha digital entre países ricos y pobres crece.

Se recortan las oportunidades y violan flagrante y sistemáticamente los derechos humanos de jóvenes, migrantes y trabajadores.

Anteayer, el Vicepresidente de los Estados Unidos Michael Pence afirmó en el Consejo de Seguridad, con absurdo desconocimiento de sus funciones y la pretensión de establecer nuevas prerrogativas, que el Consejo de Seguridad debería modificar la composición y los métodos del Consejo de Derechos Humanos “que no merece su nombre”, según dijo, “porque una clara mayoría de sus miembros no cumplen siquiera los más básicos estándares de derechos humanos”, fin de la cita. Supongo que el Sr. Pencel no incluye en el caso a su propio país, que lo merecería por su patrón de violaciones sistemáticas de derechos humanos como el uso de la tortura, la detención y la privación de libertad arbitrarias, como ocurre en la Base Naval de Guantánamo, el asesinato de afroamericanos por policías, la muerte de civiles inocentes por sus tropas, la xenofobia y represión de inmigrantes, incluso menores y su escasa adhesión a instrumentos internacionales.

Señor Presidente
:
Reafirmamos nuestra más firme condena contra el terrorismo, en todas sus formas y manifestaciones; y rechazamos los dobles raseros en su enfrentamiento.

La impostergable búsqueda de una solución justa y duradera al conflicto del Medio Oriente, se sustenta en el ejercicio del derecho inalienable del pueblo palestino a la autodeterminación, y a disponer de un Estado libre e independiente, dentro de las fronteras anteriores a 1967, con su capital en Jerusalén Oriental.

La cuestión del Sahara Occidental requiere un esfuerzo de conformidad con las resoluciones de Naciones Unidas, de modo que se garantice al pueblo saharaui el ejercicio de la autodeterminación y se respete su legítimo derecho a vivir en paz en su territorio
.
Cuba reafirma su apoyo a la búsqueda de una solución pacífica y negociada a la guerra en Siria, sin injerencia externa y con pleno respeto a su soberanía e integridad territorial.
Se acrecientan los peligros a la paz y la seguridad internacionales derivados de la ampliación de la presencia de la OTAN en las fronteras de Rusia. Reiteramos nuestro rechazo a las sanciones unilaterales e injustas impuestas a ese país.

Demandamos que se respete el denominado acuerdo nuclear con la República Islámica de Irán.
Rechazamos la amenaza de destruir totalmente la República Popular Democrática de Corea, donde viven 25 millones de seres humanos. La guerra no es una opción en la Península Coreana, amenazaría la existencia de cientos de millones de personas en esta y en los países vecinos y conduciría a una conflagración nuclear de consecuencias impredecibles. Solo a través del diálogo y las negociaciones se puede lograr una solución política duradera, que debe tener en cuenta las preocupaciones legítimas de todas las partes involucradas. Apoyamos la desnuclearización total de la Península Coreana, sin injerencia extranjera, con total respeto a la igualdad soberana e integridad territorial de los Estados y con estricto apego al principio del no uso, ni la amenaza del uso de la fuerza.

Señor Presidente:

Nuevas amenazas se ciernen hoy contra la paz y la estabilidad en América Latina y el Caribe, en abierto irrespeto a la “Proclama como Zona de Paz”, firmada en La Habana por los Jefes de Estado y de Gobierno de nuestra región, en enero de 2014, en ocasión de la II Cumbre de la Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe (CELAC).

Reiteramos lo expresado por el Presidente Raúl Castro Ruz sobre la República Bolivariana de Venezuela el pasado 14 de julio y cito:

“La agresión y la violencia golpista contra Venezuela dañan a toda «Nuestra América» y solo benefician los intereses de quienes se empeñan en dividirnos para ejercer su dominación sobre nuestros pueblos, sin que les importe generar conflictos de consecuencias incalculables en esta región, como los que estamos presenciando en diferentes lugares del mundo”.

“Alertamos hoy – dijo entonces –  que quienes pretenden derrocar por vías inconstitucionales, violentas y golpistas a la Revolución Bolivariana y Chavista asumirán una seria responsabilidad ante la historia”, fin de la cita.

Rechazamos enérgicamente la amenaza militar contra Venezuela, la orden ejecutiva que la califica como una amenaza a la seguridad nacional de los Estados Unidos y las sanciones unilaterales, injustas y arbitrarias aplicadas por este.

Reiteramos nuestra inquebrantable solidaridad con el pueblo y el gobierno bolivarianos y chavistas, y con su unión cívico-militar que lidera el presidente constitucional Nicolás Maduro Moros.
Denunciamos y condenamos la iniciativa Nica Act, promovida en el Congreso de los Estados Unidos en una actitud injerencista que persigue imponer un bloqueo económico al pueblo y gobierno de Nicaragua, a quienes reiteramos nuestro respaldo.

Expresamos nuestra solidaridad con el ex Presidente Luiz Inácio Lula da Silva, víctima de persecución política para impedir su candidatura a elecciones directas mediante una inhabilitación judicial. Lula, la presidenta Dilma Rousseff, el Partido de los Trabajadores y el pueblo brasileño tendrán siempre a Cuba de su lado.

Reafirmamos nuestro compromiso histórico con la libre determinación y la independencia del pueblo de Puerto Rico.

Apoyamos el legítimo reclamo argentino de soberanía sobre las Islas Malvinas, Sandwich del Sur y Georgias del Sur.

Cuba continuará contribuyendo en todo lo posible, a solicitud de las partes, con los esfuerzos para lograr una paz estable y duradera en Colombia.

Seguimos comprometidos en compartir nuestras modestas realizaciones con los pueblos del Sur, incluido el empeño de los 40 mil cooperantes que en 64 países hoy luchan por la vida y la salud de los seres humanos.(11)

Señor Presidente:

El 16 de junio pasado, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció la política de su gobierno hacia Cuba, que constituye un retroceso en las relaciones bilaterales y socava las bases establecidas hace dos años para avanzar en una relación de nuevo tipo entre nuestros países, en la que prime el respeto, el respeto y la igualdad.

El gobierno estadounidense ha decidido endurecer el bloqueo económico, comercial y financiero, imponiendo nuevos obstáculos a las limitadas posibilidades que tenía su empresariado para comerciar e invertir en Cuba y restricciones adicionales a sus ciudadanos para viajar a nuestro país.

Esas decisiones ignoran el apoyo de amplios sectores estadounidenses, incluyendo la mayoría de la emigración cubana, al levantamiento del bloqueo y la normalización de las relaciones.  Satisfacen solo los intereses de un grupo de origen cubano del sur de Florida, cada vez más aislado y minoritario, que insiste en dañar a Cuba y a nuestro pueblo por haber elegido defender, a cualquier precio, el derecho a ser libre, independiente y soberano.

Reiteramos hoy la denuncia a las medidas de endurecimiento del bloqueo y reafirmamos que cualquier estrategia que pretenda destruir a la Revolución Cubana fracasará.

De igual forma, rechazamos la manipulación del tema de los derechos humanos contra Cuba, que tiene mucho de qué enorgullecerse por los logros alcanzados y no tiene que recibir lecciones de los Estados Unidos ni de nadie.

Expresamos en esta ocasión la más enérgica condena a las declaraciones irrespetuosas, ofensivas e injerencistas contra Cuba y el gobierno cubano, realizadas hace tres días en esta tribuna por el presidente Donald Trump. Le recordamos que los Estados Unidos, donde se cometen flagrantes violaciones de los derechos humanos que suscitan profunda preocupación en la comunidad internacional, no tienen la más mínima autoridad moral para juzgar a mi país. Reafirmamos que Cuba nunca aceptará, jamás, condicionamientos ni imposiciones, ni renunciará a sus principios.

En relación con los alegados incidentes que habrían afectado a funcionarios estadounidenses en La Habana, afirmamos categóricamente que el gobierno cubano cumple con todo rigor y seriedad sus obligaciones con la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas en lo referido a la protección de la integridad de todos los diplomáticos sin excepción, incluyendo los de los Estados Unidos; y que Cuba jamás ha perpetrado ni perpetrará acciones de esta naturaleza; ni ha permitido ni permitirá que su territorio sea utilizado por terceros con ese propósito.

Las autoridades cubanas, de acuerdo con los resultados preliminares de la investigación prioritaria y con alto componente técnico que están desarrollando por indicación del más alto nivel de nuestro gobierno, y que ha tomado en consideración datos aportados por las autoridades de los Estados Unidos, hasta el momento no cuentan, no cuentan, con evidencia alguna que confirme las causas ni el origen de las afecciones a la salud que han sido reportadas por los diplomáticos estadounidenses y sus familiares. La investigación para esclarecer este asunto sigue en curso y para llevarla a término será esencial la cooperación efectiva de las autoridades estadounidenses. Sería lamentable que se politice un asunto de la naturaleza descrita.

Como ha expresado el Presidente Raúl Castro Ruz,  Cuba tiene la voluntad de continuar negociando los asuntos bilaterales pendientes con los Estados Unidos, sobre la base de la igualdad y el absoluto respeto a la soberanía y la independencia de nuestro país, y de proseguir el diálogo respetuoso y la cooperación en temas de interés común con el gobierno estadounidense.

Cuba y los Estados Unidos pueden cooperar y convivir, respetando las diferencias y promoviendo todo aquello que beneficie a ambos países y pueblos, pero no debe esperarse que para ello Cuba realice concesiones inherentes a su soberanía e independencia.

Señor Presidente:

El pueblo cubano no cesará en su legítimo reclamo por el levantamiento y total eliminación del bloqueo económico, comercial y financiero y seguirá denunciando el recrudecimiento de esa política. El 1º de noviembre, Cuba presentará una vez más ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el proyecto de resolución titulado “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el Gobierno de los Estados Unidos contra Cuba”.

Mientras en el mundo crece la desigualdad, la opulencia de unos pocos y la marginación de muchos, pero el pueblo cubano continuará su lucha por alcanzar la sociedad más justa posible. Seguiremos avanzando con paso firme en el camino de trasformaciones revolucionarias decidido soberanamente por cubanas y cubanos para el perfeccionamiento de nuestro socialismo
.
Muchas gracias.

A quién beneficia un retroceso de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos?



Pareciera que la retórica anticubana vuelve a estar de moda tras la llegada a la Casa Blanca de un Gobierno republicano 
 
 
Jorge Legañoa Alonso 
 
digital@juventudrebelde.cu
21 de Septiembre del 2017 21:13:59 CDT 
Una y otra vez durante las últimas semanas se ha escuchado —con ligereza— hablar sobre la posibilidad de un congelamiento en las relaciones diplomáticas entre La Habana y Washington, con argumentos que rayan lo inverosímil, y se esgrime como punta de lanza un supuesto ataque acústico contra funcionarios estadounidenses en Cuba, con afectaciones a la salud de algunos de ellos.
Pareciera que la retórica anticubana vuelve a estar de moda tras la llegada a la Casa Blanca de un Gobierno republicano.
Más allá de los discursos encendidos contra la Isla socialista y las acusaciones de siempre contra la Revolución y su pueblo, la cuestión que subyace es a quién interesaría que se dañen los vínculos entre las dos naciones, que comenzaron su camino público hacia la normalización el 17 de diciembre de 2014, cuando el propio Barack Obama reconoció el fracaso de la política de bloqueo hacia Cuba.
Un rápido recuento de lo que han sido las relaciones, deja ver avances jamás vistos en el conflicto Cuba vs. EE. UU.: el gobierno norteamericano sacó a la Isla de la espuria lista de países patrocinadores del terrorismo en la cual nunca debió haber estado pues no tenía el menor sustento; el 20 de julio de 2015 se restablecieron las relaciones diplomáticas tras más de cinco décadas de alejamiento; los presidentes Barack Obama y Raúl Castro conversaron telefónicamente, se reunieron en Panamá y Nueva York, y el mandatario estadounidense viajó a La Habana en marzo de 2016.
Qué decir de los mecanismos de trabajo conjunto: seis rondas de reuniones de la Comisión Bilateral; más de una veintena de acuerdos en materias diversas como el cumplimiento de la ley, protección de la flora y fauna, la delimitación de la dona oriental del golfo de México, el reinicio de los vuelos regulares, de los viajes de cruceros a Cuba, y la llegada del correo postal directo.
Hechos estos a los que se suman que EE. UU. y Cuba lograron un acuerdo migratorio integral y como parte de ese proceso el Gobierno estadounidense eliminó la política de pies secos-pies mojados para el tratamiento diferenciado —por motivos políticos— a los migrantes ilegales cubanos; y suprimió el programa parole para médicos de la Isla que colaboraban en terceros países.
Se registraron también avances en lo político-diplomático, aunque fueron muy discretos en materia económico-comercial, por el persistente bloqueo de EE. UU., a pesar del histórico voto en Naciones Unidas en octubre de 2016, cuando ese país se abstuvo de votar en contra de la resolución cubana que pide la eliminación de esa criminal política.
El cambio de postura del Gobierno de Obama hacia Cuba permitió en 2016, aunque persiste la prohibición de hacer turismo en la Mayor de las Antillas, que 284 937 estadounidenses visitaran la Isla y al cierre de mayo de este año, ya la misma cantidad habían venido.
A pesar de las claras diferencias políticas entre los dos países, estos casi tres años de nueva era en las relaciones han demostrado que convivir es posible, por lo que hablar del cierre de la Embajada norteamericana en Cuba parecería un desatino que deja de lado el fino hilvanado de las diplomacias de ambos países para avanzar, poco a poco, sobre terreno seguro.

¿Qué cambió?

La agencia AP dijo que Estados Unidos ni siquiera sabe cómo llamarlo, unos hablan de «ataques a la salud», otros de «agresiones acústicas», y «uso de armas sónicas», mientras que el Departamento de Estado norteamericano prefiere referirse a ellos como «incidentes», pero lo cierto es que sin una sola prueba que lo corrobore, la insólita historia de diplomáticos estadounidenses que habrían sufrido pérdida auditiva y otros supuestos daños a la salud durante sus labores en Cuba, ha dado para titulares, y se pretende utilizar como motivo para el distanciamiento entre las dos naciones.
El primero de los supuestos incidentes se aleja a noviembre de 2016 y el último a hace apenas unas semanas, pero no fue hasta agosto pasado, nueve meses después, que se hizo público el entuerto.
Cuba apostó por un nuevo tipo de relación con Estados Unidos: dialogó sobre la base del respeto y la igualdad, buscó temas comunes en los que trabajar y avanzar rápidamente con resultados tangibles, y se ha conversado hasta de los asuntos en los que las diferencias son sustanciales. ¿Qué sentido tendría retroceder y agredir a esos funcionarios?
Encuestas aplicadas a cubanos residentes en Estados Unidos y a norteamericanos —desde el 2014— hablan de un apoyo mayoritario al proceso hacia la normalización de los vínculos, qué decir del creciente apoyo bipartidista en el Congreso a favor del comercio y los viajes a Cuba; por lo que todo pareciera indicar que los más interesados en una ruptura son los de siempre, el pequeño grupo de la ultraderecha anticubana y sus voceros, encabezados por el senador Marco Rubio y los congresistas Ileana Ros-Lehtinen y Mario Díaz-Balart.
El viernes pasado, una carta firmada por cinco senadores, entre ellos Rubio, de origen cubano y contrario a cualquier acercamiento con la Isla, pedía al secretario de Estado, Rex Tillerson, la expulsión de todos los diplomáticos cubanos en Washington y el cierre de la legación de ese país en Cuba, como represalia ante los supuestos «ataques» que afectaron la salud de funcionarios estadounidenses en La Habana.
La misiva, firmada además por los republicanos Tom Cotton, Richard Burr, John Cornyn y James Lankford, no ofrece luces sobre las causas de las afectaciones de salud o la supuesta «culpabilidad» de las autoridades de Cuba.
Marco Rubio impulsó la revisión de la política que decidió el mandatario Donald Trump, en junio pasado, para reforzar la aplicación del bloqueo.
Senador por Florida, con asiento en el Comité de Inteligencia del Senado, Rubio ha utilizado su posición clave en el Congreso para torpedear los vínculos.
Esgrimiendo razones de seguridad nacional, piden que el Departamento de Estado actúe sobre Cuba por el «abandono de su deber de proteger a nuestros diplomáticos y sus familias».
Lejos están de tener razón las acusaciones de los senadores Rubio, Cotton, Burr, Cornyn y Lankford; una fuente de la Isla cercana al proceso investigativo sobre los incidentes aseguró a este reportero que una comisión interdisciplinaria —por indicaciones de la más alta dirección del país— trabaja desde que se conocieron los hechos en febrero de este año, para dar con las causas y actores que propiciaron los padecimientos.
Las autoridades cubanas ampliaron y reforzaron las medidas de protección de la Embajada estadounidense y sus residencias, y se habilitaron nuevos canales de comunicación expedita con el Departamento de Seguridad Diplomática.
¿Qué sentido tiene la carta de los senadores? Queda la duda de si algunas fuerzas malintencionadas están detrás de estas acusaciones contra Cuba para lograr un enfriamiento de los vínculos.

Cooperación en la busqueda de la verdad

Tras reiteradas insistencias de la parte cubana, han viajado a La Habana en tres ocasiones representantes de agencias especializadas de EE. UU., quienes expresaron la intención de cooperar de forma más sustantiva.
Según otra fuente consultada, las autoridades cubanas, de acuerdo con los resultados preliminares de la investigación y con los datos aportados por las autoridades norteamericanas, hasta la fecha no han encontrado evidencias que confirmen las causas y el origen de las alegadas afecciones de salud de diplomáticos de EE. UU. y sus familiares, ni ha sido posible establecer hipótesis alguna sobre el origen de estos hechos que por su naturaleza son «eminentemente sensoriales».
No existe una explicación creíble para la variedad de síntomas descritos: fuertes dolores de cabeza, mareos y pérdida permanente de la audición, deficiencias cognitivas, lesiones cerebrales, problemas para recordar palabras. Los peritos niegan la aplicación de las leyes físicas en algunas de las hipótesis manejadas, abundó la fuente.
Así mismo opinan expertos estadounidenses consultados por la agencia de prensa AP. Para Joseph Pompei, exinvestigador del MIT y experto en sicoacústica, «daño cerebral y conmociones, no es posible. (…) Alguien habría tenido que sumergir la cabeza en una piscina repleta de poderosos transductores ultrasónicos».
«No conozco ningún efecto o dispositivo acústico que pueda producir una lesión cerebral traumática o síntomas similares a una conmoción», dijo también a AP Juergen Altmann, experto en armas acústicas y físico de la Universidad Técnica Dortmund, de Alemania.
El Dr. Toby Heys, jefe de un centro de investigación sobre tecnologías futuristas en la Universidad Metropolitana de Manchester, en Reino Unido, dijo a la revista New Scientist que las ondas sonoras por debajo del rango de audición podrían teóricamente causar daño físico, pero sería necesario utilizar enormes bocinas a grandes volúmenes que serían muy difíciles de esconder.
Según la parte estadounidense, los incidentes se dieron en espacios delimitados, algunas veces dentro de una sola habitación y con precisión láser, afectando a una persona en específico, pero sin dañar al resto, tecnología que los conocedores afirman que no existe.
Otro hecho significativo es que el Departamento de Defensa de EE. UU. ha reconocido su manejo de tecnologías secretas durante décadas, incluso antes de que salieran al mercado. ¿Por qué culpar a Cuba del uso de una tecnología que si existe la pudieran tener los propios norteamericanos, y afirman que no?
Como reconoció la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert, la realidad es que no se sabe qué o quién ha causado esto, por lo que la investigación continúa abierta en Estados Unidos y en Cuba.
Un experto nacional aseguró que en la nación antillana no existe el equipamiento o la tecnología que pueda ser utilizada con fines similares a los descritos como ataques acústicos.
No hay precedentes de hechos de estas características en Cuba ni siquiera en los momentos de mayor tensión y confrontación con EE. UU., reiteró; porque la Mayor de las Antillas toma muy en serio su responsabilidad en la protección de los diplomáticos en virtud de la Convención de Viena de 1961 que regula esta práctica, concluyó.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

¿Agresión contra diplomáticos estadounidenses en La Habana? Una historia sin sustento




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La insólita historia de diplomáticos estadounidenses que habrían sufrido pérdida auditiva y otros daños a la salud durante su trabajo en Cuba saltó a los medios de comunicación en agosto pasado. El primero de los supuestos incidentes se remonta a noviembre del 2016 y el último a hace apenas unas semanas.

Sin embargo, hasta hoy no existe una explicación creíble para la variedad de síntomas descritos y los expertos niegan la aplicación de las leyes físicas en algunas de las hipótesis manejadas.

El caso, que parece sacado de una novela, es tomado muy en serio en La Habana.

Por indicación del más alto nivel del Gobierno, las autoridades cubanas iniciaron su propia investigación en cuanto recibieron las primeras notificaciones de la Embajada de Estados Unidos y del Departamento de Estado el 17 de febrero del presente año.

“De acuerdo con los resultados preliminares obtenidos y con los datos compartidos por las autoridades estadounidenses, hasta el momento no se cuenta con evidencias que confirmen las causas y el origen de las alegadas afecciones de salud de diplomáticos de EE.UU. y sus familiares”, asegura una fuente familiarizada con la pesquisa cubana.

Las indagaciones estadounidenses, por su parte, tampoco arrojan claridad. Miembros de las agencias especializadas de ese país fueron invitados por Cuba para adelantar investigaciones en el terreno, pero sus resultados no han sido concluyentes. “La realidad es que no sabemos qué o quién ha causado esto”, reconoció la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert. “Es por eso que la investigación continúa abierta”
.
La complejidad de la investigación y el desconcierto de los especialistas no han sido limitantes para que algunos intenten señalar a Cuba como responsable y traten de desmontar los avances en las relaciones con los Estados Unidos, que se iniciaron después del 17 de diciembre del 2014.

El senador de origen cubano y opositor a cualquier acercamiento con La Habana, Marco Rubio, envió recientemente una carta al secretario de Estado, Rex Tillerson, en la que pide la expulsión de todos los diplomáticos cubanos en Washington y el eventual cierre de la Embajada de ese país en Cuba como represalia ante supuestos “ataques acústicos” causantes de los daños a la salud de funcionarios estadounidenses en La Habana.

Sin embargo, la misiva firmada además por los senadores republicanos Tom Cotton, Richard Burr, John Cornyn y James Lankford, no aporta prueba alguna de la “culpabilidad cubana” y desconoce la disposición mostrada desde un inicio por las autoridades locales para establecer cooperación y llevar adelante la investigación.

Rubio fue uno de los arquitectos de la revisión de la política hacia Cuba emprendida por la administración de Donald Trump en junio pasado para reforzar la aplicación del bloqueo. El legislador, con un asiento en el Comité de Inteligencia del Senado, ha utilizado todo tipo de artimañas para limitar los nexos entre los dos países.

Hechos insólitos

La hipótesis de un “ataque acústico” y el uso de sofisticadas “armas sónicas” contra diplomáticos estadounidenses está presente desde que la historia salió a luz pública, a pesar de la falta de evidencias y el criterio de expertos sobre la imposibilidad de que un artefacto pueda generar los síntomas descritos en las condiciones reportadas.

El Departamento de Estado no se ha referido en específico a los efectos sobre la salud de su personal en La Habana, pero los medios de prensa han reportado sobre una amplia variedad de sintomatologías. Algunos casos incluyen migraña, mareo y pérdida de la audición, mientras otros llegan a deficiencias cognitivas, problemas para recordar palabras y lesiones cerebrales leves.
Los diagnósticos provocan confusión entre los especialistas, el FBI, el Departamento de Estado y las agencias estadounidenses involucradas en la investigación, según reportes de la agencia Associated Press (AP).

“Daño cerebral y conmociones, no es posible”, dijo a la AP Joseph Pompei, un ex investigador del MIT y experto en psicoacústica. “Alguien habría tenido que sumergir la cabeza en una piscina repleta de poderosos transductores ultrasónico”.

El Dr. Toby Heys, jefe de un centro de investigación sobre tecnologías futuristas en la Universidad Metropolitana de Manchester, en Reino Unido, dijo a la revista New Scientist que las ondas sonoras por debajo del rango de audición podrían teóricamente causar daño físico, pero sería necesario utilizar enormes bocinas a grandes volúmenes que serían muy difíciles de esconder.

Las armas sónicas que se utilizan para dispersar multitudes y para la protección de algunos navíos frente a barcos piratas funcionan con ese mismo tipo de equipamiento. Los aparatos cubren un área considerable y todas las personas dentro de su alcance resultan afectadas.
Entre las armas sónicas que sí existen está el sistema LRAD, que es usado por fuerzas de seguridad de varios países del mundo. Los aparatos son grandes dimensiones y difíciles de ocultar.
Entre las armas sónicas que sí existen está el sistema LRAD, que es usado por fuerzas de seguridad de varios países del mundo. Los aparatos son grandes dimensiones y difíciles de ocultar.

Pero buena parte de los alegados incidentes en La Habana, según fuentes públicas estadounidenses, se dieron en espacios delimitados, algunas veces dentro de una sola habitación, y con precisión laser, afectando a una persona en específico, pero sin dañar al resto.

Algunos de los supuestos ataques habrían tenido lugar en las residencias de los diplomáticos e incluso en edificios públicos como el recién remodelado Hotel Capri, una torre de concreto de 19 pisos y 250 habitaciones, donde no hay reportes de otros huéspedes afectados.

Según reportó la agencia AP, el propio FBI viajó a La Habana e investigó en algunas de las habitaciones en donde habrían ocurrido los ataques y no encontró rastros de dispositivos sónicos.
Por su parte, los servicios especializados cubanos no han detectado “posibles autores ni personas con motivación, intención o medios para ejecutar este tipo de acciones”, según fuentes vinculadas con las investigaciones. “Tampoco se ha establecido la presencia de personas o medios sospechosos en los lugares donde se han reportado incidentes ni en sus alrededores”
.
En Cuba no existen precedentes de hechos con estas características. “Las autoridades cubanas no poseen ni están familiarizadas con el equipamiento ni la tecnología que pudiera ser utilizada con fines similares a los descritos como ataques acústicos”, añade la misma fuente.

Cuba siempre ha estado dispuesta a cooperar

Luego de recibir las primeras notificaciones de la Embajada de Estados Unidos, las autoridades cubanas crearon un comité interinstitucional de expertos para el análisis de los hechos; ampliaron y reforzaron las medidas de protección y seguridad a la sede, su personal y las residencias diplomáticas, y habilitaron nuevos canales de comunicación directa entre la Embajada y el Departamento de Seguridad Diplomática, según la declaración oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores del 9 de agosto pasado, cuando la noticia salió a la luz pública.

La parte cubana insistió para que las agencias especializadas de Estados Unidos visitaran el país y adelantaran las investigaciones en el terreno, lo cual se concretó en junio del 2017. Otras visitas se dieron en los meses de agosto y septiembre.

“Los tres encuentros sostenidos entre representantes de las autoridades cubanas y agencias especializadas de Estados Unidos se desarrollaron en un clima constructivo y profesional”, refiere una fuente con conocimiento de los intercambios. La parte estadounidense, añade, expresó la intención de cooperar “de forma más sustantiva en la investigación sobre estos incidentes”. Asimismo, los miembros de las agencias especializadas que han visitado Cuba han reconocido que las autoridades locales han actuado con celeridad y profesionalismo.

“Valoramos positivamente la continuidad de estas visitas. Las autoridades cubanas tienen gran interés en dinamizar y culminar la investigación, para lo cual es esencial la cooperación de las autoridades estadounidenses”, precisa la fuente.

Ante el sinnúmero de variables del caso, matizado por la larga historia de conflictos entre los dos países, la cooperación resulta esencial. Notificar los incidentes oportunamente; entregar evidencias; compartir información que facilite la caracterización de los hechos o la identificación de posibles autores, en caso de haberlos; acceder a los afectados y a los médicos que los diagnosticaron e intercambiar con los expertos con conocimientos de los incidentes y de la supuesta tecnología utilizada, serían aspectos básicos para la cooperación y lograr resultados en cualquier escenario.
Ni en los peores momentos

Otra de las grandes incongruencias de la saga acústica es el momento en que se habrían iniciado los ataques. Para noviembre del 2016, los gobiernos de Cuba y Estados Unidos avanzaban con celeridad en la concreción de un grupo importante de acuerdos para beneficio de ambos países
.
Tras una larga historia de agresiones e intentos de someter por hambre y necesidad al pueblo cubano con el objetivo de transformar su sistema político, el gobierno de Barack Obama reconoció el 17 de diciembre del 2014 que el bloqueo fue un fracaso y terminó aislando a los propios Estados Unidos.
El clima entre los dos países cambió significativamente. Se restablecieron los nexos diplomáticos y se firmaron 22 acuerdos en diversas materias, desde la protección del medio ambiente y la reapertura de los vuelos directos, hasta la cooperación en materia de seguridad. ¿A quién se le ocurriría sabotear las relaciones con Washington?

Además, si por una cuestión de principios revolucionarios el gobierno de Cuba jamás recurrió a métodos agresivos contra los diplomáticos estadounidenses, incluso en los momentos de mayor tensión, ¿qué lógica tendría comenzar a hacerlo después de la decisión soberana de restablecer los nexos con Washington?

En mayo pasado, el Departamento de Estado solicitó que dos funcionarios cubanos abandonaran el territorio de Estados Unidos como consecuencia de los hechos que supuestamente dañaron la salud de su personal diplomático en La Habana, medida que fue considerada por Cuba como “injustificada e irreflexiva”.

Ahora se conoce que, justo cuando esto ocurría, las autoridades de la Isla realizaban todas las acciones investigativas y mostraban su total disposición a colaborar con sus contrapartes estadounidenses.

La declaración oficial emitida por el MINREX señala que Cuba cumple y ha cumplido siempre con “todo rigor y seriedad” sus obligaciones emanadas de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961, en lo referido a la protección de la integridad de los agentes diplomáticos y los locales de la misión. “La impecable ejecutoria de nuestro país en este ámbito es internacionalmente reconocida, y Cuba es considerada universalmente como un destino seguro para visitantes y diplomáticos extranjeros, incluidos los estadounidenses”, añade.

En el mismo tono que la declaración, un alto oficial de la diplomacia cubana ratifica que “el gobierno de Cuba no ha perpetrado ni perpetrará ataques de ninguna naturaleza contra funcionarios diplomáticos acreditados ni sus familiares, ni ha permitido ni permitirá que el territorio cubano sea utilizado por terceros con ese propósito”.

Ante la falta de evidencias y la complejidad de este caso, las autoridades cubanas mantienen abierta la investigación y están dispuestas a colaborar con sus contrapartes estadounidenses para esclarecer los hechos.
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(Tomado de Diario del Deshielo, la página en Medium del autor)

Bruno Rodríguez: “El bloqueo se intensifica y también su aplicación extraterritorial”



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Ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, en la Reunión del Movimiento de Países No Alineados, Nueva York, 20 de septiembre de 2017. Foto:  @CubaMINREX
Ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, interviene en la Reunión del Movimiento de Países No Alineados, Nueva York, 20 de septiembre de 2017. Foto: @CubaMINREX
Intervención del Ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, en la Reunión del Movimiento de Países No Alineados, Nueva York, 20 de septiembre de 2017.
Estimado presidente, Canciller de la República Bolivariana de Venezuela, Jorge Arreaza,
Estimados ministros, jefes de las delegaciones,
Delegados:
Deseo felicitar a la República Bolivariana de Venezuela por su conducción de las labores del Movimiento de Países No Alineados en esta hora crucial del planeta.
Nos reunimos en una coyuntura internacional especialmente compleja. El multilateralismo y la cooperación internacional, con apego estricto al Derecho Internacional, son imprescindibles para enfrentar retos como el cambio climático, que amenaza la existencia de la especie humana; el terrorismo internacional, el subdesarrollo y las violaciones a la soberanía de los Estados.
Son momentos en que la conducta agresiva y el unilateralismo, especialmente del gobierno de los Estados Unidos de América, plantea peligros y dilemas inevitables.
Después de haber escuchado ayer el discurso del Presidente de Donald Trump y su manipulación de los conceptos de soberanía, seguridad y prosperidad, reitero la prioridad que para  Cuba y para el Movimiento de Países No Alineados tienen los principios de igualdad soberana de los Estados, integridad territorial y no injerencia en sus asuntos internos.
El imperialismo norteamericano agudiza sus acciones agresivas para amenazar el derecho a la libre determinación, a la paz y al desarrollo de Estados miembros de nuestro Movimiento.
La paz y la seguridad internacionales son constantemente quebrantadas o amenazadas por poderosos intereses de dominación y conquista. La amenaza de una conflagración nuclear es incluso más directa. Es frecuente la desestabilización y las políticas de “cambio de régimen” contra gobiernos legítimamente constituidos en países del Sur.
La consecuencia de la aplicación de conceptos no reconocidos universalmente como “soberanía limitada”, “intervención humanitaria”, “guerra preventiva” y “responsabilidad de proteger” se utilizan para encubrir acciones intervencionistas y agresivas, lo que nos convoca a defender el Derecho Internacional y la plena vigencia de los propósitos y principios que consagra la Carta de las Naciones Unidas.
No es posible permanecer neutrales ante la amenaza del uso de la fuerza o el uso de la fuerza contra países No Alineados.
Reitero nuestra enérgica condena a las inaceptables e injustificadas sanciones unilaterales impuestas por el gobierno de los Estados Unidos a la hermana República Bolivariana de Venezuela; a las políticas que estimulan la violencia golpista; a la arbitraria e inusitada declaración de ese país como una amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional de los Estados Unidos y a las acciones que persiguen el derrocamiento del gobierno constitucional y la destrucción  de la Revolución bolivariana y chavista que lidera el presidente Nicolás Maduro Moros.
Para el Movimiento de Países no Alineados es inaceptable la amenaza de intervención militar o de destrucción contra cualquiera de sus Estados miembros, aún cuando existan temas en los que habría que reconocer la existencia de opiniones diversas o incluso de diferencias entre nosotros.
La esencia del No Alineamiento implica el rechazo inequívoco, tajante y directo a las amenazas del uso de la fuerza y al uso de la fuerza contra cualquiera de los Estados miembros de nuestro Movimiento.
Convoco a la solidaridad del Movimiento de Países No Alineados con la República Bolivariana de Venezuela y al rechazo a la amenaza de los Estados Unidos contra ella.
Cuba se opone a todas las medidas coercitivas unilaterales contra cualquier país, las que son incompatibles con el Derecho Internacional, dañan a los pueblos y contravienen los fundamentos del sistema multilateral.
Los daños humanos y económicos que provoca el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos contra Cuba son extraordinarios y crecientes.
El bloqueo se intensifica y también su aplicación extraterritorial.
Se ha producido un retroceso en las relaciones bilaterales entre Estados Unidos y Cuba, como habrán tenido ustedes oportunidad de notar en el discurso inaceptable y agresivo del presidente Trump en el día de ayer.
Reitero que la disposición al diálogo con los Estados Unidos es invariable por parte del gobierno cubano, pero no haremos ninguna concesión en materia de soberanía y asuntos internos.
Agradezco profundamente el apoyo del Movimiento de Países No Alineados a Cuba durante largas décadas en la lucha contra el bloqueo y reitero que el próximo 1ro de noviembre se presentará nuevamente ante la Asamblea General el proyecto de resolución titulado “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos contra Cuba”.
Compañero presidente, estimadas y estimados, ministros y representantes ante el Movimiento de Países no alineados,
Consideramos que el Movimiento afronta una hora crucial en la que es imposible permanecer callados y es inevitable actuar juntos, en estrecha unidad, por encima de cualquier diferencia; para preservar el Derecho Internacional, la soberanía, la justicia, la seguridad y la prosperidad verdaderas de los países del Sur.
Muchas gracias.

martes, 19 de septiembre de 2017

Cuba rechaza discurso de Trump en ONU y lo califica de insólito


 Tomado de Facebook.


Naciones Unidas, 19 sep (PL) El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, rechazó hoy de manera enérgica el discurso pronunciado aquí por el presidente estadounidense, Donald Trump, al cual calificó de insólito por su agresividad y postura imperialista.

'Me sorprendió la manipulación que hace del tema de la soberanía, que significa soberanía para Estados Unidos y avasallamiento para todos los demás, e ignora totalmente el concepto de igualdad soberana que inspira a las Naciones Unidas', declaró a periodistas que cubren el debate de alto nivel de la Asamblea General.

Rodríguez afirmó que el jefe de la Casa Blanca carece de autoridad moral para criticar a Cuba, un país pequeño y solidario, con una amplia cooperación internacional.

En la isla hay un gobierno de reconocida limpieza y transparencia, un pueblo noble y trabajador, dijo el diplomático, quien recordó que su país fue la sede del proceso de paz de Colombia y representa un factor de estabilidad.

El canciller cubano precisó que, en cambio, la actual administración norteamericana la encabeza un presidente que perdió el voto popular y tiene además una popularidad bajísima entre los que pagan los impuestos en Estados Unidos.

A Cuba la critica el jefe de un imperio responsable de la mayor parte de las guerras que ocurren en el planeta y que es un factor de profunda inestabilidad mundial y de gravísimas amenazas a la paz y la seguridad internacionales, subrayó.

Trump intervino hoy en la jornada inicial del debate general de la Asamblea en su 72 Período de Sesiones, donde amenazó a varios países, como Cuba, Venezuela, Irán y la República Popular de Corea.

Trump formula condiciones a Cuba y Venezuela para mejorar las relaciones


 Por: José Miguel Vázquez.

Como era de esperar el discurso de Trump en La Asamblea General de ONU, fue todo lo agresivo que se pudiera imaginar contra Cuba y venezuela. Les traigo la version de RT-




El presidente estadounidense, Donald Trump, ha arremetido contra Cuba y Venezuela durante su primer discurso ante la 72.ª sesión de la Asamblea General de la ONU, que se celebra esta semana en su sede en Nueva York (EE.UU.).
En referencia a La Habana el inquilino de la Casa Blanca ha asegurado que Washington no levantará las sanciones contra Cuba antes de que el Gobierno de la isla caribeña "realice todas las reformas necesarias".
Asimismo, Trump ha hablado de Venezuela, que también se encuentra bajo las sanciones norteamericanas como Cuba. Ante la situación que vive el país bolivariano "no podemos limitarnos a observar y esperar", ha indicado. Como "un vecino amigable" Washington tiene un objetivo que pasa por ayudar a los ciudadanos venezolanos a "recuperar su libertad y la democracia".
Pese a que su país tiene tensiones con los dos Estados mencionados, Trump ha asegurado que EE.UU. mantiene "fuertes relaciones con muchos de los países de América Latina que hoy están aquí congregados" en la ONU.