domingo, 1 de marzo de 2009

! Evocación !


Por: José Miguel Vázquez.

Hoy domingo termina la Feria Internacional del Libro en Matanzas, que como en años anteriores ha estado matizada por la profusión de kioscos situados en lo más céntrico de la zona comercial de la ciudad y cerca de instituciones culturales que han servido a la vez para las presentaciones de libros, coloquios y otras actividades.
Como siempre miles de matanceros por estos días se han dado cita en la feria para adquirir sus libros preferidos de acuerdo con sus gustos y preferencias literarias.
Los volúmenes más demandados han sido los dirigidos a jóvenes y niños, también han sido muy apetecidos los dedicados al deporte, científicos, históricos, y de ficción, en fin se puede decir que ha habido de todo y para todos.
Paralamente han estado presentes las veladas nocturnas, los homenajes a personajes de nuestra literatura y los tradicionales encuentros entre los propios escritores a fin de intercambiar experiencias.
Quero decirles que he recibido un gran regalo en esta feria y es un libro escrito por la compañera de luchas y en la vida del Guerrillero Heroico Ernesto Che Guevara, Aleida March.
Me refiero a EVOCACION.
Sucede que días antes del comienzo de la feria en sí, al llegar una mañana a la redacción de la emisora ( Radio 26), me encontré con una compañera redactora que tenía a su lado un ejemplar de este libro. Me le acerqué y le pedí que me permitiera hojearlo. Enseguida descubrí que se trataba de EVOCACION, le dije que después que lo leyera me lo prestara, y me dijo que lo sentía mucho pero no era de ella y tenía que devolverlo enseguida.Ni decir que me quedé con las ganas de disfrutar de aquella tan interesante lectura.
Pasaron los días y al comenzar la feria, al visitar uno de sus kioscos de venta, me encontré con la tremenda sorpresa de que allí estaba el tan ansiado texto el cual claro está compré de inmediato.
Quiero confesarles que desde que lo comencé a leer, casi no me he podido desprender de sus páginas.
Es algo especial, muy íntimo, cargado de sentimientos, con anécdotas desconocidas para mí, en fin, un relato apasionante e inolvidable sobre la figura del Che.
Para que ustedes amigos lectores de mi bitácora, puedan tener idea de lo que les estoy diciendo voy a reproducirles textualmente lo que aparece publicado en la contraportada del libro, y estoy seguro motivara en ustedes el mismo interés por leerlo.
Dice así:

--Aleida March de la Torre nació en Santa Clara, antigua provincia de Las Villas.
Cursó estudios de Pedagogía en la Universidad “Marta Abreu”, de su ciudad natal.
En 1956 ingresa al Movimiento 26 de Julio como combatiente de la clandestinidad.
Cuando se produce la llegada del Che a Las Villas, se incorpora a la Guerrilla como parte de la Columna 8 “Ciro Redondo”. Al triunfo de la Revolución trabaja como asistente y secretaria personal de Che hasta que éste parte de Cuba en 1965. Ha ocupado responsabilidades en la Dirección Nacional de la FMC, y como Diputada en la Asamblea Nacional del Poder Popular.
Actualmente es directora del Centro de Estudios Che Guevara.
He aquí un libro que el paso del tiempo y de la universalidad de la figura a la cual evoca fueron haciendo necesario no por develar secretos íntimos o narrar anécdotas hasta hoy desconocidas, sino por la capacidad de acercarnos a un Che Guevara envestido de toda la humanidad de la cual ha sido despojado en ese camino inexorable del hombre extraordinario hacia una dimensión simbólica donde renace semejante a los dioses. He aquí en esta evocación de quien fuera su compañera de lucha y de vida, no un Che distinto, sino el Che de siempre, aunque para muchos desconocido en su faceta de padre y esposo, autor de cartas y de poemas plenos de amor, a la vez de hombre de cualidades asombrosas, capaz de concitar la ternura familiar con su responsabilidad de dirigente y revolucionario.”.---


Del sitio digital cubano " La Jiribilla", extraje estas consideraciones acerca de Evocación, expresados por Aleida Guevara March, hija del Che, cuando la presentación de la obra en la Habana.


"-- Aleida Guevara March confesó que su madre no estaba allí porque bastante ha sido lograr que se decidiera a grabar sus recuerdos y luego armarlos como un libro, pero no es mujer de entrevistas o de hablar en público. Publicado por primera vez en Italia, para luego ver la luz en España, Grecia, Serbia y Japón, el texto tuvo una primera edición cubana de Casa de las Américas.
Contó la hija mayor del Che que ella no recuerda un abrazo entre sus padres, porque no tenía edad para interiorizar esa imagen y le preguntaba a su mamá cómo era su progenitor en ese plano, y sentía que se rehusaba, “Solo cuando leí el libro, comentó, comprendí por qué; la frenaba el dolor de perder a Papi y el gran amor que se tenían”.
En El Escambray, en noviembre de 1958 Aleida March, que solo tenía 24 años y ya era una activa militante del Movimiento 26 de Julio, conoció al Che. Por esos mismos días surgió el idilio, ella confiesa que se le declaró el 2 de enero de 1959, mientras avanzaba la caravana rebelde hacia La Habana: “Se sirvió de un momento en que nos encontrábamos solos, sentados en el vehículo. Me dijo que se había dado cuenta de que me quería el día que la tanqueta nos cayó atrás, cuando la toma de Santa Clara, y que había temido que me pasara algo”. Y agrega: “A aquella confesión inesperada, medio dormida como estaba, no le di la importancia que tenía”.
“En Evocación, ha dicho la autora, están mis remembranzas, no tengo vocación de escritora, volqué en blanco y negro mis recuerdos más queridos, espero que los que lean mis notas aprecien cuánto esfuerzo y dejación hice de mis cartas, mis poesías que hasta ahora guardaba dentro, muy dentro de mí…”.
Uno de los tesoros del libro son fotos, poemas y notas del Che inéditas hasta ser incluidas en el volumen de referencia, por ejemplo este fragmento de una de sus últimas cartas “Amor: ha llegado el momento de enviarte un adiós que sabe a campo santo (a hojarasca, a algo lejano y en desuso, cuando menos) quisiera hacerlo con esas cifras que no lleguen al margen y suelen llamarse poesía, pero fracasé; tengo tantas cosas íntimas para tu oído que ya la palabra se hace carcelero, cuanto más esos algoritmos esquivos que se solazan en quebrar mi onda. No sirvo para el noble oficio de poeta”.

O este otro "Adiós, mi única, no tiembles ante el hambre de los lobos / ni en el frío estepario de la ausencia / del lado del corazón te llevo / y juntos seguiremos hasta que la ruta se esfume".

Son confesiones de amor de un hombre visto hasta ahora para las grandes y deslumbrantes causas humanas. Como dice su hija Aleida, leyendo Evocación el lector toma mayor dimensión de todo lo que tuvo que dejar el Che para continuar el camino de la lucha. Atrás quedó lo que más amaba y tal acto solo lo acometen los seres humanos excepcionales como él.

Les invito pues a tratar de buscar esta obra llena de ternura y de amor, y por mi parte doy las gracias a su autora, por haberme proporcionado la oportunidad de conocer más de cerca al Che, a ese hombre que lejos de estar muerto, vive y vivirá siempre a través de su ejemplo y su obra.

No hay comentarios.: