jueves, 24 de febrero de 2011

La verdadera historia de Orlando Zapata Tamayo.













Tomado de Cubainformación.



Orlando Zapata Tamayo, de 42 años, no forma parte de los mercenarios que fueron juzgados en marzo del 2003 (no es uno de los 75).

Cumplía una sanción conjunta de privación de libertad de 25 años, después de haber sido sancionado en el 2004, a tres años, por Desorden Público, Desacato y Resistencia. Su historial delictivo es el de un delincuente común.

Desde julio de 1990, fue procesado y condenado en reiteradas ocasiones por delitos comunes, entre ellos por Alteración del Orden, Daños, Resistencia, dos cargos de Estafa, Exhibicionismo Público, Lesiones y Tenencia de Armas Blancas. Ya en cumplimiento de la sanción de privación de libertad, fue sancionado varias veces por Desorden en Establecimiento Penitenciario y Desacato.

En el 2001, se vincula a la contrarrevolución, contactado entre otros mercenarios por Oswaldo Payá Sardiñas y Marta Beatriz Roque.

En el 2003, ingresa nuevamente en prisión y a partir de entonces protagoniza varias acciones violentas en ella, agrediendo físicamente a funcionarios penitenciarios. Se negó en reiteradas ocasiones a consumir los alimentos del penal y solo consumía los alimentos que recibía de sus familiares.

Se declaró en huelga de hambre el 18 de diciembre de 2009, negándose a recibir asistencia médica. No obstante, fue trasladado primeramente al Puesto Médico del penal, posteriormente, al Hospital Provincial de la ciudad de Camaguey, y después al Hospital Nacional de Reclusos de La Habana.

En todos los lugares, se le realizaron estudios clínicos y se le prestó toda la asistencia médica necesaria, incluida terapia intermedia e intensiva y alimentación voluntaria por vía parenteral (endovenosa) y enteral (mediante levín) y se le garantizaron todos los medicamentos y tratamientos necesarios hasta su fallecimiento, lo cual fue reconocido por su propia madre.

El 3 de febrero, presentó fiebre que desapareció en 24 horas. Posteriormente, se le diagnosticó una neumonía que se trató con los antibióticos y procedimientos más avanzados. Al comprometerse ambos pulmones, fue asistido con respiración artificial hasta su muerte.

Después de su ingreso al establecimiento penitenciario, la madre de Zapata Tamayo, Reyna Luisa Tamayo, se vinculó a actividades de grupos contrarrevolucionarios, por las cuales recibía dinero de organizaciones contrarrevolucionarias que actúan en territorio de Estados Unidos como la Fundación Nacional Cubano Americana.

DECLARACIONES DEL PRESIDENTE DE LOS CONSEJOS DE ESTADO Y DE MINISTROS RAÚL CASTRO RUZ SOBRE EL FALLECIMIENTO DEL RECLUSO ORLANDO ZAPATA TAMAYO, MARIEL, 24 DE FEBRERO DE 2010

Lo lamentamos mucho.

Fue condenado a tres años pero en la cárcel cometió delitos, se le incrementó la sanción. Luego, se le llevó a los nuestros mejores hospitales. Murió, lo lamentamos mucho.

Desgraciadamente, en esta confrontación que tenemos con los Estados Unidos, hemos perdido miles de cubanos, sobre todo víctimas del terrorismo de Estado. Entre muertos y discapacitados, han sido alrededor de 5 mil, sin contar otros miles de heridos que llegaron a restablecerse, incluyendo diplomáticos que fueron también asesinados en el extranjero e incluyendo desaparecidos en otros países.

El día que los Estados Unidos decidan convivir en paz con nosotros, se acabarán todos esos problemas y superaremos muchos otros problemas. Sencillamente tenemos que acostumbrarnos a vivir respetándonos unos a otros.
Ellos dicen que quieren discutir con nosotros y estamos dispuestos a discutir con el gobierno norteamericano todos los problemas que quieran; repetí tres veces, en el Parlamento, todos, todos, todos. Las discusiones no las aceptamos si no son en absoluta igualdad de ambas partes. Ellos pueden indagar o preguntar de todas las cuestiones de Cuba, pero nosotros tenemos derecho de preguntar de todos los problemas de los Estados Unidos.

No le reconocemos a ningún país por poderoso que sea, ni a un conjunto de países como podría ser la Unión Europea, derecho a inmiscuirse en nuestros asuntos internos. No obstante, estamos dispuestos a discutirlo todo.

En medio siglo, aquí no hemos asesinado a nadie, aquí no se ha torturado a nadie, aquí no se ha producido ninguna ejecución extrajudicial. Bueno, aquí en Cuba si se ha torturado, pero en la Base Naval de Guantánamo, no en el territorio que gobierna la Revolución.

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